SEÑOR GRIEGO

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Sinopsis -Señor Griego - Dreame Aisha Lauren. Recién graduada de la Universidad decidida a separarse de su hermano por que este se ha casado, se ve en busca de un empleo para poder vivir tranquilamente en la ciudad de Londres, sin la necesidad de involucrarse con su peculiar familia. Por cosas del destino conoce a un atractivo griego completamente serio, controlador y sobre todo adicto al trabajo. Maximilian Kirgyakos. Tras despedir a su quinta traductora se pone en busca de una mujer apta para el trabaja y sobre todo que no caiga enamorada de él al primer instante. Aisha y Maximilian se conocen de una manera muy peculiar aunque pudo haber sido una treta del destino, ninguno de los dos sabe que podría ser el inicio de una relación no precisamente de Jefe-Empleado.   

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Capítulo 1 -Señor Griego - Dreame Despierta... Despierta... Despierta... Esto requiere de mucha fuerza de voluntad. Jodida alarma que no deja de sonar. A los quizá mil intentos por fin logro abrir los ojos. Observo el reloj en la pared con cierta desgana... 8:30. —¡Maldita Sea!– Me pongo en pie cayendo encima de una caja de libros que aun sigue sin desempacar, debí haber desempacado todo ayer, pero no, decidí quedarme viendo películas toda la tarde con la Santa Jess. Jess... Maldición. Salgo apresurada hasta su habitación. —Jess... Abre la jodida puerta– grito. —Mmm– gruñe desde adentro. —Ya se– Dio señal de vida así que ya se pondrá en pie, se supone que hoy ambas iniciamos a trabajar, ella en un periódico local y yo en Greece Line. Una empresa de aerolíneas, tramite para trabajar de traductora en el aeropuerto, la idea me emociona quizá un día pueda viajar con el capitán es algo que siempre me ha llamado la atención. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

Entro a la ducha, ¿Dónde cojones están las toallas? Salgo desnuda hacia la habitación, rebuscando entre las cajas pero nada. —Te encontré– Me envuelvo en la toalla para poder buscar la ropa interior. ¿En donde la coloque ayer? —¡JESS! ¿Y LA ROPA INTERIOR?– No contesta, genial. Me volveré loca en este instante. Tengo que llegar al aeropuerto a las 9:30, ha este paso llegare justo para mi despido. —¡La maleta!– Encuentro la bendita maleta bajo la cama, pero ni señal de mi ropa interior. Unos boxers de Chazz ¿Como demonios llegaron aquí?

"Para que no te olvides de mi- Chazz x" No hay de otra, los cojo y me los pongo. Unos jeans negros combinado con una camisa blanca. Maldición debí haber acomodado la ropa ayer, con esta ropa seguro me despiden por espantar al cliente. —¡AISHA! ¿EN DONDE ESTA LA ROPA INTERIOR?– Jess entra solo en toalla con rostro alarmado. —Maldición Jess ¿quieres matarme?– —¿En dónde esta?– gruñe molesta.

—No te enojes que yo te desperté temprano y no sé dónde está la cojonuda ropa– No es era tan temprano pero algo es algo. —No llevas puesto nada... quiero ver– Se acerca con tono seductor. —¿No tienes que ir a trabajar?– me alejo de ella. Es una pervertida. Le enseño los Polo Ralph Lauren de Chazz. Me mira con el ceño fruncido. —¿Piensas ir así?... Te veré de regreso más pronto de lo que pensé– La saco a rastras de mi habitación, tengo que secar mi cabello. Eso si encuentro el jodido secador. Jess... Todo es culpa de ella. Mudarme con ella a esta ciudad tiene sus ventajas y desventajas como podréis ver. Cojo mi mochila con la tableta y el celular. —¿Acaso aun vas al colegio?– Me doy un repaso. Si lo sé. —La tía que me entrevisto dijo que fuera lo menos formal posible, que no me maquillara, que no usara carteras, tacones y otro sin fin de cosas que usan las Señoritas– —¿Vas a trabajar como traductora de ancianos o monjes?– Ni yo misma lo comprendo en pocas palabras me pidió que me presentara lo más horrible que pudiera. —Ni yo lo comprendo pero de todas maneras es el trabajo que quiero–

Traductora... No dé por gusto estudie estos idiomas para ir a trabajar de secretaria, aunque el negocio familiar es asunto aparte. —Me voy... No digo que desayunemos porque aún no has hecho las compras– —Hemos– corrige Pongo los ojos en blanco, cojo las llaves de mi adorado auto y salgo al aparcamiento. —Buenos Días Srita Lauren– Jeff el portero me saluda amablemente. —Buenos Días Jeff– Apenas nos conocimos ayer y ya nos llevamos bien. Me despido de él y arranco el coche. Mi querido BMW M4 Rojo Gracias Hermano. Mil gracias. Cojo el acelerador tengo que llegar en 30 minutos así que listos o no allá voy. Conduzco sin problemas por las calles de Londres no están muy transitadas. ¡Bendito Sea! El sonido de What Makes You Beautiful me distrae. Mi celular suena y esta en mi mochila, que esta en el asiento del copiloto, ¿como cojones lo alcanzo sin quitar la vista? —¡Joder!– Trato de alcanzar la mochila sin quitar la vista del frente... Pero como este día la suerte no esta de mi lado se cae. Vuelvo la mirada para cogerlo. —¡Te Tengo!– exclamo volviendo la vista al frente.

¡WOW! ¿De donde salió ese auto? No me da tiempo y termino de frenar detrás del auto. ¡¡¡Bum!!! Haya va tu primer sueldo Aisha Lauren. —Bendita Suerte– desabrocho el cinturón. —Que no le haya pasado nada por favor– Un precioso Lamborghini Aventador Gold... Si se preguntan cómo se de autos mi hermano es corredor de F1. Un tío con mal genio sale del auto... ¡Madre Mía! Me quedo sorprendida y casi con la boca abierta al verlo. Se acerca a mi hablando no se que cosas, no logro comprender. Tiene acento extraño así que deduzco que no es Británico. —¿Qué demonios te sucede?– grita. ¿Me está gritando? ¿A mí? Si no le ha pasado nada al jodido coche. —¿No escuchas que te hablo?– —Minhas desculpas não falo Ingles.– Comienzo a hablar en portugués. ¿Por qué? No tengo idea. —¿Qué dices?– Si, si, no habla portugués. Quizá me he salvado esta vez. El sonido del celular me hace regresar a mi auto. —Vuelve acá. ¿Por qué no te has detenido?– grita

Cojo el celular de la mochila, es James. ¡Hermano Gracias! —Hermanita, ¿ya estas camino a tu trabajo?– —Eu tenho um problema, eu vou te dizer mais tarde.– —Por si te olvida me mude a Italia no a Portugal o Brasil– Pongo los ojos en blanco. Estoy a punto de responder pero el Señor hablo Ingles con un muy mal acento me arrebata el celular de la oreja. Lo observo incrédula. Escribe no se que cosas en su celular, deduzco que mi numero. —Tengo tu número, te contactare para que pagues los daños– Me entrega el teléfono y se da la vuelta para irse. —¿Porque tengo que pagar yo, si fue usted él que freno?– Porque tengo que darle dinero si fue culpa de él. —¡Así que si hablas inglés!– —Soy británica, a diferencia de usted lo hablo perfectamente– Se acerca a mí con notable enojo, doy unos pasos atrás un tanto intimidada. —Que no te preocupe mi acento, preocúpate por el pago. Aunque observando tu auto no parece que vayas a tener dificultades– Se aleja nuevamente hacia su auto, entra y acelera. Me quedo como idiota viendo el auto alejarse. ¿Que es lo que acaba de suceder?

Le doy otro vistazo a mi auto, no tiene ni un rasguño ¿que demonios le sucede a ese tío? "Preocúpate por el pago" Pago mi trasero. Aunque está muy bueno. Un poco gracioso sobre todo ese acento chimpancé que tiene. Entro al coche nuevamente para acelerar, ya voy tardísimo así que no tengo idea de porque me tomo la molestia de ir al aeropuerto. Hay unas enormes posibilidades de que me quede sin el empleo. Me adentro en el trafico voy 20 minutos tarde, todo se está yendo a la mierda para joderla tengo que esperar la llamada del Señor Chimpancé para pagar la factura de su lujoso auto. Si tiene dinero ¿por qué necesita que le pague? Entro en el aeropuerto hacia el área de oficinas. —Lo siento Srita Lauren pero se ha retrasado demasiado y al jefe no le gustan los retrasos– Oficialmente "EL PEOR DÍA DE TODOS". Si no hubiera sido por ese tipo no me hubiera quedado sin trabajo.

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Capítulo 2 -Señor Griego - Dreame El trabajo más rápido de mi vida, con desgana me dejo caer en el sillón quitándome la camisa de vestir, hace un calor de infierno o quizá seré yo, no lo sé... me quedo como tonta observando el techo por un largo rato. Es temprano así que me dedicare a arreglar lo que falta de desempacar... cojo el mando del estéreo, me dejo llevar por Devil de Super Junior. En un vano intento por hacer uno de los pasos me resbalé con la patineta de Jess. Lo que me faltaba una herida. —Auch... ¡¡Perfecto!! Este día es perfecto– Doy pasos largos hasta la habitación en busca de un milagroso botiquín sé que cogí uno por si a caso Jess se metía en problemas. Que herida más exagerada si a penas fue un rose y ya estoy sangrando, jodida piel delicada cojo un pedazo de algodón con alcohol, limpiando la herida. —Auch, Auch, Auch– Arde, arde y mucho. Cojo una gasa y esparadrapo poniéndolo encima de la herida es pequeña pero tapa un poco nada grave para decir que iré al hospital. Sigo moviendo cosas de un lado a otro escuchando música, tarareando una que otra, he podido olvidar el incidente de hoy por la mañana. ¡Gracias a Dios! Después de ordenar una deliciosa pizza con queso extra me quedo viendo una película entretenida, he quedado muerta. tanto que me quedo dormida...

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You're insecure Don't know what for You're turning heads When you walk through the do-o-or —Mmmm...– abro lentamente los ojos, ¿qué hora es? Mi celular suena a toda voz, me levanto del sillón adormitada para poder cogerlo. Número Desconocido. —Buenos Días– respondo soñolienta. —Buenas Tardes, ¿hablo con la Srita Aisha Lauren?– Una señora me habla del otro lado. —Si, eso creo. ¿Yo con quien hablo?– mascullo adormitada. Camino hasta la cocina para coger un vaso con agua. —Le hablamos de Greece Line– ¿Greece Line? ¿Del lugar que me despidieron? —¡Oh! ¿En serio?– No tonta de mentiras. —Si en serio, es para pedirle si puede presentarse dentro de

media hora– —¿Que no me despidieron?– —Sí, bueno necesitamos de sus servicios tiene el dominio de

varias lenguas extranjeras, si la dejamos ir sería un verdadero error–

¡Enhorabuena! ¡¡Que emoción!! Tengo trabajo. —Estaré ahí pronto– —Suerte– Cuelgo emocionada corriendo hacia mi habitación cojo una camisa de manga larga de que sirve cambiarme si me han pedido que no sea formal. Lavo mis dientes, trato de arreglar mi cabello despeinado por la siestecita que me di, cojo la mochila junto a las llaves del coche. Salgo disparada en el coche esta vez no me detendrá ningún Chimpancé con un Lamborghini. Enhorabuena, llego con die minutos de antelación. Camino entre las personas que llegan o salen del país. Tarareo una canción mientras me encamino a las oficinas. —Buenas Tardes– sonrio educadamente a un vigilante. —Buenas Tardes– saluda cortés Me da entrada para poder encontrarme con otro señor un poco mayor. —¿Señorita Lauren?– Asiento un tanto emocionada. ¡Mi primer empleo! Fuera de lo que es mi familia, nunca había trabajado. —Venga conmigo, el señor la espera– —¿El señor?– Pregunto, creí que estaría en el área de vuelos o algo así. —Si, el Señor Kirgyakos– —¿Es el Jefecito?–

El señor me da una sonrisita deteniéndose frente a una puerta de cristal polarizada. ¡Impresionante! —Suerte– —Gracias– sonrió. Ya es el segundo que me desea suerte, tal vez no sea un mal día después de todo. Doy un profundo respiro mientras toco la puerta suavemente. —Adelante– Que voz tan gruesa. ¡Y es Griego! ¡Que bonito habla griego! Me siento eufórica. —Con permiso– respondo en griego al igual que él. La primera impresión es lo que cuenta. El Jefecito esta de espaldas viendo bueno no sé qué lee, ¿mi resumé quizá? —Señorita Aisha Lauren, bienvenida– Se gira lentamente con aire socarrón. ¡Madre Mía! ¡El Chimpance! ¿Es el Jefe? ¡Meh! Sabia que era demasiado bueno para ser verdad. —Chimp... jefe– corrijo antes de cavar mi propia tumba.

—¡Jefe! Es muy diferente a como me trato hoy por la mañana– Rasca su barbilla pensativo, bueno si en la mañana me hubiera hablado en griego posiblemente no le hubiera puesto un apodo. Sinceramente el inglés no lo habla nada bien así que no es mi culpa. —¿Me ha llamado aquí? Creí que estaría en la zona de abordaje.– cambio de tema para no cabrearlo. -Trabajara para mí, como mi traductor personalNo, no y no. Qué se supone que tengo que decir? No creo que este tipo sea un buen jefe, ni siquiera sé cómo se llama. Doy una rápida mirada hacia su escritorio buscando algo que me haga saber su nombre pero solo yace: M. Kirgyakos . ¿Mono Kirgyakos? —Maximilian Kirgyakos– El Jefecito es un brujo, que bien otra razón por la que no puedo trabajar para él. —No creo poderle trabajar con usted– hago una mueca, sentándome en uno de los sillones. El me sigue con la mirada, ¿incrédulo quizá? —Diez mil libras– escupe. Lo miro sin comprender es lo que ganare o qué? —¿Perdón?– —Es lo que tienes que pagar por los daños a mi coche– me ira con impaciencia. Me levanto de golpe del asiento.

¿Qué cojones? Ni siquiera le paso nada... ¿De dónde saco ese dinero?... Se lo puedo pedir a James pero no creo que este muy contento, me querrá quitar el permiso y dirá algo como.

"Para eso quisisteis quedaros en Inglaterra, Jess y tu os venís conmigo a Italia en este momento"  No... ¡Jamas! Jess no me lo perdonaría. —No le paso nada al coche, además no fue mi culpa– —El semáforo estaba en rojo, y las cámaras de seguridad lo puede comprobar– No estaba en rojo... o bueno no recuerdo. —Y... Es prohibido manejar con el celular en la oreja– termina. No estaba hablando por teléfono estaba tratando de cogerlo. Es lo mismo Aisha. —Si cobrarme quería, pudo haber llamado y ahorrarme el trabajo de conducir hasta aquí– —Si trabaja para mí... No le cobrare la factura– Tengo que pensarlo, no me veo trabajando para él. Sinceramente creo que no podemos llevarnos bien. Camina desde su escritorio hasta mí. Tiene ojos verdes con toques grisáceos. Intimidante, es muy alto. —Tiene un interesante color de ojos– me mira fijo. ¿Porque dice eso? Mi color de ojos es como algo irreal. Algo que no tiene porque existir.

Me da una mirada penetrante que es capaz de quitarme el aire. Su mirada es indescifrable, me analiza completamente. —¿Qué no estaba hablando de trabajo? Burlarse de mí, no creo que ese sea el trato– arqueo una ceja sentándome nuevamente. ¡¡UFF!! Que calor. —No me burlo es la verdad, tiene usted un color de ojos de cuento...Bonitos– frunce el ceño. ¿De cuento? De anime diría yo. Ojos entre celeste y rosa pálido no es una gran combinación que digamos. Me quedo observándolo por un rato, esperando que cambie de tema. Me limito a analizarlo su cabello castaño, ¿barba de un día quizá? Ojos intimidantes, un traje n***o que le hace ver como todo él Jefe que es... Atractivo. —Es tiempo– se mira el reloj. —¿Tiempo de que?– arqueo una ceja. —Si aceptas necesito de tus servicios ya, tengo una cena con unos posibles socios japoneses– Ahora. ¿Trabajar ahora? ¿Con la ropa que traigo? Pero eso fue lo que me ordenaron así que creo que está bien. —Acepto... pero no pago la factura y quiero por escrito que no quieres el pago.– —Bien hágalo como quiera Señorita Lauren– hace una mueca. Coge un papel, ¿ahora? ¿Escribirá el papel ahora?

—Tenga firme donde acepta ser mi empleada y estar disponible cada vez que le necesite.– Ruedo los ojos mientras cojo el papel y lo firmo. Se lo entrego y me da una mirada triunfante. Idiota. —Vamos– Se acerca a mí, acogiéndome de la cintura. Cabron, le quito la mano sobre mí. Lo que me faltaba trabajar para un mujeriego. Caminamos hasta fuera del aeropuerto. Necesito ver su auto, se que no le hice nada repaso todo el estacionamiento pero ni seña. —Si buscas mi auto, lo he mandado a reparación– No le paso nada, sé que está mintiendo. Una Hummer se estaciona frente a nosotros. ¡Impresionante! —Iré por mi auto, deme la dirección del lugar de la cena para alcanzarlo.– lo miro fijamente. —No hablo japonés para nada, mi acento es terrible no puedo correr riesgos así que ira conmigo– me mira serio y con la palabra "has lo que te digo" en la frente. —No llegare tarde– replico. —Esta mañana llego tarde a su primer dia de trabajo, choco el auto del jefe. Como entenderá no me arriesgare– enumera. Lunático. Me ofrece la entrada, resignada lo hago. Mi celular comienza a sonar, me mira molesto asi que contesto rápido.

—Aisha, nena ¿por qué no coges mis llamadas?– —Chazz estoy trabajando– Chazz me había olvidado de él. —Te mandare un mensaje– Antes de que pueda responderle que hablamos después cuelga. Instantaneamente llega un mensaje. —Respete sus horas de trabajo– su voz me acribilla desde un lado. —Sí, ya solo le mando un texto y ya–

"Chazz, hablamos después el jefe es un fastidio y me puede despedir. Te Quiero" —¿Soy un fastidio?– creo que dice divertido. Metido. —Es de mala educación leer sobre el hombro de las personas– reprendo molesta. Este trabajo será imposible. —¿Quien era?– —No le interesa– gruño por lo bajo. —Mi novio– respondo al ver su rostro malhumorado. No dice nada más ¡Gracias a Dios!. Mi celular vibra pero ya no lo cojo. No voy a tentar a la dichosa suerte que me cargo. Llegamos a un lujoso restaurante y ahora si me agobia la ropa que traigo puesta.

—Podría haberme dejado vestir algo más acorde al lugar– —Tienes que traducir, no impresionar a las personas– Menudo cabron. Sale del auto acomodándose el traje, hago lo mismo cogiendo mis cosas. —Deja la mochila– ordena. Pongo los ojos en blanco y lo hago. Solo cojo mi celular. —No quiero que este conversando con su novio por favor, quiero toda su atención en mi– Así rey del Universo Griego. Entramos sin decir más, nos llevan hasta la mesa de los Señores Irie. Dan todos los saludos correspondientes, me toca traducir todo lo que Maximilian habla y escucho atentamente al chico que es traductor de los japoneses. A diferencia de mi persona él lleva un traje. Una larga noche. Y no me dieron nada de comer, por suerte me acabe una pizza en el almuerzo en otra estuviera ya agonizando del hambre. Solo me dan una copa de vino. Detesto el vino. Al finalizar se despiden, yo me despido del chico traductor que disimuladamente me entrega un papelito. Cuando se dan la vuelta lo reviso.

"68742584 llámame Alex x" ¿Su número de teléfono? Trato de buscar una papelera con la vista pero no visualizo ninguno, estoy a punto de meterlo en mi pantalón.

—¿Qué es eso?– pregunta Maximilian sujetándome para arrebatarme el papelito. —Agh– un quejido de dolor se me sale. Me mira sorprendido soltándome. Se mira la mano. —¿Sangre?– me mira confundido. Me coge nuevamente viéndome el brazo. —¿Te hiciste esto hoy en la mañana?– gruñe. ¿Por qué mierda está enojado? —No– respondo secamente. —Ven, vamos a un hospital– toma mi brazo molesto. —No es necesario, tengo que ir a casa– digo de lo más tranquila. Ignora mi petición mientras me lleva fuera del restaurante a la Hummer. —Llévanos a una farmacia– le dice a su chofer. ¿Farmacia? No que íbamos al hospital. —Señor Kirgyakos, no es grave me lo hice con la patineta de...– ¿Me interrumpe molesto? —¿Tu novio?– escupe. No, de Jess.

—Mi compañera de piso, Jess– aclaro Llegamos a la farmacia, él se baja enojado, no logro entender al chimpancé. Segundos después regresa cargando una bolsa. —Toma, no probaste el vino– me entrega un Arizona Tea. Es porque lo detesto. —Gracias, la verdad muero de sed– lo tomo. Gruñe algo en ingles por lo bajo que no logro entender. Su acento si que es gracioso. Saca las cosas de la bolsa, coge mi brazo quitando la gasa ensangrentada. Insisto una herida muy exagerada. —Es muy pequeña, ¿qué no tiene cuidado?– bufa molesto doblando la gasa sucia. —No es necesario que me cure, pero ya que está aquí y tiene las cosas– hablo con aire distraído. Tal vez se arrepiente. —Esto desinfectara la herida, dolerá– mira concentrado en la herida. —¡Ah!– exclamo —Avise antes– gruño. ¡Arde! —Lo hice– murmura. Termina de hacer lo que hace, algo de pomada luego coloca una gasa larga. Esta concentrado en lo que hace, me tomó el tiempo de analizar sus facciones, parece tener una piel muy suave. —Listo– me mira.

Que drama por una simple herida. Me da una mirada frustrada. ¿Ahora que? —Tiene la camisa ensangrentada.– gruñe. Se comienza a quitar la americana, luego la camisa... —¿Te estas desnudando frente a mi?– Lo miro incrédula, aunque se me quiere escapar una sonrisita divertida. —Lo hago– farfulla. ¿Cómo puede tener él rostro tan serio todo el tiempo? Vamos a ver esos musculitos cubiertos por esa camisa sedosa. Comienza a desabrochársela sin dejar de observarme. El ultimo boton ¡YAY! Uff. ¡Genilal! Tiene una camisa debajo. Doy un suspiro de decepción mientras le doy una trago a mi té. —Parece decepcionada. Póngasela– me entrega su camisa. Lo hizo a propósito. Querido Chimpancé este juego lo podemos jugar los dos. —Tenga por favor– Le doy a tener mi té, dejo la camisa de un lado y comienzo a quitarme la camiseta lentamente. Lo miro de reojo. ¿Por qué me mira sorprendido? —Cierre los ojos si quiere– aconsejo "amable". Me quito la camisa, no se que espera ver porque no me quita la mirada de encima. Dejo la camisa de lado.

—¿Usa boxers?– arquea una ceja Como me quedan grandes el elástico es visible. —Son de Chazz, aún no he desempacado y no encontré mi ropa– —¿Sports Bra?– señala la marca de Nike. —Son más cómodos– hago un mohín. Estos que llevo eran de Jess, luego empezó a usar BinderChest y me los quede. Me pongo la camisa de Maximilian impregnada de Paco Rabanne. —Gracias, Jefe– sonrío. Asiente devolviéndome mi té. Doy un vistazo a la ventana y no es el camino al aeropuerto es hacia mi calle. —Deje mi auto en el Aeropuerto– frunzo el cejó confundida. —Vendré mañana por ti, temprano tengo un desayuno con inversionistas Italianos– Estaciona frente a mi puerta, Jess está esperándome. Se levanta al ver la camioneta acercándose. Maximilian sale frunciendo el ceño como siempre. —Aisha Lauren Elies.– Uff! Esta cabreada solo dice mi nombre cuando esta cabreada en serio. Le da una mirada inquisidora a Maximilian. —Jess... Hablemos adentro– gruñe. Le doy una miradita aparentemente disimulada. Él le estrecha la mano. —Maximilian Kirgyakos–

—Jessie Richards– Se estrechan, Jess da media vuelta para entrar a casa. —Creí que tenia una compañera de piso– frunce el ceño. —Lo es, hasta mañana Jefe– Me despido de él con un guiño. No ha sido tan malo después de todo. Entro a la casa a sabiendas de que me espera una buena regañada de Jess, no le conteste las llamadas ni mensajes pero es que el jefecito no me lo permitió.  Esta sentada en las escaleras, tiene el ceño fruncido y unas ganas de asesinarme.  —Jess... Escucha se que no te conteste pero...– —¿Quien es ese tipo?– arquea una ceja.  —Es mi jefe– —¿Tu jefe? ¿Ese tio?–  Asiento repetidas veces.  —¿Por qué traes su camisa puesta?– arquea. Jess esta en su modo regañon. Que gran día.  —Me he sangrado la otra, he tenido un día de mierda– Se levanta acercándose a mi con el rostro contrariado.  —¿Sangre? ¿Donde? ¿Te ha hecho algo?– —Porque no comemos algo y así te cuento mi puto día– —No digas malas palabras, se escucha feo de una chica– Le pongo los ojos en blanco. 

—Vamos al supermercado por algo de la despensa no hay ni un litro de leche aquí– —Vamos en tu auto, me he dejado el mio en el aeropuerto– Arquea una ceja.  —Vamos y te cuento– Salimos hasta su coche un Audi RS7.  —Le he chocado el puto coche un Lambo Gold Jess– —¿Cuanto te ha pedido por el?– —Diez mil libras– Un asqueroso precio por nada. Insisto en que no le sucedió nada al coche. —Se los pides a James y ya– Como si no me lo hubiera planteado antes. —Mi hermano nos llevare a Italia lo sabes– Asiento bufando, en el supermercado hacemos una gran compra posiblemente arrasamos con todo.  —Trabajaras con él y no le pagas?– —Si eso creo– Respondo mientras ella le cancela a la cajera que la ve con un coqueteo. No la culpo. Jess no parece chica y se ve jodidamente sexy con ese cabello que se carga. James se hizo cargo de ella cuando sus padres fallecieron junto con los nuestros, regresaban de un viaje y el chofer perdió el control

de la camioneta, teníamos 12 años hemos crecido juntas ahora tenemos 20, ella es mayor por dos meses. James y yo la queremos como nuestra familia.  Regresamos al coche sigo contándole todo lo de mi puto día que al final no termino tan mal como pensé. Tengo trabajo!!  —Tu jefe parece un poco amargadito y follador– —¡Follador quizá! Amargado claro que si. Toda la vida esta frunciendo el ceño– Jess prepara la cena unas hamburguesas caseras. Comemos tranquilas hablando de su día y el mio. Sobreviví a mi primer día de trabajo con el chimpancé, eso me alegra y espero seguir así.

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Capítulo 3-Señor Griego - Dreame Mi nariz despierta al sentir el delicioso aroma a desayuno... Olisqueo embelesada... ¡Que rico! El problema aquí es que la única que se quiere despertar es mi nariz... GRRRRRRR... Mi estómago se ha despertado ¡Aleluya! Abro los ojos, el poder de la comida me es aún más grato que el hecho de seguir durmiendo.  6:30 am ¡Que temprano! El jefecito dijo que vendría por mí a primera hora así que mejor me doy prisa para disfrutar mi desayuno en paz. Me meto en la ducha a la velocidad de la luz, cambiarme es la cosa más sencilla ya que no tengo que buscar ropa formal, tomo mi mochila y el teléfono para salir hacia la cocina. -¡Buenos Días!- exclamo sorprendiendo a Jess. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Maldición Aisha puedes dejar de hacer eso.- Se limpia un poco de chocolate que le cae en la camisa. Solo está en bóxer ¿quien cocina en ropa interior? Jess claro. -Queremos comer... queremos comer... queremos comertarareo como niñata en el taburete. -Calla o no te doy nada- me riñe haciéndome cerrar el pico. Reviso mi celular para enviarle un texto a Chazz extraño al condenado. Chazz es mi novio pero creo que nuestra relación es más amistosa que otra cosa, lo extraño mucho siempre hemos sido muy unidos desde chicos. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Ten, come que se están haciendo las 7:30Me sirve un cruasán con bacon, acompañado de unos Waffles con chocolate encima. ¡Una delicia! Ella coge su plato y comemos entre risas. -¿Vendras temprano hoy?-No lo sé, depende si el jefe tiene reuniones tiene un acento horrible parece chimpancéAmbas reímos divertidas. Nada como un delicioso desayuno acompañado de burlas hacia el jefe. Mi celular suena, esperando que sea Chazz contesto sin revisar. -Cariñito... ¿tanto extrañas mi preciosa voz?- rio. -¿A qué se refiere? Señorita Lauren- me atraganto con el vaso de leche. ¡Maldición! Jess me hace una seña. -Jefe, lo siento... este creí que... bueno... Buen Día Señor estoy a sus órdenes- completo conteniendo el aire. Jodida Jess se está burlando de mí. -Estaré ahí en diez minutos y restando, por favor esté preparada- dicho y hecho cuelga. Le gruño al teléfono como si este tuviera la culpa. Soy una idiota. -Alguien tendrá problemas en su trabajo- hace un mohín. -Nada podrá amargarme mi precioso desayunoSi bueno el jefecito se cabreara pero podre controlarlo. ¡Espero!

-Tu jefe siLe doy una miradita asesina, termino mi desayuno de manera rápida. Me lavo los dientes apresurada está a punto de llegar. Mendigo Griego. -Te veo en la noche- me despido de Jess. Cojo una pera para poder sobrevivir el resto de la mañana. -Cuídate, y no amargues al jefeÉl es el que me amarga a mí, asiento de todas maneras y salgo corriendo hasta la puerta. Justo en el momento que salgo se estaciona la Hummer. Me acerco a la puerta trasera corriendo y subo. Atractivo el tipo. Se ve bien en esos trajes. -Buenos Días Jefe- sonrío. Ahí está el observándome con el ceño fruncido, me pregunto si dormido también frunce el ceño. -Buenos Días Srita Lauren- dice sin emoción. Sé que es tonto pero cuando lo veo me dan ganas de reír y no tengo idea por qué. El auto inicia la marcha respectiva al lugar que supongo donde se dará la reunión o lo que sea. Me coloco los audífonos para poder ignorar al Chimpa, no quiero que hable sobre la contestación de hace rato. -¿Piensa escuchar música mientras está conmigo?- pregunta serio. Y que se supone que haga, contar las cosas que hay en la camioneta.

-No quiero molestarlo, además todos necesitan de música al inicio de día, ¿quiere escuchar?- le ofrezco un auricular. Niega así que me los coloco, dejando que la música me relaje. Esta canción me provocan ganas de bailar. I got it from my daddy... tarareo por lo bajo cerrando los ojos. Abusivo me quita un auricular y se lo pone. -¿Que escucha? canta fatal- farfulla. ¡No es verdad! -Where did you get that body from?-I got it from my daddy- responde y por una milésima le veo reprimir una sonrisa. Por el resto del camino vamos escuchando música, aunque estoy el cien por ciento segura que está feliz lo está ocultando. Estacionamos en un lujo de hotel, guardo todo en la mochila solo cojo mi celular. -¿Le ha sucedido algo a su mochila anterior?- pregunta mientras caminos hasta el restaurante del hotel. -Tengo muchas, me gustan demasiado.Nos acercamos hasta otra mesa llena de trajeados. Porque siempre tengo que venir lo menos presentable. Tendré que preguntarle. -Buongiorno, un piacere di unirsi a voi questa mattina. Empieza a hablar en italiano. A diferencia del inglés lo pronuncia excelente. Si sabe hablar italiano para que cojones me ha hecho venir.

Me presenta como su traductora y uno de los trajeados me sostiene la mano más de la cuenta aunque, me incomoda. Bendito desayuno lleno de negocios, llega un momento en el que estoy a punto de dormirme. El jodido griego no me da ni un vaso con jugo. ¡TACAÑO! Para no dormirme me quedo observándolo, cuando aprieta los labios se le forman unos preciosos hoyuelos. El traje le sienta demasiado bien con su físico, me pregunto si tendrá novia. Aunque no parece un hombre de relaciones largas, ¿amantes nocturnas? Ni idea y no podría preguntarle.  Cualquiera que sea la chica con la que sale la compadezco el chimpancé parece tener un carácter de los mil demonios. En lo que llevo de conocerlo a esto dos días no le he visto sonreír sincero, lo único que hace es trabajo, trabajo y más trabajo. Casi hora después termina la bendita reunión, ¿como pueden tardar tanto en comer? -Ciao- me despido de igual forma. El tío trajeado me guiño un ojo podéis creerlo. -Señorita Lauren, deje que le recuerde que dormirse mientras trabaja no es algo que deba hacer- me mira molesto. Ahí esta de nuevo ese rostro serio de siempre. --Pues si sabe hablar perfectamente el Italiano ¿para que me ha hecho venir?- Me mira serio, molesto, furioso... ya ni siquiera sé cómo descifrar su rostro. -Limítese a hacer lo que le ordene- gruñe. Entrecierro los ojos observándolo. Capullo de jefe. Me muerdo la lengua para no decirle nada.

-Vamonos- Se da la vuelta y camina hacia la salida.  Lo sigo mientras tarareo una canción, como si su humor fuera a joderme el mío. Nos metemos en la Hummer, cojo mi mochila para poder sacar mi pera. La limpio sobre mi camisa y le doy un mordisco. Son tan ricas. -¿Tiene hambre?-Solo como porque estoy aburrida- Arquea una ceja. Creo que le acabo de decir aburrido al jefe. -No es que usted sea aburrido, es más que todo el ambiente que lo rodea- aclaro. Creí que mi trabajo sería un poco más emocionante, quizá pueda buscar otro empleo y pagarle la dichosa deuda. No le agrado lo que le dije. ¡Uff! No quiero joderla. ¿Que le cuesta ser un poco mas divertido? -Quiere una mordida- le extiendo la pera. Para mi sorpresa da un pequeño mordisco. -GraciasEs lo único que dice, me giro a ver por la ventana mordisqueando mi pera. -¿A mejorado su brazo?Me distrae de mis pensamientos en blanco. Me arremangó la camisa y le muestro. Ya no duele, no la he tapado. -Debería de cubrirla- La revisa con la mirada. -Es que ya no duele y la verdad lo olvide-

Me mira frunciendo el ceño. ¡Que raro! -Lo olvido?- Me da una mirada arrebatadora de oxigene. -Sean, dame la bolsaLe da una mirada a su chofer ahora de nombre Sean, saca una bolsa y se la entrega. ¿Es la misma de ayer? Saca las cosas mientras sujeta mi brazo. Coloca pomada y luego la gasa. El acto me desconcierta pero me da gusto el jefecito puede ser muy amable. -La pomada la hará sanar mas rápido- Asiento atónita. -Gracias jefe- Me da una ultima mirada y regresa la vista a otro lado. -Está bien- es lo último que dice. El es muy raro. Doy un suspiro frustrado ese carácter que tiene es algo pesadito. -Por la tarde nos reuniremos con los japoneses nuevamente-Esta bien- le doy una sonrisa que el no corresponde. Llegamos al aeropuerto, especialmente hoy está lleno, siempre me han dado risa las personas que esperan con cartelitos. ¿Que se supone que haga ahora? ¿Estar sentada esperando que llegue la tarde? -Espere en mi oficina- Dice alejándose hacia otro lado. Camino hasta su oficina, saludando a todos de forma amable. Espaciosa y limpia.

Las palabras que mejor describen este lugar, le doy un recorrido pero no hay nada especial. Me tiro en un enorme sofá jugueteando con mis dedos. Cierro los ojos por un momento, solo uno pequeño. -AishaAbro los ojos lentamente, encontrándome con la mirada verdosa de Maximilian. -Jefe- respondo incorporándome con cierta idiotez. -Lo sientoSe aleja de mí hasta su escritorio. Que buen trasero el que tiene. -Dormirse en su trabajo, cada vez me sorprende mas. ¿Se desvelo ayer?En realidad si un poco. -No en realidad¿Lo sorprendo? ¿De que manera? Asiente observándome con cierta intriga. ¡Raro! -Tengo cosas importantes que hacer hoy así que vaya a casa, la veré mañana-¿Y la reunión de la tarde?-La haremos mañana- Asiento tomando mis cosas. Supongo que tendrá alguna cita por ahí. Mejor que eche un polvo quizá así deja de fruncir el ceño. Saco mi teléfono que comienza a vibrar en mi pantalón.

Un mensaje de Jess.

"¿A qué hora sales? " "Justo ahora" Responde con rapidez.

"Espérame estaré ahí en diez minutos" "Apresúrate, estaré en la entrada" Dirijo mi mirada a Maximilian que observa lo que hago desde su escritorio. -Entonces me retiro, hasta mañana jefecito- maldición!! Bocazas. -Lo siento- Solo me da una mirada indescifrable. -Adiós-6 Salgo de su oficina, a paso lento tengo que esperar a Jess. ¿Acaso tendríamos que salir hoy? Me quedo sentada en las gradas del aeropuerto esperando, luego tengo que ir por mi auto. ¿Por que siempre tiene esa mirada dura? Si sonriera mas se vería aun mas atractivo de lo que ya es. De pronto me encuentro pensando en mi jefe, ¿que rayos hago pensando en Maximilian? Que perturbador, lo saco de mi pensamiento justo en el momento que el auto de Jess estaciona. ¡Madre Mia! ¡Chazz! Chazz sale del auto casi cayendo al suelo. Tonto. Corro hasta él para abrazarlo.

-¡Aisha¡- da un grito eufórico. -Chazz, ¿que cojones haces aquí?-Vine por mis dos chicas favoritas claro esta, trabajare en la firma de mi familia aquí en Londres- Me da un pico. -Están haciendo espectáculo vamonosJess me da una mirada que no entiendo, me hace una seña para que vea hacia atrás. ¡Madre Mia! Maximilian. Viene bajando a paso rápido con Sean. Trae una cara que si podría asesinarme lo haría. Me quedo sin aire. -¡MAX!- una tía lo llama desde atrás haciéndolo detener para girarse. Me quedo viendo la escena, la chica rubia se le acerca para besarlo. Me doy la vuelta jalando a Chazz de la mano. -Vamonos- gruño. ¿Por que gruño? Quiero irme de aquí. Esa era la cosa mas importante que tenia que hacer. Vaya creí que su trabajo era lo que mas le importaba. Mendigo griego. -¿Quien es?- pregunta Chazz desde la parte trasera del coche. -Es su jefe- Jess responde divertida. -Es un capullo- replico furiosa. -¿Por qué? ¿Te ha hecho algo- Chazz se exalta.

-Le ha chocado el Lambo y tiene que trabajar con él para pagarlo-Carajo. ¿Tanto así?Asiento sin responder, no quiero hablar estoy furiosa. ¿Por qué estoy furiosa? No es que me interese con quien se relacione. Que eche un polvo ojala le venga bien y deje de gruñon. Total es su jodida vida. Llegamos a casa y para mejorarla me he sacado al chimpancé de la cabeza. Chazz es divertido así que me ha arrebatado los pensamientos. -Chicas, porque no vamos a un bar hoy en la noche. Es un bar nuevo recuerdan a Ronald pues le pertenece, me ha dicho que nos espera¿Ronald? Tengo mucho sin saber de él Jess le da una sonrisita a Chazz haciéndolo rodar los ojos. Ronald es el cuarto miembro del grupo. -Jess, déjalo-¿Que? sabéis que lo vuestro es mas amistad que otra cosa. Seguís juntos porque tenéis miedo de que se arruine vuestra amistad lo que me parece total absurdo. Ni quiera sois novios de verdadBendita Jess. Aunque tenga razón, no es exactamente la razón por la que hacemos esto. -Quiero a Aisha, y le agradezco por seguir conmigoY yo lo quiero a él. -Si pero no pueden seguir así por la eternidad, recordad que la verdad siempre sale a la luz y sobre todo...-

-Ya déjalo Jess-Eres aun mas gay que yoChazz entrecierra los ojos retándola. Jess le hace frente. Sé que Jess lo hace porque se preocupa de Chazz pero no quiero que peleen no ahora. -Chicos ¿que no íbamos a ir a un bar?Ambos me miran suavizando el rostro. Así es siempre. Pensaría que los que terminaran casados son ellos dos. Ambos se van por su lado, dejándome a mi en la sala. Chazz es como decirlo inseguro de lo que le gusta. Aunque yo sabia eso decidí salir con él hace como dos meses, no es mucho lo que llevamos juntos nunca hemos formalizado del todo. Por un lado quiero seguir con nuestra relación amistosa, pero no quiero que le suceda algo. Subo a mi habitación para cambiarme de ropa e ir al bar con los chicos. Reviso mi celular por si ha llegado un mensaje de mi jefecito pero no. De seguro ha de estar con es tía que lo beso hoy. Cabrón. A las 7 am bajo. Como era de esperarse Jess y Chazz ya están reconciliados. Ambos me dan una mirada boquiabierta.  -Ese vestido te va bien, tendré que cuidar a los tíos que se acerquen a ti- Jess me da una mirada divertida. -Estas preciosa- Chazz me da una sonrisa. El bar esta repleto. Chicos bailando por todos lados, comiendo, bebiendo, riendo. ¡De lujo! Nos adentramos en el bar hasta llegar a Ronald.

-Aisha, estas preciosa- Ronald me da un abrazo mientras besa mi mejilla. -Gracias Ronald tiempo sin verteHace una mueca de disgusto. -No chica que cabello te cargas, me aterra que una chica se vea mejor que yo- Jess le hace una mueca divertida saludándolo. -Chazz, amigo- le da un abrazo. Nos quedamos en una mesa. Bebiendo... tengo mucho tiempo de no emborracharme y hoy me apetece hacerlo... -Salud- damos un brindis. Toda la noche es de lo mejor. Bailamos. Nos divertimos. Y ningún jodido griego me martilla la cabeza. -YO NO QUIERO AGUA... YO QUIERO TEQUILACantamos los cuatro a las 4 de la mañana en el auto. Ronald decidió venirse con nosotros. Bendito sea su chofer. Llegando los tres nos quedamos dormidos en la alfombra de la sala. 

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Capítulo 4-Señor Griego - Dreame ¡Maldita Sea! Maldito teléfono que no deja de timbrar. Me levanto arrastras de la alfombra. —¡Maldición!– Que dolor de espalda, cabeza, extremidades, mejor dicho que puto dolor de cuerpo. Cojo mi teléfono de la mesa, abriendo un ojo para ver quien llama tan temprano.

"Chimpancé" ¡Oh no! El jefecito. ¿Qué hora es? 7:30 am Me siento el sillón, sujetando mi cabeza antes de contestar. Doy un suspiro largo. —Buenos Dias– ¿demonios esa es mi voz? —Buenos Dias, la necesito en mi oficina en 30 minutos– —¿Treinta minutos?– pregunto —Si– dicho esto cuelga. Doy una sonrisita idiota viendo el teléfono... Salgo corriendo hacia las escaleras. —Jodido Jefe– Como milagro del cielo, en 10 minutos estoy lista. Aunque el dolor de cabeza puede ser muy estresante. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

—Maldición ¿en que me voy?– El auto de Jess quedo en el bar y el mío sigue en el aeropuerto. —¡El público!– Cojo unas gafas de sol de Jess y me las coloco no me queda tiempo ni de comer algo. Corro a toda velocidad para alcanzar el bus. Tengo solo 10 minutos para llegar. Entro casi volando en el aeropuerto por suerte está casi vacío. Saludo a todos de manera rápida mientras corro en dirección a la oficina de Maximilian. —¡Buenos Días!– grito entrando a la oficina de golpe. Maximilian me da un mirada furiosa, me analiza cuerpo completo, mi rostro es un desastre no se diga de mi cuerpo, tengo la respiración entrecortada, posiblemente esté a punto de caer muerta, pero quien no, con toda una terrible resaca he hecho todo un record de la casa hasta aquí. —¿Es esa su manera de entrar en la oficina de alguien y sobre todo tarde?– Se levanta de su asiento. Ignoro su pregunta. —Buen Día jefe. ¿En qué puedo servirle este día?– Espero una respuesta como.

Oh querida Aisha tomate la mañana y ve por un café o dos para que baje la resaca que cargas. Pero sería mucho pedir. —Vamos, tengo una reunión con inversionistas–

Nada es como lo que pensé. Pasa por mi lado, con un largo suspiro lo sigo. Cabrón. Eso es lo que es un cabrón malhumorado. ¿Acaso no se da cuento de lo mal que estoy? Aunque en todo caso estaría en todo su derecho de mandarme a la mierda por venir al trabajo así. La cabeza está matándome, necesito un café o dos pero ahora. La santa camioneta esta frente a nosotros. Mi auto, quisiera ir por mi auto. —¿Puedo ir en mi auto? Aunque quizá ya lo se lo ha llevado la policía tiene tres días aquí– —Aún sigue aquí, acaso cree que dejaría que se llevaran un auto de mi aeropuerto– —¿En serio? Gracias jefecito– Bocazas. —Digo jefe– —Entre– Me abre la puerta de la camioneta para dejarme entrar, es la primera vez que lo hace, que interesante. Como llevo las bendecidas gafas oscuras aprovecho para cerrar los ojos y dar un sueñito rápido. No tardó mucho en quedarme dormida. ....................................................................................................... ...................................................... Aisha Lauren. Ese es el nombre de la chica que por el momento es mi dolor de cabeza aunque ella no lo sepa. Desde que choco mi auto no he podido sacárla de mi cabeza tanto que la hice firmar un papel. Mi coche no tuvo ningún daño, solo un pequeño golpe que no significo nada, pero no puedo hacérselo saber. Hay algo en ella que hace no querer alejarla.

Hoy por la mañana ha entrado en mi oficina casi ahogándose, trae una resaca notoria. No logro entender porque esos pantalones, tenis y camisetas normales me parecen atractivos en ella. Ahora que lo recuerdo le pedí a mi departamento de relaciones que contratara a una mujer poco atractiva que se vistiera mal, para poder evitar posibles situaciones sexuales. El hecho es que aunque Aisha se vista de esa manera se ve sumamente atractiva. Esta recostada en mi hombro se ha quedado dormida, la observo detenidamente, tiene los labios rosados entre abiertos, su pecho cubierto por una sudadera, sube y baja rítmicamente. Aunque trae gafas oscuras puedo ver sus largas pestañas. Tiene unos ojos un tanto irreales, cuando la conocí aquel día en la calle creí que se trataba de los llamados "Lentes de contacto" pero cuando la tuve frente a mí en mi oficina pude ver lo reales que son. Tiene novio. No entiendo por qué pero me molesta, ayer la vi besarse con ese tipo y lo único que quería era apartarlo de ella, seguramente ha sido con él con quien se ha emborrachado hasta ya no poder. Llevo alrededor de 30 minutos viéndola dormir. ¿Por qué lo hago? No tengo idea. Se remueve en mi hombro bostezando. Se aparta de mi de manera rápida. —Maldición, disculpe jefe es solo que... ¿ya hemos llegado?– pregunta.

Me quedo observándola, se ha despeinado y se mira graciosa. De manera impropia levanto mi mano para alcanzarla y acomodar un mechón que le tapa el rostro. Ella se sorprende pero no dice nada, me sorprende que no se ponga nerviosa algunas de las mujeres con las que he salido solo con que las vea se ponen nerviosas. —Venga conmigo– salgo del coche seguido de ella. Estamos en una cafetería, en realidad no tenía ninguna reunión solo quería molestarla despertándola temprano, pero nunca me imaginé que estaría con una gran resaca. —¡Una cafetería!– Extiende los brazos gritando, luego baja lentamente sujetándose la cabeza. Me divierte, ella siempre me divierte. —¿Cuanto bebió ayer?– pregunto. Se da la vuelta en cuclillas. Parece un conejo. —No me acuerdo– gruñe. ¿Esta molesta? —¿Tiene alguna reunión, en la que tengo que estar viéndolo comer e injustamente no recibo ni un triste vaso con jugo?– entrecierra los ojos. Quiero reír pero me contengo. —Venga, entremos que tengo hambre– le digo. Se levanta de golpe emocionada. —Queremos comer... queremos comer... queremos comer...– tararea caminando hacia la puerta. Una sonrisa se me escapa. Que está sucediéndome con esta chica. Estoy siendo dominado inconcientemente por una chica de 20 años.

Entro a la cafetería tras de ella. Se quedá parada en la puerta. ¿Esta esperándome? —Jefe, ¿en dónde quiere sentarse?– No me importa, solo quiero comer contigo. —Al fondo por la ventana, siéntese enseguida llego– Me da una sonrisita y se va dando saltitos. Parece una niña o es el simple hecho que le darán comida. —¿Qué deseas guapo?–  Contengo un suspiro frustrado. ¿Acaso todas las mujeres son iguales? ¿Coquetas e Insinuadoras? —Tres cafés, dos con leche y vainilla y el otro americano cargado– Le doy una sonrisa cortes. Asiente tomando la orden. Mi ingles esta mejorando, desde que Aisha me llamo chimpancé he practicado más a menudo. —¿Algo de comer?– ¿Que es lo que le apetecerá?. —Dos desayunos americanos, por favor– Le extiendo dos billetes. —Puede ir a sentarse con su hermana, ya llevaremos su orden– me guiña un ojo. ¿Hermana? De todo lo que pudo haber dicho, ¿tuvo que decir hermana? ¿Me veo viejo? Me doy la vuelta dejándole el cambio. Camino hacia la mesa donde esta Aisha con la frente pegada a la mesa. ¿Es siempre tan despreocupada?

—¿A qué hora se ha dormido? No para de dormir en el primer lugar que caiga– Levanta la cabeza con la servilleta pegada en la frente. Se la quita y me deja ver esos preciosos ojos que tiene. Se ha quitado las gafas. Enhorabuena, puedo disfrutar de ese color de ojos espectacular que tiene. —¿Y bien?– inquiero. —A las 4 de la madrugada– frunce el ceño. ¿Solo ha dormido cuatro horas? Con razón esta así de jodida. —¿No tiene usted consideración de su salud?– ¿Habrá pasado algo mas con su novio? ¿Tanto que no pudo dormir nada? La idea me enferma y no entiendo por qué razón. —No me riña ya me siento lo suficiente jodida he dormido en el suelo– gruñe. ¿En el suelo? ¡Madre Santa! ¿Acaso lo han hecho en el suelo? Que poco convencional. —¿Hubo mucha actividad ayer?- las palabras salen sin querer. —Me he divertido de lo máximo– se muerde los labios. El mesero se acerca con nuestra orden. Aisha le da una mirada que logra sonrojar al chico que se queda con la boca abierta mientras deja la comida en la mesa. —Que hermosos ojos– susurra. Aisha no logra escucharlo porque está atragantándose con el café. —Cuidado se va a quemar– riño. Le doy una mirada al mesero que logra intimidarlo porque se retira. —Que amargo, Dios mío–

Al principio creí que me lo decía a mí, pero hace una mueca alejando el café. —¡Americano! Odio el café americano– gruñe. —Tenga, pruebe este– Le entrego uno con vainilla, lo toma y lo bebe gustosa. Un punto para mí. Comienza a devorar el desayuno a toda velocidad, tanto que me preocupa que se atragante. —Hablemos de usted– digo. Me mira frunciendo el ceño. Tengo curiosidad de saber de su vida. —Cuénteme de su familia– insisto. —Tengo un hermano James es corredor de F1, se ha ido a Italia para competir en el Grand Prix el próximo año, él quería que nos fuéramos a vivir con él a Italia pero no me agrado la idea, así que con Jess decidimos mudarnos aquí a Londres.– Enhorabuena que no se haya ido, porque no hubiera tenido él placer de conocerla. —Hábleme de su compañera de piso– —Más que mi compañera es como mi hermana, sus padres murieron junto a los míos en un accidente cuando teníamos 15, James la adopto y nos cuidó a ambas– —Lo siento, lo de vuestros padres– —No se preocupe– se encoge de hombros. Le da un trago a su café y yo hago lo mismo. —¿Y usted?– me mira.

¿Yo? —Hábleme de usted, Señor Kirgyakos– No hay nada que se pueda decir de mí. —Mi familia vive en Atenas, tengo hermanos gemelos. Aparte de las aerolíneas tengo una empresa de construcción en Grecia e Italia– Pronto también aquí en Inglaterra. Me da una mirada intrigante. —¿Tiene novia?– entrecierra los ojos. ¿A que viene eso? ¿A lo de Cassandra? Ayer en el aeropuerto. —No Señorita Lauren, no tengo novia– frunce el ceño. —Creí que la mujer de ayer era su novia aunque no parecía su tipo– —¿Cual según usted es mi tipo?– me intriga. Se pasa la mano por la mejilla pensando. —No lo sé, alguien que pueda aguantar su humor quizá– Sonríe y por un momento le sonrío también. Termina el desayuno rápido. Saca su celular lo chequea pero le deja en la mesa. —Iré al baño, ya regreso– Se levanta y se aleja. Segundos después su celular suena, doy una mirada hacia atrás y lo cojo.

"Chazz" Ah el niñato que tiene por novio. Cuelgo la llamada y lo dejo en su lugar. —¡Regrese!–

—Vamos ya, quiero que traduzca unos documentos a ingles, después podrá ir a casa– Asiente mientras toma su celular. Observo que lleva algo en la mano, un papel doblado. —¿Qué es eso?– pregunto señalando su mano. —¿Mi mano?– Ruedo los ojos. —El papel– digo. —El mesero me ha dado su número de teléfono– Se coge de hombros, ya sería el segundo que le da su número desde que la conozco. —Démelo– ordeno. Ella lo hace sin rechistar. Lo cojo y lo meto en mi pantalón. Camino delante de ella. Siento su mirada en mi trasero y sonrío sin que me vea. Desde mi escritorio la veo trabajar en la pequeña mesa, lee y transcribe en la tableta, está concentrada aunque trate de evitarlo siempre me encuentro observándola. —Jefecito, ¿podría dejar de verme? Si le gusto solo dígalo– Su contestación me pilla por sorpresa. —¿Quien dice que la estaba viendo?– ataco molesto. Rueda los ojos y sigue con lo suyo. Tararea una canción que desconozco, canta muy bien, me gusta pasar tiempo con ella. —¡Termine!– se levanta de la silla con una sonrisa. Supongo que tengo que dejarla ir. —¿No se le ha quedado nada?– Quiero que se quede pero no tengo más trabajo para ella.

—No, pero si no quiere que me vaya solo pídalo– arquea una ceja. —Señorita Lauren, puede retirarse– Me da una sonrisa, mientras coge sus cosas. —Llame si me necesita– Asiento despidiéndole. Comienzo a leer otros informes de nuevo avión que llega mañana.

"Si le gusto solo dígalo" Sus palabras vienen a mi mente.  ¿Me gusta? Sera solo espontaneidad lo que me atrae. ¡Tiene novio! Maximilian no olvides que tiene novio. Sacudo mi cabeza borrando esos pensamientos, trabajo es trabajo. Empleados son empleados.

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Capítulo 5-Señor Griego - Dreame Me introduzco en el tráfico de manera tranquila aunque con un tanto de desgana, ya tengo una semana de estar trabajando con Maximilian y aunque es algo pesadito algunas veces, ya he aprendido a llevarme con él, y no darle muchos motivos para que se moleste, claro que élsigue siendo el mismo Chimpancé serio y adicto al trabajo pero puedo lidiar con eso. ¿Con Chazz? Podría decirse que lo hemos dejado o algo así, estamos viviendo juntos y mientras más queremos liarnos, más nos damos cuenta que no se puede, nuestra relación no es de ese tipo y bueno sobre todo él necesita aclarar lo que de verdad le gusta. Hoy por la noche iremos a un evento de la firma de abogados de sus padres, pero claro no iremos solo él y yo, también va Jess y Ronald que se ha pegado a nosotros desde aquella noche en el bar. Espero que al jefecito no se le ocurra tener una reunión o algo así porque hoy sí que le tendré que quedar mal. Recorro el aeropuerto con los audífonos puestos mientras tarareo el ritmo de Beacause I'm Stupid. Camino por el pasillo de manera lenta, no hay muchas personas hoy. Llegando a la oficina de San Jefecito toco varias veces la puerta pero nadie responde, intento abrir pero esta con llave, espero unos cuantos minutos pero no llega, resignada me tiro al suelo para esperar al jefe. ¿En donde cojones esta? Prohibido vender instagram: @edenklaynd

Me hace venir temprano y ni siquiera se encuentra aquí, cierro los ojos poniendo el volumen a máximo y me dejo ir por el sonido. Paso unos largos minutos de esta manera. ¿Es mi locura o alguien me está observando?  Abro los ojos lentamente para encontrarme con los verdosos de Maximilian, y su ya muy conocido ceño fruncido. Me quito los audífonos sonriéndole. Me he propuesto en sonreírle cada vez que pueda tal vez algún día me la devuelve. —Buenos Días– Esa voz ronca y sexy que tiene. Se endereza para ofrecerme una mano y levantarme. Me doy el lujo de analizarlo desde abajo, su cabello peinado hacia atrás, traje completamente n***o. Maldición, que bueno esta. —Buen Día Jefe– tomo su mano levantándome. —¿Qué hace acá tirada en el suelo?Admirando lo bello que es señor. Me muerdo la lengua para no decir algo irónico. —Esperando que usted regresará claro está– Me da una mirada inquisitiva. —No se guarde sus ironías Señorita Lauren– Me ha pillado. —Nunca me atrevería a decir algo irónico en su presencia Señor Kirgyakos– le doy una sonrisa orgullosa. Me da una ultima mirada, me pregunto que es lo que pensara. Entramos a su oficina, me muero de ganas de preguntar en donde estaba pero no quiero ser indiscreta.

—Tenga, necesito que traduzca y transcriba estos correos y los envié a estas direcciones– me entrega una montaña de papeles y su laptop. —¡Vale!Me voy a la mesita de siempre y me pongo a trabajar en ello. Quitando el hecho de que siento la mirada de Maximilian sobre mí de vez en cuando, la mañana la paso en el trabajo encomendado. Son demasiados. Tanto que creo que tendré que pasar la tarde aquí también, el tiempo parece avanzar demasiado rápido, Maximilian entra y sale sin decir nada. No me ha ofrecido un jodido café en toda la mañana, la hora del almuerzo ya va llegando y naturalmente me está dando más y más apetito. ¿Tengo hambre! Ya es hora del almuerzo. -¿Quiere ir a almorzar?¿Que si quiero? Pues quisiera comerme un mamut en este momento. -¡Pues claro!- exclamo. Se levanta de su asiento acercándose a mí de manera cauta. -Vamos a comer juntos- dice. ¿Juntos? Otra mujer podría escandalizarse pero yo lo único que quiero es comida, y si alguien me invita mucho que mejor. —¿Juntos? Si usted paga me viene bien, aunque le informo de antemano que como mucho– —Me atendré a las consecuencias– Me ofrece la puerta para salir, Oh, vaya que amable esta hoy Mister Chimpa. Salgo con él hasta el que supongo es su auto, un Maserati Granturismo.

—¡Que auto!– lo admiro dando un silbido. —Dijo que su hermano es corredor, supongo que a usted también le gustan los autos– —Supone bien, mi padre también lo era y me enseño mucho sobre autos– Asiente mientras me abre la puerta para entrar. Él hace lo mismo. —¿Que desea comer?- pregunta. ¿Está pidiendo mi opinión? Este señor me está sorprendiendo de una manera exagerada, claro ya su aspecto da mucho de qué hablar. —Nando's– Asiente girando, no sé si a él le guste ese tipo de comido pero ¡venga! Él me ha invitado así que tiene que socar. Se estaciona frente al restaurante, entramos y él ordena como hace siempre... Esta vez tiene la vista directa en el mesero dándole una mirada intimidante que estoy segura que este capta. ¿Que le sucede? ¿Cree que también me dará su número telefónico? Aunque así fuera lo acepto pero siempre los tiro a la basura, no me interesa una relación. Terminamos de comer en un silencio cómodo, no ha preguntado nada y lo agradezco solo quería disfrutar de mi comida, claro si en toda la hora hubiera apartado su mirada de mi hubiera sido aún más cómodo. —Gracias– digo entrando al auto de regreso. —Créame que soy yo el agradecido– su voz es ronca. Su respuesta me deja intrigada, durante el viaje me dedico a observarlo y poder descifrar lo que hay detrás de esa mascara de seriedad. —¿Me está viendo?- pregunta sin mirarme. —Lo estoy viendo– afirmo.

—¿Tengo algo en la cara?—Dos ojos, una nariz, una boca perfecta y barba– Una sonrisa se le escapa mientras niega. -¡Una sonrisa!- grito haciéndolo gruñir. —También soy humano– escupe. —Créame que yo también– Me pregunto si besara bien. Claro podría probar pero seguramente me quedaría sin trabajo. Después de esto nadie dice nada mas de igual manera en el resto de la tarde solo me dedico a terminar de enviar los correos. —Esta noche tiene que acompañarme a un evento– ¿Esta noche? ¿Hoy? ¡No puedo! ¿Por qué precisamente hoy? ¿Que me invento, que me invento? ¿Voy o No voy? ¿Me duele el estomago? puedo decirle eso. Aisha Lauren mentir es malo. Si lo sé, pero la situación lo merita no puedo fallarles a los chicos. —¡AGH!– me quejo sujetándome el estómago. —Tengo que ir al baño– salgo de la oficina en dirección al baño. Entro rápidamente y saco el teléfono. —Jess, quiere que vaya a un evento con él esta noche– —No, no y no. Ya habíamos quedado y mira que usare un traje– habla emocionada.

Quiero verla con traje. Una vez uso vestido en una fiesta y no salió muy bien que digamos. —¿Está bien?– Maldición Maximilian. —Tengo que colgar ya inventare algo– Me sujeto el estómago. Esto lo vale, y no se enterara lo sé. —Creo que la comida me dio indigestión– Frunzo el ceño fingiendo dolor. —¿Quiere ir al hospital?– Me mira con rostro abatido. —No, solo tengo que descansar– —Vaya a casa le daré el resto del día, tome algo y la espero mañana– ¡YAY! Doy un salitito de felicidad por dentro. Son las 4:00pm y el evento es a las 7:00pm. Tengo tiempo suficiente de ir por un vestido. —¿No quiere que la lleve?- pregunta con voz suave. Está preocupado y por un momento flaqueo en quedarme e ir con él esta noche. Bendito sea que me recompongo rápidamente. —Estaré bien, no se preocupe. Vendré mañana– Cojo mis cosas y salgo rápidamente antes de arrepentirme. Salgo hecha una bala hasta llegar a mi coche y dirigirme hasta el Centro Comercial. Mi jefecito me va a matar si se entera que le mentí pero ni modo, no podía simplemente

negarme a no ir con él y sobre todo no podía despreciar la invitación de los padres de Chazz. Elijo un vestido que supone esta hermoso pero no estoy muy segura al final. —¿QUE LE PASO A TU CABELLO?– pregunto casi en un grito al ver a Jess. Me da una mirada de cállate o te mato. Esta oscuro, es decir sé que el anterior no era su color natural pero venga se miraba genial. —El maldito de mi jefe, me ha obligado a quitarlo dijo que no se veía "profesional"– Dejo las cosas en el suelo y me acerco a ella lentamente para poder tocarlo. —¡¡Llegue!!– Chazz entra gritando. Le doy una mirada de, no digas ni una puta palabra pero es en vano. —¡UAU! ¿Que le paso a tu cabello?- se le forma un ¡OH! En los labios mientras se acerca a nosotras. —Ya, bien esta oscuro, matare a mi jefe lo juro– se levanta furiosa y camina escaleras arriba. Chazz y yo nos quedamos viendo incrédulos. !Se lo ha quitado! —¿Lista para esta noche?– Chazz habla emocionado. —¿Sí, espero que tú también?– sabe a lo que me refiere. —Lo estoy no te preocupes–

Subo a mi habitación con las cosas para empezar a arreglarme. Una ducha rápida en un abrir y cerrar de ojos, cambio de ropa, me acomodo el cabello, uno que otro accesorio. Al cabo de una hora ya estoy lista y espero que los chicos también. 6:30pm Salgo de mi habitación hasta la sala, los chicos ya me esperan. —¿Con quien de los tres se supone que voy?– Analizo a cada uno de ellos, aun Jess se ve muy bien en traje y el cabello oscuro le sienta bien, Chazz lleva un traje blanco, Ronald ha llegado y se ve exquisitamente elegante. —Iremos todos juntos– sonríe Ronald. Salimos de la casa no sin antes tomarnos la típica foto del recuerdo tonterías de jóvenes pero ya nos conocéis un poco. El viaje en la camioneta de Ronald es lo que cabe en la palabra cómica, dejando de lado que hemos destapado una botella de champaña y ya vamos probando la fiesta. Para ser una fiesta de estirados está muy interesante la velada, solo es una fiesta de aniversario pero esta atestado de personas, meseros de un lado a otro. Como si fuéramos estrellas de cine nos fotografían a la entrada, acaparamos una que otra mirada.  No lo niego hay ricos, jóvenes y guapos en este lugar. Los cuatro nos quedamos en una de las mesas alejadas viendo a los ricos estirados ir de un lado a otro, la velada es muy interesante, Jess recibe miradas de una que otra mujer casada que pasea con su marido, eso la hace sentir abrumada

pero venga para ser una chica se ve excelente en traje. Chazz por ser el heredero recibe varias visitas de viejos que solo quiero caer bien y Ronald bueno  él le coquetea hasta a las ancianas, de mi parte recibí una que otra invitación a la pista pero negué rotundamente ninguno fue de mi total agrado. —Gracias por venir a la fiesta chicos– los padres de Chazz se acercan a nosotros felices. —Me alegra que mi hijo tenga amigos como vosotros– —Gracias por invitarnos– respondo. —Jess, cariño te ves sensacional en ese traje– Jess le da una mirada cómplice. —Bueno chicos sigan disfrutando os vere pronto– Se despiden de nosotros y se pierden entre la gente. —¿A bailar?- Ronald levanta su copa. —¡A bailar!– gritamos al unísono. La pista nos da paso con una música un tanto juvenil, estoy segura que es obra de Chazz pero estamos disfrutando al máximo. Enhorabuena hemos venido. —Voy por una bebida– Taconeo hasta la mesa de las bebidas para coger una copa. Que noche mas divertida, me hubiera arrepentido si no hubiera venido. —Hola nena ¿que tal un baile?– un tio algo pasado se acerca a mi pero lo paso de largo.

—Ya rogaras– grita. Lo ignoro y cojo una copa. Siento a alguien a mi espalda, que no sea el mismo sujeto porque lo asesino. —Parece que ya se siente bien– Casi escupo el trago que acabo de dar. —Maximilian–

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Capítulo 6 -Señor Griego - Dreame ¿Algunas vez han hecho algo de lo que se arrepienten? Pues bueno me arrepiento rotundamente de haberle mentido a mi jefe. —Maximilian– respondo tragando el champan que estuve a punto de escupir. No vuelvo a verlo, se que estará cabreado y no creo poder lidiar con él. ¿Nerviosa? ¡Eso es poco! Lo único que pasara aquí es... Me va a despedir. Lo merezco... bueno... no exactamente. —Veo que se siente mejor, tanto que hasta me llama por mi nombre– ¿Lo llame por su nombre? ¿Yo? Me doy la vuelta lentamente encontrándome con su gesto furioso. ¡Madre Mía! Le doy un repaso, esta guapísimo con ese esmoquin. Sus manos ocultas en sus bolsillos. No evito morderme los labios, al ver sus preciosos labios firmes en una línea. La he cagado. Deuda de 10 mil libras aquí vamos. ¿Lo que he trabajado cuenta para que baje mi deuda en un 50%? No me gustaría tener que usar mi dinero antes de lo necesario. —Jefe, lo que sucedió es que me sentía mejor, así que fui arrastrada a este lugar– Me mira furioso, no me creyó.

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—¿Cree que soy tonto?– ¿Que podría utilizar para bajar su enojo? ¿Coqueteo? ¿No sería eso peor? Me acerco sigilosamente hasta él, coloco mi mano en su pecho subo hasta acomodar su pajarita. Me mira sorprendido, paso mi dedo por su labio inferior, abre la boca un poco. —¿Qué hace?– —Nada– respondo. Me acerco lentamente a él, quiero probar esos labios. ¿Ya estoy muy tomada? No lo creo, esto es algo que llego queriendo hacer desde hace días. —Max, cariño– Ahí está la mujer que arruino el momento. La misma tipa de hace unos días. Doy un paso hacia atrás dándole una sonrisa, él deja salir el aire que estaba conteniendo, por su expresión creo que le he bajado un poco el cabreo. La rubiecita se acerca a él cogiéndole la mano, les doy una sonrisa a ambos. —¿Quien es ella cariño?– pregunta mirándome con recelo. Maximilian no le responde, solo se limita a observarme. —¿Quién eres?– me pregunta ahora. —Yo... Soy... Tu Padre– Si ya estoy algo tomada. La tipa me mira con una expresión de horror. —¿Quien demonios crees que eres?– su padre ya le dije. —Si me disculpan mis amigos me esperan– Le guiño un ojo a Maximilian y salgo de regreso a donde están los chicos.

¿Me he lucido no es así? Por lo que he visto no le desagrado tanto al jefe, lástima que tenga novia, un momento la vez anterior dijo que no era su novia. ¿Me mintió? Bueno a diferencia de mi persona, el jefe no parece una persona que miente. Camino a paso acelerado hasta llegar a Jess. —¿Que ha pasado? Traes el rostro sonrojado– Me analiza completamente, se lo que se está imaginando. —Mi jefe está aquí– —¿Qué? ¿Y que le has dicho?—Que... – —Aisha baila conmigo– Soy interrumpida por Chazz que me jala hasta la pista donde empieza a sonar una canción lenta. —He hablado con mis padres, lo han aceptado bien– —¿En serio? Oh, Chazz eso es asombroso– Lo abrazo de manera efusiva, él me levanta dándome vueltas en el aire. Levanto la mirada encontrándome con la verdosa de Maximilian, me mira furioso. ¿Qué? ¿Es por lo de hace rato? Creí que le había gustado. Termino de bailar la pieza con Chazz, seguido término bailando con Ronald y luego con Jess, me separo de ellos nuevamente para ir por otra copa, tengo calor. —Aisha– Esa voz, vuelvo a casi escupir el trago que voy dando.

—Jefe, ¿planea matarme de un susto?– me vuelvo hacia él tiene el ceño fruncido. Que raro! —Baila conmigo– me extiende su mano. ¿Me está tuteando? —¿Seguro?– Asiente y tomo su mano. Caminamos hasta la pista agarrados de la mano. La música comienza a sonar. Me toma en sus brazos y comienza a moverse. So Close, resuena y varias parejas también se animan a bailar lento. ¡Vaya! Baila muy bien, es muy fácil seguir su ritmo. Me mira a los ojos con una expresión que no podría descifrar, que es lo que quiere de mí, me lleva girando por el lugar. —Me has mentido esta tarde– murmura acercándose a mi oído. —Eso no me ha gustado para nada– Sabía que no lo olvidaría tan rápido. —Señorita Lauren no creí que pudiera ser tan descarada– dirige su mirada a mis ojos. —Señor Kirgyakos, debería de agradecer que no le fuera un estorbo para disfrutar la noche con su "novia"– Me observa y podría decir que se siente como si solo estuviéramos ambos en la pista disfrutando de este baile. —Creo que puedo decir lo mismo de usted y su novio. ¿Me ha dejado por él no es así?– Me da una mirada molesta. Me pega más a su cuerpo, me gusta su cercanía. La canción termina y solo se escuchan los murmullos de las personas encantadas en sus propias cosas. Doy una mirada atrás del hombro de Maximilian, la rubia!

—Su novia viene, le veo después– Sin esperar su contestación me doy la vuelta alejándome de él. Una pisca de celos me invade, creo que son celos. El jefe y yo, bueno somos lo que somos Jefe-Empleado. Nada más. Solo eso. Que me guste cualquier persona menos el jefe por favor. El resto de la velada ya no me topo con Maximilian ni siquiera una mirada ni nada, quizá ya se ha ido. —Me sacaron del baño de mujeres– Jess se queja. —No los culpo.– Ronald le hace broma. Jess rueda los ojos y se levanta a bailar, creo que ha ligado con alguien, espero que esta vez sea con alguien decente la última vez se lió con la hija del jefe de policía así que termino en prisión por dos días. —Iré a al baño, regreso pronto– informo Cojo mi cartera y salgo. Me quedo observando por un momento el cielo, hay muy poca luz aquí fuera. —¿Dime quien eres tú?– Una voz chillona a mis espaldas me sobresalta, me doy la vuelta y ahí está la rubia novia de Maximilian, le doy un vistazo de arriba abajo, la poca luz no me deja verle muy bien el rostro pero se nota que está furiosa. —¿Me responderás o no?– pregunta con voz tosca. —Le he preguntado a Maximilian y no me ha querido decir nada–

¿No le quiso decir nada de mí? Ni que soy una vieja amiga o una chica que conoció. —¿Maximilian? ¿Ese es su nombre?– Se acerca aún más a mi, puedo ver su rostro confundido. —¿De que hablas? ¿No te había dicho su nombre? Se nota que no eres nadie para él—Nos acabamos de conocer yo tampoco le conozco– suspiro irritada. —En ese caso, no tengo por qué gastar mi tiempo contigo– Se gira —No te acerques a él– dice caminando de regreso a la fiesta. Esta mujer tiene el poder de amargarle la fiesta a cualquiera, y del Chimpa no se diga más. Doy un vistazo y ahí esta él esperándola, ella le dice algo, él me vuelve a ver enojado. Chúpate esta Maximilian. Camino hacia al baño. Interesante baño. ¿Por qué tiene tantos espejos alrededor? Me quedo frente a uno de los espejos. ¿Qué me sucede con Maximilian? No quiero comenzar a querer algo con él, es prohibido por mi salud mental es prohibido. Coloco un poco de labial rojo en los labios. —¿Por qué le has dicho que me has conocido hoy?– ¡Joder! Me sobresalto. —Maldición, Maximilian quieres matarme de un puto susto?–

Lo miro reflejado en el espejo, le pone llave a la puerta sin dejar de verme, se acerca a mi lentamente tomándome por la espalda. —¿Dime? ¿¡Por qué le has dicho que no sabías mi nombre!?sus brazos me rodean la cintura. ¡Madre Mía! Qué bien se siente su respiración en mi cuello. —¡Dime!- sigue. —Tu no le has dicho nada de mi– ataco. Me da la vuelta quedando frente a frente. Está furioso. —No es mi novia, solo es alguien que me ha acompañado porque mi traductora me dejo por su noviecito– ¡OH! ¿Quería que viniera a esta gala con él? ¿Le digo que Chazz y yo terminamos? Siento una presión en mi vientre, bajo la mirada. Maldición tiene una erección. —Maximilian, no hagas algo de lo que te puedes arrepentir– suplico, pero soy yo la que me acerco mas a su cuello. Me acerco más y más hasta dejar un beso marcado por mi labial, ¿que dirá la rubiecita cuando la vea?. —Aisha– su voz es ronca, jodidamente sexy. Lo observo, acerca sus labios para besarme, me sube al lavamanos, pasa sus manos por mis muslos acariciándolos. Mmm... que bien saben sus labios. Los he deseado desde hace mucho. —Maximilian– jadeo cuando sus labios recorren mi cuello. —Me gusta como estas en este vestido te sienta bien- me mira con una sonrisa. —Aunque tú te vez bien en todo–

Al señor se le está soltando la lengua... bueno se le soltó muy bien si saben a lo que me refiero. Lo jalo de nuevo a mis labios saboreándolos, él me acepta gustoso, acariciendome. Desato su pajarita, desabrocho los dos primeros botones de su camisa, él con su mano recorre mi espalda. ¡Oh! ¡Madre Mía! Que labios tan deliciosos tiene. Que bien besa. El sonido de su teléfono nos separa bruscamente. Reacciono y me separo de él, no voy a follar con él aquí, su novia esta aqui. Respeta Aisha no seas tan descarada. ¡Gracias subconsciente! Me mira frunciendo el ceño, no quiere coger la llamada. —Coge la llamada– respondo bajándome del lavado. Me toma del brazo. Le doy una sonrisa y me suelta. ¿Que mierda estuve a punto de hacer? No me hubiera molestado hacerlo pero ¡NO! Me miro en el espejo, tengo el labial corrido. Maximilian a comenzado a hablar, me acerco a él pasando mis manos por sus bolsillos, espero y tenga un jodido pañuelo, me observa cada cosa que hago, es todo un adonis. Saco el pañuelo de su bolsillo trasero. ¡Que buen trasero! Me giro nuevamente al espejo limpiándome. No lo quite del todo pero algo es algo, lo dejo en la bolsa de su chaqueta, deposito un beso en sus labios y salgo, esta vez no me retiene. ¡Uff! Que frio hace fuera o es debido a lo que acaba de suceder ahí adentro porque sí que estuvo caliente.

—Chica hasta que apareces, ¿tienes frio?- asiento sonriendo como si nada hubiera pasado. Jess se quita su chaqueta y me la pone. —Vamos a despedirnos de mis padres y nos vamos– Asiento nuevamente. Caminamos en dirección de mis antiguos suegros que se despiden cariñosamente de cada uno de nosotros. Al salir veo a Maximilian en la entrada observándome serio. Hoy solo fue la noche de lo que pudo haber sido pero que no será nunca. Entro al auto, me recuesto en el hombro de Jess dando un suspiro largo, cierro los ojos, me siento cansada. La pregunta sigue. ¿Qué demonios estuve a punto de hacer? ¡Dios lo deseo! —Aisha, nena despierta– Jess me despierta. —Despierta o te llevare como princesa– Chazz ríe. Me levanto de golpe dándome en el techo del auto. Los tres idiotas se ríen de mí. Al entrar a mi cuarto lo único que hago es quitarme el vestido, los tacos. Ponerme una pijama y salir al cuarto de Jess. —¿Que sucede?– —No quiero dormir sola– Me tiro en su cama, ella me abraza y da suaves caricias en mi coronilla. Me quedo profundamente dormida. Sueño con un Mendigo Griego y sus labios sobre mí. Maximilian.

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Capítulo 7 -Señor Griego - Dreame Me remuevo incomoda en la cama, algo muy pesado encima de mi que me esta quitando el aire y esto acompañado de unos ronquidos del demonio. Abro los ojos lentamente, mirando el techo sin moverme ya que mi querida mejor amiga me esta casi matando. —Jessie– mascullo moviéndola. Esta completamente dormida, como puede moverse tanto mientras duerme. Mejor dicho, a qué hora se subió encima de mi. —Mmmm– se queja metiendo su rostro en mi cuello. Le doy un vistazo al reloj, 7:30 am joder a las 8 tengo que ir al trabajo. —Jess, es tarde si no nos levantamos nos quedaremos sin empleo– No es que no lo haya perdido ya. —Jess levántate o me las pagas– se gira cayendo al suelo. Pego una carcajada mientras ella se levanta adolorida. —¿Que hora es?– gruñe. —7:30– -Mmm... ¡¡Mierda!!– corre metiéndose al baño. Salgo de la habitación para meterme a la ducha. Los recuerdos de la noche anterior me atacan, ¿como tengo que tratarle? ¿De la misma manera? ¿Como si no hubiera pasado nada? Oh, no tengo idea si a él le desagrado, bueno ayer no demostró especialmente desagrado hacia mi.

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Me cambio rápidamente, cojo mi mochila y salgo. Jess está hablando por teléfono, ayer si que ha liado con alguien. —Ya hablaremos de esto– entrecierro los ojos, tomo una pera y salgo. —Te Quiero– grita. —¡Aja!– respondo. Cojo mi auto y salgo disparada hacia el aeropuerto. Camino de manera tranquila hasta la entrada, me detengo en seco al ver a Maximilian en la entrada comiéndose la boca de la rubiecita de ayer. ¡Mendigo Griego! Doy un suspiro largo y sigo caminando de manera tranquila, restandole importancia a la escena. ¡Aquí no pasa nada Aisha! ¡Aquí solo hay una atmósfera tranquila! ¡Aquí no hay ningún maldito griego tragándose a una rubia! ¡Aisha imagina que todo es producto de tu imaginación! Elimino todo sentimiento de rabia mientras comienzo a tararear una canción y subo las gradas tranquilamente, enviando paz a mi interior. —Buen Día Jefe– recito dándole una sonrisa. La rubia me ve sorprendida. Maximilian me da una mirada seria, ignorandolo lo paso de largo. —¡Espera! Max explícame esto... ¿Es ella cierto? La que dejo tu pañuelo lleno de labial y no se diga de tu camisa y cuello–

¡HA! Así que si se fijó, y aun así sigue con Maximilian, que necesidad. Si, Maximilian está bueno, pero no para aguantarle infidelidades. Le doy una mirada ofendida. —Señora, disculpe pero yo no tengo ningún tipo de relación con ancianos... sin ofender jefe– le miro y este frunce el ceño. —Señorita Lauren, por favor espere arriba– uff, si las miradas asesinaran. —¡Max explícame ahora!– —Señora no se preocupe, solo imagine que no me vio aquí y listo, todo esto fue producto de su imaginación– le doy una sonrisa. ¡HA! Los hice cabrear —Que descarada eres– —Ah y también imagine que lo que paso ayer fue también producto de su imaginación y nada paso– le guiño un ojo. Le doy una mirada a Maximilian. Chúpate esa Sir Chimpa. Si para él no fue importante pues para mi tampoco lo será. Aisha imagínate que el jefe no está enojado con lo que acabas de decir. ¡Aquí solo hay una atmosfera de paz! Paz a las pobres empleadas que se le insinúan a sus jefes y después están a punto de ser despedidas. ¡Jodido Griego! Un día me besa y todo y al siguiente esta con otra, ya sé que nunca me ofreció nada pero algo de respeto. Me quedo sentada en el piso como siempre lo hago para esperarlo, segundos después aparece con un semblante de "Entra ya o te despido". Creo que está enojado. ¡Que tonta!

¡ESTA CABREADO! —Entra a mi oficina– escupe furioso pasando de largo hasta entrar. ¿Ni siquiera un "Buenos Días"? Que pesadito. —¿Que se le ofrece hoy "jefe"?– lo último lo pronuncio algo sarcástico pero no era mi intención. —No te hagas, Aisha– Se acerca a mí, clavando sus ojos verdosos en los míos. —No me hago, Señor Kirgyakos– —Lo de ayer...– —Fue lo que fue, ya me ha quedado claro– —¿En serio piensas que lo olvidare? Porque eso es lo que me has dado a entender allá afuera– —Es lo que me quedo claro allá fuera– Se acerca aún más a mí. ¡Dios! Quiero besarlo, pero no. —Jefe, hay una entrevista hoy, ¿no es así?- me alejo de él sentándome en el sillón. Me mira serio.  —¿Está jugando conmigo?– —¿Lo hace usted?– arqueo una ceja. Camina hasta su escritorio, poniéndose a ver no sé qué cosas en su computadora supongo. —Jefe, iré por algo de comer– me levanto. Le doy una mirada y asiente.

—A las 10 tengo una entrevista para el periódico local– Asiento. —Regresare pronto– Salgo de ahí dando un largo suspiro de frustración. Sí que puede llegar a ser un idiota y lo sabía, sabía que era un jodido mujeriego. Salgo hasta la zona de abordaje. Lo que me faltaba... la tipa esa aún sigue aquí. —Te estaba esperando– —¿A mí? ¿Quiere un autógrafo o algo?—Maldita Puta, ¿quien crees que eres para hablarme así?- me dijo la palabra con ¿P? ¿a mí? —Disculpe pero no soy su espejo, así que le va bajando a su tonito porque no me está gustando– —Te lo voy a advertir una vez– ¿Me está amenazando? ¿A mí? Que insolencia, esto no me lo pierdo. —Aléjate de Max, renuncia en este momento o...– —¿O qué?– San Chimpa aparece en el acto. Le doy una sonrisa de "cállala o no respondo". Me mira con semblante serio y cauto. —Max, yo... no... no es lo que piensas– la voz le flaquea. —Bueno en realidad si es lo que piensas, esta amenazándome para que renuncie, tranquilízala o llevala a un psiquiatra es su decisión jefe– Supiera.  Fue él quien me obligo a trabajar de su "traductor personal". Me doy la vuelta, dejándolos en una muy visible pelea. 

—Me voy porque me muero de hambre– Salgo tranquilamente. Mi hermano me daría una medalla de paciencia, hoy he estado muy pero muy paciente. Soy de las que siempre ha apoyado el "No al maltrato animal". —Espere, iré con usted– me giro y ahí está detrás de mí. —Si quiere, pero solo iba a ir por un café y regresar– No dice nada solo camina a mi lado. Caminamos hasta un Dunkin' Donuts que está cerca. —Aisha– me toma del brazo. —Maximilian– respondo. —Comamos aquí– Asiento.  Me pongo en la fila de dos persona, él no se despega de mí el hecho me hace sonreír. Mi turno al fin llega. —Hola, preciosa ¿qué te ofrezco?– el chico con unas expansiones gigantes me da una sonrisa blanca. —¿Quiere un café?– me giro hacia él que solo asiente. —Dos cafés con leche y vainilla, cuatro donas de...– le doy una mirada. —Coco– asiento. —Dos de coco y dos de chocolate– —Enseguida preciosa– me sonríe mientras le entrego mi tarjeta. Maximilian pasa su brazo por mi cintura, lo observo arqueando una ceja.

Minutos después Maximilian recoge la bandeja, el chico me guiña un ojo mientras me entrega la tarjeta y con el ticket, le sonrió y camino con Maximilian a una de las mesas del fondo. Es divertido verlo con ese traje tan imponente, recibe una que otra mirada de chicas. 

"Nunca he visto un rosa tan precioso como el de tus ojos, llámame 68745217 Calvin x" Maximilian arquea una ceja mientras lee lo que el chico de expansiones a escrito en el vaso de café, yo me atraganto mientras le doy una mirada divertida, que él devuelve. ¡Vaya! Sus preciosos hoyuelos han aparecido.  —Concuerdo con él, nunca he visto un color de ojos tan preciosos como los tuyos– creo que un leve sonrojo aparece en mis mejillas. —Gracias, supongo– me cojo de hombros dándole una mordida a mi dona. Le da un trago a su café. —Aisha lo que sucedió ayer– —Jefe, ya dejemos esto así– no quiero pelear, no ahora que estamos bien aquí. Asiente dándole una mordida a su donut. —Saben muy bien– dice con voz sorprendida. —¿Nunca las había probado?– —No, es que no llevo mucho tiempo aquí en Inglaterra a lo mucho cinco a seis meses– responde serio. ¿No hay en Grecia? ¡Que horrible! —Oh, bueno por lo menos me conoció, así que le ha pasado algo bueno aquí– —Sí que lo es– responde.

Para mi sorpresa se comporta de una manera diferente entre ratos serios a alguna que otra cosilla divertida que lo hace sonreír todo tranquilo, no tocamos el tema de ayer asi que creo que eso también ayudo. Salimos del local para regresar al aeropuerto. Me toma del brazo acariciándolo hasta llegar a mi mano y entrelazar nuestros dedos, el acto me sorprende pero solo le doy una sonrisa. Me gusta. Llegamos a la oficina solo a traer las cosas que necesita y yo para recoger mi mochila. Para mi otra gran sorpresa la entrevista es en el periódico que trabaja Jess. Como si la llamara, me llega un mensaje de ella.

"Tengo un problema, ven por mí al trabajo" Frunzo el ceño, ahora que mierda hizo.

"Estoy llegando, el jefe tiene una entrevista, en donde mierda estas" —¿Sucede algo?– Maximilian me mira frunciendo el ceño. —Es Jess, necesita ayuda–

"Ven por mí al último piso" —Quiere que vaya al último piso– le miro esperando su aprobación. —Vamos– camina conmigo hasta el ascensor. —Que mierda ha hecho? No puedo creerlo siempre tiene que meterse en algún problema–

Llegamos al ultimo piso, esta vació, camino otro pasillo y ahí esta Jess en el suelo con sus cosas. —Jessie, maldición ¿qué has hecho?– pregunto acercándome a ella. —¿Recuerdas el lió que tuve ayer?– asiento. —Pues es la hija del jefe– suspira. Maldición. —Nos vamos a Italia– gruñe molesta. El que supongo sale furioso de la oficina es el jefe. —No quiero volver a verte cerca de mi hija– le grita. Me da una mirada a mí. —¿Quien eres tú?- pregunta con tono diferente un tono muy dócil. —¿Sucede algo con Jessie?– La voz imponente de Maximilian lo hace quitar su atención de mi. —Señor Kirgyakos- se pone en plan agrado. —¿Conoce usted a esta chica?– —Si, es una amiga mía, ¿hay algún problema?– —No, es solo que la infeliz ha hecho pecar a mi hija– Jess bufa irónica, le doy un golpe para que se calle. —Jessie es una chica muy lista y usted debería saberlo, le aconsejo dejar los asuntos personales y laborales por separado– ¡Uau! ¿Así o más claro? —También podría darle  una oportunidad de acortejar a su hija y de entenderlas a ambas–

El sujeto la mira pensativo, como si las palabras de Maximilian le hayan hecho reflexionar. —Tiene usted razón Señor Kirgyakos. Jessie ve a preparar todo para la sesión de la entrevista– —Si... Señor– se levanta. Le da un gracias a Maximilian y este asiente. ¿Quién lo diría no? Después de eso la entrevista va normal, hablan sobre planes y me entero de las empresas de las que hablo hace unos días son una herencia que le dejara su abuelo por ser su primer nieto. Cuando me hablo de su familia nunca me dijo nada de su abuelo.  ¡Uff! El jefe quizá oculta algo.  —¿Todo bien?– pregunta mientras bajamos en el ascensor. —Si, todo esta bien– —¿Quiere ir a cenar conmigo esta noche?– —¿Usted y yo?- Rueda los ojos.  —Pasare por usted a las 8pm– Me coge nuevamente de la mano. Podría acostumbrarme a esto.  —Crei que me estaba preguntando– —Lo hice, pero si le ofrezco comida siempre aceptara– Hago una mueca. A dado en el clavo.  El resto del día solo es trabajo y trabajo. Bajo la intensa mirada de Kirgyakos salgo de su oficina no sin antes confirmarle lo de esta noche. 

—Jess, ya deja de sonreír como idiota– —Pasa porque nunca te has enamorada– ¿A conocido a alguien ayer y ya esta enamorada podéis creerlo? ¡Pamplinas!  —Tu jefe, es lo maximo- Grita mientras salta por toda la casa con el teléfono en la mano. También quiere crear un club de fans para el jefecito.  —¡Estas loca!– Chazz le tira una almohada.  —¡Celoso porque estas soltero!–  Otra pelea.  Mi celular comienza a sonar. 

"Chimpance"  Subo las escaleras hasta mi habitacion.  —Aisha– —Jefe– —Tengo que salir de emergencia a Grecia, ¿podremos dejar la

cena para mi regreso?– su voz ronca, creo que esta molesto. ¡Uff! un bufido de decepción se me escapa.  —Espero que no sea nada grave, la cena la podemos dejar para despues– —Gracias-  -No se preocupe y cuídese–

—Tu igual– cuelga. Me tiro en la cama un poco o mejor dicho muy decepcionada. Pero igual espero que el asunto en Grecia no sea complicado. Me servirá para pensar las cosas estos días.

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Capítulo 8 -Señor Griego - Dreame Entre películas, comida, conversaciones sin sentido con mis amigos, llamadas telefónicas de mi hermano y una que otra tontería me he pasado casi dos semanas sin hacer ninguna cosa totalmente productiva, quizá debería de buscar un nuevo empleo, no es que no quiera seguir trabajando con el señor "Tengo un viaje urgente a Grecia" que no ha llamado ni una puta vez, tampoco es que lo extraño u algo parecido pero ¡Que Cojones! Hasta tengo un bajón y ya sabréis lo que viene después del bajón, una depresión que solo se puede quitar con comida, alcohol o sexo en algún que otro caso. Tampoco es que sea una chiquilla que anda de cama en cama, si tuve una que otra aventura pero eso es pasado, de todas manera hoy en día quien no disfruta de un buen polvo sin compromiso. Mi hermano ha dicho que podría ir a visitarlo a Italia, no es mala idea pero si me voy y el jefe regresa podría quedarme sin empleo y sin la posibilidad de verlo otra vez, claro no es que quiera verlo o algo parecido. Aquí solo hay pura relación jefe-empleado. —Aishaaaaaa– ruedo los ojos. —Oh, mi preciosa amigaaaaa– Jess y Chazz entran en mi habitación con la palabra picardía rotulada en sus rostros. —¿Ahora qué?– gruño. Ambos se tiran en la cama para comenzar a darme caricias en los brazos. ¿Que traman? —Tenemos algo que te va a sacar de ese bajón que traes– Por sus caras sé que no es nada bueno y decente. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

—Los escucho– Ambos se dan miradas cómplices. —¡TE HEMOS CONSEGUIDO UNA CITA!- gritan dejándome casi sorda. En que cabezota cabe. Ruedo los ojos y los ignoro completamente, como si conocer a alguien podría sacarme de la cabeza a... si es una buena idea. —¡Soy una mujer decente!- me ofenden.  —¡Si, claro!- ruedan los ojos. —¿Es guapo?– pregunto. —Es primo muy... muy lejano de Ronald y está llegando del extranjero exactamente de Las Vegas– La idea me sobrepasa, tengo una semana de estar encerrada en esta casa... asi que venga. —¿Creen que funcione?– —Si no funciona para eso esta el alcohol– —Touche– —Iremos al bar a las 8pm según Ronald hoy estará muy caliente– Salen de la habitación dejándome con una expresión de incredulidad con un poco de entusiasmo. ¡¡Una Cita!! Tengo una jodida cita. El humor que traía hace unas horas o bueno desde hace dos semana ha comenzado a tranquilizarse y con ello una oleada de emoción me invade. Salgo de la cama dejando de un lado

cualquier pensamiento de un mendigo griego que no se digna a llamar a sus empleados para informar que sigue con vida. No es que quiera saber de él. Saco del armario un vestido corto n***o con toques dorados dejándolo en la cama y con el combinado con unos tacones de suela roja, una sesión en la tina no vendría para nada mal, esparzo los aceites de vainilla, me tiro en ella relajando mi cuerpo, ¡uff! Qué bien se siente no hay nada mejor que el olor a vainilla. Me miro en el espejo tratando de coger mi cabello de modo decente pero ¡¡cojones!! siempre es tan difícil arreglarse el cabello. —Vaya, si es que te emociono la idea de la cita– —Idiota– le doy una mirada asesina. —Tranquila, paz en tu interior hermana– cruza los dedos. —Chazz deja de idioteces– Reímos a unísono saliendo de la casa. El bar esta de locos entre parejas casi follando en la pista hasta los que ya están muy ebrios hasta otros que aun están tranquilos bebiendo. ¿De mi cita? Un tal Mike...El ahora conocido Mike... pues lo que puedo decir de él es que es el tipo mas engreído y asqueroso lo único que hace es hablar de su impresionante vida en Las Vegas, su rutina de ejercicios, sus ex conquistas. ¿Quién demonios habla de sus conquistas pasadas en una cita? Si no es por el Sagrado Vodka, le hubiera dicho su par de verdades. —Entonces mi reina quieres bailar– extiende su mano.

—Vamos– la tomo y caminamos a la pista. ¿Mi reina? Tal vez baila mejor de lo que habla. Aunque si es un chico guapo, tiene 23 años, estudia psicología, interesante elección para un jodido engreído. —¿Qué te parece ir a mi departamento? ¿Quieres estrenarlo conmigo?– —¿Qué?– pregunto incrédula. ¿Esta de broma no es así? —Vamos, mi reina– —Vete a la mierda– Me separo de él alejándome hacia los baños. Puff si no es por las copas que traigo encima le hubiera colgado de las bolas. —Chica, ¿que sucedido?– —Jess, quería que "estrenáramos" su departamento. ¿Como es que me habéis conseguido un cita con ese imbécil?– Me mira con carita arrepentida. —Lo siento, pero todo fui idea de Chazz te lo juro que si– —Chazz...– ya me las pagara. —Vamos a bailar– Me agarro de su brazo y caminamos a la pista. Si esto es mejor que estar con un el chico "Músculos". Nos movemos entre la gente, Ronald me coge en brazos, Jess baila con Chazz haciendo movimientos raros.

Is it too late now to say sorry?

Cause I'm missing more than just your body Cantamos los cuatro agarrados de la cintura.

Is it too late now to say sorry? Yeah I know that I let you down Is it too late to say that I'm sorry now?Creo que ya estamos tomados, pero no estoy muy segura. —Chicos... yo... voy... al bañu...baño– —¿Voy... contigo?– Jess está más ebria que yo. Niego para escabullirme entre la gente. Camino cantando la canción a todo pulmón, topándome con uno que otro borracho que me invita a una copa. —Baño... Baño...Ba Ño– rio como idiota tropezando en el lavado. —Aisha– Escucho que me aclaman. ¿Maximilian? Estoy más ebria de lo que pensé. —¡Dios Mío, el demonio! ¡Aléjate Satán!– —Aisha esta muy tomada, te llevare a casa– Un Maximilian endemoniadamente sexy con un gesto reprobatorio combinado con enojo se acerca a mí. Esto es producto de mi imaginación. —Dios, en que he fallado para que me estés mandando este tipo de maleficio. El Rey Chimpancé– Me tapo los ojos. Esto es mi imaginación, esto solo es obra de algún sueño que

pueda tener con mi jefe. —No estás viendo cosas– gruñe. Abro los ojos y lo tengo frente a mí. —¿Eres... Maximilian? ¿Mi jefe estirado?- Asiente. Como quiero cerciorarme de que es real lo que dice, me acerco a sus labios, los uno lentamente. Sí que es real, porque es el mismo sabor que probé hace dos semanas. Me coge de la cintura colocándome en el lavado. —Esto se me hace familiar– susurro pasando mis labios por su cuello. —Me dejaste con las ganas ese día– murmura. ¡Mierda! Quiero tenerlo. —Llévame a casa, Maximilian– susurro en su oído. Me baja del lavado para sacarme del baño a toda prisa. —He venido para llevarte conmigo– gruñe. Caminamos entre la gente. —¡Chicos me voy!- grito mientras Maximilian coge mis cosas. Les da una mirada, ellos se quedan riendo observándonos. ¡Que amigos! Me dejan en manos de mi jefe sin decir nada. Me lleva hasta su impresionante coche un día tengo que conducirlo definitivamente. —¿Puedo conducir?– pregunto. —Claro que no, no quiero quedarme vi...– Ya no logro escuchar lo que dice por que entro al auto sin dejar que termine. Entra al coche, me quedo observándolo por todo el viaje, es muy guapo. Deja el auto estacionado en un

gran edificio, me quedo casi idiota viendo su altura. Me coge de la mano llevándome hasta el ascensor, el vigilante me sonríe y le hago el signo de amor y paz, me sonríe amablemente. —Qué lindo– Maximilian arquea la ceja. —No te preocupes yo solo tengo ojos para ti– rió. El viaje en el ascensor es de lo mas caliente, la tensión sexual se siente y estoy a punto de tirarme encima de mi Chimpa. —Maximilian– susurro llegando por fin a la puta planta. —Te deseo– Me sujeta acomodándome en su cintura, entrelazo mis piernas para más cercanía, atrapa mis labios mordisqueándolos, con su lengua me pide permiso para entrar, se lo otorgo jadeando. —Vamos a la cama– En todo el camino me va sacando el vestido, sus manos se quedan apretando mi trasero cubierto solo por unas bragas pequeñas, paso mis brazos quitando su americana, que idiota soy no me había dado cuenta que traía un traje, desato su corbata ¿lila?. —Combina con tu color de ojos– susurra. Tiene una corbata que le recuerda a mí, un cosquilleo me hace jadear. Me coloca en la cama suavemente, se coloca sobre mi. Aprovecho para quitar la camisa. ¡No trae otra! —Esta vez sí puedo ver esto– Recorro su torso mientras él se apodera de mi cuello dejando besos hasta llegar a mis pechos, con destreza remueve el sujetador, acaricio hasta llegar a su pantalón y sacarlo con su

ayuda. Su mano recorre mis muslos, me quita los tacones tirándolos junto con los suyos. —¿Voy poseerte? ¿Te parece?- Asiento entre jadeos. Que hombre. De un cajón saca el aclamado preservativo, se quita el bóxer dejándome ver su erección. ¡!Madre Mía!! Eso delicioso. Me da una sonrisita picara. —¿Te gusta?– —¡Meh!– hago una mueca juguetona. Se pone el preservativo sin perder el contacto con mis ojos. Me besa nuevamente, dándome el placer de saborear sus labios.Rompe mi braguitas. ¡Rompió mis jodidas bragas! Se coloca en mi entrada embistiéndome fuertemente. —Mmmmm– clavo mis dientes en su cuello. —Eres maravillosa– jadea en mi oído. Lo atraigo hasta mis labios devorándolo. Una tras otra embestida. ¡Madre Santa! Este hombre es la gloria. —Vamos, dámelo Aisha– Arqueo mi espalda en señal de que estoy a punto de correrme, mis muslos se tensan mientras nos dejamos llevar por el majestuoso orgasmo. —Eíste éna thávma– Le doy un último beso, cerrando los ojos. Dios, esto ha sido una maravilla. 

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Capítulo 9 -Señor Griego - Dreame ¡Dios Mio! ¿Esto podría ser peor? Me muevo en la cama como si fuera un maldito robot oxidado, me duele todo el jodido cuerpo y no se diga del dolor de cabeza.. Abro los ojos lentamente, no hay mucha luz, estoy desorientada.  ¿En donde mierda estoy? Un brazo firme me sujeta... ¡Que mierda! Giro observando a... Madre Mía. —Maximilian– susurro ahogando un grito. Mierda... mierda y más mierda. ¿Que cojones hice ayer?  Me muevo lentamente tratando de no despertarlo, la cabeza me está matando. Doy un vistazo por la habitación, ropa de Maximilian tirada y mis zapatos. ¿Mi ropa donde mierda esta mi vestido? Cojo mis tacones, veo mis bragas rotas por la ventana. ¡Cabron! Cojo su bóxer poniéndomelo rápido. Mi vestido esta hecho un desastre, cojo su camisa poniéndomela encima del vestido a la velocidad de la luz cojo mi celular, mi cartera y salgo sin hacer ruido. No quiero estar aquí cuando despierte, sobre todo porque no recuerdo lo que sucedió ayer. Salgo casi tropezando, me despido del vigilante para mi bendita suerte un taxi se detiene.  —Taxi– Bendito taxi. Me subo rapido dándole la dirección, cierro los ojos tratando de recordar lo que sucedió ayer pero es casi imposible, solo recuerdo que estaba en el baño Maximilian se apareció, dijo Prohibido vender instagram: @edenklaynd

algo pero no recuerdo que, llegamos a su departamento y... maldición. Que intensas las imágenes que se me aparecen. Que fácil resulte, pero venga el tío es el pecado en persona. que noche el simple hecho de recordar me da un cosquilleo.  —Gracias– Salgo del taxi entrando a toda prisa a la casa, recorro los pasillos, los cuartos, no hay ni un solo ruido. No hay nadie... Genial. ¿Donde demonios están todos? A penas están siendo las 7:00am y además hoy apenas es jueves. La cabeza está matándome, me quito el vestido quedándome solo con el bóxer y la camisa de Maximilian. Camino en dirección a la cocina, necesito un zumo de lo que sea en este momento. —¿Que hice?– murmuro. Nada de nada solo follar con tu jefe cuando estaba ahogándome de borracha, pero ¿quien no ha hecho eso en su vida? Quizá me quede sin trabajo pero valió la pena porque lo recuerdo, por suerte no soy de ese tipo de mujer que podría pasar el día pensando cosas como...

Oh mi jefe no me quiere como yo a él así que me iré de la ciudad y llorare por siempre. Me siento en el taburete de la cocina a reflexionar sobre mi actitud. Una reflexión sobre mi vida. Paz interior eso es lo que necesito.  —¡Meh! A quien engaño la cague en grande– Cojo una pera ya me ha dado apetito. —Si, follamos, ¿qué más da?–

Creo que hasta Dante Alighieri quisiera darme mi propio circulo.  Enciendo el estéreo la música siempre es la mejor solución, por lo menos se me ha quitado el bajón. Algo bueno salió de esta aventurilla. —Qué más da... solo quiero tu amor...– canto una canción en español de algún artista latino que no recuerdo su nombre. Me tiro en el sillón dejándome llevar por la música, por lo menos las resacas no me duran tanto algo de comer y listo, con una pereza terrible me dispongo a llamar a Chazz o a Jess. El timbre suena y voy a asesinar a la persona que se atreve a interrumpir mi paz interior. —¡Qué demonios!– Seguro es Jess y Chazz que se han dignado a aparecer, sin la necesidad de que les llame.  —¡YA VOY!– grito para que dejen de joder el puto botón. Me pongo la pera en la boca, mientras sujeto mi teléfono con una mano y con la otra abro. ¡Madre Mía! Por favor, que esto sea algo de mi imaginación. —Aisha– su frialdad me sorprende. —Maximilian– respondo. No creí que me buscara tan rápido, tal vez unas horas más para poder prepararme mentalmente. Me mira con el ceño fruncido, su respiración agitada, un semblante de asesino en serie y sobre todo me reprocha con la mirada. Me mira de arriba abajo y por un momento creo que su semblante se relaja al ver que uso su ropa, da unos pasos acercándose a mi.

—¿Puedo pasar?– creo que sonríe. —Ya estas adentro– me cojo de hombros. Camina a pasos fuertes, trae la ropa de ayer a excepción de una camiseta blanca. Ha venido al despertar. —¿Por qué has escapado?– pregunta. ¿Le digo que es porque no me acordaba? —Es que había dejado la estufa encendida– sonrío. —Aisha no te hagas la graciosa, ¿es que te arrepientes de lo que sucedió ayer?– baja la voz con aire decepcionado. —Claro que no, es solo que no supe cómo reaccionar y no creí que ibas a venir a buscarme... por lo menos no tan rápido– —¿Como se supone que reaccionaria al no tenerte en mi cama al despertar?– gruñe. Pasa sus manos por su cabello exasperado. —No me arrepiento– Asiente acercándose a mi. —Pero...– lo aparto. —No creo que deba repetirse– Claro que quiero que se repita. —Hay algo que quiero pedirte– dice. Cambia su semblante a uno mas serio y nervioso creo, mi teléfono suena interrumpiendo. Lo cojo es Jess. —¿En donde rayos están?– —Este...– unas voces entrecortadas —Aish no te enojes por favor– ruega.

—Chazz, ¿en donde rayos están?– casi grito. Maximilian al escuchar el nombre de Chazz me mira asesinándome, no le he dicho que hemos terminado, camina de un lado a otro con semblante nervioso. ¿Que quiere pedirme? —Estamos en el avión de mi padre directo a Francia– habla rápidamente. ¿FRANCIA? —¿Estáis camino a Francia y no me habéis llevado? Sois los peores amigos que he podido tener– maldigo. No me la creo, estoy furiosa con ellos. —¿Estáis de broma cierto?—Aish... no te enojes es que bueno...– Ronald se disculpa. —Estábamos muy ebrios, regresaremos la otra semana– ¡Que cojones! No me creo esto y así dicen ser mis amigos. —¿Me dejaran sola todo este tiempo?– —Ven con nosotros, iremos por ti al aeropuerto– Enhorabuena, que buenos amigos tengo. —Jodanse– cuelgo furiosa. Se van de viaje y me dejan aquí. —¿Que sucede?– —Se han ido a la puta Francia sin mí– digo incrédula. Me tiro en el sillón, bufando mil malas expresiones. Me voy con un hombre una puta noche y aprovechan para irse sin mi.  —¿Aun eres novia de ese chico?–

—Solo somos amigos– Asiente caminando hasta mi lado. —Aisha, quiero que hablemos– —Si es sobre ayer. ¡PASO!– sentencio. La verdad no tengo ánimos de discutir, recuerdo todo y ya se lo que viene después de una noche así "Fue un error", no estoy de ánimos para hablar de eso. Lo importante aquí es: Se han ido a Francia. Que les den. Maximilian se pone frente a mi con rostro molesto, lo que me faltaba.  —Quiero que te cases conmigo– escupe. Entrecierro los ojos observándolo fijamente, esa es su idea de cortar la tensión. Me riera pero estoy cabreada.  —¿Qué clase de broma es esa?– pregunto. —No es ninguna broma!– aprieta la mandíbula bufando. —?Como se supone que no lo tomare como broma? Me estas pidiendo matrimonio!– hago una mueca. Una noche juntos y ya me pide matrimonio. El sueño de toda mujer pero el mío para nada. —Estas semanas he estado en Grecia por el asunto de la herencia que mi abuelo me dará– Levanta mis piernas para poder sentarse y sostenerlas en las suyas. —Aja, la herencia– le invito a que continúe. —Mi abuelo y yo no somos precisamente unidos así que quiere que me case para poder recibir la herencia–

Maldito dinero, al fin de cuentas todo tiene que girar alrededor del dinero. —¿Y piensas que yo soy la mujer con la que te puedes casar?– Arqueo una ceja. Como puede pedirme matrimonio por algo así, creo que es ilegal. No podría casarme de todos modos. —Sí, eres una excelente persona y sé que podrías fingir muy bien estar perdidamente enamorada de mi... y también sé que no te casarías conmigo por interés económico– —Tiene lógica, me quieres como esposa porque no represento un peligro para tu dinero– la ambición. —No, no es por eso.– niega. —¿Entonces?– Me levanto del sillón, sentándome con las piernas entrelazadas. El hecho me hace pensar, no recibo una propuesta de matrimonio así por así. Se pasa su mano alborotando su cabello, esta nervioso y hasta podría decirse que esta preocupado.  —Confió en ti– dice firme. Me mira con sus ojos verdes desarmándome completamente. —No creo que sea una buena esposa, además no creo que este bien casarse por una mentira– —Mi abuelo tiene la idea de que soy un mujeriego– Pues no está en un error Señor Kirgyakos. —Bueno si lo dice es porque algo tiene de verdad– me encojo de hombros. Entrecierra los ojos, dándome una mirada asesina. Me acerco a él depositando un beso, me coge de la cintura topándome a su cuerpo, que labios tan deliciosos tiene. 

—No puedo casarme– susurro. No con alguien que no amo. Porque Maximilian me gusta...pero no lo amo. Amor ya llega siendo una palabra demasiado fuerte, además es irreal que una mujer se enamore tan rápido. —Por favor piénsalo– —¿Qué pasaría si me caso contigo?– —Vendrías a vivir conmigo a Grecia– mrmura entre besos. Me aparto de su agarre casi cayéndome al suelo pero él me sujeta fuertemente. —Menos, no puedo ir contigo, ni siquiera quise ir con mi hermano por no dejar este lugar– —Lo sé, lo sé pero solo sería unos meses– me da una mirada suplicante. —¿Por qué yo? Solo mírame no soy alguien que se deja mandar o que podría ser una ama de casa– Me levanto caminando hasta la cocina, necesito otra pera. —Porque sé que nadie podría ser mejor esposa para mí que tu– Me muerdo los labios, cubriendo con la pera una sonrisa que se me quiere escapar. ¡Maldición! Eso sonó muy tierno y cursi. —Si te casas conmigo... elimino la deuda del Lambo que chocaste–  Pongo una cara de poker, me quiere estafar otra vez? —Tu y yo sabemos que ese auto está bien– su cara es de sorpresa.

—Te he pillado.– grito. —Lo sabía... eres un mentiroso– Hijo de... sabia que el puto coche estaba bien. —No te enojes, era solo para ver si aguantabas trabajar conmigo y no caer en mis encantos– sonríe con ¿timidez? ¡Capullo! Eso es tan arrogante. —Bueno pues al final caí– —No...yo caí por ti. Eres tan diferente a cualquier mujer con la que me he topado antes– —¿Diferente bien? o ¿diferente mal?– arqueo una ceja. Esto suena interesante.  —Diferente bien, mírate tienes dinero pero aun así trabajas para mi, puedes vivir en una gran mansión en Italia pero vives aquí– ¡Oh! Me ha investigado ¡¡capullo!!. —¿Me has investigado?– —Siempre investigo a mis empleados, me sorprendió que alguien como tu estuviera trabajando como traductora pero también me di cuenta que te apasionan las culturas extranjeras– Mírenlo es tan diferente al Chimpancé que conocí hace tiempo. Cualquiera diría que se ha vuelto loco. Quizá podría casarme con él.  —Pero es que no puedo ir a vivir contigo a Grecia– De poder puedo pero no quiero. —Por favor, te lo suplico– mes mira con dulzura.

¡Madre Mía! ¿Que se ha hecho el jefecito? ¿Quien es este sujeto que esta aquí? Como cambian las personas después de un polvo. —¿Me dejas pensarlo?– me mira y hace una mueca. —Un mes, tengo un mes para buscar esposa– ¿Un mes? ¿Quiere que nos casemos en un mes? No podría, ademas mi hermano jamas lo aceptaría.  —¿Qué es esto? ¿La Santa Clausula? ¿Dejaras de ser Santa si no te casas?– —Parecido, solo que una arpía podría quedarse con todo lo que me he construido– me mira serio. Me quedo en silencio pensando la situación. Quizá podría ayudarlo, aunque sigo sin entender porque me quiere a mi como esposa.  —Convénceme– digo. Arquea una ceja. —Si quieres que sea tu esposa tienes que convencerme, se te hará difícil porque como sabes el dinero no me interesa para nada– Asiente, acercándose a mí. —Sin sexo Maximilian– me aparto de él.  Tal vez podría casarme con él aunque esto seria una especie de pacto, ¿Podría vivir en Grecia? No lo se pero podría intentarlo, pero primero es necesario ver si Maximilian es capaz de convencerme y que métodos puede usar.  —Aisha, por favor– gruñe.  —¿Aceptas o no?- 

—Te necesito como esposa– gruñe. Asiento dándole una sonrisa, esto se pondrá interesante. —Para empezar, iremos a Francia– Lo veo incrédula quiere ¿ir a Francia? ¿Conmigo?  —Quita esa cara, si vas a casarte conmigo supongo que tengo que familiarizarme con tus amigos y costumbres– sonríe divertido. Tiene lógica, pero no creo que sea buena idea. —Vamos a Francia, no se te olvide que tengo una jodida aerolínea– acaricia mi mejilla. —Muy bien vamos a Francia– sonrio. Me da una sonrisa que logra cautivarme, Maximilian es completamente diferente al jefe amargado que me estaba imaginando.  ¡Francia allá vamos!

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Capítulo 10 -Señor Griego - Dreame ¡Boda! ¡Maximilian Kirgyakos! ¡Mi jefe! ¡Al hombre atractivo que le choque el auto! Me ha propuesto matrimonio. ¡De impacto! ¿¡Casarme!? Nunca había pensado en casarme, no tan pronto. Aunque me la he pasado de maravilla con él, es un completo dios del sexo, claro que hubiera esperado a un hombre o mejor dicho a un jefe arrepentido pidiéndome que olvidara lo que paso y que todo había sido un completo error. El resto de la tarde he pensado mucho al respeto de casarme con él, aunque sé que me ha explicado que es por una buena causa aun no logro convencerme del todo y creo que oculta algo, me gustaría preguntarle pero, ¿no seria entrometerme en su vida? Claro que si nos casáramos tendríamos más confianza. Hoy por la tarde viajaremos a Francia para encontrarnos con nuestros amigos, me imagino que ha de tener algun plan de convencimiento para hacerme su esposa, La idea me emociona. Tengo que avisarles a los chicos que estaré ahí esta noche, me hubiera gustado irme ya pero Maximilian tenia que ordenar el viaje por que iremos en su jet privado. Podíamos simplemente tomar el tren pero claro es más tiempo. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

—Aishaa... ya... ¿sigues enojada?– Jess contesta antes de que pueda decir nada. —Sois unos malos amigos pero os perdono– sonrío. —¿Vendrás?– —Si iré. Maximilian ira conmigo– Un largo silencio. —¡No!– grita incrédula. —¿Paso?– pregunta tratando de contener la risa. —Te lo contare después, os veré pronto– Cuelgo antes de que Jess me pida detalles de la noche anterior. Cojo un maletín para poner una que otra mudada, podría llevarles algo a los chicos pero bueno no se lo merecen.  El timbre de la casa suena y con seguridad de que es Maximilian cojo la maleta, mi celular y una pera, abro la puerta y ahí me lo encuentro parado disimulando una sonrisa. Puff. Se ve jodidamente atractivo y como un impulso casi inevitable lo jalo de la chaqueta para plantare un beso, pasa sus manos por mi cintura acercándome aun más a su cuerpo.  Qué bien se siente. —¿Lista?– pregunta cuando me separo de él. —Sí, solo pongo la alarma– Me giro hacia el acceso pongo el código y se escucha el típico sonido de encendido. —Ese es uno de los mejores sistemas de seguridad Rickens Segurity si no me equivoco, sois muy precavidos– —Si, bueno es la compañía del abuelo de Jess– digo. Maximilian toma mi maleta mientras caminamos hasta la camioneta.

—Creí que habías dicho que no tenía más familia por eso tu hermano la adopto– Exactamente dije que habían muerto sus padres, estoy segura aunque no lo recuerdo. El abuelo de Jess siempre ha querido tenerla como la princesita que tiene que casarse con un príncipe y eso les ha dado algo de dificultades a ambos. Me abre la puerta de la camioneta. Puede ser muy amable. —Es otra historia– hago una mueca restándole importancia. Saludo con una sonrisa al chofer de Maximilian que me devuelve el gesto. El jefecito entra con aire pensativo sin quitarme la vista de encima, le doy un mordisco a mi pera. —Te gustan mucho las peras, ¿no es así?– asiento ofreciéndole, como la primera vez le da un mordisco. Es tonto pero comerlas me hace recordar a tiempos felices con mis padres. —Gracias– sonríe esta vez. —Polo, ¿todo listo?– le pregunta al ahora conocido Polo. Me pregunto que habrá pasado con el antiguo. —Si, señor todo listo– asiente, ¿A que se refieren? Les ignoro dirigiendo la vista a la ventana, Polo nos conduce de manera rápida hasta otra parte del aeropuerto que no me había dado el lujo de observar antes, ahí se encuentra el que supongo es el Jet de Maximilian. De verdad que iremos a Francia. Esto es muy poco creíble. De viaje con mi jefe... mejor dicho de viaje con mi posible futuro marido. —¿Seguro que quieres ir?– pregunto nuevamente.

—Lo estoy, de todas maneras tengo que ir al lugar donde vaya mi futura esposa– me sonríe risueño. Muerdo mis labios reprimiendo una sonrisa. Caminamos por la pista, de forma amable me ofrece su mano para subir al jet. Me siento ridícula a pesar de que siempre he querido es viajar de un lado a otro nunca lo había hecho no de esta manera con alguien como Maximilian. Me quedo observando el interior del jet es exageramente lujoso, mucho más que el de la familia de Chazz y muchísimo más que el de mi hermano, aunque creo que es un poco más pequeño. —¿Te gusta?– pregunta detrás de mí. Siento su aliento recorrer mi cuello con suavidad causándome escalofríos. —Sí, es bonito– camino alejándome de él. Me siento en una de las muy cómodas butacas. Él se dirige a la cabina supongo que quiere decirle algo al piloto, segundos después regresa con la expresión seria de siempre. Me gustaría verle sonreír más, la verdad es que tiene una sonrisa muy hermosa, más cuando se le forman esos hoyuelos que tiene. —Saldremos en unos minutos– Se coloca en el asiento frente a mí, trae con él un maletín, ¿De donde demonios lo saco? Saca unos documentos y se pone a revisarlos. Me dedico a observarlo, es demasiado atractivo y como siempre que le observo me dan unas terribles ganas de besarlo. Polo se acerca hacia nosotros interrumpiendo mis pensamientos deseosos. —Ya es hora– informa. Maximilian asiente. —Ponte el cinturón– ordena. Asiento sin decir nada.

Me lo coloco rápido. El piloto avisa que estamos a punto de despegar, una oleada de emoción me ataca. El jet comienza a moverse y simultáneamente comienza a elevarse quedando hasta los mas alto dejándome ver el atardecer que se acerca. Son las 5:45pm posiblemente lleguemos a las 7 o menos. Polo se acerca nuevamente con una bandeja de fruta y una botella de vino, observo la botella cautelosamente parece ser una reserva. Horrible. Detesto todo lo que viene de la uva. —¿Quieres vino?– Maximilian me ofrece. —No– creo que hago una mueca porque frunce el ceño. —No te gusta– afirma como recordando algo. —Polo llévate el vino y trae...¿Que te apetece?– pregunta. —Una coca cola solamente por favor– —Que sean dos– pide. Polo asiente y se retira. —¿Por qué no te gusta el vino?– me da una mirada inquisitiva.  —No tiene buen sabor.– me cojo de hombros. Asiente no muy convencido. Polo regresa con la coca cola me la entrega obsequiándome una sonrisa, la abre para echarla en el vaso. —¡NO!– exclamo haciéndolos a ambos mirarme sorprendidos —La prefiero en la lata– explico. —Sí, Señorita– Tengo la idea de que si se saca de la lata se le quita el buen sabor. Maximilian vuelve su vista a los documentos, los mira como tratando de descifrarlos. Frunce el ceño molesto. —¿Que sucede?–

Levanta su vista lentamente negando. Frunce el ceño nuevamente. —Chimpa...– digo bajito. —Escuche– gruñe molesto. Si, el chimpa ha regresado ya hacía falta. Como si nada vuelve a ver los papeles frustrado. —¿Puedes ayudarme?– pregunta con voz ronca. Me levanto del asiento y camino hasta sentarme junto a él. Me mira con sorpresa, ruedo los ojos y ojeo los papeles. —Están en japonés– gruñe. —¿Es el contrato para los Irie?– asiente. ¿Por qué no me pidió que lo revisara? Es mi trabajo. —Tengo que saber si esto es igual que esto– me muestra el mismo contrato pero en Ingles. —¿Por qué no lo había dicho antes? ¡Es mi trabajo! O ¿Acaso estoy despedida?– arqueo una ceja. Se encoje de hombros dándole un sorbo a su vaso. —No quería molestarte– susurra. Chimpa...Chimpa...Chimpa. Esto no era exactamente a lo que me refería cuando decía "Convénceme". —Jefe, ¿sabe que esto es lo que me gusta hacer?– asiente frunciendo el ceño. —¿Entonces?–

Cojo los documentos alejándome hasta otra butaca, el resto del viaje me dedico a leerlos corroborando que todo este correcto y en efecto lo esta, Maximilian se encuentra alejado y claro siento su intensa mirada verdosa sobre mi. —¿Seguiras observandome lo que resta del viaje?– pregunto sin volver a verle. Escucho que se levanta de su asiento dando pasos largos hasta llegar a mi. —Di que si– susurra en mi oido. —¿Si, a qué?– pregunto. —Señor, ya estamos por aterrizar– Se aleja de mi oído hasta llegar a la butaca frente a mi nuevamente. "Di que si" se escucho tan suplicante que me ha hecho estremecer. ¿Que ocultas Maximilian?. Desde el asiento me observa con cautela, como si quisiera descifrar mis pensamientos. Doy un suspiro largo.  Salimos del aeropuerto, me encuentro emocionada y un tanto intrigada por lo que nos espera sigo insistiendo en que este viaje es algo extraño, pero prefiero vivir el momento a pensar en lo que puede pensar en el futuro. —Ya es tarde, tengo una reservacion en un hotel. Mañana podemos desayunar con tus amigos– dice. Una reservacion en un hotel en el que estaremos él y yo, solos. ¡Vaya! Esto se pone cada vez mas interesante, me gusta la idea. —Esta bien, me parece perfecto– repondo.

Polo ya nos espera con una camioneta. Me dedico a observar lo precioso que es Paris, ya no recordaba como era, solo he venido una vez con James y Jessie pero ambas eramos pequeñas. La habitación del hotel tiene una vista impresionante directa hacia la torre Eifel. Una maravilla de lugar. Corro hasta la ventana y poder observar la torre iluminada, la brisa me golpea fuertemente tanto que me hace estremecer, los fuertes brazos de Maximilian me cubren dándome un calor especial. —¿Te gusta?– —¡Me encanta! Maximilian es genial, tenia miles de años de no venir aquí y no se, es maravilloso– Coloca su cabeza en mi hombro y de reojo puedo ver esos preciosos hoyuelos aparecer, se ve muy deseable. —¿Quieres que pida la cena ahora?– susurra, —Estoy muriendo de hambre– asiente. Me suelta para sacar su teléfono. —Polo, que suban la cena... lo que sea... lo dejo a tu gusto... nada de vino por favor... si....me parece bien... gracias– —¿Sabes que podías llamar tú para pedirla?– me mira y sonríe. Vuelve a cogerme en brazos. Me doy la vuelta para también abrazarlo, nos miramos por lo que parecen horas, no me resisto atraiéndolo a mis labios, sus labios encajan perfectamente. No entiendo como llegamos hasta la barandilla, me sujeta fuertemente atrapándome más en el beso. ¡Madre Mía! Es sensacional, me dejo llevar sus caricias. —Necesitamos detenernos– susurra agitado.

Aunque se que es verdad deberíamos detenernos creo que me estoy haciendo adicta a sus labios, quiero estar con él, pero si al fin decido no casarme... El timbre de la habitación termina cortando nuestro pequeño encuentro acompañado de la preciosa vista de París. Maximilian me da una sonrisa que da por terminado esto. Doy un bufido molesta regresando la vista. —Aisha, ven– me llama. Camino hasta él, que se ha quitado la chaqueta y se ve jodidamente atractivo. Camino hasta mi maleta en busca de una sudadera, saco todo de la maleta regándolo en la cama. —¿Solamente has traído eso?– pregunta acercándose a la cama cogiendo mi ropa. —Juraría, que había traído mas ropa– O ¿No lo hice? Camina hasta su maleta, es pequeña la abre y comienza a sacar varias cosas. ¿Como caben tantas cosas? —Como has metido todo eso?– —Pregúntaselo a Polo por que él es el que hace esta clase de milagros– —¿Te hacen la maleta?– doy una carcajada. Me mira serio, fulminándome con la mirada. Saca un abrigo entregándomelo. Me lo coloco rapidamente. —¿Podriamos cerrar las ventanas?– pregunta. —No, esta bien–

Extiende su mano para llevarme hasta la mesita donde esta nuestra cena. Una exquisitez, con elegancia abre la botella de champaña. —¿Que estamos celebrando?– pregunto divertida, él se encoge de hombres risueño. —Si vamos a posiblemente casarnos, deberíamos de saber el uno de el otro– sonrío. Me mira con una pequeña sonrisa, le he sorprendido. —Aunque tú ya me has investigado así que quizá yo debería preguntar sobre ti– —No se todo de ti– se defiende. —¿Que es lo que no sabes?– —No sabia que eras rica, a primera vista no lo aparentas y sobre todo no eres como esas chiquillas ricas que lo único que les interesa es el dinero o lujos. También me sorprendió que tus amigos sean como tú, parecéis muy unidos aunque ese chico sea tu ex novio parece que os lleváis muy bien.– A dicho mucho en un lapso muy corto. —Bueno, yo no se nada de ti. Solo que eres un gruñón– sonrío. —Tengo 30 años, griego, me gustan los aviones... soy pésimo hablando ingles y...no se que más decir– ladea. —Mi vida es simple– —No te preocupes ya vas dominando el Ingles– sonríe. No habla mucho acerca de él. —¿Por qué tienes que casarte?– se remueve en su silla y parece incomodarle la pregunta. —No tienes que responder– Da un trago a su copa y me mira expectante.

—Mi abuelo, bueno él esta convencido de que tengo que conseguir esposa para mostrarle que soy un hombre responsable y que puedo hacerme cargo de la empresa. La esposa de mi tío quiere quitarme todo, le ha mostrado "pruebas" a mi abuelo de que no soy un buen candidato a cuidar de las empresas y sobre todo que no las merezco– Algo me dice que hay algo mas. —No me cae bien la esposa de tu tío– sonríe, pero puedo ver cierto aborrecimiento hacia esta mujer. Quién sera y por que quiere destruir a Maximilian. —¿Te ha gustado la cena?– cambia de tema de manera drástica. —Si, ha estado deliciosa– Se levanta y me ofrece su mano, la acepto y caminamos hasta la ventana nuevamente. Me acorrala contra la barandilla, acerca sus labios a los míos dando suaves caricias, me cubre con su brazos, pasamos un largo rato, observando la torre. Si estos son sus métodos de convencimiento están funcionando. —Vamos a la cama– susurro. Sus ojos se encienden.  —A dormir– aclaro. —¿Dormir en la misma cama?- pregunta. —Si, ¿por qué no?– ladeo. Me vuelve a besar, termino usando una camiseta larga de Maximilian y unos shorts de chándal que traje, ¿él? pues es toda una tentación, solo camiseta y bóxer. —Buenas Noches– susurro. —Buenas Noches Aisha– me acuna en sus brazos.

Esto definitivamente esta empezando bien.

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Capítulo 11 -Señor Griego - Dreame Un cosquilleo en el cuello me despierta acompañada de un estremecimiento, Maximilian sigue dormido con el rostro hundido en mi cuello, su respiración me provoca cosquilleo, le observo dormir plácidamente sus labios en una fina línea. Quiero ir al baño. Me muevo un poco tratando de soltarme de su agarre pero me coge mas fuerte aprentandome mas a su cuerpo. Tengo que ir al baño. —Mmmm– gruñe —Maximilian... tengo que ir al baño– Abre los ojos lentamente dejándome ver sus verdosos. —Tienes que pagar el día que me dejaste solo– ruedo los ojos.  ¿Acaso no piensa olvidarlo? ¿Qué se trae? —En serio tengo que ir– No aguanto. Se posiciona sobre mi hundiendo su rostro en mi cuello dando pequeños besos que me dan cosquillas luego con su mano acaricia mi dorso para comenzar a hacerme cosquillas. ¿¡Que le ha picado!? —Maximilian... no me hagas... reír– —¿Mmm?– —Por favor... tengo que ir al baño– Prohibido vender instagram: @edenklaynd

No aguanto si no voy en este momento... no sé qué pasara. —¡Maldición!– grito. Maximilian me suelta y sus carcajadas resuenan por toda la habitación. Entro al baño rápidamente casi resbalando. —Ufff...que alivio– Cabrón. ¿Que le sucede? Aunque su risa puede ser muy contagiosa, me alegra verlo feliz y no frunciendo el ceño como siempre. Una muy extraña forma de iniciar la mañana con alguien que conozco aproximadamente de un mes y medio, quitando el hecho de que nos acostamos hace un par de días.  Aprovecho para darme una ducha antes que el señor "juguetón". Me quito la camisa quedando solo con short. —Aisha, tu celular...– Maximilian entra al baño de manera inesperada, su rostro cambia completamente a uno mas sombrío. —¿Mi celular?- pregunto ignorando su expresión y entro a la ducha cerrando rápido. No escucho nada, así que supongo se ha ido, me quito el resto de la ropa y abro un poco la puerta para tirarla,  a punto de cerrar pero una mano me lo impide. Maximilian entra de golpe quitándose la camisa. —Quiero ducharme contigo, me parece que cortaran el agua después– —Y supongo que no quieres arriesgarte– Asiente. ¿Una ducha? ¿Juntos?

¿Mala idea o no? Me giro y aprovecho para abrir el grifo, el agua comienza a caer sobre nosotros como cascadas. Me giro nuevamente hacia él. —¡Oh, Vaya!- arqueo una ceja, se ha quitado el bóxer.  —Es temprano– me acerca a su boca, su erección pega en mi vientre haciéndome gemir. El agua cae sobre nosotros, dándonos un placer exquisito, mueve su erección en círculos haciéndome jadear. Le deseo. —No podemos– susurro. —Lo sé, pero no creo poder resistir por mucho– —Me refiero, no hay protección– me mira haciendo una mueca. —Ya me las apañare– Devora nuevamente mis labios, su mano recorre mi espalda haciéndome estremecer, me coloca de espaldas haciendo que mis manos se sujeten de la pared. —Abre un poco las piernas– ordena, lo hago sin rechistar. Sus labios húmedos recorren mi espalda. —Eres hermosa– jadea. Por favor... deseo a este hombre. Su mano recorre mis pechos, mi vientre hasta llegar a mi intimidad, masajea con la palma moviéndola en círculos.

—Mmm... ya está lista– introduce un dedo con movimientos circulares. Mordisquea mi oreja, mi cuello hasta llegar a mi boca. Introduce un segundo dedo. Su erección se mueve en mi trasero masajeándolo.  —Oh, mmmm– jadeo a punto de llegar al orgasmo. —Ahora– su voz ronca me hace gemir. —Mmm– me corro en su mano y siento su liquido recorrer mi espalda. Se detiene dándome un beso en la espalda. Trato de recuperar el aliento, que bien se ha sentido. Me giro para poder observarlo. Coge el gel de baño y comienza a masajearme el cuerpo limpiándolo, hago lo mismo. Me mira satisfecho, ha disfrutado y yo igual. —¿Te ha gustado?– pregunta. —Pueda ser– sonrío. Me mira entrecerrando los ojos. Terminamos de ducharnos, ambos nos cambiamos rápido con una sonrisa cómplice podria acostumbrarme a esto. —¿Decías algo de mi celular?– -Sí, ha llamado Jessie y les he dicho que nos esperen en el Boulangiere– sonríe. —¿Has hablado con Jess? Dios que cosas no se han de haber imaginado ya– —No tienen mucha falsedad después de todo– se muerde el labio.

Si bueno, me imagino como se pondrán cuando sepan que me casare con mi jefecito. No es que acepte. Hago una mueca cogiendo mi ropa. Maximilian se ve jodidamente joven y atractivo con esa ropa que trae. —Luces muy joven– —¿Es un halago?– arquea una ceja. —Algo así– asiente divertido. —Tú estás hermosa como siempre, cualquier cosa que uses te sienta perfectamente– ¡Oh! Un alago de su parte, aunque siempre lo dice, me agrada saber que le gusto con cualquier cosa que use. Bajamos en el ascensor, salimos y para mi sorpresa cogemos un taxi. —Cuando fui a la entrevista... me pidieron que no usara ninguna ropa sofisticada, maquillaje, tacones ni nada que me hiciera ver "bonita", ¿por alguna razón en especial?– Maximilian me mira impaciente. —Dime– —Es que tuve varias traductoras que bueno...ya sabes– se coge de hombros —Mujeriego– escupo alejándome de él. Sabía que había algo detrás de esa petición, ¿con cuantas se habrá acostado? La idea de saber me enferma un poco y me molesta saber que quizá soy una más... aunque me ha pedido matrimonio.  ¡Aisha!

Aquí solo hay un hombre que te ha pedido matrimonio, las demás han sido producto de tú imaginación. —Aisha– me coge la mano. —¿Que?– pregunto tranquila. Paz interior. —¿Estas enojada?– Le doy una sonrisa negando. Asiente devolviéndome la sonrisa. Llegamos al restaurante, donde tres amigos y ¡¡oh!! Cassie la hija del jefe de Jess. —Aisha– gritan los tres al verme. Los tres salen corriendo a mi encuentro. —Chica, pero es que te hemos echado mucho de menos– —Solo ha sido un día– pongo los ojos en blanco. —Aun así, han pasado muchas cosas en ese "un día" eh– arquea ambas cejas. —Buenos Días– La imponente voz de Maximilian se hace presente. —Jefe– dicen los tres al unísono. Maximilian me da una mirada y yo asiento. —¿¡Que os parece desayunar y después nos vamos a Disneyland!?– Miro a Maximilian y parece relajado. Entramos de manera tranquila al pequeño restaurante. Comemos entre bromas, Maximilian ha podido encajar perfectamente en el ambiente

de los chicos y para mi sorpresa ellos lo tratan con naturalidad. —Aisha– Cassie me habla suave. —¿Que sucede?– —¿Podemos hablar?– —¿Claro que sucede?– —Es que bueno yo...– —¿Te gusta Jessie?– la chica se pone más roja que un tomate. —¿No te importa?– pregunta. —Claro que sí, es mi mejor amiga y hermana. Solo tienes que prometer no lastimarla, ¿Bien?– —Lo prometo– le sonrío y ella se relaja completamente. Maximilian me da miradas que no logro entender, sus verdosos me atraviesan como queriendo descubrir algo. —Muy bien amigos, si ya han terminado es hora de marcharnos– Chazz se levanta dándole un último traje a su jugo. Maximilian va adelante charlando con Ronald de unos bares. —Aisha, ven acá– Jessie me toma de la cintura. —Tienes que contarme todo, os he visto y parece que estáis muy liados– Jessie, si tú supieras. —Estamos felices... intentándolo– explico, tiene algo de verdad.

—Me parece estupendo, es un buen tipo– ¿Un buen tipo? Vaya que lo es, aunque de una forma u otra esto quizá solo sea un trato que un día terminara. ¡¡¡Basta Aisha!!! No pienses en futuros inciertos. —¡Jess! ¡Aisha!– Caminamos a paso rápido hasta la entrada. —¡WOW! ¿No os aburrís de gastar el dinero?– pregunto. Tres camionetas Ranger Rover estacionadas frente al restaurante. —Ha sido idea de tu novio– Ronald me da una mirada con picardía. Dirijo la mirada a Maximilian que se coge de hombros. Polo se acerca a nosotros. —Buenos Días– saluda amablemente. Le saludamos de la misma manera y le entrega las llaves de los autos a Maximilian y también le entrega otra cosa que no sé qué es. Mi querido jefe les entrega las llaves. ¿Por qué no simplemente íbamos en una sola? Somos seis pero... bueno en dos podríamos ir cómodos. —Maximilian, vas muy bien con lo de convencerme– me da una mirada risueña y complacida. —Es un placer saberlo Aisha–

Subimos al auto, es un gran espectáculo puedo observar que varias personas se quedan viendo a las camionetas sorprendidas. —¿Tenías que elegir de estas? ¡Llaman mucho la atención!– riño. —Eran las únicas disponibles– le resta importancia. Me siento feliz con él, hemos tenido un gran encuentro esta mañana y por el momento estamos manejando esto de buena manera y sin presiones. Estacionamos las camionetas en el parking de Dinesyland. —¿Te gusta este lugar?– —Nunca había venido y estoy contigo así que esta bien– Estoy segura que un rubor se hace presente en mis mejillas y muerdo mis labios para evitar sonreír. —Vamos a las atracciones– grita Chazz emocionado. Maximilian me coge de la mano entrelazando nuestros dedos, algo que no pasa desapercibido de los chicos por que hacen un silbido coqueto. Ruedo los ojos y veo aparecer un poco de rubor en las mejillas de Maximilian. Un gran espectáculo. Caminamos hasta la Thunder Mountain Railroad, Maximilian le observa horrorizado. —¿No quieres subirte?—No, está bien yo nunca lo había hecho– ¡Dios Mío! He escucho esto tantas veces que cada vez la intriga de que oculta se hace presente. Le doy un agarre más fuerte. Me da una sonrisa y entramos, para más diversión nos

toca en el tercer asiento, el viaje comienza me agarro fuertemente de Maximilian. -—¡AAAAAAAH!– gritamos todos cada vez que pasábamos una curva. Después de esta atracción, pasamos a otra y otra. Phantom Manor, fue una de las más escalofriantes y aunque tuve que ir traduciéndole a Maximilian que me abrazaba cada vez que las horrorosas risas malévolas se escuchaban, la música le daba un aspecto escalofriante. —¡Que demonios!– expresa en griego cuando la esposa le habla. No puedo negar que es escalofriante, pero por suerte ahí termina el recorrido. Salimos y pasamos por las tumbas, una gran atracción. —Mis cojones, ¿habéis visto sus ojos?– Chazz se estremece. Le doy una mirada a Maximilian que esta pálido y creo que yo no estoy tan bien que digamos. —Sois unos gallinas– Jess sale abrazando a Cassie que le da un codazo. —¡Qué horror!– musita. —¡Vamos a la The Tower of Terror!– Maximilian me mira horrorizado. —Tranquilo hermano, esa no tiene nada de esto– Ronald le da una palmada, él asiente no muy convencido. Caminamos hasta ella y en efecto no es tan terrorífica que la anterior.

El día se nos pasa entre un lugar y otro, optamos por esperar las luces artificiales de la noche y después ir a casa, cenamos en el Ratatouille, esperando las luces. Acompañada de una charla amistosa, mejor dicho los chicos incluyendo a Maximilian se meten en una charla privada, así que me quedo charlando con Cassie. —Parecéis muy felices, siempre estáis...– se detiene tratando de buscar una palabra clave. —¿Estamos?– arqueo una ceja. —No lo se, pero tenéis una química impresionante– Esto solo es el inicio y la felicidad no puede durar para siempre, solo estamos tratando de disfrutar el momento. Jess se acerca regalándome un guiño, se lleva a Cassie y mi acompañante se acerca a mi con expresión indescifrable. —¿Te has divertido?– pregunto. —Me he divertido mucho, gracias por permitirme compartirlo contigo– Besa suavemente mis labios. —¡Eh, TORTOLOS! ¡ES HORA!– —JESS– riño. Maximilian coge mi mano y caminamos hasta el lugar. Unos impresionantes fuegos artificiales se hacen presentes, ambos nos quedamos maravillados viéndo el show, es maravilloso como la hemos pasado hoy. —Gracias· susurra. Me acerca a él y me da un beso. Un suspiro se me escapa.

Pasadas ya las horas regresamos al hotel, ahora todos nos quedaremos en el mismo hotel. —¿Por qué paramos? ¿Quieres ir al baño?– rueda los ojos. Las otras dos camionetas también se detienen. Salimos del choche, ¿que cojones sucede? Chazz, Ronald, Jessie y Cassie nos observan con una sonrisa. Maximilian toma mi mano y me lleva hasta... ¡Oh vaya! Que impresionante, la Torre Eifel en pleno punto. —¿Que sucede?– pregunto incrédula. Se pone de rodillas y saca una cajita. —Espero que esto termine de convencerte y aceptes– ¡NO PUEDO CREERLO! ¡No Maximilian por favor no! -Maximilian- inspiro. ¿Por qué hace esto? Es asquerosamente romántico y esto no tiene que ser así, no de esta forma. Aunque han sido métodos muy efectivos no creo que sea el momento. —Cásate Conmigo–

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Capítulo 12-Señor Griego - Dreame —Cásate Conmigo– ¡Maximilian! ¿Por qué me haces esto? ¿Qué se supone que tengo que decir? ¿Decir "si" y casarme con un casi completo desconocido, fingir que nos amamos para que él pueda tener su herencia? Eso implica demasiados sacrificios y aunque sé que puedo ayudarlo no creo estar lo suficientemente segura de poder fingir. ¡Aisha di que sí! No tienes nada que perder. ¿Estas segura querida Aisha subconsciente? ¿No tengo nada que perder?  Claro puedes dejarlo cuando quieras. ¿Estas segura? ¿Qué demonios hago hablando conmigo misma? —¡DI QUE SÍ!– gritan Mis amigos nos creen muy enamorados, supongo que puedo... Maximilian me mira expectante, intrigado y otras expresiones que no puedo entender. —Por favor, cásate conmigo– coge mi mano para poder deslizar el anillo por mi dedo. —Esto sí que es un buen convencimiento– le doy una sonrisa. —¿Eso es un sí?– —Si... me caso contigo– ¡Lo he dicho! ¡Lo he aceptado! ¿Podría salir algo mal?

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No sé cómo ira esto pero podría darle el beneficio de la duda. Se pone en pie cogiéndome en brazos para besarme. —Gracias– susurra. Los chicos se acercan a nosotros, Chazz y Ronald abrazan a Maximilian felicitándolo. Jess se acerca a mí con un aire intenso. —Felicidades– me abraza —Sé que hay algo que ocultas y quiero que me lo cuentes todo, esto de la boda no me la creo completa– susurra. Nada se le escapa. —Salgamos mañana, Tú y Yo– asiento. Me espera una larga charla el día de mañana. —Felicidades Maximilian y ya sabes si le sucede algo...– amenaza.  —¡TE MATAMOS!– Chazz, Ronald y Jessie les dicen en unisonó. —Voy a cuidarla– afirma. —¿Qué os parece salir mañana por ahí a celebrar?– Ronald y su típica "Cualquier cosa es digna de emborracharse". Me gustaría ver a Maximilian ebrio me pregunto si es la clase de tipo que se embriaga y hace cosas tontas. —Claro que sí, bueno si mi prometida quiere– dice con una sonrisa. Asiento sin decir nada. Caminamos de regreso hasta las camionetas, no digo nada más creo que estoy un poco aturdida han sido muchas cosas este día, estoy cansada física y mentalmente.

Dije "SÍ". Me plantee hacerlo pero bueno acabo así, estoy feliz claro pero siento que le estoy mintiendo a todos y que Maximilian los ha usado para hacerme aceptar... aunque fui yo la que le pidió que me "Convenciera" de que podía ser su esposa. Esto podría ser bueno y también podría ser malo, venga, como podría haberle dicho que no cuando el cabron ha hecho tan romántico el momento. Ahora solo falta que mi hermano lo sepa. —¿Que sucede?– pregunta. Maximilian sujeta mi mano quitando la vista de la calle. —No dejes de ver al frente– riño. Sonríe y lo hace. —¿Todo está bien?– —¿Lo está?- ataco sin querer. —¿Estas enojada?– me mira sorprendido. ¿Lo estoy? ¿Estoy enojada de que se haya propuesto de esta manera? Como podría si yo fui la que se lo ha pedido, claro que en ningún momento creí que de Rey Chimpancé pasara a Rey León. —No, es solo que me has tomado desprevenida– me cojo de hombros. —Te ha enojado mi proposición, creí que era romántico– habla por lo bajo y su rostro cambia a uno más tenso. —Me ha gustado ha sido romántico, no creí que tuvieras un lado tan...–

—¿Tan?– me vuelve a ver, señalo con la mano que regrese la vista y lo hace. —¿Tan Romántico?– Tan romántico, cursi, especial... y quizá me alegra que haya sido así conmigo. Pero su actitud podría confundirme. —Es lo menos que podía ser para agradecerte lo bien que me la he pasado hoy– sonríe. Ha sido un día muy interesante y bonito. Los seis entramos de manera rápida al hotel y luego a nuestras habitaciones, han sido muchas emociones para un solo día. Me tiro en la cama, observando el anillo. Me casare. —Aisha, creo que deberíamos de hablar sobre el matrimonio– Claro que tenemos que hacerlo, pero no ahora que no se arruine el momento. —Lo haremos después, ahora ven a dormir conmigo– ordeno. Se tira a mi lado abrazándome. —Gracias por dejarme pasar este día contigo y con tus amigos– susurra. ¿Cuantas veces pretende agradecerme esto? ¡Temprano! ¡Que irracional! Jess me ha hecho salir a las 6:30am para hablar conmigo, mi querida amiga puede ser muy pesadita por suerte no tuve que darle explicaciones a Maximilian por que parecía un oso invernando. Me arrastro hasta el vestíbulo del

hotel con muy pocos ánimos, ni siquiera el intento de ducha ha podido despertarme completamente, claro que si hubiese una ducha como la de ayer... ¡Basta! Aisha concéntrate. —Mujer, quita esa cara de perrito faldero– Le doy una mirada asesina, rueda los ojos bufando. —¿Teníamos que salir tan temprano?– gruño. Me coge de la mano sacándome a empujones del hotel. Caminamos de forma silenciosa por las calles de Paris. —¿Me dirás que sucede?- pregunta sentándose en una banca. —¿Desde el inicio o puedo omitir detalles?– Me da una mirada inquisitiva. -—Me ha pedido matrimonio hace dos días o tres creo– abre los ojos sorprendida. —Creí que ayer...continua– —Solo tiene un mes para buscar esposa, ha dicho que confía en mi y por eso me lo ha pedido– —¿Para que necesita una? Es decir se han conocido hace dos meses. ¿No es asi?– Jessie me observa incrédula tratando de entender todo y por un momento también me pregunto si no me he apresurado no le conozco muy bien. —El necesita mi ayuda, Jess quiero ayudarlo no me ha obligado ni nada es solo que quiero estar con él, creo que me está gustando bastante– —¿Lo amas?·

¿Lo amo? No, claro que no lo amo esto es demasiado pronto para decir que le amo. Niego frunciendo el ceño. —Entonces no te cases– se encoge de hombres. —Ya he dicho que sí– levanto la mano enseñándole la sortija. —Aun no lo entiendo, mira Aisha sabes que eres como mi hermana y no quiero que lastimen, se que eres una chica sensata y fuerte y no es que no confié en el jefe pero...– —No creo que Maximilian quiera lastimarme quizá confió en él– —Ven vamos a desayunar– se levanta y caminamos ha paso rápido. ¿Que le sucede? Maximilian yo no creo que él sea capaz de lastimarme. —Y bien, ¿Sabes cómo decirle a James lo de tu boda?– James es otro cuento y no creo que este muy feliz sobre mi boda y sobre todo que iré a vivir a Grecia por un tiempo. —Jess... hay algo más– Deja su vaso y me mira entrecerrando los ojos. —¿Que sucede ahora? ¿Estas embarazada?– —¡NO! ¡Claro que no! Crees que soy tonta– Hablando de eso, quizá debería de ir a visitar a mi doctora. —¿Entonces?– —Iré... iré a vivir a Grecia con él –

Me oculto tras mi taza de café, mientras ella me mira impaciente. —Lo sé– —¿Lo sabes?– Asiente haciendo una mueca que supongo es una sonrisa. —Es por eso que quiero que pienses muy bien esto, no sabes que te espera en Grecia– ¿Su familia? Él ha dicho que tiene una familia normal ha excepción de su tía. —Yo quiero hacerlo por él, parece buena persona– me encojo de hombros. —Sabes que pase lo que pase estaré aquí para ti, no solo yo Ronald y Chazz también lo estarán e incluso James que podría matar a Maximilian si te hace algo– —Tenemos un hermano de armas tomar– digo. Me alegra que esta conversación no haya sido tan fura como lo imagine. —¿Qué tal va con Cassie? Me ha preguntado si podía salir contigo– Cambio de tema, una sonrisa blanca aparece en su rostro. —Está intentándolo ya sabes esto es muy diferente para ella, por suerte su padre me acepto de alguna manera gracias a tu "prometido"– ¡Oh si! Recuerdo como Maximilian la ayudo a salir de su lió. —Es una buena chica, pero le he dejado claro que si te hace daño se las verá conmigo– —Tonta– sonríe.

Terminamos nuestro desayuno y caminamos hasta Galerie Vivienne compramos unas cuantas cosas, la atmósfera un poco tensa de hace unas horas se ha visto desperdigada y estoy agradecida de que haya sido así. Pasada ya la mañana regresamos al hotel, hoy por la noche saldremos a algún bar de París. Abro la puerta de la habitación, camino alrededor del lugar pero no hay rastro de cierto prometido que tengo, me tiro a la cama dejando las bolsas en el suelo. —¿En dónde estabas?– Maximilian entra a la habitación en vuelto en una toalla, recién se ha bañado? Que perezoso. —Estaba con Jess– frunce el ceño acercándose a mi. —Habéis hablado algo sobre mi?– Asiento. —Creo que no entendía por que nos estamos casando, me conoce demasiado bien para saber que no es algo que yo haría solo por hacer– Frunce el ceño acostándose a mi lado en la cama. —Vas a mojar todo– gruño. Se alborota el cabello salpicando agua, me rio de su actitud nada ha cambiado. —¿Le has contado todo?– —En partes– —¿Que partes?– inquiere. Vaya, sí que está interesado. —Le he dicho que hago esto porque quiero ayudarte... me ha preguntado si confió en ti– —¿Y confías en mí?– arquea —Lo hago, no estuviera prometida contigo de lo contrario– Se sube a horcajadas sobre mí, aún tiene el cuerpo mojado.

—Eres un perezoso– susurro mientras acaricio sus hombros húmedos. Este hombre es el deseo carnal personificado. —He tenido que encargarme de algunos asuntos– Asiento removiéndome. —¿Que quieres hacer por la tarde?– pregunto. —¿Quieres ir por ahí conmigo?– —¿Eso hacen los prometidos?– sonrío divertida. —Si algo así– Pasa sus labios por mi oreja haciéndome estremecer cuando su cabello húmedo toca mi piel. Me dejo llevar por sus labios suaves. —Te deseo– Su erección comienza a golpear en mi vientre. Yo también lo deseo y mucho.  Caminamos de la mano por River Seine, me pregunto si todas las parejas que dejan su pequeño candado llegan a estar juntas por siempre, ¿si dejásemos uno podríamos estar juntos siempre? Boberías. —Cómo es posible que tantas personas piensen que un candado puede darles la felicidad eterna como una pareja– frunce el ceño. —Depende de cómo le quieras ver, si tanto deseas estar por siempre con una persona puedes hacerlo– Me mira entrecerrando los ojos. —¿Tu qué piensas de esto?– señala los candados. —Boberías, pero las parejas se demuestran cariño de esta manera supongo– me cojo de hombros restándole importancia. —Para vosotros el amor se expresa de cuatro

maneras diferentes– digo Aunque Maximilian es griego no usa un nombre nativo. —¿Por qué no tienes un nombre griego?– pregunto. —Lo tengo– dice haciendo una mueca. —Pero no me gusta– —Si me lo dices, ¡te diré un secreto!– —¿Qué clase de secreto?– —Es algo que podría interesarte– Se lo piensa por un momento y creo que lo he hecho aceptar. —Eros Maximilian– dice. ¿¡EROS!? Que oportuno. Abro la boca incrédula, quiero reír pero si lo hago se enojara. —¿Y el secreto que me ibas a contar?– Con una mano le hago que se agache a mi estatura. —Plutón no es un planeta– susurro. Se hecha a reír mientras niega. —Eres todo un personaje– murmura divertido. —¿Así que te llamas Eros?– asiente. Caminamos de largo observando los candados. —Eros es la combinación del deseo y del amor romántico... Muy oportuno– digo. —Eros fue corrompido por Satanás– dice.

—Espero no corromperte– rió. Eros Maximilian. Interesante. Entramos a un pequeño local CAFÉ DE FLORE, una tarde muy tranquila y relajada con él. —Creo que ya es momento de hablar de nuestro matrimonio no te parece?– me mira con cautela. —¿Me parece que tienes que explicarme mi papel?– —Solo quiero que seas tú, no importa nada solo se tu misma y claro quiero que parezcas muy enamorada de mi– —No creo que sea difícil llevar la situación– hace una mueca. —Cuando quieras dejarlo puedes hacerlo– creo que hay algo más en esas palabras. —Lo sé– digo y asiente. Por el momento quiero dejar el asunto por la paz. —¿Cuando nos casaremos?– —Estaba pensando en ir con tu hermano– abro los ojos como plato. ¿Mi hermano? James. —Podríamos casarnos en Italia, creo que sería romántico, ¿no te parece?– me atraganto. ¿Romántico? ¿Una mierda? Mi hermano no puede enterarse. —Mi hermano no dejara que te cases conmigo– susurro. No sin antes ponerlo a prueba.

—No importa lo que tenga que hacer, lo convenceré– aclara firmemente. Asiento comenzando a darle muchas vueltas al asunto. A las 7 de la noche nos encontramos en un bar los 6 en un reservado. Una noche tranquila claro y llena de alcohol. Empezamos la noche con algo tranquilo una que otra copa de vodka. —Muy bien. Hay 10 vasos de cerveza y 10 de whiskey para cada uno– Chazz está preparándose. Maximilian está esperando concentrado. —¡EL ULTIMO QUE TERMINE BAILA SOBRE LA MESA SIN ROPA!– Ronald levanta el cronometro. —¿CASSIE LISTA?– Ella asiente. —¿AISHA?– asiento. —¿MAXIMILIAN?– Asiente serio. Creo que para Cassie y Maximilian es la primera vez que hacen esto. —UNO... DOS... TRES... ¡¡¡AHORA!!!– Los seis comenzamos a beber vaso tras vaso, cervezawhiskey-cerveza-whiskey. Cruzado pega más rápido pero no importa aquí estamos celebrando. —¡Vamos!– Grita Jess. —¡Maldición!- Maximilian bebe vaso tras vaso. ¡Madre Mía! Que fuerte. Observo a Maximilian que lo hace lo más rápido que puede estoy segura que no quiere bailar sin ropa frente a todos.

—Termine– grita Ronald. Seguido Maximilian se tambalea, termino después de él, luego Jess y por ultimo Chazz. —No es justo... habéis hecho tram...pa– —¡OTRA RONDA!– grita Ronald. Seguido vuelven a traernos 10 y 10 a cada uno. Esta vez Maximilian termina primero, luego Ronald, Jess, yo y lastimosamente Chazz volvió a perder. —P p p poker face, p p p poker face– Chazz canta encima de la mesa sin camisa. Maximilian se encuentra riendo a carcajadas del brazo de Ronald. Jess, Cassie y yo nos encontramos carcajeando tirándole besos a Chazz que lo acepta feliz. —YO... LOS... QUIERO.. AMIGUS– Ronald se tambalea mientras sujeta a Chazz. —Deberíamos de sear...sellar nuestra amistad– Maximilian me lleva sujeta a su cuerpo mientras dice palabras en griego inteligibles. —Aisha– susurra. Polo nos lleva hasta una tienda de tatuajes. ¿Que cojones? —¿Quien va a tatuarse?- pregunto —¡YO...PORQUE YO LOS QUIERO MUCHO ME TATUARE!– Ronald sale casi cayendo hasta la tienda. ¿Que hacen estas tiendas abiertas tan tarde?

Maximilian y yo nos tambaleamos varias veces pero logramos entrar a la tienda. No tengo idea de cuánto tiempo pasamos ahí pero es lo único que recuerdo es a Maximilian diciendo no sé qué cosas.

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Capítulo 13 -Señor Griego - Dreame ¡Oh vaya! Que dolor de cabeza. ¿En dónde estoy? Estoy un poco desubicado, intento abrir los ojos pero me parece un total problema. Trato de acostumbrarme a la luz que entra por la ventana, trato de moverme pero un cuerpo me lo impide. ¡Aisha! Esta acostada sobre mi estómago, esta despeinada y con la boca entreabierta, muy deseable la verdad. ¿Cuanto bebí ayer? Creo que no me emborrachaba desde... épocas horribles de mi vida. La muevo un poco acostándola sobre la almohada, se da la vuelta quedando boca abajo. ¿Cómo llegamos ayer? No recuerdo absolutamente nada. -Mmmm- se queja. Me quedo observándola por largo rato, me la he pasado increíble con ella y no puedo creer que me he divertido tanto con unos chicos que desde hace unos días eran unos completos desconocidos para mí. Sobre todo ella, Aisha es diferente de una manera monumental de otras mujeres con las que he salido y vaya que es una larga lista que no me apetece mencionar, lo mejor de haberla conocido es que ahora será mi esposa y por fin podre tener lo que quiero y esa malvada bruja no me quitara lo que me pertenece. Hice todo lo que estuvo en mis manos para convencerla y lo he logrado, el hermano espero que sea cosa fácil, podría usar la estrategia de querer invertir en su carrera.

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Maximilian acaso no vez a la maravillosa chica que has encontrado y lo único que quieres es utilizarla para conseguir unos papeles. ¡No! No quiero utilizarla es solo que ella es la única chica que no se dejara intimidar por mi familia. Eso es utilizarla Max. Basta, no. Acaricio su suave cabello esperando que con esto calmar mi ansiedad. No estoy utilizándola. Tampoco puedes encariñarte Maximilian, eso no esta en el plan. ¿Qué planes? ¿Obtener lo que me pertenece? Qué hago teniendo una discusión sin sentido con alguien que solo existe en mi conciencia. Necesito una ducha el olor a alcohol evapora de mi cuerpo y aun traigo la ropa de ayer. Necesito una afeitada, me quedo viendo en el espejo por unos segundos, me veo fatal he tomado hasta perder la conciencia. -Que mierda- Me termino de quitar la camisa de golpe

"King" -Maldición- levanto la voz, en que estaba pensando. -¿Qué sucede?- Aisha entra al cuarto retregandose los ojos mientras hace un puchero. Se ve adorable. Me acerco a ella tomo su brazo con fuerza asustándola. -Duele- gruñe. Le muestro el brazo y ella abre los ojos sorprendida. -Mira tú brazo- Se quita la sudadera de encima.

-¿Qué cojones?- tiene más de uno. -¿Cuando no los hemos hecho?- Me acerco trazando la línea que dice "Queen" hasta llegar al "Ohana". -Ayer bebimos demasiado- suspira. -No te enojes- susurra. -No lo haré, de todas maneras nos casaremos- me encojo de hombros. Mi abuelo no pensara muy bien de esto. Creo que más adelante cuando llegue el inminente divorcio podría borrarlo. Me da una sonrisa resplandeciente que me desarma. Es tan bella. -Dúchate, iré por algo de comer-Duchémonos juntos- esto se está haciendo demasiada costumbre. -Hazlo tú, necesito salir un momento- dice, que pasa. Me ha rechazado, no lo puedo creer. Sale sin decir más, nuevamente me hace sentir ignorado espero que cuando sea mi esposa sepa comportarse como una. Vamos otra vez con lo mismo. No te cases con ella. No hay nadie mejor para mí que ella. Mi jodido subconsciente no quiere dejarme en paz y esto me está alterando. Una ducha rápida, cojo mi celular. -Señor-Polo, necesito que prepares el Jet- ordeno.

Iremos a Italia y espero que su hermano no se oponga a lo nuestro. Miro nuevamente el tatuaje en qué demonios estaba pensando ayer, creo que estos días me he estado dejando llevar por el momento y no es algo que me convenga demasiado. Casi dos horas después Aisha no regresa y ciertamente estoy desesperado igual que ayer pero me abstengo de llamarla y hacerle pensar que la extraño, cosa que no es así. -Regrese- entra sonriendo y trae otra ropa. -Te has cambiado- digo mirándola de arriba abajo. -Estaba con Chazz que ha tenido una interesante situaciónsonríe como recordando. Por un momento me molesta el hecho de que traiga ropa de uno de sus ex novios. Tengo que tranquilizarte, no estamos comprometidos por interés. -¿Qué ha pasado?- pregunto solamente. -Emmm nada interesante. ¡Eh! Sabes, sus padres han venido por el Jet así que regresare con ellos en tren.- hace una mueca. Piensa regresar sin mí. -Tengo mi Jet, está listo para usarse podemos salir todos después del medio día- ofrezco, no quiero separarme. Me mira impasible pensándose las cosas. -Les diré a los chicos- sonríe. Me mira con sus ojos rosas impenetrables, está pensando algo y como siempre que lo hace nunca me dice que sucede. Ironías y sarcasmos, lo mas característico de Aisha.  -Entonces haré mi maleta- termina diciendo y su sonrisa me vale para tranquilizarme.

Camina hasta la ventana, la observo silenciosamente es exquisitamente hermosa. ¿Podre convertir a esta chica en prisionera de mi familia? ¿De mi abuelo? Niego lentamente lo hecho, hecho esta. Me acerco a ella cogiéndola por la cintura. -¿Qué sucede?- pregunto. -París es hermoso y me encanta todo lo que ha pasado.susurra. Se estremece cuando posiciono mis labios en su cuello. -Lo es, pero no más que tu. Me ha encantado.Y no es mentira ella es aún más hermosa que la misma Afrodita. -Eres muy extraño.- susurra. ¿Extraño? No es lo que me esperaba de ella, pero lo sé, desde nuestra primera noche juntos no he podido apartarme. -Qué te parece ir a Italia a ver a tu hermano y podríamos no se quizá casarnos ahí- me encojo de hombros. Necesito casarame, necesito ir a Grecia. -¿Casarnos? ¿Tan pronto?- pregunta, si, pues es necesario no pienso perder mi fortuna. -Es muy pronto, Maximiliam yo...¿Se arrepiente? No puede, no ahora. Ataco sus labios pegándola más a mí, sus labios son tan suaves y deliciosos como siempre, me pierdo en ellos. Tendré que convencerla.  A las 3 de la tarde Polo ya se encuentra en la entrada del hotel con la limusina que nos llevara hasta el aeropuerto, para mi sorpresa todos se han tatuado Ohana y como era de esperarse ninguno se arrepiente.

-¡¡¡¡TALIA ALLÁ VAMOS!!!!- gritan. Son unos sujetos divertidos no lo niego y me sorprende que las resacas se les pasen rápido, yo tome dos pastillas y aun siento un poco de dolor. Cojo a Aisha a mi lado que me sonríe como siempre. -Hermano, ¿estas seguro de lo que harás?- Ronald me pregunta como si de algo grave se tratara. -Por Aisha estoy dispuesto a cualquier cosa- digo. ¡Tanto que la llevaras con... alto! No dejare que nadie la lastime. -Muy bien, que así sea- rie. El viaje es lo tranquilo, Aisha duerme plácidamente en mi regazo. Es preciosa. Estoy pensando en que hacer, en como explicarle las verdaderas razones de este matrimonio. -Maxi- Jessie se sienta frente a mí con gesto tranquilo. -¿Que sucede?- pregunto calmado. Vuelve a ver a los demás y hago lo mismo todos duermen a excepción de Chazz que escucha música y tararea algo. -No quiero que lastimes a Aisha, si algo llegase a suceder nosotros siempre estaremos para ella, si llegases a hacerle algo no dudes en que cogeremos un avión e iremos por ella, no eres un mal tipo pero como comprenderás ella es nuestra amiga y esto que hace lo hará por ti porque confía en ti, no la trates mal, no la subestimes nunca lo hagas ella es capaz de cualquier cosa- escucho atentamente cada palabra. -Yo...- me pide la palabra.

-Nosotros intercederemos por ti ante James él es como mi hermano y se que podre convencerlo pero no me hagas arrepentirme de ayudarte- advierte, si es lo que mas quiero. -Gracias, te prometo que la protegeré- espero cumplir mi palabra. Asiente con una sonrisa. Me lo ha advertido demasiado bien. -Señor estamos a punto de llegar a Roma- asiento y muevo un poco a Aisha para despertarla. -Mmmm- gruñe molesta. -PEREZOSA- Jessie se levanta y camina hasta donde está su chica. -¿En donde vive tu hermano?- le pregunto. -Maranello, está trabajando en el Circuito Fiorano-Creí que era propiedad de Ferrari.- frunzo el ceño, no se mucho de eso pero creo que así es. -Nada importante- se coge de brazos. -Le gusta practicar ahí y así mantiene el auto en buenas condiciones.- dice, no lo entiendo, dijo que vivía allí. No creo que sea dueño de Ferrari ¿o si? Eso no sería demasiado irreal. -No es dueño de Ferrari- ha leído mi pensamiento -Pero si trabaja con ellos-asiento un poco intrigado. El viaje hasta Maranello es rápido y por alguna extraña razón me encuentro ansioso. Me encuentro un tanto intranquilo cuando llegamos a la enorme mansión de Aisha, creo que es aún más grande que la de mis padres. Las limusina enviada por nosotros estaciona frente a la enorme entrada. ¡Vaya! Si estoy sorprendido, nunca creí que fuera una gran riqueza.

-Aisha, Preciosa- dicen en un acento fino. ¿Quien es ese? Un señor trajeado se le acerca, es mayor pero con un estilo refinado. -¡Tío!- se le tira encima casi aplastando al pobre señor. -Señor Piero- Chazz y Ronald se acercan a saludarlo. -Tio Pier- Jess también le abraza. -¿Quien es esta preciosa señorita?- pregunta viendo  Cassie, Jessie se la presenta. -Es mi chica, Cassie- le da un beso.  -Hola pequeña soy Piero- la abraza. Vaya. La chica se ruboriza. -Mucho Gusto- en vuelve a ver a mi. -¿Y tú?- pregunta mirándome fijamente. -Maximilian Kirgyakos- extiendo mi mano y el la sujeta con una media sonrisa. -Piero Ferrari¿Piero Ferrari? ¡Dios! -Mucho Gusto Señor- asiente y se vuelve hacia Aisha y a Jess. -Mis dos pequeñas ya han crecido demasiado y sigo pensando en que deben venirse a vivir aquí. Italia es el lugar ideal, cariño te conseguiré un esposo italiano.- vuelvo a verla, ella solo se ríe. Dile que soy tu prometido. -Tío, creí que estarías en Estados Unidos. ¿Qué ha pasado?Aisha le cambia el tema.

-Salgo en unos minutos, si hubiese sabido que venían no me hubiera hecho cargo de ir, las hecho de menos pequeñuelas.las abraza. Los observo incrédulo no creí que, bueno, estoy algo confundido. -¡AISHA...JESSIE!El que creo que es el hermano de Aisha sale casi corriendo a su encuentro. Vaya. Es un tipo grande, es muy ¿Atractivo? Bien parecido se escucha mejor. -JAMES- grita Aisha y sale corriendo hacia él que la recibe feliz. Tienen una conversación en privado y el sujeto vuelve a verme, me examina completamente. -Cariño, tengo que irme los veré pronto ¿si?- El Señor Ferrari se despide de todos y se sube a un muy sofisticado auto. El conocido James se acerca a mi con aire protector. Bien, amigo estoy por casarme con tu hermana así que sera mejor que la dejes ir. -¿Tu quien eres?- su voz es "quien rayos crees que eres" -Maximilian Kirgyakos- estrecho su mano. -James Lauren- si le hago daño a Aisha, me ira muy mal quizá debería replantearme el matrimonio. -James, él es mi prometido- Aisha coge mi mano. Muy tarde Max. Te ha presentado como prometido. -¿Prometido?- pregunta incrédulo. Me mira furioso. -Señor Lauren he venido a pedir la mano de Aisha.- eso es demasiado cursi incluso para ti Max ¿quien crees que eres?

-No puede ser posible, Aisha es muy joven para ti y ni siquiera sabia que tenias novio.- dice, Aisha lo mira tranquila. -Para el amor no hay edad, James por favor, soy adulta sé lo que hago.- Aisha se ubica a mi lado sujetando mi mano. -Nos amamos y quiero pasar mi vida con ella- digo. El me mira. -Permiteme casarme con Aisha, ella es la mujer que quiero a mi lado.- su mirada es inquietante incluso para mi. -Hermano, es un buen tipo te lo aseguro- Chazz y Ronald salen en mi ayuda. -James, tiene mi visto bueno hemos convivido mucho- Jess hizo justo lo que prometió. -Vaya, parece que te has ganado a mi familia y amigos. Mañana veremos si realmente eres lo suficientemente bueno para mi hermana- no dice nada y sale con eso ¿A qué se refiere? ¿Mañana? -James no es necesario- Aisha aprieta la mandíbula. -Claro que lo es y no es nada que alguien como el Señor Kirgyakos no pueda contener-Sea lo que sea esta bien- asiente dándome una media sonrisa, aparta a Aisha de mi lado. -Vamos, necesitan descansarComo era de esperarse la mansión es lujosa por fuera como lo es por dentro, impresionante de verdad que nunca creí que esto fuera así, tenía una fotografía pero vaya que esto es algo extraordinario, cuadros de autos Ferrari por toda la pared de la sala, una arquitecturas impresionante.

En todo lo que llevo aquí y a esto un par de horas, no he podido acercarme a Aisha, su hermano la mantiene alejada de mi lo mas que puede. -Fiorella, muéstrale la habitación al Señor KirgyakosLa chica Italiana me ve con ojos fantasiosos, le doy una sonrisa y ella inmediatamente se ruboriza. -Gracias- digo. No dejara que Aisha duerma conmigo. Muy bien esto es impresionante. -Aisha- digo y ella se acerca a mi. -¿Que sucede?- pregunta sin interés. -¿A que se refiere con lo de mañana?- pregunto. -Una carrera- se encoje de hombros. Una carrera. ¡Que rayos! Nunca he estado en uno de esos autos y mucho menos se como se hace. -Aisha. Nena a cenar- James la llama. Coge mi mano y caminamos hasta el inmenso comedor. -Los chicos dicen que eres dueño de una aerolínea, ¿Es verdad?- pregunta. -Sí, tengo una aerolínea- afirmo. Me siento nervioso y no entiendo muy bien por qué. -¿Cómo se conocieron?-Le he chocado el auto- Aisha se coge de hombros. Se hace un silencio que no entiendo.

-Aisha que descaro si eres una gran conductora, me a vergüenzas cariño.-  ella hace una mueca y todos ríen. -Solo fue un golpecito.-Lamento la tonteria de mi hermana.- se disculpa sincero.  -Pero lo agradezco así la conocí- vaya día. Estaba preciosa, agitada y sus preciosos ojos rosa me miraban ferozmente. El resto de la cena fui atacado por preguntas de mi "cuñado" que bendito sea que he podido agradarle un poco creo. -Nos vemos mañana- dice y más parece una amenaza. Me levanto y Aisha se levanta conmigo. -Buenas Noches, mi amor- susurra y besa mis labios. -Buenas noches, cariño- sonrío y camino hacia mi habitación. Me encierro en la habitación tirándome a la cama, por alguna extraña razón me siento solo quizá me he acostumbrado a dormir con Aisha.  Han sido demasiadas cosas últimamente, Aisha se ha convertido en alguien muy importante, claro ahora es mi prometida. 11:00pm y no puedo dormir. Me giro varias veces en la cama pero imposible conciliar el sueño. Resignado me levanto y camino hasta la puerta pero se abre desde fuera. -Hola- susurra. Aisha entre envuelta en una sábana. -¿Es tu idea de que no te vean?- susurro divertido. -Es un buen disfraz- camina hasta tirarse a la cama. Me encamino hasta ella abrazándola.

-¿Me has extrañado?- pregunto. Que diga que si, no me sentiría tan idiota si lo hace. -No, pero no podía dormir bien. ¿Sabes conducir un F1?pregunta con gesto preocupado. No me ha extrañado y por alguna razón me enoja. -No pero tratare de hacer lo posible- respondo seco. -Te explicareComienza a explicarme el funcionamiento, en como tomar las curvas y otras cosas. Noto lo emocionada que se pone en lo que se refiere a autos. Una mujer enamorada de autos. Su mirada se llena de brillo al hablar de ellos y me parece fascinante. -¿Estas escuchándome?- frunce el ceño. -Lo hago, decías sobre no tener miedo a la hora de las curvasasiente y se levanta. ¿Se va? -Te veré mañana- susurra, Me da un beso y antes de que pueda decir algo sale de la habitación. Mañana me espera un día interesante y de ello depende de que me case con esa chica. 

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Capítulo 14 -Señor Griego - Dreame Maximilian se está preparando para la carrera bendito sea que mi queridísimo hermano a aceptado mi petición de usar autos normales, la posibilidad de que Maximilian gane es un poco nula aunque nunca lo he visto conducir a más de lo autorizado por la ley y de igual manera, él es quien ha aceptado competir lo que no entiendo es por qué. Nos casaremos, claro, acepte o no mi hermano ya me he comprometido para poder ayudarlo con lo que sea de su herencia, hemos pasado días esplendidos en Francia y de que podremos llevar esto bien esa es la única verdad aunque sigo insistiendo en que algunas veces tiene un comportamiento un poco extraño. Se acerca a mi con aspecto contrariado, cómo puede ser este hombre tan guapo aunque este enfurruñado. -¿Todo bien?- pregunto. Hace una mueca cariño. -Lo estoy, tu hermano es... interesante- frunce el ceño. James puede ser algo pesadito y ha hecho todo lo posible para que Maximilian este alejado de mi, me pregunto en donde esta su mujer para que lo ponga quieto, ¡oh! si lo habia olvidado esta en Venecia haciendo no se que cosas. -Espero ganar y demostrarle que valgo la pena-me ofrece una sonrisita. Querer es poder y su entusiasmo podría valerle un poco. -Ganaras te lo aseguro- le sonrío. Me da un casto beso en los labios para luego ofrecerme una sonrisa, está muy seguro de que ganara. Maximilian, mi futuro marido. Algo muy poco creíble.

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-¡Max!- James lo llama. Me guiña un ojo y sale corriendo hasta donde él. Me quedo un rato observándolos a ambos y nuevamente me pregunto si esto valdrá la pena... -Lo hará trizas.- que las palabras de Jess no se hagan realidad. -Está muy seguro de ganar, Jess hay que darle el beneficio de la duda- pero la verdad es la verdad. Jess explota en una carcajada negando, ¿hay posibilidades de que mi futuro marido gane una simple carrera? Pues la verdad es que no. Cuando llegamos a la pista el rostro de Maximilian cambia radicalmente pasa de total seguridad a total molestia demasiado notable. -Tranquilo, yo sé que puedes hacerlo- le digo. Mentirosa, Aisha esta mintiendole feo a tu futuro marido. -Pero ten cuidado ¿Vale?- me mira con sus verdosos tornados de un tono más oscuro. Asiente y se acerca para darme un beso. -Haré lo posible, por nuestro matrimonio.- dice. -¡Max, ese de allá será tu auto!- le grita. James le señala el coche asiente analizándolo completamente me da una sonrisa y se encamina hacia él de manera lenta. -James no seas tan duro con él, por favor- le suplico cuando llega a mi lado. -Solo miralo.- ambos lo observamos, va caminando con paso decidido. -No dejare que gane- se coge de hombros. Maximilian, lo siento. -Aisha...- su mirada es nostálgica me parece, suspiro. -¿Qué sucede?- cojo su mano y la acaricio, algo que aprendí de él cuándo era más pequeña.

-¿Lo amas?- su mirada es intensa. Esa es la pregunta del millón hermano. No puedo responder, no estoy preparada. ¿Lo Amo? No, creo que no lo amo y espero que siga siendo así, Maximilian solo quiere su herencia. Mi hermano no puede saberlo. -Demasiado, le quiero mucho- digo con toda la sinceridad posible. Querer o Amar, es lo mismo supongo. -¿Segura?- me abraza. -Si, Maximilian es el hombre con quien quiero estar, desde que le conocí.- se separa y me mira, acaricia mi mejilla. -Muy bien, si es así te doy mi consentimiento y bendición. Te quiero y siempre voy a querer lo mejor para ti y si ese tipo...señala. ¿Que cojones hace? ¿Esta hablando con el auto? -... te gusta y lo amas, planeas vivir con él por el resto de tu vida cocinándole, lavándole la ropa, limpiando la casa, después criando hijos y cambiando pañales cubiertos de...ruedo los ojos. -¿El punto es?- gruño. Ya se ha dónde quiere llegar. -El punto es que espero que seas feliz con el pequeño Maxi y sobre todo espero que ese cabrón no te lastime porque te juro Aisha que lo arrastro por toda la pista de Abu Dabi. ¿Entendido?- sus palabras me convencen. Me abraza a su cuerpo, tengo un pequeño nudo en la garganta estoy mintiéndole a mi hermano. -Seremos felices, claro que lo seré así que no te preocupes.susurro. Me mira con sus ojos entornados.

-Siempre estaré aquí y siempre encontraras un hogar aquí conmigo- me dice, espero no decepcionarte con esto James. -Lo sé y siempre te buscare cuando te necesite.- susurro nuevamente. -Iré a ganar una carrera y avergonzar al pequeño Maxi- niego divertida caminando con él hasta la pista. La vista de Maximilian me gusta, no puedo creer que este haciendo esto. Jess está explicándole no sé qué cosas a Cassie sobre el mecanismo de carreras. Ronald y Chazz están diciéndole algo a Maximilian que los escucha concentrado, se da cuenta de mi presencia me ofrece una mirada que casi me logra atravesar. Mi futuro marido, eh. -Aisha- se acerca a mí de manera rápida. Le miro fascinada y a la vez preocupada. -Estás muy bella.- me dice, está sonriendo. Es tan extraño, todo esto es tan rápido y confuso. -¿Estás listo?- toco su mano. Asiente seguro, lo jalo hasta mis labios y como es de esperarse corresponde como es debido de un falso prometido que quiere que todos vean lo enamorados que está de su prometida. Me abrazo a él y hunde su rostro en mi cuello, bajo mi mano lentamente desde su espalda a su trasero. -Si ganas te daré una sorpresa- susurro en su oído mientras le doy un apretón a su exquisito trasero. No puedo evitarlo, no soy de piedra. -Mmm...-jadea. Me mira con sus ojos ardientes, acerca sus labios pero antes de que pueda besarme me alejo de él. -Buena suerte cariño- susurro. Frunce el ceño algo muy típico del querido Chimpa, lo observo nuevamente de arriba abajo que bien le queda ese traje.

-¡Aisha!- gritan mi nombre. Abro los ojos como platos y Maximilian me mira sin entender. Oh mi Dios. No  puedo creerlo esa voz, giro rápidamente para ver al dueño de esa voz. -¡Antoine!- grito emocionada. Me giro para poder verlo, no puedo creerlo es en realidad él. Se acerca a mí casi corriendo y yo lo veo expectante. -Peque, te extrañe mucho.- no sé qué hacer, estoy feliz. Cuando James me dijo que estabas aquí no podía creerlo y claro que vine a verte- llrga a mi y me coge en brazos levantándome por los aires. Es él, estoy feliz. Lo abrazo con fuerza. -Dios Mio Anto. Te he echado de menos- digo eufórica. Tengo quizá un año de no verle. Me mira expectante analizándome de arriba abajo y creo que yo hago lo mismo, lleva el cabello largo y definitivamente le sienta bien, le sienta muy bien. -¿Has venido para quedarte? Porque me encantaría que saliera mis juntos, ya sabes por los viejos tiempos.- dice, no me suelta y por primera vez siento flaquear. Una tosecita muy mal fingida nos interrumpe en nuestra conversación y si no me equivoco conozco al dueño de ella. Antoine y yo regresamos la vista a mi querido prometido que nos observa con el ceño fruncido. Lo había olvidado y esa cara que me está dando me intimida. -Anto él es mi... jef...- Maximilian  pe interrumpe antes de que diga algo. -Soy su prometido. Maximilian Kirgyakos- su tono de voz es intenso. Se apodera de mi cintura apegándome a él. Antoine abre los ojos sorprendido y me mira incrédulo, le dedico una sonrisa que creo que salio como una mueca.

-Antoine Gabelli.- dice sin creer, estrechan sus manos. -No sabía que... bueno... felicidades a ambos.- asiento. -Gracias.- dice Maximilian con una voz segura. Noto que ambos se retan con la mirada y todo esto acompañado de cierta tensión. Ruedo los ojos ¡Que Infantil! -Maximilian es hora de la carrera.- le diho. Me trato de soltar de su agarre. Me mira con una sonrisa muy fingida acercándose a mis labios. -Regresare Pronto- me besa con posesividad. Maximilian. -Gabelli- se despide. -Kirgyakos- responde Anto con recelo. Se dan una despedida con la cabeza, Antoine se acerca a mí con desconcierto. -Felicidades, supongo- se encoge hombros. No quiero hablar de esto, no quiero dar explicación de ¿Cómo se conocieron? ¿Se aman? -Vamos a sentarnos con los chicos y hablamos te parece?- le digo, me mira por segundo y termina asintiendo. Vamos a ver que también lo hace mi querido chimpa bonito. ....................................................................................................... .............. Subo al auto no sin antes darle un vistazo a mi "prometida" que está muy a gusto con el Italiano ese, ¿qué le pasa? Por Dios se nota que el chico tiene otras intenciones con ella, que hubiera pasado si no le digo que su prometido. Me cabrea. ¿Por qué iba a decirle que era su amigo? ¿Por qué me molesta que alguien más le coquetee?

¡Que tonto! Es mi futura esposa y si alguien de mi familia se entera de que este es un trato me quedare sin la fortuna que deseo y que me pertenece, ese es el único motivo de porque la quiera solo para mi.

"Si ganas te daré una sorpresa" A ganar se ha dicho, no creo que esto sea tan difícil he conducido antes y no creo que sea tan complicado. Un chico que supongo es el de los cambios se acerca a mí. -Una vuelta señor Kirgyakos, quien cruce primero gana.asiento poniéndome el casco. Posiciono el auto en la línea de salida, vuelvo a ver a James que me muestra el pulgar hago lo mismo, se escucha al tipo contar y escucho a Aisha apoyandom. Espero impaciente. Hay que hacerlo respira Max, respira. Cuando la bandera cae, se esos peros cucharadas un chirrido de llantas y yo acelero a todo lo que puedo. Doy al acelerador hasta mas no poder, el chirrido de las llantas me exalta. Vamos bien, le llevo un poco de ventaja, la primera curva se acerca y estoy preparado para ella, logro cruzar con facilidad, si como ya decía esto es pan comido, James viene muy lejos acelero a fondo la adrenalina que recorre mi cuerpo es excitante. ¡Ha! Nada que Maximilian Kirgyakos no pueda hacer. James acelera y rápidamente se posiciona a mi lado ¿Cómo lo ha hecho? Piso nuevamente el acelerador, doy una rápida mirada buscando a mi prometida pero no es exactamente lo quería ver, el italiano está demasiado cerca de ella. Demonios. Aisha ríe sin parar de algo que supongo le ha dicho, regreso la mirada. Maldición. ¿Cómo ha pasado? James ya ha llegado.

Me detengo justo en la línea, vuelvo a ver hacia las gradas Aisha y todos sus amigos vienen riendo. Salgo del coche hecho furia controlada. -¡Vaya! Lo has hecho muy bien.- James se quita el casco extendiéndome su mano. -Esto requiere de mucha concentración y que los sentimientos no te dominen.- si, lo hubiese hecho mejor si ese sujeto no estuviera coqueteándole a mi prometida. -Casi lo he logrado supongo que me desconcentre.- sonrío de lado. Vuelvo la mirada hacia Aisha que se posa al lado del maldito italiano y sus amigos. -Maximilian lo has hecho muy bien- me sonríe, lo hubiese hecho mejor si no me hubieras desconcentrado.  Camino hasta ella para sujetarla fuertemente, me dedica una sonrisa pero no se la correspondo. Estoy molesto y no sé por qué. -Hermano lo has hecho excelente y James le diste ventaja pero el final era obvio.-  dice Chazz. Si, el tío es todo un piloto de carrera debí haber pensado en eso antes. -Kirgyakos eres muy bueno en la pista- italiano abusador de prometidas te aseguro que soy mucho mejor que tú. -La próxima podemos competir los tres Antoine es uno de los pilotos que tenemos, fue compañero de Aisha en travesuras.mis cojones eso no me gusto para nada. -Me muero por verte correr Anto.- Aisha trata de separarse de mi pero no la dejo. Querida si eres mi prometida hay cosas que no tienes que hacer y espero poder decírtelo pronto, mi familia es muy conservadora. -¿Entonces? Hay una boda que preparar ¿no es así?- Jessie le pega en el hombro a James y este asiente. Si, lo que me importa más casarme con ella. El Señor Gabelli me dedica

una sonrisa fingida. Antoine no se separa de Aisha y aunque no quiera que me moleste lo hace. He hablado con Polo para que prepare una boda sencilla en la plaza de Venecia, creo que eso le será muy romántico a Aisha y por el momento es lo que quiero, agradarla con lo que sea. Camino hasta ambos que no dejan de sonreírse. -¡No te creo! Si quieres puedo llevarte un día, se que te encantara.- Antoine le sonríe de manera dulce. ¿Aisha se ruboriza? O no, conmigo nunca se ha ruborizado. -Cariño- la sujeto a mi lado. Ella me vuelve a ver con la misma sonrisa, si esta so roja da y me cabrea. -Maximilian- su voz me tranquiliza un poco. Antoine nos pone toda la atención que puede. Amigo aléjate de mi futura mujer. -Disculpa que me lleve a mi prometida un momento.- asiente de mala gana y yo comienzo a caminar con ella hasta fuera de la casa. -¿Qué sucede?- me pregunta. -Parece que te llevas muy bien con el Italiano ¿Quién rayos es? - pregunto. Su mirada es intensa y sé que no quiere hablar de eso conmigo, ¿han sido novios antes? Podría preguntárselo y que no lo malinterpretara, no quiero que piense cosas raras como celos. -Le he echado de menos- se encoge de hombros. ¿Lo ha echado de menos? ¿Por qué? La observo impasible esperando que puede decir algo mas de ese sujeto pero solo me sonríe mientras se acerca a mí con ojitos deseosos. Me

desarma completamente. Se cuelga de mi cuello dándome un inocente beso. No importa, no quiero discutir por tonterías que rondan mi cabeza. -Hablare con tu hermano, así podremos casarnos mañana en la Plaza Venecia ¿Qué te parece?- se separa de mi bruscamente, oh no ¿que sucede? ¿Se ha arrepentido? ¿Por ese sujeto? -¿Tan pronto?- dice preocupada. -Necesito volver a Grecia lo antes posible.- no es del todo cierto pero no quiero que este cerca de ese tío italiano, y quiero espero me zar ya con mis planes. -Lo entiendo.- susurra y creo que está enfadada pero no estoy seguro. La atraigo a mis labios nuevamente pero se separa casi inmediato, ¿me acostumbrare a que me rechace cuando se le apetezca? Ninguna mujer me ha rechazado tanto como ella lo hace y en un ponto me parece molesto, quiero tenerla cuando yo quiera y espero que mañana que sea mi esposa se lo haga entender. James Lauren me observa con rostro impasible, ¡Dios Mío! Me he venido a topar con familia y amigos sobreprotectores, quizá debí elegir otra chica desde hace meses, aunque estoy seguro que no me hubiera divertido tanto como lo he hecho con ella. -Maxi quiero que quede claro que si algo llegase a sucederle te verás metido en muchos problemas.- algo me dice que sus advertencias son cien por ciento ciertas. Cuantas personas me van diciendo lo mismo, por un momento quiero desistir de la idea de casarme con Aisha pero no quiero alejarla de mí, quizá podría seguir trabajando

en el aeropuerto pero no planeo vivir toda mi vida en Inglaterra. ¡No! Me casare con ella y punto. -La cuidare no importa que, ella estará feliz conmigo siempre.espero cumplirlo.  -Si es así les deseo lo mejor del mundo y espero que en Grecia tienes que cuidarla.- me sonrie, su familia la quiere mucho, como quisiera que... no, no puedo. -Lo hare.- afirmo. Dicho y hecho mañana me casare con Aisha Lauren y la llevare conmigo a Grecia. Mi celular comienza a sonar y es la persona que menos necesitaba en este momento. -Disculpa- me levanto de la silla y camino hasta el jardín trasero de la casa. Una gran vista. -Hola-Eros, hijo ¿qué tal va todo?- esa voz. Me hace sentir intranquilo. -¿Qué sucede abuelo?- pregunto a secas.

-Ya casi acaba el mes.- su tono es burlón lo que me hace enfurecer. -Estoy saliendo con alguien y la quiero mucho posiblemente nos casemos pronto.- estoy haciendo lo que me pides, como siempre. 

-¡¿Qué?! ¿No me digas que te has contratado una modelo? - una risa amarga.

-No, abuelo por favor ¿me crees capaz?-

-¿Acaso te has comprometido con una hija rica de algún socio?- pregunta serio. -No claro que no, es una chica de clase media y no sabe que soy millonario.- digo, por dios, me he convertido en un mentiroso.

-Te veré en Atenas pronto y espero que esto no sea un plan tuyo porque Dios sabe que te quito todo, Eros sabes lo que quiero y aunque te cases si yo no veo una buena relación entre ustedes no me importara dejarte sin lo que te corresponde. En casa veré si te mereces esto y si eres capaz de llevar esta vida.-Adios abuelo.- cuelgo. ¿Qué cojones le sucede? Llamar solo por una cosa tan ridícula, aunque Aisha sea inmensamente rica y todos los que la rodean también mi abuelo puede pensar que en efecto la he contratado. No es mentira ¿cierto Max? Quizá debería... ¡No! Me casare con ella, mañana Aisha Lauren mi traductora personal se convertirá en la señora Kirgyakos así tiene que ser y ya no me echaré para atrás. Mañana seré un hombre casado y dueño de las empresas que tanto que me ha costado adquirir.

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Capítulo 15 -Señor Griego - Dreame -Maximilian Kirgyakos, ¿Aceptas a Aisha Lauren como tu legitima esposa? -Sí, acepto- responde sin vacilar.  Maximilian me da una sonrisa mostrándome sus hoyuelos, aquí estamos en la preciosa Doge's Palace me pegunto como pudo Maximilian hacer esto tan rápido, no sabía que se pudiera celebrar una boda aquí, es un muy bonito lugar me pierdo observando su arquitectura.  -Aisha- susurra Maximilian atrayendo mi atención, frunzo el ceño porque me mira molesto, vuelvo a ver al juez que me mira impaciente. -Aisha Lauren, ¿Aceptas a Maximilian Kirgyakos como tu legitimo esposo?- sonrio despistada. No me había dado cuenta de que me había preguntado es que este lugar puede quitarte los pensamientos. -Sí, Acepto- respondo sin cuidado.  Maximilian deja ver su alivio, ¿que? ¿Pensaba que me arrepentiría a última hora? Podría ser pero ya no hay vuelta atrás, he aceptado casarme y ayudarle en lo que sea que necesite ayuda así que... dejalo ya, tranquilizate.  -Por el poder que me otorga la ley los declaro marido y mujer.escuchamos que dice el hombre. Maximiliam me acerca a el, le miro y paso mis brazos por su cuello para traerlo a mis labios. 

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Sellamos este trato con un suave y dulce beso que se que le llena de alivio. Puedo hacer lo que me pides Maximilian pero no fingís demasiado o podemos confundir toda la situación, esta bien pretender pero mi corazón puede arrepentirse en cualquier momento.  -Señora Kirgyakos me siento fascinado por su bella mirada, ¿he de pedir mas que tener esos bellos ojos observándome con ternura?- susurra tan bajo, solo para mi. Su mirada de adoracion me sorprende pero me siento fascinada por el.  -He de decir, señor Kirgyakos, que pienso lo mismo con lo que a usted respecta. Me tiene fascinada y no puedo negarlo.- el sonrie alagado y me dan ganas de besarlo.  Me abstengo de hacerlo al escuchar los aplausos de nuestro grupo de amigos, están emocionados y felices con este matrimonio y yo estoy feliz que así sea. Maximilian y yo nos sonreímos el uno al otro antes de separarnos por los abrazos de todos.  -Maxi por favor cuida a mi pequeña.- James estrecha su mano.  -Lo haré, te aseguro que la cuidare con mi alma.- dice con palabra de juramente. Sonrío al escucharlo decir eso de tal manera.  Jessie y Cassie nos abrazan con alegría, no me sorprendo al ver a Jess actuar de manera despectiva con Maximilian. Ella sabe el único motivo de todo esto y le preocupa que Grecia y Maximilian me lastimen de algún modo, soy una mujer fuerte pero soy sensible en uno que otro aspecto.  Ronald y Chazz también se acercan a nosotros, ambos nos abrazan completamente emocionados creo que ya han hecho una buena amistad con Maximilian y me alegro de que así sea

tal parece que todos mis conocidos ven a Maximilian como un buen hombre; lo es, algo arrogante y creído algunas veces pero es una buena persona... y ahora es mi esposo.  -Aun no me creo que prefieras a Max que a mi.- Chazz se hace el ofendido. Me río ante la tonteria, se ha dado cuenta que Maximilian es celoso.  -No tienes nada especial.- Ronald le propicia un golpe en la cabeza. -Chicos los quiero un mundo, gracias por acompañarme en esta locura tan importante para Maximilian y para mi.- les sonrío con sinceridad.  Los cuatro nos hacemos bolita en un abrazo, les echare mucho de menos pero se que estarán para mi en el momento que los necesite. Sos mis amigos, somos los cuatro mejores amigos y definitivamente siempre lo seremos no importa que tan lejos estemos.  -Si algo llegase a pasar utiliza la línea de emergencia y ahí estaremos en un santiamén- asiento conmovida, los quiero mucho y los extrañare como loca. James también se acerca a mi con una sonrisa melancólica. -Mi pequeña se ha casado ¿Cuando paso?- me acoge en su regazo. -Hace un par de minutos.- susurro divertida. Me aprieta más a su cuerpo asfixiándome. -Cuídate pequeña siempre estaré para ti solo tienes que llamar e iré por ti, sabes que para los Lauren no hay distancia suficiente para poder separarnos. Maxi me agrada pero tu eres mi hermanita y te protegeré siempre.- me dice sincero y seguro. Lo se, hermano si tu supieras me matarias y aniquilirias a Maximilian. 

-Aisha- escucho que me llaman. Me suelto del agarre de James.  -Iré por mi mujer.- James se aleja dejándonos solos.  Hace mucho tiempo podría haberme visto casada con Antoine y que pequeño es el mundo que ha estado presente en mi boda con Maximilian, y aun mas curioso, nunca me hubiese visto casada con mi primer jefe de mi primer trabajo como una persona común y corriente. El mundo es muy pequeño.  -Antoine.- me acerco, me coge en un fuerte abrazo. -Chica no creí que te volvería a ver... aunque sea solo para participar en tu boda.- su voz es de cierta decepción. -No puedo decir nada ahora me he casado con un griego.susurro. ¿De que viene ese tono? -Lo sé y lamento haber llegado tan tarde, debí buscarte yo... yo quizas pude haber llegado antes para, ya sabes...- se coge de hombros. ¡Oh No! Antoine no digas algo que no puede ser por favor. -...no debí dejar que te casaras con él, no lo amas lo sé.- gruñe como si boda fuese algo inaceptable. Lo observo incrédula, sin decir una palabra. -¿Por qué te has casado?- se acerca aún más a mí, no le digo hago nada.- Se que aun hay algo entre nosotros pude sentirlo ayer¿Ayer?  Solo estábamos charlando de nuestras vidas, como pudo interpretar eso de esa manera. -¿De que hablas?- doy un paso hacia atrás alejándome de el.

-Aisha, por favor lo nuestro...tuvimos algo bueno- sonríe con melancolía. Lo dice ahora después de tanto tiempo. Imposible.  -Exacto Antoine tuvimos, pasado es pasado y ahora me he casado.- explico con calma. Alarga un brazo para cogerme el rostro pero me aparto, lo que paso... paso.  -No te alejes de mi por favor.- se acerca nuevamente. Se acerca cada vez a mi y sigo retrocediendo. -Que sucede cariño ¿Todo bien?- Maximilian y su voz de ogro se hacen presente. Me escapo de Antoine y me agarro del brazo de Maximilian. -Nada que comentar Antoine solo me felicitaba por nuestro matrimonio.- le explico con una sonrisa. -Más te vale que la cuides Kirgyakos porque si la dejas ir te juro que no dejare que la vuelvas a tomar, entre Aisha y yo hay mas de lo que tu alguna vez podrás tener.- Antoine se gira dándole una mirada de advertencia, Maximilian no se inmuta solo le da una sonrisa fingida. -Amigo, ella ya me ha elegido y te aseguro que no tengo ninguna intención de dejarla marchar, lo que te le diste no puede compararse con lo que yo le dare, mi vida, mi futuro, mi amor, todo le pertenece.- suelto una risita y le miro.  ¿Gran mentiroso?  Antoine me vuelve a ver, con una sonrisa de tristeza dice:  -Aisha, no permites que nadie cambie tu forma de ser porque así eres perfecta.- le sonrío agradecida y asiento.  Le da una mirada asesina a Maximilian y se retira sin decir nada mas. 

Nadie podría cambiar mi forma de ser y mucho menos Maximilian no debo olvidar el propósito de esto y la razón de sus palabras, lo entiendo, lo comprendo, nada malo pasara y seguiré siendo la misma pese a que comenzare una nueva vida.  ¿Que ha sido todo esto? Si tuvimos una relación pero eso fue hace años, él es de la misma edad de Maximilian e incluso un año mayor... un momento... ¿siempre he salido con hombres mayores? A excepción de Chazz obviamente. -¿De que ha ido todo eso?- Maximilian me lanza una mirada asesina. -A dicho que nunca tuvo la intensión de verme casada con alguien más y que se arrepiente de no haberme buscado.- me cojo de hombros restándole importancia. -Lo sabía.- gruñe por lo bajo. -¿Que sabía, Señor Kirgyakos?- pregunto divertida. -Que ese charlatán italiano había sido su novio Señora Kirgyakos, no me agrada para nada lo que esa persona acaba de decir.¡¡Charlatán Italiano!! Se queda observándome por unos largos segundos, este hombre es ahora mi esposo y la sensación no es tan aburrida.  -Sabes cada miembro de tu familia e incluso el charlatán italiano me han advertido que si te llego a lastimar me mataran así que tengo que hacer todo lo posible para tratar bien a mi esposa.- hace un mohin gracioso. Me coge en brazos atrayéndome hasta sus labios, oh! Que buen esposo besador que me he conseguido.

La fiesta en la mansión es lo que se llama familiar junto con lo que se podría decir infantil, Fiorella la esposa de James ha preparado una pequeña reunión un poco extravagante e italiana en casa, la cena es tranquila, divertida y sobre todo familiar, Maximilian se sorprende al saber que en casa nadie bebe vino por no molestarme y quiere saber la razón por la que no me gusta y de verdad que no le quiero decir es algo tonto. -¿Hay algo más que tenga que saber que no te gusta?-Las manzanas, las detesto no las comería por nada del mundo y te aseguro que si la comiera seria una completa tortura, Maximilian nunca me obligues a comer manzanas o voy a matarte ¿entendido?- formula un "¡oh!" y asiente.  -Prefieres las Peras no es así?- asiento Ahora quiere saber todo de mí? -MAXIIIII QUIERES ROMPER LOS PLATO OSS?- Ronald lo coge del brazo y se nota que ya está algo pasadito. Maximilian lo mira confundido y yo también. -Que platos?- pregunta tomando de una copa que Chazz le obliga a tragar. -Las tradiciones de bodas griegas es quebrar platos! Soy más griego tu que yo... digo yo que tu- Chazz también está tomado y obviando a Jess que da vueltas por todo el salón con Cassie. Niego divertida y salgo al jardín, los sonidos de los platos quebrándose me dan escalofríos. Ahora soy una mujer casada, que cambio tan drástico desde que he conocido a Maximilian todo se ha tratado de cambios y sorpresas, al conocerlo jamás me creí casada con él dos meses después,

ahora me iré a vivir a Grecia a un lugar que me es desconocido, me pregunto cómo será la familia de Maximilian restándole a su malvada tía. Espero solo poder tratar de llevarme bien con ellos y sobre todo no enamorarme de Maximilian, espero no hacerlo aunque él sea romántico algunas veces aun pienso que me está ocultando algo y sobre todo sé que esto solo es un trato que se romperá cuando él consiga lo que quiere de su abuelo. Observo los dos anillos en mi dedo. -Espero que no te arrepientas-los brazos de Maximilian me rodean por la cintura. -Has quebrado suficientes platos?-No tenía que romperlos yo, se supone que un miembro de la familia los quiebra para la buena suerte de la pareja-Lo sé- rió por lo bajo. Me gira para quedar frente a frente. -Gracias por aceptar esto, te prometo que te lo compensareDinero? Habla de dinero? -Espero que no hables de dinero porque me enojare como no tienes idea- su rostro cambia. Di en el clavo me alejo deéla paso rápido, que mierda? Como puede pensar que hago esto por dinero. -Aisha, escúchame no es lo que piensas- susurra hundiendo su rostro en mi cuello. -Entonces que es Maximilian? Cuando te he pedido dinero? No quiero tu dinero, hago esto porque has dicho que lo necesitas y lo hago sobre todo porque confió en que no me harás daño- 

De repente me suelta y se aleja de mí, camino sin volver a verlo. Los chicos aún siguen tomando y bailando paso de largo directo hacia mi habitación tengo que quitarme este vestido y posiblemente necesite un baño. Entro al cuarto de baño, dejo el vestido de lado de la bañera la pongo a llenar, esparzo los líquidos aromáticos y me quito el extravagante moño dejandome caer en el agua tibia. Relajante! Sueño de toda mujer en su noche de bodas. Esto es muy especial, la próxima vez que me case espero que sea diferente. Cierro los ojos dejándome llevar por el momento, podría quedarme dormida en este lugar. Que relajante Dios Mío! Después de un día de bodas como este, no me gustaría disfrutarlo de otra manera. Inhalo fuertemente...Maximilian. -Maximilian, que tanto tienes de estar aquí?- pregunto sin abrir los ojos. -Como sabes que soy yo?- su mano recorre mi muslo. -Eres el único que irrumpiría en mi habitación en medio de un baño-Eres mi esposa- gruñe cerca de mi oído su aliento con olor a vodka me provoca un estremecimiento. Abro los ojos lentamente para encontrarme con los suyos convertidos en un oscuro deseoso. -...y porque eres mi esposa no quiero que ese italiano ni otro ex novio se acerque a ti- gruñe atacando mis labios. -Maximilian! Has bebido mucho?-Solo un poco- Madre Mia! Su voz ronca deseosa.

Maldición! Está muy deseoso así medio borracho. -Vamos a la cama, ya has tenido suficiente baño por hoy- me levanta de golpe, coge una toalla envolviéndome en ella, aun lleva el esmoquin solo que sin la pajarita. Me coge en brazos hasta llevarme a la cama, se tira sobre mi besando mis labios, mordiéndolos, saboreándolos. Dios! Le deseo. -Aisha- jadea. -MaximilianLe quito la ropa rápidamente, le deseo y es mi marido así que tengo derechos, sus labios recorren mi cuello, mis pechos juguetea con ellos un rato y luego sigue hasta llegar a mi entrepierna. -Mmm...- besa suavemente. Suelto un gemido exagerado cuando mete un dedo y comienza a moverlo de manera circular. -AAAH!- jadeo. Cierro los ojos al sentir su segundo dedo, escucho que rasga lo que supongo el preservativo. -Abre los ojos- gruñe. Lo hago y me encuentro con su mirada intensa llena de lujuria, se posiciona entre mis piernas, su erección golpea mi vientre y luego mi entrada. -Ya estas más que lista- gruñe entrando de golpe. -AH!- jadeo.

-Mmm- jadea en mi oído. Me embiste suave después fuerte y viceversa, me encanta, este hombre que ahora es mi marido me encanta. -ah!- voy a correrme. -Córrete conmigo por favor- me embiste más rápido hasta que ambos llegamos al c****x. Me da un suave beso cayendo a mi lado, me envuelve en sus brazos sin quitar su mirada de mí, ninguno dice nada y lo agradezco así estamos completamente bien, en silencio. -Te ha gustado?- pregunta. -Meh! Podria ser- respondo divertida.  Frunce el ceño pegándome a su cuerpo, dejo mi cabeza reposar en su pecho sintiendo su respiración estabilizarse.  -Por que no te gusta el vino?-  Su pregunta me sorprende, después de esto me pregunta por mis gustos. -No me gustan las uvas- me cojo de hombros.  -La verdad? Eso ya lo habías dicho antes- gruñe. -No tolero nada que viene de la uva, me causa sofocación, si bebo un poco el corazón me comienza a latir a tan deprisa que duele-  Creo que se debe a un accidente que tuve de chica pero no lo recuerdo. -Que haces cuando sucede eso?- 

-No tomo nada, llevo años sin probarlo y no estoy segura que podría calmarloMe abraza aun mas a su cuerpo, acaricia mi cabello, me siento tranquila, cierro los ojos hasta quedarme profundamente dormida en los brazos de mi marido. 

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Capítulo 16 -Señor Griego - Dreame Una boda sencilla pero bonita a mi parecer, ahora me he convertido en la Señora Kirgyakos y no se cómo interpretar todo esto, en un punto puede ser muy confuso ¿A qué me refiero? Maximilian algunas veces por no decir que todo el tiempo actúa extraño y de alguna manera me confunde, a veces se porta como si este matrimonio fuera real, promete cosas que estoy segura no va a cumplir y quizá me molesta, me trato de prohibir sentir algo más que atracción física hacia él y prefiero que esto sea así. Han pasado una semana de mi boda y una semana de haber regresado a Inglaterra, no he querido ir a vivir a su departamento por esta semana, así que él ha estado durmiendo aquí en mi casa aunque le dije un millón de veces que no era necesario que se comportara de esa manera, afirmo que "mi familia puede estar vigilándome" podéis creerlo? Pfff... me pregunto cómo será mi futura estancia en Grecia? Maximilian también me ha pedido que cuando estemos con su familia no diga ni una palabra sobre el dinero que posee mi familia que su abuelo podría pensar que solo le estoy haciendo un favor o algo parecido, no sé por qué se toma todo esto tan así. ¿Acaso es la necesidad de obtener más dinero? ¿Prefiere el dinero a encontrar su propia felicidad después? ¿El dinero es su felicidad? Qué coño hago pensando en cosas que no son de mi completo interés? Conocí a Maximilian por un accidente y ahora estoy casada con él y eso que? Le hare el favor que me Prohibido vender instagram: @edenklaynd

ha pedido, me a elegido por que confía en mí y yo también confió en él a pesar de sus actitudes confusas. -En que piensas?Jess me mira apoyada en el marco de la puerta de la cocina, tiene el ceño fruncido y es obvio que está preocupada. -Estaba pensando en que todo esto con Maximilian es algo extraño- me cojo de hombros. Jess se acerca tomando asiente en uno de los taburetes frente a mi hasta ahora me doy cuenta que he pasado un largo rato mordisqueando el mismo lado de la pera. -Aunque no niego que esto de la boda me pareció extraño y sobre todo nunca pensé que aceptaras al principio creí que le odiabas- coge el tarro de nutella metiendo el dedo para después pasárselo por la boca. -No le odio, es un buen tío pero a veces me confunde. Le has visto Jess ha estado casi viviendo aquí-Me ha dado gracia verle a las meras 4 de la madrugada irrumpir en mi camaEl primer día que Maximilian durmió aquí, se levantó en la madrugada por agua y se metió a la habitación de Jess por equivocación, fue toda una escena os lo aseguro ver a chimpa meterse a la cama de mi mejor amiga y que esta le sacara a patadas de la cama. Dejo escapar un suspiro. -Mañana viajas a Grecia ¿Cómo te sientes con eso?Frunzo el ceño, es exactamente lo que he estado pensando hace unos momentos.

-No lo sé, me pregunto si la familia de Maximilian es rara como él? Su abuelo me intriga un poco... bueno su familia en si-Sabes que siempre podrás enviar el SOS y nosotros apareceremos casi volando dependiendo de la fase-

Fase 1 Llamada para desahogarse.

Fase 2 Vienen por mí.

Fase 3 Llaman a mi hermano. La tres es la más grave de todas eso implicaría en que estoy muriendo o algo parecido. -Lo hare, sabes que lo hare. Pero dime como va todo con Cassie?Su mirada cambia drásticamente y un brillo maravillado aparece en sus ojos. Comienza a relatar maravillas de su relación y me alegra que este tan feliz y enamorada supongo. 

Busco en mis gavetas cosas importantes que tenga que llevar a Grecia para distraerme aunque quizá podría buscar un trabajo... en una cafetería siempre he querido trabajar vendiendo café un sueño frustrado que podría cumplirlo mientras Maximilian recibe lo que quiere. -Oh!-

En medio de unas camisetas encuentro el álbum que teníamos con Antoine, me tiro a la cama para poder darle un vistazo, ¿Qué hago recordando mi pasado? Un bufidito se me escapa al ver la primera foto, Antoine y yo comiendo un helado, otro dándonos un beso, en el parque de diversiones... paseando en bicicleta, tomando un café... un sinfín de fotografías besándonos, de la mano, abrazados. etc. No tenía idea de que aún conservaba este álbum, pensándolo bien con Antoine tuve muchas cosas bonitas pero... ahora es pasado y como se convirtió en pasado cuando se suponía que nos queríamos? Cierro los ojos un momento recordando. Cuando terminamos, lo tome bien o eso creo, ...si me di mi primera borrachera pero sinceramente era muy joven solo tenía 18 y Antoine 24 nuestra diferencia de edad era monumental y quizá mi inmadurez nos haya separado pero no creo que haya sido toda mi culpa si me hubiese querido de verdad me hubiera aceptado. Me remuevo en la cama de pronto me ha dado un gran sueño y me gustaría descansar de todas maneras lo merezco mañana me espera un viaje a Grecia con mi marido...Maximilian... El sonido de la puerta cerrándose me despierta casi de golpe, abro los ojos de manera perezosa, estiro mi cuerpo y mis huesos truenan. Observo la ventana y ya está oscureciendo, por cuanto tiempo he dormido, me siento en la cama cruzada de piernas mientras restriego mis ojos. Tengo Hambre! Cojo el álbum de fotos para guardarlo en una de las repisas no quiero que Maximilian lo veo, ya mucho odio le tiene a Antoine por lo que paso el día de nuestra boda. A paso desganado bajo las escaleras hasta la cocina.

-Tengo Hambre!- gruño. Jess se levanta con el ceño fruncido, me coge en brazos desde las escaleras para llevarme a la cocina, me deja en un taburete, se mueve con agilidad y pone un plato frente con un chicken ceaser. Deliciosa! mi apetito se abre aún más. -Esta deliciosa, creo que si no te apasionara la fotografía y algunos otros asuntos por ahí serias una gran chefMe ofrece una lata de coca cola. -No sé a qué otros asuntos te refieres, soy IN-DE-PEN-DI-ENTE- vocaliza la palabra. Algún día se arreglara con su abuelo. -Maximilian aún no ha llegado?- pregunto dándole un sorbo a mi coca cola. -Acaba de salir, dijo que tenía algo que hacer en la oficina o algo así supongo que era grave porque salió hecho furiafrunzo el ceño. Termino de comer y me voy corriendo por las escaleras por mi teléfono.

"Me quedare en mi apartamento" Ufff... soy yo o el mensaje es algo frio? Que mosca le pico? Veis por qué os digo que me confunde... A no ser que... bajo las escaleras corriendo. -Jess, Maximilian entro a mi habitación?- ella asiente sin volver a verme. Corro escaleras arriba nuevamente, me pongo unos shorts y una sudadera, cojo las llaves de mi coche y salgo a toda bala. -Iré por Maximilian- anuncio caminando rápido.

-Cuídate- grita. Entro al auto de manera rápida para ir a su departamento, por suerte aún me acuerdo de la dirección. Casi una hora después de haber dado vueltas como tonta por que no encontraba el condenado edificio por fin me meto en el lugar, como mi querido marido vive en el ático tengo que anunciarme que vengo a verle. -Buenas Noches Señorita- Un señor de avanzada edad me sonríe dulcemente. -Buenas Noches-sonrió- Vengo a ver a Maximilian Kirgyakosel frunce el ceño. -El señor a pedido que no le molesten- dice amable. -Soy su esposa, Aisha Kirgyakos- abre los ojos sorprendido. -Señora Kirgyakos... le llamare al Señor- Coge el telefonillo murmura algo y sonríe. Rebusca algo entre el mueblo y me lo entrega, una tarjeta. -Venga conmigo por favor- asiento confundida creí que íbamos hasta el ascensor de la vez pasada pero esta vez me lleva hasta otro ascensor. -Lleva directo al ático del Señor Kirgyakos, esa es la tarjeta de acceso úsela por favor- me sonríe y se retira. Observo la tarjeta como idiota, la deslizo por el acceso y entro. -OH!- formulo como tonta. Guardo la tarjeta en mi bolsillo trasero, el ascensor empieza su recorrido de manera demasiado rápida tanto que tengo que sujetarme del extremo, en menos de lo que pueda imaginar he

llegado, pareciera el ascensor que sale en la película de Wonka. Un silbido se me escapa al presionar el botón que abre directo en el vestíbulo del "ático" de chimpa. -Hola- su voz ronca inunda mis oídos. -Hola- mi voz es casi inaudible, trae puesta una sudadera unos pantalones deportivos que le hacen ver joven y jodidamente atractivo. -Que haces aquí?- es casi un reproche que me recompone inmediatamente de mi adoración. -Quieres que me vaya?- pregunto. Se acerca a mí con el ceño fruncido, está furioso y lo entiendo pero no tenía que irse. -No creo que sea conmigo con quien quieres estar pero... aunque así sea tienes prohibido acercarte a otro hombre de manera sentimental por lo menos hasta que dure este "Matrimonio"-Siendo así... no tengo nada que hacer aquí- me giro para salir nuevamente por el ascensor. Antes de que dé un paso me sujeta fuerte tanto que podría lastimarte o dejar una marca después no me quejo solo muerdo mi labio ¿Quién mierda se cree que es? -No Aisha, eres MI mujer y tu deber es estar aquí conmigo- su aliento recorre mi cuello. Vodka. -Has bebido mucho? Maximilian déjalo estar- gruño.

Me sujeta fuertemente contra la puerta del ascensor. Joder! Duele... pero algo que no es dolor se apodera en mi... excitación? Sus ojos completamente oscuros furiosos me atraviesan. -No te ha quedado claro que eres mi esposa?-gruñe. -Cómo has dicho antes esto será solo mientras dure el "Matrimonio" así que prefiero que te mantengas alejado de mis piernas-Crees que podrás soportar que no te toque? Crees que podrás resistirte a mis labios?Menudo Arrogante. -Quieres probar- me acerco a sus labios. Pasa sus brazos por mi cadera atrayéndome a él, hunde su cara en mi cuello. -Hueles tan bien... dulce de leche y vainilla- susurra sobre mi piel. Estiro una mano hasta llegar al boten. -MAXIMILIAN QUE ES ESO?- grito asustada, él me suelta girándose aprovecho y entro al ascensor que bendito sea se cierra en silencio antes de que él pueda girarse. -AISHA!- grite cuando se cierran por completo. Menudo cabrón así que se cree el gran dios del sexo y el placer... no por gusto le digo chimpa puede llegar a ser un completo idiota arrogante. Maximilian serás capaz de mantener tus manos lejos de mí? Porque te aseguro que yo soy muy capaz de mantenerme a raya contigo.

Como el ascensor es maravillosamente rápido antes de que Maximilian pueda salir por el ascensor normal si es que lo llega hacer corro a toda prisa hasta mi auto. -Adiós!!!- me despido con la mano al vigilante que me mira sorprendido. Entro a mi auto a la velocidad de un rayo. -AISHA!!- Maximilian sale casi derribando la puerta de vidrio. Piso el acelerador haciendo un estrepitoso chirrido de frenos. Uau. Mucho tiempo que no intentaba correr, vaya que emocionante. Lo extrañaba, a toda velocidad me alejo del edificio por el espejo miro a Maximilian cogerse el pelo con ambas manos exasperado y preocupado? Porque? Se ha dado cuenta que la ha cagado de manera impresionante? Eso espero porque no puede venir a darme órdenes cuando esto que tenemos le beneficia a él no a mí, ni siquiera me dejo explicar lo de las fotos, ni siquiera sé porque tendría que explicarle. Tengo hambre, apenas son las 10 y sinceramente se me antoja una hamburguesa con papas fritas, estaciono frente a un local 24/7 de comida rápida, cojo mi celular. Uau. 5 llamadas perdidas de Maximilian. Ignoro las llamadas y entro al local, QUE LE DEN! Si piensa que puede venir como un cabrón a darme órdenes. Pido mi orden al chico afroamericano con ojos claros que me mira dedicándome sonrisitas coquetas, amablemente me da mi orden. -Soda de uva?- pregunta. Nunca. -Coca Cola...Vainilla por favor-

Asiente. Camino a una butaca, dejo caer mi cabeza sobre el acolchonado respaldo. Mi teléfono vuelve a sonar.

-MaximilianContesto o no? El chico de ojos claros deposita la bandeja con comida no sin antes guiñarme un ojo le sonrió amablemente y se retira. Cojo mi hamburguesa dándole una mordida. Oh, vaya está muy buena y las papas ni se diga. 

Entro a la casa casi cayendo, me duele el estómago ahora recuerdo porque no como hamburguesas a menudo, las luces se encienden. -Jess, ayúdame- soné muy dramática pero me duele mucho. -Mierda, Aisha que te sucede?- Maximilian se acerca rápidamente a mí con el rostro preocupado. -Qué te pasa? Estas bien?-Me duele el estómago- susurro. Veo pasar un alivio contundente en su mirada. Me coge en brazos hasta llevarme a mi habitación, no me quejo porque me duele mucho. -Que sucede?- Jess entra a la habitación con ojos adormitados. -Jessie tienes algo para la indigestión?- Maximilian pregunta amable creo. -Comiste Hamburguesas?- riñe molesta asiento y ruedo los ojos.

Sale casi corriendo escaleras abajo, Maximilian me mira con ojos inescrutables, ¿molestos? y no sé qué más y sinceramente no quiero averiguarlo, no cuando me muero del dolor de estómago. Jess vuelve con medicinas, agua y otro sinfín de cosas, Maximilian me las da amablemente pero es su rostro es algo intimidante. Que te den esposito. -Le darán sueño, será mejor que la dejes descansar y te aseguro que no querras estar cuando despierte- ruedo los ojos y los cierro. -A que te refieres?- esa voz ronca. -Meh, ya lo averiguarasTengo sueño y creo que caigo dormida rápidamente...

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Capítulo 17 -Señor Griego - Dreame Intento mover una pierna pero es terriblemente agotador... quizá podría deslizarme... no mejor me quedo aquí en la cama... aunque tengo hambre...ahora quiero ir al baño...Aisha mueve el trasero fuera de la cama...muy bien ahora me duele la garganta y la cabeza. Abro los ojos lentamente, doy un suspiro, me siento llena de energía quizá podría ir a correr? Parece ser una bonita mañana. Me giro un poco y ahí está mi Griego Chimpance, vaya que esta deseable esta mañana, por desgracia ayer la ha jodido mucho así que nada de intimidad con chimpa por un rato, sin que me importe despertarlo me levanto de la cama, traigo la misma ropa de ayer? Ignorando que Maximilian se remueve en la cama salgo rápidamente de la habitación, saldré por ahí. Me pongo unas zapatillas de Jess y salgo caminando a paso rápido me siento irritada y energética a la vez. -Aisha!- Maximilian llega a mi lado con el ceño fruncido. Qué raro! -Buenos Días Maximilian- respondo dulcemente. -Buenos Días Aisha- responde relajando sus facciones. Continúo mi camino sin darle importancia a su presencia griega. -Te encuentras bien?- pregunta caminando a mi lado. -Posiblemente- respondo. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Jessie ha dicho que... bueno me alegra que estés bien-Dije "posiblemente" no significa que lo esté- mi voz es dura. -Volvamos a casaIgnorándolo empiezo a correr por la calles Londinenses que apenas se encuentran en movimiento, Maximilian me sigue de manera rápida hasta alcanzarme pero no dice nada y sinceramente lo agradezco la cabeza empieza a matarme y no quiero pelear por nada. Después de correr por todo Hyde Park me siento a la orilla de la avenida central del lugar, Maximilian me sigue con el rostro inescrutable como siempre, se sienta frente a mi sin dejar de observarme por un momento me incomoda, tengo el cuerpo caliente y si me quedo sentada después no podre moverme. -Tengo hambre- susurro. -Te llevare a comer entoncesSe pone en pie ofreciéndome su mano pero la ignoro olímpicamente. -Seguirás así? Ignorándome? Entiendo que no soy ese tío italiano pero ahora eres mi esposa y esta noche toda mi familia lo sabráMe quedo en silencio sin decir nada, el dolor de cabeza que tenía ahora es el doble y mi "marido" lo único que hace es tratarme como si ser su esposa implica hacer todo lo que él me diga. -Maximilian, cuál es tu jodido problema?Suelta una carcajada sin gracia.

-Cual es mi problema? Nunca haces lo que se supone una esposa tiene que hacer o decir- gruñe. -Esto no es un trabajo y deja de comportarte como un Chimpance- me doy la vuelta y camino a paso rápido. Me sigue a grandes zancadas tomandome fuertemente del brazo. -Agh!- gruño, una mueca de dolor se me escapa me suelta arrepentido. Subo de manera lenta la manga del suéter. -MaldiciónParecen hematomas, miro molesta a Maximilian que examina las marcas con el ceño fruncido una marca morada mas arriba del tatuaje de Queen casi llegando hasta el de Ohana extiende su mano para cogerme pero no se lo permito. -Aisha...yo lo lamento- se pasa sus manos por el cabello en señal de exasperación y arrepentimiento supongo. -Que lamentas Maximilian?... Te diré algo, no hagas que me arrepienta de casarme contigo- comienzo a caminar nuevamente, me detengo cuando un mareo me hace casi caer de golpe pero Maximilian me sujeta fuertemente. -Aisha, maldición. Estas bien?-Llévame a casaCaminamos por el sendero del parque hasta la calle donde sorprendentemente Polo se encuentra con la Hummer esperándonos, cuando le ha llamado?.

Maximilian entra conmigo a la parte trasera sin soltarme en ningún momento aunque prometí mantenerme alejada del capullo por un rato su contacto me hace sentir tranquila y de todas maneras no quiero pelear. Cierro los ojos fuertemente. -Las fotos no son importante, solo lo encontré por ahí y me puse a ojearlo...eso paso hace mucho- explico esperando que se le baje el cabreo. -Discúlpame, no tengo por qué saberlo es tu vidaAuch. Por alguna extraña razón esas 7 palabras me han caído como balde de agua fría pero ¿Por qué? Dios Mío! Me estaré enamorando de Maximilian? No, imposible no puedo quererle. -Entonces supongo que está bien- suspiro apartándome de él. -Hemos llegadoPolo estaciona y salgo rápidamente, no quiero verle por un momento pero maldición me vuelve a dar vuelta la cabeza lo que me hace cogerme de la puerta. -Señora Kirgyakos se encuentra bien- Polo se acerca a mí con gesto preocupado. -Estoy bien, gracias- le sonrió. -Maldición, puedes hacer lo que se te dice?- Maximilian se acerca a mí. Coge mi mano arrastrándome hasta la casa. Me remuevo para soltarme de su agarre pero me da una mirada furioso lo que me hace desistir. -Aisha, por el amor de Dios. Estas bien?- Jessie se acerca tocándome el rostro.

-Estoy bien, solo me duele la cabeza y me han dado mareos y temprano me ha dolido la garganta- explico a mi doctora personal que me analiza el cuerpo completo. -Nauseas?- pregunta. -Solo un poco hace rato, he ido a correr creo que me ha sentado bien-Sabes que no puedes hacer eso sin antes comer algo. Por qué le has dejado salir?- riñe a Maximilian que se coge de hombros sin expresión alguna. -Vamos a desayunar, te preparare algo o prefieres salir a comer?-Jessie, pareces James- rió. -Agradece que me preocupo por ti, ve a darte un baño que apestas- se tapa la nariz. Camino rápidamente por la escalera seguida de Maximilian que bendito sea se ha mantenido en segundo plano. Se queda sentado en la cama como si fuera una estatua, oh Señor Chimpance veremos que hace con esto. Camino de un lado a otro buscando ropa ya que la mayoría la he empacado, me quito el suéter quedándome solo con el bra deportivo, me quito el short dejando solo las pequeñas braguitas. Escucho un gruñido de Maximilian pero le doy la espalda...sé que no podría resistirse y también se que no le dejare pasarse conmigo, que sufra un poco después de todo se ha comportado como un capullo últimamente. Oh querido chimpa.  No sé como pero me coge de la cintura en un solo movimiento.

-Se lo que estas tratando de hacer y créeme que lo has logrado- su erección choca en mi trasero. -Maximilian suéltame quiero ducharme-Juntos?- susurra cerca de mi oído haciéndome estremecer. Resistencia Aisha. No puedes ceder. -No, lo haré sola- me aparto entrando rápidamente a la ducha. Mi corazón late demasiado rápido, caigo en cuenta que es por el tacto de Maximilian. No Dios Mío! No me hagas enamorarme por favor. -Aisha, volveré a las 3 por ti e irnos el vuelo es las 4:30pm-Está bien!- casi doy un grito. Me dejo llevar por el agua caliente de la ducha de verdad que le necesito en este momento, como es posible que de un día para otro venga teniendo pensamientos de amor? Tonterías. El resto de la mañana me la paso de arriba para abajo terminando de sacar cosas que necesitare en el zukulento viaje a Atenas, Grecia por un momento me dejo llevar por la emoción de conocer Grecia el lugar de procedencia de muchas historias o mejor dicho mitologías antiguas. -Nena, no puede creer que te vas me ha ganado la emociónChazz se tira en mis brazos casi derribándome en el sofá. -Yo también te extrañare demasiado- Ronald se tira sobre mi. -Oh, cielos te echaremos mucho de menos- ahora los tres están sobre mí aplastándome. -CHICOS!!! Quieren enviarme casi muerta?- me falta el aire por reírme.

Mis tres mejores amigos, les echare mucho de menos. Son lo mejor que tengo junto con mi hermano y separarme de ellos será casi imposible de llevar. -Chicos, os quiero mucho y prometo llamaros si sucede algo- 

A las tres en punto Polo me espera en la puerta, Maximilian no ha llegado menudo cabrón. Polo lo disculpa diciendo que esta trabajando pero sinceramente no me convence tanto que digamos, me despido de los chicos con la mano para luego entrar a la Hummer. Estacionamos en la parte este del aeropuerto donde el jet de Maximilian nos espera, él ya se encuentra ahí lleva un traje azul marino que le hace lucir como el magnate que es si os preguntáis es demasiado sensual y por un momento me alegra que sea mi marido. -Hola- sonríe. -Hola- digo normal. -Lista?-Sí, claroEntramos en el jet y por primera vez en todo esto me siento nerviosa, sinceramente no sé qué haré cuando lleguemos, Maximilian se encentra tranquilo pero no estoy segura de que de verdad lo este. Grecia Allá Vamos! Sorpréndeme. 

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Capítulo 18 -Señor Griego - Dreame A las 7:00 pm estamos aterrizando en el Eleftherios Venizelos, gigantesco la descripción perfecta del lugar y me pregunto si este lugar es de Maximilian. -Este lugar es tuyo?- pregunto incrédula, él se coge de brazos asintiendo. Sujeta mi mano mientras caminamos fuera del lugar, a pesar que es tarde el clima es templado ni frio ni calor es completamente diferente a Inglaterra y Francia e incluso diferente al clima de Italia. Antes de llegar a la camioneta me quedo observando todo el lugar e innecesariamente me quedo observando el cielo que tiene un color un tanto peculiar, el lugar es exquisitamente hermoso y griego. -Aisha...-Mmm...- respondo distraída regreso la mirada a Maximilian que me mira sonriendo. -Cariño, él es Achilles Admes y será la persona encargada de tu seguridad y protecciónSeguridad y protección? Un guardaespaldas?  oh vaya no esta tan mal que digamos. -Mucho Gusto Señora Kirgyakos- hace una pequeña reverencia. -Hola- respondo Tiene el cabello largo, barba y un aspecto tremendamente atractivo. Pero lo importante aquí es ¿cuando he aceptado tener un guardaespaldas? Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Qué demonios sucede Maximilian? Cuando he aceptado tener un guardaespaldas?-Aisha entra al auto- frunce el ceño. -Explícamelo, no necesito uno- gruño molesta, aunque no me molestaría tener semejante hombre. -Aisha, por favor en este país mi familia es muy importante y yo también, no quiero que te suceda nada estando bajo mi protección- acaricia mi mejilla. Ese tacto... No. -Como sea-entro a la camioneta sin decir nada lo mejor será poner un poco de distancia y actuar solo frente a su familia. Maximilian inicia una conversación en griego con no se quien por teléfono y yo me dedico a observar por la ventilla, Atenas es impresionante su estructura y arquitectura es asombrosa algunas casas son impresionantes y sencillas pero son extraordinarias, algunas personas pasean por las calles y otras simplemente charlan, algunos niños pasean en bicicleta o juegan football. Achilles cambia de rumbo hasta una calle solitaria un viaje aproximadamente de 20 a 30 minutos no estoy muy segura pero a medida vamos avanzando una gran mansión se observa a lo lejos. Uau. Es muy impresionante. -Te gusta- Regreso la mirada a Maximilian que me observa tranquilo. -Es impresionante, es igual de grande que mi casa en Italiasusurro. Maximilian frunce el ceño, prometí no hablar de las posesiones de mi familia.

-Descuida no diré nada de eso frente a tu familia- asiente. El auto estaciona frente a la casa, impresionante me gusta demasiado. -Preparada?- pregunta. Asiento sin decir nada, creo que estoy nerviosa pero no estoy del todo segura. Maximilian sale del auto para abrir mi puerta, me sujeta de la cintura depositando un beso en mis labios, no me niego por qué bueno para eso he venido no? -Vamos- susurro. Coge mi mano, caminamos a paso lento y decidido. -Kaliníjta, Kírie Kirgyakos- una chica mayor que yo nos abre la puerta. -Kaliníjta - responde Maximilian sin ninguna expresión, deduzco que es la mucama o algo así. -Señores Kigyakos bienvenidos- otro señor un poco mayor y con un traje algo chistoso se acerca.  -Efjaristó- respondemos ambos. Caminamos hasta lo que supongo es la sala, un señor mayor que supongo es el abuelo de Maximilian, Una pareja no tan mayores también se encuentran ahí y otra señora un poco mayor con un color de labios un tanto chillón un rojo demasiado intenso. -Buenas Noches, Eros querido que bien que has llegado- la pareja se pone en pie y camina hasta nosotros. -Y tú? Que haces con nuestro hijo?- Eso sonó algo pesado y es el papa de Maximilian. No es muy joven?

-Familia, ella es mi esposa Aisha- Maximilian me acoge en sus brazos de manera posesiva. Se hace un silencio en la sala mientras todos me ven con OH en los labios, los papas parecen emocianos pero no puedo decir lo mismo por el abuelo y por la otra señora. -Hola, mucho gusto- les hablo en griego a todos. -Cariño, él es mi padre Ajax Kirgyakos y ella es mi madre Airlia Kirgyakos-Señor y Señora Kirgyakos- estrecho mi mano y ellos la toman. Me analizan cuerpo completo, que suerte que me puse un vestido para venir a presentarme si no hubiera estado muy descolocada en este lugar. -Así que eres la "esposa" de Eros- la Señora Labios exagerados se acerca a paso imponte. Sinceramente no me gusto su tonito pero me abstengo de decir algo inapropiado. -Agatha deja a la esposa de mi nieto- Oh, el abuelo. -Tarasios creerás que es la esposa de Eros, por favor solo mírala- estoy a punto de decir algo pero Maximilian se me adelanta. -Tía te pido que respetes a mi mujer- Maximilian aprieta mi mano hasta el punto de hacer que me duela, le aprieto y el me observa. -Señor Kirgyakos- saludo al abuelo de Maximilian. -Aisha, dime Tarasios - saluda con una mirada juguetona. Que familia tan rara y por que todos llaman a Maximilian por su primer nombre? 

-Si no os molesta mi mujer y yo estamos cansados así que nos gustaría ir a dormir- Maximilian les mira con una sonrisa un poco fingida. No se llevan muy bien? -Claro hijo, ve y descansa- Ajax le da una palmadita en el hombro y Airlia le besa la mejilla sonriendo. -Un placer conocerte Aisha- La Señora Airlia me da un abrazo que me agarra desprevenida. Maximilian vuelve a tomar mi brazo. -Cuanto durara tu actuación querido Eros- Ese es la tía arpía, porque parece como si odiara a Maximilian? -Señora le aseguro que nuestro matrimonio no es ninguna actuacion- Jalo a Maximilian hasta mi labios, se sorprende pero me da una sonrisa picara.  Les ignoramos y caminamos abrazados por la escalera y llegamos hasta lo que supongo es la habitación de Maximilian. -Esta es mi habitación bueno ahora es nuestra habitaciónabre la puerta dejándome entrar, vaya! Es completamente blanca con toques azulados y verdes claros una preciosidad de habitación, una cama exageradamente grande y blanca me pregunta si antes que yo ha dormido otra mujer con él. -Oh, vaya! Que impresionante Maximilian es preciosaMe giro hacia el dándole una sonrisa blanca, corro hasta su lado y me tiro en sus brazos aprisionando mis labios con los suyos, oh si, extrañaba los labios de mi chimpa.

-Me has hecho adicto a tus labios y también a tus ojos, son de un rosa demasiado hermoso- susurra llevándome hasta la cama. Me despierto debido a unos fuertes pasos y cuchicheos en el pasillo, me remuevo en la cama buscando a Maximilian pero no se encuentra, genial después de la maravillosa noche que pasamos juntos me deja sola en la cama, mañana le pagare con la misma moneda os lo juro. Una ducha rápida + vaqueros, una camiseta blanca de Maximilian y unos tenis para mi es la ropa más cómoda que pueda existir. Abro la puerta rápidamente para ir a buscar a mi marido. -Agh!!- gritan y un chico rubio cae de frente. -Hola- le sonrió divertida al chico. -Emm hola, sabes hablar griego?- asiento extendiéndole la mano para que se levante. -Timeus Kirgyakos-sonrie y creo que se ha ruborizado. -HEY!! Time....-Uau, estoy viendo doble- ambos ríen –Sois los hermanos de Maximilian- sonrió al otro chico rubio que es casi idéntico a Timeus. -Soy Aisha la esposa de vuestro hermano-Tyrone Kirgyakos- dicen el chico. Ambos son casi idénticos pero son muy parecidos a Ajax exceptuando por la nariz que se parece a la de su madre, Maximilian si es completamente idéntico a Ajax.

-Uau. Que color de ojos tan lindos tienes- ambos me miran con la boca abierta. -Son reales?- Timeus me señala ambos ojos. -Claro que son reales tonto- Tyrone le da un zape en la cabeza. -Eros tiene suerte de tener una chica tan linda como tuLes sonrió en forma de agradecimiento. Por que todos le dicen Eros? -Chicos que hacéis coqueteando con mi mujer- Maximilian se apodera de mi cadera mientras deposita un beso en mi coronilla. -Buenos Días- susurro. Lleva pantalones deportivos e igual su camisa ha salido a ejercitarse. -Buenos Días, Cariño-Nos vemos en el comedor Aisha- Los gemelos se marchan sin decir más. -Creo que es a los únicos que les caigo bien- hago una mueca. -Les caerás bien a mis padres e incluso a mi abuelo- besa mis labios mordiéndolos fuertemente. -Mmm-jadeo e inmediatamente siento un cosquilleo en cierta parte intima. -Iré a ducharme, sabes que me encanta verte con mi ropagruñe separándose de mí. Me jala con el hasta la cama. -No, ve a bañarte y te esperare-

-Mmm- gruñe en mi cuello. -Maximilian-riño, a regañadientes se aleja de mi y entra a la ducha. Ambos bajamos cogidos de la mano hasta lo que me parece es el comedor, nada fuera de lo normal toda la familia esta aquí y por alguna mala razón me siento intimidada, Ajax y Airlia me dan una cálida sonrisa y los gemelos que me guiñan un ojo, me siento a la par de Maximilian entre él y su abuelo que me mira intrigado e interesado. -Como os habéis conocido- pregunta Por una mala jugada del destino señor. -Su nieto no conduce muy bien que digamos, se me atravesó en la carretera y casi le he chocado el auto-Válgame Dios! Eros que te sucede?-riñe Airlia con la mano. -Bueno le he conocido gracias a eso así que no importa- me sonríe dulcemente. -Como os habéis enamorado- Tyrone le da un golpe a Timeus. -Bueno ese mismo día me presentaba por primera vez al trabajo pero llegue tarde así que me despidieron al siguiente día me llamaron y pues Maximilian era mi jefe, me sorprendí mucho sinceramente-Me encanto desde el primer momento en que la vi, sus preciosos ojos fuera de este mundo me hechizaron en el primer instante y no pude separarme de ella-Y así nos fuimos enamorando-  Ambos nos quedamos viendo con una estúpida sonrisa en la cara como si todo esto fuera completamente real.

-Tenéis razón hijo, Aisha tienes unos ojos preciosos algo muy irreal- Ajax me da una sonrisa que me hace relajarme completamente.   -HA HA!!! Que romántico Eros nunca te crei de ese estilo, como te lo propuso querida?- La Tia Arpia me da una sonrisa mas falsa que su nariz. -Me lo propuso frente a la torre Eifel-TORRE EIFEL!!!- exclaman los gemelos. -Tenia un viaje con mis amigos y luego Maximilian quiso venir conmigo porque me extrañaria muchoOh por que necesitaba que yo le diera el si, pero no importan esos detalles. -Oh Vaya!! Estoy impresionado- el abuelo se pasa sus largos dedos por la barbilla pensativo. -Donde os habéis casado? En parís?-Airlia me mira expectante. -Mi hermano vive en Italia y Maximilian quería pedir mi mano así que fuimos y nos casamos en la plaza VeneciaTodos nos miran con total sorpresa, Ajax le da una mirada a Maximilian este se coge de hombros dándole un sorbo a su jugo. -De que trabaja tu familia y hermanos?- pregunta el abuelo.  Me remuevo incomoda en la silla, Maximilian aprieta mi mano en señal de "No digas nada de tu dinero". -Mis padres murieron en un accidente cuando tenía 15 y mi hermano trabaja con autos-

-Un simple mecánico- AGH! Tia Arpia, que señora tan... metida. -Sí, algo así- doy un sorbo a mi vaso de leche. -Buenos esos tatuajes que traes no hablan muy bien de una señorita, en donde y que has estudiado?- que mujer tan exasperante. -Los tatuajes nos los hicimos en Paris- Maximilian se sube la manga de su camisa de vestir y les muestra, coge mi mano y las une. -King and Queen- susurra mirándome. -Vaya hermano sí que te has enamoradoLa Tia Arpia le da un trago a su jugo molesta pero que cojones se trae. -En donde has estudiado cariño?- Ajax me sonríe. Tiene esa misma sonrisa en forma de mueca que Maximilian. -En la Universidad de Cambridge-Una de las mejores- Timeus me guiña un ojo. -Que estudiaste?- pregunta. - Modern and Medieval Languages y  Asian and Middle Eastern Studies-Uau. No eres muy joven? Qué edad tienes querida? Porque todo esto me parece una mentira tuya- La tia arpia me mira con desdén.  -En realidad Tia, Aisha tuvo uno de los puntajes mas altos en ambas carreras y pudo estudiarlas ambas al mismo tiempo y aunque te parezca poco creíble tiene el domino de seis

diferentes lenguajes... no me equivoque siete lenguas, cierto cariño?Como demonios sabe todo eso? -Sí, exacto- susurro. -Uau, eres sorprendente Aisha, tal vez podrías enseñarle ingles a ese par de mocosos que están por ahí-Mama- dicen ambos al unísono un tanto molestos. El resto del desayuno fue interminable me abatían con preguntas sobre mi hermano y amigos o de la forma en que he vivido, la tía arpía me detesta porque cada cosa que digo le trata de ver un lado negativo y hasta un punto es agotador. Mi vida en esta casa no será tan color de rosa como me lo pinto Maximilian.

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Capítulo 19 -Señor Griego - Dreame La familia de Maximilian a excepción de sus hermanos que se han comportado amistosos conmigo y sus padres sobre todo Ajax me han hecho sentir muy bien no obstante su tía y su abuelo que creo que me odian pero no estoy muy segura por qué? Su tía? Supongo que lo único que le interesa es el dinero pero sinceramente no estoy completamente segura y como siempre siento que Maximilian me oculta algo pero no quiero darle mucha importancia por lo menos no por ahora. Me he logrado escapar de los interrogatorios de su familia y la verdad es que me gustaría salir por ahí, apenas es temprano y de verdad no me apetece quedarme encerrada bajo la mirada acusatoria de la familia Kirgyakos. -Achilles, quiero ir por ahí- me cojo de hombros. -Tengo que informarle al señor Kirgyakos- se saca el teléfono pero rápidamente se lo quito. -Informas y me escapo o nos vamos y me quedo contigo? Cual prefieres?- Cree que Maximilian es mi padre o qué? -Pero...- me doy la media vuelta para salir por otro lado. -Está bien, Señora- dice resignado. -Dime Aisha- sonrió. -Aisha, Querida esperaAntes de que pueda subir a la camioneta la tía arpía con un acento espantoso me detiene. -Que desea Señora Agatha- sonrió melosa. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-No creas que me creo el cuento de que eres la esposa feliz y enamorada seguramente lo único que deseas es el dinero de Eros o bueno espera.... acaso te está pagando por hacer esto? Dime cuanto te paga querida, te aseguro que puedo darte el doble y así te alejas de esta familiaRuedo los ojos exasperada y cabreada, quien cojones se ha creído que es? O mejor dicho quien cojones cree que soy? -A terminado? Por qué no tengo mucho tiempo, la próxima vez por favor pida una cita para hablar conmigo mi secretaria puede hacerle un espacio en mi agenda- digo lo mas amable que puedo. Levanta la mano para abofetearme antes de que pueda llegar a mi mejilla Achilles le detiene. -Suéltame, estas despedido maldito insolente- le dice Agathita molesta. -Recontratado y por favor no le hable así a mi Power Rangersonrió.-Achilles vámonos que tengo que ir a ver las cuentas del banco de Maximilian porque me estoy muriendo por robar su dinero- sonrió, veo una chispa de humor en la cara de Achilles que asiente abriendo la puerta nuevamente. -Eres una estúpida ni creas que esto se quedara asíLe ignoro completamente, Achilles entra a la camioneta poniéndonos en marcha, esa tía me odia quiza lo que necesita es sexo o carajo...acaso está enamorada de Maximilian o algo así? Boberias es muy viejita para mi chimpa. Achilles me lleva por el Monastiraki un lugar muy pintoresco, con muchos vendedores callejeros que ofrecen todo tipo de productos desde comidas hasta recuerdos para turistas. Numerosos restaurantes en los alrededores. Y esta cerca del encantador barrio de Plaka, con ruinas por los alrededores

muestra del glorioso pasado griego, estoy un poco alucinada con tantas cosas, me detengo en uno que otro puesto, pero estúpidamente no he traído la cartera. -Achilles...- me acercohaciendo que se agache hasta mi oído. -Si Señora?- entrecierro los ojos- Aisha- asiento. -Me podrías... ya sabes... prestar dinero? Me he dejado mi cartera en la casa- sonrió inocente. -Si, Aisha-  Se saca su cartera y me entrega un fajo de billetes, como puede andar tanto dinero? Todos lo que me rodean están muy ligados al exceso de dinero. -Gracias, te iras al cielo conmigo-  Continuo caminando con Achilles unos pasos tras de mi, unas pulseras llaman mi completa atención podria comprar una para Maximilian y una para mi. -Señora Kirgyakos, el señor la llama- entrecierro los ojos acusándolo- Ha llamado- se encoge de hombros avergonzado. Maximilian le habrá reñido? -Maximilian-

-Aisha, en donde estás?-  ¿Enojado? -Supongo que eso ya lo sabes-

-Quieres ser la responsable de que despida a Achilles?-

-No me importaría que le despidieras, Jessie tiene una de las mejores compañías de seguridad y estoy segura que Achilles le vendría muy bien es muy eficiente- le doy una mirada, oh, vaya se ha sonrojado. Lástima que soy una mujer casada.

-Estas coqueteando con el personal?- gruñe. Me alegro que este al otro lado de la ciudad por que en otra me estuviera tirando miradas asesinas desde muy cerca y por teléfono no puede hacerme nada. -Para que has llamado? No creo que sea porque me extrañas, Je-Fe-Ci-To- hago énfasis, sé que la tía arpía ya tuvo que haberle ido con el chambre.

-Agatha me ha dicho que le has insultado por una tonteria, podrías por favor comportarte como una buena esposa?- me dice resignado y con cierto reproche. Un momento, paremos un poco esto me está acusando? Crei que el la odiaba y ahora la defiende? Maximilian Kirgyakos que me ocultas?. -Disculpa? Ella ha empezado Maximilian y que no se te olvide que yo nunca acepte tener que aguantar insultos de parte de tu familia y sinceramente no entiendo por qué demonios vienes a acusarme sin antes pedirme que te cuente mi versión-Ella ya me ha dicho suficiente- espeta molesto. -Enhorabuena, confías mas en ella que en mí? No te preocupes "Cariño" si no me crees puedes preguntarle a Achilles que estuvo presente y también podrías agradecerle que evitara que TU tia me abofeteara-

-Te ha hecho algo?- pregunto ¿preocupado? -Que te den Maximilian- corto la llamada entregándole el teléfono a Achilles que no dice nada y lo agradezco. No entiendo a Maximilian un día es todo "confió en ti" "agradezco que estés conmigo" "Odio a mi tia" y otro sinfín de cosas que me confunden, su actitud me confunde, todo él me confunde, mi vida se esta convirtiendo en una locura. Necesito tiempo para pensar en todo este cambio. Me siento cansada de esto y apenas tengo un día de estar aquí, la familia de Maximilian puede ser agotadora.  -Achilles, hay una cafetería pequeña? Que no sea tan extravagante como estas- señalo las que tengo frente. -Hay una que recién acaba de abrir es pequeña pero dicen que el café es bueno-Vamos, caminando-aclaro cuando veo que camina a la camioneta.  Caminamos por una de las calles mas abarrotadas de gente ya ha pasado la hora del almuerzo y supongo que esa es la razón, Achilles me lleva hasta una pequeña cafetería muy bonita y pintoresca. -Bienvenida- sonríe un tio barbudo muy atractivo, ¿Todos los griego son guapos? Me hubiese venido a vivir aquí hace mucho tiempo -Gracias- sonrio amablamente. Me mira embobado lo que por un momento me hace sentir incomoda pero rapidamente se me pasa. -Oh, que preciosos ojos tienes-

Son para verte mejor. -Muchas GraciasMe guía hasta una mesita alejada de la puerta, pido mi orden y minutos después regresa con mi Capuccino Vainilla y una especie de galleta que no se exactamente de que es pero tiene un olor asombroso. -Este es cortesía de la casa- me entrega otro panecillo de chocolate y crema. -Muchas gracias, no os hubierais molestado- sonrio agradecida. -Siempre es un placer atender a una extranjera tan hermosa como usted Señorita...? -Kirgyakos... Señora Kirgyakos- Maximilian se planta frente al tío guapo y amable que arquea una ceja observándome hago una mueca y me sonríe. -Espero disfrute de su orden Señorita- se da la vuelta y se va. Maximilian me mira sin ninguna expresión, ignorándolo le doy un trago a mi café, una delicia y el panecillo ni se diga. -Vosotros los griegos sois muy amables- digo pero el señor amargura invencible me mira serio. Levanto la galleta y se la ofrezco, se inclina un poco sin dejar de observarme con esos ojos verdes grisáceos que tiene, da un pequeño mordisco pasándose la lengua por los labios que lo hace ver tremendamente sexy. -Gracias- gruñe. Cuantas veces vamos teniendo esta misma escena? Y porque se supone que me surge un cosquilleo en el estómago.

Amor Aisha... eso tiene que ser... Callate sub. -Estas enfadado?- pregunto. -No sé, debería?-Sinceramente es decisión tuya Maximilian yo algunas veces no entiendo que pasa contigo y sinceramente me confundes-Te confundo?- frunce el ceño como tratando de analizar lo que le he dicho. -Me confundes- repito. -En qué sentido?Maldición! Me confundes en el sentido que me estoy encariñando mucho contigo hasta el punto de pensar que me estoy enamorando. -Apenas tengo un día de estar aquí y tu familia piensa que quiero tu dinero cuando tú y yo sabemos que eso es lo menos que necesito y quiero- suelto de golpe. -No puedes dejar que mi familia te intimide es por eso que te elegí a ti como esposa- pasa su mano hasta tocar y acariciar la mía. -No me intimidan Maximilian es solo que... tu tía es una brujagruño. El ríe mostrándome sus hoyuelos. -Eres un tonto- sonrió negando, vuelvo la mirada hasta el mostrador de panecillos.

"Se necesita empleada"

-Me gustaría trabajar- digo-Y he encontrado el empleo indicadoMaximilian frunce el ceño, volviendo la mirada hasta el lugar que le señalo. -No vas a trabajar, no lo necesitas para eso trabajo yo y sobre todo no dejare que trabajes con ese capullo que te come con los ojosAsí que necesito autorización de mi marido para trabajar, vaya esto del matrimonio es una cojonada y de verdad que no creí que esto fuera así. -Primero, voy a trabajar porque me gusta. Segundo, el hecho que sea tu esposa no quita que no pueda hacerlo y Tercero, me tratado amablemente no significa que quiera algo conmigo- enumero cada cosa aunque la última no es tan convincente. -Aisha, por que no puedes comportarte como una esposa normal?- gruñe exasperado. -Maximilian has sido tú, el que me ha traído aquí y el que me ha elegido como esposa, recuerdo que estoy aquí por ti no por nadie más si quieres que esto se acabe consigue tus jodidas empresas y yo me largo de regreso a InglaterraMe levanto del asiento,necesito tener un poco de espacio, de reojo veo que saca su cartera y deja dos billetes, salgo a toda prisa hasta encontrarme con Achilles y Polo que nos miran sin saber que hacer. -Achilles podemos irnos a la casa del Señor KirgyakosAsiente. Doy un paso hacia la camioneta pero es solo por un segundo.

-AH!- grito. Maximilian me sube en su hombro llevándome hasta una de las camionetas, Polo le entrega las llaves, me deja en el asiento del copiloto, trato de abrir pero el cabrón puso el seguro de niños. -Si querías que me fuera contigo solo lo hubieras pedidogruño. -Oh, cariño, si pudiera te amarra a mi regazoVaya, el señor chimpa puede decir ese tipo de cosas de un momento a otro? -Adónde vamos?- pregunto Me ignora cogiéndose de hombros, conduce serio. Hay viajes que tienes que hacerlos mas entretenidos para no aburrirte y este es un caso, poso mi mano en su pierna subiendo lentamente. -Maldición, Aisha quieres que tengamos un accidente?- jadea. Ignoro su comentario sigo mi recorrido hasta llegar a la cremallera de su pantalón de vestir. -Aisha...- gruñe. -Que sucede?...- me hago la inocente Aumenta la velocidad mientras comienzo a bajar la cremallera y meto mi mano, esto es excitante además es mi marido y puedo hacerlo. -Ahaha- gruñe ronco. –Aisha, por favor- esa voz ronca. -Que Maximilian?-

-La policía- gruñe frunciendo el ceño. Saco mi mano de su pantalón y me acomodo en mi asiento mientras él se estaciona. El policía se acerca del lado de Maximilian que me mira agitado, su mirada esta que arde de deseo, me encojo de hombros mordiéndome el labio inferior. -Buenas Tardes, Señores- Maximilian le da una sonrisa cortes. -Ha excedido el límite de velocidad, podría ver sus documentos- Le doy una sonrisa al policía que se sonroja levemente. -Maximilian saca su billetera y le muestra los documentos por el retrovisor veo la otra camioneta estacionarse atrás, otro policía se acerca a la camioneta dicen una que otra cosa y se acerca corriendo hasta nosotros. -Señor Kirgyakos, por favor conduzca con los límites permitidos por la ley y que tenga un buen viajeEso ha sido todo? Hasta donde puede llegar la influencia de la familia Kirgyakos?  -Muchas Gracias, excelente trabajo señores- coge la billetera, se la arrebato y el regresa la vista al volante. -Casi me has conseguido una multa por exceso de velocidad, nunca he tenido una multa-Me dirás a donde vamos o quieres que consiga una multa?pregunto arqueando una ceja. -No falta mucho- sonríe. Unos 30 minutos después me encuentro anonadada e impresionada ante la preciosa vista que se encuentra frente a mí.

-Bienvenida a la Playa GlyfadaUn enorme y precioso hotel frente a nosotros y la playa a su costado, que maravilla de lugar, se me encoge el corazón, Maximilian me ha traído aquí y me parece no se... ¿Romántico? -London Hotel? Que oportuno- sonrió. -Todo por mi esposa británica- me sujeta por la espalda. Es asombroso y por un momento me dejo llevar por el momento y sobre todo me dejo llevar por lo que Maximilian me provoca y hasta este momento cada vez me voy dando cuenta que me estoy enamorando de el y que quiero disfrutar cada momento que tenemos juntos.

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Capítulo 20 -Señor Griego - Dreame Me he traído a Aisha a la playa creo que después de un largo primer día en Grecia y sobre todo de haber conocido a mi familia le vendría bien un momento para que disfrute y también quiero disfrutar con ella y de lo que tenemos después de todo es mi esposa.  Es una chica un tanto complicada y muy difícil de domar me gusta tenerla para mi y sobre todo me gusta tenerla debajo de mi sintiendo su cuerpo, me descoloca su manera de ser pero me gusta tenerla conmigo y solo para mi. Aisha esta volviéndome loco aunque he tratado de poner un poco de resistencia con ella pero es imposible es una chica demasiado impredecible nunca se cual es su próximo movimiento y que es lo que hara, no quiero que el primer desliz con mi familia la haga escapar de mi, por suerte mi abuelo esta feliz de ver que lo nuestro es "real". Mi celular comienza a sonar, ahora que? -Abuelo, que sucede?- 

-En donde estais? Aisha esta contigo?-  -Estamos en el London Hotel, Aisha esta un poco abrumada por el cambio de casa y quiero que se sienta comoda por un rato y que se adapte- 

-Bendita Suerte, mañana os veré para el desayuno-  -Que? Abuelo no es necesario que vengas solo- frunzo el ceño, su llegada podria arruinar mis planes con Aisha. 

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-Quien dijo que iría solo? Iremos todos!!- antes de que responda me cuelga.  Genial, lo que me necesitaba que mi familia venga y arruine el momento de tranquilidad que tengo con Aisha, camino exasperado hasta la habitación quiero a mi mujer en este momento. -Dios Mio! Esto es asombroso gracias por traerme, nos quedaremos una semana?- pregunta bailando de un lado a otro con cierta gracia. -...Di que si, Maximilian este lugar es increíble y no lo digo por el Hotel me refiero a la preciosa playaLe digo que mi familia viene mañana por la mañana o mejor no le amargo el rato?. -Aisha, puedes caerte- riño cuando da vueltas como una cría. -Maximilian, sabes que me encanta la playa y sabes que es lo mejor de la playa?-Que?-arqueo una ceja. Que estamos juntos claro y que puedo verte en bikini con el sol pegando en tu suave piel y adorándote o teniéndote bajo de mi en la arena, mmmm.... hay muchas cosas buenas, cariño solo espero poder enseñártelas. -Griegos guapos por todos lados-grita emocionada, frunzo el ceño cree que la he traído para que vea a otros? Porque me molesta tanto que le gusten otros hombros, de todas maneras yo soy su marido y solo tiene que pensar en mí no es así? -Maximilian, llévame a la playa ahora? Si por favor- se cuelga de mi como si fuera un monito.

-No prefieres que cenemos primero?- Inhalo su delicioso olor fresco, Dios, es tan hermosa. -No tengo hambre, bueno no de comida- sonríe, poso mis manos en su trasero apretándolo a mí. -Así? Puedo ayudarle con lo que desea Señor Kirgyakos?-me apodero de sus labios. -Si esta entre sus capacidades Señor Kirgyakos- jadea. La llevo hasta la cama colocándola suavemente, deslizo mi mano dentro de mi playera que en ella se ve exquisitamente sensual. -Me encanta como te ves con mi playera pero me estorba en este momento- susurro, removiéndola con destreza. Remuevo su sosten que dejan sus deliciosos pechos a mi disposición, mordisqueo su cuello deposito una cadena de besos hasta su pezón para morderlo. -Mmmm- gime. Me quito la chaqueta y la camisa rápidamente, desliza sus manos por mi espalda arañándola lo que me pone y mucho. -Te deseo- jadeo. Deslizo mi mano por el botón de sus vaqueros para poder quitarlos y tener lo que mas deseo en este momento. -Me encantas, eres hermosa Aisha y eres toda mía- asiente mordiéndose el delicioso labio. La dejo completamente desnuda en un solo movimiento, ella desliza su mano hasta mi cinturón, le ayudo un poco quitándome el pantalón de manera rápida, su cuerpo esta levemente sonrojado, sus pezones endurecidos que me

incitan a querer chuparlos y morderlos otra vez, sus labios entre abiertos, cojo su mano, deslizo mis labios por el tatuaje que nos une besándolo.  -Oh, vamos Maximilian por favor- jadea.  Mi nombre en sus labios es la gloria. Dios Mío! Me has dado una esposa preciosa en todas sus letras. Que no será tuya por mucho tiempo Max no se te olvide. No! Mi puta conciencia no me arruinara este momento. Besos sus pechos hasta llegar a su sexo, introduzco un dudo y luego otro, no puedo esperar mucho tiempo. -AH...Mmmm- se arquea ante mi contacto. Busco un preservativo en el cajón, me quito el bóxer y me lo pongo, la necesito, AHORA!. -Oh cariño eres exquisitaMordisqueo su labio inferior, besándola apasionadamente y dejándome llevar por su aroma, me coloco entre sus piernas en un movimiento suave, acariciando mi polla con su vientre. -Ya estas más que lista- entro de golpe en ella haciéndola jadear. Se mueve ritmicamente conmigo, dejándose llevar por la sensación que le provoco al estar dentro de ella, oh si, es perfecta. Sus muslos se tensan, está apunto de correrse, me muevo más rápido en ella.

-Dámelo, cariño hagámoslo juntosAmbos nos corremos de una manera fenomenal. Caminamos por la playa, mejor dicho camino en la playa con Aisha en mis espalda que se reusó a caminar después de cinco metros alegando que estaba muy cansada por la dosis de ejercicio que habíamos tenido, la brisa de la playa en una noche despejada es sorprendentemente cálida, Aisha saca mi celular y nos tomamos varias fotos para recordar, unas decentes y otras donde me tapa la cara para que no salga. -Sabes surfear?- pregunta. -No, y en la noche menos-Podemos hacerlo mañana?- apoya su mejilla en mi pelo. -Sabes surfear?-Vaya! otra cosa que no sabia de mi esposa. -Si, Anto.... Aprendí hace un tiempoEse italiano otra vez, Dios Mío! Que acaso solo le tiene en el pensamiento? Porque todo tiene que ver con él, aún recuerdo la idiotez que me dijo el día de nuestra boda y os aseguro que le tengo en mi lista. -Le amas?- pregunto pero ella permanece en silencio. Se baja de mi espalda pensativa y camina hasta la playa, la observo intensamente, apreciándola es perfecta y hermosa, el mar le hace ver como una diosa, su cabello largo levantándose con la brisa, sus vaqueros doblados hasta la rodillas que le dejan ver una parte de sus preciosa piernas.  -No le amo, ya no mas-Por que habéis terminado?- El tío era malo en la cama seguro.

Ugh, el hecho de pensar que estuvo en la cama con ese tipo me hace querer ir a la jodida Italia y castrarlo por abusador. -La diferencia de edad entre ambos fue demasiado para el, yo no podía comprometerme en serio apenas tenía 18 año y el casi 24El cabrón no la tomo en serio por su edad? Un momento... se acostaron en ese tiempo? Ese tipo debería de saber que es un delito abusar de una pequeña chica preciosa y sobre todo si es Aisha.  -Cuando terminamos me puse un borrachera de otro mundo y recibí un severo castigo por parte de mi hermano, después de Antoine ya no tuve relaciones tan largas, le amaba mucho y no podía sacármelo de la cabeza así que me dedique completamente a mis estudios y a los coches- da un largo suspiro. Me acerco a ella, abrazándola fuertemente por atrás no sé porque pero me alegra que me esté contando esto y que ya no quiera a ese capullo. Podria hablar con Rodhes mi abogado y meterlo preso por abusar de mi esposa tan joven, aunque no creo que ninguno de los dos se arrepienta de lo que tuvieron, que pensamiento tan espantoso mi esposa y otro... nunca. -Estas satisfecho?- pregunta sujetando mi mano, acaricia el tatuaje que nos une.   -Muy satisfecho y ese tío italiano es un completo capullo-   Solo ríe pero no dice nada más, nos quedamos por un largo rato mirando las olas que se forman, abrazados sin que importe nada más disfrutando el uno del otro, la sensación de tranquilidad y paz que me da el contacto me desconcierta y en un punto me desarma.

-Maximilian...- da un largo suspiro frustrado, creo. -Que sucede- beso su cabello, es una maravilla. -Creo que me estoy enamorando de ti-

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Capítulo 21 -Señor Griego - Dreame -Creo que me estoy enamorando de ti- susurro suavemente. Maximilian me suelta de golpe alejándose de mí, me giro para poder observar su rostro, la he jodido pero no me importa, si lo siento quiero decirlo sin miedos de que me rechace.  No dice nada solo se limita a observarme y el silencio puede decir mas que mil palabras. -Tú me quieres?- pregunto. Una pregunta muy tonta para obtener una respuesta muy obvia. Sigue observándome esta tenso y sus facciones endurecidas mueve la cabeza negando lentamente, se me detiene el corazón por un momento, lo sabia... Todo lo que ha hecho por mi en plan romántico era solo el truco para hacerme ceder, pero yo lo permití así que no puedo quejarme. -Es una locura, antes de que puedas "enamorarte" de mi conseguiré lo que deseo y te dejare marchar- su voz refleja notable enfado y algo mas... Que pretende? Si sé que esto es demasiado rápido y que posiblemente no sea amor sino quizá indigestión de algún tipo, pero vamos, su manera de tratarme algunas veces se sentían demasiado sinceras y eso me confundió hasta el punto de traerme hasta este punto. Pero si eso es lo que quiere, dinero, nunca podre competir con el dinero. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Solo te importa tu dinero, consigue lo que quieres y me iré, mis sentimientos no te molestaran te lo aseguro.- me doy la vuelta caminando lejos de él, por un momento deseo pensar que me seguirá pero es ilógico.

-Esas empresas son lo único que deseoSi Maximilian lo tengo claro desde el primer día que llegaste con esta absurda proposición de hacerme tu esposa y lamento un poco tener sentimientos de este tipo por ti. Maximilian no se apareció por aquí en el resto de la noche y por un lado lo agradezco me siento abrumada y agobiada, Aisha te has declarado seria raro si no sintieras un poco de dolor por haber sido rechazada.  -No, estoy bien y seré feliz- gruño frente al espejo. La mañana es preciosa en Atenas y el deseo de ir a tirarme a la arena y tomar el sol se hace cada vez más provocativa, no tengo ropa y eso supone un gran problema para mis deseos, rebusco por algún cajón lo que es un poco tonto porque estoy segura que no hay nada que pueda usar pero de todas maneras lo hago. -Que haces?Doy un pequeño salto, apretándome el pecho con una mano, Maximilian en persona, se quita las RayBan que trae y me mira molesto, se ve jodidamente atractivo. -Quieres matarme- gruño molesta, pone los ojos en blanco quitándose la camisa. Maldición que bueno esta, me gustaría deslizar la mano por ahí y meter la otra mano por allá... pero con las ganas me voy a quedar...

Desde lo que dije ayer prefiero mantenerme al margen con chimpa, no quiero que piense que estoy obligándolo a que sienta algo por mi, aunque ya me ha dejado claro que lo único que desea son sus empresas... -Ayer que me raptaste traía unas bolsas conmigo, las he dejado en tu auto por casualidad?-pregunto ignorando que esta semi desnudo.  -Creo que Achilles les tiene en la camioneta.- se coge de hombros. Cierto!! Maximilian no deja de mirarme y me esta poniendo incomoda. -ACHILLES!!!! Esta abajo?Le debo dinero y quiero devolverlo. Camino hasta la puerta, pasando de largo a chimpa. -No esta- dice frio. Me giro sobre mis talones poniendo los brazos en jarras, su actitud me desconcierta y no tengo ánimos de discutir. -Por qué no lo dijiste antes?- gruño. -Para que quieres verle?Se acerca a mí sin perder el contacto de mis ojos y como quiero romperlo cojo sus gafas poniéndomelas. -Porque tiene las bolsas!- respondo obvia alejándome hacia el otro lado. -¿Que hay en las bolsas?- me sigue el paso nuevamente.

-Tiene cosas que necesito, compre camisetas y un pantalón... no estoy segura... compre algo importante creo- me alejo hasta la puerta. -Solo quieres verle para eso?- arquea una ceja. -Ha es que me ha prestado dinero y quiero devolvérselo- Sus ojos se abren exageradamente. -Dios Mío, mi mujer pidiéndole prestado al servicioSe gira y aprovecho para salir de la habitación en puntillas para después salir corriendo por el pasillo. -Aisha!!!,..- sale corriendo tras de mí. El ascensor está a punto de cerrarse pero lo detienen, por suerte se cierra antes de que Maximilian pueda entrar. -Gracias- digo agitada. -No hay por qué, preciosa- le doy una mirada, oh vaya, definitivamente debí haber venido a Grecia en mis tiempos de soltera. Que hombre tan atractivo, lo observo completamente, lleva una playera que le deja ver el brazo completamente tatuado y parte de su pecho, expansiones pequeñas en las orejas y el cabello revuelto. Dios Mío! -Ese tipo es tu hermano?- pregunta y creo que él también me estaba analizando completamente. -Sí, hermanastro pero es algo sobreprotector- me cojo de hombros, Si Maximilian se entera de que dije algo así me matara.

-Cómo te llamas? Creo que te he visto alguna vez.- me quito las gafas. –Uua, Ya se quién eres te vi en la demostración de los F1, eres la nieta de Piero no es así?- sonríe emocionado y yo asiento. El ascensor se abre, ambos salimos y nos quedamos mirando la verdad es que esta muy guapo no tanto como mi marido pero lo está. -Tenéis lo mejores autos y oh vaya tu hermano James Lauren es increíble le dio en el trasero a los americanos en la carrera pasada- Uau, el chico sabe mucho y espero que Maximilian no le escuche. -...lo siento creo que te he abrumado. Soy Priseos- se pasa una mano por el cuello avergonzado. -Aisha. Te gustan mucho los autos?- pregunto. -Si, me encanta verlas y siempre apoyo a tu hermano es un as en la pista- le sonrió agradecida. -AISHAAAAA!!!Ambos volvemos la mirada. -Timeus? Tyrone? Que hacen aquí- los gemelos se acercan corriendo hasta a mi, regreso la mirada a Priseos que me observa sigilosamente. -Nos podemos ver después?- pregunto. -Hay una fiesta en la playa esta noche, te invito mis amigos estarán emocionados de conocerte, aman los F1 y las carreras- sonríe. -Te veré entonces- se despide con un guiño y se aleja.

-Veo que no pierdes el tiempo querido- Que hace esta bruja arpía aquí. Maximilian como les hayas llamado tú te juro que te castro. -Agatha, es un placer verla, viene a controlar que quiera robar algo del hotel? Porque le he puesto el ojo a las ventanas tal vez puedan servirme en Londres.- sonrió. -Eres una...- se ve interrumpida por mis suegros. -Aisha, que tal va todo?- ambos me aprisionan en un abrazo que me asfixia. -Cuando habéis llegado?- pregunto ocultando la expresión de decepción que me da. -Hemos recién llegado, Achilles y Apolo nos han ido a traer temprano- así que ahí estaba Achilles. -Es un gusto teneros aquí suegros y cuñados claro- sonrió, Agatha hace un sonido extraño. -Aisha- Maximilian sale hecho furia del ascensor. -Hola, cariño- sonrió y le doy una mirada de "me las pagas". -Buen Día familia- me coge por la cintura. -Aisha, Eros que bien se os ve juntos- Uff, el abuelo se acerca hasta nosotros pero viene con alguien más un hombre que tiene aproximadamente la edad de mi marido. -Urian- susurra Maximilian y supongo que es el nombre del tío. -Eros tiempo sin verte querido primo- Uau, es obvio que no se llevan tan bien que digamos. Primo!!

-Ella debe de ser tu preciosa esposa eres justo como te han pintado- coge mi mano para darle un beso y creo que hace una mueca al ver mis tatuajes pero no estoy segura. -Deja a mi mujer- Maximilian aparta su mano de la mía. -Tranquilo, si se nota que la chica te quiereAmbos se desafían con la mirada y de pronto el ambiente se pone tenso en todo su esplendor, interesante atmósfera que forman ambos. -Tengo que ir a ver algo con Achilles, os veré pronto. Te Amo Maximilian- sonrió besando su comisura y él se queda helado sin saber que decir. Camino hasta la entrada del hotel donde para mi buena fortuna me encuentro a Achilles con mi mochila. -Achilles!!!!- grito haciéndolo sobresaltar. -Señora Kirgyakos sucede algo?- Polo sale de no sé dónde con el rostro preocupado. -Solo quería pillar a Achilles y lo he logrado les he pillado a ambos- sonrió divertida. Achilles me extiende la mochila. -Disculpe el atrevimiento por meter sus cosas en la mochilase sonroja un poco. -No te preocupes en un buen detalle y gracias, también quiero devolverte tu dinero- le entrego el fajo de billetes con algo más que le quite a Maximilian. -No tenía por qué, señora...Aisha- corrige.

-Gracias por haberme llevado sin informar, os veo luego.sonrió dándome la vuelta y caminar al hotel nuevamente. Un desayuno con la familia Kirgyakos, un evento interesante como siempre, no es necesario ser genio para saber que Maximilian y Urian no se llevan para nada bien, Urian es hijo de Agatha así que entiendo por qué es como es un sacón como su madre y aunque es guapo su actitud de mierda lo tira a la basura. -Aisha, a que te dedicas?- pregunta con interés e intromisión muy mal disimulada. -A ser la mantenida de Eros claro está- Esa vieja bruja. -Agatha, por favor- Mi suegra le da una mala cara. -Urian, en realidad me dedico a robar bancos, estafar a las personas y de pasatiempo me caso con hombres ricos por unos meses- sonrió mordisqueando un trozo pan. Los gemelos sueltan una carcajada, Maximilian se atraganta con el jugo y mis suegros ríen negando, la cara de Agatha se convierta de un rojo fuego del coraje. Urian me mira interesado y creo que divertido pero no lo se con certeza, esta familia es una completa rareza para la sociedad tanto que podrían ser una prueba científica. -Ten una copa de vino- El abuelo me pasa una copa. Veo de reojo a Maximilian que lo mira y después me mira a mí. -Es muy temprano para beber vino abuelo no quiero que mi mujer se maree- Doy un suspiro aliviada. Detesto el vino. -Entonces ten come un poco de manzana- me ofrece un trozo de manzana con un palillo.

-Gracias- lo cojo observándolo detenidamente. -Dame un poco- Maximilian señala la manzana, se la ofrezco y la come toda le doy una mirada agradecida y asiente. -Sois muy románticos- Airlia nos observa detenidamente –Me alegra de que mi hijo por fin haya encontrado alguien- me da una mirada melancólica. -Tienes razón tía, desde Xandy no creí que conocerías a otra mujer que te gustara y sobre todo que sea británica...Quien es Xandy? -Urian por que no te callas- vaya, el abuelo le mira furioso. Que tiene con que sea británica? Algo malo o bueno? Maximilian se ha puesto tenso, le doy un apretón en la mano y le acaricio inmediatamente se relaja y me observa le sonrió y hace una pequeña mueca en forma de sonrisa. -Bueno chicos que os parece divertirnos? Aisha propones algo para esta tarde?- Timeus cambia el tema cortando la tensión que no sé por qué se formó. -Por la noche me han invitado a una fiesta os apetece venir conmigo?- invito y espero no meterme en problemas por haber conocido a Priseos. -Fiesta?- Maximilian me mira frunciendo el ceño. Si Maximilian se entera de que le dije que es mi hermanastro...  -Una Fiesta!! Enhorabuena, iremos contigo cierto Tyrone?- los gemelos se ponen a decir cosas que no logro ponerles atención.

Le doy un trago al jugo sin ver a Maximilian que me observa intensamente y con esto quiero decir que esta molesto. -Cariño, vamos a dar un paseo?- Maximilian se pone de pie cogiendo mi mano. -Os veo pronto- me despido siguiendo el paso de Maximilian. Caminamos a paso rápido por la entrada del hotel y por el agarre fuerte se que me he metido en un lío con chimpa. -AISHA!!!-gritan por atras. Maldición, Que he hecho mal? Me suelto del agarre de Maximilian y este observa detenidamente al chico que se acerca casi corriendo hasta mí. -Priseos! Que sucede?- Vuelve a ver a Maximilian y le sonríe. -Cuando les he contado a los chicos que estas aquí se han puesto locos y han organizado una corrida quieres unírtenos?pregunta con cierto nerviosismo. -Corrida?- pregunta Maximilian. Me sujeta fuertemente de la cintura. -Pues, no lo sé.- correr?-No lo he hecho en un tiempo-Puedes venir solo a ver si quieres, sería un completo honor tener a la hermana de JL con nosotrosPriseos se percata del agarre de Maximilian pero no le toma importancia, así que sigue sonriéndome. -Está bien, os veré esta noche- sonrió.

-No, no ira- gruñe chimpa furioso. Chimpa se da la vuelta para contestar una llamada que supongo es urgente pero el cabrón no me suelta de su agarre, no me ama pero me quiere que no vuelva a ver a otro tío, que se supone que haga cuando el final de esto llegue? Comprar un gato y criarlo mientras envejezco?  -Te veré entonces, no hay problema en que vayan los gemelos que viste hace rato?-No, claro que no también puedes traer a tu hermanastro y a quien quieras- sonríe alejándose. -Hermanastro? A quien se refiere a mi? Oh Aisha no me digas que me has negado como esposo por que me enfadare en serio- me suelta de golpe y noto cierto dolor en esa parte. -Deja de tomarme así, quieres que termine con otros moretones?- pregunto sobándome esa parte, su rostro cambia de enojo a preocupación y logro que olvide el tema del hermanastro. Toma mi playera subiéndola un poco, se agacha y besa la parte enrojecida, como puede hacer cosas así y no hacer que le quiera? -Lo siento- susurra apoderándose de mis labios. Dios! Besa de maravilla y me dejo llevar por sus labios. -No quiero que vayas a esa "corrida" puede ser peligroso además quien es ese chico tatuado? De donde sabe quién eres?- habla un poco más tranquilo de lo que pensé. -Me ha visto en la exhibición de los F1 con Piero y pues me conoce por James- me cojo de hombros restándole importancia.

-De todas maneras, es peligroso- acaricia mi labio inferior. Se queda mirándome por largos minutos, verdes contra rosa claro y un deseo en el medio que es más que evidente. -Tengo algo para ti- me rebusco en la bolsa trasera del short y saco la pulsera que compre. -Qué es?- logro ver un poco de curiosidad en sus ojos. -Es para ti, tiene la fecha de nuestra boda, tengo una igual mira- levanto la mano mostrándosela. –Es por haberme salvado del vino y de la manzana-sonrió. -Gracias- esa voz ronca otra vez. Se la pongo mientras me observa intensamente, le deseo. Es una pulsera sencilla pero que representa el cariño que le tengo y quiero que la conserve para el momento en que nos separemos pueda recordarme. -Si sigues viéndome así podrías quedarte bizco- sonrío. -Es porque eres hermosa y si te dejo tomar vino me quedare viudo antes de lo cante el galloMe coge de la cintura para acercarme a sus labios, quisiera que pudiéramos estar así por mucho tiempo pero se que es casi imposible, me he decido no pensar en eso por un rato y vivir el momento con mi chimpa.

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Capítulo 22 -Señor Griego - Dreame A las tres de la tarde Maximilian me tiene retenida en la habitación y ¿es malo? Pues si, estoy sola, chimpa pude ponerse pesadito siempre que quiere, no tiene nada de malo que quiera ir a una carrera, es verdad que tengo tiempo sin hacerlo alrededor de un año o algo así, chimpa no logra comprender que mi familia se dedica a este y por ende yo también, puedo y quiero hacerlo.

-Que tal va todo por Grecia??Tras mi encierro lo único bueno es que puedo hablar con Jess sin interrupciones y la verdad también es por que la extraño, no solo ha ella extraño Inglaterra en si.   -Más bien que mal- suspiro. Altibajos que voy superando.

-Quieres que vaya por ti?-Jess, apenas han pasado dos días- rió.

-Te extraño, no hemos estado tanto tiempo separas y es agobiante vivir con dos fenómenos con Chazz y Ronald pueden ser algo desesperantes, me he planteado vivir con Cassie pero no estoy segura todavía- suspira con total agobio. -Han tendido problemas?- pregunto preocupada, si Cassie le hace algo...no se lo que pueda pasar.

-No, es solo que me da... ya sabes... dar el paso...-

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-Tienes miedo de que te rechace? Por Dios, Jessie eres sensacional mira si no es por que somos como hermanas y yo no tuviera un marido medio raro, seguro me casaba contigo en este mismo instanteDa una carcajada que me logra contagiar.

-Tonta, te quiero y sabes que si ese marido raro te hace algo puedes llamarmeTirada en la cama contemplando la nadadespués de haber pasado un largo rato conversando con Jessie, por fin mi marido se asoma para ver si estoy viva o si necesita sacar mi cadáver y enviarlo por fedex, que clase de hombre se puede ver tremendamente sexy aun con unos pantalones cortos y una camisa de vestir a juego? Solo chimpa. -Aisha- dice suave acariciando mi nombre con sus labios.  En donde cojones ha estado toda la tarde?  -Maximilian- gruño Me analiza a cuerpo completo caminando a paso lento y pausado hasta mi lado.  -Desea algo Señor Kirgyakos?- finjo una sonrisa. -Solo la deseo a usted Señora Kirgyakos- susurra. Sus ojos se encuentran con los míos llenos de deseo, mi cuerpo inconscientemente reacciona ante sus palabras, Dios Mío! Qué bueno esta. Se posiciona sobre mí sin dejar caer su peso pero si poniendo la suficiente fuerza para que no me pueda mover, deja caer su cabeza en mi cuello, su suave cabello y su respiración me hace estremecer. 

-Maximilian, NO!- susurro. -No qué?- gruñe mordisqueando mi cuello. Como no amar a este hombre? Por que tiene que ser la sensualidad griega personificada? -Quieres quedarte conmigo lo que resta del día?- propone. Así que eso es? Lo está haciendo para que no pueda salir... capullo arrogante, ni me ha dejado ir por la playa a disfrutar. -Que más quisiera pero tengo un compromiso- me muevo tratando de zafarme pero es casi una roca. -No, es peligroso, no iras.- gruñe aprisionando mis labios. Sus labios... Besa tan bien. -Maximilian por favor, puedes venir conmigo si tanto te preocupa- pido. -No- dice enfadado. Que cambios de humor tan interesantes los de este hombre. -Oh me dejas ir por las buenas o simplemente me voy por ahí y regreso hasta mañana?- le doy a escoger, porque de verdad que no me gusta que se ponga en ese plan. -Aisha, porque nunca puedes hacer lo que te piden?- se vuelve a hundir en mi cuello. Ruedo los ojos. -Mi familia se dedica a los autos, tu ya has competido con James...-

-Y perdí- gruñe molesto. Oh, Italia que buenos recuerdos me has dejado. -No es el caso, mi hermano me ha enseñado mucho y tengo experiencia antes competía lo deje por que quise dedicarme a mis estudios por completo, amo los autos me viene en la sangre y me emociona poder volver hacerloMe mira fijamente por unos largos segundos analizando lo que le acabo de decir. -Cuando corriste por primera vez? Me refiero a que edad?A que viene la pregunta? -Diez años creo, lo hice con mi padre, me enseño a conducir-Tan pequeña? Dios Mío!- niega con desaprobación. -No exageres, las normas de seguridad son infranqueables, mi padre era incapaz de ponerme en riesgo, cuando éramos pequeños... me refiero a Ronald, Chazz y Jessie, tuvimos nuestros propios carros pequeños para pasar el rato, siempre competíamos entre nosotros claro que bajo la estricta mirada de nuestros cuidadores-hago una mueca. Hemos pasado muchas cosas juntos, les quiero mucho ellos son parte de mi familia...y hay un tatuaje que lo muestra. -Vaya!! Habéis tenido una bonita infancia, por el tiempo que conviví con vosotros me he dado cuenta lo mucho que os queréis como una familiaSe levanta, dejándome por fin escapar de su agarre, me extiende una mano y lo miro confundida. -Tienes que prepararte para una carrera- sonríe de lado.

Me levanto de golpe, tirándome en sus brazos emocionada. -Gracias- beso sus labios. -Polo revisara el auto antes de que te subas, es un experto en autos- me mira serio. -Así?- arqueo una ceja, no lo sabía. -Si- se coge de hombros. 

A las 5 de la tarde me encuentro en la pista poniéndome un traje que ya ha pasado por la aprobación de chimpa que se tomó su tiempo examinándolo, Polo y Achilles se encuentran comprobando que todo en el auto este en completas condiciones, mi marido puede ser algo paranoico y es de tenerle cuidado. -Lo siento, Priseos es enserio- sonrió apenada. Maximilian llego como un vendaval anunciándole que es mi esposo y que si algo llegase a pasarme... bueno ya comprenderías a chimpa. -Soy yo quien lamenta no haberte encontrado antes que tu sobre-protector esposo- se coge de hombros. Aunque el comentario esta demás, prefiero eso a que se moleste conmigo. -Listo para una carrera?- pregunto entusiasmada. -Listo, te veré en la línea de salida, solo es de dar la vuelta, no te preocupes tenemos todos los permisos para hacer la carrera- me sonríe y estoy segura que Maximilian le ha dicho algo acerca de eso.

Camino hasta el coche que efectivamente Polo y Achilles le han dado el visto bueno a todo, pero no esta demás darle un vistazo por mi cuenta. Conduciremos carros normales, algo muy sencillo y no es peligroso pero nunca está de más usar las protecciones, nunca se sabe cuándo puede pasar algo. -Aisha, ten todas las precauciones por favor- Maximilian se pasa la mano por el pelo con notable preocupación. -Tranquilo- me acerco dándole un casto beso en sus labios. -Cuídate si? Estaré justo ahí con los demás- me señala a un lado, donde están los gemelos, Polo, Achilles e incluso Urian que ha venido, me dan una seña de apoyo con las manos y yo les sonrió. -Estaré bienMe alejo de él, pero me detiene tomándome del brazo. -Cuídate- me besa. Me alejo esta vez si llego hasta el auto, converso un momento con los corredores que  no tengo idea porque se toman fotos conmigo, recibo halagos unos apropiados y otros subidos de tono, vuelvo a ver a Maximilian que tiene la mandíbula apretada no sé si del enojo o si de la preocupación. Urian nos mira a ambos con cierto interés y de verdad que no entiendo por qué ambos parecen llevarse mal pero están juntos hablando de algo. Los gemelos miran los autos totalmente emocionados. Polo y Achilles también miran a todas las personas como si alguna representara algún peligro. Me posiciono con el auto en la línea de salida, me siento completamente extasiada y entusiasmada, un año ha pasado desde que no lo hago y no sé si he perdido el toque, el motor

potente del auto me hace suspirar, aún recuerdo cuando mi padre me dejo conducir uno de estos por primera vez a mi sola y sin acompañante. La chica comienza a mover las banderas con cierta coquetería hasta dejarlas caer y dar por iniciada la carrera, Priseos y el otro chico... cual era el nombre... Rank o algo así me pasan, pero un rápido movimiento los adelanto, solo son 10 km esto es pan comido, Rank vuelve a posicionarme a la par, le vuelvo a ver y me sonríe emocionado le devuelvo el gesto adelantando rápidamente, cruzamos e iniciamos el viaje de vuelta, Rank no me da mucho tiempo de ventaja, conduce muy bien no hay otra verdad más que esa, Priseos se acerca a nosotros, adelanto a Rank cuando ya se observa la línea que me es obstaculizada casi de inmediato por una cortina de humo que me tapa la vista. Qué demonios!!! No logro ver nada, un golpe en la parte trasera del auto me exalta....varios golpes mas, otro golpe más y perderé el control del auto y el humo no ayuda mucho. Otro golpe aún más fuerte... -Maldición-

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Capítulo 23-Señor Griego - Dreame La preocupación que me está matando, no hubiera dejado que compitiera, tras largos minutos de espera por fin veo el auto de Aisha acercarse a toda velocidad. Va A Ganar!!! Aunque hubiera preferido que no hiciera semejante cosa, no puedo hacer que haga lo que le pido y bueno su familia se dedica a esto después de todo. Es una gran corredora de eso estoy seguro. No quiero que le pase nada. ¿Por qué? El auto se acerca cada vez más, dejo salir una sonrisa de satisfacción que se esfuma casi al instante cuando una cortina de humo se empieza a expandir, se me detiene el corazón que ya me ha empezado a doler, Dios Mio! Aisha! El auto del otro chico esta en llamas y este a perdido el completo control haciendo que golpee el auto de Aisha por la parte trasera, Dios Mio!! Me quedo como imbécil observando la escena, trato de correr hasta ahí pero Urian me lo impide. Maldita sea. -Suéltame, tengo que ir por mi mujer- gruño tratando de soltarme. -Estará bien lo lograra- hace una mueca sin expresión. -Como lo sabes, maldita sea-

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-Ella sabe cómo hacerlo- dice casi inaudible pero logro entenderlo. Lo sabe? Me quedo observando los dos autos que giran por la pista, Aisha! Al cabo de unos segundo hace una maniobra increíble lo que la hace salir del control de los golpes del otro auto. -AISHA!!!- grito. Urian mi suelta. Salgo corriendo hasta donde el auto se ha detenido, seguido de Polo y Achilles que corren hasta el auto. Un camión de los bomberos se acerca y también una ambulancia. -Aisha- susurro. La puerta se abre de golpe, Aisha se quita el casco dejando que su largo cabello claro caiga por sus hombros alborotado. -Eísai entáxei ? Theé mou , eícha schedón mia kardiakí prosvolí– levanto la voz muy... ¿Enojado? ¿Histérico? ¿Enfurecido?... ni siquiera sé que es lo que siento en este momento. -Hola- sonríe nerviosa. Maldición sus ojitos rosa están decaídos, la jalo hasta mi pecho acariciando su cabello, me coge con fuerza por la espalda, su mejilla se estampa en mi pecho provocándome un leve cosquilleo. Está bien! Está en mis brazos y sé que está bien. No puedo permitir que algo le suceda, no mientras está a mi cargo. Y luego Maximilian? Te divorciaras de ella y otro hombre que la merezca llegara para cuidarla...

NO! Ella es mía. -Lamento haberte preocupado- susurra distrayéndome del rumbo que han tomado mis pensamientos. Theé mou! Que haré con esta chica? La envuelvo en un abrazo más fuerte, se coge aún más a mí y es deliciosa la sensación de tenerla en mis brazos de esta manera. -Estas molesto?- pregunta. -Más que molesto, estoy furioso contigo y con todos- gruño. Se supone que eran autos seguros, que hubiera hecho si llegase a pasarle algo a Aisha, por alguna razón me preocupa su seguridad más de lo que debería y no sé por qué me sentirá desolado si llegara a perderle. -Aisha!!Timeus la suelta de mi agarre abrazándola y a este se une Tyrone. Hermanos alejen sus garras de mi mujer. -Venga, chicos que estoy bien, no ha pasado nada- se coge de hombros despreocupada haciendo que mi cabreo aumente. Que no ha pasado nada?! Dios Mío! Pero si me he sentido a morir al momento de ver que estaba en peligro, no sé qué hubiera hecho si le pasara algo, nunca pero nunca volveré a dejar que suba a un coche de esos. -Has hecho una maniobra excelente no podía esperar menos de ti- Urian le aplaude lo que acaba de suceder? -Gracias- susurra Aisha.

Ella me mira en silencio y agradezco que no diga más porque siento que voy a perder el control en cualquier momento, vuelvo la mirada hacia todos lados buscando al tipo que arrastro a mi mujer a esto, nuestras miradas se cruzan y lo veo estremecerse... Oh si, idiota te advertí lo que pasaría. Me dispongo a dar el paso hasta ese sujeto pero los delgados brazos de Aisha me sujetan, bajo la mirada hasta ella que me observa con esos ojitos preciosos que tienen, mi cuerpo se relaja automáticamente, la cojo en un fuerte abrazo. Que me está pasando? -Gracias por estar aquí conmigo- susurra en mi pecho. La aprieto aún más en mi cuerpo. -Me alegro de que estés bien y lo has hecho excelente-Ha! Me está halagando Señor Kirgyakos?-Es usted todo un personaje Señora Kirgyakos- niego aliviado. 

Al final termino hipnotizado por ella nuevamente, desde que ha dicho que me "ama" cedo a cualquier cosa que me pide, con la esperanza de que no salga huyendo de mi lado, aún no estoy seguro que sienta algo por ella pero quizá podría intentarlo? Bueno ella me ha ayudado sin importar que era un completo desconocido para ella, no puso condiciones ni nada y hasta ahora me siento completamente diferente a lo que era antes, con ella me siento libre... feliz... feliz porque está a mi lado. Max eso es amor. Sub... por favor no comiences. -Lamento haberte asustado- susurra.

Me quedo recostado en la puerta contemplándola tirada en nuestra cama, podría ser más hermosa? Solo con una camiseta y unos pantalones cortos? Sus ojos rosa me observan con picardía e inocencia. Perfecta una palabra que puede describir a mi esposa. -Me has hecho enfurecer muchoSe tira en la cama y le da palmaditas invitándome a seguirla, camino hacia ella sin dudarlo por un segundo me tiro a su lado observándola... contemplándola... adorándola. -Lo siento, también me asuste un poco pero es algo de lo que tengo experiencia y también sabía que si algo me pasaba... tú te quedarías sin esposa y por ende sin tus empresas...no quería arruinar tus planes- ríe mientras da un largo suspiro. Su ironía puede ser muy desesperante. -No hablemos de eso- gruño. Esas empresas serán mías de todas maneras y ahora lo único que quiero es apreciar su compañía. -Por qué las necesitas tanto?- pregunta. No podría decirle. -Aisha, no hablemos de eso- insisto. Sujeta mi mano dándole suaves caricias que me relajan completamente el hecho me desconcierta pero quiero el contacto, paso mi brazo bajo su hombro acurrucándola en mi pecho. -Maximilian... no hagas esto- susurra tratando de alejarse pero no se lo permito. -Eres mi esposa- gruño inhalando el olor de su cabello.

-Hasta cuándo? Maximilian no puedo hacer esto, primero dices una cosa y luego te comportas de otra... creo que no podre seguir haciendo esto por mucho tiempo- se separa de mí bruscamente. -Aisha- digo frustrado. No quiero hablar de sentimientos, que le cuesta solo vivir el momento. -Aisha nada, eres un raro... sé que me ocultas algo y hasta ahora no he preguntado porque no quiero meterme en tu vida. Te Amo pero no logras entenderlo, no es que quiera que te sientas obligado conmigo pero vamos, te comportas como si quisieras cuidarme y protegerme como si yo te importara.-Me importas y quiero cuidarte- suelto bruscamente. Es la verdad, quiero cuidarla y protegerla saber que está segura conmigo, como puede pensar que me gustaría descuidarla si lo único que quiero es tenerla. -No! Deja de decir esas cosas, me confundes- se levanta de la cama alejándose de mí.-No tengo miedo de sentir lo que siento por ti, tengo miedo de que esto dure tanto que no pueda evitar salir lastimada, puede ser egoísta de mi parte pero no me interesa salir lastimada por tu jodida ambicióndice exasperada. Está furiosa conmigo pero no entiendo por qué suelta esto de repente, no sé qué es lo que siento por ella pero podría intentarlo.  -No voy a lastimarte- gruño acercándome a ella. -Has dicho que no me amas, has dicho que lo único que te interesa son tus impresas, me he casado contigo sin condiciones, he venido a Grecia por ti a conocer tu familia...

puedo aguantar a la pesada de tu tía solo por ti pero no creo poder continuar, consigue lo que quieres y me largo.- gruñe caminando de un lado a otro. -Solo han sido unos días- susurro. Sumandole lo de Italia e Inglaterra, llevamos aproximadamente un mes de casados y unos dias en Grecia, tan pronto se ha arrepentido? -Unos días que me han parecido interminables- gruñe.-Sé que han sido menos de una semana pero Maximilian todo esto es muy raro, pase de tener una vida tranquila a una de casada, quizá no pensé todo esto antes pero no creo que pueda continuar por tanto tiempo, necesito estar con alguien que... ya sabes-Que te amé- analizo lo que dice. Tiene razón, su vida es completamente diferente a la mía y a la de mi familia pero de todas maneras cambio todo eso por mí, por ayudarme. Te Ama Maximilian. No quiero que se vaya y no puedo dejar que otro hombre la tengo, menos el imbécil del italiano ese besándola y tocándola. NO! No puedo permitir que pase. -Yo... puedo intentarlo- digo bruscamente. Se detiene en seco dándose la vuelta lentamente y verme incrédula.- Puedo intentar que esto funcione, ya sabes como una pareja de verdad-No quiero que te sientas obligado te lo he dicho antessusurra negando. –Iré por algo de comer, hablaremos después- se da la vuelta y sale dando pasos largos.

Otra vez me deja como si nada, aun no logro entender cómo es que puede dejarme sin decir más. Camino frustrado de un lado a otro de la habitación. Solo llevamos unos días... puedo intentar quererla, puedo hacerla feliz... solo necesito aprender a quererla. Mi celular comienza a timbrar, esperando que sea mi esposa contesto.

-Te quiero en mi habitación en este instante- cuelga sin decir más. Ahora que necesita? Justo en este momento tenía que llamarme? Ahora que estoy hecho un lió? Salgo de la habitación a paso rápido hasta la habitación donde esta hospedado, toco la puerta e inmediatamente se abre. -Buenas Noches, que sucede abuelo-Hijo, ven siéntate quieres algo de beber?-  -Una copa no vendría mal-digo -Problemas con Aisha? Por la carrera? Urian me dijo que es una maestra en la carretera- se aleja hasta un segundo para luego entregarme una copa de vino.  -Si, es magnifica- sonrio dandole un trago.  Se sienta frente a mi, dedicando una de esas miradas inescrutables que le caracterizan. -Eros, necesito que hablemos sobre las empresas como ya has hecho lo que te he pedido, te has casado con una preciosa chica que me sorprendió que fuera inglesa pero es una chica muy hermosa e inteligente, que ojos tan preciosos los que tiene, has elegido muy bien- Aisha le ha agrado.

-Ella es impresionante- sonrió. -Lo es, pero... para poder darte todo necesito que tengas un hijo ya sea niña o niño. No puedo fiarme del todo contigo- me mira serio. Un hijo? Dios Mío! -Abuelo, Aisha y yo somos muy jóvenes, no queremos tener bebes, no aun- me levanto de la silla. Aisha nunca querrá esto, apenas tiene 21 y ademas acaba de decirme que se ira tan pronto obtenga mis empresas. -Por qué haces esto? Abuelo, me he casado, tengo un gran imperio que e construido yo solo... no puedes simplemente obligarme a tener un hijo, esas empresas sabes que son mías-Lo son, claro está, eres mi primer nieto y se que te las mereces pero la sangre podría traicionarte-No, no soy como mi madre-Calla, tu única madre es Airlia y ya... esa bruja que te engendro no tiene derecho a que le llames así- gruñe negando. -Sí, Airlia es mi única madre. Pero tienes que entender que no soy como esa mujer, ella ya esta muerta y yo soy diferente soy tu nieto-  -Tu padre tiene toda la culpa al haberse metido con esa bruja, Aisha no es como esa mujer , aunque ambas son británicas son muy diferentes-Ella es diferente, es preciosa y es una buena chica- gruño. No puede comparar a la mujer que me abandono con mi preciosa chica, ambas son diferentes.

-Aisha lo sabe?- pregunta. Me tiro en el sofá nuevamente pasándome las manos por el cabello. -No y no lo sabrá nunca- le miro serio. Nunca, Aisha me abandonaría si supiera que soy un jodido...bastardo. -Deja de pensar que eres un... ya sabes qué. Eres lo mejor que llego a esta familia hace 28 años y eres y seguirás siendo el primer Kirgyakos- se acerca a mi dándome un golpecito en el hombro. -Abuelo, no puedes decirle nada a Aisha, ella dejaría de amarme- pido. -Tu sabrás cuando decirle. Pero lo del bebe sigue en pie, si quieres esto, dame un bisnietoEntro a la habitación nuevamente, Aisha esta tendida envuelta entre las sabanas, la poca luz que entra por la ventana le pega en su suave piel, sus labios entreabiertos, su cabello expandido por toda la almohada... preciosa.  Me meto a la cama junto a ella, acurrucándome en su pecho con cuidado de no despertarla, su suave respiración me relaja. Toda ella me relaja.  Un hijo.  Tengo que tener un hijo. 

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Capítulo 24 -Señor Griego - Dreame Salí temprano de la habitación antes de que Maximilian despertara, no quiero seguir hablando del tema que dejamos a medias ayer. Intentarlo? Intentar qué? Quererme para que no salga huyendo de su lado? Claro después de casi dos meses de matrimonio quiere intentar quererme? Especialmente cuando conozco a su familia? Maximilian a veces pienso que todo lo haces con el propósito que sea beneficioso para ti, pero a veces pareces tan sincero que me confundes. Camino en dirección a las mesas de la terraza del hotel, un hermoso día, el mar se encuentra pacifico me quedo completamente enfrascada en el sonido de las olas. -Buenos Días Aisha- Urian se sienta frente a mí con notable diversión en el rostro. Dios mío! La familia Kirgyakos es tremendamente extraña, otro que viene a agobiarme con la típica pregunta. ¿Cuánto quieres para que dejes a Maximilian? -Buenos Días, si vienes a preguntarme cosas de mi matrimonio o a ofrecerme dinero, te informo que ya he tenido mucho por parte de tu familia-gruño. Tranquila Aisha, trae paz a tu interior y todo estará bien.

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-Que va, se lo suficiente de ti, no necesitas dinero de nosotros, por cierto ayer hiciste una maniobra asombrosa, no podía esperar menos de la hermana pequeña de James Lauren- me guiña un ojo. Uau. Como cojones sabe eso? Dios Mío! Le habrá dicho a su abuelo?  -Tranquila, lo supe desde el momento en que te vi, recuerdas que te dije que eras exactamente como te pintaban-Creí que lo decías por tu madre?- esa vieja. Que mierda! Como conoce a mi hermano? -Pues no, me refería a James habla maravillas de ti, sé que eres una chica muy sagaz e inteligente, lo que me lleva a preguntarme como llegaste a casarte con Eros solo para ayudarleQué? -Te equivocas, nos hemos casado por amor- suspiro. Por lo menos de mi parte si hay amor. -Le amas?- pregunta pasando sus largos dedos por su barbilla. -Sí, lo amo- afirmo. -Creo que solo estás haciéndole un favor a Eros, os he escuchado discutir hace un par de díasLa que me lleva. -No te preocupes no le diré nada a mi abuelo- suspiro aliviada. -Porque?- pregunto pero solo me dedica una media sonrisa.

Cambia de posición en la silla observando hacia el mar, por un momento lo agradezco y aprovecho para analizar sus facciones, es atractivo, con el cabello oscuro y una barba corta muy bien cuidada, su aspecto da a entender que es una persona muy limpia y que se toma su tiempo en cuidarse. -De donde conoces a James?- gira dedicándome una sonrisa. -James no te hablo sobre el nuevo videojuego que quería sacar al mercado?Eso que tiene que ver. -Creo que menciono algo pero dijo que era solo una idea-Bueno mi compañía será la encargada de darle una nueva animación 3D. En un rato estaré volando a Italia para terminar de hacer los acuerdos para el diseño, voces... etc.- abro los ojos completamente sorprendida. Uau, significa que va ver a mi hermano en unas horas. -No puedes decirle a mi hermano de esto, por favor Urian. Ya le he puesto en claro las cosas a Maximilian- pido. Me observa con cierta interrogativa y se que quiere preguntar algo pero no dice nada. -Confías en Eros?- pregunta. -Yo... se que me oculta algo y quisiera que no me ocultara nada pero pienso que lo único que le interesa son esas empresas-Tienes un poco de razón, no te digo que no confíes en Eros, es buena persona pero mi abuelo puede ser un pesado y pedirle cosas como no es ¿un hijo? para darle las empresasdice como si fuera una probabilidad.

¿Un hijo? Nunca. -¿Hijo? No podría tener un hijo con Maximilian solo por complacer a su abuelo, a parte no creo que vuestro abuelo este tan chiflado- me cojo de hombros. Maximilian no podría hacer eso creo. -Tienes razón nuestro abuelo es un chiflado en toda su extensión y lo del hijo solo lo digo como si fuera una posibilidad-Pues pareciera que sabes algo que yo no sé- espeto fastidiada y no sé por qué. -Que va, solo lo digo por decir. Eros es buena personasusurra. Oh, vaya. -Creí que no se caían bien?-Es mi madre la que siempre anda con tonterías- suspira frustrado. -Aisha, cariño- Maximilian se acerca a mí depositando un beso en mi coronilla. Me giro hasta llegar a sus labios. No podría, simplemente no podría hacer tal cosa por unas empresas. -Buenas Días- susurra. -Buenos Días- sonrió. Urian se levanta haciendo un estrepitoso sonido con la silla, observa fijamente a Maximilian y este hace lo mismo dedicándole una mirada furioso.

-Que haces con mi mujer?- espeta furioso. -Solo platicábamos, ya sabes de la carrera- Urian le da un sonrisa sin expresión. -Es verdad?- me pregunta y asiento. -Necesito hablar contigo-Que quieres?-Me entere que hablaste con el abuelo ayer- arquea una ceja y Maximilian se pone tenso. -Vamos a dentro- gruñe. -Te veré después, mi vuelo sale en unas horas así que creo que ya no te veré Aisha- se acerca a mí. -Saluda a mi hermano de mi parte- susurro en su oído. Maximilian nos observa incrédulo y hasta en un punto furioso. -Hasta pronto- asiente y se va con Maximilian. Los observo caminar, Urian le dice algo y Maximilian me vuelve a ver rápidamente con sorpresa creo, se sientan en otra mesa muy alejada de donde estoy yo. Un mesero se acerca por fin y me ofrece algo de beber, un jugo no vendría mal, acompañado de unos panquecillos de vainilla. Urian le dice algo a Maximilian y creo que es una amenaza pero no estoy segura, cambio de posición en la silla para poder tener un poco mejor de vista. Maximilian le dice algo y agacha la cabeza, Urian pone la mano en su hombro con el rostro un poco más tranquilo, ambos me vuelven a ver y me atraganto con el jugo, sonríen y vuelven la mirada. Decido restarle importancia y regresar la vista al mar.

-Aisha cariño, buenos díasLa Señora Airlia se sienta frente a mí y me pregunto de dónde demonios ha salido sin ser vista antes. -Buenos Días, Señora- sonrió. Le hace una seña al camarero y le traen una copa de vino. Por qué les gusta esa cosa a todas horas? -Se les ve muy bien a ti y a Eros-Gracias- sonrió dándole un trago a mi jugo. -Nunca creí ver a mi hijo casado, es lo mejor que llego a mi vida y le adoro mucho- suspira como recordando algo. -Es un gran hombre- sonrió. Como no quiero hablar de mi marido cambio de tema conversando sobre lo bonito que es Atenas y su cultura, Timeus y Tyrone se acercan a nosotros con bañadores en mano. -Chicos, tened cuidado por favor- Airlia les aconseja como si fuesen unos chiquillos. -Sí, madre. Aisha no quieres ir con nosotros?- niego. -Ella ira conmigo- Maximilian se acerca cogiéndome por la espalda. Timeus y Tyrone ruedan los ojos alejándose de nosotros. -Urian ya se ha ido?-Sí, tiene que volar a Italia para una conferenciaSe sienta a mi lado si despegar su brazo de mí.

Pasado el mediodía Maximilian por fin se anima a meterse al mar conmigo, nos dejamos llevar por el mar y por primera vez después de París le veo completamente relajado y entusiasmado, se le ve joven y jodidamente atractivo. -Vamos un poco más allá- me coge en hombros llevándome más lejos. -A como me sueltes. Te mato!- rió. -No me atrevería- ríe. Las olas nos golpean arrastrándonos a ambos, es maravilloso sentir el agua fría tocar nuestros cuerpos calientes por el sol. -Eres hermosa- se apodera de mi cuello. -Maximilian, estamos en público- riño pero solo se encoge de hombros. De un momento a otro o es gracias a lo maravilloso del mar y de que dicen que el mar siempre se lleva los problemas, estamos felices y relajados olvidando toda la tensión que hemos tenido en estos días lo que agradezco inmensamente, ver a Maximilian de esta manera es interesante no es el chimpa amargado sino solo alguien normal que disfruta del mar.  -Me dejaras surfear?- pregunto. Su rostro cambia a uno totalmente sombrío. -No, es muy peligroso. Ayer deje que participaras en la carrera y mira como terminaron las cosas hoy es nuestro último día aquí y quiero que la pasemos bien- gruñe cogiéndome en brazos. –Disfrutemos el sol un rato, tienes una piel exquisita mas con ese toque moreno que tiene ahora-

-Eso pasa por pasar tanto tiempo bajo el sol de la asombrosa Grecia- susurro besando sus labios. El resto de la tarde es así, entre risas y jugueteos de parte de chimpa y una que otra insinuación, aunque sería muy excitante hacer el amor en la arena es demasiado riesgoso. Regresando a Atenas tengo que ir a buscar a un ginecólogo. La cena es exquisita, para mi sorpresa la familia de Maximilian se fue temprano, después de despedirnos prácticamente nos quedamos solo nosotros dos, Apolo y Achilles también se han ido y regresaran mañana temprano. Supongo que Maximilian tiene planes para esta noche. -Te gusta la cena?- pregunta mirándome con apreciación. -Una cena en la terraza, observando el mar y el hermoso cielo. Estamos celebrando algo?- pregunto divertida. -Que tu estés aquí conmigo claro- Madre Mía! La voz ronca otra vez. Le doy un trago a mi coca cola conteniendo una sonrisa. -No es necesario que dejes de beber vino por mí- susurro. -Si a ti no te gusta a mí tampoco- se coge de hombros. -Tonto- susurro. -Ya has acabado? Me gustaría que diéramos un paseos por la playa- se levanta ofreciéndome su mano. -Es usted un romántico Señor Kirgyakos- digo divertida. -Usted lo vale Señora Kirgyakos-

Caminamos a paso lento por la arena suave dejando que el agua salada toque nuestros pies, es asombroso, meto la mano en el pantalón de chimpa buscando su celular para tomarnos un par de fotos. -Oye, te cobrare por sacarme fotos- sonríe haciendo poses graciosas. -Pagare lo que desee Señor Kirgyakos- digo sensualmente. Me observa conteniendo el aliento corta la poca distancia que nos separa tomándome en brazos y estampando sus labios con los míos. -Me temo que necesito ese pago en este instante- gruñe. Me coge hasta colocarme en su cintura. Madre Mia! Le deseo.  Me quita el celular de la mano cuando este comienza a timbrar interrumpiendo nuestro momento.  -Primero tengo una sorpresa para ti- sonrie.  -Otra? En donde esta el chimpa amargado que conozco?arqueo una ceja. -Acechando por ahí- se coge de hombros.  -Y mi sorpresa?-  -En 3... 2... 1... Ahora- señala al cielo.  Una explosión de fuegos artificiales se expande frente a nosotros dejándome con la boca abierta, Chimpa a hecho esto? ¿Por mi? Sus brazos se cierran aun mas en mi cintura y mis piernas cruzadas en estas lo acercan aun mas ami. 

-Maximilian es maravilloso- beso su frente.  Cierra los ojos momentáneamente para después darme esa mirada lujuriosa que tiene.  Las luces son maravillosas pero lo único que quiero es estar en la cama con mi chimpa.  -Mmm- jadeo al sentir sus labios en mi cuello.  -Lo se, yo también pero quiero que veas las luces son para ti-  -Te Amo Maxamilian-  -Lo se y quiero intentarlo- suspira y se le escucha sincero.  Ambos nos quedamos viendo por largos segundos. Maximilian. 

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Capítulo 25 -Señor Griego - Dreame Lunes por la mañana luego de pasar una estupenda semana con mi maridito no puedo dejar de sentir que algo raro pasa con chimpa, está un poco mas ¿Cariñoso? Hasta el punto de dar miedo, si se que ha dicho que lo intentara pero no deja de ser extraño. Hemos llegado a la hora del almuerzo a casa y me ha tocado comer solo con su Ajax y Airlia ya que surgió algo importante en la empresa y tuvo que ir con su abuelo y los gemelos estudian todo el dia. Bendito sea que la pesada de su tía ha tenido algo que hacer y se ha ido de viaje por unos días. -Aisha, querida que te parece ir de compras?- Airlia me mira con una sonrisa blanca, a pesar de ser la madre de chimpa que no esta tan joven que digamos se le ve estupenda y hermosa. ¿Qué edad tenía cuando tuvo a chimpa? Ajax también no parece tener más que unos 50 y tantos. -Si me parece bien, además quiero ir a una cafetería que estaba solicitando un empleado- doy un trago a mi jugo. -Trabajar? Quieres trabajar?- pregunta Ajax con cierto asombro. -Sí, siempre quise trabajar en una cafetería pero mi profesión es completamente diferente y mientras este fuera de Inglaterra me gustaría trabajar de esoAmbos me miran como si trabajar en una cafetería fuera algo de otro mundo, riquillos tenían que ser. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Eros lo ha aprobado?- pregunta. No, pero sinceramente no necesita la aprobación de nadie. -Lo hemos hablado pero no a fondo, supongo que dirá que no, pero lo haré de todos modos-Oh, vaya si quieres perfecta para mi hijo- susurra Ajax. -Iré por mi bolso si te parece y nos vamos- asiento sonriendo. Se levanta y Ajax le da una mirada de adoración, se les ve muy enamorados a decir verdad. -Lleváis mucho casados?- pregunto. -Sí, alrededor de 30 años o menos- sonríe.-Se nota que quieres mucho a Maximilian y parece estar muy pegado a ti, la verdad es que me sorprendió a primer momento, se fue de Grecia escapando de un compromiso y regreso contigo en brazosniega serio. Huyendo del compromiso? ¿Estaba comprometido? Esperen, hay muchas cosas que podía esperarme pero no algo así. -Estaba comprometido?- pregunto. Ajax parece ponerse incómodo y creo que soltó más de lo que debería. -Bueno, no es que... olvídalo- le da un trago a su café. -Nos vamos?- Airlia se acerca con una sonrisa. Me levanto, no sin antes darle una mirada a Ajax con cierto reproche. Oh Maximilian tienes algo que explicarme.

Airlia me lleva por los centros comerciales de Atenas que son extremadamente extravagantes y si son maravillosos e impresionantes pero me divertí un poco más andando por las calles comprando a vendedores ambulantes creo que es un poco más divertido. -Cariño, que te parece ir al spa tengo reservaciones- dice emocionada. -Me parece bien- sonrió. La verdad es que quisiera ir por un café. Una hora después de pasar en el bendito spa, caminamos por otras tiendas Airlia compra ropa, zapatos, accesorios y otro sinfín de cosas. Camino hasta la sección masculina mientras ella se calza otros zapatos, una corbata me llama la atención y no me imagino a nadie que no sea Maximilian usándola. -Me llevare esa corbata- le pido al chico del mostrador que me da una mirada penetrante. -Muy buena elección- sonríe. Al final termino comprando la corbata, unas playeras normales, un vestido rosa claro, un par de tenis y unas sandalias... otras cosillas por ahí que me gustara ver a Maximilian usándolas. -Estoy exhausta- Airlia se da aire en el cuello con las manos. La verdad es que también estoy cansada, sí que le gusta andar de tienda en tienda. -Igual, podríamos ir por un café y aprovecho para ver lo del empleo- opino.

-Me parece buena ideaAchilles nos lleva hasta la pequeña cafetería que tanto me llamo la atención la vez pasada, para mi mala suerte el empleo ya no está disponible. -Hemos contratado a alguien- susurra la chica apenada. -Boberías, puedes trabajar aquí, seguro que será bueno para esta cafetería tener a alguien extranjero aquí y sobre todo que tenga ese maravilloso color de ojos- el mismo tío barbudo de la vez anterior se acerca a mí de manera apresurada. -Si no se puede está bien debí haber pedido información el día que vine- le digo con una sonrisa.  -No te preocupes, soy el jefe y dueño de este lugar y me vendría muy bien tu ayuda en el local podrías ayudar a Mitsi aquí- La chica se ruboriza. -Sera bueno tenerte aquí-dice Mitsi observando de reojo a su jefe. -Por cierto mi nombre es Aisha Kirgyakos- le extiendo la mano. -Alexander Pressi- coge mi mano con una sonrisa. -Entonces cuando empiezo?-Mañana sería estupendoMe explica una que otra cosa de lo que será mi trabajo y es simplemente estar preparando los cafés con Mitsi y con Zares el otro chico que no ha venido hoy. -Os veré mañana y gracias nuevamente Señor Pressi-

-Solo Alexander no estoy tan viejo- hace una mueca despidiéndose. Airlia se emociona con la noticia de que trabajare en ese lugar pero también le preocupa de que Maximilian no lo tome tan bien y ha prometido interceder por mí. -Eres una gran chica Aisha- dice mientras el auto se estaciona en casa. -Eres buena para mi hijo ya lo he confirmado- sonríe cogiendo mi mano. -Airlia yo..-No digas nada solo no le hagas caso a sus tonterías y quédate a su lado- sonríe ampliamente. Quiero preguntarle sobre su antigua prometida pero prefiero hacerlo directamente con Maximilian. -Lo haré- afirmo aunque no se sea del todo cierto. Salgo de la camioneta con ayuda de Achilles que le gusta andar cargando mis bolsas todo el tiempo y la verdad es que no me gusta me apena un poco. -Gracias Achilles pero ya te he dicho que no es necesariogruño y él se sonroja. -Es mi trabajo Señora Kirgyakos- se coge de hombros. Ruedo los ojos y no digo más, entro a mi habitación dejando las bolsas regadas en la cama, me quito toda el vestido dejándolo caer en el suelo junto a las zapatillas, no sé por qué estando aquí tengo que usar vestido la verdad es que no me disgustan pero tampoco me gustan, camino hasta la tina para llenarla y esparcir las esencias de vainilla, al cabo de unos segundos me estoy sumergiendo en el agua. -Uua, relajante- digo sumergiendo.

Cierro los ojos dejándome llevar por el delicioso olor y la calidez del agua, después de un día exageradamente agotador no hay nada mejor que esto el sueño comienza a invadirme, me niego a abrir los ojos, paso interminables minutos así disfrutando de este delicioso momento. Unos suaves dedos comienzan a acariciar mi pierna, trazando una línea hasta mi cuello. -Mmm- jadeo. El contacto sigue hasta llegar a mis labios, introduce un dedo en mi boca. -Chupa- gruñe con voz ronca. Oh si, Maximilian. Hago lo que me pide con gusto, mi lengua acaricia con habilidad y excitación, introduce uno más y hago lo mismo. -Mmm...- me quejo cuando los saca, sé que tiene una sonrisa en la cara pero me niego a abrir los ojos. -Ahah!- jadeo cuando siento sus dedos entrar en mí. -Te gusta?- Asiento- Dímelo- gruñe. -Me gusta...-jadeo- Oh, Dios me encanta- gruño cuando sus dedos me mueven más rápido en mí llevándome al orgasmo. Siento su respiración cerca de mí. -Hermosa- susurra cerca de mis labios -Y toda mía- gruñe besando mis labios con posesión. Se separa de mí, abro los ojos observándolo mientras se quita toda la ropa. -Hazme un espacio- ordena.

Me muevo hacia adelante y él se incorpora tras de mí, con sus brazos me topa a su pecho. -Tienes una piel tan suave, me enloqueces- esparce besos alrededor de mi cuello.-Me encantas, quiero poseer cada centímetro de cuerpo y lo haré, Dios sabe que lo haré- gruñe besándome. Su erección choca en mi espalda haciéndome jadear. -Es lo que me provocas- gruñe. Me da la vuelta rápidamente quedando frente a frente, me mira con deseo y pasión. Con una mano sujeto su erección, abre los ojos con sorpresa pero rápidamente los cierra disfrutando del contacto, masajeo suavemente. -Oh Dios!- jadea- Aisha por favor- suplica. Va a correrse, le masturbo mas rápido acercándome hasta su cuello y depositar besos y mordidas. Sujeta mis caderas con ambas manos dejándose caer en mi cuello. -Eres maravillosa, no que va eres sensacional- besa mi hombro mientras se corre. Se separa un poco para observarme fijamente. -Orgasmo por Orgasmo- sonrió divertida. -Eres fascinante pequeña¿Pequeña? Es la primera vez que me llama así y es jodidamente sexy.

-Puedo lavarte el cabello?- pregunta, me mira por unos segundos esperando mi aprobación asiento. Salimos de la bañera para dirigirnos a la ducha, es mucho mejor que la ducha. Me coge de la cintura para que no resbale, enciende la ducha y casi de inmediato el agua tibia comienza a recorrer nuestros cuerpos. -Me encanta el olor de tu cabello- se detiene- Me encanta todo ti- coge el champú en la mano para después comenzar a masajear, uau, aparte de dar buenos orgasmos sus manos son un as en el masaje. -Uau, Señor Kirgyakos es usted muy ágil en esta cuestión-Ya no soy un chimpa?- pregunta divertido. -No lo sigues siendo pero un chimpa encantador- se detiene y me besa los labios luego regresa al trabajo que se ha impuesto. Después de pasar casi una hora en la ducha ambos salimos entre besos, Maximilian me da uno de sus bóxeres aunque asegura que me miro mejor sin nada de ropa. -No creo que tu familia aprecie verme desnuda cenando con ellos-Podemos cenar aquí y ver una película?-Oh, que mosca te ha picado? Eso es muycursi hasta para tirió rebuscando en las bolsas algo que compre para ambos. -No lo sé, solo quiero pasar el rato con mi preciosa esposame toma por la cintura. -HA! Lo tengo- saco dos pantalones.

-Qué es eso?- pregunta mirando con rareza los dos pantalones. -Uno para ti y uno para mí- le extiendo el grande y yo me quedo con el otro. -Quieres que use esto?- arque una ceja divertido yo asiento con una sonrisita inocente. -Úsalo, por favor?-No creí que te gustara Batman o los superhéroes en generalse pone el pantalón y no puedo evitar reírme de él. -Oh vamos no te rías, Aisha compórtate- sonríe tirándome a la cama para hacerme callar. -Espera estoy aplastando las cosas y tengo algo para ti- trato de quitarme. -Un regalo?- arquea una ceja y asiento. Se aparta un poco sin soltarme, me pongo el pantalón como puedo porque su cuerpo no me deja, me inclino un poco para recoger la bolsa y el aprovecha para topar su erección en mi trasero. -Uau, no ha tenido suficiente Señor Kirgyakos?-Con usted nunca Señora Kirgyakos- mueve sus caderas en mi trasero haciéndome sentir su erección. Al fin saco la caja y se la entrego, lo coge con una mano para no soltarme completamente, se sienta en la cama conmigo inmovilizándome con sus piernas, la abre suavemente para no arruinar el lazo con el que viene sujeta.

-Oh, vaya es igual al color de tus ojos combinados con los míos- susurra.-Gracias, Aisha me encanta- en un movimiento me tira en la cama posicionándose sobre mí. -Te gusto?- pregunto. -Tu? Me encantas- arquea una ceja. -Tonto, me refiero al regalo?- ruedo los ojos. -Claro que sí, me encanta y sobre todo porque me lo has dado tu- besa mis labios dulcemente. Después de hacer el amor, nos quedamos en la cama viendo Spectre. Polo nos trajo una pizza y unos Arizona tea que son mis favoritas y ahora los favoritos de Maximilian. -Maximilian- susurro. Llego el momento. -Que sucede?- pregunta despegando la vista de la pantalla. Sonrió al ver que tiene un poco de salsa en la mejilla, me acerco y chupo el resto. -Gracias- sonríe. -Este... me han dado trabajo en la cafetería- digo suave tratando de que no se altere, para mi sorpresa solo regresa la vista a la pantalla y da un largo suspiro. -Es lo que quieres? Trabajar?- pregunta dándome una mirada seria y si efectivamente está molesto. -Sí, es solo para pasar el rato, me gustaría hacerlo-No me agrada la idea de que mi mujer trabaje pero después de todo no puedo obligarte a que no lo hagas pero...-Pero?- pregunto tirándome sobre él.

-Si ese sujeto de aquella vez te llega a hacer algo por Dios que lo mato Aisha- aprieta los dientes. -Gracias- sonrió hundiendo mi rostro en su cuello. Me abraza fuertemente, besando mi cabello. Quiero a este hombre, lo quiero con todas sus idioteces y secretos.

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Capítulo 26 -Señor Griego - Dreame Hoy es mi primer día de empleo y estoy más que dispuesta a iniciar mi día con el mejor de los ánimos, claro que podría hacerlo si no fuera por un mendigo griego que se encuentra sobre mi respirando pacíficamente sobre mi pecho. Me quedo un momento contemplándolo dormir su cabello alborotado, sus labios entreabiertos, sus pestañas largas... un gran espectáculo que me veo en el deber de interrumpir. -Maximilian- susurro suave. -Maximilian- muevo la mano acariciando su cabello. Sigue sin moverse. -Maximilian, despierta- jalo un mechón. No hace ni el menor movimiento por despertar. -Chimpa!!- digo ya un poco más enfadada. -Mmmm- gruñe hundiendo la cara en mis pechos. -Tengo que ir al trabajo y algo me dice que haces esto a propósito-replico tratando de moverme. -Mmmm Mmmm!- niega mordiendo mi pezón lo que me hace exaltar. -Maximilian!!- digo moviéndome como culebra debajo de él. Se levanta colocándose en cuatro sobre mí, sus ojos verdes me atraviesan con deseo, deja caer su cadera apoyando su erección en mi vientre.

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Madre Mía! Pero si va despertando. -Eres un pervertido- gruño con falso enojo. Mueve su erección en círculos haciéndome estremecer, Madre Mía! Este hombre parece un tren sin alto. -Tengo que ir a trabajar y no puedo llegar tarde el primer díasuspiro. Se quita la camisa encima de mí dejándome sin aire, me muero por tocarlo pero si lo hago seria ceder y es algo que no estoy dispuesta a hacer, vuelvo a ver hacia los lados tratando de encontrar algo que me distraiga del atractivo hombre que tengo frente a mí. -Que buscas?- baja hasta mi cuello, sus labios recorren mi mentón. Desliza una mano por encima de mi camisa hasta llegar al elástico del bóxer que traigo puesto. -Me pone mucho que traigas mi ropa- dice con esa voz ronca y jodidamente sexy. -Tengo que ir al trabajo- gruño. -Estas segura?- pregunta divertido. Baja mi ropa con un solo movimiento dejándome expuesta ante él, maravilloso quiere tener sexo para distraerme de mis obligaciones y mi cuerpo cede sin mi consentimiento. -Mmmm...- es lo único que logro expresar cuando sus labios recorren mi vientre hasta llegar a mis pechos. -Eres preciosa- susurra.

Se quita la ropa rápidamente posicionándose para entrar en mí. -No, ponte un preservativo- hago uso de toda mi fuerza para detenerlo antes de que esto pueda pasar a mayores. -Pero... quiero hacerlo así- gruñe. Lo que Urian me dijo me viene a la mente como si esto tuviera algo que ver. No! Aisha no pienses en eso. Se mueve hasta sacar un papelito plateado del cajón, se lo coloco y me embiste de manera rápida y molesta a mi parecer. -Mmmm- jadeo. -Te gusta? Segura que quieres ir a trabajar?- pregunta. Se mueve rápidamente dentro de mí, segundos después ambos nos corremos de manera... sensacional. Sexo mañanero nada más que sensacional. Termino bañándome con rapidez. Maximilian se queda en la cama solo con los pantalones de Batman mientras cambia los canales sin interés, lo hace adrede. -No iras a trabajar?- pregunto cambiándome a toda prisa. -Ponte esto- dice tirando un bóxer con las letras Armani en el elástico. -Por qué tengo que usar tu ropa?- pregunto poniéndomelos. -Porque es sexy.- se encoge de hombros- Y me pone que los lleves- sonríe con picardía.

Ignoro sus comentarios insinuativos, cojo una camiseta militar que compre ayer y me la pongo seguido de un par de tenis negros. -Mmm me encanta ese atuendo- se acerca a mi cogiéndome de la cintura. -No empieces- riño cuando su cadera topa en mi trasero. A que es un pervertido. -Empezar que?- sonríe. Ignorando sus intentos de distraerme cojo el cepillo de cabello pero me lo quita rápidamente. -Yo lo haré- dice encendiendo el secador, al principio lo hace con un poco de torpesa pero al final lo hace digamos que bien. -Listo- susurra. Me observa desde el espejo con una sonrisa satisfecha. -Es usted todo un estilista- sonrió divertida. Esto es ¿Romántico? Pues para mí lo es. Me devuelve la sonrisa. Se coloca a mi lado en cuclillas regalándome una sonrisa encantadora y sensual. -Que?- pregunto. -Nada, es solo que creo que vas tarde- se coge de hombros. Regreso la mirada hasta el reloj de la mesita y efectivamente estoy tardísimo. -Mierda- gruño

Maximilian comienza a carcajearse. Que lindo! Cabrón.  Me levanto caminando hasta mi mochila pero para mi sorpresa no esta donde se supone la e dejado. Me observa conteniendo la risa, justo hoy tenia que andar de buen humor. -Y bien?- arqueo una ceja. -Que?- pregunta. -No te hagas, en donde esta mi mochila?- pregunto poniendo los brazos en jarras. -El que? ¿Esto?Saca la mochila de detrás de su espalda mostrándomela, camino rápidamente hasta llegar a su lado y tratar de arrebatársela para mi mala fortuna me supera en fuerza a si que no logro quitársela. -Dámela- gruño. Levanta la "trompita". -Dame un beso-hace un mohin.  Que niñato.  -No y dámela-advierto. Maldición puede verse un poco más tierno? Muerdo mi labio tratando de no reír, el enfado se esta esfumando y eso es riesgoso. Verle así de tranquilo es encantador. -Un beso y te la regreso, mira que ya es muy tarde- sonríe inocente. Le doy una mirada al reloj y efectivamente ya se me está pasando el tiempo.

-Bien- me inclino hasta sus labios dándole un pico, sujeta mis caderas haciéndome caer al suelo sobre él, profundiza el beso mientras acaricia mi trasero. Que desesperante y delicioso.  -No, suéltame- gruño. Mete su mano en mi pantalón haciéndome jadear, le doy una mordida en el labio que lo hace quejarse pero no me suelta. -Suéltame o te muerdo otra vez- amenazo esperando poder separarme.  Me encanta estar así con chimpa, pero tengo un jodido empleo que no quiero perder.  -Uy, que miedo- ríe. Otra táctica, otra táctica o vamos que hago. Aisha piensa. Comienzo a deslizar la mano por su pecho hasta llegar al elástico de su pantalón y poder meter mi mano, cierra los ojos y se deja llevar por el contacto, acaricio un poco hasta que su agarre se hace mas débil y termina dejando caer las manos. Me levanto de golpe cogiendo la mochila. -Aisha!!!-gruñe. Le doy una última mirada tirándole un beso y salgo corriendo. -CUIDADO LAS ESCALERAS!!- grita Puff, como si fuese una niña. Ha sido una mañana interesante y divertida hasta su punto. Es encantador verlo así de feliz pero es un completo capullo con complejo de niño, cada dia conozco algo nuevo de mi chimpa.

Al cabo de las 8:30 am por fin estoy en el trabajo, chimpa  hizo todo lo que estuvo en sus manos para retenerme y por un segundo casi lo logra, su actitud de hoy pueda dar mucho de que hablar, su faceta divertida y romántica me encanta, sinceramente es el tipo de esposo que cualquier mujer quisiera tener. -Aisha, bienvenida, lista para tu primer día?- Alexander me sonríe mientras me entrega un pequeño delantal con las letras Greece Sweet en el medio -Sí, muchas gracias por haberme contratado. Sera un placer trabajar aquí- sonrió agradecida. -Ven, te presentare a Zares-sonrie. Alexander aunque a simple vista tiene pinta de ser un mujeriego es muy serio con lo que respecta al local. Me ha tratado de manera profesional y en ningún momento a dicho un comentario impropio, Maximilian debería de estar tranquilo y guardarse sus instintos asesinos. Me he dado cuenta de que Alexander se trae algo con Mitsi pero no estoy del todo segura. Detrás del mostrador sale un chico de mi edad con el cabello oscuro y expansiones pequeñas, ojos grandes negros y profundos con una sonrisa algo graciosa. -Zares, ella es Aisha Kirgyakos y estará trabajando con nosotros- sonríe Alexander y Zares me ofrece su mano. -Mucho GustoLa cafetería es muy concurrida de 9:30 a 11:00am es cuando más se llena. Personas comiendo, charlando o tomando un café mientras disfrutan de ellos mismos. El resto de la tarde es tranquila, el local cierra a las 8pm. Mi horario es hasta las 6pm, lo que me da tiempo de poder cenar con chimpa.

-Cappuccino Moca- anuncio. -Es mío- dice el propietario. -Uau, puedo llevarte a ti tambiénme mira de arriba abajo. -Llevara algo más en su orden?- pregunto ignorando. -A ti preciosa- sonríe. Hago una media mueca, cuantos han sido hoy? Maximilian estuviera hecho furia si estuviera presente. -Algún problema, cariño?Esa voz... Alzo la mirada rápidamente hasta el vendaval que es mi marido ¿Que hace aqui?  El sujeto del café le da una mirada y creo que le intimida. Quien no se intimidaría con esa mirada de tigre que tiene mi marido?. -Algo más?- pregunto nuevamente. -No... solamente- dice dando la vuelta. -Pase a caja- sonrió. HA! Se larga a paso apresurado. Menudo idiota. Maximilian le da una última mirada que logra estremecerme. Mi marido es especial definitivamente lo es.  -Que desea ordenar?- pregunto haciéndome la que no pasó nada. Lo que me gustaría preguntar es ¿Qué cojones hace aquí? Pero prefiero evitar una discusión aquí en público.

-Cappuccino Vainilla por favor- sonríe mientras se apoya en el mostrador. Un chimpa divertido y romántico ¡me gusta! pero no deja de parecer extraño. -Para llevar o...- me interrumpe. -Para comer acá- sonríe como un crió. Me sorprende que no esté molesto por lo de hace un momento. -Desea algo mas?- pregunto mientras coloco el café una bandeja. -Si, un donut de coco y a usted si es posible- roza mi mano con sus dedos como quien no quiere la cosa. -Lamento informarle que soy una mujer casada y a mi marido no le gustara que me vaya con otro- sonrió. Coloco el donut en su bandeja. -Su esposo podría compartir conmigo- arque una ceja. -No lo creo, es muy celoso y me quiere solo para él- me da una mirada que solo él puede darme. -Cabrón con suerte, supongo que tendré que conformarme con verla de lejos- coge la bandeja. Observo como se aleja hasta una mesa que queda casi frente a mi, que buen trasero tiene. Ese traje le viene más que sensual y algo me dice que tendré el placer de quitárselo un poco más tarde.

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Capítulo 27 -Señor Griego - Dreame Como lo bueno siempre tiene que ser jodido por lo malo, tengo la mala noticia de que la vieja bruja ha regresado y con ella ha traído su mala fortuna. Maximilian se ha ido temprano al trabajo y asi que no le he visto cuando me he levantado, aunque quise escabullirme de casa, pero como ya he dicho la mala fortuna ha regresado. Esa mujer, se aparece frente a mí como si fuera una cucaracha. Parece pero no es, ¿Es una nueva especie? Brujaracha!!! -Aisha, querida, conmigo no te hagas la santa. Quieres trabajar para que ninguno de nosotros sospeche de que quieres robar la fortuna de Eros, no es verdad?- la vieja se pasea de un lado a otro, observando mi vestimenta, con cierto asco. -Señora, tiene usted toda la razón y aquí entre nosotras, también planeo robar la fortuna de mi nuevo jefe- fijo decirle un secreto. -Maldita. No puedo creer que alguien como tú, lleve el apellido Kirgyakos- se aleja de mi como si yo fuera una enfermedad. -Que sucede aquí?- Tarasios se acerca a nosotros con el ceño fruncido. -Señor Kirgyakos, podría retirarme? Se me hace tarde para el trabajo?- pregunto. -Sí, si vete ya. Agatha ya te ha entretenido mucho con sus tonterías- sonríe. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

La tal brujaracha me mira con recelo, me despido con un gesto cortes y salgo casi corriendo. Por suerte Achilles ya tiene el auto en marcha, es muy eficiente si me lo preguntan. La brujaracha, es interesante desde otro punto de vista, porque se entromete tanto en la vida de Maximilian? Aisha... Quizá ellos... Uau... Sexo? Con su tía?... No están emparentados sanguíneamente, asi que podría ser... uau. La idea me provoca asco y repugnancia. Ya van dos cosas que tengo que preguntarle a chimpa, pero como lo de la tia, no puede esperar, cojo mi celular. Estará en alguna junta? Ayer irrumpió en mi trabajo así que. Da igual. Al primer tono responde. -Aisha- suspira. -Maximilian, estas ocupado?-Una reunión, pero que deseas? Está todo bien?- pregunta abatido. -Todo bien- creo que da un suspiro de alivio. -Entonces, me extrañas y por eso llamas?- pregunta y sé que está sonriendo. -No exactamente. Tengo dos preguntas, pero una no puede esperar, prometes contestarla?Se hace un silencio corto y escucho el sonido de una taza, oh, esta bebiendo un café. -Te escucho- dice al fin.

-Tuviste relaciones íntimas con tu tía?- pregunto de golpe. Escucho que escupe el café y también Achilles tose sin razón. Qué? Es normal preguntarle esas cosas a tu marido, o no? Un silencio largo y creo que lo he enfadado. -De donde has sacado eso?- explota en una carcajada, que me alivia. -Es un no?- pregunto. -Claro que no, me crees de esos? No me gustan mayores, aparte es familia- ríe. Achilles estaciona frente a la cafetería y me ve nervioso. -No, creo que no eres de esos. Tengo trabajo, hablamos en casa. Te Amo-Te veré luego- ríe. Termino la llamada y guardo el celular en la mochila. -Tienes algo que contarme Achilles?- arqueo una ceja. - Se te ve nervioso-Eh? No, nada Señora Kirgyakos-hace una mueca, asiento. No muy convencida pero salgo del auto. Antes de entrar a la cafetería le doy una mirada y suspira aliviado. Oh, que se trae, no les creería que él y la brujaracha... -Te he pillado, eres un pícaro- señalo y él se queda como piedra. Se acerca a mí a paso rápido. -No, no es lo que piensas. Aisha, no es eso, te lo juro- dice preocupado.

-HA! Aja, digamos que te creo. No le diré a Maximilian- afirmo apoyando mi mano en su hombro.-Picaron, ha! Mi power ranger con la brujaracha- río. -Brujaracha?-Olvidalo, yo guardo tu secreto- le guiño un ojo. -No, no es eso- se acerca hasta mi oído y susurra algo que me deja con Oh!!!! -NO!- exclamo. -Si- asiente apenado. Por alguna razón me quiero reír, pero lo evito porque no quiero mortificarlo. -Tu secreto está a salvo conmigo- sonrió. Uau. Que interesante. Entro a la cafetería sonriendo como estúpida. Alexander camina de un lado a otro, Zares y Mitsi también le siguen cerrando y acomodando todo. -Sucede algo?- pregunto ladeando la cabeza. -Me voy!- grita. Les doy una mirada a los chicos y asienten. -Te vas?- digo incrédula- Para siempre?-No, no. Es mi madre, le han traslado a U.S, no creo que...ella...- se queda de pie, un poco ido. -Tranquilo- dice Mitsi acercándose para abrazarlo.

-Ven conmigo, por favor?- le suplica. Uau. En el transcurso de 10 minutos he tenido varias declaraciones impactantes. -Vete, nosotros terminaremos de arreglar aquí- Zares le da una palmadita. -Todo estará bien- le sonrió tiernamente. Alexander asiente, saca su teléfono y contesta bruscamente. -Que!!- grita –No tengo tanto dinero, no puedo viajar hasta allá tan rápido... no soy millonario... cojones que mierda... no... seguirá el tratamiento... si... tendré el dinero... Rick... por favor... venderé la cafetería, el auto... lo que sea... no... el avión se tarda mucho... clase turista?. No importa... te veré pronto... cuídenla por favor- dice desganado. -Que sucede?- pregunto. Se tira en una silla, pasándose las manos por el cabello con frustración. -Necesitan hacerle una operación y no entiendo que otras cosas, es carísimo. Tengo que llegar rápido a U.S porque hay posibilidades de que ella...- solloza. -Lo lograra, yo sé que lo hará-No lo hará, si no consigo el dinero. Venderé la cafetería pero no se en cuanto pueda encontrar un buen precio- observa él lugar con nostalgia. -Pero si has trabajado mucho por ella- Zares se sienta a su lado. -NO!- exclamo atrayendo sus miradas.

Me miran fijamente. -Tu- señalo a Alex- Mueve el trasero a Inglaterra en este instante, ahí te esperara un Jet listo para despegar. Envíame tu número de cuenta y te depositare el dinero que necesitesdigo casi gritando. Los tres me miran incrédulos y sin comprender. -Aisha, estás loca? Es...-No, cállate y vete ahora antes de que te saque a patadas, ve con tu madre- Alexander se pone de pie mientras se tira en mis brazos. -No tengo como agradecerte- solloza emocionado. -Vete, Mitsi acompáñalo- ordeno. Ella asiente, camina dando tropiezos y creo que sigue conmocionada. Alexander me entrega el número y ambos salen a toda prisa, Zares mi mira con OH! en la boca, pongo los ojos en blanco. -Zares, tengo que ir hacer unos trámites, podrías arreglar tu solo?- asiente con la boca abierta. -Cu...cuídate- dice. Salgo a toda prisa necesito usar mi portátil y la tengo en... no la tengo. La deje en Inglaterra. -Achilles!- grito y este sale corriendo. -Sucede algo- mira a todos lados. -Sabes si la empresa de Maximilian, usa el sistema renovado de cuentas bancarias?-

-Si, lo último en avances tecnológicos- dice sin entender. -Vamos, entonces- asiente. Enciende el auto, acelerando a todo motor. Uau, podría ser de gran valor para la compañía ferrari. Entramos al aparcamiento del edificio que es enorme, con toques blancos y azules espectaculares. Mi marido tiene un buen gusto. -Que desea?- se acerca una de las secretarias supongo. -Es la señora Kirgyakos- Achilles le dice. La chica se endereza y pone su cara de poker profesional. -El Señor Kirgyakos esta en su despacho- dice. Asiento y subo con Achilles y la tipa. Maldita sea. ¿Último piso? Jodido computador, no creí necesitarlo, no tan pronto. La chica entra a la oficina y segundos después Maximilian sale a toda prisa. -Sucede algo?- pregunta dándome una mirada y después a Achilles. -Me invitas a pasar?- pregunto sonriendo. Que hombre, que cuerpo, que labios, que cabello. Y que traje tan sexy, camina delante de mí dejándome ver su precioso trasero. -Que vistas- susurro. -Que sucede?- pregunta divertido. -Tienes un computador con el nuevo sistema de cuentas bancarias?

Me mira con el ceño fruncido y el asiente. Cojo mi teléfono y marco de manera rápida. Me observa sin entender mientras, saca una laptop de su escritorio y me la entrega. -Aisha- dice Jess emocionada. Le digo gracias con los labios y asiente. -Jess. Necesito que prepares el jet, llama y diles el código ya lo sabes. Es importanteMaximilian abre los ojos sorprendido, se acerca a mi preocupado pero niego y él se detiene. -¿Qué? ¿Sucede algo? ¿Voy por ti?- pregunta abatida. -No, un amigo y su novia necesita llegar a Estados Unidos lo mas rápido posible, es de vida o muerte, necesito que le llevéis, ellos están saliendo de Grecia en unos minutos- digo rápido. Maximilian relaja el cuerpo y ruedo los ojos. Piensa que voy a huir? Después de decirme que va a intentarlo? Nunca! -Bien, entendido, lo haremos- dice. Termino la llamada, antes de que Maximilian diga algo, marco otro número. Me siento en el sillón, enciendo el portátil y comienzo a teclear. Maldición, no creí tener que iniciar esto tan pronto. -Royal Bank of Scotland. Buenos Días-Buenos Días. Soy Aisha Lauren, me gustaría hacer una transferencia desde mi cuenta personal, pero necesito activarlaProhibido vender instagram: @edenklaynd

Maximilian se sienta frente a mí con el rostro inescrutable. -Buenos Días, Señorita Lauren, teníamos tiempo esperando su llamada. Una transferencia a dicho? Sera un placer, solo necesitamos el código de acceso y verificación desde el sistema-Sí, estoy en ello. En este momento estoy entrando, el código está listo. La clave es la misma- digo. -Muy bien, todo hecho, el dinero finalmente está en su cuenta personal, ahora puede hacer transferencias desde su portátil personal o de cualquiera que tenga el nuevo sistema, su clave y código siempre será necesario para acceder, pero necesitamos que venga personalmente al banco para firmar los papeles-En este momento estoy en Grecia, en cuanto tiempo tendría que ser?- pregunto observando a Maximilian. Tiene una cara de "¿Que mierda sucede?". -Dos semanas, lo máximo. Si no la cuenta será congelada hasta que usted se haga presente-Muy bien, tratare de viajar la próxima semana- Maximilian niega. -Entonces dejo todo en sus manos- se despide. Termino la llamada y me concentro en el computador, Maximilian se posiciona a mi lado, observándome y después a la computadora. -Cuánto dinero vas a transferir?- pregunta serio. -Un millón de libras-

Digito la cantidad y la cuenta, en unos milisegundos ya se ha hecho. -UN MILLÓN!!!-ruedo los ojos. -Si, un millón, Alexander lo necesita-Ese capullo- gruñe. -ALTO! Maximilian, su madre está muriendo y no tiene el dinero para ayudarle, yo lo tengo y puedo hacerlo.- digo entre dientes. Cierro el portátil dándole una mirada furiosa. -Lo siento, no sabia. No te enfades, viajar has dicho?- cambia de tema. Lo observo aun furiosa, levanta su mano y acaricia mi mejilla. -Tonto- gruño. Cojo su corbata, atrayéndolo hasta mis labios. Mi chimpa.

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Capítulo 28 -Señor Griego - Dreame Termine toda la mañana aquí, y sorpresivamente haciendo uso de toda mi paciencia, sigo aquí a las 3pm, Maximilian y almorzamos en su escritorio charlando de nada, su secretaria se encargo de traer una buena comida y puedo decir que hizo un estupendo trabajo, chimpa es lo que yo podría llamar "Adicto al trabajo", solo se detuvo para almorzar conmigo y siguió con su trabajo, sorprendente, chimpa es un gran empresario, aburrido pero un gran empresario. Por mi parte, tenga puesta toda mi atención en un juego de zombis que tengo en el teléfono, tirada en el sillón de la oficina, sin que más poder hacer. Aparte de Maximilian que casi se traga el computador, mi concentración esta por completo en poder ganar el jodido juego. -Maldición!- gruño cuando un mensaje me hace perder. -Perdedora-Maximilian me mira divertido y sigue con lo suyo. Me quedo como tonta, viendo cómo trabaja, los gestos que hace y esos hoyuelos que aparecen cuando aprieta los labios con los dientes. -Pareces de esos presidentes corruptos- señalo. Si, lo parece. Sin Calvicie pero parece un presidente.  Deja lo que está haciendo, apoya la mejilla en su mano y me mira fijamente. -¿Corrupto? ¿Muy corrupto?- arquea una ceja. -Demasiado corrupto- sonrió.

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-Me complace decirle Señora Kirgyakos, que en mi empresa me consideran el mejor jefe, por mi dedicación a los buenos negocios. La corrupción está muy lejos de mis negociossonríe arrogante. -Arrogante- rió. El sonido del telefonillo nos aparta de nuestra tonta conversación, inmediatamente la voz de la secretaria se escucha, pesadita pero eficiente. -Señor Kirgyakos, videoconferencia con "Greece Way" Italia, en cinco minutosComo no me interesa lo que hablan, me pongo en la tarea de revisar el mensaje que interrumpió mi victoria y para mi sorpresa es de mi hermano.

"Sucedió algo? Llámame en cuanto puedas. Urgente! Te Amo" -No puede esperar?- pregunta chimpa irritado. -Señor, es por uno de los nuevos edificiosMe mira pidiendo mi autorización?. Asiento, me dedica una media sonrisa. -Estaré ahí en unos segundosSe levanta, acercándose a mí. Se tira encima de mí, sin dejar caer todo su peso, hunde su cara en mi cuello. Uau. Me permito aspirar su aroma, pero me sorprende su olor ¿Café? -Tienes olor a café?- pregunto. -Derrame el café cuando preguntaste semejante barbaridad de mi tía- ríe.

Me da un casto beso. Deslizo mi mano por su cabello profundizando el beso, su mano se apodera de mi cintura y la otra de mi cabello. -Que no tienes una reunión?-Mmm... puede... esperar... un... poco...- dice entre beso y beso. -Tengo que hacer una llamada, ve y te prometo que estaré esperándote. Quiero que me invites a comer, tengo que preguntarte algoCasi olvido preguntarle lo de su "compromiso" previo a nuestro matrimonio. -La segunda pregunta de hoy en la mañana?- pregunta. -Sí, pero ahora vete, no quiero que el gran JEFE, quede como irresponsable por mi culpa- a regañadientes se separa de mí. Ambos salimos de la oficina, quiero ir por ahí, tengo rato de estar aquí y no conozco la empresa del todo, me gustaría darme una escapadita. -Regresare pronto- sonríe. Se aleja hasta el ascensor, giro mis talones y me pregunto si podría ir al techo. Camino a lo largo del pasillo y ahí está. "salida de emergencia". Como se supone que estar arriba de un edificio de 20 pisos puede ser una buena salida de emergencia? Ni que tuviera poderes para salir volando. Aunque podría tirarme y ver que pasa, tal vez me salen alas, hay muchas posibilidades. Ha! Hasta la idea es tonta.

Uau. La vista de toda Grecia me da un mareo, Dios Mío! Esto quizá no fue una buena idea, esta altísimo. Me acerco a la orilla, un barandal permite recostarte un poco. La altitud puede darme tranquilidad... yo se que si. Pero mejor evito mirar hacia abajo, como idiota vuelvo la vista. -Que tremendo!!- digo Saco mi celular ignorando la altitud, marco el número de mi hermano y a los dos timbrazos responde.

 -Aishita- rie.   -Jamesito- acompaño.-¿Que sucede hermano? ¿Por qué la urgencia?- pregunto.

-Has activados tus cuentas. A sucedido algo con Maxi?pregunta preocupado. -No, es solo que necesitaba ayudar a un buen amigo, como te has enterado tan pronto?-

-Al activarlas, inmediatamente se activan tus acciones en la empresa, recuerda que eres tu la heredera universal. Señora Presidenta- dice riendo. -AH! Así que eso era, ¿Y por qué tengo que ser yo la presidenta?- pregunto.

-Porque ... ¿mi culpa? No hablemos de eso, yo era muy joven, y la administración no era lo mío- dice. Descaro, no se arrepiente de nada. No digo nada, porque si me interesa estar pendiente de la empresa, es el legado de mi padre y madre. -Pero ahora sí, así que querido hermano, quiero que sigas a cargo. Me hare cargo desde aqui, tu siempre seras el numero uno- bromeo.

-Lo sé, el jueves tenemos que estar en la sede de Inglaterra, necesitamos firmar unos documentos, ahora ya tienes que ver con la empresa, luego arreglaremos lo de Italia- ríe. -Perfecto! Jueves sera, tendré que hablar con Maximilian- se negara por completo.

-El jet, puedes usarlo ahora- dice obvio. Como podría traer el jet aquí? Mas cuando la tía brujaracha esta tan pendiente de lo que hago. -Nos veremos el jueves, iré en un vuelo normal, ni que estuviera al otro lado del mundo-

-Cuídate, hablaremos lo relacionado a la empresa el jueves, te quiero en esto, sé que puedes hacerlo- su voz es de seriedad y sé que está hablando como el responsable que es. -Te veré pronto- me despido. Me quedo en el barandal observando Grecia, es un lugar impresionante, no cabe la menor duda. Un lugar excelente para poder pensar, aunque este a veinte pisos del suelo, me hace sentir como si tocara el cielo. Maximilian no querrá que viaje, no sola y creo que él no tiene tiempo por ahora para acompañarme, pero los negocios de mi familia son importantes, mas tratándose ahora que es mi responsabilidad. Así es la vida, trabajo, trabajo y más trabajo. Regreso de nuevo a la oficina de Maximilian, como supongo que no está todavía, entro sin tocar primero, concentrada en mi teléfono tarareo una canción.

I got a river for a soul... and baby you're a boat...

-Tu, que haces aquí- grita una voz chillona.. Levanto la mirada lentamente ¿Quien osa a gritarme así? -Disculpe, quien es usted?- pregunto amable a la chica rubia frente a mí. Camina hasta posicionarse frente a mi, no tengo idea quien es... debería recordarla? -¿No recuerdas? ¿El aeropuerto?-AH!!! La rubia antipática, si le recuerdo señora. Usted fue la que me amenazo para que me alejara de Maximilian- sonrió sin gracia. Es la tipa aquella, ¿Qué hace aquí? ¿Maximilian le ha llamado? -¿Que haces aquí? ¿Cobras por hora? No creo que seas lo suficiente valiosa para que Maxi te trajera aquí- sonríe fanfarrona. Que cara creen pondría si le digo que "Maxi" es mi marido? Me estoy enfadando pero no me gusta la violencia. -Qué hace usted aquí?- pregunto. -Visitando a Maxi, nos la pasamos tan bien en Inglaterra, que vengo por él. No te preocupes que estoy segura que Maxi no se conforma con baratijas como tú- sonríe Viene por Maximilian? A que esta tipa me la surto. -Bueno, si deja que le explique, tengo mis propios métodos de cobro y sí que no son una "baratija" como usted dice-arqueo una ceja. -Puta, supe desde el primer momento que eras una pu...-

-SHSH! Tranquila, que como le dije aquel día, no soy su espejo, no soy usted para que me entienda. Dios Mío! Que mujer tan exasperante es usted- doy un respiro profundo. Paz... Aisha... paz en tu interior. Se acerca aún más a mí, su mirada asesina casi me atraviesa, pero sinceramente... puedo con ella. -Cuidado con lo que dices- advierte. -¿Amenazas? Ya lo hizo una vez y si no me equivoco, no funcionaron- niego divertida. -Quieres que le diga a Max, que su empleada me trato mal? Te despedirá querida- sonríe. Sí que está mal informada. El enfado que me recorre se tranquiliza un poco.  -Adelante- invito con la mano.-Me informas si estoy despida o no, si no te molesta claro- sonrió. Da un paso atrás con una mirada triunfadora. ¿Que se supone que gano? -Aisha, cariñoLa puerta se abre y chimpa hace su aparición triunfal, la cara de la rubia es confusa. -¿Cariño?- pregunta incrédula. Maximilian le da una mirada sorprendido. -Que haces aquí?- reprocha-Te ha dicho algo?- se dirige a mí.

-Bueno si, me ha amenazado y toda la cosa. A dicho que te dirá que me despidas- me cojo de hombros- En que momento, ser tu esposa es un trabajo en el que me puedes despedir?- le doy una mirada a la rubia. Chúpate esta, rubia hueca. -Que le has dicho a mi mujer?- pregunta chimpa furioso. La rubia se mueve incomoda, si mi marido puede ser intimidante. Te lo buscaste, ahora sóquela.  -¿Esposa? ¿Tu mujer? Maxi, te casaste con esta?- dice con repugnancia. Maximilian da un paso hacia ella pero le detengo. -Esta, tiene su nombre y el apellido Kirgyakos seguido- digo acercándome a ella. –De ahora en adelante, no quiero verte cerca de Maximilian, si llegas a hacerle una sola insinuación o repetir que fueron algo, date por muerta. Entendido?- advierto, mendiga zorra. Ella solo se queda observándome y creo que le he intimidado. O también puede ser la mirada de Maximilian sobre ella. -¿Entendido?- repito. -Maldita, esta me las pagaras- coge su bolso y sale echando chispas. Me quedo quieta, conteniendo el enojo, le aguante mucho a la tipa. Paz... Aisha... Paz... -Aisha- susurra.

-Maximilian, si vuelve te juro que se me olvidan mis principios pacifistas- aprieto la mandíbula. -Cariño, estas roja del enojo- sonrie.-Eres hermosa estando enojada-  Comienza a esparcir besos por toda mi cara. Le miro furiosa, como puede haberse enrollado con una mujer así, es atractiva sí, pero es espantosa de personalidad -Tranquila- acaricia mis brazos hasta mis manos, hasta ahora me doy cuenta que las tengo hechas puño. -Han sido muchas cosas para un solo día- susurro. -Lo sé, tranquila, es mi culpa. No sabía que había venido a Grecia- dice.-No dejare que vuelva a acercarse a nosotrosesta enfadado pero se evita cualquier comentario. Me lleva hasta el sillón. Me sienta en su regazo y apoyo la cabeza en su cuello, dejándome llevar por su olor y el olor a café. -Tonto, cómo pudiste derramar el café- sonrió. -Culpa de mi preciosa esposa- sonríe. Me quedo acurrucada en su regazo por varios minutos. Su cuerpo me transmite seguridad, cada día mas me enamoro más de él. Maximilian está cambiando y me gusta su cambio. Me gusta todo de él. Comienza a besar mi cuello, sus labios, sus caricias. Todo él me excita y emociona. Recorre mi cuello con sus labios hasta llegar a mi boca que lo aclama. Sus manos ágiles me quitan la camisa rápidamente, dejándome solo con brassier. -Preciosa- susurra.

-Hazme tuya- pido. -Sera un placer-gruñe. Baja la cremallera de mi pantalón, me quito las zapatillas y desliza el pantalón con todo y las braguitas hasta que caigan. -Me encanta, tu estilo es único- susurra, su manos recorren mis pechos. Madre Mía! Le quiero, le deseo en este momento. Se quita la chaqueta, se afloja la corbata para después tirarla. Aprovecho y comienzo a desabrochar su camisa, la tiro junto a la mía. Se baja el pantalón, dejándome ver su erección. Con una mano se masturba y con la otra masajea mi sexo. -Maravillosa- besa mis pechos. Con las piernas a los lados de su cintura, dejo que mi cabello nos cubra. Sensacional, esto es sensacional, excitante y caliente. Mi marido es el pervertido perfecto. Sus manos recorren mi cintura, acaricia mi espalda con suavidad. Esas manos expertas, que tienen el poder de llevarme a otro mundo, un mundo de placer. -Estás lista para mí- jadea. -Por favor- suplico. De su bolsillo saca un preservativo. -No lo has olvidado – sonrió. -Por ti, solo por ti- sonríe.

Entra en mí, dejo llevarme por la sensacion de tenerle, jadeante, necesitada de su precencia, dejo caer mi frente en la suya, sus ojos me atraviesan, se apodera de mis labios nuevamente mordisqueando. Tomo el control moviendo sobre él, movimientos en círculo que le hacen jadear. -Mmm- jadea.-Me encantas- gime. Aumento el ritmo cuando ambos estamos llegando al majestuoso orgasmo -Oh, Dios Mío!- gruñe -Eres sensacional- aparta mi cabello con una mano. Terminamos jadeantes, sonriendo entre pequeños besos. Nuestros cuerpos demuestran lo bien que estamos juntos, lo bien que están hecho para estar unidos.  Se me viene a la mente sin razón el que haya usado preservativo, Urian solo hacia suposiciones falsas. Aunque no seria mala idea, contarle el asunto. -Maximilian, has usado preservativo- sonrió. -Eso que tiene que ver?- pregunta confundido. -Urian... bueno él dijo que podrías ser capaz de embarazarme si tu abuelo te lo pedía- me cojo de hombros. -Y tú le creíste?- pregunta serio. Creo que se a molestado pero no entiendo por qué y no estoy segura. -No, sinceramente no podía creer que llegases a hacerme algo así- sonrió dándole un beso.-Si llegases hacerlo, juro por Dios que nunca te perdonaría- rió.

No dice nada, solo se queda pensativo. Como no quiero que se arruine el momento cambio de tema. -Cómo ha ido la conferencia?- pregunto. Me mira y sonríe frunciendo el ceño. -Bien, supongo, tengo que viajar a Italia, ¿Te apetece acompañarme?- pregunta. -¿Cuando? Tengo que ir a Inglaterra unos asuntos de la empresa- susurro. -Jueves. ¿Está todo bien? ¿Quieres que vaya contigo?- acaricia mi labio. -No te preocupes, solo son papeles que tengo que firmar, ve a Italia y después podemos regresar juntos aquí?- pido. No quiero arruinar su viaje, aunque me encantaría que me acompañara. -No quiero estar lejos de ti- susurra. Uau. Eso es... impredecible e inesperado. -Me extrañaras?- pregunto. -Como un loco, no quiero tenerte lejos, me moriría- sus ojos verdes me desarman. Tiene una mirada suplicante y hasta un punto preocupada, solo serán unos días. Abraza mi cuerpo, dejando caer su cabeza en mi cuello. -Solo serán unos días- susurro.

Levanta la mirada, me mira con cierta expresión que no logro saber que es lo que significa, que cambios de humor los de chimpa. No puedo entenderlo.  -Ahora lo sé- acaricia mi mejilla. Le miro confundida. Lo ven? bipolar.  -¿Que sabes?- pongo interés. Me mira con intensidad, pasión y otras cosas que no podría identificar. -Se agapó- susurra.

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Capítulo 29 -Señor Griego - Dreame -Se agapó-digo casi en un susurro. Las palabras salen de mi boca sin permiso, solamente se dejan llevar. Ahora me doy cuenta, aquí mismo, me he dado cuenta de que la quiero, no sé cómo ha sucedido. Quizá su dulzura, espontaneidad, sinceridad y su buen corazón me han penetrado. Que he estado haciendo todo este tiempo? Tratando de embarazarla sin decirle? Pues no, ya no es lo que quiero, la quiero solo a ella. -¿Que has dicho?- pregunta. Su mirada rosa me desarma, caigo en cuenta de que es lo que mas adoro de ella, sus preciosos ojos que son capaces de darme paz y tranquilidad. -Lo que has escuchado. Te Quiero- repito. Acaricio su espalda desnuda, su cuerpo, su perfecto cuerpo y toda ella me pertenece. La quiero solo para mí, no quiero dejarla escapar, no quiero que una estupidez la arrebate de mi lado. -Maximilian- susurra- Yo no... no quiero obligarte- dice. -No, no me estas obligando. Esto es lo que siento por ti, lo nuestro es real, esto que tenemos es real, te quiero a mi ladodigo de manera clara. Su cuerpo se estremece ante mi contacto, su piel es tan suave. Aisha, perdóname. Perdóname por usarte, no merezco lo que sientes por mí, pero quiero ser egoísta y tenerte conmigo. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

Ha dicho que no te perdonaría Max. Lo sé, lo ha dicho y por esa razón no le diré nada. Dios me perdone, pero la quiero. -Te Quiero- repito dejando escapar un suspiro. -Oh, Maximilian!- me abraza fuertemente. -Gracias, por darte la oportunidad de quererme. Te amo- suspira en mi cuello. -Gracias a ti. Gracias por quedarte a mi lado pese a todoacaricio su largo cabello. Un abrazo que tiene él poder de unirnos mas, no físicamente. Su corazón tocando el mio, ambos encajando perfectamente. -Llévame a cenar, o piensas que dormiremos en tu oficina?Su efusividad siempre me desconcierta. -El sillón no esta tan mal que digamos, me asegurare de que nadie le mueva de aquí- sonrió. Se remueve alcanzando su ropa, me gusta más sin ropa pero no puedo llevarla por ahí desnuda. Se pone la ropa con rapidez y sensualidad al mismo tiempo. Me acerco a ella, deslizo mis dedos en su cabello, tiene un cabello hermoso, he tenido la dicha de lavarlo y cepillarlo, algo que se me ha hecho una costumbre muy grata. -Preciosa- beso su cabello. -Maximilian, me encanta que digas esas cosas, pero de verdad que tengo hambre, quiero hamburguesas, McDonald's si es posible- gruñe. -Muy bien, vamos- digo -Iras sin camisa?- sonríe.

Ha! No traigo puesto nada. -No me gustaría asustar a mis empleados- camino hasta donde tiro mi camisa. -Te aseguro, que tus empleadas estarían más que gustosasríe. Terminamos en un McDonald's del centro de Atenas, para ser ya casi las 7pm hay poca gente, lo que hace un poco más cómodo el momento, hay tantos hombres que miran a mi mujer que no podría comer tranquilo. Vaya, no los culpo, me he sacado la lotería con Aisha, sencilla, amable, divertida, hermosa, ojos preciosos y un sinfín de halagos más. -Dejaras de observarme o piensas comerme a mí en vez de ese wrap?- pregunta. -Aunque comérmela a usted no es mala idea, también mi estómago necesita alimentarse- cojo el Wrap dándole un mordisco. Mi celular comienza a timbrar, Aisha rueda los ojos y no evito sonreír. Tarasios? Ahora que? -Abuelo, que sucede?Aisha no me presta atención, coge su tercera hamburguesa, la examina por unos segundos, abre la boca comiendo casi la mitad, tanto que la kétchup queda en sus mejillas. -Estas con Aisha?- pregunta interesado al escucharme reir, Aisha hace una mirada asqueada. Cojo una servilleta y le limpio las manchas. -Si, dime que sucede?-

-Mañana por la noche iremos al teatro y después a cenar, les apetece acompañarnos?- me lo está preguntando o es una orden. -Cariño, quieres ir al teatro mañana con la familia?- pregunto y ella asiente. -¿Abra comida?- asiento. Mete una cantidad exagerada de papas a la boca y vuelvo a reír. Segundos después alarga las manos hasta mis papas pero no le permito que las coja. Se levanta y camina hasta la caja. -Si iremos. Ya has hecho las reservaciones?- pregunto sin quitar la vista de mi mujer. -En eso estoy por eso os he llamado. Volveréis para la cena?-Estamos cenando en un McDonald's no creo que Aisha quiera comer masEs una exagerada con lo que a comida se trata. -Cuidaos- se despide. Guardo mi celular, Aisha viene con otra bandeja. Dios Mío! Que mujer tan comelona. -Aisha! Dios Mío! Aun tienes hambre?-Esa hamburguesa tenia kétchup, no me gusta la kétchup, tengo que quitarme el mal sabor de boca. Y...-¿Y?-Recuerdas cuando enferme?- dice como quien no quiere.

-Si... no me digas que.- Ahora caigo- Deja de comer eso- gruño quitándole las hamburguesas. Son exageradamente pequeñas pero no, le hacen daño. -No, esa no. Maximilian dámela- se tira encima de mí. -No, te hacen daño. Recuerdo que la pase horrible porque no tenía idea de que hacer- fue horrible. Salió de mi departamento molesta y no tenía idea en donde buscarla, luego la encuentro muriendo del dolor de estómago. ¿Cómo no lo recordé antes? Pues porque siempre hago todo lo que está en mis manos para complacerla. -Maximilian. Solo esa.- pide suplicante. -No! No voy a ceder en esto, es por tu propio bien- digo. Sus ojitos me miran suplicantes, que mujer tan poderosamente tierna. -Solo una, promesa de que me siento bien- levanta la mano dejándome ver nuestro tatuaje. Se acerca a mis labios, tengo que hacer uso de toda mi voluntad para no caer rendido ante ella. -No!- niego. -Pues bien- dice alejándose de mí. Le da un largo trago a su gaseosa. Me levanto de mi silla para quedarme en cuclillas a su lado, me da una mirada de falsa molestia, le doy una pequeña sonrisa deslizando mi dedo por su mejilla.

-Solo lo hago porque Te Quiero- susurro. -Ya has comido suficiente y no quiero que te enfermes, la comida chatarra es mala- digo tranquilo. -Me gusta McDonald's es mi favorito- dice como una niña que está siendo reñida. -Te gusta más que yo?- arqueo una ceja. Pasa sus brazos por mi cuello atrayéndome hasta sus labios, puedo decir que me excita que ella lleve el control. Sujeto su espalda atrayéndola aún más. -Has dicho que me quieres, nada ni nadie podría gustarme más que tú sonríe. Ahí esta nuevamente desarmándome con sus palabras, mi corazón vuelve a latir deprisa como si de una carrera se tratase, pero ahora si entiendo el porque es, ahora se que es porque la quiero. * Como ya había advertido antes Aisha esta enferma, ya ha pasado parte de la mañana y me he dedicado como buen marido a cuidarla. Aunque creo que está aprovechándose de la situación. Ahora la pregunta es ¿qué hace mi hermano tirado en la cama con ella? -Aisha, no estés más enferma- Timeus me mira con reproche. -Maximilian me ha dado de comer demasiado, fui obligada, pero ya me siento mejor- sonríe- Cariño serias un magnifico doctor- ruedo los ojos. -Eres un tirano- me señala Timeus. -Chicos, venga juguemos- Tyrone entra con la consola directo a la televisión.

Aisha se sienta feliz de la vida. Uau, se ha recuperado como con un milagro. -Mario Kart, sensacional- dice. Me quedo como un idiota observándolos a los tres tirarse en el suelo, cogen sus controles y se ponen a jugar. ¿Sin mí? -Hermano quieres jugar con nosotros?- Tyrone pregunta sin volver a verme. -Eros, podemos pedir una pizza?- pregunta Timeus. -Si, es una buena idea- Aisha me vuelve a ver con una sonrisa. -Tu no puedes comer eso, acabas de estar con dolor de estómago. Dios Mío! Aisha vas a matarme- gruño exasperado. -Exagerado- dicen los gemelos al mismo tiempo. -Cierren la boca antes de que os saque de MI habitaciónrecalco. -Aisha, quieres ir a nuestra habitación a jugar?- Timeus hace una sonrisa pícara. -No, ni pensarlo. Haber quiero jugar- gruño. Me acomodo detrás de mi mujer, Timeus con una sonrisa de triunfo me entrega un control. Le envió un mensaje a Polo que traiga unas pizzas, bebidas, té, ensalada y peras. Tal y como lo he ordenado Polo y Achilles aparecen con la comida unos minutos después. -No, Aisha no- gruñe Tyrone. -Oh si- dice.

-Aisha esa es trampa, no sabía que tuviera ese atajo- Timeus deja caer la cabeza frustrado. -Eh, mi mujer no es ninguna tramposa, ella es la mejor- sonrió besándola. Aunque de igual manera no he ganado ninguna vez, mi mujer es la mejor en el juego. -Eres buena en la pista real y en la animada. ¿Eres corredora de autos?- Aisha se atraganta con el té. -Os he dicho, ella es simplemente la mejor- limpio un poco que derramo. -No yo pienso que eres como una corredora profesionalTyrone le mira inquisidor. -Sí, si claro soy la dueña de Ferrari!!- rueda los ojos. Timeus y Tyrone explotan en una carcajada. -Tampoco te pases cuñada- ríen. No se pasa queridos hermanos, de una u otra manera lo es. -Adelante- digo cuando tocan la puerta. -Veo que se están divirtiendo-Papa, Aisha es sensacional. Nunca había visto a una chica jugar tan bien en la consola-Cada día nos sorprendes más Aisha- Mi padre le da una mirada cálida. -Gracias suegro- le guiña un ojo.

-Chicos, vayan ya ha arreglarse a las 6pm tenemos que estar en el teatroLos gemelos hacen un gesto de disgusto y salen. -Solos por fin- digo. Se tira sobre mi regazo. Nos besamos por largos segundos pero no me quejo, me gusta hacer esto con ella. -Creo que deberías de cambiarnos- susurra. -Duchémonos -invito. Las duchas a su lado son exquisitas.

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Capítulo 30-Señor Griego - Dreame Mi mujer va a matarme!!!! -Aisha, a mi me encantas con cualquier cosa que lleves puesto. Pero no me gustaría llevarte desnuda- digo pero sigue sin hacerme caso. Es casi imposible todo con ella. Llevamos veinte minutos discutiendo por lo mismo, no puedo conseguir que salga de esas sabanas. Después de la deliciosa ducha que tuvimos, decidió de que no quería salir por ahora, aunque creo es por haberle mencionado que Agatha viene con nosotros. -Cariño, por favor! Mueve ese lindo trasero fuera de la camacomienzo a mover la sabana para quitarla. -Es por Agatha no es así? No dejare que se acerque a ti- digo. -No quiero que la tía brujaracha se acerca a mí, soy muy pacifista hasta mi punto limite- me deja ver sus ojos. -Lo sé, ya me lo has demostrado ayer. Por un momento creí que te le echabas encima- rio- Brujaracha has dicho?pregunto. Termino de quitarle la sabana, por fin se ha puesto de pie. Se tira sobre mi dejándome a sus expensas en la cama. -Arrugaras mi camisa- rio Deja caer su cabello en mi cara provocándome un cosquilleo. Qué bien huele!! -EROS!!! EL ABUELO TE ESPERA EN EL DESPACHO!!!!- Tyrone grita desde fuera. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

Que hombre tan inoportuno. -Volveré pronto y espero que estés lista, oh si no... te llevare arrastras con lo que traigas puesto- amenazo - Y lo hare- beso sus labios, me dedica una sonrisa asintiendo. -Ya vete, quiero arreglarme para ir a la dichosa no sé qué con mi marido- mueve sus brazos echandome. -Te Quiero- digo antes de salir. -Y yo a ti- suspira. Esa preciosa mujer me quiere, no sé cómo y por qué pero me quiere y yo la quiero a ella. Bajo las escaleras de dos en dos sin preocuparme por caer. Estoy feliz, llevo varios días feliz y se que es ella la causante. La puerta del despacho de Tarasios esta medio abierta, doy unos suaves toques. -Adelante hijo- dice -Que sucede abuelo? Me has llamado?-Si, si, siéntate quiero que hablemos, ya has hecho lo que te he pedido?-Lo del bebe?- pregunto -Sí, exactamente como están yendo las cosas?- está interesado en saber. -Están yendo bien, por cierto este jueves ambos viajaremos fuera del país. Tengo una reunión en Italia, sobre el nuevo edificio-Pasado mañana?- frunce el ceño- Podréis estar de regreso el próximo domingo?-

-No sabría decirlo, algo en especial?-Agatha dará una gala de beneficencia. Quiero que estéis aquídice. Tendría que hablarlo con Aisha, si se trata de Agatha estoy seguro de que no le agradara la idea. -Hablare con mi mujer, Agatha le ha tratado mal y como comprenderás no creo que quiera asistir-Yo me encargare de que no ocurra nada, lo prometo- dice. -Eso espero si le pone una mano encima o llega a ofenderla se las verá conmigo, Aisha es mi mujer y tenéis que respetarla como tal- amenazo. -Tendreis un hijo?- pregunta. -Si llegásemos a tenerlo, no será en este momento- respondo seco. -No te daré nada si no lo haces- amenaza. -Tengo mi propia compañía de aerolíneas, he incrementado la productividad de Greece Way, me he casado, que más necesitas para aceptarme, para entender que no soy como esa mujer. Tarasios, soy un Kirgyakos, Airlia es mi única madre, mi padre me educo lo mejor que pudo. No vengas con que no merezco esas empresas por miedo a que traicione a la familia- exploto colérico. Salgo de la oficina sin decir nada más, no quiero seguir con esta mierda, ya he pasado toda mi vida tratado de hacerle ver que no soy como esa mujer, he hecho todo lo que él me ha ordenado e incluso me case, estuve a punto de cometer la estupidez de embarazar a mi esposa por complacerle, quizá también fui un poco ambicioso pero ¡Ya no!.

Entro a la habitación de golpe. Uau. -Aisha- digo con la boca abierta. -Tan horrible me veo?- ladea. Su cabello castaño ondulado cayendo por sus hombros, un toque de maquillaje tan suave que podría pasar desapercibido. Sus largas piernas bronceadas, esas curvas muy bien definidas, sus ojos rosa centellando de sensualidad, una preciosa sonrisa que me deslumbra. Una diosa! me he casado con una diosa. -Creo que no deberías de ir a ese teatro después de todo- me acerco hasta ella. -Que va, será divertido- susurra. -Eres perfecta. Sería un completo imbécil si te dejase escapar de mi lado- suspiro. -Maximilian, que sucede contigo? Me da miedo tanto romanticismo- frunce el ceño. -Que más esperas de alguien que se ha enamorado profundamente de su esposa?- pregunto. -¿Enamorado?- arquea una ceja. -Y lo dudas?- niego incrédulo. -¿Cómo no podría enamorarme de ti? Mujer si eres perfecta.beso sus labios. -Te Amo- se engancha a mi cuello. -Yo creo que también Te amo- sonrió.

Mi familia no para de decirle a mi mujer lo hermosa que esta, por una parte me molesta pero sería una locura no decirle la verdad. Pero si hasta el mismo Polo le ha dicho que es muy hermosa, esta noche tendré que cuidar a mi mujer, todos esos depredadores sexuales que andan sueltos. -Bienvenidos Señores KirgyakosLa chica nos lleva hasta el palco privado para nosotros, tal como Tarasios ha prometido, Agatha no se acercó a Aisha, ella parece metida en su propio mundo pero logro hacerle reaccionar con unos besos en el cuello. -No, déjame- gruñe. Le miro molesto y ella se coge de hombros. ¿Qué sucede? Max deberías de estar acostumbrado a quedarte con las ganas. En la primera fila, mis padres, Agatha y Tarasios. En la segunda los gemelos, Aisha y yo. -Es una buena obra, ya la he visto antes- digo. - Tyrone y tú, son los únicos que se divierten con estas cosas, ambos sois unos aburridos. Nosotros dos hemos sido obligados a venir aquí- dice Timeus. Aisha asiente dándole la razón. -Timeus cállate- riñe Tyrone. La obra da su comienzo, Aisha parece muy concentrada en las actuaciones. Me concentro en la obra, evitando ver a la mujer que me trae loco. A mitad de la obra Aisha cae en mi hombro, se ha quedado profundamente dormida, no evito reír al ver que Timeus ha caído en el hombro de Tyrone. Ambos nos miramos y reímos.

Durante el resto de la obra tengo mi completa atención en Aisha. Da pequeños suspiros, su respiración tranquila y suave. -Aisha- susurro. Se mueve un poquito pero no abre los ojos. -Cariño, despierta- acaricio su mejilla. -Timeus despierta- gruñe Tyrone. -MmmmMi hermano logra estirarse, mientras mi esposa no hace lo posible por querer volver a este mundo. -Aisha, cielo despierta- se remueve pero no hace o dice nada. -AISHA!!!- Timeus puya su costado haciéndola sobresaltar. -Ya, Ya desperté- gruñe. -Timeus- riño Se estira en su asiento, soltando mi agarre. -Te gusto?- pregunto divertido. -A sido una obra interesante- sonríe. -Sabes apreciar lo bueno- Agatha se levanta de su asiento. -O ya has puesto el ojo en otra cosa?-Claro señora, si he pensado robarme las bancas- sonríe amenazante. -Has disfrutado?- Tarasios le extiende la mano y la toma.

-Sí, la he disfrutado. A sido muy entretenida- Los gemelos ríen recibiendo un regaño departe de mis padres. -Nos vamos a cenar?- pregunto. Todos asienten, cojo la mano de Aisha y caminamos por el pasillo preferencial. Nos conducimos hasta un restaurante italiano en el centro de Atenas. Aisha y yo nos quedamos en la puerta del restaurante, solo observando la nada. -Cómo ha ido todo con tu amigo?- pregunto. -He hablado con él, parece que se quedara por varios meses en Estados Unidos- hace un mohín. -Que pasara con la cafetería?-Planea venderla de todos modos- se encoje de hombros triste. -Tanto tiempo será?- asiente. -Sí, quizá podría comprarla- pasa sus dedos por la nariz pensativa. -¿Comprarla?- la atraigo hasta mis labios. -Te molestaría?-Lo harías de todas maneras- sonrió. -Pasado mañana hablare con Ronald, es experto en esas cosas y podrá decirme si es rentable-Tus amigos son extraordinarios, insisto, nunca creí que fuerais un cuarteto de millonarios-

Nunca lo pensé, ya he dicho, me sorprendí mucho cuando me entere de sus vidas. -Vamos, tengo hambre. Quiero ver cuánto resiste Agatha sin decirme algo. Por qué te odia tanto?Por qué me considera un bastardo. Simplemente eso, no quiere que un bastardo sea el presidente de Greece Way. -No lo sé- respondo. -Si lo sabes, pero de todas maneras no puedo obligarte a que me lo digas.- sonríe. Caminamos hasta la mesa, todos los hombres se ponen de pie cuando Aisha se acerca. Agatha me da una mirada asqueada. -Ten una copa de vino- Tarasios le acerca un poco. Aisha cambia de color pero logra disimularlo. -Tomare un poco de agua-No tomas vino? Es de muy alta calidad para ti?-Agatha por favor- amenazo-Deja a mi mujer en paz-Oh vamos, Eros dime porqué nunca prueba el vino?. ¿Acaso una sola copa y ya está bailando sobre la mesa?-ríe -Agatha!-Ajax, no se exalte. Quizá debería probarle que no es lo que ella piensaLe doy una mirada, No! Ella detesta el vino, y ha dicho que se pone mal si lo bebe, no lo tolera. Por Dios si hasta sus amigos no beben por ella.

-Aisha, no es necesario que lo hagas- le miro. Ignora mi petición cogiendo la copa, da un trago cadí terminándose la copa. Se ha puesto tensa, Dios Mío! Que está haciendo!!!. Arrebato la copa de sus labios. -NO!- exclamo. Ella me mira sorprendida. Dejo la copa de un lado, le entrego un poco de agua y lo bebe rápidamente. -No le gusta el vino, es intolerante a todo lo que proviene de la uva- digo amargo. -Te lo advierto una vez más, deja a mi mujer en paz, otro solo comentario y juro que soy capaz de olvidar que eres pariente- Agatha se estremece ante mi actitud. La mesa queda en completo silencio, el resto de la cena es igual, exceptuando a los gemelos que ríen contandose algo. Aisha por su parte esta tensa, tomar vino le ha sentado mal, tendré que hablar seriamente con Agatha, no quiero que siga molestando a mi mujer. -Estas bien?- pregunto. Sigue observando por la ventanilla, esta ausente hasta un punto que me preocupa. -Aisha, pequeña estas bien. Dime algo?- suplico. Regresa su mirada a mi, sus ojos están oscuros, inescrutables. -Estoy bien- dice con voz dura. -No, no lo estas. Dime que sucede y...- no termino cuando cae en mi regazo. -Aisha, Aisha! Vamos a casa rápido!- asiente y conduce a toda velocidad.

Paso mi mano por su frente. ¡Dios mio! Esta ardiendo. -Aisha! Cariño despierta!- pido entrando en pánico. -No!- susurra. No abre los ojos ni nada, es como si no estuviera... Aisha. 

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Capítulo 31 -Señor Griego - Dreame Me remuevo en la cama un poco molesta, el brazo de Maximilian descansa sobre mi vientre. Abro los ojos lentamente, vuelvo la vista hasta la mesita de al lado, 4am. A qué hora regresamos? Trato de alcanzar un vaso con agua, pero no quiero despertar a Maximilian. -Mmm... Aisha. Cariño estas bien?- Se levanta de golpe de la cama. Camina hasta otra mesita. Saca lo que creo son unas pastillas, coge el vaso entregándomelo. -Abre- ordena. Obediente hago lo que me pide. Tiene el ceño fruncido, algo que ya extrañaba, mirarlo serio todo el tiempo. ¿Que ha sucedido? Lo último que recuerdo es estar en la camioneta. Pensando en... cosas pasadas. -Jessie dijo que esas pastillas te hacen sentir mejor, después de beber vino, no tengo idea porque lo hiciste, te pusiste en riesgo. Dios Mío! Aisha, me has hecho morir por un momento.pasa las manos por su cabello exasperado-¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?- pregunta al fin. Se sienta frente a mí, sus largos dedos recorren mi mejilla. No respondo, solo me dedico a observar lo que hace, que le preocupa tanto?. En fin, no creí que podría entrar en shock después de probar un jodido trago de vino. Necesito hacer una cita con el psicólogo. -Estoy bien- susurro. Alzo mi mano, atrayéndolo hasta a mí. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Gracias- suspiro o sollozo. -Oh, cariño. Todo está bien- su cuerpo recae sobre el mío. Me siento protegida. Ya he superado todo, pero en una milésima de segundo pude recordar aquello que tanto he deseado olvidar. Un pequeño sollozo se me escapa, por más que quiero evitarlo. -Una vez, Jessie dijo que eras experta ocultando lo que sentías, hasta ahora e conocido a una Aisha que no oculta lo que siente. Ahora, si te sientes mal o si quieres llorar yo estoy aquí contigo. Por favor no guardes lo que sientes, no conmigo- besa mis labios- En las buenas y en las malasUau, ha usado nuestros votos. -Te Amo- digo -Y yo a ti.-suspira-No quiero verte así. Cuando me diste esa mirada, esa mirada oscura y vacía, no entendía que sucedía. Te hablaba pero no contestabas, estabas ausente, no entendía por qué. Luego te desvaneciste frente a mí- gruñe conteniendo cierta furia. -Cuando era pequeña...- mi cuerpo se tensa completamente, nunca he contado esto. -Tranquila- susurra depositando un beso en cada mano. Asiento lentamente, confió en chimpa y sé que puedo hacerlo. -...habíamos viajado a un viñedo de uno de nuestros compañeros del kindergarden. Al principio me parecía un lugar asombroso, éramos muy pequeños corríamos, jugábamos y todas esas cosas tontas de niños. Una tarde mientras jugábamos a las escondidas me perdí en el lugar, no lloraba, solo me sentía perdida y triste. Camine por un largo

rato tratando de encontrar a Jess o a alguno de los chicos, pero todo era en vano me había alejado mucho de los demás.suspiro. Maximilian me da un apretón animándome a continuar. -...llegue a una especie de cabaña, era pequeña y sucia. Un señor ya un poco viejo sucio y desarrapado. Se acercó hasta a mí, me ofreció un poco de chocolate caliente, me negué tratando de alejarme pero claro yo era muy pequeña, despues comenzó a tratar de agarrarme, dijo que tenía unos ojos preciosos tanto que lo habían enamorado, que me haría suyaMaximilian se tensa, aprieta la mandíbula conteniendo furia pero no trata de decir nada, solo acaricia mi mano -... me llevo a rastras a la cabaña, estaba aterrada pero no tenía idea de que hacer, gritaba y llamaba a los chicos pero nadie se acercaba, creí que era mi fin y que nunca volvería a ver a mi familia y amigos.-doy un largo suspiro- El viejo comenzó a darme vino y más vino, le dije que no me gustaba pero a no le importó, comenzó a darme uvas a la fuerza, me sentía asqueada. Era muy pequeña y el vino estaba demasiado fermentado, me intoxico tanto que me sentía cada vez más débil e indefensa.- hago una mueca de asco. Maximilian me da un poco de agua, agradecida le doy un beso que logra calmar la tensión en su cuerpo. No dice nada y lo agradezco, me permito contarle todo porque... no hay un porque quizá solo deseo hacerlo. -Abuso de ti?- pregunta. -No, Dios mío! No, si lo hubiese hecho...- la sola idea me dan ganas de vomitar. Su cuerpo se relaja momentáneamente Pero si trato de tocarme y besarme. Me sentí asqueada en el momento, no podía defenderme, me tenía a su mercedsusurro.

Gruñe algo inteligible, niega constantemente, sus manos se convierte en puños. Está furioso, Madre Mía! Esta más que furioso. -Continua- pide. Asiento con una mueca que no llega a ser una sonrisa. -Me dio a beber tanto vino que pudo intoxicarme. Cuando estuvo a punto de hacerme algo, el abuelo de Jess y el equipo de seguridad llego, no recuerdo mucho esa parte ya estaba muy débil, me desvanecí en los brazos del abuelo, no recuerdo más desde ahí. Desperté una semana después en un hospital privado de Inglaterra.- suspiro. La verdad es que si recuerdo que el viejo había dicho que fui yo la que se le insinuó, y que había sido yo la que quería embriagarse para tener relaciones. Los padres de Chazz lo encerraron de por vida, no sé si aún sigue vivo pero la verdad es que no me interesa. -Has de pensar que es una tontería, por qué no me gusta nada que venga de las uvas- sonrió sin gracia. Maximilian me observa sin expresión, ¿Molesto? ¿Furioso? ¿Asqueado? Hay muchas posibilidades pero la última lo dudo. -Sigue en la cárcel? Aisha sabes su nombre? Dímelo, voy a matarle- explota - Hijo de puta, hacerle eso a una niña inocente. Dios, si por mi fuera estuviera condenado a la silla, tienes idea en que cárcel esta?- pregunta y sé que va enserio. -Maximilian, eso fue hace mucho. No tengo idea de que ha sido de él, no creo que haya salido de prisión- me cojo de hombros.

Se mueve en la cama acurrucándose en mi pecho, no quiero que le busque y se meta en un lio por mi causa. Acaricio su cabello. -La pastilla hará efecto pronto- dice. -Jessie dijo que te tranquilizaría y lo que consumiste seria eliminado por completoCambia de tema y lo agradezco. -No, es que solo no me guste. Mi cuerpo creo una defensa hacia él, lo que hace que me sienta débil si lo bebo-Que no te gusten las manzanas tiene alguna historia detrás?pregunta. -No, que va solo no me gustan. Son muy amargas- frunzo el ceño. -¿Amargas?-Amargas- afirmo.-Tengo sueño, mañana viajaremos- susurro. No escucho lo que responde, caigo profundamente dormida. Ha sido una noche muy pesada, más por esa vieja loca. Por qué odia tanto a Maximilian?  Dios Mio! Esa pastilla, olvide lo estúpida que me pone. Trato de abrir los ojos pero solo escucho a Maximilian decir algo. -Eros, por favor! Sabía que serias como esa...-Callate- gruñe. Trato de abrir los ojos y moverme pero es un hecho imposible. Vuelvo a caer profundamente. -Polo, todo bien? Si espero... no estoy seguro... si... perfecto-

Vuelvo a tratar de reaccionar, pero aún sigo inmóvil. Siento unos movimientos suaves, como si estuviera volando. -Señor Kirgyakos, llegaremos pronto- ¿Polo? Esta vez, si logro moverme. Las sabanas me cubren hasta el cuello, abro los ojos pero solo veo el techo blanco. ¿En dónde estoy? Me incorporo en la cama, vuelvo a ver hacia todos lados. -Tengo hambre- digo para mí misma. Me levanto de la cama a paso suave. En donde cojones está el baño? Observo mi atuendo, unos joggers y una camiseta de Maximilian. A qué hora me cambie. Quizá soy sonámbula. De lujo. Camino hasta la puerta pero esta se abre de golpe. -Aisha, has despertado- sonríe. -NO! Soy sonámbula- ladeo. -Tiene usted un gran sentido del humor Señora Kirgyakos- se acerca a mi cogiéndome en brazos. -Me encantaría regresar a la cama contigo, pero estamos a unos minutos de aterrizar. Así que lo mejor será que nos comportemos-¿Aterrizar?- pregunto. Así que, si estamos volando. -Si, en Londres. No sé cómo hare para estar sin ti-Cuanto tiempo he dormido?- le ignoro. Frunce el ceño pensativo.

-Unas 12 horas o menosAsiento. Acerca sus labios a los míos depositando un suave beso. Ahora lo recuerdo. Tuvimos una seria conversación ayer o ahora no estoy segura. Agradezco que no comente nada. -Que hare sin tus labios y tu cuerpo todos estos días?- frunce el ceño. -Nos veremos el domingo- ruedo los ojos, aunque yo también le echaré de menos. -Jueves, viernes y sábado. Tres días sin tus besos, caricias, sin tu sonrisa y lo peor de todo es que no podré hacerte el amor- gruñe -Usted Señor Kirgyakos, tendrá sus métodos de auto placerarqueo una ceja. Recorro su espalda hasta llegar a su trasero. -Mmmm, es usted una incitadora- roza su erección en mi vientre. Mierda me duele. -Creo que este viaje es una buena idea- gruño apartándome de él. Me mira molesto, acaricio mi vientre. Necesito el baño. Vuelvo la mirada y lo veo. Entro casi corriendo. -Maldita sea!- gruño. -¿Estas bien?- toca la puerta. -Maximilian, has traído mi mochila? La que tiene unas orejas?pregunto.

-La de un gato azul- ruedo los ojos. -Sí, esa y no es un gato. Que nunca viste Lilo&Stitch?Escucho que se abre la puerta y rápidamente la vuelve a cerrar. -La tengo- dice. -Entra y dámelo, pero sal en seguida- pido. Lo hace pero no la suelta. -Que sucede?- dice. -Ya sabes... cosa de mujeres- le quito la maleta sacándolo a golpecitos. -Esperare afuera- dice. -Dame unos chocolates por favorNo dice nada pero creo que ha sonreído. Odio el maldito periodo. Pero afortunadamente podre empezar con la inyección. No quiero arriesgarme a quedar embarazada, lo bueno es que Maximilian dijo que nunca me embarazaría a propósito. Nunca debí desconfiar de él, supongo. -Tengo que hacer todo uso de mi voluntad para no llevarte a la cama- gruñe. -Que no es tiempo de aterrizar?- pregunto riendo. -Sí que lo es, por cierto esa mochila de gato es horriblesonríe. -Me la regalaron- gruño.

Su expresión cambia a una más sombría. -Chazz me la dio mi cumpleaños pasado- explico. Celoso de lo peor. Su expresión cambia y sonríe. Bipolar. -Agosto 20. Si no me equivoco- sonríe. -Faltan varios meses para eso- apenas estamos comenzando abril. -Señores Kirgyakos, ya es hora- Polo aparece en el acto. Achilles no se en donde este, pero estoy segura que Maximilian le ha hecho venir y quedarse conmigo. Como era de esperarse chimpa, viajara de aquí a Italia. No es que no quería viajar con él pero era mas fácil que hiciera un viaje directo. Jess, Chazz y Ronald me esperan en la entrada del aeropuerto. -CHICOS!!!!- grito emocionada. -AISHA!!!- los tres corren hasta mí. -Dios Mío! Os he extrañado mucho- sonrió. -Y nosotros a ti-Por cierto quien es ese chico- señala a Achilles que trae el equipaje. -ACHILLES!!!!- llamo y este se sobresalta. Corre hasta nosotros. -Si, que sucede?- pregunta.

-Hola, soy Chazz Lean- Chazz se pone frente a él. -Achilles Admes-No sé cómo se pronuncia, pero es bonito- Chazz se le tira casi encima. Achilles se sonroja pero solo sonríe. -Chazz, déjale ya. Soy Ronald y ella es Jessie- Sonríen. Chazz no logra apartarse de Achilles, creo que el pobre se siente incómodo pero sonríe de todos modos. Casa, por fin casa. Aunque Grecia ahora es mi hogar. Adoro Inglaterra y sinceramente quisiera regresar a vivir aquí. Pero es algo que creo que será imposible. Recibo un mensaje de mi hermano que ya está llegando. -Viene para acá?-A dicho que me vera en la empresa, la junta es un par de horas- me encojo de hombros. -Aisha, todo bien? Maxi llamo y...-Sí, todo bien. La tía que es una arpía me tiene hasta el copete- gruño. -Me he dado cuenta de que Maxito te ama- frunce el ceño pensativa. -Me lo ha dicho. Ha dicho que me ama- sonrió. -UAU!!! El jefecito?- pregunta incrédula. -Sí, hemos pasado momentos muy...muy...-Muy?-Románticos- suspiro.

-Dios Mío! Mujer, pero si estas más que enamorada de ese bendito griegoAsiento como idiota. -Mueve el trasero a la habitación y ponte una ropa decente. Saca a flote tu interior empresario. Señora Presidenta-Te odio- sonrió abrazándola. Una ducha que logra relajar cada musculo de mi cuerpo. En unos momentos seré oficialmente la Presidenta de Lauren Races y Co- propietaria de Ferrari. Un gran avance en tu vida Aisha. Espero que un día pueda decirle a los Kirgyakos quien soy verdaderamente. HA! Me imagino la cara de brujaracha cuando lo sepa. -Aisha, Ahiclles o lo que sea ya te esta esperando. Sal antes de que Chazz se tire sobre él -Ya voy- grito. Mi ex novio acosando a mi power ranger. Si no es por lo que Achilles me dijo en secreto, estaría preocupada. Me doy un último vistazo en el espejo. -Envejecí- suspiro. Los chicos me acompañan, como buenos amigos que son. Aunque Chazz lo hace solo por estar con Achilles. -Ach, cuéntame de ti- pide. -Ach?- arqueo una ceja- Chazz deja de acosarle- pido. -Achi, te molesta?- pregunta.

Achilles se sonroja y no haya que decir. Caminamos hasta la fachada. Parecemos un grupo de abogados en plan de negocios. Aunque tiene algo de real. -Aisha, cariñoMe giro sobre mis talones haciendo rechinar los tacones. -Abuelo Piero- corro hasta él y le abrazo. -Cariño, esta fabulosa-Presidenta- grita James corriendo hasta mi lado. -Uau. Un traje, no puedo creerlo. Cuando no le habrá costado a mi cuñada que usaras uno- sonrió abrazándome a él. -Tú también te ves fabulosa- sonríe- Lista para todo este rollo? - pregunta. Asiento. -Entonces es hora, vamos por esos socios estirados-

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Capítulo 32 -Señor Griego - Dreame Todos nos dirigimos hasta la última planta, la sala de reuniones está completamente llena, todos los socios me observan con cierta curiosidad que hasta cierto punto me incomoda. Algunos me analizan a cuerpo completo, pero no muestran nada de perversión o algo parecido. -Buenos Tardes- saludo amablemente a todos. Contestan amables y me relajo completamente. -Como ya sabemos de que se trata esto, vayamos directo al punto. Os parece? Por favor digan que si, por que los tacones me matan- digo y explotan en una carcajada. -Aisha- riñe Piero. -Abuelo, hermano y todos vosotros que sois testigos de esto. Quiero prometeros que siempre cuidare de esta empresa como lo hizo mi padre. Seguiremos haciendo esto, seguiremos cumpliendo el sueño de muchos nuevos corredores nuevos que llegan año a año. Trabajaremos juntos, para lograr que todo esto, todo lo que creamos juntos sea completamente rentable y entretenido- sonrió. -Te hemos esperado por mucho tiempo- dice uno de los presentes. -Ahora estoy aquí, trabajaremos juntos. Mi hermano seguirá apoyándome en todo lo que sea posible. Trabajaremos en conjunto, os parece?- pregunto con una sonrisa. -Sí, estamos a su servicio presidenta- todos se levantan y hacen una especie de reverencia. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Uau. Aisha Lauren sonrojada- susurra James. Después de firmar una cantidad exagerada de papeles, de aceptar las miles de felicitaciones de cada una, quedo más que agotada. El colmo de los colmos es que mañana Piero y todos los miembros de la junta han organizado una fiesta para felicitarme e invitar a todos los medios. -Una fiesta?- frunzo el ceño. -Este viernes, cariño no te enojes. Además todos tienen que saber que eres la nueva presidente del corporativo más grande del mundo en materia automovilista.- sonríe Piero. -Abuelo vas a matarme- suspiro resignada. Me da otro abrazo y se da la vuelta para ir con otros sujetos que le esperan. -Estas bien?-James, los tacones me están matando- gruño. Se agacha hasta mis pies y quita los tacones. -Te quieres poner mis zapatos? Aunque son un poco grandesExtiendo mis brazos para que me coja. -Pareces una bebe- hace un mohín. -Te Quiero Hermano-Y yo a ti, linda eres lo mejor que tengo- suspira- Estoy muy orgulloso de ti-AISHA!!!!!- Jess se acerca a toda prisa hasta a mí. -Que sucede?- pregunto.

-Ten- saca unas sandalias de su chaqueta y me las entrega. -Te Amo- grito emocionada. Me pone las sandalias, sonrió satisfecha. James me deja en el suelo y es como si pudiera volver a vivir en paz. -Os dejo, Chazz es un desquiciado, no deja en paz a Achi y tengo miedo de que este le haga algo- gruñe. -Achilles es... bueno es paciente- me cojo de hombros y le guiño un ojo. -Quien es Achi?- pregunta James cuando Jess se aleja a toda prisa. -Achilles? Es mi power ranger...-arquea una ceja-mi guardaespaldas- aclaro. -Oh cierto y Maxi?-Tenía una reunión importante en Italia pero estará aquí el domingo, tenemos que volver a Grecia a una gala de beneficencia-Tan pronto? Creí que te quedarías un poco mas, iras a la carrera cierto? Emiratos recuerdas?-Hermano claro!!!! Estaré ahí, además nunca me olvidaría de mi mejor corredor-El mejor?- arquea una ceja. -El mejor- afirmo. Mi hermano es lo mejor que tengo, siempre ha estado conmigo y no quiero dejarle atrás por nada del mundo. Cojo mi teléfono y como era de esperarse, tengo varias llamadas de mi maridito.

-Maximilian- digo.

-Aisha- suspira. -Ya has llegado, como van las cosas?Camino al lado de James que me lleva cogida de la mano.

-Mal, te extraño demasiado-No me acostumbro ha escucharte hablando griego- gruñe James. Le doy una mirada y se encoge de hombros.

-Es tu hermano?- pregunta -Sí, estoy con él. Iremos a cenar con todos-

-Achilles, no te despegues de él-Oh, pobre Achilles. A sido víctima de acoso todo lo que lleva aquí en Inglaterra- digo divertida. -Así? Es guapo- ríe- Supongo que es Chazz el que no se le despega-Supones bien- rió.  Mi mariado haciéndole un alago a otro hombre. -AISHA!!! APRESURATE-Cariño, hablamos después Te Amo-Y yo a ti- suspira. Subo a la camioneta, Chazz va el copiloto con Achilles en la camioneta de atrás. Sí que le ha pegado, me pregunto qué opinara Achilles. Tendré que preguntarle. Su secreto sigue

siendo algo que me preocupa, no quiero que Chazz se desilusione o algo parecido. Por suerte la cena se nos va de los más relajadas, claro con los chicos siempre tiene que ser risas y más risas. Les echaba mucho de menos, así que aunque este cansada prefiero pasarla bien con ellos. * Aunque Maximilian y yo estemos a unos países de distancia, es como si estuviéramos juntos, todo el tiempo hablamos o mensajeamos, me cuenta sus cosas y yo las mías. Ha dicho que me ha comprado algo lindo, así que estoy intrigada por lo que es. Le he contado de la fiesta de hoy, y está un poco irritado por el hecho de no poder ir conmigo. -Ese vestido me gusta más- dice. Me acerco a la cámara y le miro frustrada. -Maximilian has dicho eso con cada uno que me he probado, decídete por uno- ruedo los ojos. Le da un trago a su café desentendido. Tenemos media hora ern lo mismo, nunca debí contestarle. -Decídete o corto la videollamada- gruño. -El rosa, me decido por el rosa. Aunque me entristece no poder quitártelo mas tarde- forma una sonrisa pícara. -De todas maneras no podrías- toco mi vientre. -Crees que eso me detendría?- arquea una ceja. -P E R V E R T I D O- deletreo.

Me pongo el bendito vestido, que fue el número tres que me probé. -Aisha, te has acabado todos los chocolates de Chazz y esta furioso- gruñe Jess entrando a la habitación. -Jess, ponte algo de ropa- riño. Solo lleva unos pantalones de vestir y el binder chest. Señalo la pantalla. Ella se vuelve y mira a la cámara sorprendida. -Hola, Maxi. Sabes que iremos a una fiesta donde habrán muchos hombres que querrán bailar con Aisha?- pregunta con una sonrisa. Chimpa escupe el café, se acerca aun mas a la pantalla. -Jessie no puedes permitirlo- gruñe molesto. -No te preocupes, ya nos hemos divido los horarios. Cada uno tendrá su momento para cuidarla-  -Estupendo!!! Aisha no te acerques a ninguno hombre que tenga menos de 60 años- pide. Ruedo los ojos y los ignoro a ambos. Termino de ponerme él vestido y arreglarme. -Jessie Richards, quita la mano de la cámara- gruñe Maximilian. -No, no la veras. Es demasiado para tus ojos- ríe. -CHICAS!!! HORA DE IRNOS!!!- Ronald entra a la habitación. Se queda parado en medio de la habitación, me recorre de arriba abajo.

-Uau!! Aisha estas despampanante, quiero ser el primero en bailar contigo-No, yo bailare con ella- gruñe Jess. -Jess quita la jodida mano de la cámaraRonald se acerca hasta la computadora. -Maxi?- pregunta.-Jess, deja que la vea. Así sabrá lo que se está perdiendo- gruñe. Jess asiente y quita la mano. Maximilian se queda con la boca abierta. -Cariño, uau, sin duda me case con una diosaJessie y Ronald hacen un chiflido. -Chicos largo- ambos salen riendo. Me acerco a la cámara y le hago un modelaje. Que vea lo que no tiene por este momento. -Dios Mio!! Aisha estas hermosa- gruñe -Te amo, te veré mañana- susurro. -AH? Si, si mañana- gruñe con voz ronca. Maldición se ha excitado. Cierro la computadora cortando la conexión. Maximilian eres un pervertido, pero así te sigo amando. -Chicos, chicos. LA PRESIDENTA- gritan y todos me aplauden mientras bajo las gradas. -Gracias, respetables colegas- ruedo los ojos.

La limosina nos espera, Achilles también se ha puesto un esmoquin y se ve muy bien. Creo que Chazz lo ha pillado por que ahora están un poco más amistosos los dos. La fiesta es increíblemente exagerada, hay una cantidad exagerada de periodistas y seguridad. Achilles se queda con los guardaespaldas de cada uno de los chicos, incluyendo a Rafaelo el guardaespaldas de mi hermano, el equipo de Piero también está con ellos. -Vienen, muchos de los corredores de la corporación. Los más famosos también- dice James. -Presidenta- hablan tras mi oído. -Jeff, como va todo?- sonrió. -No me digas así, me hace sentir vieja- riño. -Srita Lauren nos permite- Jeff me toma de la cintura y nos fotografían. Me despido y camino con los chicos. Nos ponemos en grupo para la foto. Otra foto solo con Piero y James y un sin fin de otras con socios. Varias personas que no conozco se acercan a mí, algunas son amables. Sobre todos los hombres, aunque sus mujeres me tiren miradas asesinas. Descuiden que tengo un bendito griego como marido. -Buenas Noches- dice Piero desde el estrado. Todos dejan de hacer lo que hacen y fijan toda su atención en él. James sujeta mi mano y la acaricia. -Tengo una buena noticia que daros- dice -como ya sabréis mi queridísima nieta Aisha por fin es la presidenta de Lauren Races, así que me he tomado el atrevimiento de nombrarla

propietaria del 90% por cierto de las acciones de Ferrari- Abro la boca incrédula. -Eso la convierte- no me la creo. -En la dueña de...- miro incrédula a James. -Felicidades linda- me abraza pero no se lo devuelvo. -Estáis locos?- pregunto y asiente. -Muy locosMiro incrédula a mi abuelo que me mira con cierto nerviosismo. Camino hasta la tarima, junto con James. Que se supone? Creo que quiero desmayarme. Tranquila Aisha!!! Paz, imagina que aquí no pasa nada. -Abuelo, estás loco?- pregunto y asiente- Ya soy un hombre viejo y a ti muchachita sé que te encantan los autos. Vosotros sois mis únicos nietos- sonríe. -James? Pudiste nombrar a James- digo -Lo hice, pero se negó rotundamente. A este nieto testarudo solo le interesa competir- lo mira con desaprobación pero a la vez orgullo. -Dios Mío! Estáis completamente seguros de esto?- pregunto. -Sí, lo estamos- ambos me abrazan. Los fotógrafos se acercan, no ofrezco ninguna entrevista. Podría llegar a oídos de la familia de Maximilian. ¿Dueña? Eso es me convierte en asquerosamente millonaria. Dios Mio! Ya lo eras Aisha no te hagas la tonta.

No, esto es increíble. Maximilian, que pasara cuando chimpa se entere.Cca

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Capítulo 33 -Señor Griego - Dreame Me despierto terriblemente exhausta, la borrachera que me puse ayer con los chicos después de salir del baile hacia un bar podría ser la razón, pero no quiero darle mucho interés. Abro los ojos rápidamente, me duele el puto vientre. Creo que ha sido por el alcohol pero tampoco quiero ponerle interés. Jess está tirada a mi lado, hasta ahora me he dado cuenta. Se mueve y se tira sobre mi. -Jess, me duele el vientre- gruño. Abre los ojos y sonrió. Se mueve un poco y suspira. -Si estas borracha es porque Cassie no fue ayer con nosotros-Sigue de viaje con su familia. Aisha creo que comprare el periódico local- dice en tono de broma. -Así? Yo pienso comprar una cafetería, pero tengo que hablar con RonaldSe quedsa unos segundos en silencio. Algo va mal. -¿Que sucede? -Aisha, el abuelo va a venir a verme- dice. Me incorporo colocándome sobre ella. El abuelo Richards!!! -Que ha pasado? El abuelo está bien?-Si lo está, quiere hacer el traspaso de la empresa. A dicho que me comprende y que me quiere por como soy. Que no le importa que parezca un chico, que si es lo que a mí me gusta Prohibido vender instagram: @edenklaynd

lo acepta- sonrie en una mueca. Eso es espectacular. -Por qué no me lo habías dicho antes?- pregunto molesta. -No había quedado tiempo, pero quería decirte antes de que te vayas- suspira. -Que harás al respecto?-No lo sé, sabes que le quiero mucho. Y quizá podría hablar con él. No quiero que sigamos así- suspira. Le extraña, eran muy unidos. -Me alegra que lo hagáis. Os quiero a ambos, no hay nada que quiera mas que verles juntos y felicesLa abrazo y ella hunde su rostro en mi cuello. La quiero tanto, es como mi hermana y quiero verla feliz. Al abuelo sé que la quiere mucho. -Qué hora es?- pregunta. -No lo sé- cojo mi teléfono. -Maldición 2pm, tengo una cita con la doctora Roses. Iras conmigo cierto?- gruño. -Iré a ducharme- sale de la habitación. Me levanto casi cayendo. Entro a la ducha rápidamente, como pude olvidarlo. Tengo una cita para empezar la inyección y eso es a las 3pm. Hoy Maximilian llega a las 7pm. No he comido y tengo hambre, cuanto bebí ayer? Ni siquiera lo recuerdo. Cojo ropa un poco decente, trato de arreglar él desastre de cabello mientras canto Mr Simple.  Termino bajando las escaleras a toda prisa, entrando a la

cocina. Necesito una pera, parea recuperar energía. Han sido días interesantes. -Os extrañe- digo cogiendo una. Me siento en un taburete solo disfrutando de mi deliciosa pera. -Chazz y Ronald siguen dormidos- dice Jess entrando. -Uau, estas montable- rió. Rueda los ojos y salimos de la casa. Achilles se encuentra frente a la casa, al vernos asomar saca las llaves del coche. -Achilles, ire con Jess no te preocupes-Pero...- replica pero lo corto. -No, iremos juntas-Te encargamos a Chazz- le dice Jess y este se sonroja. Entramos al auto y ponemos en marcha. -Es lindo- dice. -Sí, es solo que es un poquito tímido- rio.-Se sonrojha por cualquier cosa-Crees que Chazz le haga caer?- pregunta intrigada. -No, la verdad es que lo dudo- digo segura. La clínica esta desolada, supongo que la razón es porque hoy es sábado. La doctora Roses ya es una señora de uno 50 y tantos, muy amable a decir verdad. Me explica que la inyección es por seis meses, y me dará una cita con la

siguiente fecha. Se asombra al saber que ya soy una mujer felizmente casada. Jess tambien le hace preguntas y ella se las responde amablemente. -Eres una chica muy linda. Y me parece perfecto que tu marido y tu tengan su planificación, ya hay demasiados niños solos en este mundo- dice-las personas deberían de tomar la adopción como una posibilidad-Usted conoce de algún lugar para poder adoptar?- pregunta Jess interesada. -Si, de hecho soy voluntaria en uno- la doctora Roses saca una tarjeta y se la entrega. -Gracias- la lee rápidamente. -Si te interesa podrías ser voluntaria- sonríe. Mi teléfono comienza a sonar y salgo un momento.

-Aisha en donde rayos estas?- pregunta irritado. -Tranquilo!- gruño.

-Lo siento-suspira- en donde estás? Llame a Achilles y dijo que habías salido con Jess, me preocupe-No te preocupes, estoy en el medico- sonrió.

-MEDICO!!!! Ha sucedido algo- ruedo los ojos. -Es por la inyección. No quiero bebes por el momento, y no quiero que un dia que te descuides- digo- aunque se que nunca me embarazarías a propósitoGuarda silencio por un momento.

-Tengo que abordar, te veré esta noche-

-Lo estoy deseando- me despido. Entro nuevamente a la sala y para mi favor, Jessie está despidiéndose de la doctora, hago lo mismo, terminamos en un restaurante pequeño, charlando sobre tonterías y una que otra cosa importante. -Aparte de tu romántico marido, no me has contado sobre su familia. Te tratan bien?-Ajax y Airlia, los padres de Maximilian son encantadoras, también sus hermanos Timeus y Tyrones son gemelos y son sensacionales. El abuelo es algo raro pero agradable, la vieja de su tía es una brujaracha- digo -¿Brujaracha? Bruja + Cucharacha?- asiento y ríe. -Es insoportable. No sé cómo pude tener un hijo tan noble como Urian, por cierto él trabaja en el nuevo videojuego con James-El mundo es muy pequeño- dice. -Así que la vieja te odia?-No solo a mí, creo que también odia a Maximilian pero no entiendo por qué. Se lo he preguntado pero no me ha dicho nada-Sigues pensando que te oculta algo?- asiento dándole un trago a mi té. Que me sigues ocultando Maximilian? Espero que no sea algo que afecte nuestra relación. -No te preocupes, ha dicho que te ama- se coge de hombros. -Si, quizá solo son ideas mías. Le quiero y confió en él- sonrió. Nos vamos de compras, haciendo una idioteces, comiendo cualquier chuchería, compre ropa y un regalo para chimpa.

-CHAZZZZZZZZZZZZ!!!!!!- grito. Por fin, en casa. Chazz baja rápidamente, nervioso y con una expresión de satisfacción. -Que sucede?- pregunta. -Te traje unos chocolates- me acerco a él a paso seguro. Lo inspecciono de arriba abajo y me quedo pensativa. -Tienes cara de recién follado- abre los ojos completamente sorprendido. -Eres un descarado- le hge pillado, comienzo a reír a carcajadas. -Que sucedes?- pregunta Jess, vuelve a ver a Chazz. Le da una vuelta analizando. -Has follado en lo que no hemos estado?- pregunta. Eso solo hace que empiece a reír como desquiciada. La puerta se abre pero no puedo parar de reir, Chazz camina lentamente con el ceño fruncido. -Que sucede?Chimpa!!!! -Maximilian- corro hasta sus brazos. Lo beso suavemente. Acaricia mi cabello mientras me observa divertido. -Chazz, ya dime con quien?- Jess le esta interrogando.

-No se de que habláis- rueda los ojos.-Maxi, que bueno que has llegado- le hace una ceña para que lo ayude. -Por que estais molestando a Chazz?- pregunta. Me escondo en su cuello, no puedo parar de reir. -Chazz a follado- dice Jess. -JESSIE- gruñe. -Con quien?- pregunta chimpa. Chazz, se muerde la lengua... No... Por un segúndo lo dudo. -Eres un desvergonzado- me bajo del agarre de Maximilian. Salgo de la casa, molesta. -ACHILLES!!!- grito. Esta hablando con Polo, pero rápidamente se dirige a mi con una mirada suplicante. -Que sucede, con lo que me dijiste hace unos días?- pregunto. Le doy una mirada a Polo y este desaparece. Maximilian sale pero le pido que se detenga. Obedece y regresa. -Es que, no sé. Aisha por favor, no pienses mal- pide. -No se supone, que tenias novia?- pregunto.-Que estabas planeando casarte y toda la cosa, que sucedió con eso?La verdad, es que no creí que fuera Gay. -Terminamos- dice casi en un susurro. Maldición!

-Que ha sucedido? Achilles, te quiero a ti pero también quiero a Chazz- digo un poco más tranquila. -Chazz, es buena persona y lo sabe. Sabe que esta es la primera vez que hago algo así. Creo que me gusta- se coge de hombros. Chazz sale corriendo hasta nosotros. -Aisha no le despidas. Fui yo él que estuvo tras de él todo el tiempo-No voy a despedirlo, solo que me sorprendió un poco- digo Maximilian sale y me da una mirada de aprobación. -Arréglense entre vosotros, los quiero a ambos- finalizo. Corro hasta la entrada con mi marido. -Todo bien?- asiento.-Vamos adentro, te eche de menos y mucho- gruñe. ....................................................................................................... ............................................. Cojo a Aisha entre mis brazos, le he echado tanto de menos, que no puedo evitar sentirme feliz de tenerla entre mis brazos. -Aun no podemos hacerlo- gruñe entre besos. -A no?- frunzo el ceño. -La doctora ha dicho que tengo que esperar tres días- se coge de hombros. Resignado, nos tiramos en la cama entre uno que otro beso. -Has dicho que me has comprado algo- sonríe.

Traza círculos en mi pecho. Beso su coronilla y me levanto, cojo una caja grande y otra caja pequeña, me mira con curiosidad y no niego que me emociona. Se la entrego y la analiza por completo, emocionada, creo. -Es un diseño único, lo he diseñado yo mismo. Felicidades Presidenta- digo. No puedo ocultar que me siento un poco nervioso. -Maxmilian, es asombroso. Gracias!- dice. Un anillo, tiene una M y una A entrelazadas en una sola, unidos a un corazón y una flecha. -S'agapo- lee en el interior-I love you- termina. -Te gusta?- pregunto. Su mirada me dice que le encanta, pero quiero escucharlo de ella. -Me encanta, Maximilian es impresionante. Le has diseñado tu y especialmente para miLa abrazo a mi cuerpo y ella se apega a un mas a mi. Se lo coloco lentamente a la par de nuestra alianza. -Y la otra caja?- pregunta interesada. Se la entrego. La abre rapidamente y frunce el ceño, la coge y se la coloca, camina hasta un cajon y saca una cajita mediana. -Compre esto para ti- me lo entrega con una sonrisa. Supongo que es el destinoLa abre y me quedo sorprendido.

-Si, que lo es- digo. Un reloj con el mapa del mundo, le he regalado una mochila con el mapa del mundo. -No importa el lugar y el tiempo, siempre estaré contigosonríe. -No importa en donde estés, siempre me llevaras contigosusurro. Nos observamos por unos segundos, la abrazo fuertemente y deseo con todas mis fuerzas nunca separarme de ella. Quiero tenerla siempre, por que aunque quise evitarlo, me enamore como un idiota con ella.

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Capítulo 34 -Señor Griego - Dreame Un sábado largo, pero tranquilo. Un domingo lento, pero entretenido. Me despido temprano de los chicos. Piero prometió irme a visitar a Grecia pronto y James tuvo que regresar a Italia. Maximilian aún no se había enterado de nada de lo de ayer, me refiero a lo de Piero, se sorprendió cuando Piero llevo unos papeles y me hizo firmarlos. Creo que al pobre hombre casi le da un infarto. A las 11am estamos abordando el jet, Achilles ha estado algo callado y molesto. Me preocupa pero no quiero ser entrometida. Maximilian también siente que algo sucede, pero no le toma mucha importancia. Chimpa ha mantenido sus manos alejadas de mí, lo aprecio ya que también se me es casi imposible estar lejos de él, pero es por una buena razón. Pasado mañana podremos tener todo el sexo que queramos. -Por qué elegiste una mochila de obsequio?- pregunto. Deja unos papeles en la mesa y se acerca a mí. Le hago un espacio en la butaca y se acomoda sobre mis piernas. -Me parece que todos tus amigos te han obsequiado una, así que yo no me podía quedar atrás-Me gustó mucho, graciasRecorro todo su rostro con el dedo índice, es tan atractivo, sus padres hicieron un muy buen trabajo. -No podría hacer menos, quiero darte todo, complacerte en lo que más quieras- dice. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Por el momento, dame fuerzas. Hoy será una velada larga, tu tía sigue odiándome-hace una mueca divertido. El recibimiento de la familia Kirgyakos es como siempre, cálido a excepción de la brujaracha que hoy más que todo está sobre mí como cucaracha. -Supongo que la habéis pasado muy bien- dice. -Sí, la verdad es que si- respondo. Maximilian le da una mirada y esta se calla. Tarasios está más feliz de lo normal, creo que por fin ha aceptado de que Maximilian este enamorado. -Tengo algo para ti- dice Tarasios. -Lo he dejado en vuestra habitación, úsalo esta nocheMaximilian me da una mirada, y asiento agradecida. Ambos subimos a la habitacion, tengo curiosidad por saber que es. -Tranquila, que ya llegamos- sonríe. En la cama esta una caja negra enorme, la abro y me quedo con la boca abierta. Un vestido grisáceo con toques rosa, una perfección completa. -Es sensacional- digo. Lo tomo en mis manos, acariciando la suave tela. Tengo el presentimiento que no será una mala noche después de todo. -Ya quiero verte con el puesto- Maximilian también lo analiza. -Crees que será una buena velada?-Esa fundación ayuda realmente a los necesitados, aunque Agatha sea una arpía la mayor parte del tiempo. Esa fundación es lo mejor que ha hecho, yo dono anualmente-

Podría donar, si eso es verdad. -Entonces disfrutaremos- digo. Nos tiramos en la cama, a descansar un rato, ponemos una película. Polo nos trae comida y ahí nos pasamos la tarde. Aunque esto me ha quitado las ganas completas de ir a la fiesta, pero me siento un poco interesada en ir. Los besos de chimpa recorren mi cuello, mi cara... es delicioso pero aun no podemos. Mi periodo esta pasado pero no falta un día para que el efecto funcione. -Maximilian- riño, pero creo que es mas un jadeo. -Mmmm- es lo único que dice. Me quita la camiseta que llevo, también le quito su camisa. Ese contacto piel con piel, me enciende. -No, no podemos- jadeo. Sus labios recorren mis pechos, los mordisquea, chupa y les hace experimentar maravillas. Nos movemos, quedo sobre él, deslizo mi mano por su pecho hasta llegar al elástico de sus pantalones. Le acaricio por encima. -Mmm- jadea. Meto la mano y por fin libero su erección. La acaricio, muevo la mano de arriba abajo. -Podría hacerlo con mi boca. Pero... no creo que te agrade la idea- bajo y deposito un beso en la punta de esta. -Dios!! Por favor...- gruñe. -Estas seguro que quieres?- pregunto coqueta.

-Me encantaría. Por favor-suplica Beso la punto, paso la lengua sobre esta. Maximilian se remueve de placer comienzo a mover mi boca, sus jadeos me excitan cada vez más. La chupo y muerdo extasiada. -Aisha- gruñe.-Voy a correrme- jadea. -Hazlo- susurro. De manera rápida se corre en mi boca. Con una mano me jala hasta sus labios. -Vamos por una ducha, no creo poder aguantar sin tocartegruñe. Me coge en brazos llevándome hasta la ducha. Hace todo rápidamente, desde terminar de quitarme la ropa, hasta poner el agua caliente. Me aprisiona en la pared, con las piernas me separa un poco. Introduce dos dedos suavemente, uau. Su erección roza con mi vientre, la cojo y masturbo mientras él hace lo mismo. -Me encantas- susurra en mis labios. -Maximilian- jadeo. Acelera el movimiento, arqueo mi espalda en señal del orgasmos. Ambos nos corremos exageradamente rápido. -Oh, Dios! Eche de menos, todo de ti- susurra. Y puedo decir que yo siento lo mismo. A sido rápido pero fenomenal. *

Después de haber tenido una sesión en la majestuosa ducha. Tengo que estar aquí, sentada con un aburrimiento monstruoso. Maximilian no se ha apartado de mi lado, ha actuado extraño frente a cada hombre que se nos acerca, si ha sido un poco divertida la cena. -Iré al baño- aviso. Me levanto y asiente. -Te acompaño?-No creo perderme- susurro. Camino entre el medio de la gente, la verdad es que busco la terraza del London Hotel, gran elección de lugar para el evento. -Disculpa- dice una chica que tropieza conmigo. -No importa, estas bien?- pregunto. La chica me observa por un momento, abre los ojos sorprendida y me sonríe. -Tu eres la esposa de Eros- sonríe. Uau. La chica morena, es bonita. Pelo n***o y unos ojos oscuros un poco saltones. -Sí, soy Aisha y tú?-sonrió. -Xandy Fraks- estrecha su mano amable. Uau. La prometida? Bueno ex prometida? Que hace aquí? -Eres la ex prometida de Maximilian... digo Eros?- esto se está poniendo interesante.

-Sí, bueno algo así. No te preocupes yo no estoy interesada en Eros, esa es la razón por la que terminamos, mira ahora estoy casada- me enseña el anillo.- Me alegra que Eros encontrara a alguien a quien amar completamente. Me sorprende que su tía no te haya amenazado para que te alejes- frunce el ceño. -Créeme que lo hizo- digo sincera. -No entiendo ese odio que le tiene, Eros es un Kirgyakos con toda la expresión de la palabra. Debería de entender que la única madre es Airlia- mi corazón se detiene por un momento. -Sí, tienes toda la razón. No logro entenderlo- digo. Esperanzada a que mi expresión de confusión me delate, le doy una sonrisa. Maximilian no es hijo de Airlia? Madre mía!!! Es por eso que Agatha odia a Max? -Airlia le crió como su hijo, así que debería de aceptarlo. Por suerte Eros pudo afrontarla, enserio me alegro de que le hagas feliz-XANDY!!- un sujeto la llama. -Mi esposo me llama, un placer conocerte Aisha-Lo mismo digo- sonrió despidiéndome. Maximilian. No, es eso lo que me oculta? Maldición y como su ex lo sabe y yo no? Cabron. Lo que parecía confusión esta vez se está convirtiendo en furia y unos deseos inmensos de asesinar a mi marido. Camino de nuevo hasta donde esta Maximilian. -Querida, estas disfrutando? O te hacen falta tus amiguitos? Se que disfrutaste muchoQue vieja.

-Señora, de que esta hablando?- pregunto -Que ya se que eres la presidenta de una compañia de automovilistica y que eres Piero Ferrari te nombro dueña de Ferrari. Quien iba a decir que alguien como tu, serias la nieta de Piero Ferrari- dice asqueada. Como demonios lo supo? Las noticias, claro espero que Tarasios no lo haya visto o Maximilian estará en un problema. -Señora, que bueno que lo sepa. Asi por fin entiendo que no quiero robarle nada a su familia. Como entenderá tengo mas que suficiente- ataco molesta. Con mi familia y amigos nadie. -Si, lo admito. Me quede sorprendida pero eso no cambia nada las cosas-No me importa. Le aseguro que usted no me interesa nada en absoluto- me alejo. Que vieja para ser entrometida. Brujaracha. -Si quisiera, podría comprar su compañía- acabo. Me da una mirada sorprendida, como si la hubiese pillado en algo. Así brujaracha puedo unirte si quiero. Continuo mi camino hasta Maximilian que es lo que si me interesa en este momento, me detengo al verlo entrar a una habitación con Tarasios. Camino lentamente hasta la habitación, estoy metiéndome en lo que no debo, pero es por una buena causa. -Explícame esto!!- grita Tarasios. -Que quieres que te explique?- replica chimpa tranquilo.

-Tu esposa es Aisha Lauren, presidenta de Lauren Races y dueña de Ferrari. Eso quiero que me expliques!!!.- Maldición lo sabe. -Es rica, si lo es. Eso que tiene que ver, no hay nada que explicar-Nos has engañado. Todo este tiempo creímos que te habías casado con una chica pobre. Al principio pensé que la habías contratado. Pero después os veía tan felices y enamorados. Todo fue una mentira, cómo pudiste- grita. -Eres una decepción para esta familia, lo sabía. Sabía que eras como ella-No, maldita sea no. Yo no soy como ella- grita chimpa. Ella? Se refiere a su madre biológica. Lo que entendí por Xandy es que Ajax si es su verdadero padre. -Cómo puedo confiar en ti? Dime, has traído a esa pobre chica hasta aquí. La has convencido de que la amas¿Qué? Maximilian dijo que me amaba. Es una mentira. Mi corazón late a toda prisa, me siento sofocada y hasta un punto desilusionada. Creo que quiero llorar pero no estoy segura de que así sea, creo que estoy preocupada por chimpa. Dijo que me amaba y que no me lastimaría. -Por qué? Por qué lo hiciste?- pregunta Tarasios exaltado. Chimpa no le responde. -Maldita sea, Eros di algo. ¿La contrataste? ¿La amenazaste? ¿Sabe ella de nuestro trato o la has engañado con que la amas?- grita furioso. -Ella sabe que la amo- chimpa le responde seguro.

-A si que le amas, le amas tanto que fuiste capaz de querer embarazarla sin que ella lo supiera. Por qué no creo que ella lo supiera o se lo dijiste?- pregunta. Mi corazón se detiene. ¿Embarazarme? -No se lo dije. Tú querías que tuviera un hijo, ella me lo iba a dar aunque no supiera. Eso es lo que tú me pediste, no es así. Pues lo hice- gruñe molesto. Toda esta mierda...

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Capítulo 35-Señor Griego - Dreame Toda esta mierda es en serio? Maximilian fue capaz de mentirme. -Me avergüenzas- grita Tarasios. El corazón se me detiene automáticamente, me doy cuenta que estoy conteniendo el aire. No, Maximilian me mintió?. Tarasios! Como puede decirle cosas tan horribles al hijo de su hijo, sigue siendo un Kirgyakos. Aunque no se la historia de su pasado, se que Maximilian es un buen hijo y nieto. Maximilian ha sido capaz de mentirme... todo por causa de él. -Eres un...Abro la puerta de golpe. No puedo soportar que le ofenda. Ambos me miran sorprendidos y un poco asustados. Mi mirada se enfoca completamente en Maximilian que me mira con una expresión... una expresión que no tiene nada de sentido en este momento. Remordimiento! Preocupación! Pues mas vale que lo éste. Mi cuerpo esta tenso y las ganas de abofetearlos a ambos, se hacen cada vez más presente. Maximilian se queda estático, nuestras miradas entrelazadas. Le ofrezco una linda mirada que logra demostrarle cuanto la ha jodido. No me gustan las mentiras. No, así. Le dije desde un inicio, que lo que menos quería era salir lastimada y es lo primero que ha hecho. Lastimarme. Que sucedió con todo lo bueno Prohibido vender instagram: @edenklaynd

que estábamos pasando, a sido una mentira? -Aisha- susurra. Trata de acercase a mi pero le advierto que no lo haga. Si le tengo cerca, soy capaz de matarlo. -Aléjate de mí- pido. La tranquilidad en mi voz logra descolocarlo. Su mirada es de absoluta preocupación. -Supongo, que todo hasta ahora ha sido una mentira. ¿Un hijo? Vaya, es muy extraño hace unos días mencionaste el "No" querer hijos por ahora- sonrió- Muy bien, te creí. Te creí cuando dijiste que nunca me embarazarías a propósito, te creí cuando dijiste que yo era lo que más te importaba, te crei cuando dijiste que querías intentarlo- niego- Era por eso? Por que no puedo creerlo-Déjame explicarte- pide.-Te Amo- Se acerca nuevamente pero lo detengo. -Te lo advierto, aléjate de mí en este instante- gruño entre dientes.-Me amas tanto?, tanto que no me dices de tu origen... no importa eso lo entiendo, con un abuelo así, es obvio porque quieres ocultarlo. Pero un hijo? Maximilian, me mentiste- trato de contener lo que siento para no gritar y armar un escándalo. -Aisha, cariño- suplica.-PerdónameNo niega nada de lo anterior!!! -¿Cariño? Oh, claro "cariño".- Digo irónica- No es necesario que finjas, bueno creo no podre darte un hijo. Quizá ya no le sirvo a usted señor Kirgyakos- le doy una mirada amenazante a Tarasios. -Aisha, no es lo que tú crees- dice.

-No, claro que no es lo que creo. Es lo que yo sé, por favor deje de joderle la puta vida a Maximilian. Acaso no comprende que vive bajo la presión de que lo acepte. Si, tiene otra madre que lo abandono, no sé muy bien todo. Pero que mierda importa, disculpe que le diga esto, pero lo que usted hace con mi "marido" es una completa estupidez- me mira con sorpresa.-Si, tengo el atrevimiento de decirlo, Airlia le ha criado perfectamente es usted quien lo está convirtiendo en un sumiso que es capaz de cualquier cosa por complacerlogrito. -Y tú- señalo a Maximilian- Tú y tus putas empresas se pueden ir al carajo- gruño. Estoy mas que enfadada, estoy entrando en estado asesino serial. Doy media vuelta, ambos se han quedado petrificados. ¿Qué? Se lo merecen. Camino a toda prisa por el salón, le envió un mensaje a Achilles en el camino. Necesito el maldito auto. Respiro entrecortado, la presión en mi pecho se siente cada vez mas fuerte, no creo poder contener mucho tiempo. Lo que creí que había comenzado, ha sido solo una mentira, una jodida mentira que... Sabia que me ocultaba algo, y quisiera ser tan masoquista de no haberme enterado nunca. -Aisha- esa voz chillona. Frunzo el ceño. Este día no puede ser un poco mas bonito? E tenido tantas sorpresas hermosas este día, que si me muriera hoy, me moriría feliz. Oh, vamos!!! Aisha no seas irónica contigo misma.

-Lo que me faltaba- gruño.-No tengo tiempo, ya le dije una vez. Pida una citaMendiga rubia. -Querida, es que te molesta verme aquí. Hay cosas que te sorprenderían- dice. Sorprenderme? Ya nada puede sorprenderme. Camino por otro lado ignorándola completamente, he tenido mucho por esta noche. No quiero llorar, ni nada parecido, quiero romperles la cara a todos. Quiero...hacerles... no. Paz. Aisha Paz!!! -Te menciono Maxi... lo bien que nos la pasamos en Italia?Me paro en seco. Estuvieron juntos? -Que has dicho?- arqueo una ceja. Calma Aisha! Calma! La violencia no arregla los problemas. -Tuvimos una deliciosa reuniónCierro los ojos fuertemente. Chimpa. Jodido chimpa. Inhala... exhala... ...1...2...3...4...5...6...7...8...9...10. Los abro lentamente, dejándome guiar por la paz de mi interior. -Puedes reunirte con él, todo lo que quieras!!- sonrió. -Así?- se sorprende.

-Si, tú siempre seras... nada. Su mujer siempre seré yoGiro sobre mis talones, regresando a mi camino. Maldito Chimpance. Nunca menciono haber estado con ella, otra mentira apuntada a tu lista grieguito. Pues bien, quédate con tus jodidas mentiras, tal vez ellas te den un hijo. -Achilles- digo seria. Le quito las llaves de la mano, no dice nada, creo que mi mirada y mi tono le han explicado todo. Camino hasta el piloto a grandes zancadas. -AISHA!!!- Vuelvo a ver a Maximilian que corre hasta mi. Le doy una mirada que lo detiene en seco. Se queda petrificado, solo observándome. Que te den. Achilles se acomoda en el copiloto. Enciendo el coche y aceleró, el rechinido de las llantas me relaja momentáneamente. Conseguiré una multa, pero me importa un pepino. Tengo que bajarme el cabreo, prefiero eso a dejarme llevar por la violencia. Quiero matarlo. Mi teléfono suena, lo apago tirándolo hasta el asiento trasero. Momentáneamente Achilles saca el suyo cuando este comienza a timbrar. -No contestes, o juro que me bajo en este instante y no me vuelves a ver- advierto. Achilles no tiene la culpa. Pero agradezco que este aquí conmigo. La furia recorre mi cuerpo, he vivido una mentira? De eso se trataba todo? Enamorarme y embarazarme. No me la creo.

Acelero por las calles de Atenas, mis ojos quieren llenarse de lagrimas pero lo evitare a como dé lugar. -Un bar. En donde hay un bar?- pregunto. Le doy una pequeña sonrisa que no tiene gracia, me la devuelve suavemente, está preocupado pero no dice nada. -Hay uno que conozco, el jefe no te encontrara ahí. Me dejaras conducir? Aisha no quiero morir- bromea. Por un momento creí que no me diría. -Soy una gran piloto- hago un puchero. Cambiamos de asientos y comienza el viaje. -En el centro de Atenas dejare la camioneta. Ahí nos recogerá un amigo- explica-Necesitamos cambiar de autos-Por el sistema de seguridad- digo- Podrías perder tu empleo por mi culpa- suspiro. Se coge de hombros restándole importancia. -Achilles, te quiero- suspiro. Ese sonrojo típico de él, aparece a pesar de que está un poco oscuro. -Ya lo sé- rueda los ojos. Cierro los ojos, no quiero pensar en nada. Me recuerdo que cuando termine con Antoine fue lo mismo, a excepción que llore peor que una magdalena. No voy a llorar, no voy a desperdiciar mis lágrimas por un mendigo griego mentiroso. Aunque lo ame como una tonta.

Achilles hace lo planeado, una camioneta pequeña nos espera. Cambiamos rápidamente, no sin antes dejar segura la camioneta. Viajamos por unos treinta minutos o más, la verdad es que perdí la noción del tiempo, Achilles me cuenta cosas para que no me sienta triste y pueda sacar de mi mente a chimpa. Es un gran guardaespaldas, amigo y power ranger. -Llegamos- dice. Despego la mirada de la ventanilla. Extiende su mano y me acaricia el cabello. -Gracias, lo aprecio mucho- se sonroja. -Mi trabajo, es cuidarte- sonríe.-Ademas hay muchas personas que me asesinarían si te llegase a suceder algoTiene mucha razón. James acepto no cambiarme guardaespaldas, porque Achilles se comprometió a cuidarme y velar por mi. Entramos en el bar, es pequeño pero bonito. Gracias a Dios no es de esos carísimos, sino un bar normal con personas normales. -Aisha, ella es mi hermana Monse Admes- la chica me sonríe. -Hola, soy la amante de Achilles- sonrió. La chica se sonroja por completo y Achilles también. Varios amigos de Achilles, se acercan a mí con la intención de coquetear pero Achilles los para rápidamente. Lo agradezco, no tengo ganas de lidiar con nada, ni nadie. Ya he tenido muchas sorpresitas por hoy.

Camino hasta el bar y termino pidiendo una botella completa de vodka. Achilles se encuentra a mi lado, no bebe pero si se dedica a escuchar todas mis estupidez. Está preocupado pero sigue manteniéndose al margen. Maximilian... Te extraño cabrón... Hoy he dicho tantas malas palabras. Jessie ya me hubiera metido un jabón en la boca. Maximilian, es culpa de él. -Nunca... voy a perdonarlo...- gruño. -Aisha, pero es tu esposo- Achilles aleja la botella pero le doy manotazo. -Un buen esposo... no trata de... embarazar a su mujer... por unas putas empresas...- gruño dándole otro trago. -El jefe, es buena persona. Te quiere mucho, puedes preguntarle a cualquiera de sus empleados, el señor esta más relajado desde que está contigoPor que lo defiende? No... Achilles quédate con Chazz. Aisha no seas tonta... Es el alcohol. Quiero preguntar si sabe algo de la madre biológica de chimpa, pero no estoy segura que Maximilian se ponga contento si lo hago.... Aisha.... Que te importa lo que chimpa sienta. Mucho... Maldición!! Mucho, porque lo amo.

-No... sabes... que en ese viaje... estuvo con la rubia esa. Ni siquiera... recuerdo su nombreComo se llama? -No lo sabia, quizá solo fue algo por accidente. No puedes confiar en esa mujerNo me importa. -Muns... Monse, ven aquí-pido. La chica viene hasta mi lado. -Si, Señora Kirgyakos-No, dime Isha...Asha... No, Aisha...- gruño- Te quiero decir un secreto... - muevo las manos haciendo no sé que. -De que se trata?- sonríe nerviosa. Le sonrió. Me pongo de pie, pero me tambaleo asi que caigo sentada otra vez. Tan rápido y ya estoy borracha? Si solo ha sido una botella!!! -Me quiero... casar con Achilles- digo. La chica casi se desmaya de la sorpresa. Exploto en una carcajada bebiendo otro... no sé que es la verdad. -Tranquila... aunque ese chimpancé-griego-estirado me mienta, lo sigo amando- bufo.-Achilles, es solo mi amante...sonrio. -Aisha, ya es tiempo de irnos- Achilles me coge del brazo. -No, yo no quiero...- hago puchero.

Asiente no muy feliz pero me entiende. Quiero sacar esta tontería por hoy, ya mañana podre hablar con Maximilian. Oh No! Termino con una botella y media de alcohol en el organismo. Un probable coma etílico pero no me importa.

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Capítulo 36 -Señor Griego - Dreame -MmmmMe levanto de la cama sin abrir los ojos, si los abro me voy a morir del dolor. No es que ahora no traiga un dolor insoportable, pero me vale evitar un poco el sufrimiento. -Auch- abro los ojos. Maldita pared! Como se atreve a ponerse en mi camino. -¿Que te he hecho?- pregunto. -¿Estás hablándole a la pared?- giro y veo a Achilles en la cama sin camisa. -¿Tuvimos sexo?- ladeo un poco sorprendida. Pensándolo bien en donde demonios estamos. Doy una vuelta mirando la habitación, ¿estamos en la casa de Achilles? -Ayer lo único que pudiste hacer es decir incoherencias sobre el jefe y después de eso, casi caes de las gradas del bar. En la camioneta venias gritando "GRIEGOS AL PODER". Juraste matar a Maximilian si te mentía nuevamente. Pero también dijiste que lo perdonarías- explica. Me quedo como estúpida escuchando casa cosa que dice. Yo nunca podría decir tantas cosas tontas. Por Dios! Quien me ha creído, yo nunca haría eso. -¿Perdonar a Maximilian has dicho?- ladeo-No creo haber dicho eso... ¿estas ayudando a Maximilian?- pregunto.

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Sé que es así, pero no pierdo nada en preguntar. Le da unas palmaditas a la cama para que me acerque a él. Aus que no se eche el discurso. Me cubro el rostro con ambas manos, dejándome caer en la cama observando el techo. -Aisha, no soy nadie. Pero tienes que pensar que te dolería mas.- frunzo el ceño- Dejar a Eros e irte de regreso a Inglaterra- dice- o prefieres escucharlo y perdonarlo?¿Irme sin Maximilian? La sola idea me da dolor de riñón. ¿El riñón puede doler? Que importa. Quiero a Maximilian y si ha dicho que me ama es porque puedo creerle. Una vez confié en él, no pierdo nada en darle el beneficio de la duda. ¿Pero y si lo vuelve hacer? Además tiene que explicarme que hacía con esa mujer en Italia. Me prometió nunca volver a verla. -Le quiero- sonrió-No creo poder vivir sin él, le quiero mucho y confió en él. Puedo escucharlo y tratar de comprender porque lo hizo. Tarasios es un pesado- gruño. Como puede tratar a Maximilian tan mal. Creo que tengo más enojo con él que con mi marido. -No sé mucho del asunto. Pero el jefe siempre ha hecho todo lo que Tarasios pide, creo que es más una influencia de Agatha- frunce el ceño- Creo que tendrás que saber la historia de parte del patrón. Esa Arpía! Sí, porque no? Los problemas se afrontan, si le amo iré por él. Y si él me ama, no volverá a mentirme o traicionarme.

....................................................................................................... ............................................. -No, tú y yo... es imposible- grito. -Claro que sí, Maxi pero si hasta me has traído a un Hotelsonríe. No! Esto no puede ser real, yo nunca, no, no pude haber traicionado a Aisha. La amo tanto que estoy completamente seguro que no pude haberla engañado. -No, es imposible!! Dios Mío! Yo no cambiaría a mi esposa por ti.- niego. No, esto no puede ser y no lo es, estoy seguro que no lo es. No recuerdo nada pero se que no lo hice. -Tengo evidencia- sonríe. Tengo ganas de matarla. Que mierda habla? -Evidencia de que? De que aprovechaste que estaba intoxicado de alcohol, que me trajiste a un hotel- rio amargo. No sucedió nada!-Qué crees que diga tu esposa cuando se entere- arqueaImagínate que quede embarazada? No, nos cuidamosTermino de ponerme mi ropa ignorando cada idiotez que dice. -Maxi, por favor. Si ayer estabas tan caliente-No, tu puedes quedarte con tus fantasías. Entre tú y yo no paso absolutamente nada, no tengo manera de comprobarlo pero sé que nunca engañaría a Aisha- escupo asqueado. -Esta me las pagaras maldito-

Me cojo de hombros y salgo a toda prisa. Necesito buscar a mi mujer, ayer me comporte como un maldito cobarde, lo único que quiero es explicarle y pedirle perdón. -Polo, dime ayer... ella y yo. Tu nos trajiste al hotel?Asiente. -Señor, usted iba muy tomado pero no creo que haya pasado nada. Iba casi inconsciente-Entonces por qué no me sacaste de ahí?- pregunto irritado. -La señora Park es muy persistente, supo engatusarlo para que aceptara ir con ella arriba. Pero no se mas de ahí- dice. Asiento. Ósea que haya arriba, hay posibilidades de que yo... No! Imposible, sé que no lo hice. -Sabes en donde esta?- pregunto. Oh Mi Aisha! -Achilles. Paso la noche con él. Tengo entendido que ayer tuvo una fuerte...-No lo expliques- pido. Por lo menos Achilles pudo cuidar de ella. La forma en como ese entero no fue la mas adecuada, debí haberle dicho todo desde un principio. Si llega a dejareme, no... No podría. Llego a casa con la esperanza de que mi mujer este ahí, pero es un caso o un deseo imposible. -Eros- Tarasios se acerca hasta mí.

Ignorándolo paso de largo por las escaleras. -Lo siento- dice. Me detengo a medio escalón. -Que lamentas? Haber arruinado mi matrimonio o considerarme un maldito bastardo?- ataco. Camino nuevamente hasta la habitación. Entro a la ducha rápidamente, necesito quitarme el olor a alcohol, tiro la camisa enfrascado en mi celular, le envió varios mensajes a Aisha esperando que responda con alguna ironía o algo como... Idiota. Te odio O algo parecido. La ducha logra quitar la tensión en mi cuerpo, relajándome. Necesito aclarar las cosas con Aisha, no podría perderla, no ahora que estábamos también, no ahora que sé que la amo. Cojo nuevamente mi teléfono, disponiéndome a salir a buscar a mi mujer. La puerta se abre lentamente, Aisha entra con el ceño fruncido. La mirada que me dio ayer ha desaparecido, creo que se encuentra un poco tranquila pero no estoy seguro. Quiero abrazarla, besarla, rendirme ante ella. -Aisha- digo casi inaudible. Me acerco hasta ella cogiéndola en un abrazo. Abre los ojos sorprendida, cuando creo que se alejara, se apega más a mi cuerpo. -Maximilian- susurra.

Ese susurro logra calmar la angustia de poder perderla. -Por favor, por favor perdóname- pido. -Necesitamos hablar- se aparta un poco. Me ofrece una mueca en forma de sonrisa. -Te explicare todo, pero por favor no vuelvas a darme esa mirada. Ayer sentí que me odiabas, sentí que aborrecías verme-Estaba y estoy muy enfadada.- sonríe- Pero lo he pensadoSus ojitos rosa me miran con cierta preocupación y hasta podría decirse compasión. -Tarasios, el siempre ha pensado que seré alguien como mi verdadera madre. Yo no te dije eso porque me sentía asqueado de mí mismo, me sentía como un bas...- levanta la mano antes de que termine. -No quiero que pienses eso de ti. Eres sensacional y tu abuelo merece que le castren- gruñe. Asiento. No esta tan enojada, Dios Mío gracias. -Mi madre me abandono cuando tenía dos años de edad, seis meses después murió de una sobredosis de metanfetamina. Recuerdo que nunca cuidaba de mí, siempre se la pasaba de fiesta en fiesta, Ajax nunca pudo controlarla. Aquí en Grecia no se les ve muy bien a las mujeres con hijos que liguen con otros hombres. Tarasios estaba completamente decepcionado, cuando ella murió, me envió a un internado, luego a otra clases particulares así sucesivamente, no quería que la sangre de esa mujer me dominara. Al final termine haciendo lo que me pedía, cuando cumpli la mayoría de edad me fui a Italia, allí comenzó mi amor por los aviones, tanto

que quise construir todo mi imperio, al principio recibí un poco de ayuda pero pude irme desligando de ella.- respiro hondo. Las empresas de Tarasios se estaban yendo abajo cuando la economía griega se vio en jaque. Con esfuerzo y conexiones logre mantenerle haciéndola crecer, cuidar de esas empresas, para mí era como demostrarle al abuelo que yo si valgo la pena- suspiro Sus ojos me recorren completamente. Entristecidos hasta un punto. -Tengo la sensación de que te he dado lastima- sonrió. -No, que va. Es solo que cada segundo que pasa tengo mas ganas de matar a Tarasios. Eres un gran hombre, no lo digo por decir. Eres un espléndido empresario, eres buena persona, amargado pero buena persona- sonríe. Se acerca a mis labios y deposita un suave beso. La tensión en mi cuerpo se da por olvidada. -Ahora mendigo chimpancé, explícame lo del embarazofrunce el ceño. -Tarasios quería un bisnieto, lo se fue algo completamente estúpido. Al principio lo pensé pero después me di cuenta que no quiero perderte, que prefiero perderlo todo antes de no tenerte conmigo. Antes solo quería las malditas empresas, pero no, ahora te quiero y nunca haría algo que te dañe. No otra vez- suplico . No sé porque las palabras de Cassandra se me vienen a la mente. ¿Le digo? Saca su teléfono, creo que le ha llegado un mensaje. Mi teléfono también suena, Cassandra, lo ignoro y lo guardo.

Aisha se para de golpe alejándose, frunce el ceño, su cuerpo se tensa completamente. -Supongo que ayer la pasaste muy mal- dice. Me sorprende un poco pero asiento. -Me volví loco, creí que te había perdido- sonrió. -No es que no haya sido así. "Mi Amor"- hace comillas. Su teléfono vuelve a timbrar, lo mira nuevamente. Aprieta la mandibula furiosa, me observa por unos segundos, Maldita Sea! Quiere llorar, no porque? Me acerco hasta ella. -La pasaste muy mal- gruñe ahogada. Le doy un vistazo a su celular. Abro los ojos completamente sorprendido, maldición. -No, Aisha. Yo no..-No eres tú?- rie- Ese maldito tatuaje es inconfundible- grita. Una lagrima rueda por su mejilla. -Y yo que creí en darte el beneficio de la duda. Que tonta he sido- niega limpiándose. -No, Cariño no es lo que tú crees- digo. Se aleja cada vez más de mí. No, no, yo no pude haberla engañada. Bueno Max esas fotos demuestra otra cosa. Solo me está besando, pero tapa mi rostro con su cabello.

Aisha toma mi camisa. -Aquí hay otra puta prueba- grita. Me tira la camisa, hasta ahora me doy cuenta que tiene labial en el cuello. -No, deja que te explique- pido. Me acerco a ella a paso rápido. Sin pensarlo se aleja de mi a paso veloz. No, no quiero perderla. Tengo que aclarar esto. Me duele lastimarla, las lágrimas recorren sus mejillas, me parte el alma verla así, soy el causante. Teclea algo en su celular y lo guarda. Camino hasta ella. -No quiero que te acerques a mí- pide. Limpia las lágrimas y me acerco hacia ella otra vez. -No! Te he dicho que no lo hagas- gruñe. Las lágrimas desaparecen, esa mirada que me congelo por completo ayer vuelve. Una mirada vacía, furiosa y algo que no quiero saber que es. La he lastimado, le he dañado. Lo peor es que no puedo defenderme, no sé si de verdad hice algo. -Aisha- suplico. -Maximilian.- dice.- Podrías salir de aquí por un momento?pide de lo más tranquila. -No, quiero que me escuches!-¿Que tengo que escuchar? ¿Que no recuerdas? ¿Que fue un error? Estuviste con ella en Italia no es así!-

-Como lo sabes?- pregunto de golpe. -Maldito seas- coge una almohada y me la lanza- Como pudiste, dijiste que nunca la volverías a ver, no dijiste que ibas con ella a Italia. A nuestra primera discusión corres a sus brazos- explota. -Confiaba en ti, traicionaste mi confianza. Crees que yo te engañaría? También bebí hasta ponerme en coma, termine haciendo y diciendo estupideces. Termine perdonando tus jodidas mentiras y ahora qué? El hombrecito no pudo resistirse a su ex amante- respira entrecortado. Cada palabra, me hiere, pero a ella. A ella la he lastimado aún más, la traicione. -Aisha, perdóname. Yo no estoy seguro de que haya pasado algo pero si dejas que...-Dejar que? Dejar que busques una excusa para esto- rie- Y pensar que iba a perdonar cada maldita cosa, sabes deje mi perfecta vida en Inglaterra para venir aquí contigo. Me enamore de cada maldita actitud tuya, creí que también me amabas... pero me equivoque-Te Amo, te amo como nunca lo he hecho- digo. -¿Así? Me amas tanto que me mientes, traicionas mi confianza, me eres infiel y quizá haya algo más que me ocultes- enumera. -No importa, ya esto a acabado. Lo que sea que tuviéramos a terminadoNo. Coge la maleta que le di y sale con ella, creo que ha metido algo pero no estuve muy pendiente así que no lo sé. La tomo del brazo, sujetandola fuertemente, la tiro contra la pared. Sus ojos tornados de un oscuro rojizo que parece furego, un fuego furioso que yo provoque.

No! No se ira. -No vas a dejarme- estampo mis labios con los de ella. -No! Maximilian aléjate de mí- me aparta con tanta fuerza que me sorprende. Vuelvo a cogerla, pero esta vez me quedo más que sorprendido. Su puño se estrella en mi cara, me quedo tan sorprendido que no logro reaccionar. Sale casi corriendo por las escaleras. -AISHA!!!- grito. El sonido de un helicóptero me hace alarmarme aún más, corro escaleras abajo hasta el jardín, Maldición un helicóptero con las letras LR Corp deja caer una escalerilla. -AISHA!!! NO!!!.- grito.

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Capítulo 37 -Señor Griego - Dreame Paso de largo a los que se interponen en mi camino. El helicóptero me sorprende, pero igual subo las escalerillas. Jessie no pudo pensar en algo menos dramático? ¿Por qué estas huyendo Aisha? No, no estoy huyendo. Vine hasta aquí, regrese para hablar con él, deje atrás mi orgullo de mujer porque lo amo. Y como me paga? Pasando la noche con una mujer que odio. Con la mujer que prometió nunca volver a tener contacto. -Srita Lauren, nos dirigimos al aeropuerto de Mykonosinforma el piloto. Asiento distraída. Me quedo un momento totalmente perdida observando toda la ciudad de Atenas. ¿Tengo buenos recuerdos aquí? Pues sí. La Playa Fuegos Artificiales La Cafetería Tantas cosas... ¿Estoy lista para dejarlo? ¿Planeo irme así nomas? ¿Qué haría aquí? Prometí irme si esto se acababa y lo hare. Tengo que irme, tengo que continuar mi vida. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

Una bendita lagrima rueda de mi mejilla. -No!- exclamo. No voy a llorar, no lo vale! Aunque lo valga, no tengo porque hacerlo. No quiero hacerlo. Cierro los ojos imaginando que nada sucede, en un intento imposible las imágenes se pasean por mi mente. Esa mujer rubia encima de Maximilian, desnudos, por un momento quise pensar que era un error. Que solo era un invento de esa mujer para arruinar mi matrimonio o algo parecido, pero no, ese tatuaje, ese maldito tatuaje me confirmo todo. -Llegamos- dice. No me había dado cuenta, hemos llegado muy rápido. O han sido mis pensamientos. La puerta del Helicóptero se abre, salgo a pasos torpes. -Srita Lauren- sonríe Uau. Si no es porque tengo el corazón roto, diría que está más que bueno. Pero no, no quiero tener esos pensamientos. -Aisha- gruño. Asiente dándome la mano. -Soy Casper Chadler, su asistente personal.-Asistente personal?- ladeo. -Sí, el señor Piero y su hermano James me han asignado para ayudarla en lo que a las empresas se refiere. Mi deber es ayudarle en todo lo que sea posibleAparte de guapo, amable.

-Gracias supongo. Como habéis llegado tan pronto?pregunto. -La Srita Richards, nos contactó temprano. Ella y sus amigos estarán aterrizando en unos momentos- explica.-Creo que ellos ya planeaban venir a visitarla con anterioridad- termina. Frunzo el ceño. Por qué iban a venir sin avisar? A no ser que... -Qué fecha es hoy?- pregunto. -Abril 5- ladea. -Joder, la carrera- abro los ojos. Lo olvide por completo. Que mala hermana soy, James siempre está para mí siempre. -Su hermano y el Señor Piero ya se encuentran en la pista de Emiratos. Desea que arregle los papeles del viaje?- Que eficiente. -Dios!! Casper pero tu mereces el cielo- le doy un abrazo. -Te lo agradecería muchoTermino usando el computador de mi ahora conocido asistente personal. Casper es bonito y eficiente. Pongo la cámara y listo. -Hermana, que va te has olvidado de mi- Frunze el ceño. -Que va, estoy saliendo hacia Emiratos en un rato. Los chicos están llegando a Grecia con el Jet-respondo sonriendo. -Que sucede?-A que te refieres?-

-Aisha, tienes la carita de perrito olvidadoQué lindo!!! Me comparo con un perro. -Maximilian y yo, creo que lo hemos dejado- susurro. -Qué? Te ha hecho daño? Quieres que vaya?-No, yo llegare ahí en unas horas. Es complicado, no quiero pensar en eso- me cojo de hombros. -Aisha, si ese cabron...-James, déjalo- pido Me mira por unos segundos, suspira frustrado y asiente. Termino la llamada, pensando en que todo estará mejor. Mientras mas pronto salga de Grecia, mi vida podrá mejorar. -AISHA!!!- giro sobre mis talones. -Amiguitos- grito. Me encamino hasta ellos un poco emocionada. -Aisha, en donde esta ese cabron- Chazz me mira molesto. -Dinos, que te hizo?- Ronald me inspecciona de arriba abajo. -Hemos venido tan pronto recibimos el mensaje- Jess me da un fuerte abrazo. -Oh, chicos- sollozo. Han hecho todo, por mí. Los cuatro nos hacemos bolita, tengo a los mejores amigos.

-Gracias por venir- susurro. -Aunque fue exagerado, pero gracias. Os quiero un mundo-Que sucedió?- preguntan. -Lo hemos dejado, ayer nos peleamos. Termino borracho y yo también... se metió con otra mujer- sollozo. -¿Qué?- preguntan incrédulos. -Estas completamente segura?- Jess frunce el ceño pensativa. -Oh, ese cabron.-No quiero pensar en eso. Mi hermano tiene una carrera y nosotros aquí- digo. -El cuñado va a ganar- Ronald y Chazz cambian de tema y lo agradezco. -Es mi cuñado- gruñe Chazz. -Y el mío. Jessie ¿cásate conmigo?- arquea ambas cejas. Jessie los golpea a ambos haciéndome reír. -Señores el jet está listo. Hemos hablado con el aeropuerto de Emiratos y los esperan- Casper sonríe. -Gracias. Chicos, les presento a Casper Chadler- digo. Chazz se acerca rápidamente a él. Casper no le dice nada, solo sonrie. -Mucho Gusto-Jessie y Ronald- digo señalándolos.-Aunque creo que ya se conocían-

-Hola soy Chazz- ruedo los ojos. Casper le extiende la mano caballeroso. -Achilles has llegado- digo. Chazz se para en seco. Se tensa completamente, no evito reír al igual que los demás. -Tranquilo campeón, era una broma- rio -Aisha, no es gracioso. Ese hombre es...- se sonroja completamente. -Pervertido- gruño. Aun no logro superarlo. -Y vendrá?- pregunta. -No, le llamare después. Quiero que nos encontremos en Inglaterra cuando este de regreso- digo.  Abordamos el jet, he podido sacar a Maximilian de mi pensamiento y eso ya es un gran avance. Chazz, Ronald y Casper están enfrascados en una conversación, me alegro cuando Chazz por fin se aleja de Casper. -Aisha, yo no creo que Maximilian te haya engañado. Ayer...-No, Jessie por favor olvídalo. No quiero hablar de eso, quiero ir a ver a mi hermano- suplico. -Pero es que...-No!-Muy bien- se rinde.

-Y Cassie? Por qué no ha venido?- pregunto. -Recuerda que aún está en la Universidad, no pudo venir. Sabes que ambas estamos de voluntarias en el orfanato?- se emociona un poco. -Así? Os gusta? Que es lo que hacéis ahí?-Por el momento, cuidamos de los niños recién llegados. Te sorprendería de ver que cada día llegan más y más pequeñosdice indignada- Me gustaría convertirme en socia, ya sabes para poder hacer el lugar un poco más seguro para los niños, he hablado con los chicos y también quieren ayudar- insinúa algo. -Quieres que yo te ayude?- arqueo una ceja. -Sería como un lugar en el que los cuatro podemos colaborar, sería muy importante. Crear un lugar enorme para poder mantener a esos pequeños-Claro, porque no!- acepto. Me enfrasco en otra conversación con Ronald, sobre la cafetería. Me gustaría expandir el negocio, no se mucho sobre eso, pero puedo convertirlo en algún negocio importante. Chazz también termina contándome sobre su obsesión con Achilles, pero le entristece que mi porwer ranger no tenga claro que es lo que quiere. -Señores en un momento estaremos aterrizando, por favor tomar sus asientos correspondientesAsentimos y nos acomodamos. ....................................................................................................... ....................................................................... -Dime, que demonios fue lo que sucedió- grito.

-No, Maximilian suéltame- suplica. La tomo nuevamente del brazo. -Señor- Polo me mira. La suelto, se sienta en el sofá intimidada. -Dime absolutamente todo lo que paso o me encargo de arruinar tu vida- escupo furioso. Niega. Me acerco a ella, trato de cogerla nuevamente. -¿Dinero? Es eso lo que quieres?- pregunto. -Te quiero a ti- grita. Dejo escapar una carcajada. -A mi? Por Dios, pero si tengo esposa a la cual amo. Y estoy seguro que nunca la engañaría con alguien como tú- grito. -Que tiene ella? Dime que tiene que yo no?-Ella es especial, con una sonrisa es capaz de desarmarme. Ella es todo lo que necesito, por tu maldita culpa la he perdido- grito. -Pues bien, si no eres mío tampoco serás de esaEstoy a punto de estrangularla. -Señor Kirgyakos- Polo me habla. -Los informes muestran que ha tenido contacto con la Señora Agatha, también tenemos una transacción a una de sus cuentas-Esa bruja!- grito.

Salgo de la habitación hecho furia.

Seguido de los paso de polo entro a la casa. -Agatha!- grito Mis padres, Tarasios, los gemelos bajan a tropezones preocupados. -Eros, que sucede?- pregunta Airlia. -Agatha!!- vuelvo a gritar. -Ya voy, ya voy- baja los escalones lentamente. -Hijo, que sucede?- Ajax se para frente a mi. -Esto pasa, ella- señalo- le pago a una mujer para que me llevara a un hotel, tomara fotos en posiciones incomodas para poder arruinar mi matrimonio-Que!! Agatha es eso verdad?-No- niega-Tarasios sabes que yo no sería capaz de algo asíse defiende. -Eres capaz de mucho mas, has ofendido a Aisha desde que llego. Aun, tu sabias que ella tenía mucho dinero y aun así, siempre le tratabas mal- grita Timeus. -Por tu culpa se ha ido-Tyrone le reprocha -Muchachito malcriado- levanta la mano para abofetearlo. -A mis hijos no les pones una mano encima. Eres una malvada bruja, como has caído tan bajo.-

-Madre, déjalo. No quiero que discutas con alguien de tan baja categoría- aunque yo trenga ganas de asesinarle. -Tarasios, por favor.- dice. -Cuál es tu odio hacia Eros?- pregunta. -Por que odias tanto a mi hijo, tanto que has arruinado su matrimonio?Le miura seria. -Por tu culpa Ajax, eres tú el unico culpable de todo. Por qué te fijaste en la madre de Eros?, cuando yo te quería desde antes. - grita -Estás loca, pero si tú eras la esposa de mi hermano. Primeos te adoraba, por Dios. Si habéis tenido un hijo-Pero sabias que yo te amaba, quise a Primeos pero no tanto como te quise a ti. Eros es tu primer hijo, elegiste a esa mujer sin respeto, sobre mí. Luego te casaste con Airlia, nunca pudiste verme como la ves a ella- niega. Airlia le da una bofetada que la sorprende. -Aquí la única que no merece llevar el apellido Kirgyakos eres tú. Deja a mi hijo en paz-Agatha, coge tus cosas y vete de esta casa. Has hecho mucho daño, aunque es mi culpa por creer todas esas estupideces que me decías- Tarasios me mira entristecido. -Vete, vete antes que olvide mis modales- pido. -Espero que esa niña con la que te casaste, nunca vuelva contigo. Ya me he encargado de alejarla lo suficiente de tisonríe. -Nunca te perdonara, la engañaste. La traicionaste después de que ella dio todo por ti- ríe.

-Vete de una jodida vez- Ajax le grita molesta. No, Aisha! Mi mujer, no puede abandonarme, tengo que buscarla y explicarle. Necesito explicarle, que no hay nadie más importante que ella. -Tranquilo hijo, sé que ella entenderá- Airlia se acerca a mi acogiéndome en un abrazo. -Madre, la he perdido. Es verdad la traicione, arruine nuestro matrimonio-No, hijo sé que ella te ama. Sé que ella lo entenderá, eres un gran hombre- acaricia mi cabello. -La amo- digo. Voy a buscarla, no importa donde este. Necesito encontrarla.

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Capítulo 38 -Señor Griego - Dreame -Aisha, cuanto tiempo seguirás evitando esto-Solo han pasado dos meses- gruño. Ni que haya sido tanto, si parece que hubiera sido ayer. Esto es cono un libro un capitulo pasa algo y al siguiente pudieron haber pasado años. -Dos malditos meses en los que parecen oso invernandoJessie puede ser muy pesadita. Aunque me he mantenido como ella dice, no me he dejado consumir por la tristeza. Mantengo mi mente ocupada y no pensar en chimpa. -Jessie, me estas tapando la película- ignoro.-E ido contigo al orfanato, estoy trabajando las 24 horas- digo. -Que mas quieres de mi-Vas solo cuando te obligo, sales una hora y terminas "trabajando" desde aquí. Eso no cuenta como trabajo-suspira exasperada- Quieres terminar anciana antes de tiempoIgnoro cada palabra que sale de su exasperante boquita. Que pesada, si no es porque la quiero ya me hubiera ido de esta choza. -Casper tiene una gran paciencia contigo, haces que el pobre hombre deje a su mujer por ti. Mira que la chica está embarazadaQue seria de mi vida de presidenta sin mi buen amigo Casper Chadler, la verdad es que si me mima mas de la cuenta, nos henos tomado mucho cariño. Es un hombre y es terriblemente

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eficiente. Hace un gran trabajo y me ayuda mas de la cuenta. Me sorprendí al saber que esta casado, su mujer es un amor, le he visto un par de veces y se le ve muy enamorada de él. -Casper es buena persona, su mujer me quiere- mordisqueo una barra de chocolate. -Es imposible contigo- gruñe. Camina hasta la televisión y la apaga. Que osadía!! -Levanta ese trasero gordo y vamos al orfanato- sonríe. Trasero Gordo? No tengo el trasero gordo. -Te odio- digo tirándole las almohadas- No tengo el trasero gordo- grito alarmada. -Si note levantas de esa cama, cada día crecerá mas. Luego tendremos que comprar sillas especiales-Dios Te Perdone- me levanto a regañadientes. Jessie explota en carcajadas. Hace unos días regresamos de Canadá, estuvimos un mes ahí, mientras Jessie se hacía cargo de unos asuntos del abuelo Richards, tengo dos meses de no saber de Maximilian, aunque quisiera negar que le extraño. Le extraño a chimpa, pero me niego rotundamente a verlo. Por Achilles sé que la ha pasado mal, pero ha tratado de seguir adelante. Podéis creer que Achilles rechazo mi oferta de venir a Inglaterra conmigo? Según tiene mucha lealtad a Polo y a Maximilian.ero esta bien, con Casper cerca no le extraño. Oh si? -Saliendo me llevas a un McDonald's- pido. Pongo la música a todo volumen. No quiero recordar, la musica siempre es la mejor solución.

-Oppa GANGNAM STYLE!!!- gritamos las dos. -SEXY LADYYYYYYY!!!Las dos bailamos como locas. -Llegamos, apaga eso. Quieres que multen?- gruñe -Amargada- ruedo los ojos. El orfanato se ha convertido en la vida de Jessie y de Chazz. Ambos están muy metidos en el asunto de construir un lugar más grande, con mejores posibilidades de cuidado para los niños. No vengo todo el tiempo, pero el cambio se ha dado de manera notoria. -Iré por ahí- digo. Jessie está enfrascada en el nuevo plan alimenticio, así que me decido por ir al jardín. Aunque creo que no debería estar por aquí. Me tiro en el césped, relajándome. No hay mucha seguridad de este lado. -Maximilian- susurro. Levanto la mano admirandoi el anillo que me regalo. Le extraño. Aunque sea un gilipollas chimpancé le extraño. Cierro los ojos, dejándome llevar por la suave brisa. La brisa suave, el sol golpeando mi rostro. Un griego de ojos verdes... Un suave llanto me saca de mi ensoñación. Abro los ojos pensando en que Jessie está cerca, pero no. Me sorprendo al no ver a nadie cerca. Me pongo de pie, esperando encontrar el lugar de procedencia del llanto.

Camino de un lado a otro, no hay nada. Camino hasta unos arbustos que llevan hasta el otro lado del edificio, un área supuestamente protegida. Tengo que hablar con Jessie acerca del sistema de seguridad. -Qué demonios!!Salgo del área del edificio hasta una especie de callejón. Me parece escuchar el sonido en una de las cajas tiradas en el basurero. Me acerco a la caja... me agacho hasta poder quitarle el tirro que la sella. -Dios Mío!!- abro la caja. Los llantos del bebe, se hacen más fuertes. Un... no mejor dicho una bebe completamente roja por el llanto. -Qué hago?La cojo en mis brazos. Estaba ahogándose. Pobrecita. Es pequeña tendrá uno de nacida. -Tranquila- la apego a mi pecho-Todo estará bien, oh princesa quien te ha hecho algo así- pregunto. La pequeña logra tranquilizar el llanto, me mira con unos ojos azules impresionantes. Creo que me da una pequeña sonrisita. Es preciosa! -Aisha!!- los gritos de Jessie hacen que la pequeña se sobresalte.

-Tranquila princesa- la acaricio. -Aisha, tuviste un hijo-mira a la bebe. -No, tonta. Mira- señalo la caja- Coge el papel- pido. -Que cojones!!!- gruñe. Furiosa comienza a leerla.

"Por favor, quien sea que la encuentre, cuiden de ella. No puedo hacerlo más, no la quiero conmigo." , -Yo voy a cuidarte pequeña. Te lo prometo- susurro. -Como alguien... como demonios... Hay que llevarla adentro. No te preocupes nena, conseguiremos una familia que cuide de ti- Jessie le acaricia. Es tan pequeña, linda y bonita. Es preciosa, como alguien no puede quererla? Si es tan inocente.  -Yo te cuidare pequeña- susurro. -De que hablas?- Jessie arquea una ceja- Le buscaremos una familia- sonríe. -Ella estará bien-No, yo quiero cuidarla. Quiero adoptarla, Jessie tengo las posibilidades- pido. La quiero, quiero cuidarla. Es tan linda. -Crees que...- asiento. Caminamos hasta la sala donde están los abogados y las personas de cuidado de los niños. -Aisha, no pueden darte a la pequeña- Jessie me mira apenada.

-Porque? Tengo suficiente dinero para criarla- gruño. La pequeña me sonríe. -No es eso, se les entregan los niños solo a parejas es decir a matrimonios- La Sra Stella me mira triste. Quiero a la pequeña conmigo. No se por que pero siento que ella se siente bien conmigo. -Entonces no habrá problema- sonrió. Jessie frunce el ceño. -A qué se refiere?-Señora Stella, yo soy una mujer casada- le enseño el anillo. Que suerte que lo uso, bueno solo porque es bonito, nada más. -Entonces necesitaremos que venga con su marido, mañana si le parece?- sonríe. ¿Mañana? -¿Mañana?-pregunto. -Si quiere a la pequeña tiene que ser lo antes posible, recuerde que tenemos que reportar a los niños y así ponerlos en lista de búsqueda de padres- explica. Tiene toda la razón. -Entonces mañana- digo. No estoy preparada mentalmente para hablar con Maximilian. Pero lo vale, la pequeña lo vale. Yo le ayude una vez, él tiene que pagarme del mismo modo.

Las cuidadoras me quitan a la pequeña, esta rápidamente comienza a llorar. -Oh, pequeña. Te llevare conmigo pronto- acaricio su cabello castaño. La Sra Stella me da unos papeles que tengo que leer, sobre lo que conlleva la adopción, crianza de un hijo y otras cosas de madres y padres primerizos. -Aisha, nena estas segura?-Crees que no seré una buena madre?- pregunto molesta. -No, claro que serás una excelente madre. Me refiero estas segura de querer ver a Maximilian otra vez?No lo se! Ese es él dilema, no se si quieto verle. Aisha no te hagas la tonta, por algo no te has divorciado. -No lo sé, yo le ayude una vez, quiero que me devuelva el favor-Quiero que estés completamente segura. También podrían arreglar sus cosas- se coge de hombros. -Qué cosas? Mira han pasado dos meses y nunca me buscogruño. -Aisha, él te ha buscado.- ríe-Eres tu quien se ha escondidoruedo los ojos. -Pues como sea, estoy segura de lo que hare- afirmo fuerte. Aunque no estoy segura. Pero quiero a la pequeña... me ha conmovido mucho conocerla, se que es rápido pero me encariñe con ella.

-Hazlo!- digo. Camino de un lado a otro en mi habitación! Tengo como media hora de estar en lo mismo, son las 11 de la noche y aún no he llamado a Maximilian. -Hazlo, maldita seaAisha relájate. Solo sois un matrimonio que lleva dos meses sin hablarse, que mas da. Le pasa a cualquiera. Marco el número rápidamente. Si no contesta al segundo cuelgo. -Kirgyakos- responde con voz ronca. Dios Mio!! Chimpa!! -Maximilian- susurro. Idiota, no susurros o vera que estas deseosa. -Aisha!!!- grita. Alejo el teléfono. -Quieres matarme de un susto- gruño. -Aisha, en donde estás? Te extraño- susurra.-Estas bien?-Podemos vernos?- pregunto. -Sí, claro? Ahora? Puedo ir a donde quieras? Mejor dicho voy para alláEscucho que mueve cosas y deduzco que estaba durmiendo. -No, espera. Si quiera sabes en dónde estoy?- Arqueoi divertida.

-No- gruñe -Veámonos mañana, invítame mañana a desayunar y hablamos- digo. -Sí, Aisha... Te extraño- creo que suspira. -Hasta mañana- cuelgo. Por una razón completamente estúpida sonrió. Mañana voy a ver a chimpa.

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Capítulo 39 -Señor Griego - Dreame Por quinta vez consecutiva me miro en el espejo. Por qué estoy nerviosa? Nunca en mi vida he estado tan nerviosa como lo estoy ahora. Si, sé que tengo mucho tiempo de no ver a mi marido. Quise empecemos con una pelea. Gritándonos, tirándonos piedras o posiblemente el dueño del restaurante llamara a la policía por nuestra pelea.  Quien sabe? Mi marido, aun me querrá?  -MA-RI-DO- repito. -Puedes seguir viéndote en el espejo, pero espejo o no, fea ya eres y ni con cirugía, nenaLa odio.  -¿Quien te pregunto?- gruño dándole una mirada furiosa. -Nena, eres hermosa si? Tu marido o no marido, seguirá babeando por ti sea como seas-Como sabes que sigue interesado en mi- frunzo el ceño. Yo también estoy interesada en chimpa. Es mi marido después de todo.  -Me dejaras decirte algo?- se sienta en el cama mirándome con cierta inquietud. Oh, Jessie Richards!!  -Que?-gruño-Ya suéltaloProhibido vender instagram: @edenklaynd

-Hace dos meses, cuando pelearon. Maximilian me llamo, estaba preocupado por ti y si, ya estaba muy pasado de copas...- me siento a su lado completamente interesada.Juraba que te amaba y toda una conversación sobre cuánto te ama, que no quería lastimarte y que seria incapaz de hacerte daño otra vez- Uau Cambio mi posición en la cama, observándola. Me he quedado sin palabras. Hablo con Maximilian esa noche? Como es que no lo supe antes.  -... Estabamos en la misma llamada telefónica, la tipa que supongo es la rubia hablaba. Maximilian le grito que no quería verla, que no quería saber nada de ella, que era un hombre casado y sobre lo mucho que te ama... otras tonterías cursis que...-AHA!!!- grito-Jessie!! Por qué no me dijiste todo eso en aquel tiempo?Maximilian!!! Mi Chimpa!!! Mi Marido!! No me engaño, quizá si fue solo un error de mi parte no querer escucharlo. Bueno sinceramente no estaba completamente segura de que me haya engañado.  -Yo quise decirte pero siempre te negabas a escucharme!. Además, hay algo que me dice que tú no creías totalmente en que te había engañado... Porque, mírate, no le odias, no sientes rencor hacia él. Es decir, creo que lo amas pero hay algo que te alejaba de él. No estoy segura que, pero sí creo que no querías estar lejos de él, sin embargo han pasado dos meses, y posiblemente una bebe preciosa los una otra vezsonríe.  Uau! Jessie, ha dado en el clavo. Es verdad a pesar que estamos separados, aun le quiero. Chimpa es muy especial para mí, pero ¿Alguna vez creí que él me engañara?

-¿Estas escuchándome?- gruñe molesta. -Sí, claro que sí. Jessie, has dicho que no me ha engañado. Pero si, quizá solo me deje llevar, quizá solo quería que Maximilian se decidiera por qué es lo que quiere más. A mí o a seguir siendo el sumiso de su abuelo. Quizá fui egoísta haberle dejado...-Sí, fuiste egoísta- ruedo los ojos. Con amigos así, quien no.  -Pero quizá nunca he dejado de amarlo, bueno no, nunca he dejado de amarlo. Solo espero que podamos hablar y ya sabes que no escape por lo de la nena. La quiero y lo quiero a él.Los quiero a ambos en mi vida. Solo espero que el nos quiera en su vida. Una pelea inminente esta cerca y espero que no sea tan fuerte para terminar de alejarnos.  -Tú también tienes que decir lo que quieresFrunzo el ceño. Me siento totalmente confundida. -Lo quiero - susurro.-Quiero a chimpa-Tonta, eso ya lo sé. Lo que no se, es si podrás perdonar todo. Desde sus mentiras hasta la infidelidad que nunca sucedióexplica-Piénsalo. Nena, es tu decisión.Asiento. Camino por el lado noroeste del Palacio de Westminster, el Big Ben marca las 8:00 am. Una mañana un tanto fría, tanto que he tenido que usar una sudadera universitaria. Mientras tarareo Catastrophic Casanova. Enfrascada en responder algunos correos importantes de confirmación o de alguna

reunión, no me doy cuenta al chocar con alguien. Levanto la mirada encontrándome con mi querido y añorado esposo. Uau.  Me quito los audífonos y le observo. Esta frente a mi, después de dos meses, dos cojonudo meses negándome a extrañarle.  -Aisha- dice. -Maximilian- sonrió. Nos observamos por largos segundos. Se ha dejado crecer el cabello y la barba, no muy largos pero le dan un toque hipster combinado con la elegancia que le caracteriza. Trae puesta la corbata que le regale hace meses, ese traje n***o perfeccionado ha su figura imponente. Sus ojos verdes me observan expectantes. Sorpresivamente me atrae hasta su pecho, me sujeta fuertemente dejando caer su rostro en mi cuello. Aspira mi olor haciéndome estremecer. Me ha tomado por sorpresa, no niego que estar en sus brazos me alivia completamente, Madre Mía!! Le extrañe.  -Te eche de menos- suspira- Por favor, déjame abrazarte por un minuto- pide. Su petición y la necesidad en su voz me dejan sorprendida. No esperaba nada de esto, pero me gusta. Estar en sus brazos me gusta.  -Oh, chimpa!- susurro. Dios Mío! Le extrañe tanto. -Perdóname.- pide -Déjame explicarte- suplica.

Trato de soltarme, aunque no es exactamente lo que quiero. -Todo esto, ha sido mucho drama para mí- hago una mueca. Me mira con tristeza. Sujeta mi cintura con tanta fuerza que creo que piensa que voy a escapar. Mis manos recorren sus brazos, acariciándolos por encima de la tela.  -No voy a escapar.- me dedica una mueca en forma de sonrisa. -No quiero arriesgarme. La última vez te solté y escapaste en un helicópteroHago una mueca. Insisto en que esa huida fue demasiado dramática. Más de alguien pudo haber pensado que era una filmación de Misión Imposible. -Me gusta tu cabello- digo. Deslizo mi mano por su cabello acariciándolo. Cierra los ojos disfrutando del contacto. -Aisha- suspira- Mi pequeña Aisha, te extrañe tantoMis dedos se deslizan por su rostro, acariciando su nariz, sus mejillas, aprieta los labios dejándome ver sus hoyuelos. -Míos- acaricio ambos. Abre los ojos. Madre Mía!! Sus verdosos están completamente oscuros. Sus labios se abren un poco. Deslizo mi dedo acariciando su labio inferior. Extrañe sus labios, mi cuerpo extraño su presencia. E extrañado todo de mi chimpa.  Mi cuerpo se estremece completamente, quiero besarle. Ansió hacerlo. -Mmm-

Maldición! Estamos en público. Frente al Big Ben para ser exacto. A quien le importa. Enredo su corbata en mi mano, atraiéndolo hasta mis labios. No lo duda por ningún segundo, su lengua pide mi autorización, le doy paso a una lucha de deseo y necesidad. Oh, chimpa. Te quiero tanto. Me doy cuenta que fue un gravisimo error haberle dejado. Le quiero tanto. -Perdóname- pido. Sus labios se separan un poco de los míos. -¿Perdonarte? Si he sido yo que te ha lastimado- gruñe. Me dedica una mirada sombría y llena de rencor así mismo. -No, he sido yo. Te he abandonado, no he dejado que me explicaras. Te he extrañado cada maldito día- gruño -Aisha, creo que Te Amo- sonríe. -HA! Esta recordando viejos tiempos Señor KirgyakosMe rió ante su línea. La playa. -No me atreveríaEsto es impresionante.  Aisha, ahora si hay paz en tu interior. Una paz llamada Eros Maximilian Kirgyakos. 

-Vamos por ahí- sujeto su mano. -Esto es una reconciliación?- pregunta.  Frunzo el ceño. -Sí, eso espero. La verdad es que no tengo idea- me encojo de hombros. Me lleva hasta el otro lado de la calle. Oh No!!! No voy a subir a esa cosa.  Me quedo de pie cruzada de brazos.  -Qué?- pregunta divertido. -No me gusta ese auto- gruño. Es el lambo gold aventador con el que nos conocimos. -A mí me gusta- sonríe abriendo la puerta para dejarme entrar. -No voy a subir- gruño. -Con este precioso lambo te conocí.- se acerca a mí. -Sí, también me estafaste. Ha y me despediste el primer día de trabajo. Sabes lo feliz que estaba de haber conseguido un empleoSi, ese día nunca se me olvidara. -Sabes lo hermosa que estabas ese día?. Tus ojos rosaditos relucientes y molestos. Necesitaba una excusa para volver a verte. Cuando me di cuenta que mi nueva empleada era la chica que choco mi auto, no dude ni un segundo en llamarte para contratarte- me abraza- Claro que nunca pensé, que resultaras ser más rica que los reyes de Inglaterra- gruñe.

Que tonto! Su humor me contagia.  -Tal vez, podría casarme con el Príncipe Harry. Este guapo no te parece- arqueo una ceja. Me aprieta más a su cuerpo gruñendo algo inteligible, pero supongo que es alguna queja. Vaya, quien diría que este día empezaría con una "reconciliación" la verdad es que esperaba, uno que otro grito por algún reclamo. O quizá esperaba una pelea que durara unas horas y después terminar cada quien por su lado. Pero ya hemos perdido dos meses, no quiero perder más tiempo. -¿Quién es?- pregunta. Contesto el celular ignorándolo. Al final, tuve que subir al bendito auto.  -Aisha, nena, la cita es en media hora. Ven puntual, sino la niña... ya sabes iré a los listados-Sí, iremos para allá- respondo. Maximilian me regala una pequeña mirada, al final terminamos pidiendo comida en el autoservicio. -Que sucede?- pregunta- Hay algo malo?- sonríe. Bueno en lo que llevamos en el auto y a esto unos 30 minutos no ha parado de sonreír. -Por qué no dejas de sonreír?- arqueo una ceja. Su sonrisa se hace aún más amplia.

-Porque estás aquí conmigo. ¿Debería de haber otra razón? Estás conmigo, después de dos meses te dignaste a llamarme. Por qué no estaría feliz?-Que has hecho estos dos meses?- pregunto. -Fatal!- bufa molesto- Creo que hasta entre en depresión, te extrañe demasiado. Pero sabia que era mi culpa, fui muy cobarde y merecía que me abandonaras. Aun así te quería de regreso conmigo, eres mi esposa. No niego que sentí un gran alivio al no recibir un citatorio a los juzgados para el divorciomenciona la última palabra con asco. -No quieres divorciarte?-NO! Dios Mío! Por qué lo haría, claro que si me lo pidieras...niega triste.-Quieres divorciarte?- niego. Asiente y vuelve a sonreír feliz. Esos cambios de humor, los extrañaba. SI, SEÑOR!!! Chimpa, no se despega de mí. Aunque me agrade estar así con él, no deja de ser incomodo no poder caminar libremente. Me sujeta tan fuerte que apenas puedo moverme. Acaricia mi cuello con sus labios provocándome un cosquilleo. Pesadito pero así lo quiero.  -Maximilian- riño. -No voy a soltarte. No ahora que me has perdonado-gruñe. -Te he perdonado?-Supongo- se coge de hombros -Has dicho que no quieres divorciarteEntramos al edificio, que estoy segura chimpa no le ha prestado atención. Lleva minutos solo observándome. 

-Señorita Lauren, Bienvenida- saluda la chica de recepción. -Kirgyakos- gruñe.  -Sara, La señora Roses?- pregunto. -Está esperándola en la sala de arriba- responde con una sonrisa. Le da una mirada a cuerpo completo a mi marido, no me importa porque este no le presta atención. -Quien es la Señora Roses?- pregunta. -La persona que vamos a ver.- me cojo de hombros. Espero que se lo tome bien. Antes de entrar me quedo de pie frente a chimpa. Me dedica una sonrisa. Regresa la mirada a la puerta, inmediatamente frunce el ceño.  -Adopción- lee. Me da una mirada y luego regresa la mirada a la placa con el nombre de la Señora Roses. -Aisha, tu... yo... tu. Me explicas?- Frunce el ceño. Creo que está molesto. Maldición me dirá que no. Muy bien, Aisha explícale.  -Hay una nena. Por esa razón te llame ayer. Sinceramente no esperaba lo que ha pasado esta mañana. El plan era amenazarte pero las cosas resultaron diferentes-Amenazarme?- se sorprende.

-Es un decir, quería que fingieras ser mi marido. Solo dejan a parejas casadas adoptar- explico- Maximilian, me encontré con la pequeña encerrada en una caja, en un basurero, me encariñe mucho y sé que seré una buena madre- le dedico una mirada suplicante. No responde nada. La puerta se abre, dejando ver a una Señora Roses sorprendida. -Aisha, querida. Creí que ya no vendrías, en este momento iba a pedir que ya no trajeran a la pequeña- sonríe emocionada. Creo que también le agrada la idea de que adopte a la pequeña. La Señora Roses le dedica una mirada asombrada a mi marido, que aún no se a dignado a decir nada. Creo que esta shokeado pero no estoy segura si es eso o enojo. Tonta! Nadie va por ahí, diciéndole a su esposo que no ha visto en dos meses, que quiere adoptar a un bebe.   Eso pasa siempre. Ruedo los ojos ante mi pelea interna.  -Maximilian Kirgyakos, soy su marido- le estrecha la mano. -Oh vaya, Mucho Gusto Señor Kirgyakos- sonríe. –Aisha, tienes un esposo muy guapo-Lo tengo- susurro. La Señora Roses nos hace pasar, Maximilian me dedica miradas inescrutables y yo solo me limito a sonreírle. No tengo idea de que está pensando, si está enfadado o si quiere huir y decir que estábamos separados. -Adelante-

La enfermera entra con la pequeña en brazos, Maximilian se gira y la mira sin ninguna expresión. La enfermera le mira nerviosa, si, lo se. Mi marido esta bien bueno.  -Aisha, puedes cogerla- Asiento. La cojo entre mis brazos. La pequeña me mira con una sonrisita que me deja ver sus encías. -Hola!! Pequeñita, te extrañe mucho- le hablo. Me mira con sus ojitos azules abiertos de par en par. Mueve sus bracitos tratando de alcanzar mi collar de Ferrari. -Quieres uno de estos?- pregunto. La pequeña responde con otra sonrisa. Siento a la pequeña en mis piernas. Le doy una mirada a Maximilian, que la mira... ¿Interesado? ¿Preocupado? ¿Molesto? No tengo ni la menor idea. Extiende una mano para sujetar la manita de la pequeña. Ella le mira emocionada, extiende su manita sujetando su dedo meñique. Chimpa sonríe. Uau!! -Hola pequeña. Soy tu papi- le susurra. La pequeñita le dedica una miradita feliz. Madre Mía!! Eso fue más que tierno. Ha dicho que será su padre. Maximilian acerca la silla un poco más para poder tocar a la pequeña. -Puedo?- pregunta.

Asiento entregándosela con sumo cuidado. Aún es muy pequeña, con un mes apenas, necesita sujetarse de manera segura. -Les dejare un momento a solas con la nena- la Señora Roses, se levanta retirándose. Maximilian observa a la pequeña con una sonrisa. La nena juega con su anillo. OH VAYA!!! Pero que tonta, aun usa el anillo igual que yo. -Maximilian- digo. Me mira sonriente. -Es esto lo que deseas?- pregunta. Muevo la cabeza asiento. -Entonces lo haremos- sonríe. –Sí, nena. Ahora yo soy tu papi y ella es tu mami. Seremos buenos padres, te lo prometo- la mueve de un lado a otra. La pequeña sonríe. Maldición! Es jodidamente atractivo y tierno. -AGH!!!- gruñe. La pequeña le vomito encima. No evito reírme de su cara.  -Oh, nena. Acabas de vomitarle un traje de $5,000 a tu padre. Espero que estes feliz- se queja haciéndole muequitas.  La pequeñita le mira radiante. Maximilian me la entrega, le limpio la boquita, chimpa saca un pañuelo para limpiarse. Pero si ha aceptado, no hay nada mas importante para mi que esto. 

-¿Estas seguro?- pregunto. -Aisha, prácticamente fui adoptado por mi madre. Estoy adoptando a una pequeña, lo que me preocupa es no ser un buen padre. Fui un desastre como esposo y no quiero ser un desastre como padre.-Maximilian- gruño molesta. -Que?- su expresión pasa de emoción a preocupación. -Eres malditamente sexy, romántico y tierno. Te Amo y fui una completa tonta al dejarte estos dos meses- gruño. Suspira aliviado. -No digas malas palabras frente a la nena. Y Te Amo, te amo tanto que podría adoptar diez niños en este mismo instanteríe.-Estos dos meses, fueron medicinales, me di cuenta que solo te deseo a ti, que no quiero alejarte mas de mi vida. Que eres lo mas importante-  La pequeñita nos observa a ambos con sus ojitos azules, es mi hija, mejor dicho es nuestra hija. -Como le llamaremos?- pregunta-Supongo que no tiene nombre- niego. -No, Jessie busco algún registro de la pequeña. Pero no nació en ningún hospital, supongo que la mujer que la tuvo, era una sinvergüenza despreocupada.-Lo entiendo. No te preocupes pequeña, de ahora en adelante estarás con nosotros y te cuidaremos mucho- sonríe acariciando su cabecita. -Gracias- digo. Acaricia mi rostro, se acerca depositando un suave beso.

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Capítulo 40 -Señor Griego - Dreame Su nivel de inmadurez es impresionante. -Maximilian, que edad tienes? ¿8?Le dice algo a la pequeña, pero no logro escuchar. Es un inmaduro de lo peor. -Si, 8 a eso ponle 21 mas- gruñe. -Eres un anciano- gruño. -Y tu, eres una niñata- grita. Paz, Aisha Paz. Recuerda que eres pacifista. Recuerda que aquí solo hay paz. Imagina que tu marido no esta comportándose como un crió. En donde demonios esta Achilles con la condenada llave. Maximilian lleva treinta minutos encerrado con la pequeña. La razon? Casper Chadler. Para ambos, hoy es un día importante. Ya ha pasado un mes desde nuestro reencuentro, tengo un mes de estar viviendo nuevamente con él, nos mudamos a su departamento en Inglaterra. Tenemos planes de comprar una casa enorme, así la pequeña puede tener espacio para jugar y aprender. ¿Inglaterra? Si, hemos decidido vivir aquí, aunque vivir en Grecia no era tan malo, no podemos salir del país, no hasta que la pequeña sea legalmente de nosotros. Maximilian tuvo que nacionalizarse como británico, curiosamente ya lo era, ya que su madre Prohibido vender instagram: @edenklaynd

biológica era de Manchester. La pequeña sera nacionalizada como británica-griega. Tendrá su nacionalidad en ambos países, no puedo estar mas de acuerdo, quizá mas adelante podamos volver. No puedo olvidar la cafetería. Ahora esta bajo mi cargo. -Aisha, aquí está la llave- Achilles me entrega la bendita llave. -Gracias- gruño. Maximilian puede ser un pesadito. Abro, estoy a punto de reclamar pero me quedo callada. -Sí... pequeña... agu... te gusta este vestidito. Pues estarás preciosa en el- le hace cosquillitas. La escena no puede ser más que tierna, tanto que la molestia o algún ápice de enojo desaparece instantáneamente. Sí, claro. Cualquier mujer se enternecería con una escena de su marido cambiando y hablandole a su hija. Maximilian la baña, cambia, le gusta darle de comer. Le gusta que salgamos de compras con la pequeña. Muchas cosas, la verdad nunca imagine a mi marido como un amante de los niños. Y pues claro la pequeña encantada de estar en los brazos de chimpa. La pequeña se a acoplado completamente a nosotros, es muy pequeña pero dicen que los niños siempre sienten el cambio de ambiente, la pequeña esta feliz y nosotros feliz de tenerla. Esperamos pronto tener una casa grande donde acomodarnos. -Cariño- sonríe. Me dedica una mirada sombría y lujuriosa.

Madre Mía!! Este hombre no se cansa. Y yo tampoco, pero eso no es posible en este momento, aunque verle sin camisa, es mas que tentador. Se levanta con la pequeña en brazos. -Aun no te has cambiado- gruño. Aunque es bonito verlo sin nada de ropa. -A mi me gusta asi- sonrie picaro. Hago uso de toda mi voluntad para no mirarlo. Esta follable y lo sabe. Extiendo los brazos para coger a mi pequeñita. Ella encantada sonríe. Uau. -Cambiate ya!!- pido. -Sí, ya voy. Estaré en unos segundos, quieres tiempo a solas no es así. MI HIJA, prefiere estar con SU PADRE y ese PADRE soy yo. No ese tal Casper Chadler- gruñe recalcando las palabras. No se, sinceramente no sé, porque no se caen bien. Casper es un gran amigo, amable y sobreprotector con la pequeña. Maximilian, piensa que quiere arrebatarnos de su lado, no entiende que el hombre está casado y con un bebe en camino. -Papi, esta loco. No es así, nena- roso su naricita con la mía. -No estoy loco- gruñe-Oh tal vez, quien sabe- se queda pensativo. Ha!! Por qué me toco un marido así? Es un crio y un maniatico celoso. -Es hora de ir al juzgado, deberías de ponerte presentable-

Arquea una ceja. Se acerca a mi para darme un beso. Uno suave, Madre Mia!! No! Tenemos que ir al juzgado y la pequeña esta presente. -Señores Kirgyakos, el Señor Chadler ha llegado- Polo anuncia desde la puerta. Maximilian frunce el ceño, da media vuelta entrando al armario. Que se trae contra Casper. -Casper- sonrió. Ahi esta! Eficiente como siempre, mi vida se ha hecho tan sencilla desde que le he conocido. -Hola pequeña, te eche de menos- me ignora olímpicamente. Qué lindo. La pequeña le sonríe, sus ojitos azules se iluminan de la emoción. -Hola, Aisha. Todo bien?- digo rodando los ojos. -Srita Lauren, es usted una celosa de lo peor- me da un corto abrazo. -Kirgyakos- gruñen desde atrás. Creo que ese es el inicio de todo. Casper nunca me ha llamado por mi apellido de casada, y creo que lo hace por molestar a chimpa. Y Maximilian, bueno es lo que es. Celoso hasta de las piedras. -Maximilian- le saluda con un asentimiento. Chimpa me coge de la cintura. Como se cambió tan rápido?

-Casper, Un gusto verte- sonríe. Ruedo los ojos, sí que es un hipócrita. -Vamos pequeña- le sonríe Maximilian extendiéndole los brazos. La pequeña se esconde en el cuello de Casper, chimpa gruñe algo. Casper se da la vuelta con una sonrisa de triunfo. Cojo la maletita de la pequeña y Maximilian coge mi cartera. -Por cierto, estas hermosa en ese vestido. No veo la hora de poder quitártelo- susurra en mi odio. Caminamos entre uno que otro beso. Aunque sigue tenso por lo de Casper, es casi imposible no ver su felicidad. También esta emocionado, quizá hasta eufórico. En los juzgados ya se encuentran todos nuestros amigos, inclusive la familia Kirgyakos ha viajado hasta aquí, lo han aceptado muy bien. Están felices. Tarasios no estaba muy convencido al inicio, pero chimpa le dejo muy claras las cosas. -Eleanor Kirgyakos Lauren, es oficialmente vuestra hija- sonríe el juez. Todos comienzan a aplaudir. Maximilian me observa por largos segundos, hago lo mismo sin ocultar la enorme felicidad que me llena. -Nuestra hija. Me has dado una preciosa hija, prometo cuidarte a ti y a ella siempre- acaricia mi mejilla. -Nuestra hija. Ambos cuidaremos de ella, la pequeña que nos unio aun mas. La prueba de que si somos el uno para el otro.sonrió

-S' Agapo-susurra suavemente. -I love you-respondo sonriendo. Completamente enamorada. Acorta el poco espacio que nos separa, me da un suave beso que logra hacerme sonrojar. ¿Por qué? Porque es un beso que me sabe a amor, al amor que ambos nos tenemos, al amor que empezó con un accidente. Una jugada del destino. Quizá la mejor jugada que me ha dado el destino. -Maxi!!!- James le da una fuerte palmada. -James- saluda. -Pues os felicito, mi sobrina es preciosa. Y... si la vuelve a lastimar, voy a... bueno ya sabes lo que haré- dice. Maximilian frunce el ceño. Creo que ha recibido demasiadas amenazas. -Arrastrarme por la pista de Emiratos?- pregunta. James asiente con una sonrisa. -Dicho y casi hecho- sonríe alejándose. -Eros, Aisha felicidades- Timeus y Tyrone nos abrazan. -Gracias, por venir- sonrio. -De nada, sabes que te extrañábamos mucho. Nuestra vida es una desgracia sin ti- Timeus me lanza una mirada picara. Maximilian le jala la oreja. -Gracias, hermanos suéltenme y aléjense de mi mujer- gruñe.

Ambos ruedan los ojos mientras se alejan para poder coger a Eleanor. -Eros!! Mi hijo ya es padre- sonríe Airlia-Ajax nos hemos hecho viejos- niega. -Eros, sé que serás un gran padre- Ajax le regala un abrazo fuerte.-Y tu, Aisha, gracias por enamorarte del cabezón de mi hijo-Papa- gruñe -Tranquilo, solo es una broma- me guiña el ojo. -Maximilian- Tarasios se acerca a nosotros. Es la primera vez que le llama así. Madre Mía!! Se armara una pelea? -Abuelo- responde. Ambos se observan por unos segundos, creo que chimpa se tensa pero no puedo asegurarlo. Tarasios da un paso y lo abraza. Uau. -Estoy muy orgulloso de ti, orgulloso de que has formado una familia y sé que serás un gran padre y esposo. Eres un excelente hijo- sonríe.-Te Quiero hijoMaximilian le mira feliz y emocionado, creo. Le devuelve el abrazo con una enorme sonrisa que me permite ver sus hoyuelos. -No voy a defraudarte abuelo- sonrie. -Y tu! Aisha, aun no comprendo tu amor por el cabezón de mi Eros pero gracias por estar a su ladoMaximilian rueda los ojos.

-Lo amo- me cojo de hombros.-Nunca voy a dejarleChimpa, me dedica una mirada intensa. -QUEREMOS COMER, QUEREMOS COMER, QUEREMOS COMER- Los chicos comienzan a gritar haciendo reír a Eleanor. A y también provocando algunos regaños de los guardias del juzgado. -Creo que es hora de irnos- sonríe. -Creo que lo esTiro de su corbata hasta mis labios. ....................................................................................................... .................................................................... Con la ayuda de Chazz, Ronald y Jessie, pude organizar una fiesta de bienvenida a Eleanor a nuestra familia. Una sala en el Mandarin Oriental Hyde Park. Si frente al parque donde escapo de mi por primera vez. Podéis creerlo. Hemos vivido tantas cosas, en tan pocos meses. Hemos sido una pareja dispareja, pero ahora nos hemos demostrado todo el amor que sentimos el uno por el otro. Tengo una familia al lado de la mujer que amo y una preciosa niña que ahora es nuestra hija. Al principio estaba algo shokeado, la idea de ser padre me aterraba. Fui un terrible esposo y me daba miedo fallarle otra vez a mi mujer. Oh, mi Aisha!! Es ella la mujer que me ha capturado, me enamore de ella como un idiota, Dios sabe que si vuelvo a perderle esta vez sí terminare en el psiquiátrico. -Te ha gustado la sorpresa?- pregunto en un susurro.

Tiene a Eleanor en sus brazos, ya se ha dormido. Sus largas pestañas descansa y sus bracitos se encuentran sobre su cabecita. -Me ha encantado, Max, fue sensacionalUau. -Es la primera vez que no dices mi nombre completo- frunzo el ceño. -¿Así?- arquea una ceja. -Sí, me gusta que me digas mi nombre completo, me hace sentir amado- hago una mueca. -¿Amado?Asiento. -Maximilian- sonríe- Maximilian Te AmoDeposito un beso en sus suaves labios. Mmm, exquisita. Soy completamente adicto a sus sabrosos labios, a toda ella en realidad. -VAYA VAYA!!- gritan. Eleanor se sobresalta, la cojo en brazos cuando comienza a llorar. Aisha me mira confundida, todos los que estamos en la sala, buscamos a la dueña de esa voz. -Pero si es la parejita feliz- grita. Esa voz. No puede ser. ¿Que hace ella aquí? ¿Como sabe que estamos aquí? Le doy una mirada a Polo y este asiente. Achilles y Polo se encuentras tras de ella, si intenta algo, por

Dios que le meto en la cárcel. -Tranquila nena- susurro. Eleanor calma sus sollozos pero ya está rojita. No para de llorar, la bruja la ha asustado. Mueve sus manitas en señal de enojo. -Shsh, nena. Todo esta bien- le susurro. Sus ojitos se abren de par en par. Agatha vuelve a levantar la voz. Tapo los oiditos de la nena. Aisha la observa expectante, furiosa y algo mas. Como siempre no tengo idea de que es lo planea hacer. Eso si, no quiero que esa mujer le ponga una mano encima. -Así que volviste con Eros, no te basto que fuera infiel una vez. Cariño, esperas que sea un fiel. Y esa niña? No me digas que es tuya Eros? No te creí tan bajo- ríe con recelo. Aisha abre la boca para decir algo pero rápidamente la cierra, camina hasta ella ha paso decidido. Jessie coge a Eleanor en brazos y salgo tras de ella. Me preocupa que esa bruja le haga daño. -¿Que es esta estúpida ceremonia?- ríe. Aisha la mira con una sonrisa. Quisiera saber qué es lo que piensa. -Agatha, por favor vete- pide Tarasios. Mi mujer la reta con la mirada. Agatha le dedica una mirada asqueada. -Agatha, puedes irte?- pido. -No querrías que te saquen por la fuerza- advierto

-Por qué? Es un país libre- sonríe- No se te olvide que no puedes tocarme ni un peloQue cojones? Piensa que sus amigos los ministros le podrán defender toda la vida. -Pero no eres británica, bruja- le grita Timeus.- Si ofendes a un británico, te las veras con la ley- advierte con gesto inescrutable. Mis hermanos tienen razón. Y conociendo a todo el circulo de amistad de Aisha, es cosa seria meterse en problemas legales con ella. -Cállate, niñato- grita-Y tú? Aisha Lauren, teniendo tanto dinero. Tratas de amarrar a un hombre con un hijo de otrocarcajea. Cambia de posición, creo que se esta conteniendo. Acaricio su hombro se relaja un poco. -Por lo menos pude amarrarlo, no como usted que vivió babeando por el mismo hombre por tantos años y este ni a cuenta con usted- Agatha se enfurece. Uau. Lo ha dicho con tanta normalidad. El recuerdo amargo de nuestra separación se me viene a la mente. -Aisha- pido. No, quiero que esto llegue a mayores. Aunque Agatha se merezca todo nuestro aborrecimiento. -Qué? O acaso ha venido siguiendo a Ajax, señora consiga una vida- sonríe- O mejor dicho, consiga un hombre que le dé un buen polvo, tal vez asi se le baja la amarguraAgatha le da un bofetada.

-Maldición!- gruño acercándome. Aisha me detiene. Le dedico una mirada molesta, ella sonríe. Que tramas Aisha. Viniendo de ella, no es algo completamente bueno. -Qué? La verdad duele?- rie-No espera, un momento si tanta es la necesidad, hay grupos de solterones sin vida en Internet, si le parece podría visitarlaAgatha vuelve a abofetearla. Esta vez Aisha sonríe con picardía y cierta complicidad. Que trama? -Todos habéis visto que ella me ha golpeado?- pregunta. -SI- responden los chicos riendo. -Muy bien- sonríe. Levanta el brazo dejándole ir un puñetazo en la cara y otro en el estómago. -OOOOOOOH!- gritan. Solo la escena ha dolido. -Eso dejara cicatriz- dicen -Que demonios te sucede? Puedo demandarte!- grita recuperando el aire. -Demandarme? Y de que se me acusa, de defenderme?- ríe irónica-No olvide que esto no es Grecia y no olvide que no soy la estúpida que usted pensaba¿Mi mujer?

-Me agrediste!!- grita. -Ponga una demanda si quiere, tengo a los mejores abogados de toda Inglaterra.- Señala a Chazz- Así que, si lo quiere es meterse conmigo, piénselo primero- se encoge de hombros. -Crees que tengo miedo-espeta Agatha furiosa. Me quedo como idiota viendo la escena frente a mí. -Agatha...- digo pero Aisha me interrumpe. -Se lo voy a advertir, Señora Agatha Alias la Brujarachasuspira- No vuelva a acercarse a nosotros, ya quiso arruinar mi matrimonio una vez y ya la segunda no se imagina lo que podría pasarLa mirada de Aisha es de un rojo fuego, tiene la mirada completamente amenazante capaz de intimidar a cualquiera. Y en este casa a la tal "Brujaracha". -Polo, Achilles. Sáquenla de aquí- ordeno. Agatha sale jaloneándose y gritando tonterías. Aisha se coge de hombros, me acerco por atrás abrazándola a mi cuerpo. -Eso fue sexy- susurro. Que mujer! -Uff, hermana. Hay que pensar dos veces, si quieren meterse contigo- James le entrega una pera. La verdad es que si, aún recuerdo el puñetazo que me dio cuando me dejo. Un dolor mucho más allá de lo físico. -Maxi, piensa dos veces meterte con ella. Uff que golpe, nenaJessie me da una palmadita.

-Les aseguro que lo sabe- me recuerda. Si, lo sé. No quiero volver a pasar por eso. -La pequeña esta durmiendo, Ronald la tiene en brazosexplica. -Gracias- respondemos ambos. Le observo por varios segundos. -Ven, vamos- pido. La cojo de la mano, mientras con la otra lleva la pera. Le da pequeños mordiscos y suspira. Tiene los nudillos rojos. Los acaricio suavemente. -No me duelen- susurra. -Pero a mi si- hago una mueca. Beso cada uno de sus nudillos. -Quieres?- extiende la pera hasta mis labios. ¿Cuántas veces hemos hecho esto? Se apoya de espaldas a la terraza. El cielo oscuro y la luna en su menguante, son los testigos de mi deseo por ella. -Me gustas mucho- deslizo el dedo índice por su espalda descubierta. -Me gusta este vestido- me acerco, depositando un suave beso. -Maximilian- suspira. Me posiciono detrás de ella, rozando mi ahora creciente erección. Deslizo mi mano por su vestido, acariciando su muslo cubierto por la suave tela.

-Nunca me abandones- pido. -Nunca me dejes, no sería capaz de sobrevivir-Siempre me tendrás- susurra. -Te equivocas, yo no te tengo. Eres tu, quien me tiene poseído, te pertenezco completamente. Mi cuerpo, mi alma, mi corazón, mis pensamientos. Todo te pertenece- suspiro-Te pertenezco completamente-Oh, Chimpa- Se gira abrazándome a su cuerpo. -Te Amo, te amo tanto que podría morir de amor por tiSus labios se acercan a los míos. Ambos encajamos perfectamente. -Siempre juntos?- pregunta. -Siempre juntos- afirmo. Siempre, gracias al destino por haberla puesto en mi camino. La conocí por un accidente, el mejor accidente que he tenido en mi vida. La mejor coincidencia que me ha ocurrido. Desde ahora en adelante, seremos lo que siempre tuvimos que ser. Una familia. Mi hija y ella. Mis dos mayores hazañas.

S'Agapo

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Maximilian Kirgyakos-Señor Griego Dreame ¿Por qué mi abuelo, tiene que recordarme que puedo fracasar por llegar la sangre de esa mujer? Siempre he tratado con todas mis fuerzas de sacar Greece Line adelante, he sacado la empresa adelante incrementando su productividad, he hecho todo lo que me ha pedido. ¿Qué más quiere? Me introduzco en el tráfico, tengo la intención de llamar a Cassandra para tener un encuentro casual con ella, pero me abstengo a la idea, tengo que entrevistar a la nueva traductora que me consiguieron. ¡Oh Dios! Espero no sea otra chica calientapollas. Me detengo en el semáforo en rojo, justo en ese momento siento un pequeño empuje en la parte trasera de mi lambo. Lo que me faltaba, un imbécil que no sabe manejar. Bajo hecho una furia de mi auto, aunque para mi sorpresa no es un imbécil, sino una preciosa chica de unos veinte tantos. -¿Qué demonios te sucede?- gruño o grito. Me acerco aún más a ella, tiene un increíble color de ojos, aunque seguramente sean lentes de contacto. Frunce el ceño, me mira molesta, creo que no le ha gustado como le he hablado. -¿No escuchas que te hablo?Se pasa una mano por su largo cabello. Prohibido vender instagram: @edenklaynd

-Minhas desculpas ñao falo ingles- ladea. ¿Está hablándome en otro idioma? ¡Oh Vaya! Hubiera jurado que es británica, es preciosa, a decir verdad es más que hermosa. -¿Qué dices?Escucho el sonido de su celular, así que venía hablando por teléfono, se da la vuelta y camina hasta su auto. ¿Está ignorándome? Se pone a hablar en portugués con alguien, me acerco hasta ella y le arrebato el celular. Conmigo no se juega, tecleo mi número dejándome una llamada perdida. -Tengo tu número, te contactare para que pagues los dañosLos daños me importan una mierda, lo que quiero es volver a verla. -¿Por qué tengo que pagar yo? Fue usted quien freno.- dice. ¡Ha! Es británica, lo sabía. -Así que hablas inglés- gruño. Me ha mentido, como se atreve a mentirme. Se acerca un poco a mí, tiene las mejillas sonrojadas por el sol, la luz hace que sus ojos se vean extremadamente claros. ¡Son reales! Reales y preciosos.

-Que no te preocupe mi acento, preocúpate por el pago. Aunque viendo tu auto, no creo que vayas a tener dificultadesDoy la vuelta hasta mi auto, piso el acelerador hasta alejarme por completo de esa chica. ¿Qué cojones le sucede? ¿Quién demonios se cree? Le va a costar caro, esa actitud de nena creída le va a costar muy caro. Llego echando furia hasta Greece Line, trato con todo lo que se puede de no toparme a nadie e ignorar todas las insinuativas miradas de mujeres descaradas. -Señor Kirgyakos. Buen Día- sonríe Ralph. -Buen Día. ¿Ya ha llegado la mujer traductora?-No señor, tiene 30 minutos de retraso-Despídela y contrata otra, no me gusta la impuntualidadpaso de largo. ¡Genial! ¡Magnifico día! Tengo una bendita cena con los Irie acerca del nuevo contrato y no hablo para nada el japonés, entro a mi oficina ignorando a medio mundo. Me siento en mi escritorio, Nielle entra tras de mí. -Señor Kirgyakos, ese es el folder de la que sería su nueva traductora- ladea. Lo cojo y le doy una ojeada. Me quedo con la boca abierta al ver la foto de la chica. -¿Ella es mi traductora?-Era, le acabo de enviar a casa. La chica parecía enojada y consternada hasta un punto- dice apenada.

-Sal un momento- gruño. -Voy a leer su resumè- le regalo una pequeña sonrisa. -Sí, señor- sale. Cojo el folder y comienzo a leerlo rápidamente. Nombre: Aisha Lauren Edad: 21 -Uau, creí que rondaba sus 19- sigo leyendo -Una buena universidad¡Dios Mío! ¿Cinco lenguas extranjeras? No me la creo. Alemán, Italiano, Griego, Francés , Japonés y Español. La chica es mas que una cara bonita, cojo la foto y me quedo observándola por alrededor de 20 minutos. -¡Nielle!- grito. -Si, Señor Kirgyakos- entra rápidamente. Pobre mujer, tendré que darle un aumento. -Llama a la Señorita Lauren, la necesito para la cena con los Irie-Si señor- sale apresuradamente. A las cinco de la tarde, se supone que la chica tiene que estar aquí en un rato. Rondé cerca de Nielle hasta que me dijera que ella si está viniendo, necesito verla por extraño que parezca quiero verla. Podría divertirme con ella, me debe una buena suma de dinero, aunque es verdad que mi lambo está en perfectas condiciones, necesito una excusa para tenerla en mis manos.

Cojo nuevamente la foto para observarla, tiene un color de ojos impresionantes que resaltan en su suave rostro, podría decir que el color de sus ojos es parecido al de sus labios. Tocan la puerta, ordeno que entren. -Con permiso- responde una suave voz en griego. ¡Dios Mio! Le habla perfectamente. Antes de volver a verle guardo la fotografía en un folder que me llevare a Grecia. -Bienvenida Señorita Lauren- mascullo mientras me giro. Abre los ojos sorprendida, sus labios se abren un poco formando un pequeño ¡oh! Deja caer los brazos y entrecierra los ojos observándome. -Chim...Jefe- corrige rápidamente. Si, Señorita Lauren te tengo completamente en mis manos. -¡Jefe!- sonrió -Es muy diferente a como me trato hoy por la mañana- paso mis dedos por mi barbilla analizándola completamente, se ha cambiado la camisa pero el pantalón sigue cubriendo las perfectas piernas que tiene. -¿Me ha llamado aquí?- frunce el ceño -Creí que estaría en la zona de abordajeCambia de tema haciendo que olvide el incidente de hoy en la mañana. -Trabajara para mí como mi traductora personal- se queda estupefacta. Vuelve a ver a todos lados esperando encontrar mi nombre ¡ Theé mou! Ni siquiera investigo del lugar en el que trabajara, que clase de empleada me han buscado. Una muy hermosa.

-Maximilian Kirgyakos- arqueo una ceja. -No creo que pueda trabajar con usted- camina hasta uno de los sillones. ¿Es enserio? Pero que falta de respeto la de esta chica, me gustaría enseñarle a respetarme y se lo enseñaría de una manera que puede volverla loca. -Diez mil libras- digo sin más. No voy a dejarla escapar, no hará que tenga la excusa perfecta para tenerla a mi lado. -¿Perdón?- arquea una ceja confundida. -Es lo que tienes que pagar por los daños a mi coche- sonrío. Creo que comienza una lucha interna por no decir nada, le veo preocupada por un momento me hace querer considerar las cosas. -No le sucedido nada al coche, además no fue mi culpagruñe. ¡Joder! La chica es lista. -El semáforo estaba en rojo y hay cámaras de seguridad que lo pueden comprobar- escupo pero creo que no logro convencerla -Y es prohibido manejar con el celular en la orejaesto ultimo si logra descolocarla. -Si cobrarme quería, puedo haber llamado y ahorrarme el trabajo de conducir hasta aquí- rueda los ojos. ¿Me pagará?

No, se supone que no es así. -Si trabaja para mi... no le cobrare la facturaSe queda pensativa, camino hasta su lado sin quitar la vista de sus preciosos ojos, ¡Si que son reales! Claro que lo son, creo que logro intimarle un poco pero no estoy del todo seguro. -Tienes un interesante color de ojos- digo. Le doy una mirada que logra ponerla nerviosa, su cuerpo reacciona dando un paso hacia atrás. -Que no estaba hablando de trabajo? ¿Burlarse de mí? No creo que ese sea el trato- arquea una ceja. Se aleja para sentarse nuevamente en el sillón. ¿Por qué piensa que me burlo? Son preciosos y no puedo ser él primero en decírselo, una chica tan bella como ella tiene que tener centenares de hombres a sus pies. Agh, la idea me enfurece. -No me burlo es la verdad, tiene usted un color de ojos de cuento...BonitosObservo mi reloj, me gustaría seguir adorándola pero tengo una reunión en un par de minutos. -Es tiempo- le digo. -¿Tiempo de qué?- gruñe. -Si aceptas, necesito de tus servicios ya, tengo una cena con unos posibles socios japoneses-Acepto... pero no pago la factura y quiero por escrito que no quieres el pago.-

Uau, no me lo esperaba pero puedo hacerlo. La tengo en mis manos. -Bien, hágalo como quiera señorita Lauren- camino hasta el escritorio para coger un papel. "Yo Aisha Lauren, me comprometo a seguir las ordenes de Maximilian Kirgyakos, prometo estar disponible a cualquier hora que el solicite mi presencia. A cambio de esto el señor Maximilian Kirgyakos, deja como saldada la deuda por los daños a su automóvil" ¡Perfecto! Se lo entrego para que lo lea, sin detenerse a nada lo firma y me lo devuelve. ¿Acaso firma cualquier cosa sin leerla? -Vamos- sonrío triunfante. Me acerco a ella colocando mi mano sobre su cintura pero la quita rapidamente, no puedo imaginar lo delicioso que seria tenerla bajo mi piel. Aisha Lauren estas completamente en mis manos.

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Epilogo -Señor Griego - Dreame Me remuevo en la cama incomodo sintiendo el brazo de mi adorada esposa en mi rostro cortándome la respiración. Hemos dormido en la misma cama por siete años y Aisha no deja de casi matarme en sueños, recuerdo la última vez que decidió que mi rostro no era lo suficientemente cómodo y decido poner una almohada encima para poder dormir con tranquilidad; casi muero por asfixia pero mi esposa durmió lo suficientemente tranquila. Levanto cuidadosamente su brazo para no despertarle y me muevo para tener una vista más panorámica de su delicado cuerpo que agradezco a los cielos que es solo mio, mi pequeña se pone como un tigre cuando le despiertan y créanme que no es bonito escucharla gruñir quejándose de que diez horas de sueño no son suficientes y sobre todo, que su trabajo es casado por lo cual ella necesita mantenerse fresca y saludable... sin embargo, mi esposa trabajo seis horas a la semana y el resto del trabajo lo realiza desde casa ya que puede encargarse de nuestros hijos y de llevar las riendas de esta casa. Mi mujer es todo un numerito, una mujer tan preciosa que sigo amando como la primera vez que me choco el coche; ella puede decir lo que sea pero mi auto recibió daños y ella tenía que pagarlo, no hubiese imaginado que ahora celebramos siete años de matrimonio al lado de nuestros hijos. Hoy es un día especial. Celebraremos siete años de matrimonio, siete años de nuestro amor y siete años de haber formado una familia. Nuestros hijos; Eleanor, Zeus y Max, nuestros pequeños y apreciados hijos, Aisha es una excelente madre tal como es una excelente esposa, mi mujer puede decir que su vida es un Prohibido vender instagram: @edenklaynd

completo caos pero eso solo es una excusa para decir que es una de las mujeres más afortunadas en este mundo, en cuanto a mí no puedo echarme flores ya que Aisha es en realidad la protagonista de esta historia loca de amor. -Mmmmm.... – gruñe estirándose sobre la cama. – Maximilian. – me llama, abre lentamente un ojo, si, solo un ojo para cerciorarse que estoy aquí y claro que mi esposa piensa que si abre solo un ojo le da tiempo al otro de dormir más. – Maximilian, ¿Por qué? – gruñe bufando. Me acerco a ella estirando la mano y así poder acariciar su suave rostro, mi mujer es todo un arte por las mañanas, cabello revuelto, sus preciosos ojos color rosa brillan como diamantes. -¿Por qué, que? Mi amor. – pregunto con tono suave, ella frunce el ceño. – Auch. Mi amor. – gruño cuando ella estira la mano hasta mi rostro para apretar mi nariz. -He soñado que me has engañado, me has traicionado con una mujer más joven. – hace un mohín haciéndome notar que esta irritada. – Maximilian. – advierte. -Aisha, cariño. – muevo su mano llevándola a mis labios y así depositar un suave beso. Ella me mira con sus ahora ambos ojos abiertos. Sonrío. – Eres todo lo que quiero en este mundo, eres más de lo que algún día pude haberle pedido a la vida y mi amor; lo que siento por ti es verdadero, perfecto y no podría entregárselo a nadie más que no fuera a ti. Aisha, eres mi esposa, eres mi vida, eres todo lo que puedo querer, nuestros hijos y tu son lo que le da sentido a mi vida. – le digo sin rechistar, mirándole a los ojos y transmitiéndole todo lo que siento por ella. Mi esposa. Ella comienza a sonreír con amplitud.

-Oh no. – hace una mueca. -¿Qué sucede? – arqueo una ceja. -Ahora me siento mal de haberte engañado en sus sueños con el chico que conoci en la pista de Emiratos. – niega desconcertada. Hago una mueca incrédulo. – El amigo de James, ¿lo recuerdas? – se encoje de hombros. – Estuvo bueno. – mi semblante cambia de forma majestuosa. -Aisha. – gruño. Se comienza a reír como si hubiera un mañana, sus mejillas se sonrojan y no puedo creer que me esté haciendo esto. Se mueve hasta acomodarse en mi regazo y me abraza con fuerza. -Mi chimpi. – suspira. No puedo creer que después de tanto me siga diciendo así, aunque claro me lo dice con cariño y a mí no me presenta ningún problema. -Maximilian el amor que siento por ti es infinito, no podría enamorarme de nadie y puedo prometerte que no amare a ningún otro hombre que no sea a ti. Te amo con todo mi corazón, nuestro amor es para toda la vida y despertar contigo cada mañana es lo más perfecto, me encanta dormir contigo. – sonríe con picardía. – si sabes a lo que me refiero. – me guiña un ojo. -Aisha no cambias. – sonrío levemente. Se acerca un poco más hasta depositar un suave beso en mi barbilla.

-Pica. – hace un mohín seguido de una mueca. – Me encantas, aunque ya estés canoso. – sonríe. Mi semblante cambia por completo. No estoy viejo. No estoy viejo y no estoy viejo. Es increíble como Aisha se ha dado cuenta que ese es el tema que menos he tocado ya que prefiero negarme rotundamente al hecho de que ella sea mucho menor que yo. Mi mujer es demasiado inteligente, debí suponer que descubriría mi talón de alquiles. Se levanta de la cama finalmente con una cara de felicidad, sabe lo que ha hecho y sabe que me ha hecho dudar de muchas cosas. Me levanto siguiéndola, ella se corre y termina envuelta en carcajadas cuando la atrapo para cargarla sobre mi hombro y tirarla a la cama. -Eres muy mala pequeña, pero yo lo soy aún más. – arquea una ceja. ¡Dios! ¡Estoy más que enamorado de esta mujer! -Es usted todo un adonis, señor Kirgyakos. – ladea, me acerco a su cuello para devorarlo. Podría pasar toda mi vida con ella, y para mi mejor fortuna es exactmente lo que sucederá, estaremos juntos hasta que la muerte nos separe. -Y usted, señora Kirgyakos, es la mujer más bella del mundo. – acaricio su mejilla con mis labios. –Aunque estas arrugadita mi amor. – le bromeo, esta perfecta. Ella se aleja de mi de golpe y de pronto me pone carita de cachorro abandonado. Hace un puchero y de pronto, comienza a llorar.

-Me estás diciendo, fea, vieja y que ya no quieres estar conmigo ¿cierto? – me reprocha notablemente herida. Demonios. -No. No. No. – me pongo en pie y trato de sujetar su mano pero ella se aleja. Maldición. –Aisha, cariño, mi amor, estoy bromeado estas preciosa, joven, perfecta. – ella se tiene de golpe y me observa. Respira profundo. Sus ojitos rosa me analizan y finalmente resopla. -Quiero el divorcio. – masculle. Me quedo estático ante la mención de la palabra. Qué demonios. -¿Qué has dicho? – pregunto. Ella me mira sin inmutarse. -He dicho que quiero el divorcio, no más Aisha y Maximilian. – está diciéndolo, está pidiéndome el divorcio. Hoy. Me lo ha pedido. -¿Sabes que día es hoy? – le pregunto. Se encoge de hombros. -¿Acaso es el día en que me has dicho vieja? – pregunta. Me enfurezco, ni siquiera sabe que día es hoy. – Maximilian, quiero el divorcio. – repite. Me he cabreado. Me he enojado y no pienso aceptar nada de esto.

-Aisha no aceptare nada de esto, no puedes pedirme el divorcio de la noche a la mañana y mucho menos de un momento a otro. Es una broma la que te hice y no quiero escuchar ni una palabra más. – camino hasta el armario, me pongo unos pantalones cortos y una camiseta. – Ahora bien, tal como hago todos los días iré a correr así que espero cuando regrese me recibas tal como me gusta. – le advierto. -Tú no me mandas. – gruñe. -Claro que sí. – le respondo molesto. –No pienso seguirte este juego cariño, no hoy. – le gruño furioso. Ella se muerde el labio. -Maximilian estoy hablando en serio. – dice en voz baja. Le miró fijamente por unos segundos en los que espero decida disculparse, pero como lo hace simplemente le paso de largo. No continuare con esta conversación absurda. Tomo mi celular y me largo de allí, Aisha me mira molesta pero no dice nada. Ni crea que volveré para seguir con esto, es tonto que deje esta conversación pero no pienso darle el divorcio. ¿Cómo puede hacerme esto? ¿Por qué precisamente hoy? Aisha y sus juegos me terminaran matando pero esta vez no me sobornara con nada, no pienso perdonarle este juego. No pienso volver a hablarle y mucho menos verle en el resto del dia. -No vendre a dormir, no me esperes. – le digo saliendo, ella corre detrás de mi. -¿No vendrás hoy? – pregunta. Resplo. – No te esperare entonces. – dice con voz cantarina.

Aisha esta apunto de provocarme un infarto. Genial. Ahora acepto que estoy viejo. Tranquilízate Maximilian, conoces a tu mujer y sabes que el cien por cierto del tiempo hace lo que se le dé la gana. Maldita sea. Siete años de matrimonio que a Aisha le han importado poco. ....................................................................................................... .. ....................................................................................................... .. ....................................................................................................... ... Demonios. Demonios. Demonios. Demonios. ¡Max esta cabreadísimo conmigo! ¡No puedo creer que le haya hecho esto! ¡Por qué tuve que hacerle caso a Jess! Maldigo mi interior corriendo de regreso a mi habitación para llamar a Jess, todo tiene que salir como lo he planeado porque detesto ver a Maximilian enojado conmigo por culpa de mis tonterías. He visto su carita de enojo, frustración y decepción, no me ha gustado para nada y mucho menos no me ha agradado la idea de que piense cosas sobre mí; su esposa. No podría olvidar este día. Dios mío.

Siete años de matrimonio no pueden olvidarse, no quiero que piense eso de mí porque llevo dos meses preparándole una sorpresa. Jessie me contesta finalmente. -¡Jessie no puedo! ¡Le he roto el corazón! – digo con sentimiento. -¿Se lo ha creido? ¡Te dije que funcionaria! – dice notablemente feliz. – No puedo creer que Maxito creyera que le has sido infiel. – se ríe, frunzo el ceño. -Mmmmm... en realidad mi quería Jess, no hubiese podido decirle algo así a Maximilian. – no me hubiese perdonado jamás. – Le dije que quería el divorcio. – me encojo de hombre a sabiendas que no puede verme. Se hace un silencio. -¿Jess? – susurro. Escucho un resoplido. -¡Aisha en que habíamos quedado! – gruñe. Me muerdo el labio. – Sabes bien que Maximilian creerá que es otro de tus tontos juegos, la infidelidad iba a hacerle caer y que no se acercara a ti en todo el dia. – su voz es de reprimenta. Me molesta el hecho de que piense eso de Max, estoy segura no creería que le he sido infiel y se lo digo a Jess. -Maximilian no creería eso de mí. – le digo con seguridad. -¿He de recordarte como se pone cuando un hombre te vuelve a ver? – inquiere, vale, mi gruñón es celoso pero eso que, me gusta que sea así y lo amo tal cual es.

-No escuchare lo que dices, pero Maximilian se ha ido y está furioso conmigo así que espero nos pongamos a trabajar y que la noche llegue para decirle lo mucho que lo amo y que le agradezco por aguantarme por estos siete años. – sonrío mas que enamorada. -Ew. Me darás diabetes. – dice asqueada pero le sigue una carcajada. – He llamado a Ronald y Chazz, todo está en orden y por cierto James también está con ellos. – parpadeo, ¿mi hermanito? -¿No debería de estar en los Emiratos? – pregunto. No sabía que mi hermano lograría venir, le he invitado pero estaba lleno de trabajo para este fin de semana. -Le he contado lo que le haríamos a Maximilian y ya sabes, quería ver como sufría grabarlo y subirlo a YouTube. – dice con voz bajita. Frunzo el ceño. – Y veras la decepción que se dará cuando le diga que no has seguido el plan, nena, estas demasiado enamorada y eso me enferma. – se ríe, yo también me rio. Finalizamos la llamada y no puedo sino quedarme pensativa. Definitivamente han sido siete años de matrimonio en los que Maximilian y yo hemos sido más que felices, es verdad que cada pareja tiene sus momentos pero lo más gracioso es que con Maximilian una discusión podemos terminarla teniendo sexo alocado por las noches, en una cita de reconciliación o lo más importante que ambos tenemos en común; nuestros hijos. Elanor, Zeus y Maximilian son nuestros preciosos hijos y la mejor representación de nuestro amor. Hemos pasado por tantas cosas que por supuesto quiero darle un significativo regalo a Maximilian para expresarle cuanto lo amo y cuanto deseo pasar el resto de mi vida a su lado.

Mi chimpa. No puedo creer que de casarnos para poder ayudarle a tener sus empresas terminamos casados por más de siete años y claro, esto sigue siendo el inicio de nuestra vida juntos. Nuestro comienzo no comenzó de la mejor manera pero cuando atravesé su oficina en el aeropuerto, sin querer queriendo nuestra historia de amor comenzó. Achilles me lleva a casa de Jessie donde Ronald, Chazz, Cassie y James me están esperando. Al parecer Jessie ha informado de lo que ha sucedido con Maximilian y recibo la mirada de desaprobación de todos. No iba a lastimar a mi marido, deben de aceptarlo y ya. -James, lo siento que hayas venido a ver como rompía el corazón de mi esposo pero simplemente no puedo hacerlo. – me cruzo de brazos observándoles. James se pone en pie y me mira molesto. -Cariño estoy molesto porque me has hecho perder mil libras, he apostado contra ti pero no imagine que no serias capaz de decirle a Maxito que eres infiel. – pasa un brazo sobre mi hombro. Un momento... ¿Han hecho una apuesta? -¿Qué han apostado a costa mía? – refunfuño. -Jess y James han apostado que le dirías a Maximilian que eres infiel, Ronald y yo apostamos que no serias capaz de hacerlo porque el amor que tienes hacia Maximilian es perfecto. – ambos suspiran. Les sonrío agradeciendo su confianza.

-Somos unos perdedores y ustedes unos ganadores. – dice Jessie rodando los ojos. No puedo creerlo. Me creen capaz de hacer cosas que una mujer como yo, que no se mete en problemas no haría. -Y aparte de eso hemos venido para ayudarte con la sorpresa que tienes para Maxito. – dice James haciendo burla. No es que ellos sigan llevándose mal, es decir, ahora parecen ser una especie de mejores amigos. Lo cual me parece bueno porque a ambos los amo con mi vida. La celebración que estoy planeando para nuestro aniversario tiene que ver no con gran extravagancia sino que una cena de gala en la cual estaremos todos, Maximilian y yo decidimos vivir en Inglaterra así que ve a sus padres solo en navidad y en el cumpleaños de su abuelo que viajamos cada febrero. Les he llamado y han aceptado gustosos venir, nuestros hijos estarán elegantes esta noche y sobre todo, lo más importante sé que han pasado solo siete años pero quiero casarme con el otra vez, es decir, nos casamos en Italia con mi familia y amigos pero todo fue gracias al plan de Maximilian y justo ahora pienso que deberíamos de casarnos completamente enamorados, sin más intenciones que no sean pasar juntos para toda la vida y obviamente, sin el pensando que mejor debería de dejarme para no lastimarme. Hemos hablado muchas con Maximilian de hacerlo pero al final no logramos realizarlo, ya sea por su trabajo o por el mío, que mi trabajo es cansado y no importa quien pueda decir lo contrario. Quiero que esta vez sea aún más especial, conmigo diciéndole lo mucho que lo amo desde que nos aceptemos el uno al otro nuevamente. La celebración será en la mansión de Chazz, claramente me hubiese gustado hacerla en nuestra mansión pero Maximilian tiene cámaras de seguridad en la casa y será evidente que

notara lo que está pasando. Además, fue aquí en la Gala de los padres de Chazz donde chocamos y nos besamos por primera vez. ¡Vaya recuerdos! Los chicos ya han adelantado muchas cosas, como he dicho he pasado dos meses planeando esto y estoy más que feliz de que sea así. Nos dirigimos a la mansión de Chazz, no sin antes llamar a la niñera de mis hijos y darle instrucciones precisas de lo que tiene que hacer... claro, ya habíamos hablado de esto pero no quiero que nada salga mal. En la mansión ya están preparando las mesas, los arreglos, el altar, la comida está preparándose y absolutamente todo está saliendo como lo he planeado. Reviso constantemente mi teléfono para ver si hay alguna llamada de Maximilian pero no, esta vez le he cabreado y estoy segura que no me hablara por una parte me siento tranquila que la sorpresa no se estropeara pero por otra parte me siento triste porque está enojado conmigo. Mi marido es un cabezón y estoy segura en este momento está imaginando una infinidad de cosas. Mi chimpa. Mi Maximilian. ....................................................................................................... ..... ....................................................................................................... ..... ....................................................................................................... ...... Regreso a casa con la esperanza de que Aisha entrara en razón, sin embargo solo me encuentro a mis hijos con la niñera que hoy parece nerviosa. Seguramente es imaginación

mía, o, seguramente es culpa de mi mujer por estar dándome tantos dolores de cabeza. El divorcio. ¡Como si fuera a deshacerse de mi tan fácilmente! -¿Y mi mujer? – le pregunto. Ella se sonroja. -La señora Kirgyakos ha salido, me ha pedido que cuide a los pequeños ya que ella tardara unas horas. – me informa, mi ceño se frunce, supongo que mi mirada es sombría porque la mujer parece perder el color. -¿A dónde fue? – le pregunto. -No... no lo sé, señor Kirgyakos, ella no dijo más. – asiento retirándome. Saco mi móvil y estoy a punto de llamarle, sin embargo mi orgullo me restringe y definitivamente no le llamare, no voy a caer en su juego. ¡Mi mujer va a matarme! -¡Papi! ¡Papi! – escucho la voz cantarina de mi hija. Corre hasta mí extendiendo sus bracitos, mi pequeña se tira sobre mi y con gusto la tome entre mis brazos. Ella hace una mueca. -Papi, estas sucio. – hace una mueca de asco. -Papa ha salido a correr mi amor. – beso su mejilla. -Mami dice que corres para ahora que eres viejito no perder la energía. – respiro profundo, no podría decirle nada a mi hija y mucho menos mostrarle la molestia que tengo contra su madre.

-Sí, mi amor tienes razón y sabes que me gustaría. – ella sonríe de lado a lado, acaricio su largo cabello. – A papi le gustaría que mami hiciera ejercicio porque ella esta viejita también, deberías de decirle mi amor pero no le digas que papi te dijo ¿está bien? – mi pequeñita sonríe y asiente. Ha. -Papi, ¿Dónde está mami? – me pregunta. -No lo sé mi amor, seguramente está trabajando. -Mami dice que su trabajo es muy cansado, ¿no le ayudas a mama? – me pregunta. Eleanor está muy pequeña para saber la clase de trabajo que tiene su madre, en el cual todo lo hace desde casa y aun así su imperio sigue creciendo. -Mi amor solo tu mama sabe cómo hace su trabajo, pero sabes que tú eres muy pequeña para entenderlo. – ella hace un puchero. – ¿Quieres comer helado conmigo? – mi pequeña comienza a dar saltitos asintiendo. -Papi pero tenemos que llevar a Zeus y a Max, ellos siempre tienen que estar con nosotros porque tenemos que cuidarlos. – me dice mi pequeña saltamontes. -Perfecto mi amor, iré a ducharme para que podamos ir por un rico helado. – acaricio su mejilla. -¿Iremos a McDonald's papi? – me rio, ha salido igual que su madre. -Si mi amor, a donde tu quieras. – le digo, ella sale corriendo dando saltitos. Le pido a la niñera que tenga listos a mis hijos para poder salir, ella asiente y como si yo fuese un depredador se va rápidamente. Subo a darme una ducha pensando en que

estará haciendo mi mujer, confío en ella pero estoy seguro que este jueguito que tiene es por algo. Es increíble como la amo, la seguiré amando y claro, como podría darle el divorcio si no tiene razón alguna para pedírmelo. No les haría eso a nuestros hijos, los amo demasiado tanto como la amo a ella. -Cariño, ¿Qué estarás tramando? – sonrío de la nada preguntándome a mí mismo. Salimos con los niños a comer helado, llevo a Zeus en un brazo y a Max en el otro, Eleanor ha decidió ir de la mano de Polo. Nos acomodamos en la camioneta, mi hija pide ir de copiloto y con dudas acepto, sé que Polo no dejaría que nada le sucediera a mí. Si valora su vida sé que cuidaría a mis hijos. Llegamos a la Heladeria, Polo me acompaña y mi hija como es de esperarse no se separa de él, no tengo problema con eso ya que Polo es mucho más que mi jefe de seguridad y claro, es un gran compinche de mi mujer y por lo tanto mío. Paso el resto del día con mis hijos, vamos al parque, les llevo de compras y tenemos un maravilloso día de padre-hijos, ya que claro es mi aniversario de matrimonio pero mi mujer no parece importarle el hecho de que nuestro matrimonio este avanzando. -¿Papi, tiste? – me pregunta Zeus. -No mi amor, papi está feliz de estar aquí con ustedes. – beso su cabecita. -¿Mami? – me pregunta Max. Respiro profundo. -Mami está ocupada, la veremos más tarde ¿bien? – el asiente dejando caer su cabecita en mi pecho.

Sentados en la plaza del parque, noto un auto Ferrari parquearse justo tras nuestra camioneta. James Lauren aparece de la nada luciendo un traje n***o. No tenía idea de que estuviera aquí, Aisha no me ha dicho absolutamente nada. ->>>Maxito, amigo, ¿Qué tal va todo? – me dice en italiano. Le hago un asentimiento de cabeza. Se acerca a mí, Eleanor en cuanto le ve sale disparada hasta él. -Tío James, buon pomeriggio. – le dice mi hija. Mis ojos se abren con sorpresa, ¿está hablando italiano? -Buon pomeriggio il mio piccolo adorabile. – le responde James. Un momento, le está hablando a mi hija en italiano. -È un piacere vederti, ti amo. – pestañeo al escuchar a mi hija. -Cariño, ¿desde cuando hablas italiano? – mi pequeña me vuelve a ver con una enorme sonrisa de orgullo. -Mi abuelo Piero me ha enseñado, hablo con el todos los días en el iPad que mi tia Jessie me obsequio. – parpadeo incrédulo. – También he aprendido a hablar griego, mi abuelo Tarasios me ha enseñado, también mi abuelito Ajax. – me dice con aun más orgullo. -S'Agapo. – me dice. Sonrío acercándome a ella con Zeus en brazos que rápidamente le estira los brazos a James que lo carga. Le doy un abrazo a mi hija y le beso la cabecita. -Mi hija es la más inteligente. – le digo. -Pues claro, es mi sobrina. – dice Lauren. -Mami me dijo que podre aprender alemán el próximo año porque ya seré una niña grande. – mi hija se suelta de mi agarre y se va corriendo hacia Polo que esta con mi pequeño

Max. Me quedo con James y con Zeus. -¿Qué haces visitando Inglaterra? – le pregunto, nos damos un apretón. -He venido a ver a mis sobrinos por supuesto, y a mi hermanita claro está. – sonríe, supongo que no sabe nada. – Por cierto, ¿Dónde está? – vuelve a ver a los lados buscándola. Resoplo. -Me ha pedido el divorcio. – resoplo. James me mira con sorpresa. – Si, la misma cara puse yo y pero, estoy furioso con ella porque no sé en qué clase de juego me quiere embaucar ahora. Aisha va a matarme, y si no es porque yo la amo con todo mi corazón créeme que la hubiese asesinado. – ambos reímos. -Seguramente es Aisha que esta gastándote una broma, y sabes es momento que le des a mi hermana una cucharada de su propia medicina. – sonríe con cara de que trama algo. – Tengo una fiesta hoy por la noche, será algo de traje pero todo estará increíble, mujeres que seguramente te encantaran y mira, iras conmigo asi que Aisha sabra que vamos con todo y sin vergüenza. – me guiña un ojo. No le haría eso a Aisha. -James amo a mi mujer, mi mujer es tu hermana por cierto no puedo creer que estés invitando a algo que sabes la puede lastimar. – me cruzo de hombros. Mi hijo le está jalando el pelo.

-¿Crees que dejaría que lastimaras a mi hermanita? – hace una cara de que podría matarme. – Además, solo es para molestar a Aisha, la amo pero amigo, tu también me caes bien ¿Qué dices? – niego. Rueda los ojos. – Cuando Aisha sepa que estás conmigo en una fiesta sabrá que la ha regado y te llamara, te lo puedo prometer que ella vendrá a buscarte. Conozco a mi hermana. – me guiña un ojo. Vale. Podría molestar a Aisha, pero no, no quiero hacerlo. -Maximilian no seas aguafiestas, solo será una fiesta ¿vienes? – finalmente resoplo y acepto. James me acompaña a casa y he venido con el corazón en la mano ya que Eleanor le ha pedido venirse en su coche, sí, mi hija de casi siete años viene en un auto deportivo; por suerte viene con el campeón del mundial F1. Llegamos a casa, James me dice que todos mis trajes están aburridos y viejos. A lo cual me saca de la casa en su Ferrari para llevarme a una tienda a comprar un traje nuevo. Es irónico, también soy millonario y podría jurar que no hay nada malo con mis trajes. Me siento en un sofá con los brazos cruzados, no estoy de humor para esto. -Sí, imagínese que esta noche es la mejor de todas y necesito algo que lo haga ver atractivo... - le dice a la dependiente. – Claro que no podemos hacer nada con su cara pero si podemos tratar de mejorarlo. – ruedo los ojos. –Quiero que se vea lo mejor posible para esta noche. – la chica vuelve a verme. -Le aseguro que su novio se vera de maravilla. – resoplo. -¿Escuchaste mi amor? – le asesino con la mirada. – No te enojes conmigo guapo, esta es nuestra noche. – se vuelve a la chica y le dice. – Hoy finalmente declararemos nuestro

amor frente a nuestras familias. – es hermano de tu esposa Max, no puedes matarlo. No puedes matarlo. La mujer se emociona al escuchar todo esto y comienza a mostrarle los mejores trajes que tiene, la verdad me da igual. James me hace elegir, termino viendo cual me gusta más pues lo tendré en mi armario. -Ahora guapo, modélame ese trasero. – me dice, se está aguantando una risa cuando la dependiente se sonroja. -Es demasiado exagerado no lo crees. – le digo. No puedo creer que continúe con esto. -Maxi es nuestra boda, tienes que estar guapo. – se acerca a mí para tocar mi mano, le asesino con la mirada y se aleja de mí. – Nos llevaremos este, combina perfecto con mi vestido. – me rio finalmente. Termina de hacer los arreglos. Terminamos subiéndonos nuevamente en su Ferrari, de pronto se ha hecho de noche y yo la verdad preferiría regresarme a casa y hablar con Aisha. La echo de menos. Reviso mi móvil esperando un mensaje pero nada. -Aisha te ama Maxi. – dice James. Sonrío. -Sé que me ama pero me preocupa el hecho de que mencione la palabra divorcio, no hemos tenido problemas que nos lleven a eso. – resoplo. No, no puedo. Tengo que verla. – No puedo ir James, gracias por tratar de levantarme el ánimo pero necesito ver a mi mujer. – asiente. -Vale, solo pasaremos a la casa de Chazz por unas cosas que he dejado ahí e iremos a casa. – asiento, necesito ver a mi chica. La extraño. La amo y no puedo permitir que esta broma nos separe.

Cuando llegamos a la mansión de Chazz me sorprende lo silencioso que esta todo. James paquea su coche y ahí si me sorprendo de ver tantos vehículos estacionados, sobre todo cuando todas son camionetas parecidas a las del equipo de seguridad de Jessie. Me bajo del auto y camino hasta la puerta. Me sorprendo cuando James desaparece de repente. ¿Qué demonios? La puerta se abre de pronto. Vuelvo la mirada y sorpresa mas grande que me llevo cuando veo a toda mi familia ahí, mis padres, mi abuelo, mis hermanos y Urian. Mi mirada de confusión es aún más grande cuando también me encuentro con los padres de Chazz, Ronald, Jessie, Cassie y Chazz que visten elegantes. De hecho todos están vistiendo elegante. Wow. El abuelo de Aisha también está aquí, Piero Ferrari. ¿Qué está pasando? -¿Me perdí de algo? – pregunto. De pronto mi hija sale corriendo a mi encuentro, me sorprendo al verla con un bonito vestido rosa. Apolo aparece con Zeus en brazos y Achilles está cargando a Max, mis pequeños llevan un trajecito. Que rayos. -¿Mi esposa está aquí? – les pregunto. Todos, en sintonía vuelven la mirada hacia las escaleras. Llevo la mirada también para encontrarme con Aisha vistiendo un hermoso vestido color rosa, esta despampanante, hermosa... ¡Esta bellísima! Sin siquiera pensarlo camino hasta ella a pasos largos, su sonrisa me descompone y es increíble como mi estómago puede sentir ese cosquilleo como si fuera la primera vez que le veo. Sin embargo, esta preciosa no podría arrepentirme de esto que estoy sintiendo.

¿Ella ha planeado todo esto? -Mi amor. – es lo único que puedo decir cuando llego hasta ella. -Maximilian. – sonríe. Sin pensarlo, sujeto su mano llevándola hasta mis labios y depositar un suave beso sobre esto. – Mi amor, lo siento por haberte mentido pero te necesitaba lejos de mí para que todo saliera bien. – me dice, no importa, no importa nada de lo que ha sucedido. -Mi amor, créeme que ha valido la pena. – me acerco a sus labios. – Estas bellísima mi amor, me siento más que enamorado de ti. – ella sonríe devolviéndome el beso. – Te amo Aisha, te amo con todo mi corazón recuerda que todo lo que soy, es por ti, por nuestro amor. – su mirada es brillante, llena de amor. Mi hermosa esposa. Sujeta mi mano y me hace volver a todos. -Buenas noches amigos, familia, mis pequeños hijo. – dice Aisha, ahora que trama. – Ustedes han sido testigos de lo que mi relación con Maximilian ha sido desde un inicio y puedo decirle que nos hemos amado tanto como no puede imaginarse. Sin embargo, ustedes sabrán que nuestro matrimonio inicio de una manera muy extraña, mi esposo no era exactamente lo que diríamos como un hombre inocente pero si se encargó de enamorarme. – todos se ríen, vale, no me avergüences cariño. – Hoy estamos cumpliendo siete años de matrimonio, tenemos tres hijos, nuestra pequeña Eleanor y nuestros pequeños Zeus y Max, nuestros tres pequeños son la muestra de cuán grande ha sido nuestro amor y puedo asegurar que nuestro amor no hace sino crecer cada día. – estoy feliz, demasiado feliz. – Por lo tanto, aquí frente a ustedes, nuestra familia y amigos quiero pedirle a Maximilian... - se dirige nuevamente hacia mí. – Quiero pedirte

mi amor. – sonríe, maldición que sonrisa más hermosa. – Quiero pedirte que seas mi esposo, que sigas amándome hasta que la muerte nos separe y que te quedes a mi lado para siempre para poder envejecer juntos, amarnos por toda una eternidad. – mi corazón parece detenerse por un segundo. Saca una cajita de no sé dónde y me sonríe con amplitud. -Este anillo mi amor, es una promesa de amor, un símbolo de lealtad a nuestro amor y por lo cual te pido que lo aceptes. – sujeta mi mano y lo desliza. Es un bello anillo con una piedra negra que con un dorado brillante marca una A y M entrelazándose con un corazón donde las letras E, Z y M se forman cerca de nosotros. -Aisha. – susurro. -Te amo Maximilian. – sonríe. Todo este día pensé que se había olvidado de nuestro aniversario y ahora, justo ahora me está pidiendo matrimonio. Mi mujer es perfecta, no cabe duda que elegí a la mujer indicada para compartir mi vida. ....................................................................................................... ....... ....................................................................................................... ....... ....................................................................................................... ....... Mi esposo me mira con alegría, con sorpresa y sobre todo con mucho amor. He logrado sorprenderle y sé que le ha gustado, me ha dolido el alma mentirle pero tenía que hacerlo, quería

darle una sorpresa que le hiciera ver lo mucho que lo amo y ha funcionado. -Mi amor. – se acerca para plantarme un majestuoso beso que me logra descolocar. Su intensidad es una de mis atracciones principales. -Te amo Aisha. Te amo con todo mi ser y pasar a tu lado el resto de mi vida es lo que más deseo, gracias por darme la oportunidad de estar a tu lado, gracias por permitirme ser el padre de Eleanor, Zeus y Max que son la prueba de lo mucho que nos amamos. Quiero compartir mi vida contigo, tú eres mi más y eres la mujer que me saco de mis desgracias, me enseñaste a valor el hecho de ser la persona que soy y me mostraste que no tengo porque llenar las expectativas de nadie que no sea de mí mismo. Me has hecho crecer como persona, me has enamorado sin poner el mayor esfuerzo y me has hecho ver que no quiero a nadie más que no sea a ti. Quiero ser tu esposo, acompañarte en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe. Contigo es donde quiero estar, contigo es con quien quiero estar y mi amor, te prometo que estaremos juntos por más de una eternidad. Mis ojos se llenan de lágrimas al escuchar a mi chimpa, a mi amor, a mi esposo. Me enamore de el sin querer y ahora no puedo imaginarme una vida sin él. Es todo lo quiero y todo lo que deseo, le amo como no podría amar a nadie más y con él es con quien me quiero quedar. Entre palabras de amor, entre felicitaciones de nuestra familia y amigos Maximilian y yo nos escabullimos por ahí para tener un momento de privacidad previo a nuestra renovación de votos. Mi Chimpa está feliz, me lo hace saber con palabras y con un millón de besos. Le he sorprendido, le he explicado todo y a él lo único que le ha importado es comerme a besos. Se me ha insinuado y hemos terminado haciendo cosas a escondidas de todos, no me quejo, soy suya y de nadie más.

-Aisha te amo. – susurra en mi cuello. Mi respiración es aun agitada. –Eres una maravilla de mujer, y lo que más me agrada de todo es que eres mi mujer. – su semblante es perverso y a mi me fascina, me encanta y me excita. Mi Señor Griego, es increíble que estemos aquí feliz y enamorados después de tanto tiempo. -Te amo Maximilian. Te amo con todo mi corazón, gracias por darte la oportunidad de amarme y de pasar tu vida conmigo. – muerde mi cuello. -S'Agapo. – susurra. Mi corazón se derrite. Pasaría toda mi vida escuchándole decirme te amo, y gracias a todos los dioses que lo hare. Mi señor griego será mío para toda la vida. 

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