HDR 2014 Spanish

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Description

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano:

Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

El Informe sobre Desarrollo Humano 2014 es el más reciente de una serie de Informes Mundiales sobre Desarrollo Humano publicados por el PNUD desde 1990, dedicados a analizar las cuestiones, tendencias y políticas más importantes en materia de desarrollo, de manera independiente y con base en evidencia empírica. Los recursos adicionales relacionados con el Informe sobre Desarrollo Humano 2014 se pueden encontrar en línea en: http://hdr.undp. org, incluidos ediciones completas o extractos del Informe en más de 20 idiomas, una colección de documentos encargados para el Informe 2014, mapas interactivos y bases de datos de los indicadores de desarrollo humano nacional, explicaciones completas de las fuentes y metodologías empleadas en los índices del Informe sobre Desarrollo Humano, perfiles de países y otros materiales de apoyo, así como Informes sobre Desarrollo Humano mundiales, regionales y nacionales anteriores.

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Al servicio de las personas y los naciones

Publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

Informes sobre Desarrollo Humano 1990-2014

1990 Concepto y medición del desarrollo humano 1991 Financiación del desarrollo humano 1992 Dimensiones internacionales del desarrollo humano 1993 Participación popular 1994 Nuevas dimensiones de la seguridad humana 1995 Género y desarrollo humano 1996 Crecimiento económico y desarrollo humano 1997 Desarrollo humano para erradicar la pobreza 1998 Consumo para el desarrollo humano 1999 Mundialización con rostro humano 2000 Derechos humanos y desarrollo humano 2001 Poner el adelanto tecnológico al servicio del desarrollo humano 2002 Profundizar la democracia en un mundo fragmentado 2003 Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Un pacto entre las naciones para eliminar la pobreza 2004 La libertad cultural en el mundo diverso de hoy 2005 La cooperación internacional ante una encrucijada: Ayuda al desarrollo, comercio y seguridad en un mundo desigual 2006 Más allá de la escasez: Poder, pobreza y crisis mundial del agua 2007/2008 La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido 2009 Superando barreras: Movilidad y desarrollo humanos 2010 La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano 2011 Sostenibilidad y Equidad: Un mejor futuro para todos 2013 El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Informes Regionales sobre Desarrollo Humano: en las dos últimas décadas, también se han elaborado informes sobre desarrollo humano que se centran en el nivel regional en las todas las principales zonas del mundo en desarrollo, apoyados por las direcciones regionales del PNUD. Con unos análisis provocadores y unas claras recomendaciones políticas, los informes regionales sobre desarrollo humano han examinado estos problemas críticos, como el empoderamiento político en los Estados Árabes, la seguridad alimentaria en África, el cambio climático en Asia, el tratamiento que reciben las minorías étnicas en Europa Central y los retos de la desigualdad y la seguridad de los ciudadanos en América Latina y el Caribe. Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano: desde que se publicó el primer Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en 1992, los equipos editoriales locales han estado elaborando estos informes en 140 países con el apoyo del PNUD. Estos informes (unos 700 hasta la fecha) ofrecen una perspectiva del desarrollo humano para las preocupaciones políticas nacionales a través de consultas e investigación. Los Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano abordan varios problemas clave del desarrollo, desde el cambio climático hasta el empleo de los jóvenes, pasando por las desigualdades motivadas por el género o la etnia. Copyright © 2014 propiedad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 1 UN Plaza, Nueva York, NY 10017, Estados Unidos Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción, la transmisión o el almacenamiento en un sistema de recuperación de alguna parte de esta publicación independientemente de la forma o el medio, ya sea electrónico, mecánico, fotocopiado, grabado, etc., sin consentimiento previo. ISBN: 978-92-1-326062-3 eISBN: 978-92-1-056665-0 Un registro de catálogo de este libro se encuentra disponible en la Biblioteca Británica y la Biblioteca del Congreso. Impreso en los Estados Unidos por PBM Graphics, una empresa de RR Donnelley, en papel certificado por el Consejo de Administración Forestal® y libre de cloro elemental. Impreso con tintas vegetales.

[FSC LOGO WILL BE INSERTED HERE] Edición y producción: Communications Development Incorporated, Washington DC, EE.UU. Diseño informativo y visualización de datos: Accurat s.r.l., Milán, Italia Para obtener una lista de los errores u omisiones encontrados después de la impresión, visite nuestra página web http://hdr.undp.org

Equipo del Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Director y autor principal Khalid Malik

Director adjunta Eva Jespersen

Investigación y estadísticas Maurice Kugler (jefe de investigación), Milorad Kovacevic (jefe de estadística), Subhra Bhattacharjee, Astra Bonini, Cecilia Calderón, Alan Fuchs, Amie Gaye, Sasa Lucic, Arthur Minsat, Shivani Nayyar, Pedro Martins, Tanni Mukhopadhyay y José Pineda

Comunicaciones y publicaciones William Orme (jefe de comunicaciones), Botagoz Abreyeva, Eleonore Fournier-Tombs, Anna Ortubia, Admir Jahic, Brigitte Stark-Merklein, Samantha Wauchope y Grace Sales

Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano Jon Hall (jefe del equipo), Christina Hackmann y Mary Ann Mwangi

Operaciones y administración Sarantuya Mend (directora de operaciones), Mamaye Gebretsadik y Fe Juarez-Shanahan

| iii

Prólogo El Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia - escruta dos conceptos que están interconectados a la vez y son inmensamente importantes para asegurar el progreso del desarrollo humano. Desde la publicación del primer Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) global del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1990, la mayoría de los países ha registrado un desarrollo humano significativo. El informe de este año muestra que las tendencias globales en general son positivas y que el progreso continúa. Sin embargo, se están perdiendo vidas y se están socavando medios de subsistencia y desarrollo por motivo de catástrofes y crisis naturales o inducidas por los seres humanos. Sin embargo, estas fatalidades no son inevitables. Mientras que toda sociedad es vulnerable al riesgo, algunas sufren mucho menos daños y se recuperan más rápidamente que otras cuando la adversidad golpea. Este Informe se pregunta por qué esto es así y por primera vez en un IDH global, considera la vulnerabilidad y la resiliencia a través de una lente de desarrollo humano. Gran parte de la investigación existente sobre la vulnerabilidad ha considerado la exposición de las personas a riesgos particulares, y con frecuencia asociada a un sector específico. Este Informe adopta un enfoque diferente y más integral. Considera los factores que contribuyen a los riesgos para el desarrollo humano y luego analiza las formas en que la resiliencia a un amplio grupo de riesgos en evolución podría fortalecerse. Este enfoque es particularmente importante en nuestro mundo interconectado. Si bien la globalización ha aportado beneficios a muchos, también ha dado lugar a nuevas preocupaciones, manifiestas a veces como reacciones locales a los efectos indirectos de acontecimientos lejanos. Preparar a los ciudadanos para un futuro menos vulnerable implica el fortalecimiento de la resiliencia intrínseca de las comunidades y los países. Este Informe sienta las bases para hacerlo. iv | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

En consonancia con el paradigma del desarrollo humano, el presente Informe adopta un enfoque centrado en las personas. Presta especial atención a las disparidades entre y dentro de países. Identifica los grupos de personas “estructuralmente vulnerables” que son más vulnerables que otras en virtud de su historia o de su tratamiento desigual por el resto de la sociedad. Estas vulnerabilidades a menudo han evolucionado y persistido durante largos periodos de tiempo y pueden estar asociadas al género, al origen étnico, indígena o a la localización geográfica, por nombrar solo algunos de los factores. La mayoría de las personas y grupos más vulnerables se enfrentan a numerosas y coincidentes limitaciones en su capacidad de hacer frente a los contratiempos. Por ejemplo, aquellos que son pobres y también pertenecen a un grupo minoritario o son mujeres y tienen discapacidades se enfrentan a múltiples barreras que pueden reforzarse negativamente entre sí. El Informe considera la forma en que las vulnerabilidades cambian durante nuestras vidas, mediante la adopción de un “enfoque de ciclo de vida”. A diferencia de los modelos más estáticos, este análisis sugiere que los niños, los adolescentes y las personas mayores se enfrentan cada uno de ellos a diferentes conjuntos de riesgos que requieren respuestas específicas. Algunos periodos de vida se identifican como especialmente importantes: por ejemplo, los primeros 1.000 días de vida de un niño o la transición de la escuela al trabajo o del trabajo a la jubilación. Los contratiempos en estos periodos pueden ser particularmente difíciles de superar y tener impactos de largo plazo en la vida de las personas. Con base en el análisis de la evidencia disponible, el presente Informe hace una serie de recomendaciones importantes para el logro de un mundo que aborde vulnerabilidades y fomente la resiliencia a las crisis futuras. Aboga por el acceso universal a los servicios sociales básicos, en particular la salud y la educación; una protección social más sólida, incluidos el seguro de desempleo y las pensiones; y un compromiso con el pleno empleo, reconociendo que el valor del empleo se extiende mucho más allá de los

ingresos que genera. Examina la importancia de instituciones justas que tengan capacidad de respuesta y el aumento de la cohesión social para el fomento de la resiliencia a nivel comunitario y para reducir las posibilidades de conflicto. El informe reconoce que sin importar lo eficaces que sean las políticas públicas a la hora de reducir las vulnerabilidades inherentes, las crisis seguirán ocurriendo con consecuencias potencialmente destructivas. Crear capacidades para la preparación y la recuperación ante desastres, que permitan a las comunidades lidiar con las crisis y recuperarse de ellas, es vital. A escala mundial, al reconocer que los riesgos que son transfronterizos por naturaleza requieren de acción colectiva, el informe aboga por compromisos globales y una mejor gobernanza internacional. Estas recomendaciones son importantes y oportunas. Dado que los estados miembros de la ONU se preparan para concluir las negociaciones sobre la agenda de desarrollo post-2015 y poner en marcha un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible, la evidencia recopilada y analizada en el presente Informe y la perspectiva del desarrollo humano en que se basa son particularmente valiosas. Erradicar la pobreza, por ejemplo, será un objetivo central de la nueva agenda. Pero, como señala este Informe, si las personas siguen corriendo el riesgo de recaer en la pobreza debido a factores estructurales y vulnerabilidades persistentes,

el progreso del desarrollo continuará siendo precario. La erradicación de la pobreza no es solo cuestión de “llegar a un punto cero”, sino también de permanecer allí. Alcanzar la visión del PNUD para ayudar a los países a lograr la erradicación simultánea de la pobreza y la reducción significativa de las desigualdades y la exclusión, y promover el desarrollo humano y sostenible, requiere una profunda apreciación de los conceptos de vulnerabilidad y resiliencia. Los avances en el desarrollo solo podrán ser equitativos y sostenibles si las vulnerabilidades se abordan con eficacia y si todas las personas disfrutan de la oportunidad de participar en esos avances. El presente Informe tiene como objetivo ayudar a los responsables de la toma de decisiones y a otros actores del desarrollo a consolidar los beneficios del desarrollo a través de políticas que reduzcan la vulnerabilidad y fomenten la resiliencia. Recomiendo su lectura a todas las personas comprometidas con el avance sostenido del desarrollo, especialmente con el desarrollo de las personas más vulnerables de nuestro mundo.

Helen Clark

Administradora Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Prólogo | v

Agradecimientos El Informe sobre Desarollo Humano 2014 es el producto de un esfuerzo colectivo realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano (HDRO) y muchos valiosos asesores y colaboradores externos. Sin embargo, los hallazgos, los análisis y las recomendaciones sobre políticas del Informe, al igual que los informes anteriores, únicamente son responsabilidad de los autores, y no representan el punto de vista oficial del PNUD ni el de su Junta Ejecutiva. La Asamblea General de la ONU ha reconocido oficialmente el Informe sobre Desarollo Humano como “un ejercicio intelectual independiente” que se ha convertido en “una herramienta importante para crear conciencia sobre el desarrollo humano en todo el mundo.”1 Nos llenan de satisfacción, y agradecemos las contribuciones especiales a este informe de Su Excelencia la Sra. Ellen Johnson Sirleaf, Presidenta de Liberia, Bill Gates, Stephen Hawking, James Heckman, Rajendra Pachauri, Juan Somavia, Joseph Stiglitz y M.S. Swaminathan. También estamos muy agradecidos con los autores de los documentos encargados para este Informe 2014: Connie Bayudan; Des Gasper y Oscar Gomez; Andrew Fischer; Thomas Hale; Khalil Hamdani; Abby Hardgrove, Kirrilly Pells, Jo Boyden y Paul Dornan; Naila Kabeer; Inge Kaul; William Kinsey; Samir K.C., Wolfgang Lutz, Elke Loichinger, Raya Muttarak y Erich Striessnig; Rehman Sobhan; Adam Rose; Till von Wachter; Mary E. Young; y Ashgar Zaidi. Durante la preparación del Informe, la HDRO recibió ideas y orientaciones muy valiosas de nuestra distinguida Comisión Consultiva, integrada por: Hanan Ashrawi, Edward Ayensu, Cristovam Ricardo Cavalcanti Buarque, Michael Elliott, Patrick Guillaumont, Ricardo Hausmann, Nanna Hvidt, Rima Khalaf, Nora Lustig, Sir James Alexander Mirrlees, Thandika Mkandawire, José Antonio Ocampo, Rajendra Pachauri, Samir Radwan, Rizal Ramli, Gustav Ranis, Frances Stewart, Akihiko Tanaka y Ruan Zongze. vi | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

También nos gustaría dar las gracias al Comité Estadístico de la HDRO, que proporcionó el asesoramiento experto sobre metodologías y opciones de datos relacionadas con el cálculo de los índices de desarrollo humano del Informe: José Ramón Albert, Sir Anthony Atkinson, Birol Aydemir, Rachid Benmokhtar Benabdellah, Wasmalia Bivar, Grant Cameron, Nailin Feng, Enrico Giovannini, D.C.A. Gunawardena, Peter Harper, Yemi Kale, Hendrik van der Pol y Eduardo Sojo Garza-Aldape. Los índices compuestos y otros recursos estadísticos del Informe se basan en la experiencia de los proveedores de datos internacionales líderes en sus campos de especialización, a quienes expresamos nuestra gratitud por su continua colaboración con la HDRO. James Foster, Stephan Klasen y Conchita D’Ambrosio contribuyeron con revisiones críticas de los índices compuestos del Informe. Con el fin de asegurar la precisión y la claridad, el análisis estadístico del Informe también se ha beneficiado de la revisión externa de los resultados estadísticos por parte de Sabina Alkire, Adriana Conconi, Maria Emma Santos, Kenneth Harttgen, Hiroaki Matsuura, Claudio Montenegro, Atika Pasha y Jackie Yiptong. Las consultas llevadas a cabo en todo el mundo durante la preparación del Informe se beneficiaron del generoso apoyo de muchas instituciones y personas, demasiado numerosas para mencionarlas aquí. Los eventos se celebraron entre abril de 2012 y febrero de 2014 en Addis Abeba, Almaty, Bruselas, Ginebra, Islamabad, Managua, Nueva York y Tokio.2 Nuestra enorme gratitud también al apoyo de las instituciones asociadas, incluidas las oficinas regionales y de país del PNUD, las cuales se enumeran en http:// hdr.undp.org/en/2014-report/consultations. Igualmente, la Conferencia sobre la Medición del Progreso Humano anual de la HDRO nos ha permitido mantener un diálogo sistemático con socios clave del gobierno, la academia y la sociedad civil sobre nuestros índices y sus mejoras. Muchos de nuestros colegas del PNUD en todo el mundo –como los miembros del Grupo de Lectores de la HDRO y del Grupo Ejecutivo- aportaron inapreciables

conocimientos a la preparación y redacción final del Informe. En particular, nos gustaría dar las gracias a Adel Abdellatif, Pedro Conceição, Samuel Doe, George Gray-Molina, Heraldo Muñoz, Selim Jehan, Natalia Linou, Abdoulaye Mar Dieye, Magdy Martínez-Solimán, Stan Nkwain, Thangaval Palanivel, Jordan Ryan, Turhan Saleh, Ben Slay, Mounir Tabet, Antonio Vigilante y Mourad Wahba. Las traducciones fueron revisadas por Alfredo Gonzalez, Madi Musa, Vivienne Wang y Xiaojun Grace Wang. Los colegas en Helpage, UNICEF y la OIT también ofrecieron ideas y comentarios muy valiosos. En el mismo sentido agradecemos a Laurent Thomas y Neil Marsland de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura por la generosidad de compartir su experiencia. Damos las gracias especialmente a los Gobiernos de Francia (AFD) y Alemania (BMZ) por sus contribuciones financieras al Informe, y al Gobierno de Japón ( JICA) por su apoyo a la Consulta Regional de Asia Oriental. Estamos en deuda con nuestro equipo de verificadores de datos y consultores, que incluyeron a Akmal Abdurazakov, Melissa Mahoney, Agnes Zabsonre y Simona Zampino. Nuestros becarios Caterina Alacevich, Ruijie Cheng, Bouba Housseini, Yoo Lamer Lee, Élisée Miningou, Ji Yun Sul, Petros Tesfazion y Lin Yang también merecen un reconocimiento por su dedicación y contribución. El Informe

ha sido bendecido con muchos “amigos de la HDRO” que de manera desinteresada y comprometida han ayudado a fortalecerlo. Nos hemos beneficiado mucho de las lecturas críticas del borrador del informe y las contribuciones textuales a este de James Heintz, Shiva Kumar, Peter Stalker y Frances Stewart. Estamos muy agradecidos con Amartya Sen y Joseph Stiglitz por su revisión y comentarios al informe. Nos gustaría reconocer en particular también el muy profesional trabajo de nuestros editores en Communications Development Incorporated, dirigidos por Bruce Ross-Larson, con Joe Caponio, Meta de Coquereaumont, Christopher Trott and Elaine Wilson, y de los diseñadores Federica Fragapane, Michele Graffieti y Gabriele Rossi de Accurat Design. Por encima de todo, estoy profundamente agradecido con Helen Clark, Administradora del PNUD, por su liderazgo y visión, y con todo el equipo de la HDRO por su dedicación y compromiso en la elaboración de un informe que se esfuerza por promover el avance del desarrollo humano.

Khalid Malik

Director Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano

Notas 1 2

Resolución de la ONU 57/264, de 30 de enero de 2003. Los participantes figuran y se les reconoce en http://hdr.undp.org/en/2014-report/consultations. Agradecimientos | vii

Índice Prólogo iv

Notas

149

Agradecimientos vi

Referencias

155

Panorama general

Anexo estadístico

1

Capítulo 1

Guía del lector

171

Guía de países y clasificación según el IDH, 2013

175

Vulnerabilidad y desarrollo humano

17

Tablas estadísticas

Una perspectiva del desarrollo humano

19

1

Índice de Desarrollo Humano y sus componentes

176

2

Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013

180

3

Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad

184

4

Índice de Desigualdad de Género

188

5

Índice de Desarrollo de Género

192

6

índice de Pobreza Multidimensional

196

Gente vulnerable en un mundo vulnerable

21

Opciones y capacidades

26

Políticas y acción colectiva

28

Capítulo 2 Situación del desarrollo humano

37

Progreso de las personas

37

Amenazas globales al desarrollo humano

51

Capítulo 3 Personas vulnerables en un mundo vulnerable

61

6A Índice de Pobreza Multidimensional: evolución temporal (sólo para algunos paises)

198

7

Salud: infancia y juventud

200

8

Salud de los adultos y gastos sanitarios

204

9

Educación

208

10

Control y asignación de recursos

210

11

Competencias sociales

216

12

Inseguridad personal

220

13

Integración internacional

224

Capacidades y vulnerabilidades asociadas con el ciclo de vida: interdependientes y acumulativas

62

14

Medio Ambiente

228

Vulnerabilidades estructurales

78

15

Tendencias poblacionales

232

86

16

Indicadores suplementarios: percepciones de bienestar

236

Violencia grupal y vidas inseguras

Regiones 240

Capítulo 4

Referencias estadísticas

Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

91

Prestación universal de servicios sociales básicos

94

Abordar las vulnerabilidades durante el ciclo de vida: la sincronía es importante

99

Promoción del pleno empleo

102

Fortalecimiento de la protección social

107

Abordar la inclusión social

113

Mejoramiento de las capacidades para prepararse y recuperarse ante las crisis

118

241

Contribución Especial La Agenda Post-2015: Enfrentar las vulnerabilidades y fomentar la resiliencia— Ellen Johnson Sirleaf

13

Midiendo el progreso humano— Bill Gates

52

Hacer frente al Reto del Hambre Cero— M.S. Swaminathan

54

Haciendo frente al cambio climático— Rajendra Pachauri

58

Desarrollo humano y desarrollo en la primera infancia— James Heckman

64

Valorar la dignidad del trabajo— Juan Somavía

74

Discapacidad y vulnerabilidad— Stephen Hawking

85

Ampliar nuestra reflexión sobre la vulnerabilidad— Joseph Stiglitz

92

Capítulo 5 Cuadros

Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva

123

Vulnerabilidades transnacionales y elementos comunes

123

1.1 Hacia la resiliencia humana: conceptos y definiciones

Las personas son lo primero en un mundo globalizado

131

1.2 Crisis y amenazas que afectan al desarrollo humano

23

Acción colectiva para un mundo más seguro

144

1.3 Medir la vulnerabilidad

33

2.1 Análisis del ingreso disponible

46

viii | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

18

2.2 Macroeconomía y austeridad

49

3.1 Diferencias significativas: 30 millones más de palabras

68

3.2 Somalia: conflicto y exclusión juvenil

72

3.3 Violencia contra las mujeres

83

3.4 Resistencia a los desastres: la experiencia de Japón

86

4.1 Políticas macroeconómicas enfocadas al pleno empleo

104

4.2 Éxito de las políticas en Asia Oriental

106

4.3 Reducir la vulnerabilidad mediante instituciones con capacidad de respuesta

112

5.1 Cadenas mundiales de valor: ventajas y desventajas

125

5.2 Migración internacional

127

5.3 Obstáculos sistémicos para la acción colectiva

129

5.4 Estancamiento en la gobernanza mundial de la seguridad

130

5.5 ¿Se puede ampliar la doctrina de la responsabilidad de proteger?

134

5.6 ¿Quién es vulnerable al cambio climático?

142

5.7 Cuatro agendas mundiales fundamentales

143

Gráficos 1.1 Quiénes son vulnerables, a qué y por qué

21

1.2 Políticas para reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia

30

2.1 Si bien todas las regiones están registrando mejoras en el IDH, están apareciendo indicios de ralentización

38

2.2 Los cuatro grupos de desarrollo humano han experimentado una ralentización en el crecimiento del IDH

39

2.3 Progreso a grupos de desarrollo humano más elevado desde 1990

40

2.4 La pérdida media en el Índice de Desarrollo Humano debida a la desigualdad se ha reducido en la mayoría de las regiones

42

2.5 La situación económica y el desempeño de un país pueden parecer mucho menos impresionantes cuando se ajustan con respecto a la distribución de ingresos 2.6 En los países en los que la desigualdad ha sido elevada o ha aumentado, el crecimiento del consumo para el 40 por ciento más pobre de la población ha sido más lento que para la población en su conjunto

44

45

2.7 Mientras que en muchos países se ha reducido tanto la pobreza multidimensional como la de ingresos durante el periodo comprendido entre 2005 y 2012, el ritmo de progreso varía mucho

47

2.8 La huella ecológica de consumo del mundo actualmente es superior a su biocapacidad total (hectáreas globales per cápita)

51

2.9 Desde la liberalización de los flujos de cápital y la mayor integración financiera en la década de 1980, la frecuencia de las crisis bancarias se ha disparado

53

2.10 Los precios de los alimentos han fluctuado considerable e inesperadamente desde 2007

53

2.11 Entre 1901 y 1910 se registraron 82 desastres naturales, y entre 2003 y 2012 se registraron más de 4.000

55

2.12 Los conflictos armados internos y no estatales representan la amplia mayoría de los conflictos del mundo

56

3.1 Cuando las inversiones en capacidades se producen en los primeros años del ciclo de vida, las perspectivas futuras son mejores

63

3.2 Las regiones con mayor proporción de niños menores de 5 años en la población total son África Subsahariana, los Estados árabes y Asia Meridional

64

3.3 Las competencias cognitivas, sociales, emocionales y lingüísticas son interdependientes, puesto que todas vienen determinadas por las experiencias anteriores y todas contribuyen a la formación de capacidades durante el ciclo de vida

65

3.4 Los niños pobres ya se encuentran en desventaja respecto al vocabulario a la edad de 6 años, como ejemplifica el caso de Ecuador

67

3.5 Las políticas educativas expeditas y mejor focalizadas, y un crecimiento económico acelerado eliminarían la disparidad entre la oferta y la demanda de trabajadores jóvenes en Asia Meridional y África Subsahariana (aunque menos) entre 2010 y 2050

71

3.6 En América Latina y el Caribe, las tasas de homicidios entre los hombres tienden a concentrarse entre los 15 y los 39 años, mientras que las tasas mucho más bajas entre las mujeres se mantienen prácticamente invariables

73

3.7 En la mayoría de países con datos, el empleo no estándar aumentó entre 2007 y 2010, mientras que el empleo general cayó

75

3.8 Para el año 2050, se espera que la proporción de personas de 60 años y más en la población mundial se duplique hasta el 15,5%, registrándose el mayor incremento en Asia Oriental y el Pacífico

77

3.9 En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, la tasa de pobreza tiende a ser más elevada para las personas de edad avanzada que para el conjunto de la población y también más elevada entre las mujeres que entre los hombres

78

3.10 Unos 1.200 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares al día y 1.400 millones de personas viven en una situación de pobreza multidimensional

79

3.11 Varios países tienen leyes que discriminan a las mujeres respecto a la familia, las actividades económicas, la violencia y otras cuestiones 82 3.12 En 2011, las tasas de pobreza entre los hogares romaníes eran mucho más elevadas que entre los hogares no romaníes

84

4.1 Muchos países empezaron poniendo en marcha medidas de seguridad social cuando su PIB per cápita era más bajo que el que tienen hoy en día la mayor parte de los países de Asia Meridional.

96

4.2 Evolución de la cobertura de la protección social en porcentajes de población total de los países seleccionados

97

4.3 Los gastos en salud, educación y bienestar que aumentan a lo largo del ciclo de vida no fomentan ni apoyan el desarrollo de capacidades durante los primeros años que son tan cruciales

100

4.4 Inversión en la primera infancia: el ejemplo de Suecia

101

4.5 El grado y la calidad de estas interacciones (que incluyen juegos, intercambios de sonidos vocales, expresiones faciales y contacto físico) tienen que ver con el posterior comportamiento, las habilidades cognitivas y el desarrollo emocional del niño

102

4.6 Tras la crisis económica mundial de 2008 las tasas de desempleo eran más bajas en los países nórdicos que en cualquier otra parte de Europa

108

Índice | ix

4.7 Las sociedades cohesivas tienden a desempeñarse mejor que las sociedades no cohesivas

114

5.1 Hay una falta de correspondencia entre los desafíos mundiales y los mecanismos de gobernanza mundial

135

5.2 Los aumentos en los flujos netos de capital privado hacia los países en desarrollo durante el periodo comprendido entre 1980 y 2012 han dejado a muchas economías y personas vulnerables

136

5.3 Durante los últimos años, países de todas las regiones han pasado a depender más de las importaciones y exportaciones

138

MAPA 3.1 Se prevé una caída de la proporción de jóvenes en la población total de la mayoría de regiones entre 2010 y 2050

69

TABLAS 2.1 Índice de desarrollo humano y componentes, 2010 y 2013

38

2.2 Diferencias positivas más elevadas entre la posición según ingreso nacional bruto per cápita y la posición según Índice de Desarrollo Humano por grupo de desarrollo humano, 2013

41

2.3 Países con aumento o descenso de la desigualdad de los ingresos por región, 1990-2012

42

2.4 Empleo vulnerable y pobreza entre los trabajadores, 2010 y 2012

48

3.1 Pobreza económica y multidimensional por región

80

x | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

“El progreso humano no es ni automático ni inevitable . . .” Martin Luther King, Jr.

Panorama general El clásico de Charles Dickens, Historia de dos ciudades, explora los numerosos contrastes (“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos…”) entre París y Londres en el siglo XVIII. Aunque el mundo de hoy es un lugar muy diferente, seguimos encontrando en él contrastes similares, algunos muy evidentes y otros sin duda más complejos. Tal y como han mostrado los sucesivos Informes sobre Desarrollo Humano, la mayoría de la gente en casi todos los países del mundo ha avanzado de manera consistente en materia de desarrollo humano. Los avances en la tecnología, la educación y la generación de ingresos siguen manteniendo una promesa cada vez mayor para vivir vidas más saludables y seguras.1 La globalización ha dado lugar, en general, a importantes beneficios para el desarrollo humano, especialmente en muchos países del Sur. Pero también hay un sentimiento generalizado de precariedad en el mundo de hoy: en los medios de subsistencia, en la seguridad personal, en el medio ambiente y en la política global.2 Los grandes logros en aspectos fundamentales del desarrollo humano como la salud y la nutrición pueden resultar rápidamente socavados por un desastre natural o una depresión económica. Los robos y asaltos pueden dejar a las personas física y psicológicamente empobrecidas. La corrupción y la falta de capacidad de respuesta en las instituciones del Estado pueden dejar sin alternativas a las personas necesitadas de asistencia. Las amenazas políticas, las tensiones comunitarias, los conflictos violentos, la falta de atención a la salud pública, los daños al medio ambiente, la delincuencia y la discriminación se suman todos ellos a la vulnerabilidad individual y comunitaria. El verdadero progreso en el desarrollo humano, entonces, no es solo una cuestión de ampliación de las opciones fundamentales de las personas y de su capacidad para recibir educación, estar sanos, tener un nivel de vida razonable y sentirse seguros. También es una cuestión de cuán seguros son estos logros y si las condiciones son suficientes para el desarrollo humano sostenido. Cualquier recuento de avances en el desarrollo humano está incompleto sin la exploración y evaluación de la vulnerabilidad. Tradicionalmente, el concepto de vulnerabilidad se ha utilizado para describir la exposición

a los riesgos y su gestión, incluidos los seguros contra eventos adversos y la diversificación de activos e ingresos.3 Este Informe adopta un enfoque más amplio, haciendo hincapié en la estrecha relación entre la reducción de la vulnerabilidad y la promoción del desarrollo humano. Introducimos el concepto de vulnerabilidad humana para describir las perspectivas de erosión de las capacidades y opciones de las personas. Al examinar la vulnerabilidad a través de una lente de desarrollo humano, llamamos la atención sobre el riesgo de un futuro deterioro en las circunstancias y los logros individuales, comunitarios y nacionales, y planteamos políticas y otras medidas útiles para prepararnos ante las amenazas y hacer que en el futuro el desarrollo humano avance de manera cada vez más sólida. En particular, destacamos las fuentes sistémicas y perennes de la vulnerabilidad. Nos preguntamos por qué algunas personas logran superar la adversidad mejor que otras. Por ejemplo, en casi todas partes, las mujeres son más vulnerables a sufrir inseguridad personal que los hombres. También nos preguntamos qué causas estructurales contribuyen a que algunas personas sean más vulnerables que otras. Las personas experimentan diversos grados de inseguridad y diferentes tipos de vulnerabilidad en diversos momentos a lo largo de su vida. Los niños, los adolescentes y las personas mayores son inherentemente vulnerables, por lo que inquirimos qué tipos de inversiones e intervenciones pueden reducir la vulnerabilidad durante los periodos de transición sensibles del ciclo de vida. Este Informe defiende que la mejora sostenida de las capacidades de los individuos y las sociedades es necesaria para reducir las vulnerabilidades persistentes, muchas de ellas estructurales y muchas de ellas vinculadas al ciclo de vida. El progreso ha de centrarse en la promoción del desarrollo humano resiliente. Panorama general | 1

El espacio de política pública nacional destinado a mejorar las capacidades de lidiar con circunstancias adversas se ve limitado cada vez más conforme la globalización se profundiza.

Hay un gran debate sobre el significado de la resiliencia, pero el énfasis lo ponemos en la resiliencia humana, que asegura que las opciones de la gente son sólidas, ahora y en el futuro, y que permite a las personas hacer frente y adaptarse a los eventos adversos (capítulo 1). Las instituciones, estructuras y normas pueden mejorar o disminuir la resiliencia humana. Las políticas estatales y las redes de apoyo comunitario pueden facultar a las personas a superar las amenazas cuando y dondequiera que surjan, mientras que la desigualdad horizontal puede disminuir la capacidad de supervivencia de grupos concretos. Este Informe explora los tipos de políticas y reformas institucionales que pueden aumentar la resiliencia en los tejidos de las sociedades, en especial para los grupos excluidos y en momentos cruciales durante su ciclo de vida. En él se examinan las medidas universales que pueden corregir la discriminación y se centra en la necesidad de la acción colectiva para enfrentar la vulnerabilidad que se deriva de las instituciones nacionales con baja capacidad de respuesta y las deficiencias de la gobernanza global.

¿Por qué hablar ahora de la vulnerabilidad? La vulnerabilidad humana no es nueva, pero está aumentando debido a la inestabilidad financiera y a las crecientes presiones medioambientales como el cambio climático, que tienen un potencial de crecimiento para socavar el progreso en el desarrollo humano. De hecho, desde 2008 se ha producido una desaceleración en el crecimiento de los tres componentes del Índice de Desarrollo Humano en la mayoría de las regiones del mundo (capítulo 2). Es fundamental hacer frente a la vulnerabilidad para preservar lo avanzado y asegurar la continuidad del desarrollo. El mundo está cambiando rápidamente. El alcance y la escala de la conectividad y las inseguridades que esta acarrea se están acelerando, al igual que las amenazas de contagio y la exposición a los desastres naturales y los conflictos violentos. El espacio de política pública nacional destinado a mejorar las capacidades de lidiar con circunstancias adversas se ve limitado cada vez más conforme la globalización 2 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

se profundiza. En un mundo cada vez más interconectado, lo que antes era local es ahora a menudo global también, debido al comercio internacional, los viajes y las telecomunicaciones. Las cadenas de suministro globalmente integradas, por ejemplo, han supuesto mejoras en la eficiencia. Pero las interrupciones en un punto de la cadena pueden desencadenar graves problemas locales en otras partes. Los bienes públicos, tanto nacionales como mundiales, que son necesarios para construir capacidades de adaptación a largo plazo y sociedades resilientes, son deficitarios. En todo el mundo la gente se siente insegura. Conforme se acerca la definición de la agenda Post-2015 y el posible establecimiento de un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible, vivimos además un momento de reflexión para la comunidad internacional y una oportunidad para el cambio y nuevas formas de cooperación global. En calidad de Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó en su discurso de julio de 2013 a la Asamblea General de las Naciones Unidas que el mundo tiene que “prestar especial atención a las necesidades y los derechos de los más vulnerables y excluidos.”4 Hizo un llamamiento para una nueva visión que pueda reunir toda la gama de las aspiraciones humanas y garantizar “una vida digna para todos”. Este Informe sobre la vulnerabilidad reseña el debate mundial y ofrece recomendaciones sobre cómo alcanzar nuevas metas y construir sociedades más resilientes. La reducción de la pobreza y de la vulnerabilidad de las personas a caer en la pobreza debe ser un objetivo central de la agenda post2015. La erradicación de la pobreza extrema no es solo cuestión de “llegar a un punto cero”, sino también de permanecer allí. Esto solo puede lograrse con un renovado enfoque en la vulnerabilidad y el desarrollo humano. Se requiere asegurar que aquellos que han salido de la privación extrema se benefician del apoyo público sostenido que fortalece su capacidad de resiliencia social y económica y reduce las fuentes sistémicas de su vulnerabilidad. Hay también noticias positivas. Como el Informe reconoce (en el capítulo 2), la pérdida media de desarrollo humano debido a la desigualdad ha disminuido en la mayoría de las regiones en los últimos años, impulsada principalmente por aumentos generalizados en

la salud. Sin embargo, las disparidades en los ingresos han aumentado en varias regiones, y la desigualdad en la educación se ha mantenido prácticamente constante. La disminución de la desigualdad debe celebrarse, pero la compensación de las crecientes disparidades de ingresos con el progreso en materia de salud no es suficiente. Para hacer frente a la vulnerabilidad, en particular entre los grupos marginados, y sostener los logros recientes, la reducción de la desigualdad en todas las dimensiones del desarrollo humano es fundamental. A menos que los grupos y las personas más vulnerables reciban atención con políticas específicas y recursos dedicados a todos los aspectos de su desarrollo humano, estarán en peligro de quedarse atrás a pesar de que el progreso humano continúe en la mayoría de los países y las comunidades. Sin políticas e instituciones nacionales y mundiales para reducir la vulnerabilidad persistente y sistemática, la agenda de desarrollo post-2015 seguirá siendo insuficiente para hacer frente a la complejidad y la magnitud de los retos futuros.

¿Quién es vulnerable y por qué? La mayoría de la gente de todo el mundo es vulnerable a los eventos adversos en algún grado –desastres naturales, crisis financieras, conflictos armados, como así también a los cambios sociales, económicos y medioambientales a largo plazo. Las debilidades económicas están socavando el contrato social, incluso en las sociedades industriales avanzadas, y ningún país en ninguna parte será inmune a los efectos de largo plazo del cambio climático. Sin embargo, algunas personas son mucho más vulnerables que otras. Y en muchos casos las normas sociales discriminatorias y las deficiencias institucionales exacerban esta vulnerabilidad, dejando a ciertos grupos sin el apoyo familiar, comunitario y estatal necesario para fortalecer sus posibilidades de supervivencia. Estos grupos y las instituciones y normas que debilitan su capacidad y restringen sus opciones son el núcleo principal de este Informe. Los que viven en la extrema pobreza y la privación se encuentran entre los más vulnerables. A pesar de los recientes avances en la reducción de la pobreza, todavía hay más de 2.200

millones de personas viviendo en pobreza multidimensional o muy cerca de esa condición. Eso significa que más del 15 por ciento de la población del mundo sigue siendo vulnerable a la pobreza multidimensional. Al mismo tiempo, casi el 80 por ciento de la población mundial carece de protección social integral.5 Alrededor del 12 por ciento (842 millones) sufren de hambre crónica,6 y casi la mitad de todos los trabajadores - más de 1.500 millonescuenta con empleos informales o precarios.7 En muchos casos, los pobres -junto con, por ejemplo, las mujeres, los migrantes, los grupos indígenas y las personas mayores- son estructuralmente vulnerables. Su inseguridad se ha desarrollado y mantenido durante largos periodos de tiempo y ha generado divisiones –según género, etnia, raza, tipo de empleo o estatus social- que no son fáciles de superar. Las personas que son estructuralmente vulnerables pueden ser tan capaces como las demás, pero quizá sigan teniendo que afrontar barreras adicionales para superar las condiciones adversas. Por ejemplo, las personas discapacitadas a menudo carecen de un acceso fácil al transporte público, a las oficinas gubernamentales y a otros espacios públicos, tales como hospitales, lo que les hace más difícil participar en la vida económica, social y política, o simplemente buscar ayuda cuando encaran amenazas a su bienestar físico. Muchos afrontan al mismo tiempo distintas limitaciones estructurales a su capacidad para sobrellevar la adversidad; por ejemplo, las personas que son pobres y de un grupo minoritario, o las mujeres con discapacidad. Tres cuartas partes de los pobres del mundo viven en zonas rurales, donde los trabajadores agrícolas sufren la mayor prevalencia de la pobreza. Están atrapados en ciclos insolubles de baja productividad, desempleo estacional y bajos salarios, y son particularmente vulnerables a los cambios en los patrones climáticos. Las minorías étnicas y religiosas marginadas son vulnerables a las prácticas discriminatorias, tienen un acceso limitado a los sistemas formales de justicia y sufren de la herencia de la represión del pasado y los prejuicios. Y mientras que los pueblos indígenas representan alrededor del 5 por ciento de la población mundial, ascienden a alrededor del 15 por ciento de los pobres del mundo, hallándose no menos que un tercio de ellos en la extrema pobreza rural.8 A escala mundial, más

A pesar de los recientes avances en la reducción de la pobreza, todavía hay más de 2.200 millones de personas viviendo en pobreza multidimensional o muy cerca de esa condición.

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El cambio climático plantea riesgos graves para todas las personas y todos los países, pero de nuevo, algunos están sujetos a pérdidas más graves que otros.

del 46 por ciento de las personas de 60 años de edad y mayores viven con una discapacidad y enfrentan graves desafíos para su plena participación en la sociedad, acrecentados adicionalmente por actitudes sociales discriminatorias.9 El cambio climático plantea riesgos graves para todas las personas y todos los países, pero de nuevo, algunos están sujetos a pérdidas más graves que otros. Entre 2000 y 2012, más de 200 millones de personas, la mayoría en países en desarrollo, se vieron afectadas por desastres naturales cada año, sobre todo a causa de las inundaciones y las sequías.10 El Informe sobre Desarrollo Humano 2011 mostró cómo el continuo fracaso a la hora de frenar el ritmo del calentamiento global podría poner en peligro la erradicación de la pobreza, porque las comunidades más pobres del mundo son las más vulnerables a la subida de las temperaturas y de los mares y a otras consecuencias del cambio climático.11 La vulnerabilidad del ciclo de vida es objeto de una particular atención en este Informe. Las capacidades se acumulan durante la vida de un individuo y tienen que cuidarse y mantenerse; de lo contrario, pueden estancarse e incluso disminuir. Las capacidades en una determinada etapa del ciclo de vida se ven afectadas por las inversiones realizadas en etapas anteriores, y la exposición a impactos o crisis de corto plazo pueden tener consecuencias a largo plazo. Un revés en la primera infancia, por ejemplo, puede tener graves consecuencias en el resto de la vida de una persona, incluidas las posibilidades de conservar un puesto de trabajo, las incertidumbres asociadas al envejecimiento y la transmisión de la vulnerabilidad a la siguiente generación. Este Informe señala el carácter acumulativo de la vulnerabilidad y la necesidad de intervenciones oportunas y continuas. Se requiere una atención especial en los periodos delicados: las inversiones en la educación infantil, la atención a las oportunidades de empleo para los jóvenes y el apoyo a las personas mayores son todos factores que mejoran las capacidades a lo largo del ciclo de vida. El reto no solo consiste en evitar que las poblaciones vulnerables caigan de nuevo en dificultades y privaciones extremas. Se trata de crear un entorno propicio para su continuo avance en el desarrollo humano en las próximas décadas. Esto requiere entender a la pobreza y las privaciones como fenómenos

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multidimensionales que exigen políticas universales para extender los derechos y servicios a todos, con especial atención a la igualdad de oportunidades, a las capacidades durante etapas clave del ciclo de vida y al acceso a los excluidos. Este tipo de intervenciones que se refuerzan mutuamente pueden aumentar la resiliencia social y fortalecer su agencia, que en este contexto puede entenderse de manera laxa como la capacidad de las personas para tomar decisiones y actuar en consecuencia. La lucha contra la pobreza y las iniciativas de desarrollo humano más exitosas hasta la fecha han adoptado un enfoque multidimensional, que combina el apoyo a los ingresos y la creación de empleo con oportunidades ampliadas de salud y educación, y otras intervenciones para el desarrollo comunitario. Existen medidas de política pública para cerrar las brechas entre las personas y entre los países, y para construir una mayor resiliencia y capacidades para aquellos que de otro modo seguirían siendo vulnerables de manera persistente. Las políticas que previenen la devastación causada por los desastres, que promueven el acceso de todos a los beneficios de la prosperidad y que fomentan una resiliencia social más amplia, pueden en su conjunto proteger y sostener el progreso humano. Sin embargo, ninguna de ellas se genera de manera automática. Ellas son el resultado de la acción colectiva vigorosa, las respuestas institucionales equitativas y eficaces y el liderazgo con visión de futuro en los ámbitos local, nacional y mundial. Toda la sociedad, en última instancia, se beneficia de una mayor igualdad de oportunidades. Y a menos que estas vulnerabilidades multidimensionales e interrelacionadas se reconozcan y se reduzcan de forma sistemática, el progreso continuo en el desarrollo humano podría interrumpirse o incluso revertirse.

Seguridad y desarrollo humanos Hace veinte años, el Informe sobre Desarrollo Humano introdujo la noción de seguridad humana como un aspecto integral del desarrollo humano. Este Informe está estrechamente alineado con el enfoque de la seguridad humana, pero con una mirada a la vulnerabilidad y la

forma en que esta amenaza con socavar los logros en el desarrollo humano. En este contexto, hay un énfasis en los imperativos para reducir las desigualdades y fomentar la cohesión social, en particular a través de acciones que abordan la violencia social y la discriminación. El conflicto y la sensación de inseguridad personal tienen impactos adversos generalizados en el desarrollo humano y dejan a miles de millones de personas viviendo en condiciones precarias. Muchos países en el nivel más bajo del Índice de Desarrollo Humano están saliendo de largos periodos de conflicto o aún enfrentan violencia armada. Más de 1.500 millones de personas viven en países afectados por conflictos: alrededor de una quinta parte de la población mundial.12 Y la reciente inestabilidad política ha tenido un enorme coste –unos 45 millones de personas fueron desplazadas por la fuerza debido a conflictos o persecuciones a finales de 2012, la proporción más alta en 18 años– constituyendo más de 15 millones de ellos refugiados.13 En algunas zonas de África Occidental y Central, la anarquía y el conflicto armado siguen amenazando el desarrollo humano, con repercusiones a largo plazo en el progreso nacional. Y en una serie de países de América Latina y el Caribe, a pesar de los altos logros de desarrollo humano, muchas personas se sienten amenazadas por las crecientes tasas de homicidio y otros delitos violentos. Las mujeres de todo el mundo experimentan la vulnerabilidad de la inseguridad personal. La violencia vulnera sus derechos y los sentimientos de inseguridad personal restringen su actividad tanto en la vida pública como en la privada. La ampliación de las libertades y la seguridad humana, en ese caso, también radica en el apoyo a las medidas que dan lugar a cambios en las instituciones y normas que reducen la violencia interpersonal y la discriminación. Las mejoras en la seguridad personal pueden tener un profundo impacto en la vulnerabilidad real y percibida de los individuos y de las comunidades y en su sentido de seguridad, empoderamiento y agencia. Ingresos más altos por sí solos no son suficientes para reducir la vulnerabilidad ante los conflictos y la inseguridad personal. La vulnerabilidad persistente, que en general tiende a disiparse solo luego de periodos largos, requiere múltiples intervenciones de política y cambios

normativos que construyan tolerancia y profundicen la cohesión social.

Construir resiliencia El bienestar de la gente está influido en gran medida por las libertades en las que viven en general, y por su capacidad para responder y recuperarse de los eventos adversos, sean naturales o de origen humano. La resiliencia subyace a cualquier enfoque que pretenda asegurar y sostener el desarrollo humano. En su esencia, la resiliencia trata de garantizar que el Estado, la comunidad y las instituciones mundiales trabajan para empoderar y proteger a la gente. El desarrollo humano implica eliminar las barreras que coartan la libertad de las personas para actuar. También aspira a permitir que los grupos desfavorecidos y excluidos ejerzan sus derechos, expresen sus inquietudes abiertamente, sean escuchados y sean agentes activos a la hora de forjar su propio destino. Nos referimos a gozar de la libertad de vivir una vida que uno valora y gestionar adecuadamente los asuntos propios. Este Informe pone de relieve algunas de las políticas, principios y medidas que se necesitan para construir resiliencia: reforzar las opciones, ampliar la agencia y promover las competencias sociales. Asimismo, indica que lograr y mantener el progreso del desarrollo humano puede depender de la eficacia de la preparación y respuesta en caso de catástrofe.

La resiliencia subyace a cualquier enfoque que pretenda asegurar y sostener el desarrollo humano. En su esencia, la resiliencia trata de garantizar que el Estado, la comunidad y las instituciones mundiales trabajan para empoderar y proteger a la gente.

Compromiso con la universalidad Un compromiso común –nacional y mundialhacia la prestación universal de los servicios sociales, que fortalezca la protección social y garantice el pleno empleo, constituiría una decisión social y política profunda, que sentaría las bases para construir resiliencia de la resiliencia a largo plazo, para los países y para sus ciudadanos como individuos. Dicho compromiso aumentaría la capacidad de los individuos, las sociedades y los países para resistir y recuperarse de los contratiempos, reconociendo además que algunos están más expuestos a los riesgos y amenazas que otros y necesitan apoyo adicional. Prestación universal de servicios sociales. El acceso universal a los servicios sociales Panorama general | 5

–educación básica, atención a la salud, abastecimiento de agua y saneamiento y seguridad pública- mejora la resiliencia. No solo es deseable, sino que también es posible en las primeras etapas de desarrollo. Y la experiencia reciente –por ejemplo, en China, Rwanda y Viet Namdemuestra que se puede alcanzar bastante rápidamente (en menos de una década). La prestación universal de los servicios sociales básicos puede aumentar las competencias sociales y reducir la vulnerabilidad estructural. Puede ser una fuerza poderosa para la igualdad de oportunidades y resultados. Por ejemplo, la educación pública universal de alta calidad puede reducir las brechas en la educación de los niños de hogares ricos y pobres. La transmisión intergeneracional de capacidades tales como la educación dentro de la familia puede ayudar a perpetuar los beneficios a largo plazo. Las políticas universales también promueven la solidaridad social, evitando así los inconvenientes de la focalización: el estigma social para los beneficiarios y la segmentación de la calidad de los servicios, así como la imposibilidad de llegar a muchas de las personas vulnerables.14 Muchas personas creen que solo los países ricos pueden darse el lujo de subvencionar la protección social o los servicios básicos universales. Como documenta este Informe, la evidencia indica lo contrario. A excepción de las sociedades sometidas a conflictos violentos y disturbios, la mayoría de las sociedades pueden instaurar, y muchas han instaurado, los servicios básicos y la protección social. Estas mismas sociedades han constatado que una inversión inicial de solo un pequeño porcentaje del PIB genera beneficios que superan con creces el desembolso inicial. Considérese el Subsidio de Apoyo a la Infancia de Sudáfrica, que costó un 0,7 por ciento del PIB entre 2008 y 2009 y redujo la tasa de pobreza infantil del 43 por ciento a 34 por ciento. O el programa Bolsa Familia de Brasil, que costó un 0,3 por ciento del PIB entre 2008 y 2009 y representó el 20-25 por ciento de la reducción de la desigualdad.15 Los países que gozan de un rápido progreso económico, como los de Asia Oriental, se han beneficiado de una mayor cobertura y mejores inversiones en empleo, salud y educación, lo cual lograron con ingresos y recursos limitados. El caso de la prestación universal de servicios sociales básicos se basa ante todo en la premisa 6 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

de que todos los seres humanos deben estar facultados para vivir una vida que valoren, y que el acceso a ciertos elementos básicos de una vida digna debe desvincularse de la capacidad de pago de las personas. Mientras que las formas de prestación de estos servicios pueden variar con las circunstancias y el contexto del país, subyace una idea común a todas las experiencias exitosas: como parte de un contrato social básico entre los ciudadanos y el estado, este último tiene la responsabilidad primordial de extender los servicios sociales a toda la población. Fortalecimiento de la protección social. La protección social, incluidos el seguro de desempleo, los programas de pensiones y el régimen regulatorio del mercado laboral, puede ofrecer cobertura contra el riesgo y la adversidad durante toda la vida de las personas y, especialmente, durante las fases sensibles. Al proporcionar una capa adicional y predecible de apoyo y programas de protección social, ayudan a las familias a evitar la venta de activos, a sacar a los niños de la escuela o a posponer la atención médica necesaria, todo lo cual va en detrimento de su bienestar a largo plazo. Además, las redes de distribución y los mecanismos para la administración de los programas de protección social también pueden utilizarse para proporcionar las respuestas de emergencia a corto plazo y asistencia en situaciones de crisis, tales como los desastres naturales y las sequías. Muchas prestaciones sociales tienen efectos positivos secundarios. El seguro de desempleo mejora el funcionamiento de los mercados de trabajo, al permitir a los desempleados elegir los trabajos que mejor se ajusten a sus habilidades y experiencia en lugar de obligarlos a aceptar simplemente el primer trabajo que se presente. Se ha demostrado que la ayuda a la renta o ingreso destinada a los hogares estimula la participación del mercado de trabajo al proporcionar recursos para permitir a la gente buscar mejores oportunidades, permitiendo a los miembros de la familia incluso emigrar para encontrar trabajo. Algunos arguyen que este tipo de apoyo puede reducir el incentivo para volver al trabajo, pero esto depende mucho del diseño de la política específica en cuestión. Y sin embargo, existen pruebas considerables de que la regulación del mercado laboral tiene un beneficio neto y es capaz de reducir la desigualdad.

La protección social es viable en las primeras etapas de desarrollo, e incluso puede llevar a otros beneficios tales como estimular el gasto y reducir la pobreza. La protección social contribuye a minimizar la inestabilidad del producto nacional al reducir las fluctuaciones en el ingreso disponible. Las políticas de protección social universal firmes no solo mejoran la resiliencia individual, sino que también refuerzan la resiliencia de la economía en su conjunto. Asegurar el pleno empleo. Como muestra este informe, el valor social del empleo va mucho más allá del salario. El acceso universal a empleos decentes es una parte clave del fomento de la resiliencia en una sociedad. El trabajo es un medio de subsistencia, fortalece la agencia, genera lazos sociales y en términos más amplios provee seguridad a las familias y las comunidades. El desempleo tiende a estar asociado a un aumento de la delincuencia, del suicidio, de la violencia, del abuso de drogas y de otros problemas sociales que pueden aumentar la inseguridad personal. Los empleos fomentan la estabilidad y la cohesión sociales, y el trabajo decente fortalece las capacidades de las personas para hacer frente a las crisis y la incertidumbre. Sin embargo, pocos países, desarrollados o en desarrollo, persiguen el pleno empleo como un objetivo social o económico global. La expansión del empleo debería guiar la política pública. Se necesitan políticas de mercado de trabajo que ayuden a los trabajadores a recuperar el empleo; por ejemplo, a través de planes de empleo temporal o mediante la adquisición de habilidades laborales. Los programas de generación de empleo pueden integrarse plenamente en los objetivos de política más amplios, como la construcción de infraestructura y la conectividad, mediante la expansión de los programas de obras públicas y suministro de dinero en efectivo a cambio de trabajo para las personas en situación de pobreza y de desempleo. Para los países en desarrollo que se enfrentan a los retos de subempleo, las políticas activas del mercado de trabajo no son suficientes, teniendo en cuenta que la mayoría de los puestos de trabajo están incorporados a la economía informal– más del 40 por ciento en dos tercios de los 46 mas países emergentes y en desarrollo para los que se dispone de datos en la materia.16 Perseguir el pleno empleo y reducir la vulnerabilidad

relacionada con el empleo en estos países requiere políticas que promuevan el crecimiento generador de empleo y que formen parte de un marco de protección social para todos, tanto en el sector formal como en el informal. En ciertos sentidos es necesaria una transformación estructural de la economía con el fin de ofrecer más puestos de trabajo mediante políticas específicas que favorezcan el desarrollo de sectores y actividades estratégicas. Esto puede entrañar políticas macroeconómicas que vayan más allá de un enfoque exclusivo en la estabilidad de los precios y la gestión de la deuda. La cooperación mundial también puede ayudar a asegurar que la intensificación de la competencia mundial no se traduzca en una reñida competencia perversa en términos de las normas de trabajo (por ejemplo, tratar de ser más competitivos disminuyendo los costes laborales más que otros, y perjudicando así el bienestar de las personas), sino más bien un acuerdo para impulsar el empleo pleno y decente para todos.

Instituciones que responden y sociedades cohesivas El fomento de la resiliencia humana requiere instituciones que tomen en cuenta y respondan a las demandas de la ciudadanía. Se necesitan políticas y recursos adecuados para proporcionar oportunidades de trabajo y de acceso a la salud y la educación, especialmente para los pobres y los vulnerables. En particular, los estados que reconocen y toman medidas para reducir la desigualdad entre los grupos (la llamada desigualdad horizontal) son más capaces de mantener el principio de universalidad, construir cohesión social y prevenir y recuperarse de las crisis. La vulnerabilidad persistente hunde sus raíces en exclusiones históricas: las mujeres en las sociedades patriarcales, la población negra en Sudáfrica, los afrodescendientes en Estados unidos y los dalit en la India afrontan la discriminación y la exclusión debido a prácticas culturales y normas sociales de larga tradición. Las instituciones receptivas y responsables de gobernanza son fundamentales para superar la sensación de injusticia, vulnerabilidad y exclusión que puede alimentar el descontento social. El compromiso cívico y la movilización

Para los países en desarrollo que se enfrentan a los retos de subempleo, las políticas activas del mercado de trabajo no son suficientes, teniendo en cuenta que la mayoría de los puestos de trabajo están incorporados a la economía informal. Panorama general | 7

El compromiso cívico y la movilización colectiva, a su vez, también son indispensables para asegurar que los estados reconozcan los intereses y derechos de las personas vulnerables.

colectiva, a su vez, también son indispensables para asegurar que los estados reconozcan los intereses y derechos de las personas vulnerables. Los estados pueden intervenir para reducir la desigualdad horizontal mediante una combinación de intervenciones de política pública. Las intervenciones directas tales como la acción afirmativa pueden servir para hacer frente a las injusticias históricas de manera inmediata, pero su impacto a largo plazo es ambiguo y no siempre pueden corregir los factores estructurales que subyacen a la persistente desigualdad. Se necesitan políticas que respondan a corto plazo y al mismo promuevan a largo plazo el acceso sostenible a los servicios sociales, al empleo y a la protección social para los grupos vulnerables. Estas pueden incluir incentivos y sanciones formales tales como las leyes de prevención. Por ejemplo, las leyes basadas en los derechos pueden dar lugar a considerables mejoras para los grupos vulnerables, con el fin de que estos estén facultados para emprender recursos legales y hacer uso del escrutinio público cuando las instituciones les fallen. Cambiar las normas para construir tolerancia y profundizar la cohesión social es también un aspecto necesario, y a menudo pasado por alto, cuando se habla de la construcción de sociedades resilientes. Las sociedades más cohesivas son más aptas para proteger a las personas contra la adversidad y están en mejor disposición para aceptar las políticas basadas en el principio de universalidad. La falta de cohesión social se correlaciona con el conflicto y la violencia, especialmente en las situaciones de desigualdad en el acceso a los recursos o a los beneficios de la riqueza natural, y con la incapacidad para abordar eficazmente el cambio social o económico rápido o el impacto de las crisis económicas o relacionadas con el clima. En efecto, la consecución de los objetivos generales de la equidad, la inclusión y la justicia refuerza las instituciones sociales y, a su vez, profundiza la cohesión social. Las campañas y los mensajes que tratan de alterar las percepciones de las personas sobre asuntos clave son indispensables para garantizar el cambio social. Las leyes, las políticas y las medidas educativas y normativas son más significativas cuando las personas se comprometen y tienen mecanismos para responsabilizar a las instituciones. En este sentido, la respuesta del Estado requiere la apertura, la transparencia y

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la rendición de cuentas ante los pobres y excluidos, así como la promoción de una dinámica positiva entre las instituciones de gobierno y la participación cívica.

Prevención y respuesta ante las crisis Los desastres naturales y originados por los seres humanos son inevitables, pero se pueden hacer esfuerzos para mitigar sus efectos y para acelerar la recuperación, y pueden aprovecharse las oportunidades de “reconstruir mejor”. De hecho, el tsunami de 2004 condujo directamente a un Sistema de Alerta contra los Tsunamis. Sin embargo, la preparación ante los desastres y los marcos de respuesta para mejorar la resiliencia deben diseñarse a partir de un enfoque de sistemas que se extiende más allá de las amenazas y crisis inmediatas, para hacer frente a las causas subyacentes y a los impactos a largo plazo. En el caso de los desastres naturales, los marcos de prevención y respuesta pueden incluir, según lo establecido en el Marco de Acción de Hyogo, la mejora de la información sobre riesgos, el fortalecimiento y la creación de sistemas de alerta temprana, la integración de la reducción del riesgo de desastres en la planificación y las políticas de desarrollo y el fortalecimiento de las instituciones y mecanismos para la respuesta. La planificación de la preparación y la recuperación puede llevarse a cabo en todos los niveles –mundial, regional, nacional y comunitario– y se puede mejorar mediante el intercambio de información y solidaridad en las acciones. Esto es más fácil cuando los gobiernos y las comunidades están preparados. Cuando las políticas se orientan hacia la respuesta ante emergencias, la mitigación puede ser pasada por alto y las crisis pueden volver a surgir con impactos potencialmente más grandes y con mayores costes posteriores de protección. Los esfuerzos de respuesta ante emergencias son importantes y necesarios, pero la capacidad de recuperación requiere de esfuerzos integrales para fomentar al mismo tiempo las capacidades de preparación y respuesta. El conflicto intraestatal y los disturbios civiles internos siguen imponiendo enormes costes de desarrollo en los países afectados. Puede identificarse una combinación de causas para estos tipos de conflicto. Sin embargo, una característica común es que estas causas, desde las políticas

excluyentes y las actividades de captación de rentas elitistas hasta los agravios sociales desatendidos, todos ellos contribuyen a la discordia social o, por lo menos, impiden el mínimo de la armonía social y la cohesión que es necesario para alcanzar logros en materia de desarrollo que sean resilientes, algo que se discute más ampliamente en los capítulos 3 y 4. En las comunidades y los países más vulnerables a los conflictos y la violencia, los programas de fortalecimiento de la cohesión social pueden apoyar los esfuerzos de prevención y recuperación. Las políticas y las instituciones que luchan contra la exclusión y la marginación crean un sentido de pertenencia, promueven la confianza y ofrecen la oportunidad de ascenso social que puede reducir el potencial de conflicto. Aumentar la conciencia pública y el acceso a la información puede generar apoyo público para la paz y para un entorno político menos contencioso. La participación de intermediarios y mediadores creíbles y objetivos puede infundir confianza entre grupos en conflicto y polarizados y el consenso sobre cuestiones de importancia nacional, que van desde la celebración de elecciones hasta los elementos de una nueva constitución. Los comités locales y grupos de ciudadanos pueden infundir confianza a escala comunitaria y sentar las bases de las “infraestructuras para la paz”. La inversión en puestos de trabajo y medios de subsistencia puede ayudar a que las comunidades y las personas se recuperen de la crisis a corto plazo y aumenten la resiliencia ante el reto de las crisis futuras.

Medidas mundiales en favor del “mundo que queremos” La globalización ha unido países y abierto nuevas oportunidades. Pero también ha aumentado el riesgo de que los eventos adversos se transmitan más rápidamente. Los acontecimientos recientes han puesto de manifiesto enormes lagunas en la forma de gestionar la globalización en temas que van desde la seguridad alimentaria hasta el acceso a la energía, la regulación financiera o el cambio climático. Es probable que estos desafíos transfronterizos continúen en las próximas décadas, con estructuras de gobernanza global que no dispongan de la suficiente capacidad para evitar o reducir al mínimo las

crisis. Los líderes políticos y tomadores de decisiones podrían encontrar enormes dificultades para adaptarse al ritmo frenético y a la magnitud de estos cambios. Amenazas nuevas y emergentes exigen respuestas, recursos y liderazgos nacionales, globales y transfronterizos. Se necesita una acción colectiva que pueda priorizar los problemas; ampliar la cooperación a través de núcleos organizados en torno a problemas específicos y reunir a los estados, a las organizaciones internacionales, a la sociedad civil y al sector privado en el apoyo común para construir sistemas globales más resilientes. En particular, se precisa la acción colectiva en la forma de un compromiso global con el universalismo con el fin de facilitar mejor la provisión de bienes públicos globales y reducir la probabilidad y el alcance de las crisis transnacionales, mediante la eliminación de las deficiencias en las estructuras de gobernanza global.

Se necesita de la acción colectiva en la forma de un compromiso global con el universalismo con el fin de facilitar la mejor provisión de bienes públicos globales.

Un compromiso mundial con el universalismo Las medidas nacionales –para la prestación universal de los servicios sociales, la protección social universal y el pleno empleo– se promulgan con más facilidad cuando se han suscrito compromisos globales y se dispone de apoyo mundial. Este compromiso debería formar parte de la agenda post-2015. Incluir elementos de un contrato social mundial en la agenda podría ampliar el margen de acción a las políticas públicas nacionales con el fin de determinar los enfoques para la creación de empleo y la prestación de servicios sociales y protecciones que funcionan mejor en sus contextos particulares, pero los acuerdos mundiales son esenciales porque pueden instigar la acción y el compromiso y generar apoyo financiero y de otro tipo. Las normas de política pública que representan la provisión pública de protección social como instrumentos positivos pueden permitir a los estados adoptar y aplicar políticas y programas que protejan a las personas dentro de sus territorios. Un conjunto de normas que hiciera hincapié en el universalismo podría animar a los Estados a celebrar un compromiso con prestaciones universales para el trabajo que redujeran la probabilidad de condiciones laborales de explotación, y que fomentaran al mismo tiempo una Panorama general | 9

protección social mínima para los trabajadores y para aquellos que no pudiesen trabajar. Hoy en día, solo el 20 por ciento de personas en el mundo tiene una cobertura adecuada de seguridad social, y más del 50 por ciento carece de cualquier tipo de seguridad social.17 Los objetivos de desarrollo sostenible representan una oportunidad para la comunidad internacional y los estados individuales de avanzar en una visión positiva del ámbito de lo público e impulsar el principio de universalidad en la prestación pública de servicios sociales como mínimo en lo que respecta al acceso a salud y educación, y a favor del pleno empleo y las prestaciones sociales. Todos estos son elementos esenciales de un desarrollo humano más sostenible y resiliente.

Promover la provisión de bienes públicos globales Muchos de los bienes públicos globales tienen valor social y pueden reducir la vulnerabilidad, pero están infravalorados por el mercado. Su escasez, que oscila entre el ámbito del control de las enfermedades transmisibles hasta el de la regulación adecuada del mercado mundial, facilita los eventos adversos que tienen alcance regional y global. Conforme la interdependencia del mundo se amplía y se profundiza, la vulnerabilidad asociada a la provisión insuficiente de bienes públicos globales se hace más evidente. Los esfuerzos multilaterales para facilitar la cooperación y proporcionar algunos de estos bienes parecen débiles frente a los retos y vulnerabilidades, y son débiles frente a la dinámica de los mercados, al ritmo de la mercantilización y al poder de los intereses privados. Las reglas y normas internacionales a menudo reflejan los intereses privados en vez de proveer bienes públicos y dar prioridad a los intereses de la sociedad en su conjunto.18 Los bienes públicos globales y bienes sociales universales que podrían corregir o complementar los mercados para un crecimiento más inclusivo y sostenible siguen siendo, en gran parte, insuficientes. Los niveles mínimos de protección social y de compromisos con la prestación de servicios sociales son bienes públicos importantes que pueden ser incluidos en los objetivos de desarrollo sostenible para mejorar las capacidades que las personas tienen de hacer frente 10 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

a los acontecimientos adversos. Pero también hay bienes públicos necesarios para reducir la probabilidad de ocurrencia de dichos acontecimientos, tales como el fomento de la estabilidad del clima o la reducción de la probabilidad de una nueva crisis financiera. En el pasado, hemos sido capaces de alcanzar logros en este sentido, como en el caso de la erradicación de la viruela. La tarea que se nos presenta ahora es extender ese tipo de esfuerzo colectivo para la prestación de otros bienes públicos que reduzcan las vulnerabilidades.

Reparar las fallas en las estructuras de gobernanza global Hoy existe un desfase entre los mecanismos de gobernanza, por un lado, y la vulnerabilidad y la complejidad de los procesos globales, por otro. Muchas instituciones y estructuras internacionales fueron diseñadas para el orden resultante de la Segunda Guerra Mundial, y las reformas en ese ámbito no han reflejado el cambio de las relaciones de poder en el mundo. Mientras tanto, los nuevos regímenes, como los de los derechos mundiales de propiedad intelectual, a menudo benefician de manera desproporcionada a las élites. Los sistemas de gobernanza no solo son exiguos en la oferta de protección y mejora de las capacidades, sino que en algunos casos están produciendo nuevas vulnerabilidades. Las insuficiencias de las estructuras de gobernanza global en la reducción de la vulnerabilidad emergen de profundas asimetrías de poder, voz e influencia. Las agendas y las políticas públicas apenas si representan los intereses y las necesidades de los países menos adelantados y las personas más vulnerables, como los trabajadores no cualificados, los inmigrantes o las personas mayores. Los que tienen menos capacidad para hacer frente a las crisis y adaptarse a la velocidad del cambio son los menos involucrados en la creación de la regulación, las normas y los objetivos de la gobernanza global. La lista de retos globales es larga, y a veces las respuestas pueden parecer fuera de alcance, pero sabemos que los mercados pueden regularse mejor, que los sistemas financieros y comerciales pueden ajustarse, y que las amenazas ambientales pueden reducirse. Existen algunos cambios que pueden realizarse en distintas

áreas temáticas globales con el fin de aumentar la probabilidad de que los estados actúen colectivamente, y garantizar la cohesión en la gobernanza global. Estos son los cambios de primer orden que aumentan las posibilidades de lograr avances en los ámbitos institucional y de política pública, referidos a problemas específicos. En primer lugar, es imperativo garantizar la participación equitativa de los países en desarrollo en la gobernanza mundial para que las necesidades de los países más vulnerables no queden marginadas, en particular las de los países menos adelantados y los pequeños estados insulares en desarrollo. En segundo lugar, la participación puede ampliarse para que incluya las perspectivas del sector privado y la sociedad civil, y garantizar de este modo el apoyo a la acción colectiva a escala mundial entre los estados. En tercer lugar, la acción colectiva es más eficaz si se adhiere a las decisiones que se están realizando en las instituciones representativas, no en agrupaciones especiales de países como el G-20, o en reuniones selectivas donde la toma de decisiones carece de transparencia. Por último, una coordinación y cooperación mayores entre las instituciones de gobernanza mundial en diferentes áreas temáticas pueden reducir los efectos secundarios no deseados y alinear mejor los objetivos. Este Informe pone de relieve el potencial de la acción colectiva para reestructurar los sistemas globales de una manera que infunda nuevas capacidades en las personas en lugar de generar nuevas vulnerabilidades y agravar la inseguridad existente. Una amplia cooperación entre los Estados, las instituciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil es posible. Los sistemas de gobernanza globales tienen que romper el vínculo pernicioso entre la globalización y la vulnerabilidad, lo cual podrá ocurrir en la medida en que las políticas y la toma de decisiones globales sean incluyentes, responsables y coordinadas.

Mensajes clave El presente Informe tiene por objeto mejorar la comprensión y crear conciencia acerca de cómo reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia es esencial para el desarrollo humano sostenible. Al hacerlo, establece los siguientes puntos centrales:

• La vulnerabilidad amenaza el desarrollo humano, y si no se aborda de manera sistemática mediante la transformación de las normas sociales y de política pública, el progreso no será ni equitativo ni sostenible. Si bien casi todos los países han mejorado sus niveles de desarrollo humano en los últimos decenios, las ganancias recientes no han sido fáciles de conseguir. El progreso ha tenido lugar en un contexto de creciente incertidumbre debido a crisis profundas y frecuentes. Hoy, los logros en desarrollo humano están más expuestos a hechos adversos que van desde una mayor inestabilidad financiera y precios altos y volátiles de los productos básicos, hasta desastres naturales recurrentes y un descontento social y político generalizado. Cientos de millones de personas pobres, marginadas o desfavorecidas por algún otro motivo, siguen siendo inusualmente vulnerables a las crisis económicas, las violaciones de los derechos, los desastres naturales, las enfermedades, los conflictos y los peligros medioambientales. Si no se identifican y se reducen sistemáticamente, estas vulnerabilidades crónicas podrían poner en peligro la sostenibilidad de los avances en desarrollo humano en las próximas décadas. Las crisis transmitidas por múltiples causas son inevitables y a menudo imprevisibles, pero la vulnerabilidad humana se puede reducir con estados más receptivos y con mayor capacidad de respuesta, mejores políticas públicas y cambios en las normas sociales. • La vulnerabilidad asociada al ciclo de vida de las personas, la vulnerabilidad estructural y las vidas inseguras son las fuentes fundamentales de las privaciones persistentes y deben ser enfrentadas para garantizar y sostener el avance en desarrollo humano. Diferentes formas de vulnerabilidad pueden incidir de manera simultánea y reforzar las privaciones persistentes. La vulnerabilidad en distintos momentos –de la infancia a la juventud, la edad adulta y la vejez– puede afectar la formación de capacidades asociadas con el ciclo de vida de las personas. Las inversiones insuficientes en las fases sensibles de la vida crean vulnerabilidad a largo plazo. Del mismo modo, la vulnerabilidad incrustada en ciertos contextos sociales genera conductas Panorama general | 11

Los sistemas de gobernanza globales tienen que romper el vínculo pernicioso entre la globalización y la vulnerabilidad.

Las vulnerabilidades interrelacionadas o simultáneas derivadas de las inseguridades económicas, medioambientales, físicas, de salud y de otro tipo magnifican los impactos negativos en las libertades y funciones de las personas y grupos.

discriminatorias y crea barreras estructurales que impiden a las personas y los grupos ejercer sus derechos y opciones, perpetuando así sus privaciones. Asimismo, el temor por la seguridad física en la vida cotidiana tiene profundas implicaciones en la garantía y sostenibilidad del progreso en el bienestar de las personas. Las vulnerabilidades interrelacionadas o simultáneas derivadas de las inseguridades económicas, medioambientales, físicas, de salud y de otro tipo magnifican los impactos negativos en las libertades y funciones de las personas y grupos. Esto hace que sea mucho más difícil para los individuos y las sociedades recuperarse de las crisis. Las estrategias y las políticas públicas dedicadas a la recuperación de estas crisis deben incorporar medidas que fomenten la resiliencia, así como los factores sociales que facilitan la estabilización luego de enfrentar las crisis, con el fin de responder y hacer frente a los retos del futuro. • Las respuestas de política pública a la vulnerabilidad deberán prevenir las amenazas, promover las capacidades y proteger a las personas, especialmente a las más vulnerables. La mayoría de las vulnerabilidades son persistentes debido a la marginación social, los servicios públicos insuficientes y otras fallas en la acción pública. La vulnerabilidad persistente refleja profundas deficiencias en las políticas públicas y las instituciones, las normas sociales y la prestación de los servicios públicos, incluida la discriminación pasada y presente contra grupos determinados, basada en el origen étnico, la religión, el género y otros fallos identidades. También revelan la incapacidad o falta de voluntad del Estado y la sociedad para anticiparse y proteger a las personas vulnerables contra las crisis externas graves, muchas de ellas no necesariamente predecibles en términos de tiempo o impacto preciso, pero sí predecibles en términos de su naturaleza. El fomento de la resiliencia requiere, pues, aumentar la capacidad de los individuos, las sociedades y los países para responder a los eventos adversos. Las personas con capacidades básicas insuficientes, como en la educación y la salud, son menos capaces de llevar a cabo acciones que les permitan vivir la vida que valoran y desean vivir. Además,

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sus decisiones pueden verse restringidas o frenadas por barreras sociales y otras prácticas de exclusión, que pueden enraizar aún más los prejuicios sociales contra ellas en las instituciones y las políticas públicas. Las instituciones efectivas y las intervenciones de política eficaces pueden crear una dinámica sostenible que refuerce las capacidades individuales y las condiciones sociales que fortalecen la agencia –contribuyendo así a que los individuos y las sociedades sean más resilientes. • Todas las personas deberían tener el derecho a la educación, al cuidado de su salud y a otros servicios básicos. Poner en práctica este principio de universalidad requerirá atención y recursos expresamente dedicados a ello, sobre todo para los grupos pobres y vulnerables. El universalismo debe guiar todos los aspectos de las políticas nacionales, para asegurar que todos los grupos y sectores de la sociedad gozan de igualdad de oportunidades. Esto implica un trato diferenciado y específico para los segmentos desiguales o históricamente desfavorecidos mediante el suministro de recursos y servicios más que proporcionales a las personas pobres, excluidas y marginadas, con el fin de mejorar las capacidades individuales y las opciones de vida de todos. El universalismo es una poderosa manera de abordar directamente la naturaleza incierta de la vulnerabilidad. Si las políticas sociales tienen un objetivo universal, no solo protegen a los que actualmente sufren de pobreza, mala salud o pasan por un periodo de desempleo, sino que también protegen a los individuos y las familias que hoy se encuentran en una buena situación, pero que pueden verse en situaciones muy difíciles si se presenta algún acontecimiento adverso. Además, las políticas universales contribuyen a garantizar ciertas capacidades básicas fundamentales para las generaciones futuras. • La protección social universal sólida no solo mejora la resiliencia individual, sino que también refuerza la resiliencia de la economía en su conjunto. Casi todos los países en cualquier etapa de desarrollo pueden proporcionar un nivel básico de protección social, y pueden ampliarlo progresivamente a niveles más

Contribución Especial

Su Excelencia Ellen Johnson Sirleaf, Presidenta de Liberia

La Agenda Post-2015: Enfrentar las vulnerabilidades y fomentar la resiliencia A menos de dos años de la fecha límite de 2015, el progreso de África con respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio sigue siendo desigual. Se han logrado avances notables en áreas como la matriculación neta en la escuela primaria, la paridad de género en la enseñanza primaria, la representación de las mujeres en la toma de decisiones, una cierta reducción de la pobreza, la cobertura de la inmunización y la contención de la propagación del VIH/SIDA. A pesar de este progreso, queda todavía mucho espacio que llenar con buenas noticias. Se han descuidado algunas áreas cuando se les debería haber dado preeminencia; por ejemplo, el caso de la malaria, que es la primera causa de muerte de niños en el África Subsahariana y muchos otros lugares del mundo. Además, el objetivo de la matriculación escolar no tuvo en cuenta la necesidad de una educación de calidad. Durante la última década, África ha hecho grandes avances en la instauración de reformas políticas y económicas que están empezando a dar sus frutos. Éstos, que representan éxitos futuros son, sin embargo, vulnerables a muchos factores que no están bajo el control de África pero que sí pueden ser atendidos a través de la participación colectiva y de un nuevo pacto para el desarrollo internacional. Aunque algunas partes del continente todavía luchan con la inestabilidad política, esto es ahora la excepción más que la regla. La nueva agenda de desarrollo global que se acordará en 2015 presenta una oportunidad para que en África hagamos un balance de esos retos y de nuestra posición en el mundo. La transformación económica es una especial prioridad en mi continente que nos ayudará a reducir nuestra vulnerabilidad a las crisis sociales, económicas y medioambientales. Sin embargo, no es una prioridad para África únicamente. La reciente debacle económica que sumió al mundo en la recesión, las desigualdades causadas por la creciente brecha entre ricos y pobres y que alimentan el descontento social, y el creciente flagelo del

altos de protección social según les permita su espacio fiscal. Un país de bajos ingresos podría comenzar con la educación básica y la atención en salud, y posteriormente expandirse para ofrecer transferencias de efectivo o protección laboral básica. Un país de renta alta con programas ya bien establecidos de educación básica, atención a la salud y de transferencia condicionada de efectivo, podría ampliar la elegibilidad para el seguro de desempleo a poblaciones tradicionalmente excluidas como es el caso de los trabajadores agrícolas o domésticos, o ampliar las políticas de licencia familiar para nuevos progenitores de tal manera que incluyan a los padres. • El pleno empleo debería ser un objetivo de política pública para las sociedades de cualquier nivel de desarrollo.

desempleo juvenil, así como las amenazas medioambientales globales generadas por políticas económicas negativas, muestran claramente que es necesaria la transformación de todo el mundo, no solo de África. Cuando el Grupo de Alto Nivel de la ONU sobre la Agenda Post-2015 se reunió en Liberia en enero de 2013, bajo el tema general de la “transformación económica,” identificamos seis áreas clave que creímos deben formar parte de una agenda de transformación: la búsqueda de un crecimiento inclusivo que reduzca las desigualdades; la promoción de la diversificación económica y la agregación de valor; la creación de un ambiente estable y propicio para que florezcan el sector privado y la libre empresa; la necesidad de cambiar nuestros patrones de producción y consumo para proteger nuestros ecosistemas; la creación y fortalecimiento de instituciones justas y transparentes; y, por último, la necesidad de crear igualdad de oportunidades para todos. Hoy contamos con las oportunidades que pueden hacer de esa transformación no solo algo plausible, sino también algo muy asequible. Vivimos en una era en que el rápido cambio tecnológico, especialmente facultado por la revolución de la información, está profundizando la integración de la economía mundial, cambiando la estructura del empleo, abriendo nuevas oportunidades económicas para todos los países, facilitando el crecimiento verde y permitiendo a muchos países de bajos ingresos dar un salto a través de la transformación económica. Tenemos los medios y las capacidades para cambiar. Las consultas mundiales sobre una Agenda para el Desarrollo Post-2015 que se llevan a cabo en la actualidad son un buen augurio para un mundo con una visión común, con oportunidades y responsabilidades compartidas. África contribuirá a desarrollar un mundo en el que nadie se quede atrás, donde todos tengan la misma oportunidad de prosperar, y un mundo donde mostremos respeto por nuestro medio ambiente.

La imposibilidad de conseguir un empleo o el recibir una remuneración demasiado baja en el empleo que se tiene constituye una fuente importante de vulnerabilidad con repercusiones duraderas para los individuos y para sus familias y comunidades. Es hora de reconocer que la oportunidad de acceder a un trabajo decente es un aspecto fundamental de la construcción de las capacidades humanas, y también de ver al pleno empleo como una política social inteligente y eficaz. El ofrecer oportunidades significativas de trabajo a todos los adultos en busca de empleo debería constituir una meta universal, como sucede con el acceso a la educación o a la salud. El pleno empleo debe ser un objetivo adoptado de común acuerdo por todos los integrantes de la sociedad, no solo como una cuestión de justicia social y productividad económica, Panorama general | 13

El ofrecer oportunidades significativas de trabajo a todos los adultos en busca de empleo debería constituir una meta universal, como sucede con el acceso a la educación o a la salud.

sino como un elemento esencial de la cohesión social y la dignidad humana básica. El empleo decente que paga salarios razonables, que involucra contratos formales que evitan los despidos abruptos y que proporciona derechos a la seguridad social puede reducir enormemente la vulnerabilidad de los trabajadores, aunque esto es ciertamente más difícil durante las recesiones. Reducir la vulnerabilidad del empleo es entonces de gran importancia desde la perspectiva de la reducción de la vulnerabilidad humana en general. Sin embargo, lo anterior es claramente difícil de realizar. La importancia de constatar el empleo decente y pleno ha sido reconocida, pero el desempleo a gran escala y el subempleo continúan en la mayoría de los países.

gestionarlas de manera individual y por cuenta propia. Las instituciones globales fragmentadas de hoy no son ni lo suficientemente responsables (en el sentido de la rendición de cuentas) ni lo suficientemente ágiles para hacer frente a los graves retos mundiales. Se necesita una mejor coordinación y quizás mejores instituciones para poner límites a las crisis transnacionales y responder con urgencia a nuestro entorno cambiante como una parte integral de la agenda Post-2015. Una gobernanza mundial más sólida, con mayor capacidad de respuesta y más representativa es esencial para una acción global más eficaz. Se puede hacer mucho para mejorar las respuestas mundiales y nacionales a las crisis, prevenirlas y reducir su magnitud.

• Los efectos de las crisis se pueden disminuir a través de esfuerzos de preparación y recuperación que a su vez pueden contribuir a sociedades más resilientes. La aparición repentina de los peligros y las crisis, desde desastres naturales hasta conflictos violentos, a menudo acarrean consecuencias destructivas para el avance del desarrollo humano. La creación de capacidades en materia de preparación y recuperación puede permitir a las comunidades resistir los eventos adversos con menos pérdidas de vidas y recursos y pueden apoyar una recuperación más rápida. Los esfuerzos por generar cohesión social en las zonas de conflicto pueden propiciar reducciones a largo plazo en el riesgo de conflictos futuros, mientras que los sistemas de alerta temprana y las instituciones efectivas disminuyen los impactos de los desastres naturales.

• Se necesita un esfuerzo global para garantizar que la globalización contribuya y proteja al desarrollo humano; es más fácil implementar acciones nacionales cuando existen compromisos globales y se dispone de apoyo internacional. Un consenso internacional en torno a la protección social universal abriría espacio para las políticas públicas nacionales en la búsqueda de mejores servicios para todas las personas, reduciendo así el riesgo de una competencia perversa entre países que derive en niveles de vida de las personas cada vez peores. Un contrato social mundial debería incluir entre sus elementos el reconocimiento de los derechos de todas las personas a la educación, a la salud, a un trabajo decente y a tener voz en lo que concierne a su propio destino. La agenda global debe buscar abordar la vulnerabilidad y fortalecer la resiliencia de manera integral. Un compromiso internacional formal en la materia contribuiría a la acción internacional en torno a esta agenda, sea bien como parte de la definición de nuevos objetivos de desarrollo sostenible, o en el marco más amplio de las discusiones sobre la agenda Post-2015.

• Las vulnerabilidades son cada vez más globales en su origen e impacto, lo que requiere la acción colectiva y la mejora de la gobernanza internacional. La contaminación, los desastres naturales, los conflictos, el cambio climático y las crisis económicas no respetan las fronteras políticas y los gobiernos nacionales no pueden

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“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos... sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y estructuras económicas injustas que originan las grandes desigualdades.” Papa Francisco I

1. Vulnerabilidad y desarrollo humano “El desarrollo humano es un proceso mediante el cual se ofrece a las personas mayores oportunidades. Entre estas, las más importantes son una vida prolongada y saludable, educación y acceso a los recursos necesarios para tener un nivel de vida decente.”  —Informe sobre Desarrollo Humano 1990 (PNUD 1990)1 “La vulnerabilidad no es lo mismo que la pobreza. No significa que haya carencias o necesidades, sino indefensión, inseguridad y exposición a riesgos, crisis y estrés.”  —Robert Chambers (2006)2 El domingo 26 de diciembre de 2004 un terremoto en Sumatra desencadenó uno de los peores desastres de los que se tiene registro. Unas 230.000 personas de 14 países perdieron la vida y se produjeron daños incalculables en los medios de subsistencia y las comunidades. Casi diez años después muchas personas siguen luchando por recuperar sus vidas. Las crisis pueden ser de distinta índole. Los cambios en el medioambiente pueden provocar desastres naturales, tales como inundaciones y sequías. Los acontecimientos adversos en el ámbito económico pueden hacer que la gente pierda sus trabajos por causa de la recesión o que se deterioren las relaciones comerciales. Las emergencias sanitarias pueden hacer que el ingreso o la renta de los hogares disminuya y que aumenten los gastos médicos. Las guerras y los conflictos civiles pueden tener impactos negativos generalizados en el desarrollo humano. Una forma de reducir la vulnerabilidad es prevenir los desastres. El modo en que el mundo se enfrenta al cambio climático u organiza los sistemas financieros mundiales puede tener especial relevancia en lo que respecta a reducir la frecuencia y la magnitud de las crisis. Cuando no sea posible prevenir, se pueden mitigar los efectos si se desarrollan las capacidades de preparación y respuesta. Los desastres naturales no se pueden prevenir, pero puede hacerse un seguimiento de los sistemas ambientales y de la actividad sísmica, y los sistemas de alerta temprana pueden salvar vidas. Cuando en 2010 el volcán Eyjafjallajökull entró en erupción en Islandia no hubo que lamentar pérdidas humanas: el seguimiento que se hace actualmente de la actividad sísmica permitió avisar con antelación, se pusieron en marcha los servicios de rescate y los planes de emergencia para evacuar a la población local por la noche, y se cerró el

espacio aéreo de unos 20 países. Cuando el ciclón Phailin azotó la India en octubre de 2013, el número de víctimas mortales no llegó a las 50 gracias a los sistemas mundiales de seguimiento de tormentas y a la evacuación previa de un millón de personas, a diferencia de los 10.000 muertos que dejó el último super ciclón que azotó la zona en 1999.3 La vulnerabilidad también se puede reducir si se desarrolla la resiliencia tanto en la gente como en las comunidades. Algunas acciones de desarrollo de la resiliencia se enfocan en amenazas concretas, tales como los cambios introducidos en las leyes que regulan el uso de la tierra para evitar que la gente viva en zonas propensas a las inundaciones. Otras acciones de desarrollo de la resiliencia son más sistémicas y a largo plazo, lo que confiere a las personas y sociedades las aptitudes necesarias para soportar y recuperarse ante muchos tipos de crisis diferentes. La cohesión social puede afectar profundamente muchos aspectos de la vida, desde la recuperación en casos de desastre hasta la calidad de la gobernanza. La educación y la inversión, especialmente en el caso de los más jóvenes, pueden ayudar a las personas a adaptarse cuando una crisis financiera o un desastre natural les arrebatan sus medios de subsistencia. Y la protección social y las instituciones con capacidad de respuesta pueden garantizar que aquellos que necesiten ayuda la reciban de forma justa, con lo que se reducen los impactos adversos que pueden pasarse a futuras generaciones. La vulnerabilidad humana es la posibilidad de deteriorar los logros del ámbito del desarrollo humano y su sostenibilidad. Una persona (o comunidad o país) es vulnerable cuando existe un alto riesgo de que sus circunstancias y logros se vean deteriorados en el futuro. Está claro que vivimos en un mundo incierto y puede que Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 17

Cuadro 1.1 Hacia la resiliencia humana: conceptos y definiciones La resiliencia se utiliza de diferentes maneras en disciplinas distintas. El modo en que tradicionalmente se entendía la resiliencia en ecología y ciencias naturales era como una propiedad que permitía a un sistema recuperar su estado anterior después de sufrir una perturbación.1 Hoy en día, el término empieza a percibirse, no sin controversias, en términos más dinámicos. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático define la resiliencia como “la habilidad de un sistema y sus componentes para anticipar, absorber, adaptarse o recuperarse de los efectos de un fenómeno peligroso, de forma oportuna y eficiente.”2 Un concepto relacionado, la resiliencia social, se define como la capacidad de los individuos o grupos para garantizar que obtienen unos resultados favorables al verse sometidos a nuevas circunstancias y, si fuese necesario, utilizando medios nuevos.3 Dado que su origen tuvo lugar en el estudio de los sistemas naturales y la ingeniería, la resiliencia, de acuerdo con la definición tradicional, no aborda adecuadamente el empoderamiento ni la acción humana, ni tampoco las connotaciones de la vulnerabilidad vinculadas al poder.4 Un grupo o comunidad puede ser resiliente a costa de otro grupo.5 Las evaluaciones de la resiliencia de los sistemas deben tener en cuenta los intercambios y las asimetrías presentes en los diferentes grupos e individuos que se incluyen en el sistema. Un enfoque basado en el desarrollo humano se centra en las personas y sus interacciones, donde el poder y la posición social son factores importantes. La resiliencia debe desarrollarse tanto a nivel del individuo como a nivel de la sociedad, en términos de capacidades individuales y competencias sociales.

La resiliencia también fomenta la búsqueda de una mejor comprensión de los sistemas, la interacción entre componentes y cuestiones involucradas que se retroalimentan entre sí. Es importante tener en cuenta la arquitectura y la lógica interna de los sistemas, especialmente dado que algunos sistemas pueden ser fuentes de vulnerabilidad en sí mismos.6 Puede ser útil también entender qué sucede cuando interactúan entre sí componentes de sistemas diferentes y cómo esta interacción puede tener consecuencias involuntarias o impredecibles.7 Por ejemplo, estaría bien que un estudio que verse sobre los desastres relacionados con el clima incluyese la dinámica rural-urbana y la de la migración. Aunque la mayoría de las personas son vulnerables en algún sentido, este Informe se centra en aquellas que son especialmente vulnerables ante graves deterioros del bienestar y del desarrollo humano. En qué medida las crisis se traducen en la reducción del desarrollo humano depende de la capacidad de las personas para adaptarse y hacerles frente, y esta capacidad de las personas para valerse por sí mismas y adaptarse puede denominarse resiliencia humana. La vulnerabilidad puede reducirse si se evitan las crisis o desarrollando la resiliencia a nivel del individuo y de la comunidad. Debido a cómo se estructura la sociedad, algunas personas se enfrentan a oportunidades y capacidades restringidas. La resiliencia humana consiste en eliminar las barreras que impiden que las personas tengan libertad a la hora de actuar. Consiste también en permitir que los grupos desfavorecidos y excluidos expresen sus preocupaciones, que se les escuche y que sean agentes activos que puedan definir su propio destino.

Notas 1. Holling 1973; Miller et al. 2010. 2. IPCC 2012, p. 2. 3. Hall y Lamont 2013. 4. Cannon y Muller-Mahn 2010. 5. Los hogares y las comunidades a veces solo pueden fortalecer su resiliencia a costa de su propio bienestar o autoestima; consulte Béne et al. (2012). 6. Kaldor y Stiglitz 2013a. 7. Gallopín 2006.

nunca se puedan reducir estos riesgos a cero. Todo el mundo, ya sea rico o pobre, es, en cierta medida, vulnerable. No obstante, este Informe se centra en la posibilidad de que las circunstancias sufran un mayor deterioro, y que puedan arrastrar a la gente a condiciones inaceptables de pobreza o miseria, o que empeoren las condiciones de aquellas personas que ya están sufriendo un escaso desarrollo humano. La medida en que los acontecimientos adversos reducen el desarrollo humano depende de la capacidad de las personas para lidiar con ellos, así como de la asistencia que puedan recibir. La capacidad de la gente de lidiar y adaptarse se denomina en este informe resiliencia humana (cuadro 1.1). Mucha gente tiene, en cierta medida, resiliencia; por ejemplo, se pueden adaptar a crisis menores. Pero la medida en que pueden adaptarse ante crisis grandes y persistentes sin tener que realizar un sacrificio mayor ni reducir el desarrollo humano varía 18 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

dependiendo de sus circunstancias. El grado de adaptación requerido depende de la naturaleza de la crisis y de las circunstancias de las personas afectadas. Aquellos que se encuentran en una situación mejor y tienen más facilidad para adaptarse son más resilientes. Este Informe desarrolla dos propuestas fundamentales. Una consiste en que la vulnerabilidad de las personas se ve influenciada de forma considerable por sus capacidades y el contexto social. La otra consiste en que cuando no se puede proteger a la gente contra la vulnerabilidad, ello se debe frecuentemente al uso de políticas inadecuadas y a instituciones pobres o disfuncionales. Y aunque casi todo el mundo puede ser vulnerable ante acontecimientos o crisis, el Informe se centra en aquellas personas particularmente vulnerables ante cambios que se produzcan en sus circunstancias personales y ante crisis externas, especialmente ante situaciones persistentes o sistémicas que amenacen el desarrollo humano,

tales como el cambio climático, la violencia y las barreras sociales que impidan a la gente ejecutar sus plenas capacidades de actuar. Dos tesis centrales de este Informe tienen que ver con que mejorar y proteger de forma sostenible las oportunidades y capacidades individuales y las competencias sociales es una cuestión fundamental y que las estrategias y políticas de desarrollo humano deben orientarse conscientemente a reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia. Una mejor comprensión de la vulnerabilidad y la resiliencia desde la perspectiva multidimensional del desarrollo humano permite realizar un análisis más exhaustivo de las políticas y factores clave que explican por qué algunos individuos, comunidades o países tienen mayor capacidad de resiliencia ante acontecimientos adversos y responden mejor ante ellos. En este sentido, el informe pretende responder a varias cuestiones importantes: • ¿Quiénes son los más vulnerables? ¿Qué grupos son inherente o estructuralmente vulnerables? • ¿Cómo se puede reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia humana? • ¿Hay cuestiones estructurales o sistémicas que se deban abordar, especialmente a nivel mundial, de modo que el desarrollo humano avance de forma más segura?

Una perspectiva de desarrollo humano Este informe enfoca la vulnerabilidad desde la perspectiva del desarrollo humano y va más allá de la mera interpretación de la vulnerabilidad como una exposición a riesgos. Este punto de vista destaca el papel que desempeñan las capacidades humanas en minimizar las consecuencias adversas derivadas de crisis o amenazas persistentes. También revela factores importantes subyacentes a la vulnerabilidad, tales como la exclusión y la discriminación, que no serían tan evidentes desde un simple enfoque basado en los riesgos. Las causas estructurales subyacentes a la vulnerabilidad son la clave para entender por qué algunos grupos y personas se encuentran sistemáticamente en una situación peor cuando se ven afectados por un desastre o

incluso a la hora de tener una vida más segura, sin amenazas violentas. Un enfoque basado en los riesgos recomendaría políticas como el uso de seguros para gestionar el riesgo. Aunque estas políticas son importantes, el enfoque basado en el desarrollo humano se orienta hacia un abanico más amplio de políticas que aumentan la fortaleza de los individuos y sociedades, y sugiere una serie de principios fundamentales que se pueden seguir y desarrollar en políticas concretas para reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia. Las personas con mayor desarrollo humano, especialmente aquellas con buena salud y educación, tienen más resiliencia que aquellas con desnutrición, sin educación y, por tanto, en una posición más débil que no le permite cambiar de actividad o ubicación como reacción ante eventos adversos. Poseer activos permite a las personas proteger sus capacidades básicas al usar estos activos cuando las circunstancias empeoran. Pero el contexto social y las relaciones de poder están muy ligados a la vulnerabilidad de las personas. Las minorías o las personas que viven con discapacidades, por ejemplo, incluso aquellas sanas y con educación, pueden sentirse vulnerables si no pueden expresar sus preocupaciones abiertamente, si el sistema político no se toma en serio sus opiniones o si las instituciones no les sirven como deberían. Del mismo modo, la naturaleza de los riesgos, especialmente cuando son persistentes o sistémicos, es importante para definir las vulnerabilidades específicas. La subida del nivel del mar, por ejemplo, presenta un riesgo a largo plazo para las comunidades costeras. Para proteger el bienestar y minimizar las pérdidas cuando las circunstancias cambian, la gente o los hogares pueden hacer una serie de ajustes, como cambiar de ubicación o de actividad, o gastar sus activos o solicitar prestamos. El conjunto de oportunidades disponibles depende de las capacidades de cada persona, de su posición en la sociedad y de su edad, así como de otros factores. Algunos grupos, como los pobres y los casi pobres, puede que no dispongan de muchos ahorros o activos a los que recurrir. Cuando sobreviene una adversidad, se ven obligados a recurrir a estrategias perjudiciales como recortar en comida o reducir los gastos que invierten en salud o en educar a los niños.4 Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 19

Un enfoque basado en el desarrollo humano no estará completo hasta que incorpore la vulnerabilidad y la resiliencia en el análisis.

Por resiliencia humana se entiende que las personas puedan valerse de sus oportunidades de forma libre y segura, entendiéndose también que lo hagan teniendo la seguridad de que las oportunidades que tienen hoy no las van a perder mañana. Aunque ser menos vulnerable suele ir unido al hecho de ser más resiliente, la resiliencia es mucho más que un simple reflejo de la vulnerabilidad. Quizás sea posible reducir la vulnerabilidad si reducimos la aparición de crisis y amenazas. No obstante, la resiliencia de la sociedad puede permanecer intacta a no ser que se apliquen también otras medidas. Si queremos construir la resiliencia, puede que sea necesario formular políticas que desarrollen las comunidades, que eliminen las barreras que impiden expresarse de manera individual y que refuercen las normas para ayudar a otras personas necesitadas. Un modo útil de entender esta relación es transitar por el camino que lleva “de la vulnerabilidad a la resiliencia”. La vulnerabilidad de las personas ante eventos adversos concretos depende no solo de su propia resiliencia, sino también de cómo otros tratan a aquellas personas que sufren por causa de dichos eventos. Las instituciones capaces de prestar apoyo a aquellos que se encuentran en situaciones adversas incluyen una serie de instituciones sociales y gubernamentales que pueden ser de ámbito local, nacional o internacional. Las instituciones sociales son aquellas en las que las personas actúan en conjunto, pero con exclusión de las instituciones mercantiles sin ánimo de lucro y el Estado.5 Las instituciones sociales importantes incluyen redes familiares (como las redes familiares mundiales), organizaciones comunitarias y organizaciones no gubernamentales. La intensidad del apoyo que prestan las instituciones sociales depende de una serie de normas comunes (por ejemplo, en qué medida prestar ayuda durante la adversidad se entiende como una obligación social) y de sus competencias sociales o habilidades para prestar ayuda.6 Un enfoque basado en el desarrollo humano no estará completo hasta que incorpore la vulnerabilidad y la resiliencia en el análisis. La evolución sostenible del desarrollo humano es una cuestión de ampliar las oportunidades de las personas y mantenerlas seguras. El mundo ha experimentado avances en el desarrollo humano durante cierto tiempo. Pero cada vez más, estos avances parecen verse amenazados por la

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incertidumbre, la persistencia de las desigualdades y el cambio climático. Entender la vulnerabilidad y la resiliencia en su sentido completo se vuelve una necesidad a la hora de definir las políticas y acciones que puedan mantener estos progresos. Esto se reconoció en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1994 que trataba sobre seguridad humana. La seguridad humana se definió entonces mediante dos aspectos principales: “En primer lugar significa estar libres de las constantes amenazas del hambre, la enfermedad, el delito y la represión. Y en segundo lugar, significa protección contra crisis repentinas y perjudiciales en la pauta de nuestras vidas cotidianas, ya sea en relación con nuestros hogares, nuestros empleos o nuestras comunidades.7 En el Informe sobre Desarrollo Humano de 1994 y en las últimas Comisiones de Ogata y Sen sobre seguridad humana, tener una buena seguridad humana se interpreta como que se ha alcanzado un buen nivel de desarrollo humano y que la gente está relativamente protegida contra peligros derivados de la economía, de una salud frágil, de la violencia y del deterioro medioambiental.8 El informe de este año, además de encajar perfectamente con el enfoque basado en el desarrollo humano, hace hincapié en la vulnerabilidad, en las amenazas que impiden el desarrollo humano y las formas para reducirlas. Esta es una forma más directa de abordar una cuestión tan compleja, especialmente teniendo en cuenta que el enfoque basado en la seguridad humana ha sido interpretado de muchas formas desde 1994. Algunos han relegado la seguridad humana a la protección de los individuos contra agresiones físicas,9 mientras que otros han utilizado el término para tratar casi cualquier aspecto del desarrollo.10 El enfoque de la vulnerabilidad es aquí más extenso que la primera interpretación, pero no tan amplio como la segunda. Comprende la vulnerabilidad derivada de cualquier tipo de acontecimiento adverso que pueda amenazar las capacidades y oportunidades de las personas. Una motivación mayor para adoptar este enfoque es el hecho de que a pesar de los avances logrados en el desarrollo humano en muchos países y en muchos sentidos (capítulo 2), la vulnerabilidad de muchas personas es alta y quizás siga aumentando. Ha habido un aumento de los peligros naturales asociados al cambio climático

y de las fluctuaciones económicas relacionadas con la globalización y la recesión de finales del 2000. Más concretamente, la inseguridad laboral parece haber aumentado tanto en países ricos como en países pobres,11 al mismo tiempo que se siguen manteniendo las amenazas de las pandemias mundiales. En algunas partes del mundo, especialmente en Oriente Medio y en zonas de África, la violencia política es una amenaza importante y los incidentes terroristas han provocado nerviosismo a nivel global. Encontrar políticas que reduzcan estas amenazas, aumenten la resiliencia humana y protejan a las personas cuando se enfrentan a peligros es una prioridad urgente desde el punto de vista del desarrollo humano. Los conceptos de vulnerabilidad y resiliencia aportan mucho al enfoque basado en el desarrollo humano, orientándose no solo hacia los logros sino también hacia el riesgo y la incertidumbre. Gracias a ellos, podemos explorar los posibles aspectos negativos de cualquier nivel dado del desarrollo humano y crear políticas para protegerlo y lograr mejoras más resilientes. Desde una perspectiva diferente, hacen hincapié en el desarrollo humano seguro y sostenible. Cuando las personas se enfrentan a la vulnerabilidad y cuando sus vidas se ven limitadas sistemáticamente durante el impacto inicial, es probable que sus capacidades se vean mermadas a largo plazo. Y estas peores condiciones, especialmente en el caso de los niños

y las mujeres, pueden acarrear consecuencias intergeneracionales.

Gente vulnerable en un mundo vulnerable Como concepto, la vulnerabilidad puede parecer excesivamente amplio y abstracto. Después de todo, la mayoría de personas y sociedades, sin importar el nivel de desarrollo, son vulnerables en muchos sentidos ante circunstancias y acontecimientos adversos, muchos de los cuales no se pueden predecir ni prever. Las debilidades económicas perjudican al contrato social, incluso en las sociedades industrializadas avanzadas de hoy en día, y ningún país o comunidad del mundo es inmune a los efectos a largo plazo del cambio climático. No obstante, la vulnerabilidad como concepto puede volverse menos abstracta si hacemos un desglose de quiénes son vulnerables, a qué son vulnerables y por qué (gráfico 1.1).

¿Quién es vulnerable?

Los conceptos de vulnerabilidad y resiliencia aportan mucho al enfoque basado en el desarrollo humano, orientándose no solo hacia los logros sino también hacia el riesgo y la incertidumbre.

En principio, todos somos vulnerables ante determinadas circunstancias o acontecimientos adversos, pero unos son más vulnerables que otros. Un modo de identificar a los grupos más vulnerables ante crisis o acontecimientos adversos es pensando en umbrales; esto también permite, en cierta medida, llevar a cabo mediciones. Las personas son vulnerables ante la

Gráfico 1.1 ¿Quiénes son vulnerables, a qué y por qué lo son?

Vulnerabilidad

¿Quiénes?

¿A qué?

¿Por qué?

Los pobres, los trabajadores informales socialmente excluidos

Crisis económicas, crisis sanitarias

Capacidades limitadas

Mujeres, personas con discapacidad, migrantes, minorías, niños, personas de edad, jóvenes

Desastres naturales, cambio climático, peligros industriales

Ubicación, posición en la sociedad, períodos sensibles del ciclo de vida

Comunidades enteras, regiones

Conflictos, disturbios civiles

Poca cohesión social, instituciones poco receptivas, gobernanza deficiente

Fuente: Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 21

Con una protección social limitada, las crisis financieras pueden provocar rápidamente profundas crisis sociales.

pobreza si se encuentran “por debajo o en situación de riesgo de situarse por debajo de cierto umbral mínimamente aceptable de oportunidades decisivas en diferentes dimensiones, como la salud, la educación, los recursos materiales y la seguridad.”12 Es probable que dichos umbrales varíen de acuerdo con el nivel de desarrollo. La pobreza y la vulnerabilidad están relacionadas, son multidimensionales y, en ocasiones, se refuerzan mutuamente. Pero no son palabras sinónimas. Mientras que la vulnerabilidad es normalmente un aspecto importante relacionado con el hecho de ser pobre, ser rico no significa no ser vulnerable. Tanto la pobreza como la vulnerabilidad son conceptos dinámicos. Del mismo modo que algunos pobres pueden no serlo durante toda su vida, es probable que los ricos no sean vulnerables todo el tiempo o a lo largo de toda sus vidas. Sin embargo, los pobres son inherentemente vulnerables porque carecen de las capacidades básicas suficientes para desempeñar plenamente sus funciones. Sufren a causa de las miserias que pasan. No solo carecen de los activos materiales adecuados, sino que suelen tener una educación y una salud escasas y suelen sufrir deficiencias en otros ámbitos. Del mismo modo, su acceso a los sistemas judiciales puede verse limitado.13 Suelen ser intrínsecamente vulnerables. Los pobres ya se encuentran por debajo del umbral crítico de la pobreza. Si bien las personas se vuelven vulnerables al enfrentarse a una situación de alto riesgo que las puede llevar a colocarse por debajo de ese umbral, los pobres que ya estén por debajo de ese umbral son todos vulnerables. Esto es así por definición, aunque se trata de algo más que una mera cuestión de definiciones. Toda persona que carezca de los mínimos necesarios para poder llevar una vida aceptable es realmente vulnerable. Casi 2.200 millones de personas son vulnerables ante la pobreza multidimensional, incluidos 1.500 millones que son pobres a nivel multidimensional.14 Tres cuartos de los pobres del mundo viven en zonas rurales, donde los trabajadores agrícolas son los que más sufren la incidencia de la pobreza, atrapados en una encrucijada de baja productividad, desempleo estacional y salarios bajos.15 A nivel mundial, 1.200 millones de personas (el 22%) viven con menos de 1,25 USD al día. Al aumentar la línea de la pobreza económica hasta 2,50 USD al día

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la tasa de pobreza económica mundial se sitúa en aproximadamente el 50% o 2.700 millones de personas.16 Elevar la línea de la pobreza de esa manera implica encontrarse con un gran número de personas potencialmente vulnerables a la pobreza o a disminuciones significativas de sus rentas o ingresos. En Asia Meridional, un 44,4% de la población, unos 730 millones de personas, viven con 1,25–2,50 USD al día.17 Muchos de los que recientemente han pasado a formar parte de la clase media pueden volver a la situación de pobreza empujados por un cambio repentino en sus circunstancias. Hemos visto disminuir la proporción de pobres con rentas bajas y de pobres desde un punto de vista multidimensional, pero esto no significa necesariamente que se haya reducido su vulnerabilidad (capítulo 3). Una parte considerable de la población se encuentra al borde del umbral de pobreza (los “casi pobres”), y esta segmentación implica que las crisis idiosincráticas o generalizadas puedan empujar a un gran número de personas a la pobreza. No obstante, la vulnerabilidad va más allá. Una salud frágil, la pérdida del trabajo, el acceso limitado a los recursos materiales, las recesiones económicas y un clima inestable son factores que hay que añadir a la vulnerabilidad de las personas y a la inseguridad económica, especialmente cuando los planes de mitigación no se han establecido correctamente y las medidas de protección social y los sistemas de salud no son suficientemente robustos y exhaustivos. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), solo un tercio de los países del mundo (un 28 por ciento de la población mundial) ofrece una protección social exhaustiva a sus ciudadanos.18 Con una protección social limitada, las crisis financieras pueden provocar rápidamente profundas crisis sociales. El índice de pobreza en Indonesia se disparó del 11 por ciento al 37 por ciento durante la crisis financiera de Asia a finales de los años noventa.19 De igual modo, la crisis financiera mundial de 2007-2008 provocó un fuerte aumento del número de trabajadores pobres. La OIT estima que en 2011 había 50 millones más trabajadores pobres de lo que se proyectaba para ese año antes de que sobreviniera la crisis. Entre 2007 y 2011, solo 24 millones consiguieron colocarse por encima de la línea de pobreza económica de 1,25 USD

al dia en comparación con los 134 millones que lograron lo mismo entre 2000 y 2007.20 El trabajo es una de las cosas que aporta seguridad a las personas. El trabajo ofrece y preserva los medios de subsistencia, aunque más importante que reducir la vulnerabilidad es tener acceso a trabajos decentes, que cuenten con las protecciones sociales necesarias. En el contexto actual han aparecido diferentes fuerzas que en conjunto hacen más difícil encontrar un trabajo decente. Una es la globalización, que ha generado tensión al interior de muchos países al limitar sus posibilidades de “amortiguamiento” o adaptación ante cambios adversos.21 A esto hay que añadir la fuerte creencia en los mercados que se corrigen solos, los mercados de trabajo especialmente flexibles y en las políticas macroeconómicas que se centran más en la estabilidad de los precios que en el empleo pleno. Cuando azota la crisis, tanto el aumento del desempleo como la restricción, o incluso la ausencia, de las protecciones sociales hacen que aumente la inseguridad económica y la vulnerabilidad. Si se mejoran las capacidades (en materia de salud, educación y control de los recursos) se estará abordando la vulnerabilidad al empoderar a las personas para superar las amenazas cuando lleguen y donde lleguen. No obstante, puede que un alto nivel de capacidades por sí solas no sea suficiente –las mujeres pueden sentirse inseguras independientemente de su educación. Además, las personas tampoco actúan solas –el modo en que los individuos se relacionan con los demás o en grupos puede determinar cómo protegen a las personas durante las crisis. Tanto las normas y valores restrictivos que frenan la evolución de ciertos grupos (como las mujeres y minorías), como la falta de cohesión en la

sociedad que limita la acción colectiva, influyen en el modo en que las personas y comunidades responden ante los riesgos y amenazas. También vemos aquí una cuestión intrínseca: normalmente los riesgos suelen ser más grandes para los pobres que para los ricos. Las personas pobres y los países pobres están especialmente sujetos a la vulnerabilidad. Se enfrentan a crisis más fuertes, tienen menos capacidad de adaptación y reciben menos compensaciones (si acaso ninguna) en esas situaciones.

¿Vulnerabilidad a qué? ¿A qué riesgos se enfrentan las personas y sociedades, y qué cambios de los últimos años han hecho que las personas se sientan más vulnerables (cuadro 1.2)? Los analistas argumentan que algunos riesgos parecen intensificarse, especialmente aquellos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático y aquellos ligados a la conexión cada vez mayor entre países, lo cual plantea desafíos a las políticas nacionales.22 Debido al calentamiento global, la vulnerabilidad se ha vuelto más intensa como resultado de la inestabilidad del clima, lo cual se refleja en unos patrones climáticos cambiantes y una mayor frecuencia e intensidad de los desastres naturales. Tal como señala el Informe sobre Desarrollo Humano 2011, estas amenazas en aumento afectan principalmente a las personas y comunidades pobres: el 98 por ciento de las personas que mueren o se ven afectadas por desastres naturales pertenecen a países en desarrollo.23 De aquí a 2025, más de la mitad de las personas de los países en desarrollo podrían ser vulnerables ante inundaciones y tormentas.24 Además, las

Cuadro 1.2 Crisis y amenazas que afectan al desarrollo humano Las amenazas que afectan al desarrollo humano son de distinta índole.1 Riesgos económicos Millones de hogares viven situaciones de inseguridad e incertidumbre, se enfrentan a la amenaza constante de circunstancias adversas en su renta y bienestar. Debido a la falta de ahorros privados, de activos financieros y de una protección suficiente de las políticas nacionales, estos hogares se ven expuestos a las crisis financieras y los desastres naturales. La inseguridad económica puede ser alta en los países en desarrollo, donde encontramos que una proporción importante del desempleo se encuentra en la economía

informal, que no disfruta de la cobertura de la seguridad social. El sector informal representa el 25–40 por ciento de la producción anual de los países en desarrollo de África y Asia.2 No obstante, la vulnerabilidad económica no es un problema exclusivo de los países en desarrollo. Debido a la lenta recuperación tras la crisis económica mundial, muchas personas de los países ricos siguen enfrentándose a una profunda inseguridad. En 2014, se espera que el desempleo aumente más de un 11 por ciento en Francia, alrededor de un 12,5 por ciento en Italia y cerca del 28 por ciento en Grecia y España, con índices más altos entre los jóvenes (casi el 60 por ciento en España).3 Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 23

Cuadro 1.2 Crisis y amenazas que afectan al desarrollo humano

Desigualdad Las 85 personas más ricas del mundo tienen la misma riqueza que los 3500 millones de personas más pobres.4 Entre 1990 y 2010 las desigualdades económicas en los países en desarrollo aumentaron un 11 por ciento.5 Han disminuido las desigualdades en salud y educación, aun así, siguen manteniéndose muy altas, especialmente en determinadas regiones. El África Subsahariana posee la tasa de desigualdad más alta en el ámbito de la salud, y Asia Meridional posee la tasa de desigualdad más alta en el de la educación.6 La desigualdad es una amenaza importante para el desarrollo humano, especialmente porque es un reflejo de la desigualdad de oportunidades.7 Y pasado cierto umbral, afecta al crecimiento, a la reducción de la pobreza y a la calidad de la participación social y política.8 Una desigualdad muy marcada también afecta a la idea de un propósito compartido y fomenta la búsqueda de rentas por parte de grupos influyentes.9 La búsqueda de rentas, orientadas a conseguir un trozo más grande de pastel en lugar de a aumentar el tamaño del pastel, distorsiona la asignación de recursos y debilita la economía.10 La desigualdad limita el futuro del desarrollo humano porque reduce las inversiones destinadas a servicios básicos y bienes públicos, frena la progresividad del sistema de impuestos y aumenta las posibilidades de inestabilidad política.11 La profunda desigualdad entre grupos no es solo algo injusto, sino que también puede afectar al bienestar y amenazar la estabilidad política. Cuando se discrimina a ciertos grupos, los recursos y el poder no se distribuyen basándose en los méritos, por lo que muchas personas con talento se quedan fuera del reparto. Esta desigualdad alimenta el descontento y las reivindicaciones.12 Riesgos en el ámbito de la salud Las crisis en materia de salud pueden ser algunas de las más desestabilizadoras para los hogares y la sociedad, y el hambre y la desnutrición agravan los altos riesgos que comportan las amenazas a la salud relacionadas con la pobreza. En la India, pagar por la atención médica se ha convertido en la principal causa de empobrecimiento de los pobres e incluso de la clase media. Si el miembro del hogar que aporta los principales ingresos se enferma, el hogar se puede ver expuesto a la pobreza y sin poder salir de ella.13 Los últimos datos sugieren que más del 40 por ciento de los pacientes de los hospitales tuvieron que pedir dinero prestado o vender activos y cerca del 35 por ciento se sumieron en la pobreza a causa de sus gastos en salud.14 Y para hacer vulnerables las vidas de todos, y no solo las de los pobres, tenemos la epidemia del VIH/SIDA, la cada vez más rápida propagación de la malaria y la tuberculosis, la rápida propagación del dengue y la gripe porcina y la creciente amenaza del bioterrorismo. Medio ambiente y desastres naturales Los riesgos globales relacionados con el medio ambiente y el cambio climático parecen estar intensificándose. El cambio climático va a provocar más sequías

en las regiones áridas y va a hacer más frecuentes e intensos los huracanes, tifones y otros fenómenos meteorológicos extremos. Además, hará que suban los niveles del mar, provocará inundaciones, escasez de agua en regiones clave, la migración o extinción de especies animales y vegetales, así como la acidificación de los océanos.15 Existen otras amenazas ambientales derivadas de la industrialización extensiva y de la rápida urbanización. En todos los países están apareciendo problemas relacionados con la escasez de agua, el saneamiento deficiente, las tierras degradadas, los suelos erosionados, la contaminación del aire y las amenazas a la biodiversidad. El cambio climático está influyendo en la variabilidad de las rentas agrícolas y la inseguridad de los hogares que dependen de los ecosistemas.16 Por ejemplo, las comunidades de pastores de la zona occidental de Níger han padecido los efectos de largas sequías combinadas con el sobrepastoreo, lo que ha provocado que bosques abiertos con pastos perennes se hayan convertido en un mosaico de tierras desnudas y arbustos no palatables para el ganado.17 Inseguridad alimentaria La elevada volatilidad de los precios y la disponibilidad de comida crean especial preocupación, dado el gran impacto que tienen en las personas y países pobres. Tras la crisis económica mundial de 2008, la escalada de los precios de los alimentos y la recesión frenaron la disminución de personas que pasan hambre en el mundo, número que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ha estimado en 842 millones de personas en 2012.18 Esto ilustra la falta de adecuación de los esfuerzos globales para eliminar el hambre y en general reducir las privaciones. Inseguridad física Los conflictos y las guerras causan crisis en la sociedad y en la seguridad humana. La mayor parte de las vidas y medios de subsistencia que se ven amenazados lo son a causa de estallidos de violencia a nivel de la comunidad, ataques de grupos terroristas, luchas entre bandas callejeras y protestas que se vuelven violentas. La violencia criminal y la doméstica se incluyen en la inseguridad personal. La Organización Mundial de la Salud estima que cada día mueren unas 4.400 personas a causa de actos violentos intencionados.19 Del 1,6 millones de personas que se estima murieron debido a la violencia en el año 2000, casi la mitad fueron suicidios, casi un tercio homicidios y una quinta parte muertes causadas por la guerra (en su mayoría hombres). En algunos conflictos, los civiles se convierten en objetivo y son mutilados como estrategia deliberada para desmoralizar a las comunidades y destrozar sus estructuras sociales. Las violaciones suelen ser una expresión de poder y brutalidad contra las comunidades20.

Notas 1. Para obtener una lista exhaustiva y una total cobertura, consulte Foro Económico Mundial (2014) 2. Banco Mundial sin fecha. 3. OCDE 2013d,f 4. Fuentes-Nieva y Galasso 2014. 5. PNUD 2014. 6. Datos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano (consulte la tabla 3 del Anexo estadístico). 7. Estas son desigualdades derivadas de factores y circunstancias que van más allá del ámbito de la responsabilidad individual, como pueden ser la raza y el trasfondo socioeconómico. Consulte Roemer (1993) y Van de Gaer (1993). 8. PNUD 2014. 9. Es discutible también el resultado de ese comportamiento desde que la búsqueda de rentas redistribuyó los recursos desde los que están abajo hacia los que están en la cima. 10. Stiglitz 2012b. 11. Pineda y Rodríguez 2006b; Bénabou 2000; Alesina et al. 1996. 12. Stewart, Brown y Mancini 2005. 13. Narayan y Petesch 2007. 14. Raman y Björkman 2000. 15. IPCC 2013. 16. PNUD 2011a, 2012a. 17. Sinclair y Fryxell 1985;Tshimpanga 2011. 18. FAO; FIDA y PMA 2013. 19. Krug y otros 2002b. 20. Krug y otros 2002a

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amenazas de los cambios climáticos se están convirtiendo en un problema crónico, como sucede con las décadas de sequía en el Sahel.25 Los sistemas ambientales se están volviendo menos resilientes, como se puede observar en la reducción la capacidad regenerativa tras los incendios forestales en los Estados Unidos. A lo largo de las fronteras se encuentran amenazas y vulnerabilidades cada vez mayores.26 Entre otras, las crisis financieras y medioambientales de un país pueden tener un alcance mundial, lo cual amenaza el progreso del desarrollo en las comunidades y países de todo el mundo. La inestabilidad financiera internacional, las pandemias regionales, los desastres relacionados con el clima, los conflictos armados y el no lograr que se cumplan las normas y estándares internacionales tiene normalmente repercusiones directas en las capacidades individuales y las competencias sociales en todo el mundo. Las vulnerabilidades transfronterizas no son nada nuevo. Las comunidades, individuos, organizaciones y empresas siempre se han visto amenazados por acontecimientos externos desestabilizadores tales como desastres naturales y desastres provocados por el hombre, bonanzas y colapsos económicos, y enfermedades transmisibles. Pero la mayoría estarán de acuerdo en admitir que las redes de conectividad que unen a comunidades dispares son ahora más grandes que nunca. El resultado es una forma de interdependencia más profunda y completamente nueva, con la cual las acciones de cada ser humano tienen el potencial de afectar a las oportunidades de las vidas de otras personas de todo el mundo, así como a las de las futuras generaciones. Un sistema global altamente integrado ha impulsado la inversión, el mercado y el crecimiento económico, pero las crisis pueden ser contagiosas. Cuando se interrumpen las cadenas de suministro globales, se ven afectadas muchas personas, no solo aquellas que viven en el país donde se originó el evento adverso, como en el caso del terremoto y el tsunami de Tohoku en 2011. La crisis financiera asiática de 1997 tuvo consecuencias devastadoras en la región y más allá de esta. Y la quiebra de los bancos en 2008 en Nueva York sacudió todas las cápitales financieras del mundo y provocó una recesión global todavía persistente con efectos a largo plazo. Los países e individuos están mal dotados para responder a las perturbaciones

globales, y algunas de las respuestas políticas adoptadas hasta la fecha parecen crear nuevas vulnerabilidades.27 Un mundo conectado también crea la necesidad global de nuevos trabajadores con diferentes habilidades. La creación de este tipo de empleos es positiva y normalmente mejora la vida de las personas. Actualmente, hay más de 200 millones de emigrantes por todo el mundo, una comunidad que, por lo general, suele ser más vulnerable y tener protecciones formales limitadas. Muchos emigrantes, si no la mayoría, tienen derechos precarios y se enfrentan a un futuro incierto. Tienen que asumir la pérdida de dignidad, la separación de las familias e incluso la posibilidad de enfrentar violencia con el objeto de ganar dinero. Gente de todo el mundo está cada vez conectada, gracias a los medios sociales. Gracias a Facebook y a Twitter, las comunidades que se han conectado recientemente intercambian ideas y conocimientos de una forma impensable hace solo algunos años. No obstante, tal como señaló el Informe sobre Desarrollo Humano 2013, muchas personas —especialmente los jóvenes, que han sido educados y son más expertos en temas de medios sociales— están haciendo presión para conseguir trabajos mejores y más seguros y para que se les trate con dignidad. Están retando a los gobiernos de todo el mundo a que lo hagan mejor. Claramente una fuerza de cambio, pero tal como atestiguan los últimos años, los cambios políticos y sociales pueden dar lugar a situaciones inestables, o incluso conflictos, si no se gestionan bien.

El por qué de la vulnerabilidad Este informe analiza la vulnerabilidad sistémica y dominante que reduce la habilidad de los individuos para gestionar sus asuntos y que debilita los cimientos de la sociedad. Se centra en los grupos de personas que son estructuralmente los más vulnerables e intenta comprender a qué se debe esa situación. Desarrolla también el concepto de capacidades asociadas con el ciclo de vida, examinando cómo cambia la vulnerabilidad durante el ciclo de vida de una persona. Este enfoque orientado al ciclo de vida señala los periodos vitales de transición más sensibles en los que es necesario prestar asistencia y

Un sistema global altamente integrado ha impulsado la inversión, el mercado y el crecimiento económico, pero cuando se interrumpen las cadenas de suministro globales, se ven afectadas más personas de las que habitan el país donde se originó el evento adverso.

Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 25

Si el desarrollo humano consiste en ampliar el abanico de oportunidades, la vulnerabilidad humana tiene sus raíces esencialmente en la restricción de las oportunidades más importantes para el desarrollo humano.

evalúa cómo las vulnerabilidades pueden interactuar y cómo se combinan a medida que las personas envejecen. La vulnerabilidad estructural tiene sus raíces en la posición de las personas en la sociedad (su género, etnia, raza, tipo de trabajo o estatus social) y evoluciona y persiste durante largos periodos. Una mejor comprensión de dicha vulnerabilidad implica que personas que en principio están dotadas de las mismas capacidades puedan enfrentar distintas barreras basándose en quiénes son, dónde viven o qué hacen. Los pobres son uno de esos grupos estructuralmente vulnerables. Sin embargo, las personas pobres no son el único grupo que se puede denominar así. La discriminación política y económica existe en muchos países a diferentes niveles del Índice de Desarrollo Humano. Los grupos minoritarios y socialmente excluidos experimentan grandes desigualdades horizontales y suelen ser discriminados a la hora de acceder a un trabajo, a la justicia y a otros servicios.28 El Minorities at Risk Project identifica a más de 283 grupos minoritarios de más de 90 países que sufren diferentes grados de exclusión política y económica, que abarcan desde la negligencia hasta la represión.29 Los pueblos indígenas en particular disfrutan de muy poca protección de sus derechos de propiedad,30 por lo que están expuestos a riesgos de expropiación y explotación. Las personas experimentan muchas vulnerabilidades debido a inseguridades económicas, ambientales, físicas, de salud, etc. La conjunción de vulnerabilidades estructurales puede magnificar el impacto adverso en las libertades y el funcionamiento de forma sustancial. Pensemos en las personas mayores. Con la edad hay más probabilidades de quedar discapacitado. En el mundo, más del 46 por ciento de las personas con 60 años y más tienen alguna discapacidad.31 Cuando se conjuntan distintas vulnerabilidades, es mucho más difícil para los individuos recuperarse de acontecimientos adversos en sus vidas o convertir nuevas oportunidades en capacidades. Los hogares pobres en particular tienen miedo a perder o a no encontrar empleo, a que sus hijos enfermen, a no ser capaces de mandar a sus hijos a la escuela y a enfrentarse a situaciones donde pierden la dignidad.

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Dicha vulnerabilidad se traduce en disparidades generalizadas y persistentes en las capacidades de los grupos excluidos y en los indicadores de su bienestar. Por ejemplo, aunque los pueblos indígenas representan un 5 por ciento de la población mundial, forman el 15 por ciento de personas pobres del mundo y el 33 por ciento de personas de las zonas rurales extremadamente pobres.32 En la mayor parte de las regiones, la exclusión política restringe la voz de las mujeres y las capacidades para elaborar las leyes y políticas que afectan a sus vidas. Solo en Cuba y Ruanda el porcentaje de mujeres en el parlamento se corresponde con el porcentaje de mujeres en la población.33 Estas vulnerabilidades no se distribuyen uniformemente a lo largo del ciclo de vida. Son especialmente intensas desde la lactancia hasta la primera infancia, cuando se es más susceptible a contraer enfermedades y trastornos del comportamiento social, y a tener carencias educativas y alimentarias. Si se ofrece desde una edad temprana una atención médica y una estimulación intelectual de calidad, podremos poner al niño en el camino correcto para el desarrollo de sus capacidades humanas. La adolescencia presenta oportunidades y vulnerabilidades en el ámbito social y educativo y en la salud física y psicológica. Las personas de mayor edad dependen de cuidadores, servicios públicos accesibles y a menudo asistencia económica. El concepto de ciclo de vida o de capacidades asociadas al ciclo de vida recoge estas transiciones clave y lo que implican para las políticas en materia de reducción de las vulnerabilidades.

Opciones y capacidades La vulnerabilidad refleja las amenazas a las opciones y capacidades. Si el desarrollo humano consiste en ampliar el abanico de oportunidades, la vulnerabilidad humana tiene sus raíces esencialmente en la restricción de las oportunidades más importantes para el desarrollo humano (de salud, educación, control sobre los medios materiales y seguridad personal). Los individuos tienden a sentirse más vulnerables cuando cuentan con pocas o escasas opciones concretas. Las mujeres independientes económicamente suelen ser menos vulnerables que aquellas que dependen de terceros para

mantenerse. Del mismo modo, los trabajadores analfabetos y sin formación son más vulnerables que las personas bien educadas porque tienen menos opciones de trabajo. Es más probable que los hogares profundamente endeudados sean más vulnerables a la explotación y menos capaces de protegerse ante la adversidad. Las opciones dependen de las capacidades. Las capacidades de un individuo (todas las cosas que puede ser o hacer una persona) determinan las opciones que puede tener dicho individuo. Las personas se vuelven vulnerables cuando no disponen de las suficientes capacidades básicas, dado que ello limita gravemente su agencia (la capacidad de las personas de tomar decisiones) y les impide hacer cosas importantes para ellos o hacer frente a las amenazas. La vulnerabilidad es multifacética y dinámica. No basta con hacer hincapié de forma exclusiva en la vulnerabilidad económica, definida en sentido estricto como ingresos bajos e irregulares. Si tenemos en cuenta la vulnerabilidad humana en el ámbito de las capacidades, las oportunidades y las libertades, es posible analizar todo el abanico de vulnerabilidades. La escasez de ingresos no es la única fuente de donde se deriva la vulnerabilidad. Una persona con unos ingresos altos pero sin la oportunidad de participar en política no es pobre en el sentido habitual, pero puede ser muy vulnerable en términos de discriminación y negligencia. De igual modo, una persona pudiente puede ser vulnerable a ataques violentos, pero contar con los recursos necesarios puede reducir su vulnerabilidad, ya que las personas ricas pueden protegerse mejor a sí mismas contra adversidades. Las personas desempleadas que tengan derecho a recibir prestaciones de la seguridad social o por desempleo pueden ser menos vulnerables ante la pérdida de ingresos; no obstante, el desempleo tiene otros efectos graves en sus vidas. Existen numerosas pruebas de que el valor de un trabajo supera con creces el salario recibido,34 así que el desempleo es una cuestión que va más allá de la pérdida de ingresos. Entre sus efectos encontramos daños psicológicos (como la pérdida de motivación laboral o de autoestima), el desgaste de las habilidades, el aumento de las dolencias y enfermedades (incluso la muerte), los trastornos en las relaciones familiares y en la vida social y la exclusión social.35

Si observamos la vulnerabilidad desde el punto de vista de las capacidades y opciones, la atención se centra en la importante relación que existe entre vulnerabilidad humana, diferencias personales, diversidad ambiental, variaciones sociales, perspectivas relacionales y distribución de los recursos en los hogares. La vulnerabilidad puede depender de la edad de la persona, género, función social, ubicación, contexto epidemiológico y otras variaciones sobre las que apenas hay control, si acaso ninguno.36 La edad y la discapacidad en particular son importantes facetas de la vulnerabilidad. Los niños tienden a ser intrínsecamente más vulnerables que otras personas. Durante una estampida, inundación o huracán, son más vulnerables a sufrir daños o a morir que los adultos. De igual modo, las personas mayores y las personas con discapacidades que viven en apartamentos en edificios de gran altura son más vulnerables en caso de que se produzca un incendio en el edificio que las personas adultas y jóvenes, quienes pueden bajar las escaleras corriendo. Las personas jóvenes son más vulnerables ante comportamientos de alto riesgo; por ejemplo, caen presas ante anuncios atractivos que promueven cigarrillos y alcohol. Incluso en caso de que los individuos tengan unos ingresos y una educación similar, su vulnerabilidad dependerá de si pueden participar en la sociedad de forma igualitaria, dependiendo de la raza, la religión o la etnia. La calidad de las instituciones influye, por lo tanto, en la vulnerabilidad y la habilidad para enfrentarse a las crisis. Tanto las amenazas reales como las percibidas afectan al comportamiento. El miedo a sufrir un atraco con violencia preocupa especialmente a las mujeres en todo el mundo. El término integridad física ofrece un significado más concreto a esta vulnerabilidad.37 Ser testigos de la brutal violación en Delhi que ocupó los titulares de todo el mundo en 2012 nos hizo comprender el miedo que sienten las mujeres en muchas sociedades en su día a día. Tener estudios o altos ingresos no es suficiente para escapar a este tipo de amenazas a la integridad física. Quizás no haya otro aspecto de la seguridad humana tan importante para las personas como lo es su seguridad ante la violencia física, que puede echar a perder el valor percibido del desarrollo humano. Incluso en América Latina y el Caribe, que poseen un alto desarrollo humano,

Quizás no haya otro aspecto de la seguridad humana tan importante para las personas como lo es su seguridad ante la violencia física, que puede disminuir el valor percibido del desarrollo humano.

Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 27

muchas personas creen que el desarrollo se está viendo amenazado por los niveles cada vez más altos de homicidios y otros crímenes violentos. En amplias zonas de África Occidental y Central los conflictos armados y la anarquía amenazan con revertir los beneficios del desarrollo humano, con repercusiones a largo plazo en el desarrollo nacional. La presencia y la amenaza de la violencia tienen más probabilidades de aparecer en las vidas de las personas pobres y socialmente excluidas, más probabilidades de afectar a las opciones y libertades de las mujeres y más probabilidades de afectar a aquellos que disponen de menos recursos y capacidades para solucionar conflictos mediante negociaciones. La violencia es un ejercicio de poder para limitar las opciones y libertades mediante amenazas y daños físicos. Es también una forma de hacer cumplir las normas sociales y culturales.38 Otra cuestión clave de la seguridad es la economía. En el mundo actual, un gran número de personas se enfrentan a la inseguridad económica y al miedo a no ganar lo suficiente para vivir. En los países en desarrollo, entre la mitad y los tres cuartos de los empleos no agrícolas pertenecen a la economía informal.39 A falta de seguridad en el empleo y protección social, los trabajadores informales llevan vidas impredecibles y precarias, son vulnerables al abuso y a la corrupción, a menudo ejercidos por las fuerzas del orden y las autoridades civiles que deberían estar protegiéndolos. En los países desarrollados, los impactos de la crisis financiera mundial persisten. Grecia, Irlanda e Italia tienen aun que recuperarse de las recesiones económicas de 2008.40 Puede que los Estados Unidos se hayan recuperado bastante en cuanto a crecimiento del PIB; no obstante, muchas personas siguen estando en una situación de desempleo a largo plazo.41 Toda una generación de jóvenes se enfrenta a un futuro con altos niveles de inseguridad a nivel laboral y financiero.42 La seguridad económica y la seguridad personal están relacionadas entre sí. La gente se siente más segura cuando tiene empleos con suficiente protección social y cuando tiene confianza con respecto al futuro. Por lo general, el pleno empleo reduce el crimen y aumenta el bienestar.43 Por otro lado, las tasas de desempleo altas alimentan la incertidumbre y causan un sentimiento de desesperación. Del mismo 28 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

modo, un tratamiento desigual prolongado y la negación de los derechos crea una fuerte discriminación y, a veces, los grupos o comunidades intentan rectificar las desigualdades arraigadas mediante acciones violentas. Se estima, por ejemplo, que entre una décima parte y un tercio de los distritos de la India presencian alguna forma de movimiento de insurrección o conflicto armado promovido por grupos disidentes como los naxalitas y otros grupos maoístas.44 Las desigualdades horizontales y el no respeto de los derechos básicos suelen ser las causas de la violencia de grupo.45

Políticas y acción colectiva Un aspecto fundamental del desarrollo humano es tener la libertad de vivir una vida que valoramos, de manejar adecuadamente los asuntos propios de cada uno. Poseer unas buenas capacidades, especialmente en materia de educación, desarrolla la agencia de las personas. Es un tipo de libertad, la libertad de actuar. Pero estas capacidades a veces no son suficientes. Para poder ejercitar de manera plena la capacidad para tomar decisiones, no puede haber restricciones sociales e institucionales, entre otras, que inhiban la habilidad de las personas para actuar. Aunque el empoderamiento es esencialmente individual, podría utilizarse como analogía útil para las sociedades. Si la cohesión social no es lo suficientemente sólida y hay divisiones por causas étnicas o por otras razones, la capacidad de la sociedad para llevar a cabo acciones colectivas se verá muy reducida a la hora de responder ante acontecimientos adversos. Como señalamos antes, este Informe trata sobre afrontar la profunda vulnerabilidad sistémica y examinar las políticas e instituciones sociales que empoderan a las personas y construyen unas bases más sólidas para conseguir personas y sociedades más resilientes. No pretende identificar problemas políticos que respondan a riesgos específicos o resolver deficiencias de sistemas específicos de gestión de riesgos, como aquellos encargados de abordar los desastres naturales. Los gobiernos nacionales tienen una responsabilidad fundamental en lo que respecta a prestar ayuda a las personas vulnerables, especialmente si otras instituciones no son capaces

de hacerlo. No obstante, el grado en que asumen esta responsabilidad varía considerablemente. En sociedades donde existe cohesión social, los gobiernos, así como las instituciones sociales, suelen tener un papel más importante.46 Las instituciones sociales prestan ayuda a personas vulnerables en lugares donde la cohesión social es sólida. En las sociedades divididas, las instituciones sociales pueden ser de gran ayuda para un grupo en particular, pero menos si hablamos desde una perspectiva horizontal. La ayuda internacional (la oficial y la no oficial) también es útil, aporta financiación y recursos normalmente en respuesta a grandes desastres, a saber, tras tsunamis, huracanes o guerras. Las políticas nacionales y la acción internacional son interdependientes. Las reglas y normas globales y la acción colectiva a veces influyen y pueden determinar el ámbito de aplicación y la eficacia de las respuestas nacionales a las grandes crisis. Pueden incluso generar nuevas vulnerabilidades. Aunque un sistema global integrado ha traído muchos beneficios, estimulando la inversión, el comercio y el crecimiento económico, también ha acarreado vulnerabilidad. Las crisis en una parte del mundo (financieras, naturales o del tipo que sean) pueden transmitirse rápidamente a otras partes del mismo. Hasta la fecha, no existe a nivel global un equivalente a los contratos sociales implícitos de muchos países desarrollados o países en desarrollo que comprometa a los estados a proteger el bienestar de las personas mediante seguridad social y prestaciones para el desempleo, cuando las circunstancias económicas y sociales de las personas se ven perjudicadas. No solo son vulnerables los individuos. Las comunidades, regiones y países también pueden ser vulnerables. Algunos países sufren más y padecen eventos adversos más largos que otros (económicos, ambientales, políticos), y algunos países son más resilientes que otros (tienen más capacidad para mantener el desarrollo humano ante dichos eventos). Del mismo modo que sucede con los individuos, los países pobres son normalmente más vulnerables que los ricos, padecen crisis más largas y son menos resilientes. En comparación con los individuos de los países ricos, los individuos de los países pobres tienden a ser más vulnerables, a tener competencias sociales más bajas y a tener gobiernos con menos recursos para protegerlos contra las adversidades.

Puede que los gobiernos estén al tanto de estos problemas, pero los mercados no los ven en absoluto. El funcionamiento de los mercados puede reducir la vulnerabilidad (aumentando la producción, el crecimiento económico y los ingresos) pero también puede, evidentemente, aumentar la vulnerabilidad, descuidando los bienes públicos y la seguridad humana en aras de la eficiencia y el lucro. Si se quiere reducir la vulnerabilidad, los mercados deben por tanto regularse y complementarse. Los bienes públicos pueden hacer que los mercados funcionen mejor y ofrecer unos resultados más sostenibles, a nivel nacional y global. Por eso los gobiernos y las instituciones sociales tienen que regular, controlar y complementar el mercado.

Prevención, promoción y protección Las políticas y medidas relacionadas pueden ayudar a abordar los problemas más grandes que hacen que las personas y comunidades sean vulnerables en tres ámbitos generales: prevención, promoción y protección (gráfico 1.2). El interés se centra aquí en políticas que sean útiles en los tres ámbitos y que sean útiles para hacer que tanto individuos como sociedades seas más resilientes. Un compromiso con la educación universal podría ayudar en dos o tres ámbitos al mejorar las capacidades individuales, contribuir a la cohesión social y a reducir la miseria. A su vez, si se da pie a que se puedan oír más opiniones, ello también reflejado en las políticas, se permitirá a los individuos y sociedades abordar sus propias preocupaciones y promover la igualdad de oportunidades en las distintas etapas del ciclo de vida, sentando así la base para un desarrollo seguro y sostenible.

Los bienes públicos pueden hacer que los mercados funcionen mejor y ofrecer unos resultados más sostenibles, a nivel nacional y global. Por eso los gobiernos y las instituciones sociales tienen que regular, controlar y complementar el mercado.

Prevención de los acontecimientos adversos. Las políticas orientadas a prevenir conflictos, mejorar la estabilidad económica, reducir el impacto de las crisis ambientales y detener la propagación de enfermedades pueden ayudar a reducir la frecuencia y envergadura de estos eventos adversos. Acciones como tener unas macropolíticas estables, reducir las enfermedades mediante la inmunización y disminuir la probabilidad de que ocurran inundaciones puede ayudar a prevenir las crisis en el ámbito nacional. En cambio, reducir la volatilidad global de los flujos de cápital o de los precios de Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 29

Gráfico 1.2 Políticas para reducir la vulnerabilidad y construir resiliencia

Prevención de las crisis

Políticas para reducir la vulnerabilidad y construir resiliencia

Regulación financiera Acuerdo sobre el cambio climático

Promoción de las capacidades Provisión universal de educación y servicios de salud

Protección de las elecciones Protección social

Pleno empleo

Creación de empleos

Desarrollo en la primera infancia

Promoción de la igualdad de género y de grupo

Desarrollo de las competencias y la cohesión social

Políticas macroeconómicas

Instituciones receptivas

Abordar la discriminación cambiando las leyes y las normas

Reducción de los riesgos de desastres naturales

Preparación antes desastres

Recuperación tras conflictos y crisis

Cohesión social

Fuente: Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

los alimentos y evitar grandes aumentos en las emisiones de dióxido de carbono requieren una acción colectiva global. Sin este tipo de acción, el valor de las políticas nacionales puede verse limitado. La prevención puede anticipar las tendencias futuras. Pensemos en el aumento de la obesidad. Según la tendencia actual, el número de personas obesas en el mundo en el año 2030 con respecto al 2008 será más del doble (1.120 millones frente a los 500 millones de 2008), lo cual aumenta enormemente la vulnerabilidad ante las enfermedades.47 Actualmente se necesitan políticas enérgicas para evitar que esta cifra aumente drásticamente. Pensemos ahora en el enfoque orientado al ciclo de vida para el desarrollo de las capacidades. Escoger el momento oportuno para realizar las inversiones adecuadas, especialmente durante los sensibles periodos de la primera infancia y la adolescencia, puede reducir futuras vulnerabilidades. En la mayoría de casos, la prevención es además menos costosa. Otra preocupación generalizada en la prevención de los acontecimientos adversos es la enorme y creciente desigualdad. Si se cruzan ciertos umbrales, las grandes desigualdades pueden dar lugar a alienaciones, malestar social y vulnerabilidad en amplios segmentos de la población.48 La enorme desigualdad puede llevar a la erosión de las competencias sociales 30 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

y podrán alcanzarse ‘puntos de inflexión’ más allá de los cuales la degeneración de la sociedad quizá sea inevitable.49 Promoción de las capacidades. Mejores políticas sociales y económicas pueden desarrollar las capacidades básicas, que mejoran directamente la resiliencia humana. Así se pueden reducir las barreras sociales u otras que impidan a los individuos y comunidades desarrollar sus habilidades para actuar en caso de adversidad (mediante mejores normas y leyes y una mayor protección de los derechos). Lo segundo podría requerir políticas para reducir o eliminar las restricciones a las opciones y a la posibilidad de elegir, a saber, eliminando la discriminación, reforzando la igualdad de género y otorgando derechos a los inmigrantes (capítulo 4). Naturalmente, siempre será importante tener políticas específicas para abordar las diferentes vulnerabilidades, pero el principal interés aquí reside en las políticas de base que reducen las vulnerabilidades en toda la sociedad. Protección de la posibilidad de contar con opciones. Las políticas pueden intentar prevenir las crisis y hacer que los individuos y comunidades sean más resilientes. No obstante, los acontecimientos adversos, ya sean de origen humano, ya sean otro tipo, seguirán ocurriendo. Algunas personas, incapaces de hacer frente

a estos acontecimientos, van a necesitar ayuda. Las recesiones económicas y las presiones de la globalización, aun gestionándolas bien, van a seguir creando desempleo. La muerte repentina del sostén de la familia hace que incluso los hogares bien dotados se vuelvan inmediatamente vulnerables. Las respuestas de política pública pueden implicar seguros médicos, protección social y programas activos de creación de trabajo y empleos. Ser respaldado por el hogar o la comunidad también protege la posibilidad de contar con opciones y el bienestar general.

Principios que subyacen a las políticas Basándose en las ideas que rigen el desarrollo humano y la promoción de la igualdad de oportunidades vitales, presentamos cuatro principios rectores para el diseño y la aplicación de políticas que reduzcan la vulnerabilidad y construyan resiliencia: abrazar el universalismo, dar prioridad a las personas, comprometerse a llevar a cabo acciones colectivas y coordinar a los estados e instituciones sociales. Teniendo en cuenta que son necesarios una serie de enfoques y perspectivas para reducir la vulnerabilidad, dependiendo del tipo de acontecimiento adverso al que se enfrentan las personas, dichos principios pueden hacer que el desarrollo avance en una dirección más sostenible y resiliente. Abrazar el universalismo. Todos los individuos tienen el mismo valor y tienen derecho a recibir protección y apoyo. Por tanto, debe haber un mayor reconocimiento de aquellas personas más expuestas a riesgos y amenazas, como los niños y las personas con discapacidades, ya que es probable que necesiten una ayuda adicional para garantizar que sus oportunidades vitales son iguales a las de los demás. Por ello, el universalismo va a requerir una atención y derechos distintos. Considerar a todos del mismo modo podría entonces requerir un trato desigual en favor de quienes se encuentran en desventaja.50 La idea básica del desarrollo humano consiste en promover la igualdad de oportunidades en la vida para todos, basándose en el principio kantiano que dice que todas las personas tienen el mismo valor,51 tal como figura en la Carta de las Naciones Unidas. Debería empoderarse a todos los humanos para que vivan las vidas que valoran. Tanto las políticas económicas como

las políticas sociales influyen en las oportunidades y las capacidades de las personas. Orientarse hacia unos objetivos más amplios de equidad y justicia refuerza las competencias sociales y refuerza la cohesión social. El éxito que tengan las políticas y los sistemas de gobernanza en mejorar las posibilidades de la mayor parte de miembros de la sociedad determinará si se ha mejorado la solidaridad que existe entre sus miembros y si se pueden evitar las divisiones y los estigmas sociales. Dar prioridad a las personas. Para reducir las vulnerabilidades es necesario reafirmar el mensaje central del desarrollo humano de “dar prioridad a las personas”, un mensaje promocionado sistemáticamente en todos los Informes sobre Desarrollo Humano desde que se elaboró el primero en 1990. Todas las políticas públicas, especialmente las macroeconómicas, deben considerarse como medios para un fin, y no como fines en sí mismas. Los encargados de la formulación de políticas deben hacerse algunas preguntas básicas. ¿Está mejorando el crecimiento económico las vidas de las personas en cuestiones realmente importantes, como la salud, la educación, los ingresos, la seguridad humana y las libertades individuales? ¿Las personas se sienten más vulnerables? ¿Se está dejando de lado a algunas personas? Y, en caso afirmativo, ¿a quiénes? y ¿cuál es el mejor modo de abordar esas vulnerabilidades y desigualdades? La noción de dar prioridad a las personas no consiste solo en elaborar políticas que se centren en las personas. Consiste también en elaborar políticas influidas por las personas, de modo que todos los miembros de la sociedad gocen de plenos derechos en calidad de ciudadanos y tengan voz en el desarrollo de políticas. Para reducir la vulnerabilidad es necesario que las voces de quienes están en desventaja se oigan alto y claro. Empoderar a todos los ciudadanos es una potente herramienta para reducir los riesgos. Tal como comentó Amartya Sen, “La hambruna es fácil de evitar si existe un propósito serio al respecto, y un gobierno democrático que debe enfrentarse a las elecciones, a la crítica de los partidos de oposición y de la prensa independiente, no tiene más remedio que poner todo su interés en ello. No debe sorprendernos, pues, que la India sufriese periodos continuos de hambruna mientras estuvo sometida al dominio británico hasta su

Considerar a todos del mismo modo podría entonces requerir un trato desigual en favor de quienes se encuentran en desventaja.

Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 31

Cuando las personas actúan de forma colectiva, movilizan sus opciones y capacidades individuales para superar las amenazas, y su resiliencia combinada intensifica la evolución del desarrollo y lo hace más sostenible.

independencia... [con un gobierno democrático después de la independencia] desaparecieron.”52 Dar prioridad a las personas tiene implicaciones en las políticas y la medición: ambas están intrínsecamente relacionadas ya que “lo que medimos afecta a lo que hacemos; y si nuestras mediciones son incorrectas, las decisiones se pueden distorsionar.”53 Tal como se ha argumentado en los informes sobre desarrollo humano, centrase casi exclusivamente en el PIB y su crecimiento no es el camino correcto. El crecimiento económico es importante, no por sí mismo sino por lo que permite hacer a un país y a las personas con los recursos que genera. El crecimiento que no genera suficiente empleo no puede tratarse igual que el crecimiento que sí lo genera.54 El empleo es una fuente de dignidad y autovaloración. Los empleos decentes o de alta calidad contribuyen a la cohesión social y a la estabilidad política.54 Por ejemplo, la austeridad en Europa está provocando graves tensiones en las estructuras sociales, con pesadas cargas que deberán sufragar tanto personas jóvenes como mayores,56 aun reconociendo la necesidad de reducir el déficit público. El Índice de Desarrollo Humano, medida compuesta por ingresos, educación y salud, se presentó en 1990 como alternativa al PIB. Su adopción generalizada refleja el deseo de los países de comprender en qué medida, cómo y por qué las personas lo están haciendo mejor. Desde que se introdujo, se han añadido al arsenal las mediciones de desarrollo humano relativas a la desigualdad, género y pobreza. Todas estas mediciones evalúan los logros en el ámbito del desarrollo humano, pero no incorporan cifras de vulnerabilidad. Para ello, es necesario ver más allá de los logros y enfocarse en los peligros y fluctuaciones, especialmente en aquellos que afectan a los grupos más desfavorecidos como los pobres y los casi pobres (cuadro 1.3). Este Informe no propone una nueva forma de medir la vulnerabilidad humana. La políticas orientadas a reducir la vulnerabilidad requieren ir más allá de los promedios para evaluar en qué medida son seguros los beneficios y si se están distribuyendo adecuadamente y para evaluar en qué medida están disminuyendo la pobreza y la miseria, si existen suficientes trabajos decentes y si los mecanismos de protección social son adecuados para ayudar a los individuos y sociedades a hacer frente a los acontecimientos adversos

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(capítulo 2). En conjunto, ofrecen una lista de verificación que permite evaluar si las políticas están orientadas a las personas y si los amplios objetivos de desarrollo humano se están alcanzando de forma adecuada. Compromiso con la acción colectiva. Para alcanzar los retos actuales es necesaria la acción colectiva (capítulos 4 y 5). Cuando las personas actúan de forma colectiva, movilizan sus opciones y capacidades individuales para superar las amenazas, y su resiliencia combinada intensifica la evolución del desarrollo y lo hace más sostenible. Se puede decir lo mismo de los estados, que al actuar de forma colectiva para generar bienes públicos mundiales reducen las vulnerabilidades ante las amenazas transfronterizas. A pesar de las incertidumbres que nos rodean, está claro que una visión positiva del ámbito público dependerá en gran medida de que el suministro de bienes públicos, tanto nacionales como mundiales, se lleve a cabo con éxito. Todo esto es posible. Los sistemas financieros pueden regularse mejor. Las conversaciones sobre comercio pueden desbloquearse, tal como muestra el reciente acuerdo de la Organización Mundial del Comercio celebrado en Bali.57 La conducta empresarial en el mundo puede estar sujeta a códigos y normas comunes. El cambio climático puede mitigarse. Pero solo si los ciudadanos y los estados de todo el mundo reconocen el valor de la colaboración transfronteriza y los bienes públicos mundiales (y aceptan que el bienestar de las personas no puede dejarse en manos de los caprichos del mercado o exclusivamente de las respuestas nacionales). Un planeta compartido donde las decisiones de los individuos tienen la capacidad de influir sobre otras personas y sobre el futuro de toda la humanidad requiere la aceptación y promoción de una serie de normas sociales que establezcan que debemos ser responsables unos de otros. Se requerirán también obligaciones a nivel mundial, nacional y local para prevenir la vulnerabilidad y prestar ayuda a aquellos que sufren debido a acontecimientos adversos. La histórica Declaración del Milenio firmada por 189 países en el año 2000 y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, convenidos un poco después, son probablemente las expresiones más claras de solidaridad mundial. Tanto si se expresa a través de conversaciones mundiales entre gobiernos

CUADRO 1.3 Medir la vulnerabilidad En los últimos 40 años se han logrado importantes avances en materia de medición de la vulnerabilidad. Los investigadores han propuesto medir varios tipos de vulnerabilidad, muchos de ellos incluidos en el presente informe. Algunos trabajos se han centrado en vulnerabilidades específicas: desastres naturales, pobreza económica o volatilidad de los precios de los alimentos. Otros utilizan un enfoque sistémico más amplio para evaluar la vulnerabilidad de una economía o medio ambiente frente a los eventos adversos. Sin embargo, se ha hecho muy poco para evaluar la vulnerabilidad y sostenibilidad de los logros del desarrollo humano. Gran parte de los primeros trabajos sobre vulnerabilidad realizados en los años setenta se enfocaron en los desastres naturales. Un estudio muy importante reveló que la frecuencia de los desastres naturales y muertes estaba aumentando y que la tasa de muertos disminuía desproporcionalmente en los países en desarrollo.1 Uno de los autores desarrolló el concepto de vulnerabilidad tanto externa (exposición a los riesgos) como interna (capacidad de las personas para afrontar los riesgos).2 Marcos de análisis y acción más recientes, como el del Informe de Riesgos Mundiales, han añadido un tercer componente, la adaptación (capacidades para lograr el cambio social a largo plazo).3 Mientras que la pobreza puede observarse directamente, la vulnerabilidad no: se trata básicamente de una estimación de lo que podría suceder en el futuro. Estimar la vulnerabilidad con respecto a la pobreza tiene normalmente el objetivo de identificar las posibles fuentes y quiénes son vulnerables. Un estudio realizado en Etiopía, por ejemplo, examinó el impacto y las posibles interacciones de la salud, la educación y el consumo entre los pobres, revelando que aquellas personas que padecen desnutrición y son analfabetas son más vulnerables ante la pobreza y tienen más posibilidades de seguir más tiempo sumidos en una profunda pobreza.4 El marco macroeconómico de evaluación de la vulnerabilidad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo evalúa la capacidad de un país para afrontar una crisis a corto plazo y para identificar los ámbitos de las políticas que necesitan reforzarse para construir resiliencia a largo plazo.5 Tiene en cuenta las fuentes y los canales de transmisión de las vulnerabilidades, así como los mecanismos de adaptación. El Índice Global de Seguridad Alimentaria, que mide la vulnerabilidad con respecto al hambre, incluye estimaciones sobre asequibilidad, disponibilidad, calidad y seguridad. Alrededor de 870 millones de personas en todo el mundo carecen de fuentes seguras de alimentos, y este número no está cambiando rápidamente, pues en promedio solo 2,5 millones de personas al año consiguen salir de la inseguridad alimentaria6. El Índice de Paz Mundial evalúa la vulnerabilidad de los estados ante conflictos y añade 22 indicadores de violencia o la ausencia de violencia en una sociedad. Una medida relacionada, el Índice de Paz Positiva, evalúa las actitudes, instituciones y estructuras nacionales para determinar su capacidad de crear y mantener una sociedad pacífica.7 Unos enfoques más amplios incluyen los trabajos que intentan evaluar la vulnerabilidad ambiental y económica. La Secretaría de la Comunidad del Pacífico, por ejemplo, creó un Índice de Vulnerabilidad Ambiental que comprende tres pilares: peligros (como los acontecimientos climáticos extremos), resistencia (como el terreno) y daños (como las especies en peligro).8

Las Naciones Unidas usan la vulnerabilidad económica para definir a los países menos adelantados: países con bajos ingresos que “padecen impedimentos estructurales que dificultan el desarrollo sostenible... que se manifiestan con un bajo nivel de desarrollo humano y un alto nivel de vulnerabilidad económica estructural.” Utiliza un índice de vulnerabilidad económica estructural para reflejar el riesgo derivado de eventos adversos, junto con el producto interior bruto per cápita y un índice de cápital humano. El índice de vulnerabilidad económica incluye indicadores de crisis (naturales y externas), como la inestabilidad de las exportaciones y de la producción agrícola y las víctimas de desastres naturales, junto con evaluaciones del grado de exposición a las crisis, como el porcentaje de población en zonas costeras de poca altitud. Destaca la alta vulnerabilidad de los países menos adelantados y de los pequeños estados insulares en desarrollo y muestra que la vulnerabilidad está disminuyendo más lentamente en los países menos adelantados en comparación con otros países en desarrollo.9 Tener en cuenta la vulnerabilidad de la sociedad en general con respecto a la pérdida de desarrollo humano o bienestar es un reto todavía mayor. Un trabajo experimental realizado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos definió la vulnerabilidad como la pérdida futura de bienestar debido que las personas carecen de “activos que son cruciales para fortalecer la resiliencia ante los riesgos.” Propuso un conjunto de indicadores para evaluar la vulnerabilidad de una sociedad basándose en el acceso a los diferentes tipos de cápital: económico (pobreza), humano (educación) y social (redes de apoyo), así como activos gestionados de forma colectiva, como los servicios básicos.10 Estos enfoques, a pesar de ser diferentes, tienen varias ideas en común. En primer lugar, el riesgo general se define por la interacción de la posibilidad de que suceda algo (exposición) y su posible impacto en caso de que suceda (vulnerabilidad). En segundo lugar, una forma más fácil de hacer un seguimiento del análisis y la evaluación de la vulnerabilidad consiste en tratar de forma independiente la exposición al riesgo y la habilidad para hacerle frente o adaptarse. En tercer lugar, la vulnerabilidad es en sí misma un concepto multidimensional que puede incluir evaluaciones de la capacidad de las personas tanto para hacer frente a los riesgos (en términos de habilidades, activos y capacidades) como para adaptarse a largo plazo. Todos estos enfoques usan una perspectiva de la vulnerabilidad más reducida que la que se usa en el presente informe y, por lo general, miden la vulnerabilidad con respecto a un tipo concreto de amenaza (crisis económicas, hambre, desastres naturales). Por lo tanto, pueden resultar útiles a la hora de ofrecer mediciones parciales de la vulnerabilidad, pero no evalúan la vulnerabilidad sistémica general que constituye el objetivo de este informe. Tampoco arrojan mucha luz sobre las formas en que los propios sistemas pueden generar vulnerabilidades. Está claro que queda mucho por reflexionar y mucho que aprender de los trabajos de que disponemos actualmente. Este Informe no propone nuevas medidas, sino que prefiere centrarse en incorporar firmemente la vulnerabilidad en el enfoque orientado al desarrollo humano, y quizá allanar así el camino para realizar nuevas labores de medición.

Notas 1. O’Keefe, Westgate Wisner 1976. 2. Wisner y otros 2004. 3. Alliance Development Works 2012. 4. Kwak y Smith 2011. 5. PNUD 2011d. 6. Consulte: http://foodsecurityindex.eiu.com. 7. Consulte: http://economicsandpeace. org/research/iep-indices-data/global-peace-index. 8. Consulte: www.sopac.org/index.php/environmental-vulnerability-index. 9. ONU DAES 2013a. 10. Morrone y otros 2011.

Capítulo 1  Vulnerabilidad y desarrollo humano | 33

sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible o a través de un creciente sentimiento de responsabilidad ciudadana con el medio ambiente en la Conferencia Mundial Río+20 celebrada en junio de 2012, esta solidaridad necesita seguir estimulándose e interpretándose en el contexto de la vulnerabilidad, como una responsabilidad colectiva para ayudar otras personas necesitadas.58 Coordinación entre los estados y las instituciones sociales. Además, es hora de abordar cuestiones estructurales más amplias y reevaluar la dinámica entre estados y mercados, y entre países y fuerzas mundiales, para examinar la extensión de los espacios públicos y privados. La vulnerabilidad actual es sistémica y está profundamente arraigada. Las conexiones mundiales en diferentes frentes han conseguido que grandes partes de los ámbitos de políticas nacionales antes más separados unos de otros se hayan fusionado en un gran ámbito público mundial todavía en expansión. Este ámbito ha sido dominado por una excesiva creencia en el valor y adecuación de los mercados sin restricciones. Las advertencias de Polanyi sobre la destrucción social que pueden acarrear los mercados no regulados es tan pertinente hoy como lo era cuando escribió La Gran Transformación en 1944.59 Hoy en día es necesario retomar su respuesta anticipada que consiste en una intervención del estado para proteger a las personas y sociedades ante los peligros que acarrea creer en la autorregulación de los mercados. Los individuos no pueden prosperar por sí solos. De hecho, no pueden funcionar solos. Al nacer, la familia les ofrece su sustento de vida. Por su parte, las familias no pueden funcionar independientemente de las sociedades. Las políticas para mejorar las normas sociales, la cohesión social y las competencias sociales son tan importantes que los gobiernos e instituciones sociales pueden actuar de manera conjunta para reducir las vulnerabilidades. Cuando los propios mercados y sistemas generan vulnerabilidades, los gobiernos e instituciones sociales deben orientar a los mercados para reducir la vulnerabilidad y ayudar a las personas cuando los mercados no puedan hacerlo.

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Las políticas solo son buenas cuando se obtienen buenos resultados. No importa lo elegantes que parezcan las políticas sobre el papel, solo son efectivas si funcionan en la práctica. Existen muchos factores que pueden afectar la dinámica político-económica y algunos de ellos, como la cohesión social o la confianza de los ciudadanos en el gobierno, se tratan en este informe. Sin embargo, más allá de estas preocupaciones concretas, es importante la calidad de la gobernanza para que las políticas sean efectivas. Todas las personas quieren que el gobierno trabaje mejor (prestando servicios de calidad, siendo menos corrupto y reforzando su compromiso con el estado de derecho). El Informe no intenta debatir estas ideas principales en profundidad, sino hacer hincapié en que son extremadamente importantes para los logros en materia de desarrollo humano. *    *     * En las últimas décadas la mayoría de países han obtenido importantes progresos en materia de desarrollo humano. No obstante, el aumento o los altos niveles de vulnerabilidad incrementan las posibilidades de que esos logros en desarrollo humano se deterioren, la necesidad de evaluar si dichos logros son seguros y sostenibles y la necesidad de identificar políticas que reduzcan la vulnerabilidad y construyan resiliencia. El capítulo 2 documenta cómo cada vez más personas están experimentando mejoras, especialmente en la última década, en diferentes aspectos del bienestar. Asimismo, señala la evidencia cada vez mayor de que se ha producido una ralentización en estos logros y se ha generado un contexto donde la incertidumbre y los riesgos aumentan. Si nos centramos en los logros, destaca la necesidad de estudiar detenidamente de quién es el bienestar que se está evaluando y dar prioridad a las personas en la formulación de políticas públicas. Para aumentar las oportunidades que tienen actualmente las personas y protegerlas en el futuro es necesario comprender las amenazas a las que se enfrentan y los factores subyacentes que conforman la vulnerabilidad.

“Los seres humanos en todo el mundo necesitan libertad y seguridad para poder desarrollar todo su potencial.” Aung San Suu Kyi

“Cualquier tonto inteligente puede hacer las cosas más grandes, más complejas y más violentas. Se necesita un toque de genio – y mucho valor – para moverse en la dirección opuesta.” Albert Einstein

2. Situación del desarrollo humano Casi todos los países han mejorado en cuanto a desarrollo humano durante las últimas décadas, y a miles de millones de personas les está yendo mucho mejor ahora. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 reveló que más de 40 países en desarrollo (lo que incluye a la mayoría de la población mundial) consiguieron mayores aumentos en el IDH de lo que se habría predicho dada su situación en 1990.1 La esperanza de vida al nacer ha aumentado debido a la reducción de la mortalidad infantil y en los menores de cinco años, a la reducción de las muertes debidas al VIH/SIDA y a la mejora de la nutrición. Los niveles educativos han subido gracias a una mayor inversión y al compromiso político. La pobreza multidimensional ha disminuido considerablemente, si bien sigue habiendo grandes diferencias entre países y regiones. No obstante, no podemos dar estos logros por sentados. Existen pruebas de que el ritmo de avance general se está ralentizando, lo cual es preocupante. También debemos hacernos una pregunta básica: ¿de quién es la prosperidad que estamos considerando? Tenemos que mirar más allá de los promedios y los umbrales de ingresos para obtener una visión más completa de cómo se distribuyen las mejoras relativas al bienestar entre los individuos, las comunidades y los países. Asimismo, tenemos que evaluar si los logros están garantizados y si el progreso es sostenible. Resumiendo, necesitamos una comprensión más profunda de la dinámica de la vulnerabilidad y la desigualdad. Los últimos logros no han seguido una trayectoria uniforme. Desde una mayor inestabilidad financiera hasta los elevados y volátiles precios de los productos básicos, pasando por desastres naturales recurrentes y un descontento social y político generalizado, la incertidumbre es una característica cada vez más común de nuestro mundo, y la interdependencia entre países se ha ampliado y acentuado. Las decisiones y los acontecimientos que tienen lugar en una parte del mundo generan eventos adversos en otra parte, especialmente a medida que los mercados se integran y las personas se comunican de forma instantánea. La transmisión internacional de estos eventos (tales como aumentos de los precios de los alimentos, crisis financieras, desastres naturales y conflictos armados) crea un ambiente de precariedad, incluso de impotencia. Los países y los individuos no llevan totalmente las riendas de sus propios destinos y, por lo tanto, son vulnerables a las decisiones o a los acontecimientos que se producen en otras partes del mundo. Por este motivo es tan importante reducir la vulnerabilidad ante amenazas sistémicas y persistentes

que puedan poner en peligro el desarrollo humano actual y futuro. Mantener y acelerar el desarrollo humano exigirá, sin duda, una mayor ambición política tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

Progreso de las personas El desarrollo humano consiste en que todos tengan las mismas oportunidades en la vida. Implica no solo ampliar las capacidades para incrementar las opciones actuales de las personas (llevar vidas sanas, productivas y seguras), sino también garantizar que estas opciones no ponen en peligro ni restringen aquellas disponibles para las futuras generaciones. El hecho de centrarse en las personas tiene implicaciones a la hora de medir el progreso y formular políticas. Requiere un marco de análisis más amplio y un reexamen de las herramientas de política disponibles. Medición y políticas están ligadas inextricablemente, ya que “lo que medimos afecta a lo que hacemos; y si nuestras mediciones son imperfectas, las decisiones se podrían distorsionar”.2

Progreso desigual y desacelerado en el desarrollo humano Desde 1990, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida importante del progreso: un índice compuesto de esperanza de vida, años de escolaridad e ingresos. El Informe de este año presenta valores de IDH relativos a 187 países. El IDH mundial es ahora de 0,702, y la mayoría de los países en desarrollo siguen avanzando, aunque el ritmo del progreso sigue siendo muy desigual (tabla 2.1). Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 37

Tabla 2.1 Índice de desarrollo humano y componentes, 2010 y 2013

Grupo o región de desarrollo humano

Índice de desarrollo humano

Esperanza de vida al nacer (años) 2010

2013

Media de años de escolaridad (años) 2010

2013

Años de escolaridad previstos (años)

Ingreso Nacional Bruto per cápita (2011 PPA en USD)

2010

2010

2013

2010

2013

2013

Desarrollo humano muy alto

0,885

0,890

79,7

80,2

11,7

11,7

16,2

16,3

38 548

40 046

Desarrollo humano alto

0,723

0,735

73,9

74,5

8,1

8,1

13,1

13,4

11 584

13 231

Desarrollo humano medio

0,601

0,614

67,1

67,9

5,5

5,5

11,3

11,7

5368

5960

Desarrollo humano bajo

0,479

0,493

58,2

59,4

4,1

4,2

8,7

9,0

2631

2904

Estados Árabes

0,675

0,682

69,7

70,2

6,2

6,3

11,7

11,8

15 281

15 817

Asia Oriental y el Pacífico

0,688

0,703

73,5

74,0

7,4

7,4

12,3

12,5

8628

10 499

Europa y Asia Central

0,726

0,738

70,7

71,3

9,6

9,7

13,3

13,6

11 280

12 415

América Latina y el Caribe

0,734

0,740

74,2

74,9

7,9

7,9

13,8

13,7

12 926

13 767

Asia Meridional

0,573

0,588

66,4

67,2

4,7

4,7

10,6

11,2

4732

5195

África Subsahariana

0,488

0,502

55,2

56,8

4,8

4,8

9,4

9,7

2935

3152

Mundo

0,693

0,702

70,3

70,8

7,7

7,7

11,9

12,2

12 808

13 723

PPA es paridad del poder adquisitivo Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

Gráfico 2.1 Si bien todas las regiones están registrando mejoras en el IDH, están apareciendo indicios de ralentización

Promedio de 2,0 crecimiento anual en el valor del Índice de Desarrollo Humano (%) 1,5

1990-2000 2000-2008 2008-2013

1,0

0,5

0,0 Estados Árabes

Nota: Grupo en función de la población para 99 países en desarrollo. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

38 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Asia Oriental y el Pacífico

Europa y Asia Central

América Latina y el Caribe

Asia Meridional

África Subsahariana

Los valores de IDH regionales más bajos corresponden a África Subsahariana (0,502) y Asia Meridional (0,588), y los más altos corresponden a América Latina y el Caribe (0,740), seguidos de cerca por Europa y Asia Central (0,738). El grupo de desarrollo humano muy elevado (medido a través del IDH) tiene un valor de 0,890, muy superior al de los grupos de desarrollo humano medio y bajo. Sin embargo, los grupos de desarrollo humano más bajo siguen convergiendo con los niveles superiores.3 Si bien todas las regiones están registrando mejoras, están apareciendo indicios de ralentización, según mide la tasa de crecimiento de los valores de IDH (gráfico 2.1).4 Aunque cuatro de las seis regiones registraron aumentos más rápidos en el periodo comprendido entre 2000 y 2008 que en la década de 1990, el progreso en todas las regiones se ralentizó en el periodo comprendido entre 2008 y 2013. Esto se advirtió especialmente en los Estados Árabes

y en América Latina y el Caribe, donde el crecimiento anual medio disminuyó aproximadamente a la mitad, al igual que en Asia. La crisis financiera y económica mundial parece haber tenido grandes repercusiones. La desaceleración es evidente en los tres componentes del IDH. El crecimiento del ingreso nacional bruto (INB) per capita ha disminuido, especialmente en los Estados Árabes y en Europa y Asia Central. Las tasas de crecimiento de la esperanza de vida al nacer han disminuido recientemente en la mayoría de las regiones – especialmente en Asia– si bien han aumentado en África Subsahariana. Desde 2008 también ha disminuido el crecimiento de años de escolaridad previstos. Los cuatro grupos de desarrollo humano han experimentado una ralentización en el crecimiento del IDH (gráfico 2.2.). De hecho, el grupo de desarrollo humano muy alto había estado progresando más lentamente incluso

Gráfico 2.2 Los cuatro grupos de desarrollo humano han experimentado una ralentización en el crecimiento del Índice de Desarrollo Humano

Promedio de 2,0 crecimiento anual del valor del Índice de Desarrollo Humano (%)

1990-2000 2000-2008 2008-2013

1,5

1,0

0,5

0,0

Desarrollo humano muy alto

Desarrollo humano alto

Desarrollo humano medio

Desarrollo humano bajo

Nota: Grupo en función de la población para 141 países desarrollados y en desarrollo. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 39

antes de la crisis mundial. Por el contrario, el grupo de desarrollo humano bajo aceleró en el periodo comprendido entre 2000 y 2008, pero el progreso se frenó posteriormente, debido en gran medida a un descenso del crecimiento de los años de escolaridad. A pesar de los logros conseguidos en la enseñanza primaria (con tasas brutas de matriculación medias del 100 por ciento), puede resultar más difícil que más alumnos pasen al nivel secundario y a otros niveles superiores. En este grupo de países, el 43 por ciento de los niños matriculados en enseñanza primaria no llega a terminarla, mientras que el promedio de las tasas brutas de matriculación es de tan solo el 39 por ciento. Conclusión: la transición de la enseñanza primaria a la secundaria y a la superior es inaceptablemente baja. Se necesitan mayores inversiones para evitar futuras vulnerabilidades. Puede hacerse un seguimiento de los movimientos entre los grupos de desarrollo humano de 141 países (gráfico 2.3).5 De los 47 países que se encontraban en el grupo de desarrollo humano bajo en 1990, 16 están ahora en el grupo

medio y 1 está en el grupo alto (China), y de los 45 países que se encontraban en el grupo de desarrollo humano medio en 1990, 29 están ahora en el grupo de desarrollo humano alto y 3 (Argentina, Croacia y Arabia Saudita) están en el grupo de desarrollo humano muy alto. Resulta impresionante que 32 países que se encontraban en el grupo de desarrollo humano alto en 1990 (casi el 90 por ciento de ellos) están ahora en el grupo de desarrollo humano muy alto. Algunos países resultados mucho mejores resultados en desarrollo humano que solo en ingresos, como ponen de manifiesto las grandes diferencias en el INB per cápita y las clasificaciones del IDH (tabla 2.2). Las elevadas diferencias positivas de categoría se observan principalmente en Asia Oriental y el Pacífico y en Europa y Asia Central, mientras que las diferencias negativas predominan en los Estados Árabes y África Subsahariana. Los países con diferencias positivas tienden a tener un valor de IDH más elevado, y la mayoría han pasado a un grupo de desarrollo humano más elevado. También tienen menos desigualdad y una

Gráfico 2.3 Progreso a grupos de desarrollo humano más elevado desde 1990

Número de países 12 Desarrollo humano muy alto

47 Desarrollo humano muy alto

37 Desarrollo humano alto

35 Desarrollo humano alto

45 Desarrollo humano medio

29 Desarrollo humano medio

47 Desarrollo humano bajo

30 Desarrollo humano bajo 1990

2013

Nota: Los grupos de desarrollo humano se definen utilizando los valores límite de 2013. Los datos corresponden a 141 países desarrollados y en desarrollo. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

40 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

menor proporción de personas pobres y casi pobres. Por lo general, empezaron con una desigualdad bastante baja y la redujeron más, en parte a través de grandes inversiones en la salud y la educación de las personas, así como invirtiendo en protección social. La mejora del acceso a los servicios de salud ha hecho descender la mortalidad materna e infantil y, de forma más generalizada, ha mejorado la calidad de vida. El aumento de la tasa de alfabetización y el desarrollo de aptitudes ha sido crucial para estimular las capacidades de las personas, así como su empleabilidad y productividad. Las medidas de protección social, tales como programas de transferencia de efectivo y otras formas de apoyo a los ingresos, han estado protegiendo a los más vulnerables frente a las crisis. Todos estos aspectos son fundamentales para potenciar el desarrollo humano.6

Desigualdad persistente en el desarrollo humano Uno de los principales factores que frenan el desarrollo es la desigualdad profunda y crónica, que restringe las opciones y erosiona la estructura social. En el mundo sigue habiendo grandes disparidades en cuanto a ingresos, riqueza, educación, salud y otras dimensiones del desarrollo humano, que acrecientan la vulnerabilidad de los grupos marginados y socavan su capacidad para recuperarse de los acontecimientos adversos. Las personas agrupadas en el nivel más bajo de la distribución socioeconómica no se encuentran ahí aleatoriamente. Carecen de las capacidades suficientes para poder llevar una vida plena, y normalmente son las más vulnerables a los riesgos sanitarios, las catástrofes ecológicas y las crisis económicas. El Informe sobre Desarrollo Humano 2010 introdujo el IDH ajustado por la Desigualdad, una medida de la desigualdad que tiene en cuenta cómo se distribuye el progreso de cada país en las tres dimensiones del IDH: esperanza de vida, años de escolaridad e ingresos.7 Va más allá de las medidas tradicionales de la desigualdad (basadas en los ingresos) para tener en cuenta las disparidades en la educación y la salud. Aquí se recoge la pérdida de valor del IDH debida a la desigualdad, que mide la diferencia entre el IDH y el IDH ajustado por la Desigualdad en términos porcentuales. De acuerdo con datos

Tabla 2.2 Diferencias positivas más elevadas entre la posición según ingreso nacional bruto per cápita y la posición según el Índice de Desarrollo Humano por grupo de desarrollo humano, 2013 Posición según el ingreso nacional bruto per cápita

Posición según el Índice de Desarrollo Humano

Diferencia

Desarrollo humano muy alto Nueva Zelanda

30

7

23

Australia

20

2

18

República de Corea

33

15

18

Irlanda

28

11

17

Polonia

51

35

16

Georgia

116

79

37

Sri Lanka

103

73

30

Tonga

127

100

27

Fiji

114

88

26

Ucrania

109

83

26

Samoa

134

106

28

Tayikistán

157

133

24

Estado de Palestina

129

107

22

Vanuatu

153

131

22

Kiribati

154

133

21

Ruanda

171

151

20

Madagascar

174

155

19

Zimbabue

175

156

19

Islas Salomón

172

157

15

Nepalb

158

145

13

Desarrollo humano alto

Desarrollo humano medio

a

Desarrollo humano bajo

a. Kirguistán, un país de desarrollo humano medio, también tiene una diferencia de posición de 21. b. Kenia y el Togo, países de desarrollo humano bajo, también tienen una diferencia de posición de 13. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano (basados en la tabla 1 del Anexo estadístico).

correspondientes a 94 países en desarrollo, la pérdida media debida a la desigualdad se ha reducido en la mayoría de las regiones, a excepción de Asia Oriental y el Pacífico (gráfico 2.4). La mayor pérdida la sufre África Subsahariana (34 por ciento), seguida por Asia Meridional (29 por ciento), los Estados Árabes (26 por ciento) y América Latina y el Caribe (25 por ciento). La menor pérdida se observa en Europa y Asia Central (13 por ciento). Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 41

Gráfico 2.4 La pérdida media en el Índice de Desarrollo Humano debida a la desigualdad se ha reducido en la mayoría de las regiones Informe sobre Desarrollo Humano de 2010 Informe sobre Desarrollo Humano de 2014 Estados Árabes

Estados Árabes

Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central América Latina y el Caribe

Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central América Latina y el Caribe

Asia Meridional

Asia Meridional

África Subsahariana

África Subsahariana 0

10

20

30

40

50

0

10

20

Pérdidas debidas a la desigualdad (%)

Estados Árabes

Estados Árabes

Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central América Latina y el Caribe

Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central América Latina y el Caribe

Asia Meridional

Asia Meridional

África Subsahariana

África Subsahariana 0

10

20

30

40

30

40

50

Desigualdad en la educación (%)

50

0

Desigualdad en la salud (%)

10

20

30

40

50

Desigualdad de ingresos (%)

Nota: El Informe sobre Desarrollo Humano 2010 refleja la desigualdad en el periodo comprendido entre 2000 y 2010, y el Informe sobre Desarrollo Humano 2014 refleja la desigualdad en el periodo comprendido entre 2003 y 2013. Grupo en función de la población para 94 países en desarrollo. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

Tabla 2.3 Países con aumento o descenso de la desigualdad de los ingresos por región, 1990-2012

Región

Aumento de la desigualdad

Descenso de la desigualdad

Ninguna tendenciaa

Total

África

13

19

3

35

Asia

18

10

3

31

4

14

2

20

Europa, América del Norte, Oceanía y el Japón

30

8

6

44

Total

65

51

14

130

Porcentaje de países

50,0

39,2

10,8

100,0

Porcentaje de población total

70,6

25,3

4,1

100,0

América Latina y el Caribe

a. La desigualdad se mantuvo relativamente constante o fluctuó sin una tendencia ascendente o descendente clara durante el período. Fuente: ONU DAES 2013b.

42 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Entre los componentes del IDH, la desigualdad media fue del 19 por ciento para la salud (lo que supone una reducción con respecto al 23 por ciento de 2010), del 27 por ciento para la educación (aproximadamente igual que en 2010) y del 23 por ciento para los ingresos (lo que supone un aumento con respecto al 21 por ciento de 2010). Para la salud, la desigualdad más elevada se produjo en África Subsahariana (37 por ciento), seguida por Asia Meridional (25 por ciento). No obstante, ambas regiones han logrado importantes progresos, posiblemente debido a las campañas de vacunación y a la mejora de la nutrición, que han reducido enormemente la mortalidad de niños menores de cinco años. Para la educación, los niveles más elevados de desigualdad se dieron en Asia Meridional (42 por ciento), los Estados

Árabes (41 por ciento) y África Subsahariana (37 por ciento). El progreso a la hora de reducir las disparidades en la educación ha sido limitado, excepto en Europa y Asia Central.8 En lo que respecta a los ingresos, la mayor desigualdad se observa en América Latina y el Caribe (36 por ciento), seguida por África Subsahariana (28 por ciento). La desigualdad de los ingresos se redujo en América Latina y el Caribe, aunque parece haber aumentado en África Meridional y África Subsahariana. En conjunto, la reducción de la desigualdad en el IDH ha sido impulsada principalmente por la salud, ya que la desigualdad de los ingresos parece haber aumentado en varias regiones y la desigualdad en la educación se ha mantenido constante en general. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 reveló una relación negativa entre la desigualdad y el desarrollo humano.9 La desigualdad aminora el ritmo del desarrollo humano y puede incluso detenerlo. Aunque la desigualdad general en el IDH se ha reducido recientemente, no es suficiente para compensar las crecientes disparidades en los ingresos con los progresos en materia de salud y la educación. Para abordar la vulnerabilidad y mantener los logros recientes, es esencial reducir la desigualdad en todas las dimensiones del desarrollo humano. Si bien las disparidades en los ingresos entre los países han ido disminuyendo durante los 20 últimos años a medida que las economías emergentes acortaban distancias con los países desarrollados, la desigualdad en el seno de muchos países de todo el mundo ha aumentado (tabla 2.3).10 Esto es especialmente evidente en las regiones más desarrolladas, como Europa Oriental, y en Asia. En los casos en los que ha reducido la desigualdad, en particular en América Latina y el Caribe, se ha debido principalmente a la expansión de la educación y a las transferencias públicas a los pobres.11 Estas dos tendencias (descenso de la desigualdad de los ingresos entre los países y aumento de la desigualdad en el seno de los países) prácticamente se anulan mutuamente, lo que sugiere que la desigualdad de los ingresos a nivel mundial (entre los ciudadanos del mundo) se mantiene persistentemente elevada.12 Se estima que los dos tercios más pobres de la población mundial reciben menos del 13 por ciento de

los ingresos mundiales, mientras que el 1 por ciento más rico acumula casi el 15 por ciento.13 Más allá de los ingresos, aproximadamente la mitad de la riqueza del mundo está en manos del 1 por ciento más rico de la población, poseyendo las 85 personas más ricas, en conjunto, la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial.14 Probablemente la globalización, el progreso tecnológico, la desregulación de los mercados laborales y las políticas macroeconómicas desacertadas crean y mantienen esas grandes diferencias en los ingresos y la riqueza. Afrontar la desigualdad es importante para reducir la vulnerabilidad y mantener el progreso. El aumento de la desigualdad de los ingresos en los países desarrollados y en desarrollo se ha asociado a una mayor volatilidad económica y a un progreso más lento en el desarrollo humano.15 Una desigualdad alta y persistente también dificulta más la labor de reducción de la pobreza. Los datos sugieren que un aumento del 1 por ciento en los ingresos nacionales reduce la pobreza económica un 4,3 por ciento en las sociedades más igualitarias, pero tan solo un 0,6 por ciento en las menos igualitarias.16 La desigualdad afecta no solo a aquellos que se encuentran en el extremo más pobre de la distribución, sino a la sociedad en su conjunto, ya que pone en peligro la cohesión social y dificulta la movilidad social, avivando las tensiones sociales que pueden dar lugar a disturbios e inestabilidad política. Las grandes disparidades en los ingresos pueden incluso debilitar los valores democráticos, si las personas ricas influyen en los programas políticos (por ejemplo, asegurando reducciones impuestos para quienes tienen los mayores ingresos y haciendo recortes en los servicios sociales) o intentan condicionar las percepciones sociales (a través de los medios de comunicación).

La desigualdad afecta no solo a aquellos que se encuentran en el extremo más pobre de la distribución, sino a la sociedad en su conjunto, ya que pone en peligro la cohesión social y dificulta la movilidad social, avivando las tensiones sociales que pueden dar lugar a disturbios e inestabilidad política.

Repaso del progreso económico La situación económica y el desempeño de un país pueden parecer mucho menos impresionantes cuando se ajustan con respecto a la distribución de ingresos. El INB per cápita es superior en los Estados Unidos que en el Canadá, pero sucede lo contrario para el INB ajustado por la Desigualdad per cápita. Los ajustes en el INB per cápita de Botsuana, Brasil y Chile también son considerables debido a la elevada desigualdad (gráfico 2.5). Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 43

Gráfico 2.5 La situación económica y el desempeño de un país pueden parecer mucho menos impresionantes cuando se ajustan con respecto a la distribución de ingresos INB per cápita ajustado por la desigualdad INB per cápita

Paraguay Ucrania Tailandia Brasil Botsuana Uruguay Turquía Chile Portugal Canadá Estados Unidos 0

10.000

20.000

30.000

40.000

50.000

60.000

Dólares EE.UU. Nota: El INB per cápita ajustado para la Desigualdad utiliza el índice de Atkinson. Los datos corresponden a 2013. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

El desempeño del Reino Unido también es menos impresionante después de ajustarlo por la desigualdad. En la década de 1980, los ingresos familiares medios crecieron un 3,2 por ciento al año, pero al ajustar el crecimiento con el coeficiente de Gini este crecimiento se redujo a tan solo el 2,1 por ciento.17 Es similar al crecimiento ajustado del 2 por ciento en la década de 1990, una década deslucida. Durante el periodo comprendido entre 1961 y 2010, el ajuste reduce el promedio de crecimiento anual de los ingresos familiares medios del 1,9 por ciento al 1,5 por ciento aproximadamente. Otra forma de evaluar el progreso es hacer un seguimiento del crecimiento del consumo para el 40 por ciento más pobre de la población. Algunos países han obtenido buenos resultados con esta medida. En Bolivia, Brasil y Camboya, el crecimiento del consumo para el 40 por ciento más pobre ha sido más rápido que para la población en su conjunto (gráfico 2.6). Sin embargo, en los países en los que la desigualdad 44 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

ha sido elevada o ha aumentado (tales como China, Malasia y Uganda), el crecimiento del consumo para quienes se encuentran en el extremo más pobre de la distribución ha sido más lento que para la población en su conjunto.

Desigualdad basada en el género Las mujeres sufren muchos tipos de desventajas y discriminación en los ámbitos de la salud, la educación y el empleo. Para poner de relieve estas disparidades, este Informe presenta valores de IDH separados para mujeres y hombres correspondientes a 148 países. En todo el mundo, el valor de IDH medio para las mujeres es aproximadamente un 8 por ciento más bajo que el valor de IDH para los hombres. Entre las regiones, la mayor diferencia se observa en Asia Meridional (17 por ciento). La diferencia es pequeña (3 por ciento) en el grupo de desarrollo humano muy alto, pero en el grupo de desarrollo humano bajo es del 17 por ciento

Gráfico 2.6 En los países en los que la desigualdad ha sido elevada o ha aumentado, el crecimiento del consumo para el 40 por ciento más pobre de la población ha sido más lento que para la población en su conjunto

Aumento en el consumo para el 40% más pobre, 2005-2010 (%) 12

El aumento en el consumo es positivo y más rapido para el 40% más pobre que para la poblacion en su conjunto

Malasia

8 Camboya Bolivia

Uganda

China

Brasil

4 Filipinas Egipto

0

El aumento en el consumo es positivo pero más lento para el 40% mas pobre que para la poblacion en su conjunto

-4 -4

0

4

8

12

Aumento del consumo para la población en su conjunto, 2005-2010 (%)

Fuente: Narayan, Saavedra-Chanduvi y Tiwari 2013.

aproximadamente. Eslovaquia ha conseguido la paridad de los géneros, mientras que los valores de IDH para las mujeres son algo más elevados que para los hombres en 15 países (véase la tabla 3 en el Anexo estadístico). El Índice de Desigualdad de Género de 149 países revela en qué medida la desigualdad basada en el género afecta a los logros nacionales en materia de salud reproductiva, empoderamiento y participación en el mercado laboral. A diferencia del IDH, un Índice de Desigualdad de Género más elevado indica un pobre desempeño. Los valores oscilan entre una media de 0,317 para Europa y Asia Central y 0,575 para África Subsahariana, y entre una media de 0,197 para el grupo de desarrollo humano muy alto y 0,586 para el grupo de desarrollo humano bajo. Eslovenia supera a todos los demás

países (0,021), mientras que Yemen tiene el valor más elevado (0,733). A nivel mundial, las mujeres están en desventaja en cuanto a representación política nacional. En promedio, ocupan el 21 por ciento de los escaños en los parlamentos nacionales. En América Latina y el Caribe su situación es mejor, con aproximadamente el 25 por ciento de los escaños. En los parlamentos de los Estados Árabes ocupan menos del 14 por ciento de los escaños. Las deficiencias de los servicios de salud reproductiva contribuyen en gran medida a la desigualdad basada en el género, especialmente en los países en desarrollo. Por ejemplo, la tasa de mortalidad materna es de 474 por 100.000 niños nacidos vivos en África Subsahariana. Las muertes maternas naturales afectan gravemente a los bebés y a sus hermanos mayores, pues se quedan sin atención materna y podrían verse Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 45

CUADRO 2.1 Análisis del ingreso disponible Los niveles de vida material pueden monitorearse mejor, especialmente durante las crisis económicas, midiendo los ingresos familiares y el consumo en lugar del PIB (véase el gráfico). Por ejemplo, mientras que el PIB sufrió un brusco descenso (un 5,7 por ciento) en la zona del euro en 2008 y 2009, el ingreso familiar disponible se mantuvo en los niveles anteriores a la crisis. Esto se puede atribuir, al menos en parte, a los mecanismos de estabilización automáticos de la protección social y a las medidas discrecionales Gráfico del cuadro

que protegieron a los ingresos familiares en los primeros años de la crisis. Igualmente, el ingreso familiar disponible subió con menos rapidez que el PIB en el periodo previo a la crisis hasta 2007. Alejarse de las medidas normalizadas del ingreso puede cambiar la perspectiva del progreso económico y social. No obstante, el ingreso disponible también presenta inconvenientes, porque supone que los regímenes fiscales y los beneficios sociales son comparables entre los países.

Mientras que el PIB sufrió un brusco descenso en la zona del euro en 2008 y 2009, el ingreso familiar disponible se mantuvo en los niveles anteriores a la crisis

Índice: 125 1999 T1 = 100

PIB Ingresos familiares disponibles

120

115

110

105

100 2000

2002

2004

2006

2008

2010

2012

Nota: El ingreso familiar disponible se calcula en términos reales utilizando el deflactor para los gastos de consumo familiar final ajustado para tener en cuenta las variaciones estacionales. El PIB se mide en términos reales utilizando el deflactor del PIB. Fuente: Atkinson 2013.

atrapados en un nivel desarrollo humano bajo a lo largo de toda su vida. Los nacimientos entre las adolescentes también podrían dar lugar al debilitamiento de los resultados de desarrollo humano para madres jóvenes y sus bebés. En África Subsahariana hay 110 nacimientos por 1.000 adolescentes de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años. Los déficits en la educación también son considerables. En promedio, el 60 por ciento de las mujeres de 25 años en adelante tienen al menos algún grado de educación secundaria, 46 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

en comparación con el 67 por ciento de los hombres. La diferencia es especialmente grande en el grupo de desarrollo humano bajo (15 por ciento frente a 29 por ciento), y Asia Meridional presenta la mayor brecha entre los géneros en materia de educación (15 puntos porcentuales). El grupo de desarrollo humano muy alto casi ha alcanzado la paridad entre los géneros en este nivel (alrededor del 86 por ciento frente al 88 por ciento). Las mujeres también están rezagadas con respecto a los hombres en materia de participación

en el mercado laboral (51 por ciento frente a 77 por ciento). La situación es menos prometedora para las mujeres en los Estados Árabes, donde el 25 por ciento de las mujeres en edad laboral participa en el mercado laboral, frente al 73 por ciento de los hombres. Las tasas de participación en la fuerza de trabajo tienden a ser superiores entre las mujeres de África Subsahariana, porque con frecuencia se ven obligadas a ganarse la vida a duras penas en el sector informal.

Pobreza Las medidas típicas de la pobreza se basan en los ingresos o en el consumo, que registran importantes dimensiones de privación, pero ofrecen solo una perspectiva parcial. Las personas pueden sufrir privaciones de muchas cosas aparte de los ingresos. Pueden tener una mala salud y una mala alimentación, una educación deficiente y escasas aptitudes, medios de vida inadecuados y condiciones de vivienda precarias, y pueden sufrir exclusión social. Algunos de estos aspectos más amplios de la pobreza se recogen en el concepto de la pobreza multidimensional. En 104 países en desarrollo, 1.200 millones de personas tenían unos ingresos diarios de 1,25 USD o menos.18 Sin embargo, el recuento de la pobreza multidimensional para 91 países en desarrollo se estimó en 1.500 millones de personas, según se midió a través del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).19 De acuerdo con el IPM, que se introdujo en el Informe sobre Desarrollo Humano 2010 para medir las privaciones en las tres dimensiones del IDH (esperanza de vida, educación y nivel de vida), 2.200 millones de personas viven con dos o más privaciones (de 10). El IPM no mide únicamente la proporción de personas que sufren privaciones, sino también la intensidad de la privación para cada hogar pobre, ofreciendo una perspectiva más completa (véase el capítulo 3). La proporción de personas que sufren pobreza multidimensional suele ser superior a la proporción de personas que viven con menos de 1,25 USD al día. En Camboya, el 47 por ciento de la población sufría pobreza multidimensional en 2010, pero tan solo el 19 por ciento vivía con menos de 1,25 USD al día. Sin embargo, en el Brasil y en Indonesia la pobreza económica es superior. Además, mientras que en muchos países se han reducido tanto la

Gráfico 2.7 Mientras que en muchos países se ha reducido tanto la pobreza multidimensional como la de ingresos durante el periodo comprendido entre 2005 y 2012, el ritmo de progreso varía mucho Incidencia de la pobreza multidimensional (IPM) Incidencia de la pobreza económica (1,25 dólares diarios) Brasil Camboya Indonesia México Níger Perú 0

10

20

30

40

50

Reducción de la pobreza (%) Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

pobreza multidimensional como la económica, el ritmo de progreso varía mucho (gráfico 2.7). La pobreza multidimensional se redujo más rápido que la pobreza de ingresos en Indonesia, mientras que en el Perú sucedió lo contrario.

Empleo vulnerable y estancamiento de los salarios Es improbable que un crecimiento económico que no genera suficiente empleo decente impulse el desarrollo humano. El Informe sobre Desarrollo Humano 1993 llamaba la atención sobre el crecimiento sin empleo, cuando la producción aumenta pero el empleo se queda muy a la zaga.20 El problema parece haber reaparecido. El desempleo aumentó considerablemente después de la crisis de 2008. Un análisis de 65 países mostró que, en más de dos tercios de ellos, la tasa de empleo no había recuperado el nivel anterior a la crisis a finales de 2012. En algunos, como Irlanda y España, la tasa de desempleo a largo plazo subió al menos 20 puntos porcentuales durante el periodo comprendido entre 2007 y 2012.21 Actualmente hay alrededor de 200 millones de personas desempleadas en el mundo. Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 47

A pesar del fuerte crecimiento de la productividad, los salarios reales han estado bastante estancados. Entre 2000 y 2011, los salarios reales aumentaron solo un 5 por ciento en las economías desarrolladas y un 15 por ciento en América Latina y el Caribe, y se redujeron en Oriente Medio. En Asia, no obstante, crecieron un 94 por ciento, lo que resulta extraordinario. Por consiguiente, el porcentaje de INB correspondiente a la mano de obra ha disminuido en muchas partes del mundo. Para 16 países desarrollados con datos, el porcentaje medio de la mano de obra cayó de aproximadamente el 75 por ciento del INB a mediados de la década de 1970 a aproximadamente el 65 por ciento en los años anteriores a la crisis económica y financiera mundial.22 Los trabajos decentes y bien pagados son esenciales para mejorar el nivel de vida. Incluso con las mejoras recientes, el porcentaje de trabajadores en situación de empleo vulnerable sigue siendo muy alto en África Subsahariana y Asia Meridional; alrededor del 77 por ciento del empleo total (tabla 2.4). Casi la mitad de la población trabajadora del mundo sigue encontrándose en una situación de empleo vulnerable, atrapada en trabajos inseguros y mal pagados. Los altos índices de pobreza

entre los trabajadores sugieren que los ingresos de la mano de obra siguen estando por debajo del nivel necesario para garantizar un nivel de vida decente. Puede que el progreso haya sido impresionante en varias regiones, pero el 40 por ciento de los trabajadores de África Subsahariana y el 24 por ciento de los trabajadores de Asia Meridional sigue viviendo en hogares en los que se gana menos de 1,25 USD al día por persona. El empleo también se ha vuelto más precario en varios países desarrollados, habiendo muchos más trabajadores con contratos temporales y a tiempo parcial, y el estancamiento de los salarios reales ha dificultado la consecución de mejoras en el nivel de vida. En la mayoría de los países en desarrollo el empleo vulnerable sigue siendo la norma. El empleo asalariado en el sector formal está al alcance de tan solo unos pocos, mientras que la mayoría de la población tiene trabajos no remunerados o por cuenta propia (como agricultura de subsistencia y venta ambulante), que con frecuencia se asocian a una mayor vulnerabilidad a las crisis (capítulos 3 y 4). Unos malos resultados en materia de empleo generan efectos económicos adversos, pero también pueden dar lugar a la pérdida de las capacidades adquiridas (como aptitudes y

Tabla 2.4 Empleo vulnerable y pobreza entre los trabajadores, 2010 y 2012 Empleo vulnerablea (% del empleo total)

Trabajadores pobresb (% del empleo total)

2010

2012

2010

2012

53,1

49,2

26,6

12,3

Economías desarrolladas y Unión Europea

11,2

10,1

..

..

Otros países de Europa y Comunidad de Estados Independientes

23,8

19,7

5,0

1,7

Asia Oriental

58,4

48,9

31,2

5,6

Asia Sudoriental y el Pacífico

65,2

61,1

33,7

11,7

Sur de Asia

81,3

76,9

43,9

24,4

Latinoamérica y el Caribe

35,8

31,5

7,8

3,5

Oriente Medio

33,5

27,0

1,4

1,8

África Septentrional

42,1

41,4

9,5

6,4

África Subsahariana

81,8

77,2

56,7

40,1

Mundo

c

a. Suma de trabajadores por cuenta propia y trabajadores familiares auxiliares. b. Personas empleadas que ganan menos de 1,25 USD al día. c. Hace referencia a los países de Europa Central y Sudoriental no pertenecientes a la Unión Europea. Fuente: OIT 2013d.

48 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

estado de salud), limitar las opciones y las libertades, afectar al bienestar psicológico de los individuos y avivar el descontento social. Es necesario alinear un marco de política pública centrado en el ser humano con las políticas macroeconómicas y estructurales, las intervenciones en el mercado laboral y la protección social. Estas políticas deberían destinarse a estimular un crecimiento económico inclusivo, a crear empleo decente y productivo y a proporcionar servicios sociales básicos y protección social, prestando al mismo tiempo especial atención a la equidad y la sostenibilidad. Los complejos problemas a los que se enfrentan las sociedades modernas requieren un planteamiento nuevo de los tipos de políticas que pueden crear sinergias para impulsar y mantener el desarrollo humano (cuadro 2.2).

Garantía y sostenibilidad del desarrollo humano A lo largo de los años se ha debatido mucho qué significa la sostenibilidad y qué medidas pueden hacer un seguimiento del progreso sostenible, o la ausencia del mismo. En 2012 la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río adoptó una visión amplia considerando que el progreso sostenible debe cubrir las tres dimensiones que afectan a las oportunidades de vida de las personas: social, económica y ambiental. Proteger el medio ambiente puede considerarse algo bueno en sí mismo, pero Amartya Sen y otros han argumentado que resulta más fructífero centrarse en la sostenibilidad de las personas y sus oportunidades.23 Los seres humanos siempre han dependido de la generosidad y

CUADRO 2.2 Macroeconomía y austeridad En los años previos a la crisis financiera mundial, las finanzas públicas de la mayoría de los países desarrollados se encontraban en una situación bastante buena. Los déficits públicos estaban disminuyendo y la deuda se mantenía estable o se estaba reduciendo. Entonces, la recesión económica puso en marcha mecanismos de estabilización automática tales como las prestaciones por desempleo, y se tuvo que recurrir a paquetes de medidas de estímulo fiscal que contribuyeron a aumentar el gasto público. Algunos gobiernos asumieron la responsabilidad de las enormes deudas del sector privado, especialmente de los bancos en crisis. Los ingresos tributarios menguaron durante el declive. La combinación de la tendencia de aumento de la deuda y la tendencia de caída del PIB aumentó repentinamente los déficits fiscales y las relaciones entre la deuda pública y el PIB. A pesar de la aparición de los primeros indicios de una recuperación económica, en parte gracias a las políticas fiscales anticíclicas, muchos gobiernos (especialmente los de Europa) centraron rápidamente su atención política en las medidas de austeridad. Los programas de austeridad han contribuido, entre otras cosas, a que se produzca una caída drástica de la inversión pública en Europa. Entre 2008 y 2012, la formación bruta de cápital fijo público cayó un 65 por ciento en Irlanda, un 60 por ciento en Grecia y España, un 40 por ciento en Portugal y un 24 por ciento en Italia. En general, la inversión pública en la zona del euro (17 países) bajó de 251.000 millones de euros en 2009 a 201.000 millones de euros en 2012, una reducción nominal del 20 por ciento. Esto ocurrió después de una tendencia decreciente constante de la inversión procedente del PIB desde la década de 1970. Los recortes presupuestarios también están afectando a la prestación de servicios públicos. Entre 2009 y 2011, el gasto en sanidad disminuyó en un tercio de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), incluidos Grecia, Irlanda, Portugal y el Reino Unido. ¿Los resultados? Menor gasto en programas de prevención, reducciones en la prestación de

servicios sanitarios, aumento de los pagos directos del propio bolsillo y recortes salariales en los hospitales. La crisis también invirtió la tendencia a largo plazo del aumento de la inversión en educación. Entre 2011 y 2012, 15 países de la OCDE recortaron sus presupuestos de educación. Esta atención desproporcionada a la deuda y al gasto público desvía la atención de una cuestión más profunda y fundamental: cómo conseguir un crecimiento inclusivo y sostenible a largo plazo. La austeridad crea un círculo vicioso. Los recortes en el gasto público que propicia el crecimiento (tales como inversión de cápital y gasto social) debilitan la base impositiva y aumentan la necesidad de asistencia social, agravan los déficits fiscales y la deuda y conducen a más medidas de austeridad. Los recortes también socavan el desarrollo humano futuro y crean el riesgo de que se anulen los logros que se han conseguido con tanto esfuerzo. Es probable que hagan aumentar la desigualdad, que en sí es un obstáculo para el crecimiento sostenible y aumenta el riesgo de crisis económicas y financieras. La política macroeconómica es importante para el desarrollo humano. Influye en la cantidad y la calidad del empleo, el nivel de protección social y la prestación de servicios públicos. Hay cada vez más pruebas de que las políticas macroeconómicas actuales (especialmente en los países desarrollados) fomentan la volatilidad en la producción y los tipos de cambio, aumentan la desigualdad y debilitan así el desarrollo humano. Esto se debe en gran medida a que se presta una atención excesiva a la estabilidad de los precios y a la deficiente sincronización de las políticas de austeridad, lo que empeora los problemas de la deuda pública y privada y hace poco para sentar las bases de la recuperación económica. Es el momento de revaluar las razones que motivan las medidas de austeridad y reajustar los esfuerzos de la política pública para promover las inversiones con el fin de lograr un crecimiento sostenible a largo plazo.

Fuente: EC 2013a,b; Berg y Ostry 2011a; Kumhof y Rancière 2010; Karanikolos et al. 2013; Nayyar 2012; OECD 2013c,e; Välilä y Mehrotra 2005.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 49

la resiliencia del mundo natural. Sin embargo, es evidente que el futuro es precario, incrementándose así las vulnerabilidades de las personas. La degradación del medio ambiente y el cambio climático amenazan a la supervivencia a largo plazo de la humanidad. El reto del progreso sostenible consiste pues en asegurar que las opciones y las capacidades presentes no ponen en peligro las opciones y las libertades disponibles para las futuras generaciones.24 Aunque se puede hacer un seguimiento de la sostenibilidad a través del ahorro neto ajustado y la huella ecológica, estas medidas no reflejan adecuadamente la naturaleza dinámica de las opciones de que disponen las personas. Un aspecto importante de este planteamiento es que, además de requerir más atención hacia las tensiones que existen entre las opciones presentes y futuras, también destaca la necesidad de proteger los logros en cuanto a desarrollo humano frente a las crisis y los acontecimientos adversos. Los Informes sobre Desarrollo Humano de 2011 y 2013 argumentaban que los desastres ambientales no solo podían ralentizar el desarrollo humano, sino incluso hacerlo retroceder. El cambio climático podría convertirse en el mayor obstáculo individual para las ambiciones con respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda Post-2015.25 Las amenazas ambientales ponen de relieve las posibles compensaciones (trade-offs) entre el bienestar de las generaciones actuales y las futuras. Si el consumo actual supera los límites impuestos por nuestros límites planetarios, las opciones de las generaciones futuras y actuales se verán gravemente comprometidas.26 Si un país o una comunidad está o no siguiendo una vía de desarrollo sostenible depende de su posición con respecto a los umbrales locales y globales. Un umbral local hace referencia a los recursos disponibles dentro de las fronteras de un país, mientras que un umbral global adopta una perspectiva más amplia considerando los límites planetarios. Por ejemplo, el consumo que hace un país de un recurso natural puede encontrarse dentro de su umbral local (debido a la abundancia del recurso dentro de sus fronteras), pero su consumo per cápita puede sobrepasar el umbral global. Sobrepasar estos umbrales puede acarrear consecuencias perjudiciales dentro y fuera de las fronteras, por lo 50 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

que es importante estudiar cómo equilibrar estos umbrales locales y globales. El principio universalista ofrece un buen punto de partida para combinar la equidad en el uso de los recursos naturales y otros recursos de generación en generación. La ciencia ofrece una idea de los umbrales globales para recursos específicos, mientras que la justicia social exige que todos tengan el mismo derecho a los recursos disponibles para que las generaciones actuales puedan utilizarlos. Esto nos permite identificar países que siguen vías de desarrollo no sostenible, especialmente en determinados indicadores ambientales. Aunque el medio ambiente es una dimensión fundamental que afecta a las opciones de las generaciones actuales y futuras, no es la única. Los factores económicos, sociales y políticos también amplían o restringen las opciones. No obstante, unos umbrales de sostenibilidad ambiental global bastante bien establecidos permiten realizar evaluaciones más formales. Muchos países, especialmente aquellos que se encuentran en los grupos de desarrollo humano alto, van ahora por el camino del desarrollo no sostenible.27 De los 140 países para los que se tienen datos, 82 presentan huellas ecológicas por encima de la capacidad máxima global. Por lo tanto, la huella mundial per cápita es muy superior al umbral de sostenibilidad global. De 185 países, 90 presentan emisiones de dióxido de carbono que superan el umbral global, y sus emisiones son lo suficientemente grandes para elevar las emisiones globales per cápita por encima de la sostenibilidad global. De 172 países para los que se tienen datos, en 49 el consumo de agua potable también supera el umbral global. En conjunto, la correlación es positiva entre los logros de IDH más elevados y las emisiones y huellas ecológicas no sostenibles, mientras que el consumo de agua es insostenible en los países en desarrollo y desarrollados.28 La huella ecológica de consumo del mundo actualmente es superior a su biocapacidad total, esto es, la capacidad de la biosfera para cubrir la demanda humana de consumo material y eliminación de desechos (gráfico 2.8). El grupo de desarrollo humano muy alto, concretamente, tiene un déficit ecológico muy grande, ya que su huella ecológica es casi dos veces superior a la biocapacidad disponible.

Si bien el desarrollo humano requiere expandir las opciones de que disponen actualmente las personas, en aras de la equidad entre generaciones también es importante considerar las repercusiones que esto tendrá en las opciones de las generaciones futuras. El desarrollo humano no debería lograrse a costa de las generaciones futuras. Para garantizar y mantener el desarrollo humano y evitar dramáticas consecuencias a nivel local y mundial, es crucial iniciar de inmediato una acción audaz en materia de sostenibilidad ambiental.

Gráfico 2.8 La huella ecológica de consumo del mundo actualmente es superior a su biocapacidad total (hectáreas globales per cápita)

Hectáreas globales per cápita

Media

Biocapacidad Huella ecológica

6

Desarrollo humano bajo

3

Desarrollo humano muy alto

Amenazas globales al desarrollo humano Las crisis económicas, sociales y ambientales tienen una importante repercusión en las vidas de las personas y suponen un reto clave para mantener y potenciar el desarrollo humano. Los cambios impredecibles en las condiciones del mercado, el medio ambiente y las percepciones sociales pueden tener dramáticos efectos desestabilizadores, limitando las opciones actuales y futuras de los individuos y los hogares y dificultando el progreso de sociedades enteras. Por ejemplo, las fuertes fluctuaciones en los precios y la actividad económica (como se vio en la crisis económica y financiera mundial de 2007 y 2008 y la creciente volatilidad de los precios de los productos básicos desde 2007) ponen en peligro los medios de vida de las personas y la cohesión social, creando al mismo tiempo un clima de incertidumbre que afecta a la toma de decisiones y la asunción de riesgos. En los últimos años, los precios de los activos financieros, los precios de los productos básicos y los flujos de cápital han sido especialmente volátiles.29 Además, la inestabilidad social y política estalló de África Septentrional a América Latina, incluso en países en los que había niveles de vida buenos o que estaban experimentando una rápida mejora. Si bien no de forma completa o exhaustiva, en el resto de este capítulo se analizan cuatro amenazas globales interconectadas que pueden aumentar la vulnerabilidad y destruir el progreso en el desarrollo humano: inestabilidad financiera, volatilidad de los precios de los alimentos, desastres naturales y conflictos violentos.

Desarrollo humano alto

Desarrollo humano medio

Nota: Datos para 2010. Fuente: Global Footprint Network 2014 y cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarollo Humano.

Inestabilidad financiera Durante las últimas décadas el mundo ha sufrido crisis financieras más profundas y más frecuentes que se han extendido con rapidez a otros sectores económicos, creando incertidumbre, afectando a los medios de vida y poniendo en peligro la estabilidad social. En la crisis más reciente, el desempleo mundial aumentó casi 30 millones entre 2007 y 2009, y las estimaciones de desempleo actuales siguen muy por encima de los niveles anteriores a la crisis.30 Las crisis económicas pueden tener consecuencias negativas a largo plazo, especialmente si inician un círculo vicioso de bajo desarrollo humano y conflicto.31 Los desastres naturales y las crisis políticas (tales como sequías y golpes de Estado) suelen tener repercusiones negativas en el desarrollo humano. Sin embargo, probablemente el principal desencadenante de las recesiones en el IDH son las crisis financieras (como las crisis bancarias).32 El número de países afectados por crisis bancarias parece ser superior en periodos de alta movilidad de cápital internacional. Entre 1950 y 1980, cuando los

Las crisis económicas, sociales y ambientales tienen una importante repercusión en las vidas de las personas y suponen un reto clave para mantener y potenciar el desarrollo humano.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 51

Contribución Especial

Bill Gates

Midiendo el progreso humano Los logros conseguidos en la era de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) han sido impresionantes. Por citar solo un ejemplo, el número de niños que mueren cada año se ha reducido casi a la mitad, de más de 12,4 millones a 6,6 millones. Con esto no se alcanza el objetivo de dos tercios incluido en el ODM 4, pero es algo estupendo para la humanidad. Teniendo en cuenta que los ODM expiran en 2015, la comunidad de desarrollo está empezando a pensar en el siguiente conjunto de objetivos globales y en cómo aprovechar el progreso actual. El Secretario General de las Naciones Unidas reunió a un Grupo de Alto Nivel sobre este asunto, y una de las prioridades que se destacaron fue una “revolución de los datos”. De acuerdo con el grupo, para acelerar el ritmo de las mejoras, las organizaciones de desarrollo y los gobiernos de los países en desarrollo necesitan tener acceso a más y mejores datos. Pocas personas creen en el poder de los datos tanto como yo lo hago. De hecho, escribí la carta anual de la Fundación de Bill y Melinda Gates en 2012 sobre la importancia de la medición. Según mi experiencia, el eslogan “Lo que se puede medir, se puede hacer” es cierto. El simple hecho de hacer un seguimiento de los indicadores clave hace que sea mucho más probable que los cambios en dichos indicadores resulten positivos. En segundo lugar, el análisis de las estadísticas de desarrollo ofrece enseñanzas que mejoran los resultados con el tiempo. Por ejemplo, la reciente proliferación de excelentes sistemas de prestación de servicios de salud comunitarios en los países en desarrollo tiene mucho que ver con el hecho de que los trabajadores de primera línea obtengan resultados. Una vez haya consenso sobre la importancia de los datos y sobre la necesidad de una revolución de los datos, el siguiente paso será debatir más detenidamente el contenido específico de dicha revolución. Una prioridad es racionalizar los actuales procesos de recopilación de datos. Actualmente, el suministro de datos está sumamente fragmentado, por lo que diferentes actores suelen contar las mismas cosas varias veces de formas ligeramente distintas, dejando totalmente de recopilar otras estadísticas útiles. La solución es no recopilar cada dato imaginable sobre el desarrollo económico y humano, pues esto aumentaría los costes y conduciría

a un punto muerto. Necesitamos un mecanismo de coordinación a través del cual la comunidad de desarrollo y los propios países en desarrollo acuerden una lista limitada de indicadores a los que merezca la pena hacer un atento seguimiento. Una segunda prioridad es invertir en la capacidad de los países en desarrollo para recopilar datos a largo plazo: al final, los datos relativos al desarrollo solo resultan útiles si los encargados de formulación de políticas los utilizan en el país. No deberíamos iniciar una revolución de datos basada en una enorme inyección de dinero para recopilar una gran cantidad de datos en un único momento determinado, mientras el siguiente grupo de objetivos globales se hace efectivo. En lugar de eso, para que la revolución sea realmente duradera, necesitamos ayudar a los países a contratar y a formar a más expertos y a invertir en sus propios sistemas para rastrear datos que sean de su interés en los años venideros. Parte de esto implicará estudiar seriamente cómo la tecnología digital puede mejorar la recopilación de datos en países en los que las técnicas actuales tienen décadas de antigüedad. Por ejemplo, utilizar un sistema mundial de posicionamiento en lugar de una cinta métrica y una brújula para calcular los rendimientos agrícolas puede acelerar el trabajo más de diez veces. Una tercera prioridad es la de asegurarse de que los datos sobre desarrollo humano están disponibles de forma generalizada, sirven de base para las políticas públicas y aumentan la rendición de cuentas. Esto significa dar a los ciudadanos, a la sociedad civil, a los donantes, a los empresarios y a los parlamentarios pleno acceso a los datos gubernamentales, independientemente de lo que sugieran los datos. Esto también significa asegurarse de que los expertos usan los datos que hay disponibles para tomar mejores decisiones políticas. El beneficio que aportará una revolución de los datos es que repercutirá en cada una de las prioridades en cuanto a desarrollo global y salud. Con mejores datos, los países alcanzarán mejor cada objetivo que se propongan, ya sea salvar vidas de niños, aumentar el rendimiento agrícola ya sea empoderar a las mujeres. A la larga, unos mejores datos pueden significar una vida mejor para miles de millones de personas.

controles de cápital eran comunes, pocos países sufrieron crisis bancarias. No obstante, una vez se liberalizaron las corrientes de cápital y los mercados financieros se integraron más, la frecuencia de las crisis bancarias se disparó (gráfico 2.9).33 La crisis bancaria nórdica a principios de la década de 1990, la crisis financiera asiática en 1997 y la reciente crisis financiera mundial son el ejemplo de esta creciente inestabilidad. Aunque los países más pobres estaban más aislados de la crisis financiera inicial (debido a su limitada integración en los mercados mundiales de cápitales), eran sumamente vulnerables a los canales de transmisión secundarios, lo cual se tradujo en una disminución de la demanda externa de sus exportaciones y de la 52 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

inversión extranjera. Habitualmente, los países en desarrollo son menos capaces de hacer frente a grandes crisis económicas y normalmente tardan más en recuperarse de ellas. Por ejemplo, la volatilidad del crecimiento del PIB suele ser más alta en los países más pobres (excepto en los últimos años), y la proporción de años de recesión profunda también es más alta para ellos, debido en parte a sus estructuras económicas no diversificadas y al limitado margen de acción de su política pública.34 Las crisis económicas suelen generar desempleo y condiciones de vida difíciles, pero las bonanzas económicas pueden aumentar la desigualdad, lo cual puede contribuir a la siguiente crisis.35 De hecho, la desigualdad puede

Gráfico 2.9 Desde la liberalización de los flujos de cápital y la mayor integración financiera en la década de 1980, la frecuencia de las crisis bancarias se ha disparado

Proporción de países en crisis 30 bancaria, suma de tres años 25 (%)

Alta 1

35

0,9

1914

0,7 0,7 0,6

20

Movilidad del 0,5 capital (índice) 0,4

15

0,3

1860

1825

10

1980

0,2 1918

0,1

5

1945

Baja 0

0 1800

1840

1820

1860

1880

1900

1920

1940

1960

1980

2000 2010

Fuente: Reinhart 2012.

ser tanto una causa como una consecuencia de la inestabilidad macroeconómica.36 Una distribución más equitativa de los ingresos puede impulsar el crecimiento económico y fomentar una mayor estabilidad social y política. Los

momentos de baja desigualdad de los ingresos se han relacionado con periodos de crecimiento más prolongados y, por lo tanto, con una mayor sostenibilidad económica.37

Gráfico 2.10 Los precios de los alimentos han fluctuado considerable e inesperadamente desde 2007

Índice de los precios 200 de alimentos, promedio móvil de tres años: 2002–2004 = 100 150

100

1990

1992

1994

1996

1998

2000

2002

2004

2006

2008

2010

2012

Fuente: FAO 2013.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 53

Contribución Especial

Professor M.S. Swaminathan

Hacer frente al Reto del Hambre Cero El Reto del Hambre Cero, lanzado en 2012 por el Secretario General de las Naciones Unidas, integra los retos de cero pérdidas y desperdicio de alimentos, y de que todos los sistemas alimentarios sean sostenibles al 100 por ciento. ¿Cómo conseguir esto? Citaré el caso de la India. Hace más de 70 años, el subcontinente indio sufrió una grave hambruna en la región de Bengala que significó la muerte de más de 3 millones de niños, mujeres y hombres. La población de la India era de 300 millones, ahora supera los 1.200 millones. En 2013, la India vivió una transición histórica, pasando de la situación de hambruna de 1943 a un compromiso jurídico para proporcionar, a un coste muy bajo, las calorías mínimas esenciales a más del 75 por ciento de la población a partir de alimentos producidos a nivel local. Ahora, el reto consiste en mantener el compromiso del derecho a los alimentos en una época de cambio climático que puede caracterizarse por alteraciones desfavorables en la temperatura, las precipitaciones y el nivel del mar. La experiencia india demuestra que a este reto puede hacérsele frente a través de una estrategia de seis componentes, que consiste en lo siguiente: • Atención a la mejora de la salud del suelo y conservación de las tierras más propicias para la agricultura. • Recogida de aguas pluviales, recarga de acuíferos y uso conjunto de aguas subterráneas, aguas superficiales, aguas residuales tratadas y agua del mar. El agua del mar representa el 97 por ciento de los recursos hídricos mundiales, y actualmente es posible promover sistemas de agricultura con agua salada que incluyan plantas halófilas y acuicultura. • Difusión de las tecnologías adecuadas y los insumos necesarios. • Crédito con bajos tipos de interés y seguros colectivos e individuales efectivos. • Comercialización garantizada y lucrativa. • Proporcionar a los agricultores con pequeñas parcelas poder y economía de escala a través de cooperativas, grupos de autoayuda, empresas productoras y agricultura por contrato. Combinando, con una base científica, la nutrición y la agricultura, pueden proporcionarse remedios agrícolas para enfermedades nutricionales. Para lograr la seguridad alimentaria es necesario prestar atención

al mismo tiempo a la desnutrición o privación de calorías, al hambre de proteínas y al hambre oculta, producida por la carencia en la dieta de micronutrientes como hierro, yodo, cinc, vitamina A y vitamina B12. La carencia de proteínas puede mitigarse mejorando la producción y el consumo de legumbres (leguminosas de grano), leche y huevos. Las carencias de micronutrientes pueden abordarse popularizando los cultivos biofortificados. Las variedades enriquecidas con micronutrientes están llegando a varios cultivos como el arroz, las judías y el trigo. Las Naciones Unidades han elegido 2014 como el Año Internacional de la Agricultura Familiar, y los países en desarrollo deben esforzarse por convertir cada granja familiar en una granja biofortificada. Asimismo, deberíamos fijarnos el objetivo de instruir a una mujer y a un hombre de cada pueblo en materia de nutrición para que actúen como promotores comunitarios contra el hambre (“Community Hunger Fighters”). Para conseguir la seguridad alimentaria para todos se habrán de abordar cuestiones tales como el abastecimiento de agua potable limpia, el saneamiento, la atención sanitaria primaria y la formación en materia de nutrición. Sobre todo, la mejor forma de vencer la pobreza y la malnutrición es dar prioridad a ayudar a las pequeñas familias campesinas a producir y ganar más. La Ley de Seguridad Alimentaria de la India tiene varias características interesantes que merece la pena emular. Algunas de ellas implican adoptar un enfoque centrado en el ciclo de vida que preste especial atención a los 1.000 primeros días de vida de un niño, y designar a la mujer de más edad del hogar como receptora de los alimentos subvencionados. Así, en esta Ley se reconoce el papel fundamental que las mujeres desempeñan en la seguridad alimentaria de los hogares. En la mayoría de los países en desarrollo, las garantías de subsistencia de más del 50 por ciento de la población dependen de los cultivos y la cría de animales, la pesca continental y marina, la silvicultura y la agrosilvicultura, y la elaboración de productos agrícolas y la agroindustria. En estas condiciones, si la agricultura va mal, nada más podrá ir bien. Las tendencias recientes en los precios de los alimentos indican que el futuro pertenece a los países que poseen granos, no armas.

Volatilidad de los precios de los alimentos La volatilidad de los precios de los alimentos se ha convertido en una amenaza cada vez mayor para la seguridad alimentaria y, por consiguiente, para el desarrollo humano. Los precios agrícolas son variables de por sí, pero los precios de los alimentos han fluctuado considerable e inesperadamente desde 2007 (gráfico 2.10).38 Los elevados y volátiles precios de los alimentos pueden acarrear consecuencias a largo plazo en el bienestar físico y mental de los individuos, ya que los hogares pobres se ven obligados a consumir alimentos más baratos 54 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

pero menos nutritivos, a reducir el tamaño de las raciones e incluso a privarse de comidas. También es posible que tengan que trabajar más horas o renunciar a otros gastos en salud o educación. Aunque los precios elevados benefician a los productores de alimentos y a los países exportadores de alimentos, perjudican a los consumidores pobres. Además una mayor incertidumbre en los precios también afecta a los pequeños agricultores y a los comerciantes. Entre 1960 y 1990 los precios de los alimentos descendieron en general, ya que los avances tecnológicos permitieron que el rendimiento agrícola creciera más rápido que la demanda. No obstante, en un futuro próximo es probable

que se mantengan elevados y volátiles. ¿Por qué? Porque el crecimiento de la población y el aumento de los ingresos en las economías emergentes y en desarrollo están aumentando la demanda hasta niveles nunca vistos. La creciente demanda de biocombustibles también es un factor importante. Mientras tanto, el suministro se ve limitado por la degradación del suelo, el cambio climático y la escasa inversión en agricultura, especialmente por el abandono de la investigación y los servicios de extensionismo. Es probable que los precios sean más volátiles debido a la mayor frecuencia con que se producen fenómenos meteorológicos extremos, la financiarización de los mercados de productos básicos y la volatilidad en los tipos de cambio.

Desastres naturales Los desastres medioambientales, cada vez más frecuentes y más intensos, están destruyendo vidas, medios de vida, infraestructuras físicas y ecosistemas frágiles. Pueden mermar las capacidades

humanas y poner en peligro el desarrollo humano en todos los países, especialmente en los más pobres y vulnerables.39 Unos ingresos y un nivel socioeconómico más elevados se relacionan con una mayor capacidad de absorber las pérdidas y con una mayor resiliencia. Las mujeres, las personas con discapacidades y las minorías raciales y étnicas pueden encontrarse con mayores barreras a la hora de recuperarse de un desastre, en parte porque poseen menos bienes personales y tienen un acceso desigual a los servicios de apoyo.40 Los niños, las mujeres y las personas de edad son especialmente vulnerables.41 La frecuencia y la intensidad de los desastres naturales están aumentando. Entre 1901 y 1910 se registraron 82 desastres naturales, y entre 2003 y 2012 se registraron más de 4.000. Aun teniendo en cuenta que en la actualidad los registros son mejores y dejando el margen correspondiente, el aumento es considerable. Especialmente preocupante es la frecuencia de desastres hidrológicos y meteorológicos (gráfico 2.11), que ha aumentado considerablemente. Si bien las muertes causadas por desastres

Gráfico 2.11 Entre 1901 y 1910 se registraron 82 desastres naturales, y entre 2003 y 2012 se registraron más de 4.000

Año 1900

Climatológicos

Meteorológicos

Hidrológicos

Geofísicos

Biológicos

0 100

0 150

0 250

0 50

0 150

1920

1940

1960

1980

2000

Número de desastres naturales Nota: Los principales tipos de desastres incluyen temperaturas extremas y sequías (climatológicos), tormentas (meteorológicos), inundaciones (hidrológicos), terremotos (geofísicos) y epidemias (biológicos). Fuente: CRED 2013.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 55

naturales parecen estar disminuyendo, el número de personas afectadas está aumentando. La frecuencia y la gravedad de las olas de calor, inundaciones, sequías y fuertes precipitaciones se han relacionado con el cambio climático. Estos extremos generan costes económicos y sociales extraordinariamente elevados. Además, cada vez hay más pruebas científicas que corroboran que la acción humana es la responsable del calentamiento de la atmósfera y los océanos, del aumento de los niveles del mar y de algunos extremos climáticos.42 El calentamiento global aumenta la probabilidad de que haya repercusiones graves, generalizadas e irreversibles.43 Por lo tanto, algunos de estos fenómenos meteorológicos extremos podrían evitarse, o al menos mitigarse. El cambio climático y la degradación del medio ambiente son una gran amenaza para el desarrollo humano. Las medidas para reducir estas vulnerabilidades, incluido un acuerdo mundial sobre las negociaciones relativas al cambio climático, serán fundamentales para garantizar y mantener el desarrollo humano.

Conflicto violento Los conflictos armados suponen enormes costes a los individuos, a las comunidades y a los países. Además de la pérdida de vidas, destruyen los medios de vida, generan inseguridad y afectan a los servicios sociales, a las instituciones y a los mercados. Los conflictos también pueden dar lugar a grandes desplazamientos de población. A finales de 2012, unos 45 millones de personas habían sido desplazadas forzosamente debido a conflictos o persecuciones (la cifra más elevada en 18 años), siendo refugiadas 15,4 millones de ellas.44 Las poblaciones desplazadas separadas de sus trabajos, sus bienes y sus redes de contactos sociales son sumamente vulnerables a la violencia, las enfermedades, la pobreza y los desastres naturales, y su capacidad para hacer frente a la adversidad está mermada. Los conflictos armados internos y no estatales representan la amplia mayoría de los conflictos del mundo (gráfico 2.12).45 El número de conflictos no estatales ha aumentado últimamente y, aunque el número total de conflictos internos está disminuyendo, el número de conflictos internos internacionalizados va en aumento.

Gráfico 2.12 Los conflictos armados internos y no estatales representan la amplia mayoría de los conflictos del mundo

Número de 60 conflictos armados

No estatal Internoa Interestatalb

40

30

20

10

10

0 1950

1960

a. Incluye conflictos internos internacionalizados b. Incluye conflictos extrasistémicos Fuente: UCDP y PRIO 2013; UCDP 2013.

56 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

1970

1980

1990

2000

2010

Los conflictos interestatales se han reducido en parte gracias al final de las guerras coloniales y la guerra fría. Los conflictos armados se producen por distintos motivos y en contextos muy diferentes. Sin embargo, los déficits en el desarrollo, las reivindicaciones no atendidas (incluidos conflictos pasados) y los ingresos derivados de los recursos naturales son factores comunes en la mayoría de los conflictos armados. Los disturbios se avivan debido a una percepción creciente de que a la hora de formular las políticas no se ha dado prioridad a las necesidades de las personas o no se han escuchado sus opiniones, lo que debe interpretarse como un llamamiento a una mejor gobernanza. Esto exige una mayor rendición de cuentas y una mejor capacidad de respuesta de los gobiernos ante las preocupaciones de sus ciudadanos. Se necesitan profundas transformaciones (además de cambios en el gobierno, tal y como puso de manifiesto la Primavera Árabe) para abrir el espacio político y posibilitar la acción. Es probable que las crecientes tensiones económicas y sociales, generadas por el aumento de la desigualdad y por la ausencia de oportunidades económicas, sigan avivando los disturbios.46 Varios factores globales pueden avivar los conflictos y aumentar la fragilidad, como la

delincuencia organizada transnacional, los mercados internacionales de artículos militares y servicios de seguridad, y la propagación del extremismo radical. Será esencial hacer frente a estas fuentes de vulnerabilidad para promover la paz y potenciar el desarrollo humano.47 El mundo siempre ha estado sujeto a la incertidumbre y la imprevisibilidad. Sin embargo, el aumento de la frecuencia y la gravedad de las crisis económicas y ambientales pone en peligro el desarrollo humano. Esto hace que sea crucial adoptar políticas nacionales e internacionales audaces para reducir la vulnerabilidad de los individuos, las comunidades y los países, así como para construir su resiliencia (capítulos 4 y 5). *    *    * A pesar del progreso continuado del desarrollo humano, muchas personas siguen siendo vulnerables a los acontecimientos adversos que socavan su capacidad de vivir una vida sana y plena. En el siguiente capítulo se identifican grupos de población específicos que son especialmente vulnerables a las amenazas sistémicas y los mecanismos a través de los cuales estas vulnerabilidades afectan al desarrollo humano.

Capítulo 2  Situación del desarrollo humano | 57

Contribución Especial 

Rajendra Pachauri, Presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático

Haciendo frente al cambio climático Para hacer frente a las vulnerabilidades y construir resiliencia tendríamos que abordar las repercusiones del cambio climático, que se acentuarían cada vez más si la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero se retrasa o su alcance no es el adecuado. El informe recientemente finalizado del Grupo de Trabajo I del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) como parte del Quinto Informe de Evaluación establece claramente que cada una de las tres últimas décadas ha sido más cálida en la superficie terrestre que cualquier década anterior desde 1850. En el hemisferio norte, 1983–2012 fue, probablemente, el periodo de 30 años más cálido de los últimos 1.400 años. El ritmo de aumento del nivel del mar desde mediados del siglo XIX ha sido superior al ritmo medio en los dos milenios anteriores. Durante el periodo comprendido entre 1901 y 2010, el nivel medio del mar a escala mundial subió 0,19 metros. Los pronósticos indican que, en el caso hipotético de que se produjera la máxima concentración de gases de efecto invernadero, el nivel del mar subiría entre 0,52 y 0,98 metros para 2100 y entre 0,58 y 2,03 metros para 2200. Naturalmente, esto pondría a prueba las capacidades de resiliencia y adaptación de las sociedades de las zonas costeras bajas y los pequeños estados insulares. También es probable que el aumento del nivel medio del mar contribuya a las tendencias ascendentes en la pleamar costera. La duración, la frecuencia y la intensidad de los periodos cálidos o las olas de calor aumentarán en la mayoría de las zonas continentales. Sobre la base de situaciones hipotéticas de emisiones, es probable que el día más caluroso en 20 años tenga lugar cada 2 años para finales del siglo XXI en la mayoría de las regiones. Asimismo, la frecuencia de precipitaciones fuertes o la proporción de precipitaciones totales de lluvias intensas aumentará en el siglo XXI en muchas zonas del planeta. En el caso hipotético de que se produzca la máxima concentración de gases de efecto invernadero, antes de llegar a la mitad del siglo es probable que el Océano Ártico casi no tenga hielo en el mes de septiembre. Consecuentemente, en relación con el periodo comprendido entre 1986 y 2005, se prevé que los aumentos de temperatura para el periodo comprendido entre 2081 y 2100 estén comprendidos entre 2,6 °C y 4,8 °C. Algunos de los cambios que se prevé que el cambio climático genere serán bruscos, lo que dejará menos tiempo para la adaptación. Una gran parte del cambio climático antropogénico generado por las emisiones de CO2 es irreversible durante varios siglos o milenios. Por ejemplo, dependiendo de

58 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

la situación, entre el 15 y el 40 por ciento (aproximadamente) del CO2 emitido permanecerá en la atmósfera durante más de 1.000 años. También es prácticamente seguro que el nivel medio del mar a escala mundial seguirá subiendo después de 2100, y que el aumento del nivel del mar causado por la expansión térmica continuará durante muchos siglos. La pérdida constante de masa de los casquetes glaciares daría lugar a un mayor aumento del nivel del mar, y parte de la pérdida de masa podría ser irreversible. Se tiene bastante seguridad de que un calentamiento sostenido que superase un determinado umbral provocaría la pérdida casi total del manto de hielo de Groenlandia durante un milenio o más, generando un aumento del nivel medio del mar a escala mundial de hasta 7 metros. Las estimaciones actuales indican que el umbral está por encima de 1°C aproximadamente, pero por debajo de 4°C aproximadamente. El Cuarto Informe de Evaluación afirmaba que, en las situaciones hipotéticas del informe especial relativas a las emisiones, la población costera podía aumentar de 1.200 millones de personas en 1990 a entre 1.800 y 5.200 millones de personas para la década de 2080, dependiendo de los supuestos sobre la migración. Con el aumento de la población mundial, el número de personas vulnerables al aumento del nivel del mar probablemente también se incrementaría. Resulta fundamental tomar medidas que abarquen desde pasos graduales hasta cambios transformadores para reducir los riesgos de los extremos climáticos. La sostenibilidad social, económica y ambiental puede mejorarse mediante la gestión de los riesgos de desastre y enfoques de adaptación. Un requisito previo para la sostenibilidad en el contexto del cambio climático es abordar las causas subyacentes de la vulnerabilidad, incluidas las desigualdades estructurales que generan y mantienen la pobreza y restringen el acceso a los recursos. Las medidas de adaptación y reducción de riesgos de desastre más eficaces son las que ofrecen beneficios de desarrollo a relativamente corto plazo, así como reducciones en la vulnerabilidad a largo plazo. Hay muchos enfoques y caminos que llevan a un futuro sostenible y resiliente. No obstante, nos enfrentamos a los límites de la resiliencia cuando se sobrepasan umbrales o puntos de inflexión relacionados con los sistemas sociales y naturales, lo que plantea serios retos para la adaptación. Por lo tanto, la sociedad mundial tiene que ser consciente de que ni la mitigación ni la adaptación por sí solas pueden evitar todos los efectos del cambio climático. La adaptación y la mitigación pueden complementarse entre sí, y juntas pueden reducir considerablemente los riesgos del cambio climático.

“No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños.” Nelson Mandela

“Una piedra arrojada en el momento oportuno es mejor que el oro ofrecido en el momento equivocado.” Proverbio persa

3. Personas vulnerables en un mundo vulnerable Casi todo el mundo se siente vulnerable en algún momento de su vida, pero algunas personas y grupos son más vulnerables que otros debido a su distinta exposición a las condiciones económicas y sociales en diferentes momentos de sus ciclos de vida, empezando por el nacimiento. Este informe se ocupa de las personas que se enfrentan a la posibilidad de un importante deterioro de sus circunstancias como consecuencia de acontecimientos adversos. El interés reside en examinar cómo las características individuales y sociales condicionan los efectos que sufren las personas en respuesta a las crisis y riesgos persistentes de manera general. Centrándonos en la vulnerabilidad duradera y sistemática, nos preguntamos quién es vulnerable y por qué. Esto nos lleva a examinar algunos de los factores críticos subyacentes que generan estos efectos. Las personas con unas capacidades básicas limitadas, por ejemplo en cuanto a educación y salud, tienen menos posibilidades de vivir con facilidad una vida que valoren y sus opciones pueden quedar restringidas o contenidas por obstáculos sociales y otras prácticas excluyentes. Las capacidades limitadas y las opciones restringidas1 combinadas les impiden hacer frente a las amenazas. En determinadas etapas del ciclo vital, las capacidades pueden quedar restringidas debido a una inversión y atención inadecuadas en los momentos oportunos, generando vulnerabilidades que pueden acumularse e intensificarse. Pensemos en cómo la falta de desarrollo de habilidades cognitivas y no cognitivas en la primera infancia afecta a los resultados laborales e incluso al consumo de drogas y alcohol más tarde en la vida.2 Entre los factores que condicionan la forma de sufrir y abordar las crisis y los contratiempos están las circunstancias del nacimiento, la edad, la identidad y la condición socioeconómica, circunstancias sobre las cuales las personas tienen un control escaso o nulo. Este capítulo destaca las vulnerabilidades asociadas con el ciclo de vida y las vulnerabilidades estructurales (así como sus intersecciones). También analiza cómo la seguridad influye en las opciones y afecta a algunos grupos más que a otros, centrándose en la inseguridad personal. • Las vulnerabilidades asociadas con el ciclo de vida se refieren a las amenazas a las que se enfrentan las personas a lo largo de las distintas etapas de la vida, desde la infancia, la adolescencia y la edad adulta hasta la vejez. Centrarse en las vulnerabilidades y la formación de las capacidades a lo largo del ciclo de vida pone de relieve las fases sensibles en las que una persona puede ser particularmente susceptible. Una

atención inadecuada durante estos periodos puede limitar las capacidades y aumentar la vulnerabilidad. Las inversiones iniciales y continuas hacen más sólida la formación de las capacidades asociadas con el ciclo de vida. Este planteamiento ayuda a determinar las intervenciones y políticas que fomentan la resistencia humana, tema del próximo capítulo. • Las vulnerabilidades estructurales están integradas en los contextos sociales. Este enfoque pone de relieve las características individuales y grupales, incluidas la identidad de grupo, que se asocian a una mayor vulnerabilidad a las circunstancias adversas. La reducida capacidad para recuperarse puede achacarse a una inversión inadecuada en el fomento de las capacidades no solo en la actualidad, sino a lo largo de todo el ciclo vital, a la discapacidad, a la lejanía geográfica u otro tipo de aislamiento, o a los obstáculos sociales que impiden a las personas explotar su potencial aunque tengan capacidades similares (por ejemplo la discriminación y la exclusión de la mujer). Las instituciones sociales, incluidas las normas, determinan las capacidades y opciones que se atribuyen a las personas. Normas como la discriminación de determinados grupos, un estado de derecho y sistemas de recurso frágiles y la resolución de disputas mediante la violencia pueden cercenar gravemente las libertades de que disfrutan las personas. Los factores estructurales también pueden someter a las personas o grupos a múltiples desventajas. La discriminación y la exclusión de ciertos grupos se producen en múltiples dimensiones —participación política, atención médica, seguridad personal y educación, por nombrar algunas— y generan vulnerabilidades crónicas superpuestas Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 61

Cuando las inversiones en las capacidades vitales se producen en los primeros años, las perspectivas futuras son mejores.

para las minorías y otros grupos excluidos al limitar sus capacidades y su posible papel en el conjunto de la sociedad. • Violencia grupal y vidas inseguras. La vulnerabilidad añade una importante dimensión a cualquier evaluación del desarrollo humano y su progreso. El desarrollo humano consiste no solo en ampliar las opciones, sino también en que dichas opciones estén garantizadas y tengan posibilidades de existir en el futuro. La libertad de decisión puede quedar obstaculizada por la inseguridad personal y el miedo a la violencia. La violencia limita las opciones y las libertades a través del daño y las amenazas físicas y florece en países con estados débiles, una gobernanza limitada e instituciones sociales escasas. La violencia también se asocia con una elevada pobreza y desigualdad. Las mujeres y las minorías sexuales, étnicas y religiosas —así como otros grupos y comunidades que se enfrentan a la discriminación social— son más propensas a sufrir inseguridad personal y amenazas de violencia, percibida o real. El grado de cohesión de las sociedades puede influir en cómo las personas y las comunidades responden a las crisis persistentes y generalizadas. Una falta de cohesión social junto con una elevada desigualdad ponen en riesgo los logros de desarrollo humano al desvirtuar las instituciones y erosionar el contrato social.3 Por encima de un determinado umbral, la desigualdad exacerba la “búsqueda de rentas”, lo que impide el crecimiento, ralentiza la reducción de la pobreza y limita la calidad del compromiso social y político. Por supuesto, la relación también discurre en sentido contrario, puesto que las actividades de búsqueda de rentas pueden dar lugar a mayores desigualdades.5 La desigualdad también dificulta el desarrollo humano al reducir la inversión en servicios sociales básicos y bienes públicos y aumentar la inestabilidad política.6 Las sociedades cohesionadas y más equitativas registran mejores resultados en la mayoría de aspectos del desarrollo humano, incluida la respuesta a amenazas y problemas. Las personas están más seguras cuando los estados funcionan bien y cuando se refuerza la cohesión social protegiendo todos los derechos y fomentando las normas que impulsan la tolerancia y la inclusión. Dichos Estados también tienden a tener instituciones sociales fuertes que crean un espacio para que las personas y

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grupos se sientan seguros a la hora de expresar sus preocupaciones, reclamar sus derechos de apoyo y protección y formar alianzas para la acción colectiva.

Capacidades y vulnerabilidades asociadas con el ciclo de vida: interdependientes y acumulativas Las capacidades se crean a lo largo de la vida y deben nutrirse y mantenerse, ya que de lo contrario pueden estancarse. Muchas de las vulnerabilidades (y fortalezas) de las personas son el resultado de su historia vital, donde los resultados pasados influyen en la exposición actual y en las formas de sobrellevar la situación.7 La formación de las capacidades asociadas con el ciclo de vida presenta dos características. • La primera es que las capacidades en cualquier etapa de la vida dependen de la trayectoria seguida, es decir, les afectan las inversiones realizadas en las anteriores etapas de la vida. También están sujetas a una relación ecológica y se ven afectadas por la interacción entre el entorno inmediato, la comunidad y la sociedad. • La segunda es que las perturbaciones a corto plazo suelen tener consecuencias a largo plazo. Las personas pueden no recuperarse automáticamente de lo que parece ser una perturbación o crisis transitoria (histéresis). Por ejemplo, un contratiempo en la primera infancia puede tener serias ramificaciones durante todo el resto de la vida de la persona, incluso en las posibilidades de mantener un trabajo, las incertidumbres asociadas al envejecimiento y la transmisión de las vulnerabilidades a la siguiente generación. Algunos efectos pueden neutralizarse, pero no siempre8, puesto que ello depende del contexto y puede no ser rentable en términos de costes y beneficios.9 Cuando las inversiones en las capacidades vitales se producen en los primeros años, las perspectivas futuras son mejores (véase la línea azul en el gráfico 3.1). También sucede lo contrario: la falta de inversiones oportunas y continuas en las capacidades vitales puede comprometer enormemente la capacidad de la persona para alcanzar un potencial de desarrollo humano pleno (véase la línea roja en el gráfico 3.1). Las intervenciones posteriores pueden ayudar a las

Gráfico 3.1 Cuando se realizan las inversiones en capacidades vitales en una etapa más temprana, las perspectivas futuras son mejores

Capacidades

- Falta de protección social - Falta de cuidados - Mayor incidencia de discapacidades

- Empleos de baja calidad - Falta de protección social - Falta de oportunidades de empleo - Poca accesibilidad y calidad en la - Negligencia en el enseñanza - Violencia, conflictos cuidado - Nutrición deficiente y falta de atención prenatal y posnatal - Estimulación deficiente Etapa prenatal y primera infancia

Juventud

Edad adulta

Vejez

Representa el potencial de las capacidades de las personas desarrollado al máximo; esta es la trayectoria de capacidades asociadas con el ciclo de vida que las personas podrían lograr si fueran capaces de gestionar de forma adecuada las vulnerabilidades a las que están expuestas durante los períodos sensibles de su vida. Muestra que cuando las personas no logran superar las vulnerabilidades en un período sensible, es probable que sus capacidades acaben situándose en una trayectoria inferior. Las intervenciones posteriores pueden ayudar a las personas a recuperarse, aunque por lo general solo parcialmente, y a seguir una trayectoria superior. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

personas a recuperarse —aunque por lo general solo parcialmente— y seguir una vía de desarrollo humano superior (véanse las líneas azules punteadas en el gráfico 3.1). Las vulnerabilidades estructurales —que se derivan de factores como el género, la etnia y la desigualdad intergrupal (véase la siguiente sección)— interactúan con las dinámicas del ciclo de vida para poner en mayor riesgo a determinados grupos de niños, jóvenes, trabajadores y adultos de edad avanzada. Un ejemplo es la transmisión intergeneracional de la vulnerabilidad de los padres desfavorecidos a sus hijos. Esta interacción está influida por el contexto social y el grado de agencia humana. Puesto que las personas no sufren las crisis de forma pasiva, tienen un importante papel en el trazado de sus destinos. Este papel activo, o agencia, del individuo y el colectivo se cumple más fácilmente en las sociedades que crean un espacio para que los ciudadanos expresen sus opiniones, hagan oír sus preocupaciones y tomen decisiones

fundamentadas sobre el tipo de vida que quieren vivir. La medida en que la población puede interactuar con los Estados o emprender acciones directas para reducir la vulnerabilidad va más allá de la democratización en el sentido institucional. Incluso en las democracias, el acaparamiento de los sistemas políticos por parte de una élite puede limitar el alcance del debate público y reducir las oportunidades de examinar de manera crítica los valores y prioridades de una sociedad.

Primera infancia: construir unos cimientos sólidos para romper el ciclo intergeneracional de la privación El periodo de cimentación es la primera infancia, una ventana de oportunidad para resolver la desigualdad precoz y lograr un desarrollo social y económico inclusivo y sostenible (cuadro 3.1). La población mundial de niños menores de 5 años asciende a 659 millones (9,1% del total). Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 63

Contribución Especial

James Heckman, Premio Nobel y profesor de Economía en la Universidad de Chicago

Desarrollo humano y desarrollo en la primera infancia La investigación reciente sobre economía, psicología y neurociencia del desarrollo humano está empezando a converger en un conocimiento más profundo de cómo nos convertimos en lo que somos. Este informe proporciona unas directrices sobre cómo este conocimiento debe orientar a la política pública. Las capacidades múltiples generan vidas prósperas. Los responsables de la política pública deben superar el enfoque unidimensional de medición del desarrollo humano mediante una puntuación en pruebas de rendimiento, como el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, y examinar una serie mucho más amplia de aptitudes vitales esenciales. Los primeros años son importantes para crear capacidades humanas. Los responsables de las políticas deben actuar tomando como base el conocimiento de que las habilidades engendran habilidades, que las vidas prósperas se asientan en sólidos cimientos y que las deficiencias sustanciales de habilidades surgen antes de que los niños empiecen la escuela. Este informe proporciona orientación sobre estrategias eficaces de desarrollo humano, que empiezan en el vientre materno y continúan hasta la vejez.

Las inversiones en desarrollo en la primera infancia pueden desempeñar un importante papel para reducir el protagonismo que tiene la casualidad del nacimiento en la determinación de los resultados de la vida. Las inversiones más productivas fomentan la crianza, el apego y las interacciones entre padres e hijos. Una buena crianza es mucho más importante que el dinero. Un niño económicamente favorecido sometido a una crianza de baja calidad se encuentra en mayor desventaja que un niño económicamente desfavorecido con un progenitor que le cuida y le orienta con sensatez. La nueva ciencia de la primera infancia demuestra que lo que es socialmente justo puede ser económicamente eficiente. Los suplementos de alta calidad a la vida familiar que fomentan las interacciones beneficiosas entre padres e hijos y estimulan a los niños tienen un elevado rendimiento económico que se amortiza por sí solo. Un desarrollo de calidad en la primera infancia puede ser un importante factor para el éxito de la estrategia nacional de desarrollo económico.

Gráfico 3.2 Las regiones con mayor proporción de niños menores de 5 años en la población total son África Subsahariana, los Estados árabes y Asia Meridional

Proporción de 20 niños menores de 5 años en la población total (%) 15

1970 2010 2050

10

5

0 Estados Árabes

Asia Oriental y el Pacífico

Europa y Asia Central

América Latina y el Caribe

Asia Meridional

África Subsahariana

Países desarrollados

Mundo

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013).

Las regiones con mayor proporción de niños en la población total son África Subsahariana (16,2%), los Estados árabes (12%) y Asia Meridional (10,5%; gráfico 3.2). Para el año 2050, se espera que la proporción mundial caiga hasta el 7,9%, registrándose la mayor 64 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

caída en Asia Meridional (hasta el 6,9%). En el año 2050, tan solo los Estados árabes y África Subsahariana tendrán una proporción de niños menores de 5 años por encima de la media.10 Mediante el suministro de atención médica básica, una nutrición adecuada y la crianza y

la estimulación en un entorno de cariño, las intervenciones en el desarrollo en la primera infancia ayudan a asegurar el progreso de los niños en la escuela primaria, la continuación en la escuela secundaria y una transición a la edad adulta e incorporación a la fuerza de trabajo satisfactorias.11 Lo que ocurre en los primeros años de vida afecta al desarrollo de los circuitos del cerebro, las interacciones genético-ambientales y la programación de los sistemas inmunológico, neurológico y endocrino del cuerpo. Esto tiene implicaciones en las posteriores trayectorias de desarrollo humano.12 Tanto la estructura de las habilidades (capacidades de adaptación y competencias cognitivas y no cognitivas) como el proceso de formación de habilidades están fuertemente influenciados por los circuitos neuronales que se desarrollan como resultado de las interacciones dinámicas entre los genes y los entornos y experiencias de los primeros años de vida. En otras palabras, el entorno puede afectar a las personas de manera diferente dependiendo

de su dotación genética, y la misma dotación genética produce distintos resultados en función del entorno. Esta interacción sigue unas normas jerárquicas en una secuencia de acontecimientos, de forma que los logros posteriores se desarrollan sobre las bases establecidas anteriormente. Las competencias cognitivas, sociales, emocionales y lingüísticas son interdependientes, puesto que todas vienen determinadas por las experiencias anteriores y todas contribuyen a la formación de capacidades durante el ciclo de vida (gráfico 3.3).14 Como consecuencia, las tensiones en los primeros años —por ejemplo la privación socioeconómica, la negligencia en los cuidados y la crianza severa o cruel— tienden asociarse a con dificultades en la edad adulta, incluida la incidencia de enfermedades crónicas. Algunos estudios de Nueva Zelanda y los Estados Unidos han relacionado el abuso infantil y otras adversidades con una serie de problemas de salud, entre ellos la arteriopatía coronaria, la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, la obesidad y el cáncer, así como

Gráfico 3.3 Las competencias cognitivas, sociales, emocionales y lingüísticas son interdependientes, puesto que todas vienen determinadas por las experiencias anteriores y todas contribuyen a la formación de capacidades durante el ciclo de vida

Habilidades sociales y cognitivas Habilidades sociales/emocionales

Habilidades cognitivas

(Sentarse correctamente; prestar atención; participar en el aprendizaje; estar dispuesto a experimentar)

Salud

Habilidades cognitivas

(Menos días de escuela perdidos: capacidad para concentrarse)

Habilidades cognitivas

Produce mejores prácticas sanitarias; produce más motivación; tiene una mejor percepción de las recompensas

(El niño entiende y controla mejor su entorno)

Resultados Mayor productividad, mayores ingresos, mejora de la salud, más inversión familiar, más movilidad, menos costes sociales

Fuente: Heckman 2013.

Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 65

problemas mentales y comportamentales como la depresión, el alcoholismo, el tabaquismo y el abuso de otras sustancias.15 Los bebés y los niños pequeños de todo el mundo, que están expuestos a innumerables riesgos, son extremadamente vulnerables a los efectos de un acceso inadecuado a la atención médica, a la educación, al agua potable o a un saneamiento y una alimentación adecuados.16 Cuanto más prolongada es la exposición a condiciones difíciles o privaciones, mayor es la carga en el sistema corporal de respuesta al estrés.17 Es un error suponer que las capacidades son fijas. Las capacidades múltiples, tanto cognitivas como no cognitivas, se desarrollan continuamente desde los primeros años a través de una variedad de situaciones de aprendizaje que fomentan la profundización del aprendizaje y el desempeño futuros. Muchos de estos procesos interactúan.18 Por ejemplo, la motivación académica no solo estimula los resultados de aprendizaje, sino que también es probable que reduzca el consumo de drogas y alcohol, que están asociados a la delincuencia. Los rasgos de la personalidad potenciados, como por ejemplo la motivación académica, pueden fomentar el aprendizaje, que a su vez estimula los logros. En la otra dirección, los comportamientos agresivos, antisociales o contrarios a las normas pueden llevar a la delincuencia o a malos resultados laborales.19 Con demasiada frecuencia, la pobreza perturba el transcurso normal del desarrollo en la primera infancia; más de uno de cada cinco niños en los países en desarrollo vive en la pobreza absoluta y es vulnerable a la malnutrición.20 En los países en desarrollo (donde vive el 92% de los niños), 7 de cada 100 no superarán los 5 años, 50 no constarán en los registros de nacimiento, 68 no recibirán educación en la primera infancia, 17 nunca se matricularán en la escuela primaria, 30 sufrirán retraso en el crecimiento y 25 vivirán en la pobreza.21 La inadecuación de la alimentación, las instalaciones de saneamiento y la higiene aumenta el riesgo de infecciones y retraso en el crecimiento: cerca de 156 millones de niños presentan un retraso en el crecimiento a consecuencia de la desnutrición y las infecciones.22 La desnutrición contribuye al 35% de las muertes por sarampión, malaria, neumonía y diarrea.23 La repercusión es mayor si la privación 66 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

se produce en la primera infancia.24 Los niños también resultan afectados si sus madres son pobres, tienen un bajo nivel de educación o sufren depresión o un elevado nivel de estrés, quizá como consecuencia de la violencia, la precariedad de la vivienda o la falta de servicios. Muchos niños pobres, al carecer de nutrición básica, atención médica y estimulación para fomentar el crecimiento saludable, empiezan la escuela sin estar preparados para aprender, obtienen malos resultados en clase, repiten curso y es probable que abandonen los estudios. En el caso de los niños que sobreviven, la pobreza y la desnutrición durante los años de preescolar son responsables de la posterior pérdida de más de dos cursos escolares. Incluso a la edad de 6 años, o en el momento de empezar el colegio, un niño pobre puede encontrarse ya en desventaja (gráfico 3.4).25 Las carencias en las habilidades empiezan pronto. Por ejemplo, la acumulación de palabras comienza muy pronto en la vida. En los Estados Unidos, las habilidades verbales de los niños de distintos entornos socioeconómicos difieren marcadamente a los 36 meses de edad, y las diferencias, o trayectorias, de las habilidades verbales siguen presentes a la edad de 9 años (cuadro 3.1).26 Los que proceden de entornos pobres aprenden más lentamente si sus padres han recibido poca educación. En Colombia y México, la fluidez semántica verbal está estrechamente relacionada con la educación de los padres.27 Una buena interacción entre los adultos y el niño en los primeros años constituye un estímulo esencial para el desarrollo del cerebro y no depende necesariamente del dinero.28 De hecho, la comunicación de los padres con los hijos y su sensibilidad a las necesidades emocionales de estos últimos pueden limitar los efectos de un nivel socioeconómico bajo en el desarrollo cognitivo y socioemocional del niño.29 Las crisis económicas también pueden perturbar el desarrollo educativo de los niños, especialmente cuando los padres pierden su trabajo. La crisis indonesia de 1998 provocó un descenso de entre 5 y 8 puntos porcentuales de la matriculación de los niños de 13 y 14 años30 , y las crisis en los países postsoviéticos y centroasiáticos redujeron la matriculación entre 3 y 12 puntos porcentuales.31 Cuando disminuye el rendimiento educativo, las vulnerabilidades se transmiten entre

Gráfico 3.4 A los seis años, los niños pobres ya se encuentran en situación de desventaja en lo concerniente al vocabulario, tal como se muestra en el caso del Ecuador

Habilidades 110 de lenguaje (puntuación 100 media en el Peabody Picture Vocabulary Test) 90

25 % más rico 50%–75%

80

70

25%-50% 25 % más pobre

60 3

3,5

4

4,5

5

5,5

6

Edad de los niños (años) Fuente: Paxson y Schady 2007.

generaciones limitando las futuras oportunidades de aprendizaje y empleo de los niños.32 La pobreza y la desnutrición durante los años de preescolar se asocian a más de un 30% de pérdida de ingresos.33 Las condiciones vividas hasta los 18 años, incluidas las vulnerabilidades estructurales como la pobreza y la desigualdad grupal, contribuyen a cerca del 50% de la desigualdad de ingresos durante toda la vida.34 La violencia, el abandono y el conflicto también perjudican el desarrollo en la primera infancia. Los niños de la Franja de Gaza tienen tres veces más problemas emocionales y comportamentales que los niños canadienses de clase media.35 Y los niños que presencian cómo su madre es maltratada por su pareja tienen más probabilidades que otros de convertirse en víctimas o agresores siendo adultos.36 Los niños con discapacidad y los que son vulnerables desde el punto de vista psicológico o cognitivo37—los que viven en comunidades donde proliferan el desempleo y el abuso de sustancias— o los que son abandonados, víctimas de la trata u obligados a trabajar fuera de casa corren un riesgo especial de abuso sexual.38 Los niños criados en instituciones también pueden

sufrir una profunda privación que perjudique al desarrollo del cerebro.39 Incluso las escuelas pueden ser una fuente de inseguridad. En efecto, cuando los padres temen por la seguridad física y sexual de sus hijas, es probable que las saquen de la escuela.40 La mitigación de los peores efectos de la pobreza y la privación, y la ruptura del ciclo intergeneracional de la pobreza brindan a los niños mejores oportunidades.

Abrirse camino a través de las vulnerabilidades durante la juventud La juventud —entre los 15 y los 24 años— es un periodo clave de transición en el que los niños aprenden a interactuar con la sociedad y el mundo del trabajo.41 En muchos países, el número de jóvenes está aumentando. La población mundial de jóvenes asciende a 1.200 millones (17,6% del total de la población), y las regiones con una mayor proporción de jóvenes en su población son África Subsahariana (20,2%), los Estados árabes (19,6%) y Asia Meridional (19,6%). Para el año 2050, se espera que la proporción de jóvenes en la población total caiga Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 67

CUADRO 3.1 Diferencias significativas: 30 millones más de palabras La exposición temprana de los niños al lenguaje en relación con el estatus de la familia y los ingresos marca la diferencia. Las pruebas recopiladas en los Estados Unidos destacan la importancia de una interacción entre los padres y el niño y una estimulación buenas, especialmente en el caso de los niños de entornos socioeconómicos más pobres, y el papel fundamental de las familias y las comunidades (véase la tabla y el gráfico). El éxito de los niños depende de la calidad de los primeros ambientes en el hogar.

Experiencias de vocabulario acumulado de los niños en los Estados Unidos Nivel socioeconómico de la familia

Palabras oídas por hora

Palabras oídas hasta los 4 años

Asistencia social

616

13 millones

Clase trabajadora

1.251

26 millones

Profesionales

2.153

45 millones

Gráfico del cuadro. Diferencias de vocabulario antes de empezar la escuela Padres con estudios universitarios Padres de la clase trabajadora Padres que reciben asistencia social

Vocabulario 1.200 acumulativo (palabras) 1.000 800 600 400 200 0 16

24

36

Edad de los niños (meses)

Fuente: Hart y Risley 1995.

Las recientes revueltas sociales muestran que el desajuste entre unos jóvenes cada vez más instruidos y las oportunidades de empleo puede generar aislamiento y desesperación

hasta el 13,8%, registrándose la mayor caída en Asia Oriental y el Pacífico (del 17,3% en 2010 al 10,7% en 2050).42 Los datos por países también revelan una caída de la proporción de jóvenes en la población total de la mayoría de regiones hasta 2050 (mapa 3.1). Los gobiernos tendrán que garantizar suficientes oportunidades de empleo para los jóvenes o enfrentarse al malestar social y político. Las recientes revueltas sociales muestran que el desajuste entre unos jóvenes cada vez más instruidos y las oportunidades de empleo puede generar aislamiento y desesperación. Las proyecciones de la Organización Internacional del Trabajo sobre la creación de empleo en Oriente

68 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Medio no sugieren alguna tendencia creciente, lo que podría dar lugar a un continuo desajuste entre las oportunidades y las aspiraciones.43 Los jóvenes de todo el mundo son especialmente vulnerables a la marginación en el mercado laboral debido a su falta de experiencia, redes sociales, capacidades de búsqueda de empleo y recursos financieros para encontrar empleo. Por ello, tienen más probabilidades de estar desempleados, subempleados o empleados con contratos más precarios. Las tasas de desempleo juvenil, casi siempre más altas que las de los adultos, también son más sensibles a las perturbaciones macroeconómicas.44 En 2012, según la Organización Internacional del

Mapa 3.1 Se prevé una caída de la proporción de jóvenes en la población total de la mayoría de regiones entre 2010 y 2050

2010

Proporción de jóvenes (edades de 14 a 24 años) de la población total (%) 20,2-25 18,5-20,2 14,5-18,5 0-14,5 Sin datos

*

**

2050

*

**

Nota: Estos mapas están estilizados y no están hechos a escala. No reflejan la posición del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sobre la condición jurídica de un país o territorio o la delimitación de las fronteras. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013).

Trabajo, la tasa mundial de desempleo juvenil era de aproximadamente un 12,7%, casi el triple de la de los adultos.45 Cuando azota una crisis, los jóvenes tienden a sufrir más el desempleo que los adultos, y la diferencia entre las tasas de desempleo de los jóvenes y de los adultos sigue

siendo amplia, incluso después de que la economía empiece a recuperarse.46 Muchas dificultades sociales y económicas a las que se enfrentan los jóvenes hoy en día, como el desempleo, deben entenderse en el marco de la interacción entre tendencias Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 69

demográficas únicas y contextos económicos específicos.47 Como consecuencia del importante descenso de las tasas de fertilidad48, en muchos países en desarrollo la proporción de jóvenes en la población total ha aumentado durante los últimos 40 años, creando una “burbuja juvenil”. Esto brinda la oportunidad de fomentar el desarrollo humano a medida que crece la fuerza de trabajo49 con trabajadores mejor instruidos y potencialmente más productivos. Pero el crecimiento de la fuerza de trabajo juvenil no ha venido acompañado por un aumento de las oportunidades de empleo productivo. La elevada tasa de desempleo juvenil actual supone una pérdida considerable de potencial de desarrollo humano que no solo amenaza el progreso económico,50 sino que aumenta el riesgo de malestar social, violencia y delincuencia.51 Para cumplir las expectativas de los jóvenes en el mercado laboral, son fundamentales políticas ambiciosas. En un caso hipotético de política más ambiciosa, el desempleo juvenil mundial se situaría por debajo del 5% en el año 205052 debido al doble efecto de la incorporación de menos jóvenes al mercado laboral y el aumento del crecimiento económico. Sin embargo, existen importantes heterogeneidades regionales. En el caso hipotético de que nada cambiase, la diferencia continuaría creciendo especialmente en África Subsahariana.53 Las políticas más ambiciosas (políticas expeditas y mejor focalizadas en materia de educación, y aceleración del crecimiento económico) eliminarían la disparidad entre la oferta y la demanda de trabajadores jóvenes en Asia Meridional y la reducirían en África Subsahariana (gráfico 3.5). En Asia Meridional, la disparidad desaparecería en el año 2050 debido al doble efecto de las políticas educativas en la dinámica demográfica (que reducirá el número de jóvenes que se incorporan al mercado laboral) y el mayor crecimiento económico. En el caso de África Subsahariana, se necesitarían políticas adicionales para aumentar la intensidad del crecimiento del empleo con el fin de eliminar esta disparidad. Los jóvenes son también vulnerables porque se enfrentan a cambios en su vida física, cognitiva, social, de género y emocional. Por ejemplo, los adolescentes podrían correr el riesgo de quedarse fuera de la escuela y del trabajo, limitando su participación en la sociedad. Algunos son obligados a trabajar, son víctimas de la trata 70 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

con fines sexuales o se convierten en migrantes indocumentados. Estas experiencias vienen determinadas por el entorno socioeconómico. En muchos países, los jóvenes ven limitadas sus opciones por la inseguridad económica, el cambio tecnológico, los levantamientos políticos, los conflictos (cuadro 3.2) y el cambio climático, que pueden transformar el entusiasmo y la iniciativa empresarial en frustración y desesperación. La transición social de los jóvenes también se ve influida por factores estructurales más amplios, como la pobreza, el género y la desigualdad, así como las prácticas locales. En algunas regiones, el cambio social y la ampliación de la educación formal están modificando las oportunidades y las limitaciones de la transición social de los jóvenes a la edad adulta. Por ejemplo, los jóvenes se casan más tarde y tardan más en tener hijos. Invertir en los primeros años de vida ha demostrado ser eficaz para mejorar los resultados de los adolescentes más adelante en la vida, pero, si hay una privación sustancial en la infancia, es posible que se produzcan pérdidas a largo plazo.54 Un estudio reciente examinó a jóvenes de 15 años que sufrieron escasez de alimentos a los 12 años. En el Perú, presentaban un 60% menos de posibilidades de tener un índice de masa corporal saludable; en Etiopía y Andhra Pradesh (India), registraron una puntuación más baja en rendimiento cognitivo; en Viet Nam y Andhra Pradesh declararon tener una autopercepción de salud inferior; y en Etiopía y el Perú declararon tener un bienestar subjetivo inferior.55 Normalmente, las oportunidades son mejores en las zonas urbanas.56 En Andhra Pradesh, el 25% de los jóvenes ya no asiste a la escuela en las zonas rurales, frente al 15% en las zonas urbanas. Las chicas eran necesarias para trabajar en casa o en las tierras de la familia, mientras que los chicos habían abandonado la escuela para desempeñar un trabajo remunerado o por la irrelevancia o la mala calidad percibida de la escolarización. Los jóvenes de las castas y tribus reconocidas tenían el doble de posibilidades de haber abandonado la escuela. Las familias urbanas también disponen de una mayor variedad de instituciones educativas.57 La desigualdad de género moldea la experiencia escolar de los jóvenes. En las zonas rurales de Etiopía, las chicas de 15 años del quintil de ingresos más bajo obtuvieron una puntuación media

Gráfico 3.5 Entre 2010 y 2050, las políticas expeditas y mejor focalizadas en materia de educación y la aceleración del crecimiento económico eliminarían la diferencia de la oferta y la demanda de trabajadores jóvenes en Asia Meridional y la reducirían en el África Subsahariana

200

Asia Meridional

Oferta laboral juvenil, base Oferta laboral juvenil, avance acelerado Demanda laboral, base Demanda laboral, situación de progreso acelerado

300

África Subsahariana

Oferta laboral, base Oferta laboral, avance acelerado Demanda laboral, base Demanda laboral, situación de progreso acelerado

200 160

100

120

2010

2020

2030

2040

2050

2010

2020

2030

2040

2050

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013) y Pardee Center for International Futures (2013).

de 2,1 sobre 20 en una prueba de matemáticas, mientras que los chicos de la misma edad alcanzaron un promedio de 7,4. En las zonas rurales de Viet Nam, las chicas de 15 años obtuvieron un promedio de 9,4, mientras que el promedio de los chicos de la misma edad fue de 18,1.58 El inicio de la pubertad da paso a otras vulnerabilidades, con diferentes ramificaciones para los chicos y las chicas.59 Un importante motivo de preocupación es el embarazo adolescente, que entraña riesgos médicos para la madre y el niño, aumenta la depresión materna y rebaja la condición educativa y laboral de la madre.60 El embarazo prematuro también tiene implicaciones para los varones jóvenes, al imponerles obligaciones económicas y sociales que todavía no están preparados para asumir.61 La preocupación es similar respecto al matrimonio precoz, que suele ser concertado en el caso de los jóvenes con opciones sociales y económicas limitadas.62 En la mayoría de zonas del mundo, el matrimonio de las jóvenes se concierta con el fin de atender sus necesidades materiales y las de sus familias. La práctica del matrimonio precoz

tiende a perpetuarse cuando las opciones sociales y económicas de las jóvenes son limitadas. Estas y otras costumbres locales y prácticas socioculturales forjan la transición social de los jóvenes a la edad adulta. Por ejemplo, los varones jóvenes pueden tener obligaciones intergeneracionales que determinan su transición social, como cuidar a sus padres ancianos. Los adultos jóvenes también son especialmente vulnerables a la violencia,63 que puede dar lugar a la exclusión, desesperanza, falta de objetivos en la vida y, particularmente entre las chicas, una mayor ansiedad, depresión y estrés postraumático.64 Tomando como base la tasa de homicidios, el problema es mayor en América Latina, donde la tasa supera los 70 por cada 100.000.65 Por cada joven asesinado, se cree que entre otros 20 y 40 sufren heridas que requieren tratamiento hospitalario. Las tasas de homicidios, más elevadas en el caso de los hombres de entre 15 y 29 años, tienden a disminuir con la edad, mientras que las tasas mucho más bajas entre las mujeres se mantienen prácticamente invariables a lo largo de la vida (gráfico 3.6).66 Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 71

CUADRO 3.2 Somalia: conflicto y exclusión juvenil La privación, la exclusión y los agravios suelen ser especialmente generalizados durante los conflictos. Son alimentados por el subdesarrollo, la pobreza, la distribución desigual de poder y la desigualdad entre grupos, que provocan múltiples exclusiones y una competencia por los recursos. En Somalia, los jóvenes sufren la exclusión en tres dimensiones —sociocultural, económica y política— y la falta de oportunidades. Como consecuencia, se convierten tanto en víctimas como en fuentes de conflicto. Atrapados entre el conflicto y la pobreza, no tienen trabajo ni voz. Para reflejar sus privaciones y frustraciones y poner de relieve el potencial de energía y entusiasmo por el cambio, el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano de Somalia: Empoderar a los jóvenes a favor de la paz y el desarrollo de 2012 entrevistó a jóvenes para oír su opinión sobre su situación. En todas las regiones somalíes, los jóvenes sufren una desconexión entre las oportunidades educativas y laborales que impide el empoderamiento social y económico (véase el gráfico). También perciben pocas oportunidades

de participar en la sociedad o expresar sus necesidades y aspiraciones. Este sentimiento es especialmente fuerte en el centro sur de Somalia, la región más afectada por el conflicto. La falta de voz, elección y opciones obliga a los jóvenes a participar en la violencia y el conflicto. Los motivos son tanto económicos como no económicos, por necesidad de seguridad personal, o relacionados con la identidad, el estatus o la venganza. Combinando estos resultados en un nuevo índice de frustración juvenil, Somalia obtiene 3,96 sobre 5 puntos (siendo 5 la mayor frustración). Con la falta de aptitudes para el empleo, la falta de oportunidades de empleo, la falta de voz y la falta de actividades recreativas como principales causas de la frustración, está claro que los jóvenes se sienten infravalorados y excluidos de varias partes de la sociedad. A pesar de estas dificultades, los jóvenes somalíes todavía tienen esperanzas y aspiraciones para el futuro, lo que indica la importancia de darles voz en la sociedad y atribuirles un papel en la consolidación de la paz.

Percepciones de la exclusión y estrategias de supervivencia de los jóvenes

Frustración juvenil y causas subyacentes

Los jóvenes se ven atraídos por la posibilidad de dejar el país

Exclusión de los jóvenes 5

4

Centromeridional Puntlandia Somalilandia Las jóvenes se enfrentan a más exclusión que los jóvenes

Falta de autoestima

3 Los jóvenes se ven forzados a participar en actos violentos Los jóvenes como víctimas y autores de conflictos Los jóvenes participan en actos violentos motivados por la codicia

Falta de apoyo familiar 5

4

Centromeridional Puntlandia Somalilandia Gobernanza y justicia deficientes

3

Incompatibilidad entre las habilidades y la demanda laboral

2 1 0

Los jóvenes no pueden expresar sus necesidades y aspiraciones Querellas entre los jóvenes

2 Sentimiento de humillación

1 0

Abuso de drogas

Falta de calificaciones para el empleo

Falta de oportunidades de empleo

Servicios recreativos inadecuados

No es posible expresar las aspiraciones y necesidades

Fuente: PNUD 2012e.

Los jóvenes corren un riesgo particular de ser coaccionados o manipulados por bandas y grupos delictivos dirigidos por adultos para cometer actividades delictivas. En entornos con un elevado desempleo juvenil, las bandas ofrecen una ocupación, un sentido de identidad y pertenencia y una plataforma para protestar contra la sociedad.

72 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

La edad adulta y el trabajo: algo más que dinero Se espera que los adultos se mantengan a sí mismos y a sus familias mediante trabajo remunerado y no remunerado. Los que tienen trabajo suelen considerarse menos vulnerables. Sin embargo, muchos están expuestos al empleo precario o al desempleo. En 2012, más de 200 millones de adultos de todo el mundo estaban desempleados. El empleo vulnerable representa más de la mitad del empleo total y

Gráfico 3.6 En América Latina y el Caribe, las tasas de homicidios entre los hombres tienden a concentrarse entre los 15 y los 39 años, mientras que las tasas mucho más bajas entre las mujeres se mantienen prácticamente invariables

Proporción de 20 muertes causadas por homicidios, 1996–2009 (%)

Hombres Mujeres

15

10

5

0 0

1-4

5-9

10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84

85 o más

Edad Fuente: PNUD 2013b.

es particularmente elevado en Asia Sudoriental (61%), Asia Meridional (77%) y África Subsahariana (77%).67 Incluso puede que quienes trabajan ganen muy poco. Se calcula que en 2011 había 397 millones de personas de más de 15 años que trabajaban, pero vivían en hogares con menos de 1,25 dólares por persona al día. Las regiones con una mayor proporción de trabajadores pobres con respecto al empleo total son Asia Meridional (25,7%) y África Subsahariana (41,7%).68 El trabajo proporciona algo más que un salario. El empleo, especialmente el empleo decente, se relaciona con dignidad y estatus y con comunidades y sociedades estables y cohesionadas. El empleo estable aporta beneficios a la sociedad al permitir que la fuerza de trabajo conserve la experiencia, conocimientos y productividad, mejorando así los resultados económicos.69 El pleno empleo también contribuye a la cohesión social, especialmente al mejorar el bienestar de las chicas. El aumento del empleo

femenino ayuda a cambiar la percepción que se tiene sobre el “valor” de las chicas y fomenta la inversión en su educación y salud. También ayuda a reducir la pobreza. La reciente crisis económica generó periodos de desempleo relativamente largos para muchos trabajadores. Desde el último trimestre de 2007, en la mayoría de los 42 países sobre lo que se cuenta con datos, una elevada proporción de desempleados estuvieron sin trabajo durante 12 meses o más.70 Aunque las recesiones económicas son cortas, las personas pueden quedar sujetas a una “cicatrización”, con consecuencias negativas duraderas. En los países desarrollados, la pérdida del empleo provoca una reducción de entre el 10% y el 25% de los ingresos, que puede durar entre 5 y 20 años.71 También se han constatado grandes pérdidas de ingresos debidas a la pérdida imprevista del trabajo en los países en desarrollo72, donde las crisis económicas tienen grandes efectos negativos sobre los ingresos, el consumo de los hogares y la pobreza.73 Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 73

Contribución Especial

Juan Somavía, ex Director General de la Organización Internacional del Trabajo

Valorar la dignidad del trabajo En el mundo de hoy en día, defender la dignidad del trabajo es una batalla constante. El pensamiento económico predominante considera el trabajo un coste de producción, que en la economía mundial debe ser lo más bajo posible para resultar competitivo. Considera a los trabajadores consumidores, que, debido a sus salarios relativamente bajos, necesitan acceder fácilmente al crédito para estimular el consumo y terminan teniendo deudas increíbles. En ningún lado se ve la importancia social del trabajo como base de la dignidad personal, como fuente de estabilidad y desarrollo de las familias o como contribución a la paz de las comunidades. Este es el significado de “trabajo decente”. Es un esfuerzo por recordar que estamos hablando de políticas que se ocupan de la vida de seres humanos y no solo de cuestiones de costes y beneficios. Este es el motivo por el que la constitución de la Organización Internacional del Trabajo nos dice “El trabajo no es una mercancía”1. Y sabemos que la calidad del trabajo define de muchas formas la calidad de una sociedad. Por lo tanto, debemos empezar por ayudar a los trabajadores pobres a salir de la pobreza y la informalidad para mantener medios de vida de calidad, un empleo por cuenta propia o un empleo formal. Y en esto deberían consistir nuestras políticas: hacer que las personas sigan ocupando progresivamente mejores empleos con un salario que les permita vivir, respetar los derechos de los trabajadores, la no discriminación y la igualdad de género, facilitar la organización de los trabajadores y la negociación colectiva, la protección social universal, las pensiones adecuadas y el acceso a la atención médica. Esto es lo que nos dicen millones de seres humanos en todo el mundo: “Dame una oportunidad justa en un trabajo decente y yo haré el resto; no quiero caridad ni limosnas”. Llevará mucho tiempo y requerirá un énfasis diferente en los países en desarrollo y desarrollados, pero todas las sociedades se enfrentan a dificultades respecto al trabajo decente, especialmente en medio de una crisis mundial que todavía nos persigue. ¿Por qué es tan difícil? Hay numerosas explicaciones históricas y políticas convergentes, pero existe una causa firme: según los valores del mundo actual, el cápital es más importante que la mano de obra. Se han visto señales por todas partes, desde el crecimiento inaceptable de la desigualdad a la proporción decreciente de los salarios en el PIB. Todos debemos reflexionar sobre las implicaciones para la paz social y la estabilidad política, incluidos quienes se benefician de una ventaja actual. El papa Juan Pablo II nos recordó que “Todos debemos trabajar para que el sistema económico en el que vivimos no altere el orden fundamental del trabajo por encima del cápital, el bien común por encima del interés privado”. Como dijo Gandhi, “Hay suficiente para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia”. Pero las cosas están cambiando. Muchos países emergentes y en desarrollo han demostrado una gran autonomía política al definir su respuesta a la crisis, con la mirada puesta en el empleo y la protección social, como defiende este informe. Las políticas que provocaron la crisis sobrestimaron la capacidad de los mercados para autorregularse; subestimaron el papel del Estado, la política pública y las normativas y devaluaron el respeto del Notas 1. OIT 2010a. 2. Naciones Unidas 2005.

74 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

medio ambiente, la dignidad del trabajo y las funciones de los servicios sociales y la asistencia pública en la sociedad. Llevaron a un modelo de crecimiento insostenible, ineficiente e injusto. Lentamente, hemos empezado a cerrar este ciclo político, pero no contamos con una alternativa predefinida preparada para ocupar su lugar. Estamos entrando en un periodo bastante largo de incertidumbre sin una fuente obvia de liderazgo político mundial. Un periodo más para salir del paso que para tomar decisiones mundiales enérgicas. Esto representa una extraordinaria oportunidad política y un reto intelectual para el sistema de las Naciones Unidas. La reunión en torno a una visión mundial creativa Post-2015 con Objetivos de Desarrollo Sostenible claros puede ser un primer paso hacia un nuevo ciclo de políticas públicas que analice cómo debería ser el mundo después de la crisis. Y fuera de las Naciones Unidas, tenemos que escuchar. En muchas sociedades existe una gran desazón e inseguridad. Desde las encuestas y las elecciones hasta la gente en las calles y los movimientos sociales, que cada vez se hacen oír más, está llegando un mensaje claro a los líderes gubernamentales y empresariales: “Sus políticas no funcionan para la mayoría”. Y por ello es tan importante la insistencia de este Informe en reclamar el papel del pleno empleo, la protección social universal y el camino hacia el trabajo decente. Se basa en el consenso existente en las grandes reuniones de Jefes de Estado y de Gobierno de la historia de las Naciones Unidas. En su cumbre de 2005, afirmaron que “Apoyamos firmemente una globalización justa y resolvemos que los objetivos del empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, en particular las mujeres y los jóvenes, serán una meta fundamental de nuestras políticas nacionales e internacionales y nuestras estrategias nacionales de desarrollo, incluidas las estrategias de reducción de la pobreza, como parte de nuestro esfuerzo por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”2. Por consiguiente, al menos sobre el papel, el compromiso está ahí en términos claros. Permítanme concluir con un ejemplo de los cambios necesarios sobre los que creo que existe un consenso generalizado. Las inversiones sólidas en la economía real, grandes y pequeñas, con una importante capacidad de creación de empleo deben desplazar a las operaciones financieras del mando de la economía mundial. La expansión de los beneficios a corto plazo en los mercados financieros, que refleja un escaso empleo, ha desviado recursos del horizonte a largo plazo de lograr empresas sostenibles en la economía real. El mundo está repleto de liquidez, que debe convertirse en inversiones productivas mediante un marco regulador que vele por que las entidades financieras cumplan su función original de canalizar ahorros hacia la economía real. Asimismo, la ampliación de la participación salarial en el PIB dentro de unas tasas de inflación razonables aumentará la demanda real y servirá como fuente de crecimiento del desarrollo sostenible. El punto de partida debe ser el paso de unas políticas de salario mínimo comprometido a una distribución mucho más justa de las ganancias y beneficios de la productividad. ¿Es un sueño o una realidad posible? Lo veremos, pero sin duda sobre esto versarán las políticas y las luchas sociales en los próximos años.

La falta de empleo decente puede tener graves consecuencias más allá de la pérdida de ingresos. El estrés del despido y los episodios de desempleo pueden disminuir la esperanza de vida debido a problemas de salud como apoplejías y paros cardiacos.74 Los episodios de desempleo también se asocian a elevadas tasas de depresión y alcoholismo.75 Asimismo, aparece un sesgo de género. En el Reino Unido, las mujeres de más de 60 años tienen más probabilidades que los hombres de la misma edad de percibir ingresos bajos, y las mujeres que han desempeñado un trabajo de categoría inferior o a tiempo parcial por lo general perciben una pensión más baja.76 Muchos de los trabajadores pobres desempeñan empleos no estándar: trabajo a tiempo parcial o temporal involuntario en los países avanzados y trabajo informal en los países en desarrollo. Idealmente, los países experimentan un aumento de las tasas de empleo y una disminución de la incidencia del empleo no estándar con el tiempo, como es el caso de los países del

gráfico 3.7, categoría 1. Sin embargo, en la mayoría de países con datos, tanto el desempleo como el empleo no estándar aumentaron entre 2007 y 201077 (categoría 4, gráfico 3.7)78 El empleo informal, que constituye un problema particular para los países en desarrollo, representa más del 40% del empleo total en dos tercios de los 41 países emergentes y en desarrollo con datos.79 Las definiciones varían mucho, pero el empleo informal generalmente carece de protección social, legal o normativa.80 Los trabajadores informales ganan menos en promedio que los trabajadores formales.81 Las vulnerabilidades de los trabajadores informales van más allá de ingresos bajos y volátiles. La capacidad de hacer frente a las circunstancias adversas se ve comprometida por la falta de protección social formal, y las vulnerabilidades se agravan cuando las personas que trabajan en el sector informal se enfrentan al acoso de las autoridades públicas. Muchos trabajadores a tiempo parcial o temporales se

Gráfico 3.7 En la mayoría de países con datos, el empleo no estándar aumentó entre 2007 y 2010, mientras que el empleo general cayó

Categoría 1: empleo más alto y menor incidencia de los trabajos no estándar Chile

Paraguay

Indonesia

Colombia 0,6 Polonia

Ucrania

Brasil Uruguay

Perú

0,4

Luxemburgo

Alemania

-0,8

Sudáfrica

Austria -0,2

Turquía

Malta

0,2 Bélgica

Categoría 2: empleo más alto y mayor incidencia de los trabajos no estándar

Tailandia

0 -0,4 0,2 0,4 0,6 Argentina Venezuela (República Bolivariana de) Federación de Rusia Rumania -0,2 Francia México Sri Lanka República de Corea República Checa Japón Chipre Italia -0,4 Países Bajos Canadá Suecia Eslovaquia Noruega Reino Hungría Grecia Unido Eslovenia Bulgaria Finlandia Portugal -0,6

-0,6

Categoría 4: empleo más bajo y mayor incidencia de los trabajos no estándar

Dinamarca India

Moldova Ecuador

-0,8

Categoría 3: empleo más bajo y menor incidencia de los trabajos no estándar

España

0,8

Cambio en la tasa de 1,0 empleo (%)

Lituania Estonia

Letonia

Irlanda

Cambio en la proporción de empleo no estándar (%) Fuente: OIT 2012c.

Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 75

Unos mejores resultados en el empleo generan beneficios sociales que se extienden más allá del individuo.

enfrentan a problemas similares: puede que no tengan las mismas protecciones o prestaciones, por ejemplo un seguro médico, que los trabajadores a tiempo completo. Casi la mitad de los trabajadores del mundo se encuentran en una situación de empleo vulnerable, atrapados en trabajos inseguros que generalmente quedan fuera de la jurisdicción de la legislación laboral y la protección social. Con los años, en respuesta a la volatilidad económica y las crisis reiteradas, los empleadores recurren en mayor medida al empleo a tiempo parcial o temporal.82 Entre las regiones en desarrollo, la proporción de empleo vulnerable es mayor en Asia Meridional y África Subsahariana (77,5% en 2011).83 Cuando un miembro del hogar pierde su trabajo, los otros pueden intentar compensar.84 En algunos casos, si un trabajador masculino pierde su trabajo, hay más mujeres que pueden buscar trabajo para compensar. Pero durante una crisis económica las mujeres pueden retirarse de la fuerza de trabajo. Y cuando una crisis exprime los recursos de los hogares, es más probable que las mujeres dediquen más tiempo a un trabajo no remunerado.85 El aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo puede intensificar los conflictos en el hogar: las mujeres que se incorporan a un trabajo remunerado pueden sufrir más violencia doméstica.86 Cuando los adultos pierden su trabajo, los niños también se ven afectados.87 En los países en desarrollo, las condiciones económicas adversas pueden reducir las tasas de escolarización hasta 12 puntos porcentuales.88 Además, los niños quizá abandonen la escuela para trabajar, destruyendo las oportunidades de salir de la pobreza en el futuro. Unos mejores resultados de empleo generan beneficios sociales que se extienden más allá del individuo.89 Las sociedades en las que todo el mundo tiene acceso a oportunidades de empleo que cumplen un nivel básico de decencia tienden a tener menos conflictos, redes sociales más sólidas y un mayor sentido de la equidad y la justicia.90 Estos resultados afectan al grado de cohesión social en un país y tienden a hacer que las instituciones funcionen mejor, al crear un entorno que apoya el desarrollo humano. También tienen implicaciones para el gasto social, puesto que el gasto en salud pública puede aumentar tras largos episodios de pérdida de empleo.91

76 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Envejecer con dignidad: una posibilidad que escapa a muchos La población mundial de personas de 60 años y más supera los 500 millones (cerca del 8% del total). Europa y Asia Central albergan la mayor proporción de personas de edad avanzada en la población total entre las regiones de países en desarrollo (11,4%; gráfico 3.8). Para el año 2050, se espera que la proporción de personas de edad avanzada en la población total se duplique hasta el 15,5%, registrándose el mayor incremento en Asia Oriental y el Pacífico (del 7,4% en 2010 al 22,2% en 2050). Para ese mismo año, se prevé que solo África Subsahariana presente una proporción de personas de edad avanzada inferior al 5%.92 La pobreza y la exclusión social constituyen un problema para quienes están envejeciendo, especialmente debido a que aproximadamente el 80% de la población mundial de edad avanzada no tiene una pensión y depende del trabajo y la familia para obtener ingresos. A medida que las personas envejecen, generalmente se vuelven más vulnerables desde el punto de vista físico, mental y económico.93 La pobreza en la vejez suele ser crónica, puesto que la falta de oportunidades económicas y seguridad durante la vida previa se acumula hasta representar una vulnerabilidad en la vejez.94 Las desventajas acumuladas cuando se es más joven también conllevan la transmisión de la pobreza de una generación a otra. Por ejemplo, en Bangladesh casi un tercio de la población general convive con una persona de edad avanzada, mientras que muchas más personas en otros hogares forman parte de una red que presta y obtiene apoyo de personas de edad avanzada.95 Los ingresos bajos no son lo único que aumenta la vulnerabilidad entre las personas de edad avanzada; algunas desventajas adicionales pueden agravar su incapacidad para sobrevivir, como por ejemplo cuando una pérdida de ingresos viene acompañada por una enfermedad o discapacidad que agota los recursos financieros. La reducida capacidad para generar ingresos personales y contribuir a los ingresos del hogar —incluso indirectamente— tiene claras consecuencias para la dignidad y el empoderamiento de las personas de edad avanzada dentro de la familia. Incluso cuando las personas de edad avanzada reciben apoyo de sus familias en forma de alimentos y alojamiento, el hecho de que

Gráfico 3.8 Para el año 2050, se espera que la proporción de personas de 60 años y mayores en la población mundial se duplique hasta el 15,5%, registrándose el mayor incremento en Asia Oriental y el Pacífico

Proporción 25 de la población 60 años y mayores 20 en la población total (%)

1970 2010 2050

15

10

5

0 Estados Árabes

Asia Oriental y el Pacífico

Europa y Asia Central

América Latina y el Caribe

Asia Meridional

África Subsahariana

Mundo

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013).

no cuenten con recursos propios puede afectar a su autonomía y capacidad para tomar decisiones y hacer que se les considere potencialmente como una carga.96 La muerte prematura de la pareja, el acceso inadecuado a cuidados físicos y médicos asequibles, la exclusión de la participación en la sociedad, la falta de hogar, la pérdida de autonomía, la institucionalización, la falta de contactos sociales y la soledad: todas ellas se suman a las vulnerabilidades de las personas de edad avanzada. También pueden enfrentarse a un entorno social y físico restringido que, cuando se combina con capacidades personales reducidas, puede impedir que las personas de edad avanzada aprovechen las oportunidades a su disposición y resistan a las amenazas que les afectan. La pobreza en la vejez tiene una marcada dimensión de género. La esperanza de vida de la mujer es más larga que la del hombre, por lo que las mujeres pueden pasar más tiempo sumidas

en la pobreza que los hombres. Las mujeres tienen más probabilidades de perder a su pareja y menos probabilidades de volverse a casar. El menor nivel de educación y la necesidad de conciliar el trabajo con el cuidado de los hijos hace que las mujeres tiendan a trabajar más en el sector informal. Las mujeres de edad avanzada, especialmente las viudas y las que no tienen hijos, son especialmente vulnerables, tanto en el plano económico como en el social.97 Pueden ser objeto de denigración y abuso y vivir en condiciones de abandono.98 La mayoría de las personas de edad avanzada y las personas que conviven con una persona de edad avanzada se enfrentan a tasas de pobreza más elevadas. En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, la tasa de pobreza en la vejez es más alta que la media del conjunto de la población (13,5% frente a 10,6%),99 y las mujeres de edad avanzada tienen más probabilidades de ser pobres

La pobreza en la vejez tiene una marcada dimensión de género.

Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 77

Gráfico 3.9 En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, la tasa de pobreza tiende a ser más elevada para las personas de edad avanzada que para el conjunto el población y también más elevada entre las mujeres que entre los hombres

Tasa de pobreza entre las 40 personas mayores (%)

Las personas mayores tienen más probabilidades de ser pobres

República de Corea

30

Irlanda México Australia Grecia España JapónEstados Unidos

20 Suiza

Portugal Turquía Bélgica Italia Finlandia Reino Unido Dinamarca Noruega Francia Alemania Austria Suecia República Eslovaca Islandia Canadá Polonia Hungary Luxemburgo Las personas mayores tienen menos probabilidades de ser pobres Países Bajos República Checa Nueva Zelanda

10

0

0

10

20

30

40

50

Tasa de pobreza de la población en su conjunto (%)

Tasa de pobreza entre los hombres40 (%)

Los hombres tienen más probabilidades de ser pobres República de Corea

que los hombres (gráfico 3.9). La situación es similar en numerosos países en desarrollo. En la República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Paraguay, más del 40% de la población de más de 60 años es pobre.100 El envejecimiento lleva aparejada una mayor probabilidad de vivir con una discapacidad. En todo el mundo, más del 46% de las personas de más de 60 años vive con una discapacidad101 y entre el 15% y el 30% de las personas de edad avanzada, independientemente de que tengan una discapacidad o no, viven solas o sin un adulto en edad de trabajar.102 El abuso de las personas de edad avanzada está bastante extendido. Un estudio de 2011-2012 realizado en 36 países constató que el 43% de las personas de edad avanzada tienen miedo a la violencia y el maltrato.103 Las personas de edad avanzada también son importantes cuidadores de sus parejas y sus nietos, y cada vez más de sus padres. Especialmente en los países con una alta prevalencia del VIH/ SIDA, los abuelos son por lo general quienes cuidan de los huérfanos del SIDA.104 La situación es similar en el caso de los migrantes. Cerca del 69% de los migrantes bolivianos que se trasladaron a España dejaron a sus hijos en casa, normalmente al cargo de los abuelos. En las zonas rurales de China, los abuelos cuidan al 38% de los niños menores de 5 años cuyos padres se fueron a trabajar a las ciudades.105

Vulnerabilidades estructurales

30 México Australia

Irlanda

Grecia España

20 Portugal Turquía Bélgica Dinamarca Italia

10

Francia Reino Unido Islandia Luxemburgo Alemania Finlandia Suecia Austria República Checa Canadá Noruega Polonia República Eslovaca Nueva Zelanda Hungría 0 Países Bajos

0

10

Japón Estados Unidos

Suiza

Las mujeres tienen más probabilidades de ser pobres 20

30

40

50

Tasa de pobreza entre las mujeres (%) Nota: Los datos corresponden a 2008. Fuente: OCDE 2011b.

78 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Cuando las instituciones sociales y jurídicas, las estructuras de poder, los espacios políticos o las tradiciones y normas socioculturales no sirven por igual a los miembros de la sociedad —y cuando crean obstáculos estructurales al ejercicio por parte de algunas personas de sus derechos y opciones— dan lugar a vulnerabilidades estructurales. Las vulnerabilidades estructurales a menudo se manifiestan a través de profundas desigualdades y una pobreza generalizada, que se asocian a desigualdades horizontales o grupales basadas en la composición de un grupo socialmente reconocida y construida.106 Las vulnerabilidades estructurales son perpetuadas por la exclusión, el bajo desarrollo humano y la posición de las personas en la sociedad, que

reducen su capacidad para hacer frente a los riesgos y situaciones negativas. Los pobres, las mujeres, las minorías (étnicas, lingüísticas, religiosas, migrantes o sexuales), los pueblos indígenas, las personas que viven en zonas rurales o remotas o con una discapacidad, y los países sin litoral o con recursos naturales limitados tienden a enfrentarse a mayores obstáculos, a veces de naturaleza jurídica, a la hora de crear capacidades, tomar decisiones y reclamar sus derechos de apoyo y protección en caso de acontecimientos adversos. Y aunque las leyes no los discriminen explícitamente, la ausencia de políticas eficaces puede dejar a las personas excluidas y vulnerables. Las desigualdades grupales (u horizontales) y la exclusión limitan la influencia política de algunos grupos, aunque constituyan la mayoría de la población, como los pobres. Las desigualdades horizontales pueden dar lugar al acaparamiento de las políticas por parte de una élite que favorezca a determinados grupos y no al conjunto de la

sociedad.107 Esto magnifica las vulnerabilidades de los excluidos al limitar la cantidad y la calidad de los servicios públicos que reciben. Algunos grupos también pueden estar más expuestos a determinados riesgos y tener menos capacidad y habilidad intrínseca para hacer frente a las crisis. La exposición de algunos grupos y la forma en que la sociedad trata sus características inherentes producen resultados negativos.108 Las circunstancias adversas también crean nuevas vulnerabilidades o nuevos grupos de personas vulnerables. Por ejemplo, se espera que unas 200.000 personas vivan con una discapacidad a largo plazo como consecuencia de las lesiones sufridas en el terremoto de Haití de enero de 2010.109 Puede afirmarse que no fue el terremoto lo que afectó a una cantidad tan grande de personas; fue su interacción con la vulnerabilidad del país.110

Gráfico 3.10 Alrededor de 1.200 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares diarios y 1.500 millones viven en situación de pobreza multidimensional

Pobreza multidimensional

Pobreza económica

Población (miles de millones)

Casi el umbral de pobreza 2

3 55,4% 2,5

49,7%

Umbral de pobreza 3,33

2

1,5

29,2%

28,4% 21,9%

1

15,5%

0,5 0

2,50 dólares al día

1,25 dólares - Menos de 1,25 2,50 dólares al dólares al día día

Casi multidimensionalmente pobres

No multidimensionalmente pobres 0

1

2

3

4

Multidimensionalmente pobres

5

6

7

8

9

10

Índice de pobreza multidimensional Fuente: Pobreza multidimensional, cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en diferentes encuestas de hogares, entre las que se cuentan las Encuestas Demográficas y de Salud del ICF Macro, las Encuestas de Indicadores Múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y varias encuestas nacionales de hogares; pobreza económica, cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en los datos recogidos en la base de datos de los Indicadores del Desarrollo Mundial del Banco Mundial

Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 79

Pobreza y vulnerabilidad Aunque están relacionadas y se refuerzan mutuamente, la pobreza y la vulnerabilidad no son sinónimas. Las personas pobres son más vulnerables que otras de la sociedad, porque para la mayoría de ellas el riesgo de circunstancias adversas es mayor que para otros, como bien se ha documentado en el caso de las crisis ambientales.111 Unos 1.200 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares al día y 2.700 millones viven con menos de 2,50 dólares al día (gráfico 3.10).112 Además, 1.500 millones de personas viven en una situación de pobreza multidimensional, el número de personas con dos privaciones asciende a casi 800 millones,113 de lo que resulta que 2.200 millones viven con dos o más privaciones críticas. Estas cifras están descendiendo, pero muchas personas viven ligeramente por encima del umbral de la pobreza, por lo que las crisis idiosincráticas o generalizadas podrían fácilmente volver a empujarlas a la pobreza. El porcentaje de personas que viven ligeramente por encima del umbral de la pobreza (ya sea económica o multidimensional) es más elevado en Asia Meridional, África Subsahariana y Asia Oriental y el Pacífico (tabla 3.1). La pobreza multidimensional tiene un fuerte componente geográfico, puesto que tiende a ser mayor en las zonas rurales. En Somalia afecta

al 60% de la población que vive en hogares urbanos y a más del 95% de los hogares rurales. Estas cifras corresponden al 43% y el 94% en Burkina Faso, el 56% y el 96% en Níger, y el 54% y el 96% en Etiopía, respectivamente. En muchos países, también es más probable que la pobreza multidimensional se dé entre los hogares encabezados por una mujer y en los que hay una persona de más de 60 años. Otro factor importante es la presencia de niños pequeños. En Bolivia, por ejemplo, la proporción global de la población que se encuentra en una situación de pobreza multidimensional se eleva al 12%, pero en los hogares con al menos un niño menor de 5 años alcanza el 34%. Estas proporciones corresponden al 21% y el 42% en Ghana, el 7% y el 19% en el Perú, y el 4% y el 11% en la República Árabe Siria. La vulnerabilidad aumenta cuando la pobreza interactúa con otras condiciones del hogar.114 Es más probable que las personas pobres vivan en zonas vulnerables a los efectos del cambio climático, ya sea en regiones costeras bajas expuestas a un mayor riesgo de inundación a causa de la subida del nivel del mar o en tierras marginales sometidas a una creciente sequía a consecuencia del cambio climático.115 Las personas pobres son vulnerables debido a que generalmente carecen de acceso a ahorros, fondos de empréstito u otros activos a los que recurrir para afrontar contingencias

Tabla 3.1 Pobreza económica y multidimensional por región Pobreza económica

Pobreza multidimensional

Incidencia (%)

Intensidad de la privación (%)

Casi pobreza multidimensional (%)

Número de países

Incidencia (%)

Casi pobreza económica (%)

Estados árabes

10

6,5

36,4

9

15,5

48,4

8,7

Asia Oriental y el Pacífico

11

12,7

25,1

10

6,4

44,7

16,2

Europa y Asia Central

15

1,4

6

15

1,8

37,3

4,5

América Latina y el Caribe

20

5,7

7

14

6,7

42,8

9,5

Asia Meridional

8

30,6

44,4

7

53,4

50,8

17,9

África Subsahariana

40

50,9

27,8

36

59,6

55

16,2

Región

Número de países

Fuente: Pobreza multidimensional, cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en varias encuestas a hogares, entre ellas las encuestas demográficas y de salud de ICF Macro, las encuestas a base de indicadores múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y varias encuestas nacionales; pobreza económica, cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en datos de la base de datos de indicadores del desarrollo mundial del Banco Mundial.

80 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

imprevistas. Frente a la pérdida del trabajo u otras crisis de ingresos, recurren a estrategias de supervivencia más perniciosas como el recorte de alimentos o la reducción del gasto en salud o educación de los hijos.116 Incluso con ingresos más altos, los hogares pueden no ser o incluso no sentirse mucho menos vulnerables y, pese a los avances en los últimos decenios tanto en los países desarrollados como en desarrollo, las personas se sienten menos seguras desde el punto de vista económico.117 Las recientes medidas de austeridad han aumentado la pobreza en más de la mitad de los países europeos, y los grupos más expuestos al riesgo son los niños, los inmigrantes y las personas de origen migrante, las minorías étnicas y las personas con discapacidad.118 Los efectos de los desastres naturales son desproporcionadamente elevados entre los grupos de ingresos bajos, las personas de edad avanzada y las personas que viven con una discapacidad. Durante las inundaciones ocurridas en Bombay en 2005, los hogares más pobres fueron los más vulnerables. Aunque las pérdidas pueden no parecer grandes en términos absolutos, el promedio de las pérdidas sufridas por los hogares equivalía aproximadamente al promedio de sus ahorros. La capacidad de recuperación y reconstrucción tras las inundaciones se vio minada por el agotamiento de los ahorros de los hogares y su pérdida de activos.119Los terremotos que sacudieron El Salvador en 2001 se llevaron un tercio de los ingresos per cápita de los hogares más afectados.120 En Bangladesh, las grandes inundaciones ocurridas algunos años afectaron hasta 7,5 millones de hectáreas de cultivo, perjudicando principalmente a los pobres.121 Durante y después de los desastres, los niños de los hogares pobres son especialmente vulnerables a la malnutrición y otras consecuencias a largo plazo. La sequía que tuvo lugar en Zimbabue entre 1982 y 1984 aumentó la probabilidad de retraso en el crecimiento infantil y también retrasó la escolarización de los niños unos 3,7 meses en promedio, lo que empeoró su rendimiento escolar hasta 16 años después del desastre. En Etiopía, entre 2002 y 2006, el 90% de los hogares del quintil de ingresos más bajos experimentó al menos un riesgo de perturbación frente a acontecimientos adversos, mientras que muchos informaron de múltiples riesgos, con

un promedio de 4,2 riesgos por hogar.122 Las respuestas de las familias a los eventos adversos consisten, entre otras cosas, en comer menos, reducir los activos del hogar y acumular deuda, todas ellas tendentes a acarrear consecuencias a largo plazo para el desarrollo infantil. Las crisis de ingresos tienen una importante repercusión en la asistencia y el rendimiento escolares de los niños de los hogares más pobres.123 El efecto de los desastres en las personas y comunidades está condicionado no solo por sus capacidades y competencias, sino también por su base de activos: su cápital económico y natural. Por ejemplo, una degradación considerable del ecosistema podría poner en peligro los medios de vida de las comunidades rurales que dependen directamente de los recursos naturales: el acceso a la biodiversidad marina, los productos forestales no madereros, el cultivo de subsistencia o artesanal y la ganadería. El grado de vulnerabilidad de estas comunidades viene determinado por el estado de la base de recursos naturales para la realización de las actividades económicas actuales y alternativas, los regímenes de gestión de estos recursos y la proximidad de los ecosistemas naturales al punto de inflexión tras el cual ya no puede restablecerse la productividad. La degradación ambiental y el agotamiento de los recursos naturales constituyen importantes amenazas. En 2011, los trabajadores agrícolas representaban el 40% de la población activa mundial, de los cuales el 60% vivía en países con un índice de desarrollo humano bajo. Dos tercios de las personas en situación de pobreza extrema viven en zonas rurales y sus medios de vida dependen enormemente de la agricultura y los recursos naturales. La degradación de las tierras y la escasez de agua suscitan una gran preocupación. Para 2025, se espera que la escasez de agua afecte a más de 1.800 millones de personas, resultando más perjudicados los trabajadores agrícolas y los agricultores pobres.124

Género A nivel mundial, las mujeres son quienes sufren la discriminación más generalizada. Los sistemas jurídicos surgen de tradiciones culturales ricas y diversas, pero en algunos países las leyes consuetudinarias y religiosas prevalecen por encima de las leyes civiles que podrían Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 81

Gráfico 3.11 Varios países tienen leyes que discriminan a las mujeres con respecto a la familia, las actividades económicas, la violencia y otras cuestiones

Asunto

Familia/matrimonio

Asunto

Custodia infantil Divorcio/separación Matrimonio y familia Edad de matrimonio Poligamia Otros

Asunto

Otras áreas

Nacionalidad Ciudadanía Entierro Estado personal Otros

Economía/empleo

Asunto

Propiedad marital Derechos de tierras/propiedad Empleo/mano de obra Empleo gubernamental Herencia Otros

Violencia

Violación Violación marital Violencia contra las mujeres Otros

0

5

10

15

20

25

30

35

Número de países

0

5

10

15

20

25

30

35

Número de países

Fuente: Igualdad Ya 2011.

proteger los derechos humanos de la mujer. La legislación puede discriminar explícitamente a la mujer en cuestiones de familia, matrimonio, economía, derechos y violencia (gráfico 3.11). También puede limitar los derechos de la mujer con respecto a la propiedad de la tierra y exigir el consentimiento del cónyuge para acceder a la anticoncepción y la planificación familiar. Las mujeres también sufren la discriminación de las instituciones sociales, como el matrimonio precoz, prácticas sucesorias discriminatorias, mayor carga de trabajo de asistencia no remunerado, violencia (cuadro 3.3), preferencia por hijos varones y restricciones de acceso al espacio público y los recursos productivos. La vulneración de los derechos de la mujer y la discriminación por parte de las instituciones sociales también generan malos resultados de desarrollo humano. En los 21 países donde las instituciones sociales se consideraban más discriminatorias contra la mujer, la finalización de la escuela primaria era en promedio un 15% inferior a la de otros países en desarrollo, y las tasas de malnutrición infantil y mortalidad materna eran el doble de altas.125 El número de niños malnutridos es en promedio un 60% superior en los países donde las mujeres no tienen 82 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

derecho a poseer tierras y un 85% superior en los países donde las mujeres carecen de acceso al crédito. Las tasas de mortalidad materna también son por lo general más elevadas en los países donde las mujeres tienen menos control sobre su integridad física. Las recesiones económicas están relacionadas con una cuasi quintuplicación de la mortalidad infantil femenina frente a la mortalidad infantil masculina.126 La reciente crisis económica mundial ha provocado aproximadamente entre 30.000 y 50.000 nuevas muertes infantiles en África Subsahariana, principalmente entre los pobres y abrumadoramente entre las niñas.127 En la mayoría de países, las mujeres son libres de dedicarse a la actividad política, pero solo en dos, Cuba y Ruanda, la proporción de mujeres en el parlamento corresponde o supera a su proporción en la población. En las elecciones parlamentarias de 2013 de Ruanda, 51 de los 80 escaños (64%) fueron ocupados por mujeres.128 Pero en el 60% de los países sobre los que se tienen datos, las mujeres representan menos del 20% de los escaños parlamentarios. Una mayor representación de la mujer en la vida política puede mejorar en gran medida la posición de la mujer en general. Ruanda cuenta con una

CUADRO 3.3 Violencia contra las mujeres Los hechos ocurridos en 2012 y 2013 atrajeron la atención mediática mundial sobre las proporciones epidémicas de la violencia contra la mujer. Malala Yousafzai recibió un disparo de los talibanes en Pakistán, una joven estudiante fue mortalmente violada por un grupo de hombres en la India y en la Plaza Tahrir de El Cairo hubo dos denuncias de violación y otros tipos de acoso sexual contra mujeres. Estos hechos nos recuerdan que la violencia estructural contra la mujer sigue siendo endémica en todo el mundo y plantea enormes dificultades a la participación de la mujer en la vida social y a la seguridad comunitaria en general. Cerca de un tercio de las mujeres de todo el mundo sufrirá violencia sexual u otro tipo de violencia física a lo largo de su vida, principalmente a manos de su pareja (que también serán responsables de sufrirá el 40% de todos los feminicidios, lo que puede extenderse a los asesinatos relacionados con el honor y la dote)1, lo que se describe como “vulnerabilidades relacionales” integradas en determinadas categorías de relaciones sociales2. Un análisis reciente de la Organización Mundial de la Salud indica que el 7,2% de las mujeres del mundo —1 de cada 14— es víctima de violencia sexual por parte de alguien que no es su pareja3. Los datos de Gallup extraídos de encuestas realizadas en 143 países en 2011 señalan un temor a la violencia de género. Las mujeres no solo se sienten menos seguras que los hombres en todos los países, sino que la diferencia de género en cuanto a la percepción de las amenazas no se correspondía con los ingresos: en muchos países de renta media y alta se constató una diferencia de dos dígitos4. La correlación entre la violencia a manos de la pareja y la pobreza es sólida y positiva, y prevalecen patrones regionales. Las mujeres de África tienen dos veces más probabilidades de sufrir violencia que las mujeres de los países de renta baja y media de Europa. En Asia Sudoriental, las mujeres tienen ocho veces más probabilidades de sufrir violencia a manos de su pareja actual o una expareja que a manos de otras personas. Las campañas públicas y la movilización han dado lugar a cambios en la justicia civil y penal, con leyes y sentencias judiciales que reafirman la protección de la mujer. Muchos países cuentan con recursos jurídicos o de otra

índole para apoyar a las víctimas y sus hijos y han aprobado recursos civiles entre los que se incluye legislación en materia de órdenes de alejamiento para protegerlas de sus agresores. Pero los cambios en las normas sociales y la legislación suelen aparecer gradualmente y toparse con una gran resistencia. Las modificaciones del Derecho penal en la India a raíz de los recientes casos de violación5 no penalizan la violación marital6, lo que pone de relieve el alcance y los límites de la legislación como agente de cambio social. La violencia afecta a la capacidad de la mujer para participar en la actividad económica fuera del hogar. En México, la principal razón por la que las mujeres abandonaban el mercado laboral eran las amenazas y la violencia infligida por sus maridos, que lo desaprobaban7. En la India, la violencia real o las amenazas de violencia de muchos maridos impiden a las mujeres participar en reuniones de grupos de autoayuda8. Las intervenciones que hacen hincapié en las normas sociales (aceptación de la violencia de género) y la reducción de los obstáculos psicosociales (vergüenza, culpa, resentimiento y prejuicio) pueden reducir la violencia contra la mujer y, en general, aumentar su empoderamiento. Un ejemplo es Yo quiero, Yo puedo en México. El programa, que se centra en las personas como punto de partida, aumenta la implicación y sostenibilidad mediante la concepción de la agencia personal y el empoderamiento intrínseco como proceso y estado. Se ha prestado menor atención a los efectos intangibles en la libertad de circulación, el bienestar emocional y la capacidad de imaginación y pensamiento de la mujer, todas ellas elementos fundamentales de las capacidades humanas9. Junto con el ataque a la persona, la dignidad y el sentido de valía que toda violencia inflige a sus víctimas, las consecuencias de la violencia contra la mujer también reflejan su carácter sistémico, que no se distribuye al azar entre la población, sino que se dirige a un grupo particular debido a su identidad como grupo subordinado. Como dice Iris Marion Young, “La opresión de la violencia no solo consiste en una victimización directa, sino en el conocimiento cotidiano compartido por todos los miembros del grupo oprimido de que pueden ser objeto de vulneración, únicamente por motivo de su identidad de grupo. Solo vivir bajo la amenaza de ataque...priva a los oprimidos de libertad y dignidad y consume innecesariamente su energía”10.

Notas 1. OMS 2013. 2. Kabeer, Mumtaz y Sayeed 2010. 3. WHO 2013. 4. Gallup 2013. 5. Rajya Sabha del Parlamento de la India 2013. 6. Harvard Law and Policy Review 2013. 7. Funk, Lang y Osterhaus 2005. 8. Sen 1998; Kabeer et al. 2012. 9. Nussbaum 2005. 10. Young 1990, p. 62. Fuente: Chalabi y Holder 2013; Kabeer 2014; Pick y Sirkin 2010.

de las legislaciones más progresistas de África para empoderar a la mujer y protegerla de la violencia. Las leyes y las políticas por sí solas no bastan para erradicar la discriminación, pero pueden ser un primer paso importante. Los desastres naturales y el cambio climático con frecuencia acrecientan la desigualdad y la discriminación, incluida la de género,129 pero el empoderamiento y la agencia de la mujer pueden reducir estas vulnerabilidades. Por ejemplo, tres semanas después del tsunami de 2004 en el Océano Índico, un grupo de aldeanas pobres que sobrevivieron a los terremotos de

1993 y 2001 en Latur (Maharashtra) y Kutch (Guyarat) apoyaron activamente las actividades de recuperación viajando a Tamil Nadu para mostrar su solidaridad con mujeres como ellas y sostener el proceso de rehabilitación.130

Minorías y grupos étnicos Los pueblos indígenas constituyen en torno al 5% de la población mundial, pero representan el 15% de las personas con ingresos bajos y más del 30% de las personas en situación de pobreza extrema en las zonas rurales.131 Tienden a tener Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 83

Gráfico 3.12 En 2011, las tasas de pobreza entre los hogares romaníes eran mucho más elevadas que entre los hogares no romaníes

Romaníes No romaníes

30%

9%

Proporción de la población con ingresos inferiores a 4,30 dólares PPA diarios (%) Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Mundial y la Comisión Europea (2011).

un nivel educativo bajo, desigualdad de oportunidades y desigualdad de acceso a la tierra y otros activos productivos.132 En América Latina, los ingresos medios de los trabajadores indígenas son cerca de la mitad de los de los trabajadores no indígenas.133 En Europa, uno de los grupos más vulnerables son los romaníes. En 2011, alrededor del 30% de los romaníes vivía con menos de 4,30 dólares al día, frente al 9% de la población no romaní (gráfico 3.12). Se han emprendido numerosas iniciativas nacionales y regionales para mejorar sus condiciones. Sin embargo, siguen sufriendo los efectos de la exclusión social y el acceso limitado a los servicios básicos asociado a ella.134

Discapacidades

Las personas con discapacidad están especialmente expuestas a los desastres naturales y los conflictos.

Las personas que viven con una discapacidad se enfrentan a obstáculos físicos para reclamar sus derechos y tomar decisiones. Suelen carecer de un acceso fácil al transporte público, a las oficinas de la Administración pública y a otros espacios públicos como hospitales, lo que dificulta su participación en la vida económica, social y política o la búsqueda de asistencia ante las amenazas a su bienestar físico. Entre las personas con discapacidad son especialmente

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vulnerables las que son pobres. Las personas con discapacidad también tienen más probabilidades que la población general de ser víctimas de la violencia.135 Y pueden tener menos capacidad para trabajar, por lo que generalmente son más pobres que el resto de la población. Además, las personas con una discapacidad que merma su capacidad de comunicarse también tienen más probabilidades de ser víctimas de abuso, incluso por parte de sus cuidadores. Las personas con discapacidad están especialmente expuestas a los desastres naturales y los conflictos. Las dificultades cognitivas, intelectuales o físicas pueden reducir su capacidad para acceder a la información o responder a ella.136 Pueden quedarse atrás durante las evacuaciones o ser rechazada por los albergues y campos de refugiados debido a que podrían necesitar unos cuidados médicos complejos. La comunidad de reducción del riesgo de desastres debe ampliar la participación de las personas con discapacidad y atajar los obstáculos y limitaciones ambientales a los que se enfrentan.137 Las vulnerabilidades que generan las discapacidades dependen de otros factores sociales, económicos y demográficos. Por ejemplo, es más probable que las personas con discapacidad tengan menor capacidad para trabajar y, por lo tanto, sean más pobres que las personas sin discapacidad. En efecto, las personas con discapacidad presentan tasas de empleo más bajas.138 Los datos extraídos de la Encuesta Mundial de Salud en 51 países muestran tasas de empleo del 52,8% entre los hombres con discapacidad y el 19,6% entre las mujeres con discapacidad, frente al 64% y el 29,9% entre los hombres y mujeres sin discapacidad respectivamente.139 Atajar los obstáculos y vulnerabilidades de las personas con discapacidad puede liberar su potencial y beneficiar al conjunto de la sociedad.

Migrantes La mayoría de los migrantes internacionales, que representa más del 3% de la población mundial, tiene menos derechos y menos protección que los ciudadanos, incluso cuando son documentados, y tiene menos acceso a la protección social.140 Normalmente se les excluye de la vida social y pública y, al carecer de derecho de voto, tienen poca influencia en las políticas que les afectan, aunque puedan estar contribuyendo

Contribución Especial

Stephen Hawking, Director de Investigación del Centro de Cosmología Teórica de la Universidad de Cambridge

Discapacidad y vulnerabilidad Como físico teórico, entiendo muy bien el concepto de vulnerabilidad: hay pocas cosas en el cosmos que no sean susceptibles de sufrir daño. Incluso el propio universo algún día puede llegar a su fin. La humanidad siempre ha sido vulnerable a distintas dificultades. Y no hay duda de que los grandes descubrimientos científicos —desde la penicilina hasta la tabla periódica, desde la evolución hasta la electricidad— nos han ayudado a entender nuestro mundo, reducir nuestra vulnerabilidad y crear sociedades más resistentes. Pero, pese al enorme y variado progreso, muchas personas y grupos siguen siendo vulnerables, aunque ninguno más que las personas con discapacidad. Las Naciones Unidas calculan que más de 1.000 millones de personas viven con alguna forma de discapacidad y tienen una representación desproporcionada entre los más pobres del mundo y los que mayor riesgo corren de sufrir violencia, desastres, gastos médicos exorbitantes y muchas otras dificultades. La gran mayoría de las personas con discapacidad tienen dificultades simplemente para sobrevivir, y ya no digamos vivir vidas que ellas valoren de manera razonada, para utilizar el léxico del desarrollo humano. Sin embargo, la discapacidad no debe ser un obstáculo para el éxito. Durante casi toda mi vida adulta he tenido una enfermedad motoneuronal, pero no me ha impedido desarrollar una destacada carrera en la física teórica y una vida familiar feliz. Por supuesto, me doy cuenta de que, de muchas formas, he sido afortunado. Mi éxito en la física teórica ha asegurado que haya podido vivir

al progreso económico del país de acogida. Su vulnerabilidad se superpone a otras vulnerabilidades estructurales. Por ejemplo, el número de mujeres que migran está aumentando. En la actualidad, las mujeres representan la mitad de la población migrante internacional, alcanzando entre el 70% y el 80% en algunos países, y sufren una mayor exposición a la explotación y al abuso en la trata de personas.141 La migración forzada debida a los conflictos es otra fuente de vulnerabilidad, como refleja dramáticamente la crisis siria. Aunque los refugiados conforman una pequeña parte de la población migrante —en torno a 10,5 millones de personas en 2011— el conflicto armado desplazó a cerca de 5 millones de personas de la zona (más de 255.000 solo entre diciembre de 2012 y enero de 2013).142

Países vulnerables y geografía Las iniciativas para abordar la vulnerabilidad de las personas y las comunidades deben tener en cuenta la vulnerabilidad de su país. Una

una vida que valoro. Me he beneficiado de atención médica de primera clase. Puedo confiar en un equipo de asistentes que me permiten vivir y trabajar cómodamente y con dignidad. Mi casa y mi lugar de trabajo se han hecho accesibles para mí. Expertos informáticos me han ayudado con un sistema de comunicación asistida y un sintetizador de voz, que me permiten redactar conferencias y documentos y comunicarme con distintos públicos. Las personas con discapacidad somos vulnerables por los numerosos obstáculos a los que nos enfrentamos: actitudinales, físicos y financieros. Eliminar estos obstáculos está a nuestro alcance y tenemos el deber moral de hacerlo. Más allá de este deber moral, haríamos bien en recordar otras muchas razones para actuar. La legislación implantada para asistir a las personas con discapacidad hoy en día beneficiará a casi todo el mundo en algún momento: casi todos nosotros tendremos alguna deficiencia en algún momento de la vida o cuidaremos de alguien que la tenga. Las invenciones, como el reconocimiento óptico de caracteres o la tecnología por control cerebral, tienen muchas otras ventajas además de ayudar a las personas con discapacidad. Pero lo más importante es que la eliminación de estos obstáculos liberará el potencial de muchísimas personas que tienen muchísimo que aportar al mundo. Los gobiernos de todo el mundo ya no pueden ignorar a los cientos de millones de personas con discapacidad a los que se les deniega el acceso a la salud, la rehabilitación, el apoyo, la educación y el empleo, y quienes nunca tienen la oportunidad de brillar.

justificación importante del tratamiento especial de los países es su vulnerabilidad estructural, que depende de factores externos que no se gestionan fácilmente mediante la política interna. Por ejemplo, los países menos adelantados se han definido como países pobres que sufren debilidades estructurales de crecimiento. Tienen más probabilidades que otros de seguir siendo pobres. Los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo son otros dos grupos de países que se enfrentan a importantes problemas estructurales. Este informe examina muchas de las vulnerabilidades estructurales a las que se enfrentan los países, entre ellas cómo una mayor interconexión genera nuevas vulnerabilidades. La mayoría de los análisis y datos sobre la vulnerabilidad de los países se centra en los desastres ambientales o naturales, como los terremotos o las erupciones volcánicas, y las perturbaciones climáticas (véase el cuadro 3.4) o en acontecimientos económicos externos, como los desplomes de la demanda externa o los trastornos de los términos de intercambio. Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 85

Cuadro 3.4 Resistencia a los desastres: la experiencia de Japón Solo en los últimos cinco años, hemos sido testigos de un terremoto en Haití (2010), una ola de calor en el hemisferio norte (2010), un tsunami en Japón (2011), una sequía en África Oriental (2011-2012) y un tifón en Filipinas (2013). Estos fenómenos naturales adversos han provocado un gran número de víctimas humanas y costes económicos considerables. El avance del desarrollo humano se ha visto debilitado por estos impactos y, en algunos casos, se ha perdido lo que tanto costó lograr. Japón es un país proclive a los desastres que puede proporcionar importante información sobre la resistencia a ellos. En 2011, un fuerte terremoto en la costa oriental de Japón desencadenó un gran tsunami que mató a más de 15.000 personas y ocasionó enormes daños en las infraestructuras económicas y sociales. También provocó un desastre nuclear en Fukushima. A pesar de la gran pérdida de vidas humanas y los costes financieros registrados —estimados en 210.000 millones de dólares— la repercusión podría haber sido muchísimo peor. El terremoto de Tohoku, de una magnitud estimada de 9.0, sigue siendo el cuarto mayor del mundo desde que comenzaron los registros en 1900, con olas que alcanzaron alturas de 40 metros y se adentraron hasta 10 km en tierra. El sistema de alerta temprana de Japón impidió que el número de víctimas fuera mucho mayor. En cuanto se detectó la actividad sísmica, se extendió la alarma a través de la televisión, la radio y las redes móviles. Esto permitió que muchas personas se preparasen y mitigasen el efecto, por ejemplo desplazándose a terrenos más elevados, mientras que la red ferroviaria y las empresas del país rápidamente interrumpieron sus actividades, evitando así un daño mayor. Las sirenas de emergencia, las vías de evacuación claramente señalizadas y los programas de educación pública también desempeñaron un papel fundamental en el salvamento de vidas. Los estrictos códigos de construcción garantizaron que muchos edificios altos resistiesen al terremoto, mientras que las franjas de árboles y las barreras de hormigón proporcionaron cierta protección a las comunidades

frente al tsunami. Las instituciones del Estado han colaborado tradicionalmente con las comunidades locales para mejorar la preparación para casos de desastre y diseñar planes de evacuación. Las inversiones tradicionales de Japón en tecnología y concienciación pública fueron esenciales para evitar un desastre aún mayor. Aunque los debates en el país sobre preparación y recuperación han sido fundamentales, el caso de Japón pone de relieve que el riesgo es una preocupación intrínseca al desarrollo y que la reducción de riesgos y la recuperación integrales deben ser un componente esencial de la gobernanza general. Los sistemas de alerta temprana, las vías de evacuación, los códigos de construcción estrictos y la colaboración con las comunidades locales: todo debe partir de sistemas institucionales, jurídicos y de gobernanza que den prioridad a la reducción de desastres y la recuperación. En marzo de 2015, tendrá lugar la tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres auspiciada por las Naciones Unidas en Sendai, una de las ciudades afectadas por el terremoto y el tsunami de Tohoku de 2011. La Conferencia permitirá a los Estados Miembros examinar la aplicación del Marco de Acción de Hyogo y adoptar un marco de reducción del riesgo de desastres posterior a 2015. El Marco de Acción de Hyogo, un plan decenal para fomentar la resistencia de las naciones y las comunidades a los desastres, se acordó en la Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres de 2005 con las siguientes cinco prioridades de acción: hacer de la reducción del riesgo de desastres una prioridad, conocer los riesgos y tomar medidas, fomentar el entendimiento y la concienciación, reducir el riesgo y estar preparado para actuar. No obstante, el desarrollo de la preparación para casos de desastre lleva tiempo y requiere inversiones considerables a largo plazo en educación, tecnología e infraestructura, así como instituciones y marcos normativos adecuados. La experiencia adquirida en desastres recientes será esencial para crear un programa mundial orientado al futuro que posibilite un desarrollo humano resistente y sostenible.

Fuentes: EIRD 2012a; Fraser et al. 2012.

Violencia grupal y vidas inseguras El Informe sobre Desarrollo Humano de 1994 introdujo el concepto de seguridad humana, comenzando con la declaración “El mundo nunca podrá disfrutar de la paz, a menos que los seres humanos tengan seguridad en sus vidas cotidianas”.143 Las concepciones de seguridad requieren una visión de la persona humana que incluya la vulnerabilidad física y psicológica, las fortalezas y las limitaciones, incluidas las limitaciones en la percepción del riesgo.144 En el año 2000 murieron cerca de 4.400 personas al día debido a actos intencionados de violencia autodirigida, interpersonal o colectiva. Y muchos miles más se ven afectados de alguna manera por los actos de violencia.145 Además, 86 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

generan enormes costes en tratamiento de las víctimas, apoyo a las familias destrozadas, reparación de las infraestructuras y procesamiento de los responsables, y como consecuencia de la pérdida de productividad e inversión.146 La percepción de las amenazas por parte de las personas ofrece información sobre los esfuerzos políticos y arroja luz sobre la carga del miedo en sus vidas.147 El Informe sobre Desarrollo Humano de Costa Rica de 2005 y el Informe sobre Desarrollo Humano de América Latina de 2013 muestran cómo queda limitada la vida de las personas al evitar salir por la noche o viajar debido al miedo a la violencia.148 Se ha descubierto que la existencia de bandas está relacionada con un menor apoyo a los mecanismos formales de control y regulación social, lo que abre la vía a que los grupos delictivos sean

las únicas fuentes de protección.149 La persistente desigualdad horizontal en las dimensiones política, económica y social puede crear condiciones que propicien actos de violencia física que amenacen al desarrollo humano de una gran cantidad de personas, incluidos algunos grupos específicos. Los homicidios y la violencia armada se producen con mayor frecuencia en zonas urbanas azotadas por la pobreza que se caracterizan por falta de empleo, mala calidad de viviendas, hacinamiento y bajos niveles de educación y servicios sociales. Los homicidios son más comunes en las zonas más pobres de las ciudades con grandes desigualdades, desde Nueva York hasta Río de Janeiro, y en los estados y ciudades estadounidenses y provincias canadienses más desiguales. Las investigaciones corroboran estas conexiones entre la violencia y la desigualdad.150 Sin embargo, la violencia y la delincuencia se asocian no solo a un aumento de la desigualdad, sino también a la presencia de armas de fuego y drogas, que se considera que explican algunos de los elevadísimos niveles de violencia en algunos países de renta media de Sudamérica y América Central, donde la desigualdad ha descendido en los últimos años. Como se señala en el capítulo 2, los conflictos violentos, principalmente los conflictos interestatales y las revueltas civiles internas, siguen imponiendo enormes costes al desarrollo en los países afectados. En este tipo de conflictos puede identificarse una combinación de causas. Sin embargo, una característica común sigue siendo el hecho de que estas causas, desde las políticas excluyentes y la búsqueda de rentas por parte de las élites hasta las quejas sociales no atendidas, contribuyen a crear discordia social o, como mínimo, a impedir una armonía y cohesión social mínimas que den lugar a resultados de desarrollo resistentes, algo que se tratará más exhaustivamente en el capítulo 4. Una sociedad “socialmente cohesionada” es aquella que trabaja por el bienestar de todos sus miembros, lucha contra la exclusión y la marginación, crea un sentido de pertenencia, fomenta la confianza y ofrece a sus miembros la oportunidad de movilidad ascendente.151 La falta de estos atributos se suele relacionar con el conflicto y la violencia, especialmente en situaciones de desigualdad de acceso a los recursos o los beneficios de la riqueza natural, o con la incapacidad de afrontar eficazmente el cambio

social o económico rápido o los efectos de las crisis económicas o climáticas. La desigualdad de acceso a los recursos y resultados que coincide con diferencias culturales puede generar agentes de movilización que terminan en una serie de revueltas y disturbios políticos. Esto no solo obedece a los resentimientos de los excluidos y los desfavorecidos. El malestar y los conflictos también pueden surgir si los privilegiados emprenden acciones para asegurarse de que los desfavorecidos no demandan mayores recursos o poder político.152 Casi todos los países albergan grupos que sufren exclusión social,153 que se produce cuando las instituciones deniegan sistemáticamente a algunos grupos los recursos y el reconocimiento que les permitiría participar plenamente en la vida social.154 La desigualdad horizontal y la exclusión social pueden durar largos periodos de tiempo y asociarse a la denegación de los derechos y al acceso desigual de algunos grupos a los servicios sociales. En algunos casos, las desigualdades persistentes y las privaciones prolongadas duran siglos.155 Existen pruebas de una cierta correlación entre las desigualdades grupales y los conflictos violentos, cuya probabilidad aumenta cuando se refuerzan las desigualdades políticas y socioeconómicas.156 Por ejemplo, la probabilidad de conflicto se incrementa significativamente en los países donde existe una grave desigualdad horizontal económica y social. Del mismo modo, es más probable que se produzca un conflicto cuando el desarrollo es más débil y la polarización religiosa es mayor.157 Si bien existen muchos ejemplos de sociedades multiculturales pacíficas, los vínculos culturales pueden ser una poderosa fuente de movilización y posible conflicto cuando interactúan con grandes privaciones económicas y políticas.158 Además, el acusado aumento de la desigualdad grupal incrementa la probabilidad de tensión y conflicto.159 La manera en que los gobiernos responden a las protestas explica cómo la exclusión social puede inducir a algunos grupos a recurrir a la violencia, aunque aquellas empiecen de manera pacífica. Las protestas pacíficas en las que el Estado limita el espacio y la protección de los manifestantes pueden generar pocos cambios y una mayor frustración o tropezar con acciones violentas y excluyentes por parte del Estado, lo cual une a los

La desigualdad de acceso a los recursos y resultados que coincide con diferencias culturales puede generar agentes de movilización que terminan en una serie de revueltas y disturbios políticos.

Capítulo 3  Personas vulnerables en un mundo vulnerable | 87

manifestantes y transforma lo que eran principalmente protestas pacíficas en violencia. Las instituciones, especialmente las instituciones estatales que funcionan bien, tienen una importante función en la creación de un espacio en el que varios grupos puedan intercambiar opiniones de forma pacífica y en el que las personas puedan empezar a incorporar las opiniones de los demás en su propio entendimiento del mundo. Esto podría resultar muy importante para la resolución pacífica de los conflictos, señalando un papel significativo de la prevención de los conflictos violentos.160 Las instituciones inclusivas y representativas pueden reducir la posibilidad de conflicto, ya que pueden tomar medidas para luchar contra la exclusión, cambiando las prácticas de suministro de los bienes y servicios públicos. Algunos ejemplos de políticas que reducen la desigualdad horizontal son la mejora de la propiedad colectiva de las tierras mediante la redistribución de tierras que se encuentran bajo el control del Estado, las adquisiciones forzosas y la restricción de la propiedad en Fiji, Namibia, Malasia y Zimbabue. Otros ejemplos se refieren a las cuotas de empleo en el sector público (la India, Malasia y Sri Lanka y el requisito de empleo equilibrado en el sector privado en Sudáfrica).161 Los conflictos armados suponen una importante vulnerabilidad para el desarrollo humano, puesto que sus resultados no solo afectan a la sociedad, sino a algunos grupos específicos. En Cachemira, se demostró que la exposición a la violencia in utero y durante la infancia ha reducido la altura de los niños. Los niños de las zonas afectadas por la insurgencia eran más bajos que los niños menos afectados por esta última, con una desviación típica de entre 0,9 y 1,4. El efecto era mayor en los niños nacidos durante los picos de violencia.162 Los conflictos también obligan a las personas a huir de sus casas y medios de vida. Las mujeres y los niños representan el 80% de los refugiados

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y los desplazados del mundo.163 Entre 2012 y 2013, más de 1 millón de personas huyó de sus países de origen debido a los conflictos y la persecución, principalmente de la República Democrática del Congo, Malí, Sudán y la República Árabe Siria.164 En conjunto, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados registra casi 36 millones de personas de las que se ocupa.165 Las muertes causadas por las guerras transfronterizas se han reducido notablemente desde el máximo alcanzado en 1995 a unas 320.000 al año. Sin embargo, los conflictos armados siguen siendo un importante obstáculo para el desarrollo humano, especialmente en los países con un índice de desarrollo humano bajo.166 En 2012 se produjeron 37.941 muertes relacionadas con 41 conflictos en todo el mundo.167 Los conflictos trastornan los servicios públicos esenciales como la atención sanitaria básica168 y la educación, causando un daño permanente a las personas a lo largo de su vida, con problemas de salud continuos que afectan a generaciones enteras de niños que viven en zonas de conflicto y a los que se les ha impedido terminar la escuela primaria. Además, los conflictos violentos pueden provocar una inmensa angustia psicológica.169 La pérdida de la familia y la comunidad, la pérdida del hogar y los medios de vida, el desplazamiento y el trastorno pueden tener graves consecuencias para la salud mental, que afectan a muchas decisiones del hogar, incluida la migración.170 En algunos conflictos, los civiles son atacados y mutilados como estrategia deliberada para desmoralizar a las comunidades y destruir sus estructuras sociales; la violación se ha utilizado como arma deliberada y como acto de humillación y venganza contra el enemigo en su conjunto.171 Por ejemplo, las estimaciones del número de mujeres violadas durante el conflicto de Bosnia y Herzegovina oscilan entre las 10.000 y las 60.000.172

“En un país bien gobernado, la pobreza es algo que avergüenza. En un país mal gobernado, la riqueza es algo que avergüenza.” Principio de Confucio

“Me llevó bastante tiempo encontrar una voz, y ahora que la tengo, no voy a permanecer en silencio.” Madeleine Albright

4. Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas En este Informe se ha debatido sobre las persistentes amenazas al desarrollo humano y la naturaleza de la vulnerabilidad. Se ha planteado también por qué los individuos son más vulnerables en ciertos momentos críticos en sus vidas que en otros momentos y cómo los contextos sociales pueden hacer que unos individuos sean más vulnerables que otros. Las crisis en forma de desastres naturales y conflictos violentos reducen las capacidades y los activos materiales de comunidades enteras, haciéndolas aún más vulnerables. Las políticas orientadas a reducir la vulnerabilidad deben tener en cuenta estos factores. Construir resiliencia requiere algo más que reducir la vulnerabilidad: hace falta empoderar a las personas y reducir las restricciones a las que se enfrentan a la hora de actuar, es decir, que gocen de libertad de actuar. Es necesario también disponer de unas sólidas instituciones sociales y estatales que puedan ayudar a las personas a hacer frente a los acontecimientos adversos. El bienestar depende en gran medida de que las personas vivan en un contexto con más libertades. Las normas y prácticas sociales pueden ser perjudiciales o discriminatorias. Por lo que para tener libertad a la hora de actuar es necesario abordar dichas normas y transformarlas. En el capítulo 1 se presentaron los principios fundamentales que se necesitan para fundamentar las decisiones de política. Basándose en estos principios, el presente capítulo hace hincapié en las políticas nacionales clave que pueden reducir la vulnerabilidad y construir resiliencia, tanto a nivel individual como a nivel de la sociedad. Entre otras cosas, estas políticas incluyen prestar servicios básicos con cobertura universal, abordar las vulnerabilidades asociadas al el ciclo de vida, promover el pleno empleo, reforzar la protección social, abordar la inclusión social y desarrollar las capacidades necesarias para prepararse y recuperarse ante las crisis. Hay varias cuestiones que fundamentan a estas políticas. En primer lugar, cada una aborda la vulnerabilidad desde múltiples dimensiones. Por ejemplo, la prestación universal de servicios básicos sociales puede promover oportunidades de forma generalizada, desvinculando los derechos básicos de la capacidad de pagar por ellos. De la misma manera, una tasa de empleo elevada genera un impacto positivo significativo en el bienestar de las personas, al mismo tiempo que reduce la violencia e impulsa la cohesión social.

En segundo lugar, estas políticas están interconectadas y crean sinergias entre ellas. Las estrategias de desarrollo que no tengan en cuenta las opiniones de todas las partes interesadas no son ni convenientes ni sostenibles. No obstante, cuando en las sociedades se da lugar a que todos puedan expresar su opinión, es más probable que los encargados de formular las políticas tengan en cuenta las preocupaciones y necesidades de las minorías y de otros grupos vulnerables. Así, las personas pueden ser tanto agentes como beneficiarios de los progresos. Además, también es más probable que dichas sociedades concedan más prioridad a la creación de empleo y a la política social universal. De hecho, si el pleno empleo aumenta la base imponible, se obtendrá un mayor margen fiscal para prestar servicios sociales de calidad. En tercer lugar, estas políticas abordan la vulnerabilidad desde diferentes puntos del ciclo de vida de cada individuo y en momentos distintos de la trayectoria de desarrollo de un país. Los servicios sociales bien planificados pueden garantizar que los niños reciben cuidados y educación durante la fase más crítica de sus vidas y que las personas mayores reciben los cuidados adecuados cuando los necesitan. Las políticas orientadas al pleno empleo hacen más fácil la importante transición que viven los jóvenes cuando acaban los estudios y empiezan a trabajar. Estas políticas también establecen ciclos beneficiosos que apoyan las vías de desarrollo nacional. Países tan diferentes como la República de Corea y Suecia han cosechado los beneficios de una fuerza de trabajo educada en su recorrido hacia la industrialización. Es probable que los tipos de políticas que aquí se debaten tomen un tiempo en construir resiliencia de las personas y sociedades. ¿Se puede acelerar esa resiliencia y proteger las Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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Contribución Especial

Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía

Ampliar nuestra reflexión sobre la vulnerabilidad Naciones Unidas hace hincapié desde hace tiempo en la seguridad humana, en todas sus dimensiones.1 Cuando era economista jefe del Banco Mundial, encuestamos a miles de personas pobres en todo el mundo para determinar cuál era su mayor preocupación y, en el primer lugar de la lista (junto con las preocupaciones obvias sobre la falta de ingresos y la participación insuficiente en las cuestiones que afectan a sus vidas), se encontraba la inseguridad, es decir, la vulnerabilidad.2 En el nivel más básico, la vulnerabilidad se define como la exposición a una disminución acentuada del nivel de vida. Supone un motivo especial de preocupación cuando es prolongada y cuando los niveles de vida caen por debajo de umbrales críticos, hasta un punto de escasez. Tradicionalmente los economistas se han centrado exclusivamente en el PIB y no han tenido en cuenta la vulnerabilidad. Los individuos son reacios a asumir riesgos. Darse cuenta de que son vulnerables les ocasiona grandes pérdidas de bienestar, incluso antes de afrontar las consecuencias de la propia crisis. La incapacidad de nuestro sistema de parámetros para reflejar de manera adecuada la importancia de la seguridad de los individuos y el bienestar de las sociedades ha sido una crítica clave al PIB por parte de la Comisión Internacional sobre la Medición del Desempeño Económico y el Progreso Social.3 Si queremos formular políticas para reducir la vulnerabilidad, es sumamente importante que adoptemos un enfoque general de sus propias causas. Los individuos y las sociedades están inevitablemente expuestos a los que los economistas llaman “shocks” [crisis], es decir, acontecimientos adversos que tienen el potencial de provocar disminuciones acentuadas de los estándares de vida. Cuanto mayor es la crisis, mayor es su intensidad y duración, además de causar una mayor vulnerabilidad, sin tener en cuenta otros factores. Sin embargo, los individuos y las sociedades elaboran mecanismos para lidiar con las crisis. Algunas sociedades y economías han sido más eficaces que otras a la hora de mejorar la capacidad de lidiar con ellas. Las mayores vulnerabilidades aparecen en aquellas sociedades que han quedado expuestas a grandes crisis y han dejado a amplias fracciones de su población sin los mecanismos adecuados para hacerles frente. Círculos viciosos Cuando pensamos en vulnerabilidad, pensamos inevitablemente en caídas en espiral. Los sistemas robustos disponen de buenos mecanismos para absorber el impacto de las crisis: gracias a estos, un individuo expuesto a una crisis logra recuperarse rápidamente. Una de las funciones de las leyes de bancarrota consiste en ofrecer a los que tienen una deuda excesiva un nuevo comienzo. Puede que no consiga solucionar completamente los problemas del deudor en cuestión, pero al menos impide que este se vea abrumado por una montaña de deudas. Desafortunadamente, en muchas sociedades del mundo, existen importantes segmentos de la población que siguen siendo altamente vulnerables, siguen estando muy expuestos a esas eventualidades y cuyos problemas en muchos casos empeoran. Hay muchos canales a través de los cuales se manifiestan dichas caídas en espiral. Los individuos con ingresos escasos tienen menos posibilidades de comer bien y esto significa que son más propensos a sufrir enfermedades. Una vez que enferman, no pueden permitirse una atención médica adecuada y esto significa que, en sociedades sin una adecuada prestación de servicios

médicos, un accidente o enfermedad puede significar el principio del fin. Sin una atención médica adecuada, se exponen al riesgo de sufrir una reducción importante de su capacidad de generar ingresos; la reducción de sus ingresos disminuye aún más su capacidad de pagar la atención médica. Investigaciones recientes han puesto de manifiesto que los pobres dedican su energía mental de forma desproporcionada a hacer frente al aquí y al ahora, a las exigencias de la supervivencia. En consecuencia, ven reducida su capacidad de pensar de un modo estratégico y hacer planes de largo plazo. No es extraño, por tanto, que no logren tomar las decisiones (incluidas las inversiones) que podrían contribuir a sacarlos de la pobreza. Vulnerabilidades económicas La atención de todo el mundo se suele enfocar inevitablemente en aquellos que sufren desastres naturales: tsunamis, inundaciones o terremotos. No obstante, los desastres económicos son igual de devastadores que los desastres naturales. Los cambios que se han producido en la economía global en las últimas décadas han creado muchas más vulnerabilidades. Las interconexiones entre bancos y países han aumentado la probabilidad de sufrir un contagio financiero, como el que ocurrió en la crisis financiera de 2008. Estos acontecimientos pusieron de manifiesto la importancia de regular el ámbito financiero, incluidos los ‘cortacircuitos’ y los controles de cápitales. La devastación que acarreó la crisis en la economía global (contracción de las economías y millones de personas sumidas en la pobreza) es muestra de que no se trata de cuestiones que afecten solamente al sector bancario. En líneas generales, son importantes prioridades en materia de desarrollo humano. Dichos cambios no solo han aumentado el grado de exposición a los riesgos, sino que también han reducido los mecanismos que las sociedades utilizan para ayudar a que las personas más vulnerables puedan hacer frente a estas situaciones. Esto sucede especialmente en los países en desarrollo, donde los fuertes vínculos sociales y lazos familiares han jugado tradicionalmente un papel central en la protección social. Sin embargo, en muchos países, estos vínculos se han debilitado antes de haber logrado poner en marcha sistemas públicos nacionales de protección social. Cómo las políticas han aumentado la vulnerabilidad Una de las principales críticas a las políticas del consenso de Washington es que provocaron sistemáticamente un aumento de la vulnerabilidad, tanto aumentando las crisis a las que se exponen los individuos y economías como reduciendo los mecanismos de defensa contra ellas. Políticas como la liberalización del mercado de cápitales (asociada a importantes fluctuaciones en los flujos de dinero que entran y salen de los países) expusieron todavía más a los países en desarrollo a las crisis que llegaban del extranjero. La liberalización y desregulación del mercado financiero provocó crisis nacionales todavía mayores: burbujas crediticias y económicas que explotaron inevitablemente. A medida que se debilitaron los sistemas de protección social, se debilitaron también los estabilizadores automáticos, y de algunas políticas financieras se derivaron desestabilizadores automáticos, con lo cual a su vez los efectos de cualquier crisis aumentaron también. Al mismo tiempo, las políticas debilitaron la capacidad de amplios segmentos de la (continuación)

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Contribución Especial

Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía

Ampliar nuestra reflexión sobre la vulnerabilidad población de hacer frente a las crisis que experimentaron estas economías. Las políticas del consenso de Washington solían ir acompañadas de una debilitación de los sistemas de protección social; no hace fata explicar el efecto adverso que esto tuvo sobre la vulnerabilidad. Por tanto, estas “reformas” aumentaron la vulnerabilidad tanto de los individuos como del sistema económico en su conjunto. Por ejemplo, el tan alabado cambio de prestaciones definidas a contribuciones definidas aumentó la vulnerabilidad de los individuos y del propio sistema. A pesar de ello, incluso en los países desarrollados muchos argumentaron que para competir en un mundo globalizado eran necesarias reducciones del gasto público en el estado de bienestar y en los sistemas de protección social, dejando así más vulnerables a los segmentos medio y bajo. Las políticas del consenso de Washington también trajeron consigo más desigualdades, lo que hace más vulnerables a las personas con menos recursos si el gobierno no toma medidas de protección activas. Desigualdad y vulnerabilidad Uno de los grandes contribuyentes a la vulnerabilidad —algo que tiene efectos adversos en muchos de los otros factores mencionados— es la desigualdad, y contribuye de muchas maneras. La desigualdad causa inestabilidad, lo que hace que se produzcan con más frecuencia fuertes oscilaciones en la economía.4 Las desigualdades extremas significan que fracciones cada vez mayores de la población están en condiciones de pobreza, por lo que son menos capaces de lidiar con las crisis cuando estas tienen lugar. Las desigualdades económicas extremas conducen inevitablemente a la desigualdad política, cuyo resultado es que los gobiernos tienen menos probabilidades de proporcionar sistemas de protección social que puedan proteger a los más desfavorecidos de las consecuencias de las grandes crisis.5 Debemos empezar a considerar la desigualdad no solo una cuestión moral, que por supuesto lo es, sino una preocupación económica

fundamental, inherente a la reflexión sobre el desarrollo humano y particularmente importante en cualquier análisis de la vulnerabilidad. Reducción de la vulnerabilidad Algunas de las intervenciones para reducir las vulnerabilidades son muy conocidas y se han inscrito dentro del ámbito del desarrollo humano. Entre ellas, se encuentran las mejoras en la educación y la protección social. Desde esa perspectiva, la educación es importante no solo porque permite a los individuos alcanzar su potencial o porque provoca un aumento en la productividad: también mejora la capacidad de los individuos de hacer frente a las crisis. Los individuos con mayor nivel educativo pueden, por ejemplo, cambiar más fácilmente de un trabajo a otro. Aunque los efectos beneficiosos de estas políticas puedan parecer obvios, siguen siendo cruciales. Sin embargo, otros pueden no parecer tan obvios. Hay muchos aspectos de nuestro sistema económico que forman parte implícitamente de los mecanismos de absorción del riesgo –en otras palabras, ayudan a mitigar la vulnerabilidad. Es sumamente importante contar con leyes de bancarrota que protejan a los ciudadanos comunes (deudores), en lugar de intentar sustraer todo lo que se pueda a los más desfavorecidos en beneficio de los acreedores, tal como hace el sistema estadounidense. Unas buenas leyes de bancarrota permiten a los individuos empezar desde cero. Los prestamos para educación pagaderos en función de los ingresos del egresado en el mercado laboral pueden ayudar a las familias a salir de la trampa de la pobreza y a partir de ahí seguir mejorando su situación. Por su parte, como se ha mencionado, contar con buenos sistemas de protección oficial no solo afecta al bienestar de las personas que se encuentran en circunstancias adversas, sino de la economía en su conjunto. La vulnerabilidad tiene muchas causas y consecuencias. La reducción de la vulnerabilidad es un elemento clave de cualquier agenda que busque mejorar el desarrollo humano. Pero si queremos tener éxito en la reducción de la vulnerabilidad, necesitamos abordarla desde una perspectiva sistémica.

Notas 1. Ogata y Sen 2003. 2. Narayan et al. 2000. 3. Stiglitz, Sen y Fitoussi 2010. 4. El Fondo Monetario Internacional ha llamado la atención sobre esto, consulte Berg y Ostry (2011b). 5. Existen, por supuesto, muchos otros efectos perniciosos de la desigualdad, se destaca en Stiglitz (2012b). La desigualdad está ligada a un crecimiento más bajo, destruye la democracia, aumenta el desgaste social y corroe la confianza.

futuras opciones y capacidades mediante acciones específicas a corto plazo? En el capítulo 3 se consideró que era necesaria una perspectiva más amplia a la hora de examinar los factores que impulsan la vulnerabilidad. La respuesta tiene que tener, inexorablemente, un carácter generalizado y a largo plazo. No obstante, las acciones a corto plazo pueden alinearse mejor con las necesidades a largo plazo. Las crisis persistentes necesitan determinadas políticas públicas a largo plazo, pero los sistemas de respuesta pueden ofrecer unos mejores ajustes a corto plazo ante acontecimientos adversos, de modo que se protejan las oportunidades y se minimicen los impactos a largo plazo. Tomemos como ejemplo la iniciativa Bolsa Família en

Brasil, un programa para la transferencia de efectivo, cuyo objetivo consiste en minimizar las circunstancias negativas en el largo plazo al mantener a los niños escolarizados y proteger su salud.1 El impacto de la subida acentuada de los precios de los alimentos en 2008 que se produjo tras la crisis financiera mundial se redujo gracias a un aumento en los montos de las transferencias. Más allá de esto, no se puede hacer mucho más aparte de llevar a cabo operaciones de socorro de emergencia ad hoc, que, aunque estén bien diseñadas, no son la mejor opción a largo plazo. Pendientes de unos acuerdos de protección social más completos, los programas para la transferencia de efectivo pueden ponerse en marcha de un modo relativamente fácil, y el impacto del Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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La prestación universal de servicios sociales básicos se basa, principalmente, en la premisa de que todas las personas deberían estar empoderadas para vivir según sus aspiraciones y que el acceso a ciertos elementos básicos de una vida digna se desvincule de la capacidad de pagar de las personas.

presupuesto puede reducirse si se dispone de una infraestructura de la que aprovecharse, como en el caso de Brasil. Dichos programas han de diseñarse para garantizar que se protegen las capacidades, especialmente las de las próximas generaciones.

Prestación universal de servicios sociales básicos El universalismo implica tener igualdad de acceso y de oportunidades para desarrollar las capacidades básicas. El acceso universal a los servicios sociales básicos (educación, atención médica, suministro y saneamiento de agua y seguridad pública) aumenta la resiliencia. El universalismo es un arma poderosa para combatir la naturaleza incierta de la vulnerabilidad. Las políticas sociales orientadas hacia el universalismo no solo protegen a aquellos que viven realmente en la pobreza, con una salud débil o en situación de desempleo, sino que también protegen a los hogares e individuos a los que les va bien pero que pueden verse en dificultades si las cosas se complican. Además, garantizan que las futuras generaciones posean ciertas capacidades básicas fundamentales. Prestar unos servicios sociales básicos con cobertura universal no solo es algo imperativo, sino que también es posible en las primeras fases del desarrollo. Hay pruebas recientes que demuestran que se puede lograr en menos de diez años. Además, la prestación universal de servicios sociales básicos es mejor que una prestación focalizada, lo cual provoca estigmas sociales en los receptores y segmentación en la calidad de los servicios, ya que aquellos que pueden permitirse dejar de recibir servicios públicos lo hacen. La prestación universal de servicios sociales básicos puede aumentar las competencias sociales mediante diferentes canales. Puede ser una poderosa fuerza que iguale las oportunidades y los resultados y que promueva enérgicamente el empoderamiento social. La educación pública universal puede reducir las desigualdades que existen en la calidad de la educación que recibe un niño de un hogar rico comparado con un niño de un hogar pobre. La transmisión de capacidades entre generaciones dentro de las familias, como el nivel educativo, puede perpetuar los beneficios a largo plazo. Las políticas universales también promueven la solidaridad social.2

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La prestación universal de servicios sociales básicos se basa, principalmente, en la premisa de que todas las personas deberían estar empoderadas para vivir según sus aspiraciones y que el acceso a ciertos elementos básicos de una vida digna se desvincule de la capacidad de pagar de las personas. El informe del Secretario General de las Naciones Unidas de 2013, “Una vida digna para todos” afirma que uno de los requisitos previos de la agenda para el desarrollo sostenible post-2015 es una “visión de largo alcance del futuro anclada firmemente en los derechos humanos y los valores y principios universalmente aceptados, incluidos los consagrados a la Carta, la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Declaración del Milenio.”3 El documento final de la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio celebrada en septiembre de 2010 afirma: “promover el acceso universal a los servicios sociales y brindar niveles mínimos de protección social puede contribuir de manera importante a la consolidación de los beneficios ya logrados en materia de desarrollo y al logro de otros nuevos.”4 El compromiso con la provisión de servicios sociales universales requiere tomar una profunda decisión social y política. Refleja el tipo de sociedad que la gente quiere. Aunque las formas de prestar estos servicios puedan variar dependiendo de las circunstancias y de la situación del país, se puede extraer una idea común de todas las experiencias realizadas con éxito: el Estado es el primer responsable de extender los servicios sociales a toda la población, mediante un contrato social básico celebrado entre este y la ciudadanía. En términos más específicos de política pública, centrarse en los presupuestos no es suficiente; cuándo y cómo ejecutarlos es otra cuestión fundamental. Es probable que se necesiten más recursos para extender los servicios sociales básicos a toda la población; no obstante, modestas inversiones en el momento oportuno pueden ser de gran ayuda a la hora de reducir la vulnerabilidad. Los presupuestos deben ir de la mano de medidas jurídicas y otras medidas para lograr igualdad de acceso y de oportunidades.

Cobertura universal o cobertura focalizada En las últimas décadas hemos asistido a un cambio mundial en las políticas de gasto público, que

ahora se centran en aliviar la pobreza en vez de en el desarrollo.5 Como resultado, se ha puesto mucha más atención en cómo abordar el gasto social de los pobres, en lugar del de todos. La focalización de los servicios se consideró más eficiente, menos costosa y más efectiva para garantizar la redistribución. Pero las pruebas históricas muestran una imagen con matices. La prestación universal se ha asociado en muchos casos a importantes reducciones de la pobreza, una mayor redistribución y menores desigualdades, algo paradójico ya que los beneficios focalizados son teóricamente más redistributivos.6 Un factor clave es que, cuando los beneficios son focalizados de forma muy delimitada, la clase media y las élites tienen menos voluntad de financiarlos mediante impuestos. Sin embargo, si la prestación es universal, las élites tendrán más voluntad de financiar los servicios y algunas de las deficiencias de la redistribución se compensarán gracias a la gran cantidad de fondos disponibles.7 En los estados de bienestar europeos, la cobertura de la seguridad social se ha ido adaptando a las expectativas y demandas de la clase media.8 Asimismo, la prestación universal de servicios educativos y de atención médica en los países nórdicos era sostenible gracias a la alta calidad de la educación y de la atención médica, de las que todo el mundo podía beneficiarse. Esto garantizaba la voluntad de la clase media de financiar estos servicios mediante los impuestos. Por ello, algunos han reclamado políticas de solidaridad, adoptando los principios universales para fomentar la participación de la clase media en la prestación de los servicios sociales y así crear una coalición entre pobres y no pobres.9 La focalización puede destruir dicha solidaridad, dando lugar a dos sistemas de seguimiento: unos servicios de baja calidad y escasa financiación para los pobres y unos servicios comerciales de calidad para las clases medias y los ricos. Los principios universales de la política social han sido conocidos y practicados en muchos países durante años. En principio, se han incluido en las constituciones de los países y se han reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, en muchos países, de zonas geográficas diferentes y en todos los niveles de desarrollo, todavía no se han comprometido a prestar los servicios sociales básicos con cobertura universal. Gracias a la constante preocupación al respecto, se han ido encontrando los recursos

adecuados para financiar la cobertura universal. Por ejemplo, existe un supuesto tácito que dice que un crecimiento económico que produzca altos ingresos es un requisito previo para prestar atención médica universal. Desde que se produjo la crisis financiera de 2008, han aumentado las preocupaciones en torno al reducido margen fiscal, incluso en los países desarrollados, promoviendo la aparición de medidas de austeridad.10 Sin embargo, los ingresos por sí solos no requieren la reducción de las políticas sociales universales. Aunque las restricciones presupuestarias son una preocupación válida, movilizar recursos, reestructurar el margen fiscal, volver a priorizar el gasto y mejorar la eficiencia del servicio prestado mediante un mejor diseño institucional puede crear más opciones.

La prestación universal es posible, incluso en las primeras fases del desarrollo Tres hechos estilizados se desprenden de un estudio de las condiciones prevalecientes en países seleccionados que adoptaron los principios del universalismo. Primero, los principios se adoptaron normalmente antes de que los países se industrializasen y se hiciesen más prósperos. Segundo, se adoptaron en el marco de una serie de sistemas políticos que iban desde las autocracias hasta las democracias altamente funcionales. Tercero, los primeros en adoptar la cobertura universal tardaron muchos años, incluso décadas, en hacerla efectiva, no sucediendo esto a los que la adoptan hoy en día. No obstante, los beneficios de una cobertura ampliada empiezan a verse mucho antes de que la cobertura sea universal. En Costa Rica, Dinamarca, la República de Corea, Noruega y Suecia, los primeros pasos hacia la prestación universal de unos servicios sociales básicos se dieron con una renta per cápita relativamente baja. Costa Rica adoptó unas medidas generales sobre las inversiones en educación, salud pública y seguridad social en la reforma constitucional de 1949, inmediatamente después de la violenta lucha política tras la cual surgió la democracia, cuando su PIB per cápita era de 2.123 USD en dólares internacionales de 1990. Suecia (en 1891) y Dinamarca (en 1892) promulgaron las leyes de seguro por enfermedad con un PIB per cápita de 1.724

Aunque las restricciones presupuestarias son una preocupación válida, movilizar recursos, reestructurar el margen fiscal, volver a priorizar el gasto y mejorar la eficiencia del servicio prestado mediante un mejor diseño institucional puede crear más opciones.

Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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USD y 2.598 USD respectivamente. Noruega promulgó una ley de seguro por accidente obligatorio en 1894 cuando su PIB per cápita era de 1.764 USD. La República de Corea ya había obtenido importantes beneficios en educación a principios de los años sesenta, cuando su PIB per cápita era inferior a 1.500 USD.11 Ghana puso en marcha la cobertura sanitaria universal en 2004 cuando su renta per cápita era de 1.504 USD: la cobertura todavía no es completa, pero se han hecho grandes reducciones en los gastos corrientes.12 Estos países empezaron poniendo en marcha medidas de seguridad social cuando su PIB per cápita era más bajo que el que tienen hoy en día la India y Pakistán (gráfico 4.1). Cuando Suecia hizo que la escolarización fuese obligatoria para todos los niños en 1842, su PIB per cápita (926 USD) era más bajo que el actual PIB per cápita de cualquier país de Asia Meridional. Por lo tanto, una renta nacional alta no es un requisito previo para dar los primeros pasos hacia una inversión más amplia

en la prestación de servicios sociales básicos. En todos los países que acabamos de nombrar, la inversión en servicios públicos vino seguida de aumentos en el crecimiento. Las primeras medidas para lograr una educación, salud y protección social generalizadas, cuando no universales, se adoptaron en el marco de una serie de condiciones políticas diferentes (gráfico 4.2). En Francia y en los países nórdicos, el espíritu del igualitarismo y una visión solidaria del bienestar como derecho de todo ciudadano permitió la adopción de medidas para el bienestar. Alemania empezó a impartir educación para las masas bajo el dominio prusiano. La República de Corea destinó grandes inversiones a la educación incluso a pesar de ser un país que se acababa de independizar a finales de los años cuarenta y siguió ampliando el acceso a la educación durante la incertidumbre política y la guerra.13 Sri Lanka, que tiene una historia colonial similar a la de la India y a la del resto del subcontinente, casi ha logrado una

Gráfico 4.1 Varios países comenzaron a adoptar medidas relativas a la seguridad social cuando su PIB per cápita era inferior al de la mayoría de los países en Asia Meridional actualmente.

PIB per cápita 8.000 (dólares Geary-Khamis) 7.000 6.000 5.000 4.000

Dinamarca promulgó la Ley de Seguros por Enfermedad (1892)

3.000

Costa Rica realizó inversiones globales en educación, salud y seguridad social (1949)

2.000

Noruega promulgó la Ley de Indemnización Obligatoria a los Trabajadores (1894)

1.000

Suecia promulgó la Ley de Seguros de Enfermedad (1891)

Fuente: Cálculos basados en Maddison (2010).

96 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Sri Lanka

Pakistán

Nepal

India

Bangladesh

0

Ghana puso en marcha la cobertura universal en salud (2004) La República de Corea logró progresos en la esfera de la cobertura en educación (década de 1960)

Gráfico 4.2 Evolución de la cobertura de la protección social en porcentajes de población total de los países seleccionados

Proporción de 100 la población con cobertura (%)

España, Grecia, Portugal

60 Austria, Francia, Alemania

China, Viet Nam

Rep. de Corea, Tailandia

20

1920

1940

1960

Austria Francia Alemania Grecia Portugal España Estados Unidos Chile México China Rep. de Corea Tailandia Viet Nam Ghana Ruanda

Ruanda, Ghanaa

1980

2000

a. Estimada. Fuente: OIT 2011b.

educación y una atención médica universales después de años de militancia y guerra. Aunque los primeros en adoptar la cobertura universal tuvieron una transición más lenta, los últimos en adoptarla han obtenido beneficios más rápidamente. A pesar de que la educación y la protección social eran obligatorias en Dinamarca, Noruega y Suecia a finales del siglo XIX, los diferentes sistemas no fueron realmente universales hasta 10 años después de la II Guerra Mundial, entre 1955 y 1963. Para lograr la educación primaria casi universal y la educación superior secundaria y terciaria en la República de Corea fueron necesarios unos cincuenta años.14 En contraste, China, Ruanda y Viet Nam pasaron de tener una escasa cobertura de atención médica a tener casi una cobertura universal en solo diez años.15 En ocasiones, las crisis más graves pueden hacer retroceder los avances en desarrollo humano, y retrasar las acciones destinadas a lograr una cobertura universal de los servicios sociales básicos, pero una respuesta adecuada a corto plazo puede evitar daños a largo plazo. En medio de

las consecuencias de la crisis de Asia Oriental de finales de los noventa, Indonesia, la República de Corea, Malasia y otras economías se tambaleaban debido al mal funcionamiento del mercado y las perturbaciones de la fuga de cápital. La pérdida de puestos de trabajo y el descenso del crecimiento significó que importantes segmentos de la población activa tuvieran menos ingresos, lo cual tuvo impactos inmediatos en el gasto y el consumo de los hogares y repercusiones en el ámbito de la salud y la educación. Si se observa más detenidamente, veremos que los países respondieron de diferente forma a la crisis.16 El liderazgo de Indonesia se vio limitado debido a la incertidumbre política y hubo una reducción del gasto público que se destinaba a los sectores sociales. El malestar social prevaleciente indicaba que las redes comunitarias informales no eran tan resilientes ni estaban tan preparadas como se pensaba.17 El gasto de los hogares en sanidad y educación también disminuyó, lo cual provocó un aumento de las enfermedades y una caída de los índices de escolarización.18 El gobierno de Tailandia Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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puso en marcha una serie de medidas de apoyo al empleo, la salud y la educación. No obstante, implantar esa respuesta en Indonesia fue algo más difícil. La diferencia entre estas dos experiencias suele estar en los diferentes niveles de políticas proactivas del gobierno.19

Beneficios macro y otros Si se amplía la prestación de los servicios públicos básicos se puede reducir la pobreza y la desigualdad antes incluso de prestar una cobertura universal. El diseño y alcance de las políticas sociales tendrá repercusiones en la desigualdad de la capacidad de generación de ingresos de las personas a lo largo de su vida. En México, entre 1997 y 1998, el programa Oportunidades redujo el índice de pobreza un 17 por ciento. En Brasil, gracias al programa Bolsa Família, se redujo un 16 por ciento la pobreza extrema.20 En Europa, la consolidación de la prestación universal coincidió con un descenso en la desigualdad de los ingresos, dando lugar a establecer relaciones entre el gasto social y la reducción de la desigualdad, lo cual se denominó “tesis de redistribución del gasto”.21 Desde entonces, varios estudios han demostrado que la obtención de mejores resultados pudo deberse más al diseño institucional que a la cantidad del gasto.22 De hecho, los países pueden obtener una mejor cobertura y calidad de los recursos que dedican a prestar servicios sociales básicos. Además, las fuentes de financiación innovadoras pueden aprovecharse para financiar la prestación universal. Por ejemplo, Bolivia introdujo las pensiones de jubilación universales en 1997 y las financió parcialmente mediante recursos procedentes de la privatización de empresas públicas. En 2007, la edad requerida para percibir esta pensión se redujo de 65 a 60 años y los impuestos procedentes de la venta de hidrocarburos se convirtieron en la principal fuente de financiación.23 El gasto social se ha asociado a una reducción de la pobreza en la población en su conjunto, así como entre subgrupos.24 Con un umbral de pobreza del 50 por ciento de la renta media equivalente, los países nórdicos redujeron la pobreza de las familias con niños entre un 80 y un 90 por ciento gracias a la redistribución a mediados de los años noventa.25 Otros países europeos, especialmente Alemania, Bélgica, 98 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

España, Francia y Países Bajos, también redujeron la pobreza de las familias con niños más de un 50 por ciento. En Suecia, el derecho a percibir una prestación no sujeta a criterios de selección asociados a las características socioeconómicas de las personas (means test) redujo la pobreza cerca de un 72 por ciento, independientemente del nivel de beneficios sujetos a dichos criterios.26 En Argentina, una prestación universal por hijos a cargo, introducida en 2009 y con cobertura para el 85 por ciento de los niños, redujo la pobreza un 22 por ciento y la extrema pobreza un 42 por ciento.27 El universalismo en las políticas sociales también puede contribuir al crecimiento económico, estableciendo así un ciclo de crecimiento y desarrollo humano. En Asia Oriental, en particular, los rápidos beneficios obtenidos en educación y capacitación permitieron a los países impulsar la nueva economía global basada en el conocimiento. Las prestaciones universales repercuten en los resultados del desarrollo de diferentes formas, que incluyen mejoras en los recursos humanos que pueden contribuir al crecimiento, estableciendo así un ciclo virtuoso. Por ejemplo, los países que cosecharon dividendos demográficos han obtenido normalmente mejores resultados educativos antes de poner en marcha estas prestaciones. Aunque no existe una correspondencia biunívoca entre desarrollo humano y crecimiento económico, este último aumenta el control que tiene un país sobre los recursos y, por lo tanto, también es importante para el desarrollo. Los servicios educativos y la atención médica con más cobertura han permitido a muchos países cosechar dividendos demográficos.28 En la República de Corea, por ejemplo, la relación de dependencia de los niños se situaba entre el 74 y el 81 por ciento en los años sesenta: aumentó hasta 1966 pero luego descendió sistemáticamente hasta el 22 por ciento en 2011. El despegue económico del país, que empezó a mediados de los años sesenta, estuvo también precedido de logros a gran escala en la educación. En 1945, la mayoría de la población no estaba escolarizada y menos del 5 por ciento tenía estudios secundarios o educación superior, pero a partir de 1960 se multiplicó por 3 el número de matriculados en las escuelas primarias (con un 96 por ciento de los niños en edad escolar en los grados 1-6), el número de matriculados

en las escuelas de secundaria se multiplicó por 8 y el de matriculados en la educación superior se multiplicó por 10. A principios de los años noventa, la tasa de graduación de las escuelas secundarias era del 90 por ciento. Esta revolución en la educación continuó durante la inestabilidad política, la pobreza y la guerra, y el país ya contaba con una educación universal antes de su despegue económico. China presenta una situación más compleja. Durante los años sesenta, la relación de dependencia de los niños se situaba por encima del 70 por ciento. Empezó a decaer a mediados de los setenta, justo antes de las reformas de 1978, y en 2011 se había reducido hasta el 26 por ciento. En 1982, el primer año del que disponemos de datos, la tasa de alfabetización de la mujer adulta era del 51 por ciento.29 En el año 2000 era del 87 por ciento y en 2010 más del 91 por ciento. En 1997, el año más reciente del que tenemos datos, el porcentaje de personas que acababan la educación primaria era del 94 por ciento, un 92 por ciento en el caso de las mujeres. La matriculación universal en las escuelas primarias se logró alrededor del 2007. Como resultado, el crecimiento de la industria manufacturera durante las dos últimas décadas se debió no solo al crecimiento de la fuerza de trabajo, sino también a que la fuerza de trabajo tenía un mayor nivel educativo y una mayor productividad. Sin embargo, en las últimas décadas, China ha visto cómo se deterioraba la cobertura de la asistencia médica y las prestaciones sociales. Desde 1950 y hasta los años setenta, la atención médica era casi universal gracias a la red de salud pública y a los planes de seguro urbanos y rurales. Pero después de 1978, se dio un giro hacia mecanismos orientados al mercado y el aumento de los costes de la atención médica, junto con el colapso del sistema de cooperativas rurales de atención médica, dejaron a un amplio segmento de la población (incluidos los grupos urbanos) sin una atención médica asequible. En 2009, se anunció un nuevo plan rector para reformar el sistema de salud, con el objeto de ofrecer una cobertura universal a todos los residentes urbanos y rurales.30 A finales de 2013, se decía que el 99 por ciento de la población rural de China tenía acceso a la atención médica mediante el nuevo plan de seguro médico de cooperativa rural.31

La política social universal no se implementa uniformemente. Para poder ofrecer acceso a los grupos excluidos y marginados, incluidos los pobres y los vulnerables, son necesarios esfuerzos y recursos adicionales. La implementación de políticas de carácter universal suele empezar por “lo más fácil”, como sería el caso de las políticas que se concentran en sacar de la pobreza a aquellas personas que se encuentran apenas por debajo del umbral de pobreza. Evitar esta falsa elección implicará empezar por lo más difícil, es decir, ofrecer acceso a los servicios básicos que satisfagan primero las necesidades de los más pobres y de los más vulnerables. La segunda cuestión trata sobre la calidad. Aunque la mayor parte de los países ha logrado la matriculación universal en la escuela primaria, la cantidad de estudiantes que finalizan los estudios en ese nivel está lejos de ser universal. Además, los niños que acuden a escuelas públicas suelen recibir una educación con una calidad muy pobre: en los casos en los que coexisten sistemas educativos públicos y privados, puede surgir una diferencia sistemática en términos de calidad si la escuela pública no recibe la financiación adecuada. La calidad de la atención médica a la que la gente puede acceder (mediante pago) y lo que se incluye en la cobertura universal en salud también puede variar mucho en cuanto a los resultados. Cuando la educación pública recibe una financiación adecuada, compite de manera favorable con la educación privada.32 Por tanto, para ampliar la cobertura es necesaria una evaluación clara del correcto equilibrio entre los espacios públicos y privados que prestan estos servicios básicos. Un sistema “mixto” tiende a segmentar la prestación de servicios, los ricos y los de clase media tienden a abandonar la educación de carácter público, lo cual debilita el compromiso de ofrecer una educación de calidad en el sistema público.

Abordar las vulnerabilidades durante el ciclo de vida: la sincronía es importante Dar cobertura a todos los individuos implica que los servicios sociales son necesarios en diferentes puntos del ciclo de vida, especialmente en momentos críticos de la vida de una persona, incluida la infancia y la transición de la juventud a los primeros años de la edad adulta, y de la edad Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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El desarrollo en la primera infancia ofrece un buen ejemplo de cómo el universalismo ayuda a mantener las inversiones en las capacidades humanas durante el ciclo de vida.

adulta a la vejez, para construir la resiliencia necesaria durante la vida. Sincronizar las intervenciones es difícil, ya que si no se consigue ayudar a desarrollar las capacidades en el momento oportuno, será muy difícil hacerlo después. El desarrollo en la primera infancia ofrece un buen ejemplo de cómo el universalismo ayuda a mantener las inversiones en las capacidades humanas durante el ciclo de vida. La atención aquí se debe centrar en el desarrollo en la primera infancia. Otra etapa de transición importante es la que va de la juventud a los primeros años de la edad adulta. Lo más destacable de los jóvenes son las transiciones de la escuela al trabajo y los trabajos precarios. (Las políticas de empleo se abordan en la siguiente sección, y las pensiones y los seguros de discapacidad en la sección dedicada a la protección social.) Lo ideal sería que los gobiernos integrasen servicios sanitarios, familiares y de protección social para niños y familias a lo largo de sus vidas. Sin embargo, es habitual donde existen pocos recursos, que no haya recursos disponibles para el desarrollo en la primera infancia y para el gasto social per cápita que aumenta con la edad.33 Los gastos en salud, educación

y bienestar que aumentan a lo largo del ciclo de vida no fomentan ni apoyan el desarrollo de capacidades durante los primeros años que son tan cruciales (gráfico 4.3) Suecia es un modelo raro donde el gobierno asigna recursos a los primeros años de vida,34 mostrando así la importancia de las inversiones durante el periodo prenatal y posparto tan importante para el desarrollo del cerebro (gráfico 4.4). A la hora de poner en marcha o ampliar progresivamente importantes programas nacionales, hay cuatro ingredientes que merecen especial atención: los cuidados prenatales y posparto, la educación y capacitación de los padres, los ingresos y la nutrición. Tal como se destaca en el capítulo 3, el crecimiento del cerebro es extremadamente rápido durante los primeros años y más tarde tiende a disminuir. No obstante, las asignaciones presupuestarias destinadas a los servicios sociales públicos son menores durante los primeros años de vida y aumentan posteriormente (gráfico 4.3)35 Los beneficios obtenidos de las intervenciones tempranas efectivas serán sostenibles si van seguidas de inversiones continuas en una educación de alta calidad. Por sí solas, las intervenciones para el desarrollo durante la primera

Gráfico 4.3 Los gastos en salud, educación y bienestar, que aumentan a lo largo del ciclo de vida, no fomentan ni respaldan el desarrollo de capacidades durante los críticos años iniciales

Proporción del presupuesto

Tamaño del cerebro

Pro por

ció

nd

el p

res

upu

est

op

or e

dad

Tamaño del cerebro por edad

Edad

Fuente: Karoly et al. 1997.

100 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

estos cuidados no están remunerados y se trata de trabajo no comercial. La infancia y la primera infancia se encuentran entre los periodos más formativos en la vida de una persona. Las inversiones en los niños, tanto en términos de tiempo, dinero u otros recursos, aumentan las opciones que se les van a presentar en la vida, mejoran sus capacidades y permiten obtener mejoras sostenibles en el desarrollo humano. Sin embargo, los niños que nacen en la pobreza, pasan hambre y reciben unos cuidados inadecuados, tienden a obtener peores resultados en la escuela, tienen una salud más frágil y menos probabilidades de conseguir un trabajo decente. Y, cuando son adultos, invierten mucho menos en sus niños, perpetuando la vulnerabilidad de generación en generación. Cuando los hogares sufren eventos adversos persistentes, programas como Bolsa Família y Oportunidades pueden reducir la probabilidad de que los niños dejen de ir a la escuela o sufran desnutrición. Es probable que los padres y cuidadores de hogares con bajos ingresos y empobrecidos tengan

infancia no son suficientes. Es necesario realizar otras inversiones complementarias posteriores relacionadas con el aprendizaje en la vida durante la adolescencia, la edad adulta y la vejez, para garantizar que las capacidades individuales pueden desarrollar su máximo potencial. Sin embargo, las políticas actuales de educación y formación en el empleo no están orientadas adecuadamente y tienden a dar prioridad a las destrezas cognitivas en lugar de a las destrezas sociales, la autodisciplina, la motivación y otras destrezas sociales básicas que determinan el éxito en la vida. El desempeño en la educación se estabiliza a una edad temprana (entre los 7 y los 8 años), y los entornos familiares pueden condicionar las desigualdades (gráfico 4.5).36 Las interacciones con los padres y cuidadores tienen especial relevancia.37 El grado y calidad de estas interacciones (que incluyen juegos, intercambios de sonidos vocales, expresiones faciales y contacto físico) tienen que ver con el posterior comportamiento, las habilidades cognitivas y el desarrollo emocional del niño.38 Muchos de Gráfico 4.4 Inversión en la primera infancia: el ejemplo de Suecia

Gasto del 200.000 Gobierno (coronas suecas)

Atención médica Educación escolar Educación preescolar Transferencias

160.000

120.000

80.000

40.000

0 0

2

4

6

8

10

12

14

16

Edad (años) Fuente: Dalman y Bremberg 1999.

Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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que dedicar más tiempo a trabajos remunerados para poder llegar a fin de mes y esto les deja con menos tiempo para invertir en sus niños. Los adultos que viven en hogares con mejores recursos tienen más dinero y normalmente más tiempo. Esto ayuda a explicar las correlaciones que existen entre la situación socioeconómica y el desarrollo en la primera infancia,39 y evidencia el impacto positivo en la igualdad de oportunidades que tiene el acceso universal a políticas de desarrollo en la primera infancia.

Promoción del pleno empleo El pleno empleo fue uno de los objetivos principales en las políticas macroeconómicas de los años cincuenta y sesenta. Desapareció de la agenda global durante la era de estabilización que vino tras las crisis petroleras de 1973 y 1979. Ha llegado el momento de retomar ese compromiso para que el progreso pueda ser robusto y fácilmente sostenible. El universalismo es materia de discusión en el ámbito de las políticas sociales, tales como los servicios de

salud, educativos, de cuidados de los niños y los subsidios de apoyo a los ingresos. Pero también es aplicable a los mercados de trabajo, en términos de garantizar que todo el mundo tenga acceso a oportunidades razonables de obtener un empleo remunerado. No todo el mundo va a escoger tomar un empleo remunerado, pero el universalismo implica que todos deberían tener la oportunidad de hacerlo. El acceso universal a oportunidades de empleo decente se articula a menudo en términos de políticas de pleno empleo. El pleno empleo no solo extiende el universalismo al mercado de trabajo, sino que también apoya la prestación de servicios sociales. De hecho, el pleno empleo fue importante para sostener el modelo nórdico, dado que la alta tasa de empleo ayudó a garantizar unos ingresos tributarios adecuados para financiar la prestación universal de servicios. El pleno empleo también es conveniente por sus beneficios sociales. El desempleo trae consigo unos elevados costes económicos y sociales, provocando pérdidas permanentes en la producción y un declive de las competencias laborales y de la productividad. Debido a la

Gráfico 4.5 El grado y la calidad de estas interacciones (que incluyen juegos, intercambios de sonidos vocales, expresiones faciales y contacto físico) tienen que ver con el posterior comportamiento, las habilidades cognitivas y el desarrollo emocional del niño Enseñanza preescolar Disciplina adecuada

Preparación para leer

Preparación para la escuela, función socioemocional, cognitiva y lingüística

Leer a los niños Educación parental y conciencia emocional

Trayectoria más baja, función más baja

Desacuerdo familiar Falta de servicios de apoyo

Pobreza

Fuente: Young 2014.

102 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

3 años Enseñanza preescolar

Niños de tres años

Niños de 1 o 2 años

Segunda infancia

Nacimiento Primera infancia

6 meses 12 meses 18 meses 24 meses

4 años

5 años

Edad

pérdida de capacidad productiva y de ingresos tributarios, es probable que se requiera un mayor gasto público para poder sufragar el seguro de desempleo. El desempleo a largo plazo es también una seria amenaza para la salud (física y mental) y para la calidad de vida (incluida la educación de los niños). Además, el desempleo tiende a asociarse a un aumento del crimen, los suicidios, la violencia, al uso indebido de drogas y a otros problemas sociales. Por tanto, los beneficios sociales de un empleo superan con creces los beneficios privados (el salario). Los empleos favorecen la estabilidad social y la cohesión social, y los empleos decentes fortalecen las competencias que tienen las personas para enfrentarse a las los acontecimientos adversos y la incertidumbre. Los empleos, en su calidad de medios de subsistencia, refuerzan la agencia de las personas, su capacidad de tomar decisiones y tienen un valor todavía mayor para las familias y comunidades. El empleo seguro también tiene un alto valor psicológico. No obstante, son pocos los países, tanto desarrollados como en desarrollo, que abogan por el pleno empleo como objetivo económico y social general. Actualmente, las políticas macroeconómicas de casi todo el mundo se centran en lograr precios estables y gestionar la deuda. Los mercados financieros conectados globalmente se apresuran a penalizar a países que consideran no estar persiguiendo adecuadamente estos objetivos. Incluso en la teoría, los mercados no pueden ofrecer pleno empleo debido a obstáculos a la información y otras fricciones en el mercado de trabajo. Además, los mercados no regulados hacen especialmente difícil obtener los resultados laborales que se desean. Debería asumirse un sólido compromiso nacional con el pleno empleo y las políticas públicas activas para estimular la creación y protección de los empleos. Vale la pena recordar que el compromiso de Copenhague de 1995 a favor del pleno empleo se añadió a los Objetivos de Desarrollo del Milenio como objetivo 1.B en 2008. Aumentar y conservar los empleos en lugar de destruirlos debería servir de guía para poner en marcha políticas activas y creativas del mercado de trabajo. Los subsidios por desempleo y las indemnizaciones por daños en el trabajo, aunque útiles, son reactivos, se ocupan principalmente de los efectos de las vulnerabilidades económicas. Las políticas activas

del mercado laboral intentan superar estas vulnerabilidades ayudando a los trabajadores a encontrar un empleo mediante planes de trabajo temporal o impartiendo formaciones para mejorar sus capacidades de encontrar trabajo. Por ejemplo, Singapur valora mucho la estabilidad laboral durante las recesiones económicas y ofrece subvenciones salariales a los empleadores (en lugar de ofrecer subsidios por desempleo a los trabajadores) que aumentan los sueldos en la parte inferior de la distribución. Sin embargo, en el caso de los países en desarrollo que se enfrentan al desempleo, las políticas activas del mercado laboral no son suficientes. Para lograr el pleno empleo son necesarias políticas que den prioridad al crecimiento en favor de los pobres y creen un marco de seguridad social. Son necesarias también políticas macroeconómicas que no solo se enfoquen en la estabilidad de los precios y en la gestión de la deuda. Normalmente, los países en desarrollo tienen poco desempleo formal; de hecho, el desempleo es normalmente una situación que solo las personas más acomodadas se pueden permitir. Estos países también se enfrentan a los urgentes desafíos de crear muchos puestos de trabajo nuevos en los próximos años para acomodar el aumento de personas jóvenes en sus poblaciones. Existen iniciativas sobre el empleo prometedoras por todo el mundo, desde el firme compromiso de China con un alto crecimiento para absorber a los que acaban de incorporarse a la fuerza de trabajo, hasta el Plan Nacional de Garantía del Empleo Rural de la India, que garantiza que el trabajo es un derecho de todos los ciudadanos. Los ejemplos destacan las oportunidades que podemos encontrar si buscamos con ahínco el pleno empleo como un objetivo estratégico, en diferentes fases del desarrollo, para reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia de las personas y sociedades. En las últimas décadas, sin embargo, los marcos macroeconómicos de los países más desarrollados se han enfocado casi exclusivamente en la estabilidad de los precios en lugar de en lograr el pleno empleo, lo cual ha provocado un crecimiento bajo y altas tasas de desempleo.40 Las deficiencias también son evidentes en los países desarrollados. Al desacelerar más la demanda agregada cuando lo que se necesita es estimularla, puede hacer que la austeridad fiscal

Aumentar y conservar los empleos en lugar de destruirlos debería servir de guía para poner en marcha políticas laborales creativas y proactivas.

Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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no sea la política económica apropiada porque empeora el impacto de las recesiones económicas en el desempleo (cuadro 4.1). Trabajos decentes que paguen salarios razonables, que impliquen contratos formales que eviten despidos repentinos y concedan el derecho a recibir cobertura de la seguridad social, pueden hacer mucho para reducir la vulnerabilidad de los empleados, pero su capacidad para hacerlo se ve disminuida en las recesiones. Reducir el empleo vulnerable es de vital importancia para reducir la vulnerabilidad humana en general. Hace tiempo que se ha reconocido la importancia de conseguir empleos decentes y pleno empleo; no obstante, la expansión del desempleo y del subempleo sigue siendo palpable en la mayoría de los países debido a la aplicación prolongada

de políticas macroeconómicas que han sido insuficientemente anticíclicas. Todos estos ámbitos de la política pública están interrelacionados y será necesaria una acción coordinada para poner en marcha un enfoque amplio que aborde las deficiencias del mercado laboral. Para ello será necesaria una transformación estructural de la economía, orientada hacia una mayor productividad y actividades con un valor añadido más alto, mediante políticas específicas que apoyen el desarrollo de las actividades y sectores estratégicos.41

CUADRO 4.1 Políticas macroeconómicas enfocadas al pleno empleo El pleno empleo fue un objetivo que casi se logró a mediados del siglo XX en Europa y América del Norte. Las economías de Asia Oriental obtuvieron unos resultados similares durante su etapa de alto crecimiento en los años setenta y ochenta. Las altas tasas de ahorro y las altas inversiones totales (ambas por encima del 30 por ciento del PIB) produjeron un crecimiento inclusivo que transformó la estructura de sus economías y permitió lograr el pleno empleo.1 En muchos otros países en desarrollo, sin embargo, la mayor parte de empleos sigue siendo vulnerable y precaria. Los pobres, con poca o ninguna seguridad social, no pueden permitirse estar desempleados y se ven obligados a aceptar el trabajo y los salarios que se les presenten, sean cuales sean, a menudo en el sector informal. El objetivo es lograr el pleno empleo decente, orientado hacia una productividad más alta, un valor añadido más alto, una mayor calidad y formas de empleo mejor remuneradas. Por lo general, esto implica pasar de la agricultura a otros sectores de la economía. Por lo tanto, la política pública debe abordar la reforma agraria y la inseguridad laboral en la fase de transición que abandona la agricultura. El pleno empleo también tiene implicaciones en la política fiscal. Por ejemplo, porque los crecimientos en el empleo formal urbano y las subidas salariales en China de mediados de los noventa se financiaron mediante la subida de los déficits presupuestarios públicos provinciales.2 De igual modo, la India utiliza ingresos tributarios para financiar el Plan Nacional de Garantía del Empleo Rural. Durante las recesiones económicas, un estímulo fiscal anticíclico puede aumentar la demanda agregada. Por lo tanto, la política macroeconómica debería abarcar múltiples objetivos (no solo la tasa de inflación) y múltiples instrumentos (no solo la política monetaria) y complementarse con una protección social universal que no solo reduzca las vulnerabilidades en la población, sino que también estabilice la economía cuando se producen crisis.

En algunos países en desarrollo, sin embargo, las políticas anticíclicas no pueden ser el primer paso si existen impedimentos estructurales para crear empleo. En las economías desarrolladas se han utilizado tradicionalmente tres enfoques de política orientados a recuperar el pleno empleo, que debe considerarse explícitamente como un objetivo importante de la política económica e incorporarse en la macropolítica, tanto fiscal como monetaria. En primer lugar, el enfoque keynesiano de la política macro, que provocó un aumento de los déficits durante las recesiones y que la políticaq monetaria se rigiera por el objetivo del empleo así como por la estabilidad de los precios. En la última recesión, algunos países desarrollados (los Estados Unidos e inicialmente el Reino Unido) y algunos países en desarrollo con ingresos medianos adoptaron las políticas de déficit keynesianas.3 En segundo lugar, para facilitar el cambio estructural y reducir la vulnerabilidad en los empleos que acarrea, las políticas de investigación y desarrollo pueden promover la innovación tecnológica para desarrollar nuevas fuentes de empleo, aumentar la educación de la fuerza de trabajo y ofrecer más formaciones y formaciones adicionales, así como subsidios por desempleo a medida que la gente cambia de sector. En tercer lugar, centrarse en la creación de nuevas actividades disminuye la necesidad de llevar a cabo reformas del mercado laboral, que normalmente implican menos seguridad en el empleo y salarios más bajos. De hecho, deberían subirse los salarios mínimos para fomentar el cambio hacia unas actividades con una productividad más alta.4 Por lo general, las reformas del mercado laboral del modelo neoliberal necesitan revisarse cuidadosamente desde el punto de vista de reducir la vulnerabilidad en los empleos. Juntos, estos tres enfoques de la política ayudarán a reducir la vulnerabilidad del empleo en los países de ingresos medianos y altos.

Notas 1. Muqtada 2010. 2. Fang, Yang y Meiyan 2010. 3. Jolly et al. 2012. 4. La subida de los salarios mínimos fue una respuesta a la crisis en Brasil y ha contribuido a mejorar los salarios y la distribución de los ingresos (Berg 2009).

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Los países en desarrollo necesitan políticas particulares Para lograr el pleno empleo en los países en desarrollo son necesarios enfoques diferentes. Las políticas tradicionales, como las que señalamos anteriormente, son más apropiadas para países desarrollados. Dichas políticas contribuyen muy poco a reducir la vulnerabilidad del empleo, ayudando a la minoría en el sector formal moderno. El objetivo a largo plazo consiste entonces en garantizar el cambio estructural para que el empleo formal moderno incorpore de manera gradual a la mayor parte de la fuerza de trabajo, tal como sucedió en países desarrollados y en muchos países emergentes, como China o la República de Corea. Este tipo de transformación implica salir de la agricultura y enfocarse en la industria y los servicios, apoyándose en inversiones en infraestructura, educación y capacitación, tal como muestran las economías que tienen éxito.42 Las políticas que apoyen la transformación estructural, aumenten el empleo formal y regulen las condiciones de trabajo son necesarias para reducir la vulnerabilidad del empleo a medio y a largo plazo, pero serán insuficientes para hacer frente a las vulnerabilidades de la mayoría de la fuerza de trabajo a corto plazo. Por lo tanto, las políticas también son esenciales para abordar las vulnerabilidades (y proteger los medios de vida) de la totalidad de la fuerza de trabajo que permanezca en actividades tradicionales e informales a corto plazo. En primer lugar, existen multitud de intervenciones que pueden ayudar de medio a largo plazo, como los planes de microcréditos, la prestación de apoyo a las tecnologías de pequeña escala nuevas y mejoradas, la prestación de asistencia a pequeños agricultores mediante tecnologías, créditos y mercados, etc. Además, las innovaciones sociales e institucionales pueden sostener unas condiciones ya mejoradas. Las cooperativas de agricultores, los grupos forestales de mujeres y muchos otros pueden mejorar la productividad y aumentar el poder de negociación, lo cual mejorará la relación de intercambio y los ingresos de los productores muy empobrecidos.43 En segundo lugar, las respuestas a corto plazo pueden mejorar la ayuda que reciben en general y, durante las adversidades, en particular, las personas que realizan actividades con ingresos

muy bajos. Comprenden transferencias en efectivo (condicionadas y no condicionadas), pensiones para las personas de edad (que contribuyen al bienestar de la familia), apoyo en materia de nutrición mediante subsidios alimentarios y cobertura de las necesidades de las escuelas, programas de cocina y alimentación para las comunidades y sistemas de seguro de bajo coste. Las transferencias en efectivo administradas a nivel local pueden ayudar a los hogares cuando los miembros que aportan los principales ingresos se enferman, del mismo modo que los servicios médicos gratuitos. En tercer lugar, los programas de creación directa de empleos pueden ayudar a aquellos que se enfrentan a empleos vulnerables. Algunos ofrecen empleos fijos con salarios bajos para los hogares pobres. Otros son temporales, introducidos durante las recesiones o en las situaciones posteriores a un conflicto como una respuesta a corto plazo a periodos con resultados particularmente precarios en materia de empleo. Ambos planes, si se ejecutan a una escala adecuada, reducen la vulnerabilidad del empleo. Como ejemplos de estos encontramos:44 • El Plan Nacional de Garantía del Empleo Rural de la India garantiza a todos los hogares rurales 100 días de trabajo al año a un sueldo o salario razonable.45 • El programa Jefes y Jefas de Hogar Desocupados de Argentina, puesto en marcha en 2001 como respuesta a una crisis económica, cubría a 2 millones de beneficiarios a finales de 2003.46 • Los planes de alimentos por trabajo de Bangladesh han ayudado a mitigar la pobreza de manera extensiva desde 1975, especialmente entre los trabajadores rurales durante las temporadas flojas. Cada año han concedido 100 millones de días de trabajo para 4 millones de personas.47 • El programa indonesio Padat Karya puesto en marcha en 1998-1999 como respuesta a la crisis financiera ofreció empleo a las personas que se quedaron sin trabajo.48 • El Programa de Empleo de Emergencia de Nepal iba orientado a las comunidades marginales, ampliado a aproximadamente el 5 por ciento de la población para cubrir las necesidades de empleo y un dividendo de la paz después de los conflictos.49 Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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CUADRO 4.2 Éxito de las políticas en Asia Oriental Por lo general, las variadas medidas políticas de Asia Oriental no encajaron en las reformas flexibles del mercado laboral ni en los enfoques meramente basados en el mercado para resolver los problemas de empleo. Se caracterizan más por el desarrollo industrial a través de intervenciones del Estado unidas a medidas que mejoran los medios de vida o la seguridad del empleo y evitan el desplazamiento y el malestar social (entre otros objetivos). Las políticas industriales puestas en marcha por el Estado crearon las condiciones de trabajo para pasar de la agricultura a un empleo más productivo, con un valor añadido mayor y formalizado de manera justa. Las políticas

monetarias para sostener la demanda agregada para máximo empleo incluyeron tolerancia para la inflación moderada. Los propietarios estatales del sector bancario de la República de Corea y más tarde de China ayudaron a financiar la política industrial y las actividades generadoras de empleo como la construcción de infraestructuras, aunque ninguna es necesariamente rentable a corto plazo. Las políticas comerciales, macroeconómicas, financieras e industriales aumentaron la calidad y cantidad de los empleos. Las políticas fiscales se orientaron de forma similar hacia la creación de empleo.

Algunos grupos se enfrentan a peores incertidumbres y riesgos relacionados con el mercado laboral, y será necesario invertir en el desarrollo de sus habilidades y en su educación.50 Abordar la segregación residencial, mejorar el transporte y reducir los costes de conseguir mejores empleos integrará los mercados laborales y mejorará el acceso a las oportunidades de empleo.51 Ofrecer información sobre las oportunidades disponibles y poner en contacto a las personas que buscan un empleo mejor con las nuevas oportunidades hace que los mercados laborales funcionen mejor. Las personas que trabajan en empleos informales, muchos de los cuales son empleados por cuenta propia, necesitarán un mejor acceso al crédito y los mercados. Todo esto va a requerir inversión pública. A medida que avanza el desarrollo, los trabajadores pasan de subsistir con medios de vida rurales con baja productividad pero estables y diversificados a subsistir con ingresos menos predecibles, que incluyen salarios y sueldos.52 Más que agravar la inseguridad mediante políticas flexibles del mercado laboral, las políticas públicas necesitan primero centrarse en hacer que las personas puedan pasar a desempeñar trabajos decentes con cierta autonomía. Esto les permitirá adoptar un medio de vida como respuesta al cambio estructural socioeconómico que vaya más acorde con sus habilidades y sus expectativas laborales, tal como vimos en China y en la República de Corea. Más seguridad social universal y prestación de servicios ayudan a las poblaciones a salir de la agricultura y la subsistencia rural, a prepararse para acontecimientos económicos negativos y a afrontar la precariedad laboral 106 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

en el proceso de desarrollo. Los regímenes de seguridad social son imprescindibles (no opcionales) para mejorar las capacidades de las personas y las competencias de las sociedades durante la transición.53 Fomentar este cambio y crear un empleo productivo generalizado requiere usar estrategias de desarrollo económico más efectivas, incluida una mayor inversión pública en infraestructuras, el desarrollo de las capacidades humanas, la promoción activa de la innovación y unas políticas estratégicas para el comercio, en particular para las exportaciones. Algunos países de Asia Oriental han facilitado una rápida transición para salir de la agricultura (cuadro 4.2). En la República de Corea el porcentaje de mano de obra empleada en el sector primario (principalmente la agricultura) cayó de un 30 por ciento en 1980 a un 9 por ciento en 2006. En Malasia cayó de un 55 por ciento en los años sesenta a un 16 por ciento en el 2000. Y en China se redujo de casi un 84 por ciento en 1952 a un 81 por ciento en 1970, a un 69 por ciento en 1980, a un 60 por ciento en 1990, a un 50 por ciento en el 2000 y a un 37 por ciento en 2010.54 El ritmo de estas transiciones es sorprendente. Las transiciones fueron más lentas en Brasil, donde el porcentaje de empleo en el sector primario pasó de un 29 por ciento a un 20 por ciento entre 1980 y 2006, y todavía más en la India, donde apenas disminuyó entre 1960 y 2005, manteniéndose alrededor del 70 por ciento.55 El fracaso de la India en cuanto a su transición hacia la industria debe solucionarse: los empleos en la subcontratación de procesos empresariales son una buena oportunidad para

el balance de pagos pero no lo son tanto para el empleo en masa. Para tener éxito deberá evitarse una situación en la que el grueso de empleados en transición acabe en empleos informales inseguros, tal como sucedió en gran parte de América Latina, donde los trabajadores son esencialmente urbanos y del sector informal. Para cerca de 1.000 millones de personas en el mundo,56 la precariedad de los medios de vida de las personas que operan fuera del mercado laboral y que deciden subsistir por sus propios medios no se puede mejorar a largo plazo si no se expanden los empleos decentes. A corto plazo, la protección social que da cobertura a toda la población es fundamental para proteger a las personas cuyos medios de vida peligran durante la transición (véase a continuación).

Conservar el empleo Muchos países han fomentado la seguridad del empleo entre los trabajadores más vulnerables mediante intervenciones específicas en el mercado laboral. Desde los años ochenta, Singapur ha redujo temporalmente las cotizaciones a la seguridad social exigidas al empleador para minimizar las pérdidas de empleo durante las recesiones económicas.57 En 2009, el gobierno introdujo un plan de créditos vinculado al empleo de un año de duración que ayudó a que los negocios conservaran los empleos durante la recesión. Su presupuesto para 2013 incluyó un plan de créditos vinculado a los salarios para aumentar los salarios de los trabajadores con menos ingresos. Los empleadores tienen así un incentivo para compartir los beneficios de la productividad con todos los empleados. China ha experimentado en cierta medida una igualación de salarios en los empleos estatales de las zonas urbanas, aumentando los salarios reales en toda la nación desde los años noventa. Esto puede haber logrado aumentar los salarios del sector no estatal, tanto en el empleo corporativo como en el informal. Los países europeos también han ofrecido subsidios a los empleadores para que contraten a trabajadores desempleados. En 2003, Alemania concedió subsidios a cerca del 6 por ciento de personas de mediana edad que transitó fuera del empleo.58 El pago de los trabajadores cubiertos por subsidios no era muy diferente al de

sus homólogos sin subsidios, pero debido a que los trabajadores con subsidios tendían a mantener sus trabajos, sus salarios acumulados eran sustancialmente más altos.59 El empleo cubierto por subsidios también generó más impuestos e ingresos en la seguridad social y redujo el coste de los subsidios por desempleo. No obstante, es difícil encontrar empleo para ciertos grupos, incluso en una economía sana, especialmente para la gente joven o la gente que lleva desempleada mucho tiempo. Para abordar este problema, los Estados Unidos ofrecen a los trabajadores descuentos impositivos sobre las rentas del trabajo que ofrecen mayores beneficios si tienen familias con niños. Al combinar ayudas salariales y transferencias sociales, el sistema goza de un impacto antipobreza sólido. Chile introdujo en 1991 un programa de subvenciones salariales para empleadores y relacionado con la capacitación. En el marco del programa Joven de Chile, los empleadores que contrataban y capacitaban a jóvenes desempleados recibieron un subsidio para cubrir los costes de las capacitaciones.60 Algunas pruebas revelan que tres meses después de haber recibido la formación la mitad de los participantes conservaron el empleo, normalmente en posiciones relacionadas con su capacitación. Al menos 10 países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) cuentan con políticas para trabajadores discapacitados. En 1998, Dinamarca, como complemento de su política social activa, introdujo Flexjob, que ofrece subvenciones salariales que permiten a los trabajadores mantener en el trabajo a las personas discapacitadas a largo plazo o que tienen bajas de larga duración. Aunque hay pocas investigaciones sobre la efectividad de Flexjob, un estudio reveló que el plan tuvo unos importantes efectos positivos en el empleo entre 1994 y 2001.61

Fortalecimiento de la protección social La protección social62 puede ofrecer cobertura contra los riesgos y adversidades que se presentan a lo largo de la vida de las personas y especialmente durante las fases críticas y transiciones. Al ofrecer una ayuda adicional y predecible, esto evita que los hogares tengan

La protección social puede ofrecer cobertura contra los riesgos y adversidades que se presentan a lo largo de la vida de las personas y especialmente durante las fases críticas y transiciones.

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que recurrir a estrategias que sacan a los niños de las escuelas, posponen la atención médica necesaria u obligan a vender activos, lo cual es perjudicial para el bienestar a largo plazo. Además, las redes y mecanismos de distribución que administran los programas de protección social pueden aportar subvenciones netas de la seguridad social en caso de que se produzca un desastre natural. La protección social no es simplemente una propuesta factible en las primeras fases del desarrollo, sino que aporta otros beneficios como estimular la demanda agregada cuando se necesita y reducir la pobreza. La protección social amortigua las fluctuaciones al compensar la volatilidad de la producción mediante las compensaciones de ingresos disponibles (capítulo 2). Unas políticas de protección social universal firmes mejoran la resiliencia individual y refuerzan la resiliencia de la economía, tal como sucedió en Europa tras la crisis económica mundial de 2008, cuando el PIB per cápita disminuyó más del 5 por ciento.63 Los países nórdicos, con unas políticas sociales más amplias, obtuvieron mejores resultados, con una

mayor productividad que en el resto de Europa en 2010 y una tasa de empleo del 51 por ciento de la población. En comparación, en el Reino Unido e Irlanda la productividad cayó un 12 por ciento y el empleo un 9 por ciento. Las tasas de empleo eran más bajas en toda Europa, aunque la productividad laboral en la Europa continental era igual a la de los países nórdicos. En cuanto al desempleo, los países nórdicos obtuvieron mejores resultados en promedio que en otros países europeos de la OCDE (gráfico 4.6). Solo Austria, Luxemburgo, Países Bajos y Suiza lograron unas tasas de desempleo más bajas que las de los países nórdicos antes y después de la crisis.

Las acciones a corto plazo pueden reforzar la resiliencia en el marco de las políticas de desarrollo humano a largo plazo La mayor parte de este capítulo se centra en reducir la vulnerabilidad y construir la resiliencia a largo plazo, es decir, políticas orientadas al desarrollo humano que producen mejoras

Gráfico 4.6 Tras la crisis económica mundial de 2008 las tasas de desempleo eran más bajas en los países nórdicos que en cualquier otra parte de Europa

Tasa de 22 desempleo (%)

2007 2011

14

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarollo Humano basados en la OCDE (sin fecha).

108 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Reino Unido

Suiza

Suecia

España

Eslovenia

República Eslovaca

Portugal

Polonia

Noruega

Países Bajos

Luxemburgo

Italia

Irlanda

Islandia

Grecia

Alemania

Francia

Finlandia

Estonia

Dinamarca

República Checa

Bélgica

Austria

6

sistémicas. No obstante, cuando se produce una crisis también es necesario que los gobiernos reaccionen de forma inmediata. ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo sin perjudicar el desarrollo humano a largo plazo? Una taxonomía útil, extraída de un estudio de 2011,64 divide las políticas para situaciones posteriores a crisis en dos grupos: las enfocadas a mitigar el impacto de la crisis (como las que reducen las horas de trabajo para mantener el empleo o las que ofrecen créditos de emergencia) y aquellas que promueven la recuperación a largo plazo (como invertir en educación o cambiar las prácticas agrícolas para adaptarse al cambio climático). Algunas políticas pueden exigir algo a cambio, y por ejemplo mitigar el daño pero al mismo tiempo ralentizar la recuperación a largo plazo. Una crítica, poco común, al Programa Nacional de Garantía del Empleo Rural de la India es que al facilitar el acceso al trabajo se puede desmotivar a los trabajadores y que estos no pasen a sectores más productivos de la economía, dañando así las perspectivas de crecimiento a largo plazo.65 Debe prestarse especial atención a las políticas doblemente beneficiosas: que mitiguen el impacto y promuevan la recuperación. Es evidente que encontrar políticas doblemente beneficiosas no es siempre tan fácil, ni tampoco tener en marcha un plan que sea necesariamente suficiente. Puede que no existan las capacidades para implementar el plan. El tipo de acciones que se pueden implementar realmente dependerá del coste de las mismas y de la capacidad de las instituciones. Tal como destaca el estudio citado, “Cuando disminuyen los presupuestos de los gobiernos, algo que suele suceder durante las crisis, la pregunta más importante es qué políticas se deben conservar y no qué políticas adicionales se deben poner en marcha”,66 y, por ello, las intervenciones deben ser tanto factibles como flexibles. Estar preparado, subraya, es fundamental y lleva más tiempo. Crear instituciones o nuevas políticas, como lo serían las redes de seguridad, durante una crisis es difícil y requiere mucho tiempo. La atención médica, incluida la atención de la salud reproductiva, debe ser algo prioritario en una crisis debido a sus consecuencias intergeneracionales y a largo plazo, y a menudo requiere tomar decisiones difíciles cuando se carece tanto de recursos como de capacidad. Existen entonces varios umbrales mínimos que

guían a los tomadores de decisiones, como el Paquete de Servicios Iniciales Mínimos para la Salud Reproductiva, aunque las investigaciones muestran un éxito variable debido a cuestiones como la capacitación inadecuada.67 El programa Bolsa Família de Brasil y el programa Oportunidades de México son otros ejemplos de políticas doblemente beneficiosas. Podrían destacarse tres lecciones derivadas de fortalecer la relación entre las acciones a corto plazo y las políticas a largo plazo que se emplean para mejorar la resiliencia. En primer lugar, debería existir una infraestructura que permita el fácil acceso a las redes de distribución cuando se produce una crisis. En segundo lugar, las transferencias condicionadas podrían ser útiles para proteger la situación de la educación y la salud, especialmente en el caso de los jóvenes, y reducir las consecuencias intergeneracionales. En tercer lugar, el apoyo social que empieza por dar cobertura a los grupos vulnerables, podría servir de base del nivel mínimo de una protección social amplia. La infraestructura social sirve como marco operativo que pueden utilizar las instituciones públicas para hacer transferencias a las personas necesitadas. Y dado que los sistemas de protección social formales tardan un tiempo en desarrollarse, la infraestructura básica de programas como Bolsa Família permite transferir recursos de forma rápida y efectiva. Cuando se producen fluctuaciones y acontecimientos adversos, la transferencia de recursos protege a las personas pobres y a otros grupos vulnerables. Aunque los riesgos y crisis persistentes requieren políticas más amplias a largo plazo, los sistemas de respuesta en caso de emergencia pueden diseñarse para que sea más fácil realizar ajustes a corto plazo ante acontecimientos adversos de modo que se protejan las oportunidades a largo plazo. Por ejemplo, el programa Bolsa Família se adaptó para dar cobertura también a situaciones de emergencia a corto plazo. Aumentar las transferencias condicionadas tras la crisis financiera mundial de 2008 sirvió para proteger los niveles básicos de consumo y, por su parte, la naturaleza condicionada de las transferencias sirvió para proteger el desarrollo de capacidades a largo plazo al mantener a los niños en la escuela y proteger su estado de salud. Cuanto más amplios sean los mecanismos de protección social (véase a continuación), más factibles serán los programas para la transferencia

Aunque los riesgos y crisis persistentes requieren políticas más amplias a largo plazo, los sistemas de respuesta en caso de emergencia pueden diseñarse para que sea más fácil realizar ajustes a corto plazo ante acontecimientos adversos de modo que se protejan las oportunidades a largo plazo.

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La protección social puede tener un efecto mitigador, como comprobamos en los países con altos niveles de gasto en salud y educación que se mostraron relativamente más resilientes frente a la crisis financiera.

de efectivo en términos de presupuesto e infraestructura social. El éxito de estos programas se debe, en parte, a que han sido concebidos para proteger las capacidades. Además, pueden ampliarse para mitigar las consecuencias adversas de una crisis a corto plazo como una recesión repentina o un pico en los precios de los alimentos, como sucedió en Brasil tras la crisis de 2008. Se pueden encontrar ejemplos similares por todo el mundo. En 2009, golpeado por la gran recesión mundial, el PIB de Tailandia se desplomó un 2,3 por ciento. A pesar de ello, las encuestas socioeconómicas realizadas entre 2007 y 2010 revelaron que el consumo per cápita real subió con respecto al 2008 en casi todos los grupos, incluido entre las personas pobres, los hogares urbanos y rurales, hombres, mujeres y niños. Los que salieron perdiendo fueron las personas que residían en Bangkok y trabajaban en los sectores de las exportaciones, especialmente aquellos con edades entre los 20 y los 29 años y aquellos que trabajaban en el ámbito de las ventas y la prestación de servicios. Durante la recesión, los índices de escolarización no cayeron y las compras de bienes duraderos, de hecho, aumentaron. En 2008, el gobierno tailandés hizo un recorte en los impuestos de 40.000 millones de bahts, ofreció prestamos de emergencia (un total de 400.000 millones de bahts), redujo los precios de la energía e introdujo subsidios de transporte (por un coste de 50.000 millones de bahts). Después, en 2009, introdujo un primer conjunto de medidas de estímulo que ampliaron las primeras políticas y puso en marcha un presupuesto suplementario de 117.000 millones de bahts: se enviaron cheques por valor de 2.000 bahts a los hogares con ingresos bajos, se enviaron a los pensionistas subsidios de 500 bahts y la escuela pública se hizo gratuita hasta los 15 años. En mayo de 2009 se había desembolsado la mitad del dinero asignado y se cree que los efectos fueron beneficiosos para los pobres.68 Esta muestra de resiliencia social en Brasil y Tailandia tiene sus raíces en la puesta en marcha de medidas a corto plazo para complementar políticas a largo plazo.

Estabilizadores automáticos Los estabilizadores automáticos y las políticas anticíclicas pueden mantener los niveles de 110 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

vida durante las contracciones económicas, como sucede en Europa desde el inicio de la gran recesión de 2008. Los países nórdicos aumentaron la cantidad de INB destinado al ingreso disponible a pesar de que el INB estaba cayendo, porque las políticas anticíclicas mantuvieron los niveles de vida. Sin embargo, en algunos países europeos, principalmente en aquellos con un gasto social público bajo procedente del PIB,69 los niveles de vida cayeron (medidos según el ingreso disponible).70 El gasto social público puede reducir las fluctuaciones en la producción. Según muestran los documentos de la OCDE, varios países europeos estaban protegidos contra el impacto total de la crisis económica mundial de 2008 gracias a los efectos mitigadores de las transferencias sociales, sistemas de beneficios fiscales y políticas de estímulo fiscal.71 Noruega y Suecia, por ejemplo, amortiguaron mucho los efectos de la caída de los ingresos disponibles y su rápida recuperación se debe a la prestación de unos servicios sociales eficientes en términos de costes y beneficios, la puesta en marcha de políticas monetarias expansivas, la buena gestión de los ingresos procedentes de los recursos (en Noruega) y el uso de estabilizadores automáticos en la política fiscal (en Suecia). Dado que Finlandia se encuentra en la zona del euro, no podía hacer recortes en las tasas de interés (como hizo Suecia) y por eso tuvo más desempleo. Noruega, que se enfrentaba a un crecimiento tímido, aumentó el presupuesto del gobierno en 2013. La presión hacia una baja y una mayor desigualdad en los ingresos se alivió mediante beneficios fiscales y transferencias sociales que actuaron como estabilizadores automáticos (aumento de las tranferencias sociales y bajadas de los impuestos sobre la renta durante las recesiones). Los efectos nocivos de la crisis sobre la pobreza dependen de los niveles de gasto social. La protección social puede tener un efecto mitigador, como comprobamos en los países con altos niveles de gasto en salud y educación que se mostraron relativamente más resilientes frente a la crisis financiera.72 Se puede concluir que el coste humano de la recesión fue más bajo en países con protección social universal. Las políticas de protección social incluyen seguro de desempleo, programas de pensiones y regulaciones del mercado laboral, como leyes que regulen el salario mínimo o normas de

salud y seguridad. Un argumento en contra es que podrían tener consecuencias imprevistas. Algunos afirman que las leyes que regulan el salario mínimo podrían reducir el incentivo de crear nuevos empleos y que el seguro de desempleo podría reducir el incentivo de volver a trabajar.73 Depende mucho de cómo se diseñe la política. No obstante, existen numerosas pruebas que confirman que las regulaciones del mercado laboral tienen un beneficio neto y reducen las desigualdades74. Muchas prestaciones sociales tienen consecuencias indirectas positivas. El seguro de desempleo hace que los mercados de trabajo funcionen mejor ya que permite a los desempleados elegir el empleo que mejor se adapta a sus habilidades y experiencia en lugar de obligarlos a aceptar el primer trabajo que se les presenta.75 Los subsidios de apoyo a los ingresos de los hogares fomentan la participación en el mercado laboral ya que ofrecen recursos que permiten a las personas buscar mejores oportunidades, incluida la posibilidad de que los miembros del hogar emigren en busca de trabajo.76 En los países en desarrollo la seguridad social ofrece sustitución de ingresos a corto plazo y, en algunos casos a medio o incluso a largo plazo. El lado positivo es que esta sustitución de ingresos cubre las pérdidas de empleo a corto plazo. Pero dada la creciente posibilidad de que la duración de estas pérdidas se pueda extender más de lo previsto y el hecho de que el desempleo (y no la pérdida de salario) normalmente no está protegido, es posible que los beneficios también sean cortos y muy pequeños. El principio de combinar programas de desarrollo económico con programas de seguridad social se demostró gracias al éxito de los países de industrialización tardía de Asia Oriental, los cuales tuvieron un gran éxito tanto en reducir rápidamente la fecundidad como en generar empleo, lo cual les permitió beneficiarse del dividendo demográfico. ¿Cómo? Mediante una combinación de política industrial proactiva y políticas sociales universales en educación y salud (aunque no en bienestar social, que se mantuvo en los mínimos hasta los años noventa, a diferencia de los estados de bienestar europeos). Un elemento clave de la política industrial liderada por el Estado fue que se basaba en empresas propiedad del Estado, cuentas de

cápital reguladas y el objetivo doble de promover la competitividad y generar empleo. La rápida universalización de la salud y la educación ayudó a generar empleo y apoyar la industrialización. La reforma agraria extensiva y la rápida expansión del sistema educativo por encima del nivel primario se persiguieron como parte de la estrategia de desarrollo. Tras la crisis económica mundial de 2008, algunos países adoptaron medidas para aumentar el empleo y la protección social, estabilizando así la demanda agregada interna y protegiendo a la población vulnerable. La Organización Internacional del Trabajo sugiere que dichas medidas de protección social crearon o ahorraron de 7 a 10 millones de empleos en los países del Grupo de los 20 en 2009.77

Pisos de protección social En 2009 la Iniciativa sobre un nivel mínimo de protección social estableció un marco global de acceso universal a las transferencias y servicios sociales esenciales, como la atención médica, la educación primaria, las pensiones, la protección contra el desempleo y el cuidado de los niños.78 La iniciativa considera que casi todos los países en cualquier fase del desarrollo pueden ofrecer un nivel mínimo de transferencias sociales, así como una mejor coordinación intersectorial. Además, anima a los países a que vayan mejorando progresivamente sus niveles de protección social a medida que su margen fiscal lo permita.79 Un país con ingresos más bajos podría empezar por la educación básica y la atención médica y luego mejorar para ofrecer transferencias de efectivo o una protección laboral básica. Un país con más ingresos y con educación básica, atención médica y transferencias de efectivo condicionadas podría extender las condiciones exigidas para optar a un seguro de desempleo hacia las poblaciones tradicionalmente excluidas, como los trabajadores agrícolas o los empleados domésticos, o extender las políticas de concesión de licencias por nacimiento de un hijo a los hombres en el caso de los padres primerizos. Las políticas que establecen niveles mínimos de protección social reducen la pobreza. La Organización Internacional del trabajo ha estimado que en Tanzanía las pensiones de jubilación universales y las prestaciones por

En 2009 la Iniciativa sobre un nivel mínimo de protección social estableció un marco global de acceso universal a las transferencias y servicios sociales esenciales, como la atención médica, la educación primaria, las pensiones, la protección contra el desempleo y el cuidado de los niños.

Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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CUADRO 4.3 Reducir la vulnerabilidad mediante instituciones con capacidad de respuesta Una característica clave de la vulnerabilidad suele ser la imposibilidad de influir en la toma de decisiones que afectan a la vida de cada uno: los que toman las decisiones son actores más poderosos, que puede que ni entiendan la situación de las personas vulnerables ni tengan necesariamente en consideración sus intereses.1 Para abordar esto, los estados deben contar con la capacidad para reconocer las preocupaciones de las personas vulnerables y reaccionar por ellas usando las intervenciones adecuadas. Ello requiere, entre otras cosas, dar más voz a los pobres y marginados en la toma de decisiones2 y opciones de recurso en caso de violación de los derechos o discriminación. La investigación sugiere que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de sufrir negligencias, corrupción a pequeña escala y acoso cuando se ven envueltas en estas situaciones.3 Entender las causas técnicas de la vulnerabilidad no basta para diseñar políticas que la reduzcan. Más bien, debe identificarse el proceso que creó el riesgo en primera instancia, y los incentivos políticos y la voluntad de afrontarlo deben estar presentes. Las libertades políticas son una pieza fundamental de ello, tal como señalan Drèze y Sen (1989) cuando discuten sobre el papel que juegan los medios de comunicación a la hora de interpelar a los gobiernos para que rindan cuentas durante las hambrunas.4 La representación directa, los movimientos sociales y las presiones de los sindicatos y la sociedad civil pueden moldear las políticas y los procesos políticos en el entorno político-económico más general, y son importantes para representar los intereses de los grupos más vulnerables. Cierta evidencia sugiere que las instituciones estatales pueden mejorar su capacidad para satisfacer las necesidades de las personas pobres5 y vulnerables cuando: • Las administraciones públicas ejecutan políticas de manera eficiente y son transparentes, rinden cuentas y tienen capacidad de respuesta para los usuarios. Esto reduce la corrupción y el acoso, y el poder del Estado se utiliza de forma proactiva para asignar recursos que se destinan a desarrollar medidas públicas que beneficien a las personas pobres. Algunos ejemplos alentadores incluyen reformas de la administración pública en Botsuana y Sudáfrica, donde gracias a las reformas de los ministerios y la racionalización de los departamentos se mejoró la prestación de servicios y su efectividad.6 • Los sistemas jurídicos son beneficiosos para los pobres cuando se les conceden derechos que posteriormente se defienden y cuando pueden acceder a dichos sistemas. Se han llevado a cabo intervenciones prometedoras en este contexto en Camboya, con la creación del Consejo de Arbitraje, un órgano nacional de resolución alternativa de disputas, y en Mozambique, gracias a la implementación de la ley del suelo, que ha ayudado a mejorar el acceso de la gente pobre a la tierra.7 • Los gobiernos locales y centrales están alineados para garantizar que la prestación de servicios públicos llega a todos y para minimizar las posibilidades de captura por parte de las élites y los grupos dominantes. Se han puesto en marcha varias formas de descentralización en muchos países, que han intentado responder a las necesidades e intereses de las comunidades excluidas. Por ejemplo, Filipinas ha intentado abordar los derechos de las personas indígenas de Palawan quienes reivindican los recursos forestales, y el Código de Gobierno Local de 1991 les brindó la oportunidad de interactuar con las instituciones gubernamentales y participar en la gestión forestal.8 • Los gobiernos ofrecen apoyo político para las medidas públicas que luchan contra la pobreza, al crear un clima favorable para llevar a cabo acciones

beneficiosas para los pobres, al facilitar el crecimiento de asociaciones de personas pobres y al aumentar la capacidad política de las personas pobres. Estos movimientos sociales y activismo político impulsaron al partido gobernante en Brasil a poner en marcha políticas beneficiosas para los pobres y ayudaron a definir la agenda de los líderes políticos en Sudáfrica durante la etapa posterior al apartheid.9 • Los regímenes políticos respetan el Estado de derecho, permiten la libertad de opinión política y hacen posible la participación de las personas vulnerables en el proceso político.10 Un caso ilustrativo fue la transición democrática pacífica que tuvo lugar en Bolivia y que llevó al poder a la mayoría indígena del país después de una larga historia de exclusión Sin embargo, son muchos los desafíos que se presentan a la hora de crear instituciones con capacidad de respuesta: desde una voluntad política poco comprometida hasta instituciones públicas con unas capacidades y una financiación inadecuadas, incluida la administración pública y los tribunales. Usar medidas de transparencia para mejorar la rendición de cuentas, como la Ley del derecho a la información de la India, puede sacar a la luz la corrupción y los sobornos y fomentar la eficiencia. Aumentar las oportunidades de participación, mediante dichos procesos como la presupuestación participativa y una mayor representación en el gobierno, puede dar más voz a las personas excluidas. En épocas de volatilidad y crisis, los gobiernos suelen responder con demasiada frecuencia a las presiones fiscales mediante medidas de austeridad que limitan el gasto social. Tal como se expuso en los capítulos 1 y 2, estas medidas suelen ser más perjudiciales para las personas más vulnerables, las cuales están siempre soportando presiones. Y durante las épocas de bonanza, los ingresos extra derivados de un auge económico se suelen devolver como recortes en los impuestos en vez de usarlos para crear reservas de protección social para la próxima recesión o en vez de invertirlos en desarrollar una mayor capacidad institucional y resiliencia sistémica. Un abastecimiento adecuado, no obstante, puede no ser suficiente: las propias instituciones deben diseñarse para responder a las necesidades de todos, no solo a las de las personas dominantes de la sociedad. Aunque las instituciones nacionales son producto de la historia y la política de cada país, las que suelen funcionar mejor en diferentes situaciones permiten la participación y la rendición de cuentas,11 son más capaces de representar la diversidad de sus poblaciones,12 son susceptibles de ser objeto de transiciones de poder pacíficas13 y son capaces de mantener la independencia y la integridad de entidades como el Poder Judicial14 y el control civil del ejército15 mediante una separación de poderes y un sistema de pesos y contrapesos.16 Estas características son importantes durante las épocas de estabilidad pero son particularmente importantes para proteger los derechos de las personas vulnerables durante las crisis. No obstante, sea cual sea la forma que adopten las instituciones en las diferentes sociedades, proteger los derechos de los ciudadanos es siempre el objetivo primario como responsabilidad del Estado nación. Sin embargo, puede que esto no sea suficiente en un mundo cada vez más globalizado, donde las personas de una parte del mundo pueden verse amenazadas por acontecimientos y acciones sucedidos en otro sitio. Crear instituciones con capacidad de respuesta a nivel nacional requiere un esfuerzo paralelo a nivel internacional para prestarles apoyo y fortalecerlas.

Notas 1. Naciones Unidas 2012a. 2. Mearns y Norton 2010. 3. PNUD 2012d. 4. Drèze y Sen (1989) 5. Banco Mundial 2000. 6. CEPA 2010. 7. Asamblea General de las Naciones Unidas 2009. 8. Seitz 2013. 9. Heller 2014. 10. Escuela Superior del Personal del Sistema de las Naciones Unidas 2010. 11. McGee y Gaventa 2011. 12. Temin 2008. 13. DFID 2010. 14. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos 2003. 15. Sulmasy y Yoo 2007. 16. Waldron 2013.

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hijo para los niños en edad escolar reducirían los índices de pobreza un 35 por ciento en toda la población y un 46 por ciento en los hogares con niños y los ancianos.80 El enfoque que se dé a la protección social depende de las circunstancias y los recursos del país y varía según el nivel de desarrollo. Los niveles adicionales de prestaciones sociales, como las transferencias de efectivo condicionadas destinadas a los hogares menos favorecidos, añaden un coste adicional, así sea relativamente pequeño, al programa de protección social. El Fondo de Garantía del Empleo de la India costó aproximadamente un 0,3 por ciento del PIB en 2008.81 Conceder prestaciones básicas de seguridad social a los pobres del mundo podría costar menos del 2 por ciento del PIB mundial.82 Las estimaciones de 2010 de la Organización Internacional del Trabajo relativas al coste de poner en marcha un nivel mínimo de protección social (pensiones universales básicas de jubilación y discapacidad, prestaciones básicas para el cuidado de los hijos, acceso universal a la atención médica básica, asistencia social y un plan de empleo de 100 días) en 12 países africanos y asiáticos con bajos ingresos han ido desde más del 10 por ciento del PIB en Burkina Faso hasta menos del 4 por ciento del PIB en la India83. Asimismo, los recursos nacionales cubrieron menos del 5 por ciento (Pakistán) del total de gastos previstos para la protección social básica. Sin embargo, si la protección social creciera hasta representar el 20 por ciento del gasto de los gobiernos, los recursos nacionales podrían cubrir del 30 por ciento (Burkina Faso) al 100 por cien del coste total (India, Pakistán y Viet Nam). Un conjunto de medidas básicas de protección social será asequible siempre que los países con bajos ingresos reasignen sus fondos y aumenten sus propios recursos, ello complementado por la ayuda de la comunidad internacional de donantes.84

Abordar la inclusión social En situaciones en las que existan desigualdades horizontales son necesarias medidas para abarcar a toda la población. Hasta hoy, se ha intentado utilizar una combinación de intervenciones de política para abordar las desigualdades horizontales: intervenciones directas (como la

discriminación positiva), medidas indirectas (como leyes preventivas y sanciones) y una inclusión más generalizada (mediante cambios en las normas y la educación). Las instituciones sociales refuerzan la política del gobierno gracias a que hay una mayor coordinación y una rendición de cuentas más comprometida. Cuando la sociedad civil se moviliza para articular los intereses de la ciudadanía, hay una mayor conexión entre las necesidades de la población y las políticas de gobierno. La vulnerabilidad persistente tiene sus raíces en exclusiones históricas. Por ejemplo, la población negra de Sudáfrica y de los Estados Unidos de América y los dalits de la India han sufrido graves injusticias, y las mujeres en las sociedades patriarcales siguen encontrando discriminación y exclusión debido a antiguas normas sociales y prácticas culturales. Muchos países han probado políticas de discriminación positiva o medidas especiales.85 Las normas y leyes que promuevan que los miembros de estos grupos tengan igualdad de condiciones pueden hacer que la sociedad sea más justa y más inclusiva. Las sociedades cohesivas tienden a desempeñarse mejor que las sociedades menos cohesivas en casi todos los aspectos del desarrollo humano (gráfico 4.7).86 ¿Cómo pueden las sociedades remediar las divisiones profundas y las exclusiones históricamente arraigadas? Mejorando la disponibilidad de los servicios sociales básicos, reforzando las políticas de empleo y aumentando la protección social. No obstante, puede que estas políticas universales más amplias no se orienten hacia exclusiones específicas ni hacia la desigualdad horizontal de los grupos marginados, especialmente cuando las normas y leyes sociales no protegen los derechos de grupos concretos que hacen frente a la discriminación en la vida pública, incluidos aquellos que están en instituciones políticas y en mercados. Distintas sociedades responden de diferentes maneras ante las presiones, los contratiempos y los desastres. Algunas demuestran poseer una gran resiliencia y recursos para hacerle frente a las crisis y recuperarse de ellas. Otras se ven sumidas en círculos viciosos que agravan y extienden los impactos de dichas crisis. Ciertas macrovariables pueden tener un mayor impacto en la habilidad de las sociedades para enfrentar dichas presiones y circunstancias Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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Gráfico 4.7 Las sociedades cohesivas tienden a desempeñarse mejor que las sociedades no cohesivas Sociedades más cohesionadas Sociedades menos cohesionadas

Rep. de Corea Sierra Leona

2000

2010

Reducción en el 80 déficit del Índice de Desarrollo Humano 60 (%) 40

20

0

-20 1980

1990

Fuente: Easterly, Ritzen y Woolcock (2006) y estimaciones de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano.

adversas, incluida la desigualdad económica, el grado de fragmentación social y la adecuación de las instituciones, tres aspectos que interactúan entre sí. La cohesión social puede, por lo tanto, influir en la calidad y competencia de las instituciones que, a su vez, influyen a la hora de decidir sobre el diseño e implementación de políticas beneficiosas para los pobres, y de qué manera deben llevarse a cabo.87

Medidas directas para remediar las desigualdades entre grupos Normalmente, se entienden como medidas directas la discriminación positiva, que incluye objetivos, cuotas y un tratamiento preferente para mejorar el acceso de los grupos discriminados a empleos, activos, servicios, contratos públicos y representación política. Dichas medidas son formas inmediatas de abordar injusticias históricas, que pueden además ser controvertidas ya que su impacto a largo plazo es ambiguo (se pueden ver como medidas que perpetúan las divisiones sociales, aumentan el estigma y corren el riesgo de captación por parte de la élite 114 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

y discriminación inversa). Abordan algunos síntomas de la discriminación pero no siempre son capaces de solucionar los factores estructurales que se esconden detrás de la desigualdad persistente. Estas medidas funcionan mejor cuando se ponen en marcha políticas más amplias que sean beneficiosas para los pobres, y cláusulas de extinción para prevenir la discriminación inversa.

Brasil: las cifras parecen mejores Brasil está intentando reducir las diferencias raciales88 que existen en la población afrobrasileña y de raza mixta, quienes constituyen más de la mitad de sus 200 millones de habitantes, al implementar políticas de discriminación positiva en la educación.89 En agosto de 2012 aprobó una ley que obliga a pagar unas cuotas para la entrada preferencial de estudiantes afrobrasileños y de raza mixta, proporcional al peso que tengan en la población local (como el 80 por ciento en el estado de Bahía en el nordeste y el 16 por ciento en Santa Catarina en el sur), que se destinarán a las 59 universidades federales del país y a las 38 escuelas técnicas federales.

En 1997, el 2,2 por ciento de los estudiantes de raza negra o raza mixta con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años asistió a las universidades; en 2012 lo hizo un 11 por ciento.90 El número de puestos reservados en las universidades federales para brasileños desfavorecidos también se duplicó gracias a la legislación (de 30.000 a 60.000). Las instituciones educativas han utilizado los objetivos y las cuotas en favor de los grupos menos representados, incluidas las mujeres y las personas de color, para aumentar su diversidad y crear oportunidades para los grupos menos representados y vulnerables.

Sudáfrica: es difícil identificar un vínculo directo Las políticas de empleo que fomentan la contratación de mujeres o candidatos pertenecientes a minorías han aumentado su participación en la fuerza de trabajo de Sudáfrica. El fin del apartheid dejó atrás un mercado laboral que se organizaba dependiendo de la raza, con trabajos que exigían una serie de habilidades reservados para las personas de raza blanca y trabajos que no requerían habilidades para otros grupos, ello salpicado de discriminación sistemática contra las personas de raza negra, las mujeres y las personas con discapacidades.91 Para luchar contra este telón de fondo, la Sudáfrica democrática presentó políticas de discriminación positiva para abordar las desigualdades del mercado laboral. La Ley sobre la igualdad en el empleo de 1998 ofreció incentivos a las empresas para que contrataran personas procedentes de grupos históricamente más desfavorecidos como trabajadores cualificados. Un estudio de 2009 documentó el éxito que tuvo reducir el desempleo y la pobreza en trabajos que requerían empleos cualificados o semicualificados.92 Atribuir estas mejoras a las políticas de discriminación positiva sigue siendo tema de debate. Las críticas dicen que los esfuerzos directos han tenido solo un pequeño impacto en la reducción de las lagunas que existían en materia de empleo y salarios, y que estas mejoras podrían asociarse a los esfuerzos globales para mejorar el acceso y la calidad de la educación de los africanos y a los efectos que tuvo el crecimiento económico acelerado sobre el empleo.93 Lo que es indiscutible, no obstante, es que estos amplios esfuerzos e iniciativas más específicas han mejorado en

conjunto el récord de Sudáfrica en materia de abordar los desequilibrios estructurales de la fuerza de trabajo, han reducido las injusticias sociales, y han aumentado la participación de los grupos históricamente excluidos y menos favorecidos.

Malasia: ¿lidiar con ciertas consecuencias indeseadas? Algunos observadores han criticado las medidas directas por ser desacertadas y divergentes con los problemas estructurales más profundos que necesitan abordarse.94 Por ejemplo, las políticas de discriminación positiva que favorecen a la etnia malaya, o bumiputras, de Malasia en detrimento de la población china dominante y la minoría india, han mejorado su acceso a la educación y el empleo y aprovechado todo su potencial económico. Mientras tanto, los ciudadanos chinos y la minoría india encuentran insuficiente el 70 por ciento de las cuotas de admisión en la universidad, e ingresan en grandes números a escuelas privadas y extranjeras, para terminar en muchas ocasiones fuera del territorio. En 2011, cerca de 1 millón de malasios abandonaron su país, que tiene una población total de 29 millones de habitantes, la mayoría de ellos de origen chino y con un nivel de educación alto.95 Alrededor de un 60 por ciento de emigrantes malasios cualificados han citado a la injusticia social como una de las razones más importantes para su partida.

El contexto es muy importante Aunque no puede haber una única respuesta absoluta sobre si la discriminación positiva reduce las disparidades entre los grupos, los ejemplos muestran que las políticas proactivas pueden mejorar las condiciones de los grupos vulnerables en contextos particulares. La clave reside en que dichas medidas directas no son meras intervenciones independientes, sino que forman parte intrínseca de un compromiso más amplio para mejorar las condiciones de las personas menos favorecidas y solucionar las particularidades de las exclusiones de grupos específicos. El éxito es más habitual en contextos que se refuerzan mutuamente, donde las intervenciones de política se inscriben en esfuerzos más amplios que benefician a los pobres,

Aunque no puede haber una única respuesta absoluta sobre si la discriminación positiva reduce las disparidades entre los grupos, los ejemplos muestran que las políticas proactivas pueden mejorar las condiciones de los grupos vulnerables en contextos particulares.

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Los mensajes y campañas basados en normas intentan cambiar la percepción que tienen las personas sobre qué son un comportamiento o unos valores “aceptables” o “deseables”

apoyados por sanciones e incentivos formales como leyes y complementados por cambios en la opinión pública y en las normas sociales.

Abordar los conflictos violentos mediante una transformación de las normas y la ampliación de los esfuerzos de inclusión

Leyes y normas: atajar la discriminación e influir en las conductas

Con base en las lecciones aprendidas de los países en conflicto, la comunidad internacional ha intentado integrar intervenciones en materia de seguridad con intervenciones para el desarrollo, con el fin de fortalecer la seguridad de las comunidades mediante la cohesión social. Un amplio segmento de actores estatales y de la sociedad civil ha desarrollado de manera colectiva respuestas coordinadas contra las amenazas a nivel de las comunidades para crear un entorno propicio a nivel nacional. Estos enfoques de cohesión social y seguridad en el ámbito comunitario destacan la importancia de incrementar el compromiso participativo, mejorar la prestación de servicios, reducir la exclusión social mejorando las relaciones entre grupos sociales y reforzar la gobernanza democrática.100 En el municipio de Santa Lucía, en Guatemala, por ejemplo, la Comisión de Seguridad Ciudadana coordinó un plan de acción que prohibió llevar armas a los bares, controló las ventas de alcohol, mejoró la iluminación de la vía pública, introdujo policías comunitarios, recuperó espacios públicos y prestó atención a las personas que viven en situación de calle. En dos años, el número de homicidios pasó de 80 por cada 100.000 personas a menos de 50. En vistas del éxito, una nueva ley nacional creó un Consejo de Seguridad Nacional para coordinar la reforma del sector de la seguridad y exigir el desarrollo de planes de seguridad ciudadana en cada municipalidad. De igual modo, el proyecto Safer Communities de Croacia propuso un enfoque que identificaba la falta de instalaciones recreativas para los jóvenes como factor que contribuía a la inseguridad. Se reconvirtió un antiguo campo de juegos en un lugar de encuentro para los jóvenes, con una pista para practicar el monopatín y espacios para realizar actividades. En una comunidad de croatas y serbios fuertemente dividida tras el conflicto, esto se ha convertido en un lugar de encuentro para jóvenes de ambos lados y ha ayudado a construir puentes entre estas dos comunidades enfrentadas.101

La discriminación con raíces históricas se inscribe dentro de las interacciones sociales de dominio público, que pueden tanto ayudar a que las intervenciones positivas tengan éxito como a impedir su implementación.96 La razón reside en que las decisiones privadas y las políticas públicas se moldean dependiendo de las preferencias personales y sociales, los incentivos explícitos materiales y de otros tipos (leyes) y las sanciones o recompensas sociales (normas).97 Así, cambiar las leyes y normas también puede promover las conductas deseadas. Por ejemplo, la abogacía pública y las restricciones jurídicas en Estados Unidos ayudaron a cambiar las normas y a reducir el consumo de tabaco. De igual modo, promover prácticas de higiene como lavarse las manos y usar mosquiteras para reducir la transmisión de la malaria ha ayudado a mejorar la salud pública. Las estrategias de mercadotecnia social orientadas a cambiar conductas (que aplican la publicidad, mercadotecnia y comunicaciones del sector privado) han estimulado cada vez más las victorias de la salud pública logrando cambios en las conductas individuales y de los grupos. Los mensajes y campañas basados en normas intentan cambiar la percepción que tienen las personas sobre qué son un comportamiento o unos valores “aceptables” o “deseables” entre aquellas otras personas a quienes consideran sus pares o iguales.98 Dichos mensajes y campañas pueden determinar la legitimidad y efectividad de las intervenciones de política pública, dándoles mayor alcance y haciéndolas más creíbles, especialmente cuando pretenden cambiar las jerarquías existentes y las relaciones de poder.99 Prestar atención a las conductas y valores públicos es indispensable para garantizar la efectividad y sostenibilidad del cambio social

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Mediación de la sociedad civil con estados y mercados La gente, incluso ante retos insuperables y desigualdades estructurales, se moviliza con el fin de mejorar su situación y hace lo posible para que las instituciones adquieran un carácter más relevante a la hora de satisfacer sus necesidades. La sociedad civil ha logrado interpelar a los estados para que rindan cuentas políticas en la promoción de estrategias de desarrollo que beneficien a las personas pobres. Pero esto es posible solo cuando existen oportunidades de participar de manera transparente y responsable. Un estudio empírico de 96 países sugiere que los regímenes políticos participativos sirven de intermediarios en los conflictos sociales de forma más efectiva y fomentan el compromiso entre los grupos de ciudadanos. El estudio argumenta que “La democracia nos hace menos egoístas y estimula nuestro sentido comunitario.”102 Otro estudio econométrico de 82 países desarrollados y en desarrollo concluyó que la capacidad para poner en marcha medidas políticas efectivas no es una cuestión que competa exclusivamente a la tecnocracia y a la voluntad política.103 El espacio político para tomar las medidas públicas decisivas está también muy influenciado por los conflictos y divisiones sociales. Estas divisiones sociales pueden causar variaciones en los niveles de confianza en las instituciones públicas e influir en su desempeño. Los individuos pueden hacer más presión si se movilizan organizados en grupos (de productores, asociaciones de trabajadores o movimientos sociales). Pueden actuar en forma colectiva y así negociar con mayor efectividad tanto con los mercados como con sus propios empleadores o el Estado. Los grupos vulnerables desde el punto de vista económico suelen organizase de manera colectiva, ya sea en calidad de empresas, pequeños agricultores, pastores ya sea pescadores. Pueden promover productos de comercio justo o apoyar movimientos de cooperativas de productores locales. Hoy en día, múltiples formas de acción colectiva y energías cívicas se movilizan políticamente a nivel local: ya sea para dar vida a procesos de presupuestación participativa en Porto Alegre, Brasil, para apoyar la Ley del derecho a la información de la India o para impulsar las auditorías sociales, las cuales han aumentado la transparencia y

rendición de cuentas de las autoridades locales en el desembolso de fondos públicos. Un aspecto fundamental de la interacción entre el Estado y la sociedad civil es cómo influye esta en las políticas y resultados que benefician a las personas pobres. Brasil se embarcó hacia el desarrollo y la consolidación democrática con la desigualdad y las divisiones raciales y étnicas como telón de fondo. El gobierno implementó una mezcla de intervenciones de política orientadas a estimular el mercado laboral, enfocándose en el gasto del gobierno y las transferencias de efectivo, expandiendo la escolarización universal y trabajando para rectificar las disparidades de género y raza. La mortalidad infantil se redujo casi a la mitad entre 1996 y 2006, y la proporción de niñas en la escuela primaria aumentó de un 83 por ciento a un 95 por ciento entre 1991 y 2004. Los esfuerzos de Brasil por reducir la desigualdad que impera desde hace tiempo, como promover la redistribución de los ingresos y el acceso universal a la educación, a la atención médica, al suministro de agua y a los servicios sanitarios también mejoraron la nutrición infantil, lo que se tradujo en una amplia reducción del retraso en el crecimiento infantil del 20 por ciento de la población más pobre.104 Durante la realización de todos estos esfuerzos, la sociedad civil de Brasil se mantuvo independiente de los partidos políticos y apoyando una serie de instituciones y procesos participativos que influyen en la política pública e interpelan al aparato del Estado para que rinda cuentas de los resultados a nivel local. En el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (Movimento dos Trabalhadores Sem Terra o MST), las cooperativas organizaron asentamientos en tierras expropiadas para aproximadamente un millón de familias, con cientos de escuelas construidas por el MST que permitieron a miles de personas aprender a leer y escribir.105 El apoyo del MST fue crucial para llevar al poder al Partido de los Trabajadores en 2002, lo cual permitió un gasto mayor en servicios básicos, transferencias de efectivo y acceso a la educación. Entre 2001 y 2007, los seis deciles más pobres que previamente representaban el 18 por ciento de la renta representaron el 40 por ciento del crecimiento total de los ingresos, y el coeficiente de Gini de desigualdad bajó de 0,59 en 2001 a 0,53 en 2007.106

Un aspecto fundamental de la interacción entre el Estado y la sociedad civil es cómo influye esta en las políticas y resultados que benefician a las personas.

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Las vulnerabilidades surgen debido a los acontecimientos adversos y las condiciones que subyacen a éstos.

En Bangladesh, la sociedad civil se ha convertido a lo largo de los años en uno de los sectores de organizaciones no gubernamentales más grande del mundo, como respuesta ante los numerosos retos del país, incluidos sus frecuentes desastres naturales. Las organizaciones no gubernamentales han encontrado un nicho en la brecha que separa la sociedad y el Estado, buscando promover el bienestar de las personas mediante iniciativas comunitarias. También funcionan como importantes mecanismos de prestación de servicios y desempeñan el papel de asociados en su implementación, especialmente cuando se producen desastres medioambientales y devastación, en programas que van desde programas de alivio y rehabilitación hasta microcréditos para empoderar a las mujeres. Aunque la expansión de la sociedad civil en Bangladesh es reflejo de las realidades palpables sobre el terreno, también plantea cuestiones sobre las relaciones con la sociedad política y el Estado. Los recursos destinados a crear unas instituciones estatales más efectivas y sostenibles siguen siendo inadecuados y la sociedad civil ha evolucionado más rápido y con más capacidad y alcance que las instituciones formales responsables de la prestación de servicios. Hasta que estas instituciones no se revitalicen y estimulen de forma igualitaria, el sector de las organizaciones no gubernamentales de Bangladesh seguirá siendo un recurso indispensable para construir la resiliencia social. Sin embargo, en cuestiones que van más allá de la movilización local o comunitaria, es necesario llevar a cabo un mayor examen del impacto agregado que pueden tener la sociedad civil y el activismo público en las instituciones gubernamentales y el desempeño en materia de desarrollo de un país. De aquí surgen importantes observaciones sobre las formas en que las experiencias de la movilización social a nivel local o micro se pueden llevar a una escala mayor en términos de impacto y sobre cómo se relacionan con cuestiones de nivel macro.107 Revisiones de las experiencias de la movilización social destacan la desconexión entre dichas iniciativas, en su mayoría locales, y su impacto más general en el desarrollo. Esto requiere examinar detenidamente las barreras que existen a nivel nacional para diseñar y hacer crecer modelos nuevos y creativos de participación cívica y movilización social, como en el caso de las empresas sociales

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que involucran a las personas pobres como inversores y accionistas.108 La sociedad civil junto con una movilización social más amplia pueden ser una voz que reivindique los derechos intrínsecos y que promueva acciones y políticas progresivas, es decir, que favorezcan más a quienes se encuentran en mayores desventajas. Su resiliencia puede desarrollarse si los estados crean un contexto y un espacio propicios para albergar a una sociedad civil dinámica y participativa. La sociedad civil no puede ni debería sustituir a las instituciones estatales. No obstante, existe una relación positiva y simbiótica entre ambas que las ayuda a fortalecerse mutuamente. Así, la participación cívica es un motor básico e indispensable que estimula a las instituciones sociales formales e informales para que respondan a las necesidades y demandas públicas, haciéndolas más equitativas y eficientes a la hora de responder a la vulnerabilidad.

Mejoramiento de las capacidades para prepararse y recuperarse ante las crisis Los contextos sociales y físicos en los que viven e intentan prosperar las comunidades se forjaron con complejidad y tienen un carácter impredecible. A pesar de los conocimientos disponibles en materia de fallas geológicas, sigue siendo muy difícil predecir la frecuencia e intensidad de los peligros geofísicos, y el cambio climático está exponiendo algunas partes del mundo que antes se consideraban seguras a los efectos destructivos de los peligros metereológicos. No importa lo efectivas que sean las políticas a la hora de reducir las vulnerabilidades inherentes, siempre pueden ocurrir peligros repentinos, incluidos desastres poco probables pero con un gran impacto como el terremoto de Haití de 2010. Tal como ha puesto de manifiesto la Primavera Árabe, poseer unos profundos conocimientos sobre los factores que pueden desencadenar el malestar social y los conflictos violentos en una sociedad dada no garantiza que estos se puedan predecir y evitar siempre. Este tipo de crisis puede tener unas consecuencias potencialmente destructivas para el desarrollo humano y la resiliencia de los países, comunidades, familias e individuos.

Las vulnerabilidades surgen debido a los acontecimientos adversos y las condiciones que subyacen a éstos. Aunque es natural responder a la crisis que produce un acontecimiento así, es necesario también realizar un seguimiento mediante el desarrollo de una respuesta más completa a futuras crisis. Las políticas para prevenir, dar respuesta y recuperarse de las crisis deben convertirse en parte integral de las políticas y estrategias de desarrollo humano, especialmente en escenarios sin crisis, en lugar de depender del socorro de emergencia ad hoc en las comunidades afectadas. Cuando las políticas se orientan hacia respuestas de emergencia, se puede pasar por alto la mitigación y las crisis pueden volver a aparecer con un impacto potencialmente mayor y, por lo tanto, el coste de la protección será más elevado. Las respuestas de emergencia son importantes y necesarias, pero las acciones generalizadas que permitan a las comunidades prepararse mejor y recuperarse de las perturbaciones y crisis son uno de los pilares básicos de la resiliencia.

Reducción del riesgo y capacidad de respuesta ante desastres Los desastres naturales exponen y agravan las vulnerabilidades, como la pobreza, la desigualdad, la degradación del medio ambiente y la gobernanza deficiente. Los países y comunidades que no están bien preparados, que desconocen los riesgos y que tienen una mínima capacidad de prevención sufren mucho más el impacto de los desastres. Los países pobres también suelen sufrir más estos impactos de forma desproporcionada. En los últimos 20 años, los desastres han causado al menos 1,3 millones de muertes y han afectado a 4,4 millones de personas, lo cual ha costado a la economía global al menos 2 billones de USD.109 No obstante, gracias a los sistemas de respuesta y alerta temprana se ha conseguido reducir el número de muertes causadas por desastres naturales. Por ejemplo, en 1991 en Bangladesh un violento ciclón causó cerca de 140.000 muertos, mientras que en 2007 un ciclón con la misma virulencia mató a 4.234 personas. Reducir el número de muertes relacionadas con el ciclón se logró principalmente gracias a la mejora de los sistemas de alerta temprana, la creación de refugios y planes de evacuación, la construcción de diques de

abrigo costeros, el mantenimiento y mejora de la cubierta forestal costera y el aumento de la sensibilización a nivel de las comunidades. 110 Hay que realizar mayores esfuerzos para fortalecer los sistemas nacionales y regionales de alerta temprana. Los ámbitos de acción clave identificados en la Segunda Conferencia sobre la Alerta Temprana en 2003 fueron una mejor integración de los sistemas de alerta temprana en los procesos de desarrollo y las políticas públicas; una mayor disponibilidad de datos para la investigación, la prevención y gestión de riesgos en diferentes plazos; unos sistemas de alerta temprana más fuertes y con mayor capacidad, especialmente en los países en desarrollo; desarrollo de sistemas de alerta temprana que se centren en las personas; y programas para cuando se producen las crisis.111 La cooperación regional en materia de alerta temprana en particular puede ser muy efectiva, dado que los peligros naturales suelen afectar a muchos países simultáneamente. La alerta temprana es un elemento muy importante en la reducción de los riesgos de los desastres. Salva vidas y reduce las pérdidas económicas y materiales derivadas de los desastres. El Marco de Acción de Hyogo hace hincapié en la importancia de los mecanismos locales, nacionales y regionales de alerta temprana que ofrecen alertas comprensibles y en tiempo real de los riesgos y dan unas pautas claras que se deben seguir para emprender acciones de respuesta. No importa lo bien preparado que esté un país y lo bueno que sea su marco de política en la materia, los acontecimientos adversos suceden, normalmente con consecuencias inevitables y altamente destructivas. El objetivo principal consiste entonces en superarlas construyendo resiliencia social, material e institucional. Las respuestas a los acontecimientos adversos extremos se han vuelto más complejas debido a la existencia de instituciones deficientes y conflictos. La primera respuesta a cualquier crisis es inevitablemente humanitaria. Adquiere especial importancia el modo en que se presta la asistencia humanitaria, ya que sienta las bases para pasar a una rehabilitación y restablecimiento a largo plazo. Un enfoque orientado a la recuperación temprana necesita definir los principales aspectos de las respuestas humanitarias y de desarrollo en conjunto, garantizando que la estrategia de respuesta cubra las necesidades Capítulo 4  Construir resiliencia: mayores libertades, opciones protegidas

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Cuando los procesos de recuperación son parciales y no se orientan a mejorar la resiliencia, el impacto de los desastres puede durar más y tener unos efectos persistentes en generaciones enteras.

tempranas sin prescindir de la capacidad y respuesta estatales a largo plazo. La resiliencia de un país incluye su capacidad para recuperarse más rápidamente y mejor tras un desastre. Esto implica gestionar los efectos inmediatos de los desastres, así como poner en marcha medidas específicas para evitar mayores consecuencias económicas. Las sociedades que no están bien preparadas para enfrentar estas crisis suelen sufrir daños y pérdidas mucho más generalizados y prolongados. Por ejemplo, el terremoto de Haití costó el equivalente al 120 por ciento del PIB de Haití, tirando por la borda muchos años de inversión en desarrollo.112 Y aun así esto no es suficiente para entender la verdadera magnitud del impacto ni el tiempo que se necesita para recuperarse totalmente. Cuando los procesos de recuperación son parciales y no se orientan a mejorar la resiliencia, el impacto de los desastres puede durar más y tener unos efectos persistentes en generaciones enteras. La resiliencia consiste en transformar las estructuras y sistemas que perpetúan la fragilidad y dañan la resiliencia. A veces, las crisis externas pueden servir como incentivo para poner en marcha esta transformación. Ello podría requerir integrar medidas de preparación y recuperación en leyes, políticas y mecanismos institucionales que permitan que un país o comunidad funcione. Usar presupuestos y recursos permite incluir cuestiones relacionadas con la reducción de los riesgos en cada nivel del proceso de desarrollo, desde las comunidades hasta el gobierno nacional. En este sentido, reducir los riesgos de los desastres no es un gasto adicional ni un extra, sino un componente básico integrado en el desarrollo desde el principio.

Prevención y recuperación ante conflictos Una estrategia efectiva para mejorar la resiliencia en zonas afectadas por conflictos y para evitar que se produzcan conflictos es fortalecer la cohesión social. Sin embargo, desarrollar la cohesión social en países propensos a los conflictos o en comunidades que se estén recuperando de un conflicto constituye un verdadero reto. La fragmentación social puede ser mayor, los medios de vida pueden verse amenazados y las instituciones suelen ser frágiles y carecen de 120 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

los recursos necesarios para diseñar y ejecutar políticas que reduzcan las divisiones (consulte el cuadro 4.4). Dicho esto, países tan diversos como Bolivia, Kenya, Nepal, Perú, Kirguistán, Timor-Leste y Togo han invertido en medidas para desarrollar la confianza, colaborar y promover el diálogo mediante intermediarios creíbles e “infraestructuras de paz”. Gracias a estas medidas se han obtenido resultados positivos, como elecciones pacíficas, menos conflictos relacionados con la tierra y los recursos naturales, y reducción de las tensiones entre grupos.113 Aunque los esfuerzos necesarios para desarrollar la cohesión social varían dependiendo del contexto y las circunstancias nacionales, se pueden señalar cuatro elementos comunes: • Aumentar la sensibilización pública y el acceso a la información. Se pueden realizar esfuerzos para aumentar la abogacía pública en favor de la paz, el desarrollo y una política menos contenciosa. En 2006 tuvieron lugar en Guyana las primeras elecciones nacionales sin violencia desde su independencia. Una clave para conseguir este resultado fue el Programa de Cohesión Social puesto en marcha en 2002 como respuesta a los actos violentos acaecidos en el pasado.114 El programa se basaba en un debate nacional en torno a la gobernanza dirigido por el presidente, esfuerzos sistemáticos a nivel de las comunidades para mejorar las relaciones entre etnias y una campaña pública constante orientada a crear un sentimiento de identidad nacional más sólido y pacífico. Más adelante, las elecciones de 2011 se desarrollaron también de forma pacífica. • Intermediarios y mediadores internos fiables. Los órganos independientes y objetivos pueden fomentar la confianza entre grupos o sectores en conflicto o polarizados y promover el consenso en cuestiones específicas de relevancia nacional. Las elecciones nacionales celebradas en Ghana en 2008 y 2012 contaron con la participación activa del Consejo Nacional de Paz, un órgano creado en 2006 como plataforma autónoma para promover el diálogo y ofrecer mediación en disputas relacionadas con la política y la identidad y para apoyar la celebración de unas elecciones pacíficas. La importancia de este órgano gozó del reconocimiento público de todos los líderes del país y de la West Africa Network for Peacebuilding a nivel regional.

Más recientemente, Túnez ha estado intentando lidiar con su propia transición luego de la Primavera Árabe. Los actos políticos violentos esporádicos no han conseguido empeorar las tensiones existentes; los partidos seculares e islamistas han encontrado formas de trabajar juntos dentro de un marco político pluralista. Un elemento importante en esta transición ha sido la participación de la Unión General de Trabajadores Tunecinos como intermediario. Fundada en 1948 y con un profundo calado en todos los segmentos de la sociedad tunecina, la Unión General de Trabajadores Tunecinos se ha valido de su posición para alejar los discursos políticos de los conflictos y llevarlos hacia el ámbito de los retos sociales y económicos. • Comités locales y agrupaciones ciudadanas. Los grupos comunitarios pueden promover la confianza a nivel local ayudando así a prevenir conflictos. Tanto en Guyana como en Túnez, las agrupaciones de ciudadanos pusieron a disposición monitores y mediadores que ayudaron a promover la confianza y a calmar las tensiones antes de que surgieran problemas mayores y se viciara el proceso político. El Consejo Nacional de Paz de Ghana se encuentra legalmente asociado a órganos similares a sí, a nivel regional y a nivel distrital. En Yemen, las organizaciones juveniles han puesto en contacto y ofrecido apoyo social a la gente joven en su búsqueda de empleo, apoyando en asuntos de financiación y actividades comunitarias. La participación ha ayudado a fortalecer la cohesión social, gracias a la promoción de hábitos de cooperación, solidaridad y civismo.115 • Restablecimiento de los medios de subsistencia. La experiencia ha demostrado que apoyar los medios de vida y la recuperación económica puede fomentar la cohesión social. Prestar apoyo para restablecer dichos medios permite a las comunidades e individuos afectados recuperarse a corto plazo y los hace más resilientes ante los retos que presentan las futuras crisis. Las oportunidades de empleo pueden crear el sentimiento de confianza que tanto se necesita en las zonas en conflicto. Análisis realizados entre países de Europa y América Latina sugieren que el empleo puede mejorar

la confianza que se tiene en los demás y en las instituciones.110 Las comunidades en situaciones de crisis o en situaciones posteriores a una crisis se enfrentan a varios retos económicos y sociales, incluida a veces la reintegración a corto plazo de excombatientes después de un conflicto armado, y de refugiados y personas desplazadas internamente. Reconstruir las oportunidades de empleo y los medios de vida puede ayudar a dar estabilidad a las comunidades y a evitar los episodios violentos posteriores. Los esfuerzos destinados a fortalecer la cohesión social no se reflejan de modo sustancial en la consolidación de la paz tras un conflicto, con el grueso de inversiones destinado a las elecciones o los requisitos físicos destinados a la recuperación económica. Además de la gran importancia que tienen estas inversiones, es crucial tener presente que la resolución de futuras disputas y crisis requiere capacidades sistemáticas (y una nueva cultura política) para promover la colaboración entre grupos que pueden estar ya muy habituados a satisfacer sus intereses mediante el conflicto y el estancamiento en el diálogo, en lugar de mediante negociaciones. En ese sentido, el creciente énfasis que se está poniendo en los procesos de diálogo nacional es un cambio de dirección afortunado. Sin embargo, la sostenibilidad de estos avances iniciales requiere todavía importantes inversiones en cohesión social, sujetas a supervisión y evaluación de impacto sistemáticos.

Reconstruir las oportunidades de empleo y los medios de vida puede ayudar a dar estabilidad a las comunidades y a evitar los episodios violentos posteriores.

*    *    * Al igual que la mayoría de los análisis y datos que aquí se presentan, las recomendaciones de política de este capítulo, por importantes que sean, van todas destinadas a gobiernos nacionales. Sin embargo, como hemos comprobado en numerosas ocasiones, existen muchas amenazas y peligros que van más allá de los límites nacionales. Ha llegado el momento de garantizar que los esfuerzos nacionales e internacionales están alineados y que los gobiernos y organismos internacionales trabajen más coordinados y apoyándose mutuamente en el compromiso de reducir las vulnerabilidades.

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“La diferencia entre lo que hacemos y somos capaces de hacer resolvería la mayoría de los problemas del mundo.” Mahatma Gandhi

“Salirse hacia un nuevo camino es difícil, pero no tan difícil como quedarse en una situación que no te enriquece como mujer completa.” Maya Angelou

5. Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva El presente capítulo se centra en los aspectos mundiales de la vulnerabilidad y la manera en que se relacionan con las vulnerabilidades en el ámbito de los países, las comunidades y los individuos. Señala las manifestaciones de vulnerabilidad que acompañan una mayor y más intensa interdependencia. Y adopta la posición de que se puede hacer mucho más para conseguir que la globalización trabaje para las personas. La globalización, en su forma actual, no beneficia a suficientes personas y, en algunos casos, la integración está provocando nuevas vulnerabilidades. Considérense las desproporciones crónicas en las esferas del desarrollo humano en todo el mundo, la enorme proporción de gente con empleos vulnerables de algunas regiones y las crisis impredecibles que pueden tener un alcance mundial, como las pandemias, los desastres naturales, los conflictos armados y la inestabilidad financiera. Puede que la globalización haya beneficiado a muchas personas y haya logrado adelantos a escala mundial. Los vínculos internacionales y los acuerdos multilaterales pueden fomentar el intercambio de conocimientos y la asistencia mutua, además de construir resiliencia en muchos casos. La densa red global de instituciones y asociaciones que caracterizan el mundo actual puede beneficiarse del aumento de la resiliencia. Pero no todas las personas han tenido la voz o los recursos para influenciar en la dirección del cambio o beneficiarse de la integración mundial, y la acción multilateral se ha mostrado lenta a la hora de brindar respuestas a los desafíos crecientes del planeta. En la actualidad, cada vez más inseguridades requieren la acción colectiva a escala mundial y regional. Los sistemas financieros pueden regularse mejor. Las negociaciones comerciales se pueden desbloquear. Los mercados pueden estar sujetos a códigos y normas. El cambio climático puede mitigarse. Existen procesos en curso para crear sistemas más resilientes, pero aún se puede mejorar la generación de bienes públicos importantes y se pueden perfeccionar los sistemas de gobernanza mundial. En este capítulo se examina el modo en que la integración transnacional genera nuevas vulnerabilidades a la vez que ofrece nuevas oportunidades para un aumento del desarrollo

humano y la resiliencia. Se ponen de relieve los aspectos comunes de las vulnerabilidades emergentes, como la generación insuficiente de bienes públicos (incluidos una protección social universal y un régimen climático eficaz) y las deficiencias de las estructuras de gobernanza mundial, que permiten amenazas como la excesiva volatilidad financiera. También se consideran las iniciativas mundiales en curso y se realizan aportaciones a los debates recogidos en la Agenda Post-2015 al sugerir los tipos de bienes públicos que pueden mejorar la capacidad de los países y las personas de hacer frente a los acontecimientos adversos, además de las mejoras en gobernanza que reducirán la probabilidad de que se produzcan impactos y crisis. Todos estos avances están relacionados con las maneras en que los gobiernos nacionales pueden abrir espacio político para construir la resiliencia de sus países y habitantes. Un mensaje global es que para conseguir una mayor resiliencia sistémica es necesario alcanzar un compromiso internacional de prestación de los bienes públicos que aumentan la seguridad de las personas a través de la acción colectiva de los individuos, las comunidades y los estados.

Vulnerabilidades transnacionales y elementos comunes La integración transnacional de sistemas de comercio, finanzas, migración y comunicaciones ha ayudado en el progreso en desarrollo humano y ha brindado oportunidades de entrar en los mercados mundiales, estimular la innovación a través del intercambio de conocimientos y tecnología y acceder a las redes transnacionales. Personas interconectadas y acceso a recursos y capacidades mundiales Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 123

El margen de la política pública nacional dirigido a la mejora de las capacidades para enfrentar inseguridades se ve cada vez más limitado. Además, los sistemas mundiales comprometen las capacidades de los individuos.

representan enormes oportunidades de construir resiliencia de los individuos, los países y el mundo. Sin embargo, parece que los riesgos transnacionales se están intensificando. En los capítulos 1 y 2 se señala el peligro de las tendencias mundiales que podrían socavar el progreso humano a largo plazo, desde el cambio de los patrones climáticos y el incremento de la frecuencia e intensidad de los desastres naturales, hasta la propagación de conflictos y enfermedades transmisibles o la volatilidad de los precios de los activos financieros, los precios de los productos básicos y los flujos de cápital. En el capítulo 2 se advierte de que la volatilidad de los precios de los alimentos y la volatilidad financiera están amenazando los medios de vida de las personas y debilitando la cohesión social. Cada una de estas amenazas es única, pero tienen algunos aspectos en común, por lo que entenderlos puede orientar la acción colectiva hacia soluciones eficientes y eficaces. El alcance y la escala de la conectividad y las inseguridades que vienen con ella aumentan a un ritmo mayor y existen amenazas que tienen un contagio mundial. El margen de la política pública nacional dirigido a la mejora de las capacidades para enfrentar inseguridades se ve cada vez más limitado. Además, los sistemas mundiales comprometen las capacidades de los individuos. Las causas subyacentes de la mayoría de las vulnerabilidades transnacionales son la prestación insuficiente de bienes públicos y las deficiencias de la gobernanza internacional. Los bienes públicos, así como las políticas e instituciones adecuadas, pueden inclinar la balanza hacia una mayor resiliencia.

Aumento de las amenazas Aumento acelerado de conexiones e inseguridades. La integración transnacional y las amenazas que trae consigo no son una cuestión nueva pero están aumentando a un ritmo acelerado. Los seres humanos siempre han sido vulnerables a la propagación de enfermedades. En el siglo XIV las caravanas y los buques mercantes transportaron la peste negra a través de continentes, lo que provocó enormes pérdidas de vidas en Asia y Europa. Sin embargo, el ritmo de la transmisión ha aumentado drásticamente y existen aviones jumbo que pueden 124 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

transportar la gripe aviar por todo el mundo en horas. Asimismo, hace tiempo que el mundo se caracteriza por las conexiones económicas, políticas y sociales en los planos mundial y regional, lo que ahora se denomina globalización. Pero esta conectividad mundial ha aumentado más rápidamente en los últimos años. Entre 1999 y 2012, la relación entre comercio y PIB a escala mundial han aumentado del 37% al 51%.1 Entre 2000 y 2013, el número de migrantes internacionales se incrementó de los 175 millones a los 232 millones.2 Los flujos financieros entre países aumentaron del 31% del total de todos los flujos en 1970 al 180% en 2007.3 Los mercados de divisas operan 24 horas al día, cinco días a la semana, y las prácticas comerciales medias diarias de abril de 2013 alcanzaron los 5,3 billones de dólares.4 La producción de muchos de los bienes y servicios abarca continentes en cadenas de valor integradas a escala mundial. Redes sociales como Facebook y Twitter impulsan el potencial de extender los espacios sociales a geografías más amplias. Estas tendencias han aportado importantes beneficios y oportunidades a muchos. Sin embargo, en esferas que varían desde las finanzas hasta la seguridad y el medio ambiente, el ritmo y la escala de la conectividad no han ido acordes con las medidas para la reducción de nuevas vulnerabilidades, es decir, para la prevención de eventos adversos, la mejora de las capacidades y la protección de las opciones de las personas. Por ejemplo, la integración de la producción a lo largo de las cadenas de valor a escala mundial ha generado muchos de los puestos de trabajo necesarios, pero la competencia por atraer inversiones puede también provocar una competencia desmedida en relación con la mano de obra y los reglamentos medioambientales (cuadro 5.1). Riesgos de contagio. Las crisis que se produzcan en un país, incluidas aquellas asociadas a cambios en las políticas públicas internas, pueden tener un alcance mundial y tener repercusiones en las capacidades y opciones de los individuos de todo el mundo, lo que podría poner en peligro desde la distancia el progreso de las comunidades y los países en materia de desarrollo. En 2008, el colapso de un banco de Nueva York desencadenó una crisis financiera mundial. En 2010, un volcán en Islandia interrumpió el transporte aéreo

CUADRO 5.1 Cadenas mundiales de valor: ventajas y desventajas Los procesos de producción se han vuelto muy dispersos y fragmentados a lo largo de las cadenas mundiales de valor. En el caso de muchos productos, la provisión de materias primas y la producción de componentes, así como el montaje, la comercialización y la entrega de los productos acabados, tiene lugar en diferentes países, a menudo en distintas regiones del mundo. En la actualidad, alrededor del 60% del comercio mundial, unos 20 billones de dólares, está compuesto por el comercio de bienes y servicios intermedios1. Los países participantes pueden beneficiarse de puestos de trabajo, exportaciones e inversión extranjera directa que puede aportar gran parte del cápital y la tecnología necesarios. Este tipo de comercio puede construir resiliencia pero las relaciones son complejas, por lo que también pueden surgir nuevas vulnerabilidades. Grandes beneficios, para aquellos que logran conseguirlos Las cadenas mundiales de valor pueden plantear problemas de distribución relacionados con los salarios, los beneficios y el número de puestos de trabajo. De un estudio de la cadena de valor del iPod de Apple se desprendió que la mayoría de los trabajos se encontraba en Asia, mientras que la mayor parte de los salarios se pagaba en los Estados Unidos. En 2006 China abarcaba el 30% de los trabajos relacionados con el iPod, pero los trabajadores chinos se llevaban a casa solo el 3% de los ingresos de los em pleados que trabajaban con iPod.2 La distribución de los beneficios y los costes de los insumos sigue un patrón similar en el caso del iPhone. Los datos de 2010 indican que Apple es por mucho el mayor beneficiario de la producción de iPhone. La mano de obra china, si bien se beneficia del acceso a los puestos de trabajo, obtiene menos del 2% del valor final de las ventas (véase el gráfico).3 Trabajo mal remunerado y riesgoso Las malas condiciones laborales son una realidad para muchos trabajadores que no forman parte de las cadenas mundiales de producción, pero las presiones competitivas de los sistemas mundiales de producción pueden acentuar las malas condiciones, en especial para los trabajadores poco cualificados. Si bien algunos trabajadores pueden beneficiarse de empleos formales en empresas multinacionales, la economía de las cadenas de valor ha fomentado la formación de terceros contratistas que ofrecen trabajadores flexibles a bajo coste, en ocasiones incluso a través de medios coercitivos. En los peores casos, estos trabajadores son víctimas de la servidumbre por deudas y el tráfico de personas4. Los gobiernos desean, comprensiblemente, fomentar las inversiones privadas y la creación de empleo, pero con este fin han tendido a dar rienda suelta a la industria, mediante la desregulación, la privatización, los incentivos financieros y la aplicación laxa de las ordenanzas públicas. Por ello, los estados pueden encontrar dificultades para atraer las inversiones y aumentar

el empleo solamente flexibilizando las leyes laborales y medioambientales, lo cual plantea el riesgo de que se produzca una competencia global que redunde en cada vez peores condiciones para los trabajadores. De hecho, los datos relativos a las décadas de 1980 y 1990 indican que la aplicación de leyes laborales disminuyó en diferentes países en respuesta a la competencia por atraer la inversión extranjera directa5. Muchas empresas multinacionales tenían códigos de conducta, pero estos incluían principalmente a sus propias sucursales y filiales y no siempre daban cabida a proveedores de segundo nivel, entre otros.6 La postura laxa de gobiernos y empresas se ve ahora desafiada por el periodismo de investigación, la abogacía de la sociedad civil y la reacción del consumidor. En la industria de la confección, grupos de la sociedad civil y sindicatos han conseguido desafiar al sector empresarial para que mejorara la gobernanza de las cadenas de producción: por ejemplo, más de 150 minoristas han firmado el Accord on Fire and Building Safety (Acuerdo sobre seguridad y protección contra incendios de los edificios) en Bangladesh, un acuerdo jurídicamente exigible publicado en 20137. ¿Quién obtiene los beneficios del iPhone?

Proporción del precio de venta del iPhone (%)

Coste de los insumos: mano de obra no china 3,5% Coste de los insumos: mano de obra china 1,8%

Coste de los insumos: materiales 21,9%

Beneficios no identificados 5,8%

Beneficios de Apple 58,5%

Beneficios de la República de Corea 4,7% Beneficios de Japón 0,5% Beneficios de la Unión Europea 1,1% Beneficios de EE.UU. que no pertenecen a Apple 2,4%

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Kraemer, Linden y Dedrick (2011).

Notas 1. UNCTAD 2013. 2. Calculado a partir de las tablas 2 y 3 de Linden, Kraemer y Dedrick (2011). 3. Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Kraemer, Linden y Dedrick (2011). 4. Barrientos 2013. 5. Davies y Vadlamannati 2013. 6. UNCTAD 2012a. 7. The Bangladesh Accord Foundation 2013.

en Europa y dejó que los productos frescos se pudrieran en América Latina y África, lo que costó 5.000 puestos de trabajo agrícolas y 1,3 millones de dólares diarios a Kenia solamente

en floricultura.5 En 2011, un tsunami ocurrido en el Japón cortó el suministro de componentes para los fabricantes estadounidenses de automóviles, lo que agravó la inseguridad laboral Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 125

para miles de trabajadores.6 En 2012, los conflictos en la República Democrática del Congo, Malí, la República Árabe Siria, Sudán y Sudán del Sur obligaron a 1,1 millones de refugiados a desplazarse a los países circundantes.7 En 2013, el derrumbe de un edificio en Bangladesh desató protestas civiles contra grandes almacenes en Europa y América del Norte.

vulnerabilidades estructurales y las inseguridades personales (capítulo 3) se pueden relacionar con acontecimientos y sistemas mundiales. El fomento de la resiliencia requiere, además de las medidas nacionales recomendadas en el capítulo 4, acción y coordinación a escala mundial para aumentar el espacio político nacional y reducir la amenaza de las crisis mundiales.

Limitación del margen de acción de la política pública. La integración mundial puede contraer los márgenes de las políticas nacionales y limitar las capacidades de un país de hacer frente a la vulnerabilidad. Las presiones competitivas internacionales pueden restringir las opciones gubernamentales, lo que dificultaría la creación y protección de los trabajos o la prestación universal de educación, atención médica y protección social. Puede que en la década de 1950 y 1960 los estados hayan fijado sus posturas en el pleno empleo, pero actualmente suelen limitar sus ambiciones al seguro de desempleo, el cual, aunque sea importante, ofrece una estabilidad social mucho menor. Como parte de la Agenda Post-2015, acuerdos colectivos en materia de empleo, servicios sociales y protección social podrían ampliar el margen de acción de la política pública nacional y empoderar a los gobiernos para adoptar algunas de las políticas recomendadas en el capítulo 4 orientadas a la reducción de la vulnerabilidad.

Causas comunes

Exposición mundial. Los medios de subsistencia, la seguridad personal y el bienestar de las personas están expuestos no solo a los cambios de las condiciones locales, sino también a las estructuras y los acontecimientos en los planos mundial y regional. Cada vez están más presentes las inseguridades que transcienden fronteras, ya sea el riesgo de perder un trabajo durante una recesión mundial, la incertidumbre relativa al acceso a suficientes recursos para la nutrición diaria cuando los precios mundiales de los alimentos cambian repentinamente, o las preocupaciones acerca de la seguridad personal en un contexto de agitación social y conflicto crecientes. Asimismo, las personas atraviesan cada vez en mayor número las fronteras nacionales, con lo que se exponen a nuevas inseguridades y a contextos sociales desconocidos (cuadro 5.2). Muchas de las amenazas que influyen en las vulnerabilidades del ciclo de vida, las 126 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Todas las vulnerabilidades transnacionales pueden considerarse expresiones de los mismos problemas: la falta de bienes públicos que mejoren las capacidades de lidiar con circunstancias adversas, por un lado; y por el otro, el desfase entre el alcance de la integración y los desafíos mundiales y la capacidad de las estructuras de gobernanza de evitar o minimizar dichas circunstancias. Un solo país tiene una capacidad limitada de reducir dicha vulnerabilidad de manera individual ya que los bienes mundiales, tales como la estabilidad climática, se proporcionan mejor a través de la acción colectiva mundial. Y aun así, la formulación de políticas nacionales es la vía principal que toman los estados para abordar la vulnerabilidad. En algunos casos, la prestación de bienes públicos importantes simplemente se deja en manos del mercado.8 La orientación nacional de la formulación de políticas contradice cada vez más el carácter mundial de los desafíos de política pública. En un momento en que se pide al sistema internacional de gobernanza que fomente la estabilidad climática o reduzca la probabilidad de que se produzca otra crisis financiera más, la cooperación muchas veces tiene un carácter puntual, fragmentado y disperso en núcleos de gobierno organizados alrededor de cuestiones particulares. La comunidad internacional se enfrenta a muchas distracciones: problemas económicos, conflictos armados y discordia entre las principales potencias. Las organizaciones internacionales están llenas de déficits de financiación y demandas crecientes de socorro humanitario. Si bien las respuestas a los desastres naturales y a las crisis humanitarias suelen ser rápidas, el impulso es menor cuando se trata de resolver los problemas mundiales de largo plazo. Para estos casos, la acción colectiva garantiza un enfoque global que se extiende más allá de las amenazas

CUADRO 5.2 Migración internacional Los migrantes se encuentran entre los grupos más vulnerables a una infinidad de riesgos y obstáculos. En 2013, 232 millones de personas vivían fuera de sus países de origen1. Tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, los migrantes, en particular los trabajadores indocumentados, se encuentran en situaciones vulnerables. Puede que se les excluya de las protecciones laborales normales y se les prohíba afiliarse a sindicatos locales. Puede que no tengan acceso a programas de protección social que les ofrezcan un sistema de amortiguación contra las vicisitudes del mercado laboral. Además, puede que estén sujetos a la discriminación racial, étnica y religiosa, así como a la exclusión social. Incluso el proceso de migración está repleto de riesgos. Ténganse en cuenta los 300 migrantes eritreos que perecieron cuando el ferry en el que viajaban volcó cerca de la isla italiana de Lampedusa en octubre de 2013, o los solicitantes de asilo retenidos en centros de tramitación de Papua Nueva Guinea y Nauru el mismo año2. También las estructuras y relaciones familiares en el hogar se pueden ver deterioradas. Desde la perspectiva del ciclo de vida, constituyen preocupaciones específicas los efectos de la migración en los niños: mayor probabilidad de sufrir abusos, mayor participación en actividades ilegales, drogadicción o alcoholismo futuros y menor atención en la escuela3. Los conflictos armados y las poblaciones que escapan del dolor y la persecución crean una categoría especial de migración que deja a las personas en condiciones muy vulnerables. La cantidad de personas desplazadas a causa de conflictos ha aumentado en los últimos años y es la cifra más alta en casi dos décadas4. Otros grupos de refugiados huyen de los desastres naturales y es probable que los números aumenten debido al cambio climático. Ha habido debates sobre el lugar al que irán los ciudadanos de pequeños estados insulares en desarrollo si llega el caso en que el aumento del nivel del mar hace que sus países de origen sean inhabitables y, en muchos casos, se haya denegado la condición de asilo5. El grupo más vulnerable en el caso de los migrantes indocumentados lo constituyen los refugiados que se enfrentan al desafío adicional de no poder trabajar en la mayoría de los países

receptores; con frecuencia, se les acoge en asentamientos temporales con escasez de servicios y condiciones inseguras. La gestión de la migración puede reducir algunos de los riesgos a los que hacen frente los migrantes. Por ejemplo, el Sistema de permisos de trabajo de la República de Corea aborda la falta de trabajo a la vez que protege los derechos de los trabajadores migrantes y mejora la transparencia y seguridad del proceso de migración6. Sin embargo, los acuerdos bilaterales tienen un alcance limitado, si se tiene en cuenta la escala y el alcance de la migración. Además, dichos programas se centran principalmente en los migrantes documentados en vez de los migrantes indocumentados que son los más vulnerables. Es necesario abordar colectivamente la vulnerabilidad relacionada con la migración a través de un régimen internacional en la materia. Los reglamentos nacionales son insuficientes para gestionar las múltiples categorías y riesgos de los inmigrantes, refugiados y las personas desplazadas y apátridas. Son necesarios mayores esfuerzos para llegar a un consenso sobre el tratamiento de la migración como bien público mundial con objeto de codificar los intereses compartidos y los objetivos comunes —en particular, para proteger los derechos humanos reduciendo los costes de la migración y enviando remesas— y a fin de mejorar la opinión pública en relación con los inmigrantes y la migración. Mediante la reducción de los costes de las remesas también se puede ayudar a los países receptores a alcanzar una mayor estabilidad macroeconómica7. La sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales han involucrado a los gobiernos en el diálogo y la cooperación en relación con determinadas cuestiones (como la trata de personas). Un enfoque más amplio puede basarse en este progreso e incluir el establecimiento de normas y la elaboración de un régimen internacional sobre migración. El diálogo reciente de las Naciones Unidas sobre la migración constituye un paso inicial, por lo que se están promoviendo los esfuerzos para incluir la migración en la agenda para el desarrollo post-20158.

Notas 1. División de Población de Naciones Unidas 2013. 2. Centro de Noticias ONU 2013a, 2013b. 3. UNICEF 2007. 4. Centro de Seguimiento de los Desplazados Internos 2013. 5. Welford 2013. 6. OIT 2010b. 7. Bettin, Presbitero y Spatafora 2014. 8. Naciones Unidas 2013a.

y crisis inmediatas y aborda las causas subyacentes y las repercusiones a largo plazo. Prestación insuficiente de bienes mundiales. ¿Cómo puede la comunidad mundial garantizar la prestación de bienes que mejoren la resiliencia? Muchos bienes tienen valor social y pueden reducir la vulnerabilidad —como la investigación sobre el paludismo, la reducción de la contaminación o las innovaciones agrícolas para llegar a los agricultores pobres— pero son infravalorados por el mercado. La gestión y el control de la volatilidad de los precios de los alimentos, las recesiones mundiales y el cambio climático también constituyen bienes

públicos básicos que los mercados no consiguen proporcionar por falta de recursos. La tendencia reciente ha sido alentar a los mercados a generar bienes privados que alcancen los objetivos mundiales deseados. Sin embargo, los bienes privados no pueden proporcionar suficientes bienes públicos decisivos para reducir la vulnerabilidad9. El mercado, en particular, no se encuentra en las condiciones apropiadas para ajustar las estructuras de gobernanza mundial para reducir las crisis y construir resiliencia. La prestación universal de determinados bienes básicos exige una acción colectiva entre estados, ya que ningún país o comunidad puede por sí solo resolver las deficiencias del mercado mundial. Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 127

Existe un desajuste entre los mecanismos de gobernanza y la vulnerabilidad y complejidad de los procesos mundiales.

La necesidad de disponer de bienes públicos mundiales está bien documentada.10 Debido a la falta de estos bienes, que van desde el control de enfermedades transmisibles hasta los reglamentos adecuados para el mercado mundial, es posible que se produzcan crisis de alcance regional y mundial. Además de los bienes públicos mundiales tradicionales encaminados a reducir la vulnerabilidad, se necesitan “bienes mundiales básicos” o “bienes sociales universales “, que son bienes esenciales para la estabilidad social y el progreso continuo.11 Los niveles mínimos de protección social y los compromisos con la prestación de servicios sociales se pueden entender como bienes mundiales básicos o de interés público, que se proporcionan universalmente a escala nacional o transnacional a fin de mejorar la equidad y reforzar los valores mundiales compartidos.12 Estos tipos de bienes ofrecen protección a los grupos vulnerables y, cuando se proporcionan en conjunción con bienes públicos mundiales capaces de reducir la probabilidad de crisis, pueden construir resiliencia en el plano mundial. Los esfuerzos multilaterales están facilitando la cooperación para la prestación de algunos de estos bienes pero son débiles en relación con el ámbito de los desafíos y las vulnerabilidades. Estas deficiencias están relacionadas con el impulso de los mercados, el ritmo de la comercialización y el poder de los intereses privados. La prestación de bienes públicos mundiales y bienes sociales universales, que corregirían o complementarían los mercados a fin de conseguir un crecimiento más integrador y sostenible, sigue siendo en gran medida insuficiente. La acción colectiva mundial para la prestación de bienes públicos es claramente viable. Considérese la erradicación de la viruela. En 1966, la Organización Mundial de la Salud empezó a dirigir un programa mundial colectivo de vacunación universal, vigilancia de nuevos casos y contención de los brotes esporádicos. Aunque el coste fuera bajo, para 1980 el programa había erradicado la enfermedad.13 Este ejemplo impulsó acciones colectivas análogas en el caso de otras enfermedades y, gracias a los avances médicos y a actividades realizadas en todo el mundo centradas en la preparación en materia de salud, los países tienen una mayor resiliencia a las pandemias. Asimismo, se cuenta con productivas iniciativas conjuntas entre

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el sector público y el privado, encaminadas a impulsar la salud pública, como es el caso de las patrocinadas por la Fundación Bill and Melinda Gates14 y la movilización de recursos privados llevada a cabo por Médicos Sin Fronteras a fin de reforzar la ayuda humanitaria médica y de mejorar el acceso a los medicamentos antirretrovirales y la disponibilidad de los mismos.15 Ahora el reto consiste en ampliar esta clase de acciones defensivas colectivas a otros riesgos transnacionales, –reconfigurando los sistemas mundiales y las estructuras de gobernanza de modo que continúen proporcionando conectividad y eficiencia sin dejar de brindar apoyo a la prestación de bienes públicos mundiales y nacionales básicos. Se necesita un diálogo mundial sobre qué bienes y a qué personas los mercados abandonan a su suerte, y qué bienes se pueden hacer públicos a fin de trazar una trayectoria de desarrollo mundial más resiliente. Déficits estructurales de la gobernanza mundial. A pesar de los esfuerzos por actuar y cooperar a escala mundial, los déficits estructurales de la gobernanza en materia de gestión de riesgos mundiales y seguridad de las personas están limitando el ritmo del progreso (cuadro 5.3). Existe un desajuste entre los mecanismos de gobernanza y la vulnerabilidad y complejidad de los procesos mundiales. En la actualidad, las instituciones mundiales fragmentadas no se responsabilizan de los desafíos mundiales o no actúan lo suficientemente rápido como para hacerles frente.16 Normalmente trabajan según las circunstancias específicas, y no cuentan con mandatos ni recursos para dar respuesta a las amenazas a escala mundial. Las instituciones y los reglamentos también abordan cuestiones puntuales, y en ocasiones tienen consecuencias en más de un ámbito de política pública; por ejemplo, las políticas comerciales pueden tener repercusiones en la salud al limitar el acceso a ciertos tipos de fármacos, y las políticas fiscales que acentúan la desigualdad pueden afectar a la seguridad. En muchos aspectos, las deficiencias de las estructuras de gobernanza mundial en materia de reducción de la vulnerabilidad se deben a profundas asimetrías de poder, derecho a expresar opiniones e influencia. Muchas instituciones y estructuras internacionales de gobernanza fueron concebidas para un orden posterior a la II

CUADRO 5.3 Obstáculos sistémicos para la acción colectiva El desajuste entre la escala y urgencia de las cuestiones mundiales y la capacidad de las actuales estructuras de gobernanza de abordar estos problemas no es específico de una esfera concreta. El estancamiento en la gobernanza mundial constituye un proceso sistémico e históricamente contingente y no un fenómeno idiosincrásico particular de una determinada cuestión. Sin embargo, las cuestiones mundiales suelen debatirse en núcleos, como si los obstáculos a la acción colectiva fueran propios de cada problema. Adoptar esta perspectiva puede debilitar la búsqueda de soluciones al asumir que los problemas pueden solventarse de manera independiente. En la práctica, por supuesto, las políticas abordan cuestiones específicas, pero la parálisis de la gobernanza mundial en múltiples temas, desde la lentitud del progreso en materia de cambio climático hasta el bloqueo en la ronda de negociaciones comerciales de Doha, es un problema sistémico que puede resumirse como el aumento de la multipolaridad, la inercia institucional, el empeoramiento de los problemas y la fragmentación institucional. Aumento de la multipolaridad. El número de Estados ha crecido durante la última mitad de siglo, al igual que lo ha hecho el número necesario de países cuya cooperación es fundamental para resolver un problema mundial. Asimismo, han aumentado los costes de las transacciones de la gobernanza mundial. En el momento de creación de las instituciones de Bretton Woods en 1945, las normas de la economía mundial estaban formuladas fundamentalmente por un pequeño grupo de potencias mundiales. En la actualidad, el Grupo de los 20 se ha convertido en un importante foro para la gestión económica mundial, puesto que los problemas no pueden solucionarse sin el compromiso de un amplio grupo de países. Se debería celebrar la inclusión de más países en la toma de decisiones a escala mundial pero los costes de las transacciones de una gobernanza mundial son más altos. Inercia institucional. Cuando se diseñaron los pilares fundamentales del orden de gobernanza posterior a la II Guerra Mundial, incluidos el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y las instituciones de Bretton Woods, se otorgaron privilegios especiales a los países que eran ricos y poderosos en aquel momento. El objetivo era garantizar la participación de ciertos países en la gobernanza

mundial. Actualmente, con el surgimiento del Sur, el poder ya no se concentra en el orden mundial de 1940, por lo que sería apropiado contar con una variedad más amplia de participación y un enfoque más universalmente inclusivo a fin de hacer frente a la mayoría de los problemas mundiales. Sin embargo, dado que solo unas pocas instituciones de gobernanza fueron concebidas para ajustarse de manera natural a las fluctuaciones geopolíticas, las instituciones no se adaptarán fácilmente. Problemas más difíciles. Los problemas que requieren cooperación transnacional tienen un mayor alcance, por lo que afectan a una mayor variedad de países y personas. También son más profundos, por lo que tienen una influencia más intensa en el espacio cotidiano de la política pública. Por ejemplo, los problemas medioambientales han pasado, de ser preocupaciones principalmente locales sobre contar con aire y agua limpios, a ser cuestiones sistémicas a escala mundial como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, caracterizadas por una fuerte interdependencia. Este tipo de transformaciones aumentan la complejidad de los incentivos necesarios para avanzar hacia el establecimiento de acuerdos mundiales. Fragmentación institucional. Las actividades encaminadas a afrontar los problemas transnacionales se realizan en un espeso sistema de organizaciones multilaterales y transnacionales. Si bien esto no constituye por sí solo un problema, puede aumentar la probabilidad de que se produzcan mandatos institucionales contradictorios, intervenciones no coordinadas y competencia por los escasos recursos. Desde esa perspectiva, la proliferación de instituciones reduce la habilidad de las instituciones multilaterales de prestar bienes públicos. La delimitación entre puntos focales podría orientar las políticas y ayudar a definir la naturaleza y forma de la cooperación. La resolución de un problema en el ámbito mundial requiere, en primer lugar, el reconocimiento de estos desafíos y, a continuación, la actuación colectiva a fin de superarlos. Es fundamental pensar de manera creativa y rigurosa sobre el modo en el que la cooperación internacional podría fortalecerse en estas condiciones adversas.

Fuente: Hale 2014; Hale, Held y Young 2013.

Guerra Mundial y su reforma no han reflejado el cambio en las relaciones de poder o en el carácter de los desafíos (véase el cuadro 5.4). Mientras tanto, los regímenes nuevos, como los relativos a los derechos mundiales de propiedad intelectual, suelen beneficiar de manera desproporcionada a los intereses privados. Con frecuencia, no se representan lo suficiente en las agendas y políticas los intereses y las necesidades de los países menos adelantados y las personas más vulnerables, como los trabajadores no calificados, los que trabajan en su propio domicilio, los inmigrantes y los ancianos. Aquellos menos capaces de

lidiar con las crisis y ajustarse a la velocidad de los cambios son los que menos participan en la creación de reglamentos, normas y objetivos de gobernanza mundial. En consecuencia, las reglas y normas internacionales suelen reflejar los intereses privados en vez de proporcionar bienes públicos y avanzar en los intereses sociales.17 Esto es evidente en la gobernanza financiera. En el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria, que se encarga del establecimiento de normas financieras, los intereses privados se encuentran en una situación privilegiada sin que ningún poder compensatorio lleve a cabo control alguno.18 Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 129

CUADRO 5.4 Estancamiento en la gobernanza mundial de la seguridad La cooperación internacional encaminada a la gestión de la violencia y el conflicto se ve obstaculizada por el desfase entre el sistema mundial de acuerdos, instituciones y políticas en materia de seguridad y los desafíos de seguridad más acuciantes de la actualidad. Estas restricciones limitan la capacidad de la comunidad internacional de garantizar la seguridad individual, reducir el surgimiento y la propagación de un conflicto y brindar asistencia durante la recuperación después de la crisis, todas ellas fundamentales a la hora de reducir la extrema vulnerabilidad de las personas en lugares como la República Árabe Siria, Sudán del Sur y los países de la zona del Sahel y la Región de los Grandes Lagos del África Oriental, así como los países y las regiones circundantes. Los orígenes se pueden remontar a los acuerdos institucionales en materia de seguridad que se elaboraron tras la II Guerra Mundial y su contraste con las amenazas actuales para la seguridad. Las Naciones Unidas fueron fundadas explícitamente para mantener la seguridad colectiva de los Estados soberanos. Se garantizaba la protección contra la invasión extranjera a todos los Estados Miembros y el Consejo de Seguridad asumía el mandato en el marco del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas de tomar medidas, incluido el uso de la fuerza, contra los países que amenazaran la paz de esta manera. Gracias a este sistema, se evitó una guerra entre las grandes potencias. Sin embargo, estos desafíos para la seguridad han cambiado y, en la actualidad, se producen conflictos y guerras civiles en el Sur, concentrados en África Subsahariana, los Estados Árabes y Asia Sudoriental, donde tiene lugar la mayor parte de los conflictos armados en número mucho mayor al de la década de 1940 (véase el gráfico 2.12 del capítulo 2). La estructura predominante de las fuerzas armadas, basada en un modelo de gasto militar estatal y guerra entre estados-naciones que se ha ido debilitando durante la última mitad de siglo, cuenta con recursos insuficientes para dar servicio en zonas en las que la seguridad es más necesaria hoy en día. La resolución de conflictos y la reconstrucción después de las crisis exigen la cooperación y colaboración entre las fuerzas armadas y la comunidad internacional, y es fundamental prestar especial atención a las causas del conflicto interno.

Junto con el cambio en las amenazas para la seguridad, se ha producido una transformación en el concepto tradicional de soberanía como autonomía estatal, la cual ha pasado a ser una noción mucho más amplia, en la que se incluyen compromisos para mantener los derechos de los ciudadanos en una serie de tratados. En la reunión de los Estados Miembros de las Naciones Unidas mayor de todos los tiempos, celebrada en 2005, los países acordaron por unanimidad aprobar una “responsabilidad de proteger” a todos los seres humanos del planeta en los planos nacional e internacional. No obstante, el consenso relativo a la adopción de este principio se ha roto debido a fuertes discrepancias sobre el modo de aplicación. El Consejo de Seguridad sigue siendo el órgano principal para la defensa de la seguridad humana. El problema es que esta institución fue concebida para mantener la seguridad de los estados y conserva una estructura de gobernanza de 1945 que depende del consenso entre las grandes potencias, por lo que las decisiones se verán influenciadas inevitablemente por sus intereses nacionales. Cuando los miembros permanentes no llegan a un acuerdo, no es posible adoptar medidas a escala internacional. Incluso cuando el Consejo de Seguridad pueda tomar decisiones, corresponde a los cuerpos militares, o a órganos regionales como la Organización del Tratado del Atlántico del Norte y la Unión Africana, aplicar el mandato del Consejo, lo que plantea nuevas posibilidades de comprometer las actividades. El cambio de un conflicto interestatal a un conflicto interno ha modificado el enfoque de la prevención de conflictos y la recuperación después de los mismos. Esta alteración, en conjunción con la aparición del régimen moderno de los derechos humanos, ha tenido fuertes repercusiones en la naturaleza de la soberanía. Al mismo tiempo, el estancamiento en la gobernanza mundial de la seguridad, en particular la multipolaridad, la empeora de los problemas y la inercia institucional, bloquea la creación de nuevas instituciones o reformas que podrían lograr la meta de la seguridad colectiva. La gobernanza deficiente resultante limita la capacidad internacional de abordar las cuestiones de seguridad acuciantes y pasa la responsabilidad a las poblaciones en situaciones de conflicto.

Fuente: Hale 2014.

Los sistemas de gobernanza no solo se quedan cortos en cuanto a la generación de formas de protección o la mejora de las capacidades, sino que en algunos casos están provocando nuevas vulnerabilidades. En la esfera de las finanzas, las políticas monetarias orientadas a la desregulación y la liberalización han aumentado la fragilidad del sistema financiero. Asimismo, las políticas financieras como las razones prestamo-valor rígidas han alentado a los bancos a alimentar burbujas inmobiliarias, si bien el ajuste de los prestamos para reflejar el estado de la economía podría haber incrementado la estabilidad financiera.19 Los déficits estructurales de los sistemas de gobernanza provocan una 130 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

escasez de bienes públicos mundiales, bienes básicos y bienes sociales universales que corregirían o complementarían los sistemas actuales a fin de construir una resiliencia más inclusiva y sostenible.20 De no actuar se corre el riesgo de sufrir inestabilidad social, ya sea inducida por crisis financieras, desastres relacionados con el clima o el desempleo y la pobreza masivos. De hecho, las protestas a escala local y mundial recientes son similares en número (843 registradas entre 2006 y 2013) a las olas de protestas de 1848, 1917 y 1968.21 Generalmente, estas protestas son de carácter local y nacional, pero están orientadas contra una experiencia común

mundial: el aumento de la inseguridad y la desigualdad. Reflejan la oposición a la estructura actual de la globalización y su indiferencia en cuanto a los bienes públicos y el bienestar social. La acción colectiva puede reestructurar los sistemas mundiales de modo que se generen nuevas capacidades en la gente en vez de generar más vulnerabilidad y agravar la inseguridad existente. La cooperación es posible entre estados, instituciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil: un entorno mundial que reconozca las interacciones e impactos de distintas acciones entre distintos países, a través de distintas esferas de política pública. Los sistemas de gobernanza mundial pueden romper el vínculo entre la globalización y la vulnerabilidad, pero es más probable lograr este objetivo si las políticas y la toma de decisiones a escala mundial son integradoras, responsables y están coordinadas.

Las personas son lo primero en un mundo globalizado Si se mejoran las capacidades y se protegen las opciones es posible reducir la vulnerabilidad a las amenazas transnacionales al permitir que las personas puedan subsistir mejor. Esto se puede conseguir reduciendo la frecuencia, gravedad y alcance de las crisis o previniendo todos estos factores. Para lograr todo esto debe seguirse un doble camino. En primer lugar, prestar determinados tipos de bienes públicos, los que puedan considerarse elementos de un contrato social mundial, puede abrir margen de acción a la política pública en el ámbito nacional y ayudar a las personas a lidiar con los acontecimientos adversos. En segundo lugar, mejorar los sistemas de gobernanza mundial puede facilitar la prestación de bienes públicos y reducir la probabilidad y el alcance de las crisis transnacionales.

Elementos de un contrato social mundial Se pueden mejorar las capacidades y proteger las opciones a escala nacional mediante la prestación universal de servicios tales como la educación, la atención médica, el agua y la electricidad, así como a través de la protección social universal que empodera a las personas dándoles más recursos para soportar las crisis

externas (capítulo 4). Gracias a estos bienes públicos disminuye la presión de las personas a la hora de tomar decisiones difíciles: no deberían tener que elegir cuál de sus hijos debería dejar la enseñanza cuando se pierde algún trabajo y las cuotas son demasiado altas, o iniciar una práctica comercial degradante o peligrosa como el sexo comercial o la búsqueda entre la basura para pagar la comida y el alojamiento. Resulta más fácil promulgar medidas nacionales cuando se cuenta con compromisos y apoyo a escala mundial. Es por ello que en la Agenda Post-2015 se deberían incluir los servicios públicos universales nacionales, los umbrales de protección social nacional y el pleno empleo como objetivos principales para la comunidad mundial. Estos elementos de un contrato social mundial pueden mantener el equilibrio al maximizar los beneficios de una integración mundial y minimizar los costes y las inseguridades. Gracias a los compromisos mundiales con estos objetivos se podría abrir margen de acción para la política pública nacional, para que los Estados determinaran los enfoques para la creación de empleo y la prestación de protección y servicios sociales que mejor se adaptasen a sus contextos particulares. Sin embargo, los acuerdos a escala mundial son fundamentales ya que pueden incentivar la acción y el compromiso, además de generar apoyo financiero e institucional. Las normas de política pública se han visto fuertemente influenciadas por las creencias arraigadas relativas a la eficiencia de los mercados y al poder de la privatización. Gobiernos de todo el mundo han privatizado las empresas públicas, reducido los controles sobre el movimiento de cápital, desregulado los mercados laborales e introducido nuevos regímenes de propiedad intelectual.22 Se han instaurado ideologías similares en las personas. De estas se espera que ensalcen el individualismo, la autosuficiencia y la iniciativa empresarial; equiparen la búsqueda del interés particular a la libertad y asocien los gobiernos a la corrupción y la ineficiencia.23 Estas creencias han encontrado arraigo incluso entre los grupos vulnerables que más necesitan la protección de los bienes públicos y el apoyo gubernamental. Un ámbito de lo público a nivel mundial que proporcione un mayor equilibro entre los intereses privados y públicos puede abrir margen de Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 131

Un ámbito de lo público a nivel mundial que proporcione un mayor equilibro entre los intereses privados y públicos puede abrir margen de acción a la política pública nacional.

No actuar en los estados frágiles puede tener repercusiones para la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en los ámbitos nacional, regional e internacional.

acción a la política pública nacional. Las normas de política pública en las que se describe la provisión pública de prestaciones sociales como un instrumento positivo pueden facilitar a los estados la adopción y ejecución de políticas y programas que protejan a las personas dentro de sus territorios. Dichas normas podrían alentar a los estados a comprometerse con las prestaciones universales relativas al trabajo que reducen la probabilidad de que se produzcan condiciones laborales explotadoras, y a la vez fomentar un mínimo de protecciones sociales para los trabajadores, así como para las personas que no pueden trabajar porque se encuentran entre trabajos, están lesionadas, discapacitadas o embarazadas, o son de mayor edad. Actualmente, solo el 20% de las personas en edad de trabajar en el mundo tienen una cobertura de seguridad social adecuada, y muchas no cuentan con ningún tipo de seguridad social.24 Una opinión más positiva en relación con el ámbito de lo público fomentaría la demanda de servicios públicos universales y prestaciones sociales que aumentaran las capacidades de las personas de subsistir cuando se produce una crisis. La necesidad de servicios sociales y protección social ya se ha establecido en las convenciones y los acuerdos internacionales, en particular en la Declaración del Milenio25. En los artículos 22, 25 y 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)26 se reconoce el derecho a la seguridad social, al igual que en el artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966).27 En el Tratado de Lisboa de 2007, la Unión Europea determinó las medidas para la coordinación de las políticas sobre inclusión social y protección social.28 En la Iniciativa sobre un nivel mínimo de protección social de 2009 se reunieron 19 órganos de las Naciones Unidas, varias instituciones financieras internacionales y 14 asociados en el desarrollo a fin de promover el objetivo relativo al acceso universal a los servicios básicos, como la salud, la educación, la vivienda, el agua y el saneamiento, así como las transferencias sociales para garantizar los ingresos, la seguridad alimentaria y una nutrición adecuada.29 En el artículo 26 de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989) se reconoce el derecho de todos los niños de beneficiarse de la seguridad social, incluido el seguro social.30 El Convenio sobre la Seguridad Social (Norma Mínima) (1952) de la

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Organización Internacional del Trabajo se encuentra entre las primeras iniciativas en solicitar a los Estados que la ratificaron que garanticen a sus ciudadanos una serie de prestaciones relacionadas con las enfermedades, el desempleo, la vejez, las lesiones, la invalidez y la maternidad31. Más recientemente, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Río de Janeiro en 2012, se demandó un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible.32 De cumplir dichos objetivos, se produciría un ámbito de lo público más estable que centraría los esfuerzos en materia de desarrollo mundial en la equidad y la sostenibilidad. Junto con los preparativos de la Agenda Post-2015, la creación de unos objetivos de desarrollo sostenible proporciona una oportunidad para la comunidad internacional y los Estados Miembros para avanzar en el principio de universalidad en la prestación pública de servicios sociales, el acceso universal a la atención médica y la educación, así como el pleno empleo y la protección social, todos ellos elementos básicos de un desarrollo humano más sostenible y resiliente. Estados frágiles y situaciones de conflicto. Es necesario prestar una atención especial al modo de proteger las oportunidades de las personas que se encuentran en estados frágiles y situaciones de conflicto. Resulta en particular importante, y uno de los desafíos más difíciles en materia de desarrollo, garantizar el acceso a las prestaciones sociales, servicios como la salud y la educación, así como al empleo en estados frágiles. No actuar en estos puede tener repercusiones para la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en los ámbitos nacional, regional e internacional.33 Se pueden crear contratos sociales en estados frágiles, y los compromisos con la universalidad y la protección social pueden fomentar un mayor apoyo a estas actividades por parte de la comunidad internacional y un mayor compromiso de las élites de esos mismo estados.34 El New Deal para el Compromiso en Estados Frágiles, una iniciativa conjunta de los 19 países frágiles del G7+ y la comunidad de donantes, constituye una plataforma para el respaldo de algunos elementos de los contratos sociales en estados frágiles35. Fomenta las soluciones basadas en la propiedad nacional y un enfoque global ante el desarrollo y la seguridad.

Reconociendo que el éxito es consecuencia de los esfuerzos combinados y el liderazgo eficaz, todos los miembros se han comprometido con emprender acciones conjuntas y de reforma para aplicar el New Deal. Desde su introducción en 2011, Afganistán, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Liberia, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur y TimorLeste han expresado su interés por probar el New Deal. Sierra Leona es uno de los primeros países en proporcionar una evaluación de la fragilidad, que revela un progreso considerable pero también desafíos en términos de limitación de recursos y cápital humano.36 El apoyo adicional a la elaboración y la puesta en marcha de contratos sociales en estados frágiles será una parte decisiva de los compromisos universales en materia de protección social, servicios y empleo. Margen de acción en el ámbito fiscal. ¿De dónde saldrán los recursos para proporcionar la protección y los servicios sociales universales? Los donantes proporcionarán algunos de ellos al cumplir sus compromisos relativos a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de aumentar la asistencia oficial para el desarrollo.37 Varias economías emergentes tienen asimismo una amplia reserva internacional con la que podrían financiar bienes públicos.38 Los distintos estados pueden recaudar fondos a través de los impuestos de las actividades transfronterizas y la reducción de la salida ilícita de flujos financieros. Los gobiernos pierden ingresos cuando las empresas transfieren obligaciones tributarias a jurisdicciones con impuestos bajos, explotando legalmente las diferencias en los reglamentos nacionales. En las audiencias públicas de 2013 de los Estados Unidos de América y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, los legisladores deploraron que grandes empresas mundiales (como Apple, Amazon y Starbucks) evitaran impuestos explotando las diferencias entre las normas de distintos países a fin de minimizar los pagos a los gobiernos de los países en donde se establecían.39 Los países podrían alcanzar un conjunto de normas comunes para evitar competir por el cápital derivado de la reducción de impuestos a las empresas.40 De este modo, se facilitaría a los países en desarrollo el aumento de su base imponible, con lo que habría más fondos para la inversión pública41.

Se necesita la acción internacional para detener los flujos financieros ilícitos. En el caso de los países menos adelantados, estos flujos aumentaron de los 9.700 millones de dólares en 1990 a los 26.300 millones de dólares en 2008; el 79% de este aumento fue debido a la manipulación de los precios comerciales. Para poner esto en su contexto, por cada dólar de asistencia oficial para el desarrollo que recibían los países menos adelantados, una media de 60 céntimos acabó en flujos ilícitos entre 1990 y 2008.42 La merma en ingresos tributarios de los países en desarrollo debido a flujos ilícitos fue de entre 98.000 millones de dólares y 106.000 millones de dólares al año entre 2002 y 2006.43 Entre 2008 y 2010, África perdió 38.000 millones de dólares al año debido a la manipulación de precios o una facturación incorrecta, así como otros 25.000 millones de dólares debido a la salida ilícita de otros flujos, lo que supone más de lo que la región recibió por concepto de asistencia oficial para el desarrollo durante el periodo.44 Se ha avanzado en los esfuerzos por aumentar la transparencia pero una iniciativa a escala mundial podría fomentar y respaldar la transparencia en el establecimiento de los precios en los países. Los países del G-20 están trabajando en la armonización para reducir el fraude y la evasión de impuestos.45 Se debe prestar una atención similar a otras propuestas, como la del Africa Progress Panel dirigida a la lucha contra la evasión de impuestos en los ingresos corporativos de las actividades relacionadas con el petróleo, el gas y la minería. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos también está fomentando el cumplimiento y la divulgación de información voluntarios por conducto de sus entidades para asuntos fiscales, fraude y evasión fiscal.46 El siguiente paso podría ser un esfuerzo más amplio y coherente en los estados y organizaciones encaminado a lograr un régimen de inversiones general a escala internacional y una reglamentación fiscal armonizada. Este tema podría formar parte de la Agenda Post-2015 y se centraría en generar un mayor margen de acción para la política pública estatal y permitir el progreso hacia otros objetivos.

Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 133

CUADRO 5.5 ¿Se puede ampliar la doctrina de la responsabilidad de proteger? Un instrumento clave a la hora de exigir responsabilidades a la comunidad internacional y los diferentes estados en relación con las personas vulnerables es la doctrina de la responsabilidad de proteger, también conocida como R2P. Se trata de un instrumento decisivo pero que está muy limitado a abordar un conjunto específico de vulnerabilidades: responsabilizar a los estados del genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes contra la humanidad. Si bien ha habido muchas críticas y preocupaciones sobre el modo en que se ha interpretado la doctrina de la responsabilidad de proteger, esta también presenta oportunidades que se pueden añadir a su campo de aplicación relativo a la protección de los grupos vulnerables durante las crisis. El principio más importante (que la soberanía no es un privilegio, sino una responsabilidad) no debería estar limitado a atrocidades en masa como el genocidio dada la infinidad de otras vulnerabilidades generalizadas a las que las personas deben enfrentarse, desde las crisis financieras hasta los desastres naturales relacionados con el clima. Se podría ampliar la doctrina para incluir la responsabilidad de los estados de proteger a los grupos vulnerables, entre los que se cuentan las mujeres, los niños, los jóvenes, los

ancianos y los migrantes. De hecho, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ya se ha estipulado que recae en los estados la responsabilidad de proteger los derechos a la vida, la seguridad, la integridad física, el desplazamiento y la propiedad1. En el Fondo de Población de las Naciones Unidas se sugiere que la doctrina de la responsabilidad de proteger, al menos según su contenido, puede promover instituciones como los servicios de sanidad y educación2. Asimismo, se está trabajando para exigir la responsabilidad de los estados de proteger a los migrantes, como por ejemplo aquellos que intentan escapar de los conflictos en el hogar3. La parte más importante de la ampliación del alcance de la doctrina sería el compromiso de convenir umbrales para la intervención y el establecimiento de mecanismos para la intervención y la asistencia. Este sería un paso decidido que no estaría exento de polémica. Sin embargo, existe una necesidad urgente de contar con un compromiso colectivo y sólido encaminado a la protección de los grupos vulnerables, mediante el cual se amplíe la descripción y las normas de protección más allá del ámbito de las atrocidades violentas en masa a fin de incluir inseguridades más generalizadas.

Notas 1. Naciones Unidas 1966. 2. UNFPA 2010. 3. Davies y Glanville 2010.

Mejora de la gobernanza mundial Los servicios y las prestaciones sociales no reducirán la frecuencia y el alcance de las amenazas transnacionales. Para ello es necesario cambiar la estructura de los sistemas mundiales de modo que se reduzcan las crisis y se maximicen los resultados sociales positivos para todos, en vez de promover los beneficios o el poder de unos pocos. Para priorizar a las personas en un mundo globalizado se requiere una acción colectiva orientada a garantizar que los sistemas regulatorios nacionales y regionales dan respuesta a las inseguridades y que los bienes públicos mejoran las capacidades de las personas de lidiar con crisis transnacionales. A medida que se intensifica la globalización, se están uniendo diferentes desafíos para alcanzar una mayor importancia: del cambio climático a los conflictos, a las crisis económicas y a la agitación social. Periodos previos de cambio e incertidumbre impulsaron el surgimiento de nuevas instituciones y normas para la interacción a escala mundial, incluidos el liberalismo y el libre comercio en el siglo XIX, un giro hacia el gasto público inspirado en el keynesianismo después de la Gran Depresión de la década de 1930 y el 134 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

establecimiento del sistema de Bretton Woods tras la II Guerra Mundial. En la actualidad, existe una oportunidad para reconfigurar las disposiciones relativas al mercado y las estructuras gubernamentales mundiales mediante cambios institucionales igualmente sólidos, de modo que la globalización alcance un equilibro entre la maximización de las eficiencias del mercado y la protección de las personas (gráfico 5.1). La lista de desafíos mundiales es larga y las recomendaciones a este respecto no son en modo alguno exhaustivas, pero se pueden regular mejor los mercados, ajustar los sistemas financieros y comerciales y reducir las amenazas medioambientales. Si bien se presta especial atención a estas cuestiones, la gobernanza de las esferas de la alimentación, la migración, la salud pública y otros asuntos mundiales son igualmente importantes. De hecho, estos ámbitos no son mutuamente excluyentes y existen muchas duplicaciones a través de las cuales, por ejemplo, el ajuste de la estructura financiera podría reducir la volatilidad de los precios de los alimentos y la realización de cambios en los regímenes comerciales podría reducir la vulnerabilidad de los migrantes.

GRÁFICO 5.1 Hay una falta de correspondencia entre los desafíos mundiales y los mecanismos de gobernanza mundial Controversias comerciales

Cambio climático

Conflicto violento Intervenciones descoordinadas

Silos

Consecuencias y nuevas vulnerabilidades

MECANISMOS DE GOBERNANZA MUNDIAL

Representación insuficiente

Crisis financieras

Desigualdad Estancamiento de las acciones colectivas

Crisis alimentarias

Instituciones/ mandatos fragmentados

Desastres naturales

Fuente: Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano

Principios de gobernanza. Se pueden hacer ajustes aplicables a distintos asuntos mundiales a fin de aumentar la probabilidad de que los estados actúen colectivamente y de garantizar la cohesión en la gobernanza mundial (para un resumen de los problemas sistémicos de la gobernanza mundial, véase el cuadro 5.3). Estos principios constituyen cambios de primer orden necesarios antes de un posible avance en materia de política pública o cambio institucional en problemas específicos como la volatilidad financiera, el desequilibrio de los sistemas de comercio o el cambio climático. En primer lugar, se encuentra el imperativo de garantizar la participación equitativa de los países en desarrollo en la gobernanza mundial mediante la reforma de las estructuras de gobernanza posteriores a la II Guerra Mundial, de modo que no se marginen las necesidades de los países más vulnerables, en particular los países menos adelantados y los pequeños estados insulares en desarrollo.47 En segundo lugar, se puede

ampliar la participación para incluir las opiniones del sector privado y la sociedad civil a fin de garantizar el respaldo de la acción colectiva mundial entre los estados. En tercer lugar, dado que la acción colectiva es más eficaz cuando es incluyente, se deberían tomar las decisiones en instituciones representativas y no en agrupaciones especiales de países como el Grupo de los 20 o en reuniones selectivas en las que la toma de decisiones carece de transparencia.48 En cuarto lugar, se pueden realizar esfuerzos para aumentar la coordinación y cooperación entre las instituciones de gobernanza mundial en distintas cuestiones a fin de reducir las consecuencias y alinear mejor los objetivos. La adhesión a estos principios mejoraría la cooperación entre los países que duden en compartir su soberanía por el bien colectivo, y entre las instituciones internacionales con mandatos, políticas y programas superpuestos y descoordinados.

Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 135

El sistema financiero internacional no se encuentra en las mejores condiciones para minimizar las vulnerabilidades y proteger los adelantos en desarrollo humano.

Finanzas. El sistema financiero internacional no se encuentra en las mejores condiciones para minimizar las vulnerabilidades y proteger los adelantos en desarrollo humano. Las repercusiones de la crisis mundial económica de 2008 en las personas y los países son una muestra de esta afirmación. La crisis fue una consecuencia de la reglamentación insuficiente de los instrumentos complejos de los principales centros financieros del mundo.49 No obstante, sus efectos se sintieron en todo el mundo. De hecho, los países que, por el contrario, contaban con sistemas financieros sólidos, sufrieron caídas reales en términos de PIB y empleo. Se perdieron empleos y los trabajadores tuvieron que hacer menos horas y con salarios más bajos. Solamente en la industria de los textiles y la confección, el valor máximo estimado para las pérdidas de puestos de trabajo fue de 10 millones en China, 1 millón en la India, 200.000 en el Pakistán, 100.000 en Indonesia, 80.000 en México, 75.000 en Camboya y 30.000 en Viet Nam.50 En Bangladesh, Camboya, Indonesia, la República Democrática Popular Lao, Mongolia, Tailandia y Viet Nam, los ingresos disminuyeron

hasta en un 50%.51 En muchos países, los jóvenes, la mano de obra escasamente cualificada y los trabajadores urbanos sufrieron las mayores pérdidas de empleo52. Si bien las crisis económicas afectan a las personas de países ricos y pobres por igual —considérense las graves consecuencias de la recesión mundial en Grecia y España—, los individuos de los países en desarrollo suelen ser los más vulnerables. La crisis recesiva en las ventas de automóviles nuevos en los Estados Unidos de América condujo al despido de trabajadores en Liberia, proveedor de caucho para ruedas.53 Se ofreció a los trabajadores del sector de la automoción estadounidense protección para el desempleado tras la crisis económica pero se despidió a miles de extractores de caucho liberianos, la mayoría de ellos con contrato, sin ofrecerles medios alternativos de sustento.54 Las crisis económicas también pueden tener efectos en la futura capacidad de subsistencia que duran todo el ciclo de vida. Muchas familias pobres que han perdido sus medios de vida recurren a la desescolarización de sus hijos o la reducción

Gráfico 5.2 Los aumentos en los flujos netos de cápital privado hacia los países en desarrollo durante el periodo comprendido entre 1980 y 2012 han dejado a muchas economías y personas vulnerables

miles de millones de dólares Flujos de capital privado, netos Flujos de capital oficial, netos

500 450 400 350 300 250 200 2,5

150

2,0 1,5

100

1,0

50

Crisis financiera de 2008

-50

0,5 0,0

0 1980

1990

-100 Crisis de la deuda de América Latina

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en la UNCTAD (2014).

136 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

Crisis financiera asiática

2010

-0,5 -1,0 -1,5

% del PIB Flujos de capital privados en % del PIB de los países destinatarios

de su consumo de alimentos.55 En Kazajstán las familias reducen la carne, los productos lácteos y las frutas y hortalizas frescas y posponen la atención y los procedimientos médicos.56 Los aumentos recientes en los flujos de cápital privado hacia los países en desarrollo, si bien son importantes para el desarrollo, dejan a muchas economías y personas vulnerables. La vulnerabilidad tiene su origen en los flujos de cápital volátiles y anticíclicos (gráfico 5.2).57 El cápital privado se ve atraído por el rendimiento y desalentado por el riesgo, por lo que los flujos financieros transfronterizos tienden a ser procíclicos: durante periodos de crecimiento económico el cápital llega en grandes cantidades y durante recesiones se va de igual modo. Los flujos procíclicos también pueden verse agravados por una pérdida de confianza del mercado, la cual socavaría los tipos de cambio y provocaría una contracción económica que tendría efectos contagiosos entre los países. Esto es lo que ocurrió en Asia Oriental en julio de 1997. La confianza del mercado se vio influenciada en particular por las evaluaciones, inferiores a lo previsto, de las agencias calificadoras; los descensos provocaron el pánico y desestabilizaron los mercados58. En vez de tener un sistema amplio de gobernanza para gestionar los tipos de cambio y los controles de cápital, las instituciones financieras mundiales son de carácter puntual y no son sistemáticas. Las redes transgubernamentales —instituciones casi formales que reúnen a funcionarios nacionales para coordinar políticas— abordan ciertos aspectos del problema, como las normas bancarias, la reglamentación de seguros y la reglamentación de valores. Sin embargo, en calidad de instituciones básicamente tecnocráticas, tienen mandatos limitados para alcanzar funciones amplias de reglamentación y con frecuencia se centran más en facilitar los flujos financieros que en gestionar sus peligros. De hecho, solo en muy pocas ocasiones han presionado a las industrias que gobiernan para que adoptaran cambios importantes en el comportamiento, con la excepción parcial del Comité de Basilea de Supervisión Bancaria.59 Algunas tienen una amplia representación de la industria en sus estructuras de gobernanza, como es el caso de la Junta Internacional de Normas de Contabilidad. Lo que se necesita ahora es un sistema financiero con el mismo espíritu que Bretton Woods: mecanismos e instituciones

financieros incluyentes que garanticen el acceso a la liquidez, reduzcan la volatilidad de los flujos financieros y minimicen los contagios. • Garantía del acceso a la liquidez. El acceso a las reservas internacionales y regionales durante recesiones económicas y crisis financieras, cuando la evasión de cápitales es más probable, puede ayudar a los países a lidiar con la volatilidad financiera. Muchas economías emergentes se aseguran a sí mismas y confían en sus propias grandes reservas de divisas, pero este planteamiento tiene importantes costes de oportunidad en las pérdidas de financiación del desarrollo60. Muchos otros países en desarrollo afrontan fuertes reducciones presupuestarias del cápital privado durante las crisis financieras (cuando los recursos son más necesarios). Es fundamental contar con el respaldo de las organizaciones multilaterales (incluidas las instituciones regionales), así como los organismos bilaterales, a fin de financiar el gasto anticíclico y garantizar una financiación adecuada de los programas de protección social, las políticas de empleo y otras políticas nacionales de protección. Los reglamentos también pueden alentar y contribuir a que los gobiernos y las instituciones financieras eviten riesgos financieros excesivos durante los periodos de auge. En el caso de los individuos y las comunidades, facilitar el flujo de remesas migratorias puede aumentar los ahorros, así como la capacidad de lidiar con las recesiones económicas. En 2013, las remesas a los países en desarrollo se estimaron en 414.000 millones de dólares, cifra que puede alcanzar los 540.000 millones de dólares en 2016.61 Estos flujos excedieron las reservas de divisas en al menos 14 países en desarrollo.62 Sin embargo, los costes de las transacciones para enviar el dinero de vuelta al país de origen siguen siendo altos. Enviar $200 (doscientos dólares estadunidenses) de un país a otro ha llegado a costar en promedio hasta un 27% en 2013.63 La reducción de este coste podría aumentar en gran medida la liquidez, por lo que debería ser el tema central de las reformas financieras. • Reducción de la volatilidad de los flujos financieros. Contar con una estructura de reglamentación para la estabilidad financiera mundial puede reducir la volatilidad de los flujos de cápital transfronterizos. El Fondo Monetario

Contar con una estructura de regulación para la estabilidad financiera mundial puede reducir la volatilidad de los flujos de cápital transfronterizos.

Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 137

Internacional se ha mostrado moderadamente favorable a tales disposiciones.64 Por su lado, el G-20 ha ejercido presión a favor de una gestión anticíclica del flujo de cápitales que deje espacio de maniobra para las políticas nacionales, teniendo en cuenta que no existe una receta única que se adapte a todo el conjunto posible de medidas de gestión del flujo de cápitales.65 Las políticas particulares pueden depender del tamaño de los sectores financieros nacionales y el alcance de la capacidad regulatoria de cada país. Algunos países tienen mayor potencial de afectar a otros a través de las decisiones en materia de política nacional, por lo que se pueden tener en cuenta las posibles consecuencias a la hora de ponderar las opciones en materia de política. Considérense las amenazas a las que se enfrentan las economías emergentes (altos tipos de interés del dólar y evasión de cápitales) a la luz de la inminente reducción de inyecciones de liquidez por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos de América.66 Los emisores de divisa de reserva pueden influir en los flujos de cápital mediante sus decisiones en materia de política macroeconómica y pueden evitar desequilibrios excesivos y cambios bruscos de orientación de las políticas. • Fondos monetarios regionales. Las instituciones financieras regionales pueden reducir la

transmisión de crisis y la posibilidad de que se produzca un contagio a escala mundial.67 También pueden ayudar a estabilizar las tasas de cambio bilateral, proporcionar conocimientos regionales a la hora de hacer frente a las crisis financieras y ofrecer liquidez durante las crisis a través de una financiación anticíclica.68 Además, pueden dar más voz a los pequeños países. Se puede ampliar el margen de acción de la política pública nacional a través de la coordinación macroeconómica en regiones en las que ya se han aplicado iniciativas, como el Enfoque multilateral de la Iniciativa de Chiang Mai, la Unión Monetaria para la Comunidad del África Oriental, el Fondo Latinoamericano de Reservas, el Fondo Anticrisis de la Comunidad Económica de Eurasia y el Fondo Monetario Árabe.69 La propuesta relativa al Banco del BRICS es otra de las prometedoras iniciativas.70 El proyecto más ambicioso hasta el momento es el Enfoque multilateral de la Iniciativa de Chiang Mai y sus acuerdos de canje de monedas entre los bancos centrales y los Estados Miembros. En respuesta a las enseñanzas extraídas de la crisis financiera asiática de 1997, en el proyecto se reconoce el valor del diálogo sobre políticas regionales para la prevención del contagio

Gráfico 5.3 Durante los últimos años, países de todas las regiones han pasado a depender más de las importaciones y exportaciones

Comercio internacional (% del PIB)

100 80 60 40 20

Estados Árabes

Asia Oriental y el Pacífico

Europa y Asia Central

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en el Banco Mundial (2014b).

138 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

América Latina y el Caribe

Asia Meridional

África Subsahariana

Mundo

2010

2000

1990

2010

2000

1990

2010

2000

1990

2010

2000

1990

2010

2000

1990

2010

2000

1990

2010

2000

1990

0

y la proporción de liquidez frente a ataques especulativos.71 Quizás haya llegado el momento de que el Fondo Monetario Asiático y el Fondo Monetario Latinoamericano compartan sus reservas, estabilicen sus tipos de cambio, proporcionen a los países fondos a corto plazo y ofrezcan vigilancia. Sobre la base de las estructuras existentes, podrán entonces seguir el ejemplo otras regiones. Allí donde no se cuente con una composición completa y la capacidad de prestar los servicios financieros necesarios sea baja, la participación de las economías desarrolladas o emergentes puede proporcionar un conjunto de ahorros y reservas de crecimiento rápido y aumentar la solvencia.72 Los fondos monetarios regionales pueden complementar los fondos mundiales, y un entorno de funcionamiento más competitivo puede fortalecer los servicios de ambos. Comercio. Durante los últimos años, los países han pasado a depender más de las importaciones y exportaciones (gráfico 5.3). El acceso a los mercados mundiales ha sido un importante impulsor del desarrollo, en especial en los países que han hecho grandes inversiones en capacidades humanas.73 Con un entorno externo favorable, los países pueden crecer por medio del comercio. Sin embargo, cuando el ritmo de la economía mundial se desacelera, las economías orientadas a la exportación se vuelven más vulnerables a las fluctuaciones en los precios de los productos, la relación de intercambio y la demanda externa. Entre los efectos de la crisis financiera de 2008 se cuentan disminuciones en el comercio, el empleo y los salarios. Durante los primeros tres trimestres de 2009, el comercio mundial de mercancías cayó un 30% y las exportaciones a todas las regiones del mundo más de un 20%.74 Las tasas de empleo también bajaron en todas las regiones y la mediana de crecimiento de los salarios reales, en una muestra de 53 países, se desplomó a un 1,4% en 2008, en comparación con el 4,3% de 2007.75 La adaptación a un entorno internacional competitivo puede generar inseguridad para algunos individuos, compañías y gobiernos. En algunos países, los trabajadores pueden beneficiarse a medida que crece el empleo y las exportaciones, mientras que en otros, las personas pueden perder sus trabajos al cerrar las

empresas y trasladarse las industrias. Los ajustes son en particular difíciles para los segmentos más vulnerables de la sociedad, cuya capacidad de negociación es ya limitada. La vulnerabilidad relacionada con el comercio se trata en parte en acuerdos de comercio internacional e instituciones de establecimiento de normas como la Organización Mundial del Comercio. Sin embargo, la estructura comercial mundial tiene deficiencias como el modo en que se toman las decisiones, el movimiento hacia acuerdos comerciales más bilaterales y las asimetrías del poder de negociación en el establecimiento de políticas para la agricultura y los derechos de propiedad intelectual. En el acceso a los mercados también se da prioridad a las preocupaciones relativas al desarrollo. Se debe prestar atención a estas deficiencias si lo que se pretende es ampliar la integración comercial sin generar perturbaciones y vulnerabilidad adicionales. • Normas comerciales flexibles. La principal institución de gobernanza del comercio mundial sigue siendo la Organización Mundial del Comercio y, a pesar de algunos defectos, sus normas multilaterales ofrecen flexibilidad para la protección contra la volatilidad del comercio. Los países pueden utilizar los mecanismos de antidumping y solución de controversias de la nación más favorecida para proteger sus economías ante las acciones de otros países. También pueden utilizar la cláusula de habilitación, que facilita los acuerdos comerciales Sur-Sur de alcance parcial, y adoptar medidas temporales de salvaguardia contra los movimientos repentinos de los precios, como las subidas en el precio de las importaciones de alimentos. Además, existe una protección especial para los países menos adelantados, a quienes se ha dado un trato diferenciado y favorable, con inclusión del acceso libre de derechos y de contingentes y los periodos de gracia para la puesta en marcha de sus compromisos. Asimismo, ha habido medidas para la ampliación de las oportunidades de comercio de los países menos adelantados como, por ejemplo, la asistencia técnica y la Iniciativa de Ayuda para el Comercio.76 Estos protocolos fueron tomando forma durante décadas, a medida que los países se fueron dando cuenta de que la reducción de los aranceles no podría siempre por sí sola promover el comercio equitativo. Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 139

A pesar de los protocolos que permiten a los países utilizar salvaguardias contra los movimientos repentinos de los precios, el sistema comercial mundial sigue dejando países e individuos vulnerables a los cambios en los precios, la protección y la producción.

El giro reciente hacia los acuerdos comerciales bilaterales puede reducir las capacidades de los países en desarrollo de responder a los riesgos y la volatilidad del comercio y puede menoscabar el progreso multilateral hacia un comercio equitativo. Muchos acuerdos incluyen disposiciones que no están directamente relacionadas con el comercio, como por ejemplo las relativas a la protección por una patente, la liberalización de las inversiones y las adquisiciones públicas.77 La desigualdad en el poder de negociación a la hora de formular acuerdos bilaterales ha socavado incluso la capacidad de los países en desarrollo de adoptar medidas para gestionar los flujos de cápital.78 Para que los países se beneficien a largo plazo, es necesario invertir la tendencia hacia la reducción del espacio de maniobra de política pública nacional en los acuerdos comerciales, bien sea anteponiendo los acuerdos multilaterales a los acuerdos bilaterales o reduciendo las asimetrías en la negociación de los acuerdos bilaterales. • Liberalización agrícola. A pesar de los protocolos que permiten a los países utilizar salvaguardias contra los movimientos repentinos de los precios, el sistema comercial mundial sigue dejando países e individuos vulnerables a los cambios en los precios, la protección y la producción. En el Programa de Doha para el Desarrollo se reconoce “la particular vulnerabilidad de los países menos adelantados y las dificultades estructurales especiales con que tropiezan en la economía mundial”.79 Durante la novena Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, celebrada en Bali (Indonesia), se alcanzó un acuerdo que podría brindar más opciones a los países en desarrollo para la proporción de seguridad alimentaria y el fomento del comercio de los países menos adelantados.80 Tras una década de negociaciones, en cambio, en el acuerdo de 2013 se ofreció escasa protección para los países menos adelantados o los trabajadores agrícolas en el Sur. Mientras tanto, las subidas en los precios de los alimentos y otros productos básicos se están sumando al hambre y la inanición en el caso de las personas pobres y vulnerables81. Las restricciones en cuanto a las subvenciones en agricultura tienen lagunas que permiten a los países desarrollados mantener

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e incluso aumentar sus subvenciones.82 Los países en desarrollo tienen que competir con los alimentos subvencionados de sus propios mercados y el poco acceso a terceros mercados, lo que limita su crecimiento agrícola y aumenta su vulnerabilidad a las crisis en los precios de los alimentos.83 Es necesario que la liberalización agrícola sea selectiva a la hora de elegir los bienes que más exportan los países en desarrollo a fin de evitar el aumento de los precios de los alimentos básicos de dichos países.84 Un proceso de examen podría ayudar a garantizar que las normas comerciales y las reformas propuestas en agricultura mejorasen la seguridad alimentaria de los países en desarrollo y los medios de vida de los agricultores. • Derechos de propiedad intelectual. El régimen de derechos de propiedad intelectual favorece el derecho a proteger la propiedad intelectual en vez de fomentar la difusión y el uso de mayor alcance de los conocimientos y la tecnología.85 Al mismo tiempo, los países y las personas más pobres pueden no ser capaces de acceder a productos médicos y farmacéuticos. Esta situación supone un problema no solo para el comercio, sino también para la salud pública mundial ya que las cargas de las enfermedades pueden seguir siendo altas.86 Asimismo, el régimen actual impide los avances hacia una economía de bajo carbono al limitar una difusión más amplia de las innovaciones tecnológicas87. Lo que empeora las cosas es la falta de incentivos en los planos nacional e internacional para la investigación y el desarrollo para satisfacer las necesidades de los grupos pobres y vulnerables.88 Las reformas a los reglamentos en materia de derechos de propiedad intelectual podrían fomentar las inversiones y facilitar un acceso más amplio a los tipos de tecnologías y avances que aumentan la resiliencia. • Comercio de servicios. Es también oportuno llevar a cabo un examen de las normas que rigen el comercio de servicios. En el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios se recogen oportunidades para facilitar el desplazamiento de personas (Modo 4), lo que podría tener beneficios para los migrantes al liberalizar parcialmente la migración. No obstante, estos compromisos de liberalizar el desplazamiento de personas han sido

mínimos, limitados en gran parte a facilitar la transferencia y movilidad de ejecutivos, directivos y especialistas. Se podrían ampliar los compromisos para reducir la vulnerabilidad de los migrantes indocumentados89. Cambio climático. Algunos de los efectos previstos del cambio climático serán abruptos, con lo que no quedará mucho tiempo para la adaptación. Entre ellos, se cuentan la desaparición del hielo marino ártico de finales de verano y la extinción de especies marinas y terrestres. Es muy probable que aumenten en frecuencia y duración las olas de calor y los episodios de fuertes precipitaciones. Y también es muy probable que aumente la incidencia y magnitud de las subidas extremas del nivel del mar más adelante en el siglo XXI. Para 2100, puede que el nivel del mar aumente hasta los 80 centímetros por encima de los niveles actuales.90 En la actualidad, más del 6% de la población mundial, lo que supone casi 500 millones de personas, viven a una elevación inferior a los 5 metros91. Los efectos de los cambios en la reflectividad de la superficie terrestre y la extensión de los sumideros de carbono también podrían acelerar el ritmo del cambio climático. Las disminuciones de la cubierta de nieve y la vegetación reducen la cantidad de calor que se refleja de la superficie terrestre, lo que conduce a un mayor calentamiento independientemente de los gases de efecto invernadero en la atmósfera. El calentamiento del clima también puede acelerar la deterioro de los sumideros de carbono terrestres y marinos, lo que liberaría grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera92. La vulnerabilidad a los fenómenos climáticos extremos y las crisis alimentarias han sido una amenaza recurrente (cuadro 5.6). Durante la primera mitad de 2012, el Níger sufrió una grave crisis alimentaria y nutricional. El desencadenante fue una sequía que abarcó la última parte de 2011 y principios de 2012. El país vivió una crisis alimentaria similar entre febrero y agosto de 2010 también a causa de la sequía. Y a esta le precedió en 2005 una crisis alimentaria incluso mucho más grave como consecuencia de la sequía de 2004. Estas sequías también afectaron a los países vecinos, entre otros, en al Sahel.93 Del mismo modo, lo que ocurre en otros países está ligado a la crisis en el Níger. Por ejemplo, la

crisis de 2012 se complicó por la inestabilidad del vecino Malí y el ingreso de decenas de miles de personas que huían del conflicto en ese país94. La contribución de la sequía a la crisis siria es menos conocida. De 2006 a 2010, la República Árabe Siria sufrió una sequía sin precedentes, que tuvo repercusiones devastadoras en gran parte de su sociedad rural.95 Los agricultores empobrecidos se desplazaron a los barrios marginales de las ciudades. Los observadores estimaron que entre 2 y 3 millones de los 10 millones de habitantes rurales del país se vieron reducidos a la extrema pobreza.96 Estas privaciones, en conjunción con la falta de puestos de trabajo y una respuesta estatal e internacional insuficiente, contribuyeron a una rápida acumulación de resentimiento y a una fuerte sensibilización en relación con la desigualdad entre grupos, tierra fértil para la guerra civil que se desató en 2011. Los llamamientos humanitarios y la ayuda en alimentos y efectivo pueden restaurar los derechos a recibir alimentos pero no pueden hacer frente a la vulnerabilidad subyacente. La estrategia integrada de las Naciones Unidas para el Sahel adopta un enfoque multifacético de las actividades humanitarias, de desarrollo y seguridad.97 Sin embargo, no aborda directamente la causa subyacente: el cambio climático. Son necesarias medidas urgentes en este frente para reducir la vulnerabilidad relacionada con el clima. Existen medidas subnacionales prometedoras pero la clave para un futuro resiliente para todos es la acción multilateral. • Redes de ciudades. Se pueden respaldar y promover los órganos gubernamentales subnacionales. Las ciudades, en particular, cada vez más adoptan medidas para mitigar el cambio climático y construir resiliencia. Los ejemplos varían desde la red de 58 megalópolis del Grupo de Liderazgo de Ciudades del Mundo sobre Cambio Climático, hasta la red de miles de pequeños municipios del Consejo Internacional para las Iniciativas Ambientales y Locales, o las redes de sectores o regiones específicos como la Red de Resiliencia al Cambio Climático de las Ciudades de Asia.98 Estos municipios comparten conocimientos y mejores prácticas sobre el modo de desarrollar sistemas de transporte que generen bajas emisiones de carbono o parques de viviendas, así como el Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 141

CUADRO 5.6 ¿Quién es vulnerable al cambio climático? Más allá de toda duda, el cambio climático plantea un trastorno actual y creciente a casi todas las personas del planeta, así como a las generaciones futuras1. Sin embargo, el cambio climático es un fenómeno complejo con efectos diferenciados en los distintos países, regiones, sectores, grupos de ingresos, grupos de edad, etnias y sexos. Incluso dentro de las familias, el cambio climático afecta a los individuos de manera diferente. Aquellos que pueden perder más a causa del cambio climático son aquellos que ya están muy expuestos. • Pequeños estados insulares. Los 51 pequeños estados insulares en desarrollo del mundo y sus habitantes afrontan una amenaza existencial. La mayoría de su población vive a menos de un metro o dos por encima del nivel del mar, por lo que el aumento del nivel del mar puede tornar inhabitables algunas partes de su territorio, y en algunos casos la totalidad del mismo. Estos países ya sufren las repercusiones de fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes. Muchos pequeños estados insulares están expuestos a tifones del Pacífico o huracanes del Atlántico, los cuales provocan daños en la propiedad y la infraestructura y desvían las finanzas públicas del desarrollo. Los fenómenos climáticos también han afectado al turismo del que dependían muchos Estados insulares, a la vez que la acidificación del océano y el descoloramiento de los corales han socavado los estilos de vida tradicionales basados en la pesca2.

• Ciudades costeras. Casi el 45% de la población mundial vive en zonas costeras, la mayoría en grandes ciudades3. Incluso en los países más adelantados, las tormentas ya están devastando ciudades costeras, afectando con frecuencia a los más vulnerables. Los huracanes Katrina y Sandy costaron a los Estados Unidos de América 149.000 millones de dólares, un 50% más de lo que el mundo se comprometió a gastar en financiación contra el cambio climático en los países en desarrollo4. El impacto en las ciudades costeras de los países en desarrollo será mayor, incluso cuando se disponga cada vez de menos recursos para resolver los problemas. • Pequeños agricultores. Los cambios en la precipitación y la temperatura afectarán en mayor medida a las personas que dependen de los sistemas naturales para los cultivos o la ganadería, así como a los que dependen de estos sistemas para la alimentación. En particular los agricultores sin acceso al riego sentirán inmediatamente los impactos de la imprevisibilidad de las precipitaciones. Los pequeños agricultores de Asia Meridional son especialmente vulnerables; solamente la India tiene 93 millones de pequeñas granjas agrícolas5. Estos grupos ya enfrentan la escasez de agua. En algunos estudios se predice una disminución del rendimiento de cultivos de hasta el 30% en las siguientes décadas, aun cuando la presión de la población sigue aumentando6.

Notas 1. IPCC 2007, 2012, 2013. 2. Banco Mundial 2013b. 3. El Atlas de los Océanos de las Naciones Unidas 2013. 4. Administración Nacional Oceánica y Atmosférica 2013. 5. FIDA 2013. 6. Banco Mundial 2013b. Fuente: Hale 2014.

Los esfuerzos a escala mundial son fundamentales para guiar la acción y ofrecer incentivos a los actores subnacionales y no estatales.

modo de estar protegidos ante subidas de los niveles del mar y fluctuaciones en el clima. A escala mundial, las ciudades representan hasta un 70% del total de las emisiones,99 por lo que ampliar estas iniciativas tiene un potencial de mitigación extraordinario, incluso en los países más lentos a la hora de adoptar planes de acción nacionales. En los Estados Unidos de América, el Congreso ha bloqueado la acción nacional pero los compromisos a nivel de ciudades y Estados cubren casi la mitad de las emisiones estadounidenses100. • Divulgación y reducción voluntarias en el sector privado. Los actores no gubernamentales también están adoptando medidas para reducir las emisiones de carbono. Empresas e inversores, a menudo en asociación con la sociedad civil, están identificando los riesgos climáticos de su cadena de producción y haciendo pruebas relativas al carbono en sus modelos empresariales. Por ejemplo, el programa Climate Savers (Salvadores del Clima) del Fondo Mundial para la Naturaleza ayuda a grandes empresas a

142 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

elaborar estrategias de reducción de emisiones.101 El Carbon Disclosure Project (proyecto sobre la divulgación de información sobre el carbono) ofrece una herramienta a través de la cual las empresas pueden informar sobre sus huellas de emisiones a los inversores (en 2013 el programa incluía 722 inversores con la gestión de 87 billones de dólares en activos), quienes pueden así ejercer presión a las empresas para que reduzcan su riesgo climático.102 Las 500 empresas más grandes del mundo producen 3.600 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, por lo que las reducciones de las emisiones corporativas encierran grandes posibilidades.103 Se pueden adoptar más medidas para fomentar e incentivar estas actividades voluntarias, además de hacer esfuerzos por determinar el alcance de las iniciativas actuales y evaluar su capacidad de crecer en alcance y ambición. • Acción multilateral urgente. Los esfuerzos a escala mundial son fundamentales para guiar la acción y ofrecer incentivos a los actores subnacionales y no estatales (cuadro 5.7). Los

CUADRO 5.7 Cuatro agendas mundiales fundamentales Cuatro agendas mundiales fundamentales tratan algunos de los principales desafíos mundiales: los desastres naturales, las crisis humanitarias, el cambio climático y el desarrollo sostenible. Sin embargo, estos solo provocarán un cambio duradero si abordan las cuestiones estructurales de la gobernanza mundial, como la garantía de una participación más equitativa e integradora, impulsar la coordinación entre las instituciones de gobernanza mundial y la elaboración consciente de normas de cooperación internacional y ciudadanía mundial. Marco de Acción de Hyogo El Marco de Acción de Hyogo, aprobado por 168 países en 2005, tiene como objetivo la reducción del riesgo de desastres mundiales para 20151. Presenta un amplio conjunto de tareas y medidas orientadas al fomento de la capacidad de las instituciones locales y nacionales, al apoyo a los sistemas de alerta temprana, al refuerzo de una cultura de seguridad y resiliencia, a la reducción de los factores de la vulnerabilidad y al fortalecimiento de la preparación y la respuesta a los desastres. El marco ha iniciado una acción colectiva encaminada a la reducción de riesgos de catástrofes en los programas nacionales, regionales e internacionales. Pero aún quedan cosas por hacer; además, el progreso no ha sido uniforme en todos los países o esferas de actuación. Entre los retos pendientes se cuentan la elaboración y el uso de indicadores y el establecimiento de sistemas de alerta temprana en entornos de riesgos múltiples, la mejora de la capacidad de los Estados de integrar la reducción de riesgos de catástrofes en las políticas de desarrollo sostenible y la planificación en los ámbitos nacional e internacional. Cumbre Humanitaria Mundial La Cumbre Humanitaria Mundial, prevista para 2016, tiene como objetivo hacer que la acción humanitaria sea más global, eficaz e integradora, además de hacerla más representativa de las necesidades de un mundo que cambia rápidamente2. Brindará una oportunidad para la coordinación de las organizaciones humanitarias internacionales en relación con las cuestiones de la reducción de la vulnerabilidad y la gestión de riesgos. La respuesta al número creciente de emergencias humanitarias complejas empezará por identificar y aplicar enfoques para reducir y gestionar los riesgos humanitarios. La cumbre proporcionará la oportunidad de evaluar el modo en que los actores en el ámbito humanitario y del desarrollo pueden adoptar un enfoque más sistemático y cohesivo para la planificación, priorización y financiación de programas, además de la manera de coordinar las

medidas en las esferas económica, social y medioambiental. Esta cumbre alentará la colaboración entre los países, los donantes y las organizaciones internacionales que se han visto afectados a fin de elaborar conjuntamente estrategias humanitarias y de desarrollo. Cambio climático: límite de dos grados En el Acuerdo de Copenhague de 2009 y los Acuerdos de Cancún de 2010, 195 partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático convinieron en limitar el aumento medio de la temperatura mundial a menos de dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales3. Este compromiso se basa en el consenso científico general de que un aumento de dos grados es lo máximo que puede permitirse el planeta para limitar los impactos peligrosamente perjudiciales. Las promesas y los compromisos de la comunidad internacional siguen sin ser suficientes para lograr este objetivo. En las proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático se concluyó que probablemente las temperaturas mundiales aumentarán 1,5 ºC a finales del siglo XXI y que podrían fácilmente aumentar 2 ºC si no se toman medidas importantes para reducir las emisiones4. Lograr el objetivo sigue siendo factible desde el punto de vista técnico y económico, pero se necesita ambición política para eliminar la diferencia entre las emisiones actuales y el nivel establecido según el cual el planeta seguirá una trayectoria inferior al aumento de 2 ºC en 2020. Agenda Post- 2015 y objetivos de desarrollo sostenible En el periodo previo a la Agenda para el Desarrollo Post-2015 y la aprobación de los objetivos de desarrollo sostenible, la comunidad internacional tiene una oportunidad sin precedentes para convertir la reducción de la vulnerabilidad en una prioridad en los marcos de desarrollo internacionales. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio ayudaron a reducir la pobreza y mejorar las vidas de muchos. Sin embargo, el progreso continuo no está garantizado a menos que se reduzcan las crisis y se mejoren las capacidades de las personas para enfrentarlas. En este sentido, la petición de alcanzar la pobreza cero debería ampliarse al mantenimiento de la pobreza cero y se debe además continuar avanzando en otras esferas. Se debe empoderar y proteger sobre todo a aquellos más vulnerables a los desastres naturales, el cambio climático y las adversidades financieras. La única manera de garantizar la resiliencia y sostenibilidad del progreso es hacer que los futuros programas de desarrollo se centren en la reducción de la vulnerabilidad.

Notas 1. EIRD 2005. 2. OCAH 2014. 3. CMNUCC 2009, 2011. 4. IPCC 2013.

enfoques unilaterales del cambio climático a menudo se centran en los subconjuntos de emisores y no ofrecen un ámbito de aplicación para una “gran negociación”. Aun así, siguen valiendo la pena, ya que cada tonelada de carbono menos significa que se necesitará una menor adaptación. Pero en el fondo son parciales y no son la solución ideal. También

prestan una atención limitada a la adaptación, en especial importante para los grupos vulnerables y el gran número de poblaciones de los países menos adelantados. Los órganos multilaterales pueden participar en estas pequeñas iniciativas y vincularlas a los procesos multilaterales a fin de fortalecer la gobernanza mundial del medio Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 143

ambiente de forma más generalizada. Al llevar el dinamismo de esas iniciativas desarrolladas “desde abajo” al proceso multilateral, se podrían crear coaliciones políticas para respaldar un tratado a escala mundial. En diciembre de 2011, en el marco del Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada, los países convinieron en negociar para 2015 un nuevo tratado jurídicamente vinculante que entraría en vigor en 2020.104 La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático puede coordinar y canalizar las capacidades de los países, las ciudades, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil a través de iniciativas cooperativas. 105 El Fondo Verde para el Clima, establecido en Cancún (México) en 2010, podría ofrecer apoyo financiero a estas actividades106

Acción colectiva para un mundo más seguro El sistema internacional sufre estancamientos que limitan la acción colectiva internacional en distintas esferas.107 Entre tanto, la vulnerabilidad sigue intensificándose pues las entidades mundiales no logran acordar mecanismos de respuesta adecuados y se quedan cortos a la hora de introducir los tipos de reglamentos correctos para minimizar los riesgos y garantizar que los sistemas mundiales respaldan el bien común. Para reducir la vulnerabilidad a amenazas transnacionales, ya sea adaptando las estructuras de gobernanza para reducir las crisis, ya sea adoptando medidas para facilitar a las personas la subsistencia, es necesario ampliar el liderazgo y la cooperación entre los estados y en las organizaciones internacionales. También se requiere un enfoque coherente que establezca las prioridades y reduzca los efectos secundarios, así como un compromiso más sistemático con la sociedad civil y el sector privado.

Cooperación La falta de coordinación, cooperación y liderazgo internacional frena el progreso hacia la solución de los problemas mundiales y la reducción de la vulnerabilidad. Este hecho no es 144 | Informe SOBRE Desarrollo Humano 2014

nuevo. A lo largo de los años se han presentado diferentes propuestas sobre el modo de mejorar la cooperación entre los Estados. En 2006 se propuso a un Foro de Líderes Mundiales, compuesto por la mitad de los miembros del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que mejorase la coordinación de políticas del consejo con miras al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.108 En 2009, la Comisión Stiglitz propuso al Consejo de Coordinación Económica Mundial que identificara las deficiencias y consecuencias del sistema de cooperación en vigor y sugiriera un modo de resolverlas.109 Se han realizado otras propuestas encaminadas a la reforma del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.110 El G-20, que incluye potencias emergentes como Brasil, China, la India y México, se está convirtiendo en el principal portavoz en materia de gobernanza mundial. No obstante, tiene claramente un carácter selectivo y no cuenta con una estructura, un mandato o una responsabilidad ante la prestación de bienes públicos y la reestructuración de la gobernanza mundial. El surgimiento del Sur brinda una oportunidad para hacer que la gobernanza mundial sea más representativa, además de hacerla más eficaz.111 Sin embargo, esta voluntad requiere nuevas soluciones para la cooperación y el liderazgo internacionales. Una opción es aprovechar propuestas anteriores y establecer un Foro de Líderes Mundiales. Gracias a una reunión ordinaria de este grupo representativo de jefes de Estado, se podría facilitar la cooperación para la reducción de la vulnerabilidad en los diferentes estados y en el sistema de las Naciones Unidas, incluidos la Secretaría de las Naciones Unidas, fondos y programas; el Fondo Monetario Internacional; la Organización Internacional del Trabajo; el Grupo del Banco Mundial; la Organización Mundial de la Salud; y, en último término, la Organización Internacional para las Migraciones y la Organización Mundial del Comercio.112 El Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible creado en la Conferencia Río+20 en junio de 2012 también permite abrigar esperanzas en relación con el liderazgo y la orientación políticos para afrontar los desafíos mundiales críticos. Tiene

la legitimidad de ser acordado cada año bajo los auspicios del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y cada cuatro años bajo los auspicios de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Empezando en 2016, el foro examinará el progreso de los países desarrollados y en desarrollo en materia de desarrollo sostenible con objeto de mejorar la rendición de cuentas y promover la acción113

Coherencia La gobernanza mundial tiende a estar organizada en núcleos y cuenta con instituciones separadas que se enfocan en cuestiones como el comercio, el clima, la financiación y la migración. De este modo es muy difícil adoptar una perspectiva de sistemas en relación con los desafíos mundiales o identificar las consecuencias y contradicciones de las acciones de los Estados y los organismos internacionales. Es necesario realizar evaluaciones completas y exhaustivas de los múltiples y en ocasiones superpuestos problemas estructurales de la gobernanza mundial para garantizar que la cooperación mundial sea eficaz y esté orientada a las esferas más críticas. Lo ideal sería que la ejecución de estas evaluaciones corriera a cargo de un órgano no político de expertos independientes que pudiera adoptar una perspectiva de sistemas objetiva en relación con las cuestiones mundiales y proporcionar asesoramiento y recomendaciones a los órganos rectores. Un grupo independiente de expertos podría establecer prioridades para la cooperación entre los diferentes estados y organizaciones internacionales. Podría identificar las consecuencias para los distintos órganos especializados del sistema de las Naciones Unidas, como los efectos de las políticas comerciales en la salud o los de las políticas fiscales en el medio ambiente, y proponer maneras de hacerles frente. Además, podría evaluar las tendencias mundiales a fin de determinar si se están abordando las cuestiones urgentes y seleccionar los nuevos desafíos que deberían incluirse en las agendas de políticas públicas mundiales y nacionales. El grupo también podría llevar a cabo estudios detallados sobre los costes y beneficios en los que se presentaran las repercusiones de las políticas en todos los países y grupos de

población. De este modo se podría promover la acción colectiva, puesto que los países suelen rehuir el tema de la cooperación si tienen dudas acerca de los posibles resultados. Con objeto de reflejar la diversidad de opiniones, sería necesario dar ampliamente voz a los expertos de los países en desarrollo y, en especial, a los de los países vulnerables, como los países menos adelantados y los pequeños estados insulares en desarrollo. Las comisiones pueden obtener resultados satisfactorios de manera independiente. Por un lado, la Comisión Brundtland hizo de la sostenibilidad un objetivo común en materia de desarrollo y, por otro, la Comisión StiglitzSen-Fittousi contribuyó a hacer que el bienestar fuera un tema más destacado en los programas de desarrollo. Sin embargo, estas comisiones estaban orientadas a cuestiones específicas. En la actualidad, lo que sería útil es una especie de consejo de administración mundial al que se le asignara el desafío mucho más amplio de seguir la trayectoria de las tendencias mundiales a fin de comprobar que el mundo está “en equilibrio”, confirmar que se están resolviendo los problemas que requieren atención y garantizar que las nuevas cuestiones se incluyen en las agendas mundiales de política.114

Es necesario realizar evaluaciones completas y exhaustivas de los múltiples y en ocasiones superpuestos problemas estructurales de la gobernanza mundial para garantizar que la cooperación mundial sea eficaz y esté orientada a las esferas más críticas.

Participación La gobernanza mejora cuando los ciudadanos participan directamente. Al mantener estrechas relaciones con el público, los gobiernos pueden obtener información precisa sobre las vulnerabilidades de la población y llevar un seguimiento de las repercusiones de las intervenciones de política pública.115 Esta participación puede hacer que las intervenciones estatales y los recursos públicos sean eficientes. Se da cuando las personas tienen la libertad, la seguridad, la capacidad y la posibilidad de expresar sus opiniones para influir en la toma de decisiones. Por lo tanto, deben creer en su poder de producir los resultados deseados a través de la acción colectiva.116 Uno de los ejemplos de participación ciudadana generalizada es el presupuesto participativo de Brasil.117 La estructura tripartita de la Organización Internacional del Trabajo sugiere las posibilidades de cooperación entre actores estatales y no estatales. Los representantes de los Capítulo 5  Fomento del progreso: bienes mundiales y acción colectiva | 145

Es más probable que las personas respalden la prestación de bienes públicos mundiales cuando se ven a sí mismas como ciudadanos del mundo, es decir, como parte de una comunidad mundial que se beneficia de los controles de capital, los derechos laborales y los derechos de las mujeres.

gobiernos, las organizaciones de trabajadores y los empleadores debaten libre y abiertamente cuestiones como las normas laborales de modo que los resultados en materia de políticas reflejen las opiniones de todas las partes. Esta estructura difiere de la de otros órganos internacionales, que no dan la misma importancia a los actores no estatales. Por lo general, limitan el carácter consultivo a una selección de organizaciones no gubernamentales y el acceso varía pasando de una amplia participación dentro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas a una representación y participación muy inferiores en el Fondo Monetario Internacional.118 En anteriores convenciones y conferencias a escala mundial se han otorgado derechos y visibilidad a grupos limitados por la vulnerabilidad estructural. En la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, de 1990, se dejó clara la necesidad de prestar asistencia y protección especiales a los niños.119 En la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, los Estados se comprometieron a adoptar medidas específicas para garantizar los derechos de las mujeres.120 En la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad se pidió a los Estados signatarios que eliminaran las barreras que impedían la participación plena de las personas con discapacidad en la sociedad.121 La Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas, prevista para septiembre de 2014, tiene como objetivo el fomento de la cooperación mundial para concienciar acerca de los derechos de los pueblos indígenas.122 Una vez se han ratificado las convenciones internacionales, los signatarios acuerdan aprobar la legislación pertinente y presentar informes periódicos a la comunidad internacional sobre los progresos. Incluso las conferencias con carácter consultivo pueden fomentar la acción estatal para reducir la vulnerabilidad estructural. Es más probable que las personas respalden la prestación de bienes públicos mundiales cuando se ven a sí mismas como ciudadanos del mundo, es decir, como parte de una comunidad mundial que se beneficia de los controles de capital, los derechos laborales y los derechos de las

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mujeres.123 En principio, esto es ahora mucho más factible dada la posibilidad de muchas personas de establecer contactos transfronterizos. Por ejemplo, gracias a las grandes corrientes migratorias se han creado nuevas formas de solidaridad, lo que ha reunido en los países de acogida a personas con vulnerabilidades similares pero diferentes ciudadanías124. La acción colectiva se basa en las interacciones personales y la confianza, pero las tecnologías de las comunicaciones y las redes sociales actuales también ofrecen posibilidades de ampliar el alcance de las comunidades sociales y políticas más allá de las fronteras.125 El uso del teléfono móvil es casi universal, con 6.800 millones de suscripciones, y el uso de Internet está en aumento, siendo África el continente con el mayor crecimiento anual medio, un 27%.126 Asimismo, las tecnologías de la comunicación puede hacer que se tengan más en cuenta las opiniones de las personas vulnerables mediante el fomento de la participación política y social de los grupos que a lo largo de la historia han quedado excluidos de los debates públicos, o han tenido una representación mínima en los mismos, como los pobres, las mujeres, las minorías y otros grupos vulnerables. *    *    * El objetivo con frecuencia formulado relativo a un crecimiento y desarrollo más integradores, sostenibles y resilientes exige una visión positiva del ámbito público global y el reconocimiento de que “el mundo que queremos” depende de la generación exitosa de bienes públicos de origen natural y humano. Los mercados, si bien son importantes, no pueden proporcionar por sí solos protección social y medioambiental adecuada. Se debe reincorporar a los estados, ya sea de manera individual o colectiva, con una disposición más fuerte y abierta para cooperar (a través de la armonización de las políticas nacionales o la acción colectiva internacional). Los gobiernos precisan mayores márgenes de acción a fin de proporcionar protección y empleo a sus poblaciones. La sociedad civil puede despertar la voluntad política, pero solo si los ciudadanos reconocen el valor que la

colaboración transfronteriza y los bienes públicos tienen para los individuos. El progreso cuesta trabajo. Es probable que muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se cumplan a escala nacional en 2015 pero el éxito no es automático y los beneficios no son necesariamente permanentes. Para seguir avanzando en el desarrollo es necesario

proteger los logros ante la vulnerabilidad y las crisis, construyendo resiliencia y fomentando el progreso. Es esencial identificar y seleccionar los grupos vulnerables, reducir la desigualdad y abordar la vulnerabilidad estructural a fin de mantener el desarrollo durante toda la vida del individuo, así como de una generación a la siguiente.

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Notas Descripción general 1 2 3 4 5

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PNUD 2013a. Stiglitz y Kaldor 2013a. Véase, por ejemplo, el Banco Mundial (2013c). Asamblea General de las Naciones Unidas 2013b, p. 9. Equipo de tareas del Sistema de las Naciones Unidas sobre la Agenda de las Naciones Unidas de 2012b para el Desarrollo Post-2015. FAO, FIDA Y PMA 2013. OIT 2013d. ONU DAES 2009. OMS 2011b. CRED 2013. PNUD 2011a. Banco Mundial 2010. PNUD 2013c. Cornia y Stewart 1993. Equipo de tareas del Sistema de las Naciones Unidas sobre la Agenda de las Naciones Unidas de 2012b para el Desarrollo Post-2015. OIT 2012b. OIT 2010c. Stiglitz y Kaldor 2013a.

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PNUD 1990. Chambers 2006. Choudhury 2013. Pulso Mundial de las Naciones Unidas 2012, Conceição, Mukherjee y Nayyar 2011. Stewart 2013. Las competencias sociales se definen como lo que las instituciones sociales pueden ser o hacer; en cierto sentido se trata de las capacidades de las instituciones, en comparación con las de los individuos. Consulte Stewart (2013). PNUD 1994, p. 3. PNUD 1994; Ogata y Sen 2003. Macfarlane y Khong 2006. De acuerdo con la resolución 66/290 de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobada en 2012 “el concepto de seguridad humana engloba lo siguiente: a) El derecho de las personas a vivir en libertad y con dignidad, libres de la pobreza y la desesperación. Todas las personas, en particular las vulnerables, tienen derecho a vivir libres del temor y la miseria, a disponer de iguales oportunidades para disfrutar de todos sus derechos y a desarrollar plenamente su potencial humano; b) La seguridad humana exige respuestas centradas en las personas, exhaustivas, adaptadas a cada contexto y orientadas

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a la prevención que refuercen la protección y el empoderamiento de todas las personas y todas las comunidades; . .”. Stiglitz y Kaldor 2013a. Dutta, Foster y Mishra 2011, p. 1. Naciones Unidas 2012a. Basado en los datos disponibles de 91 países. Sundaram 2013. Basado en los datos disponibles de 104 países para 2000–2012, que representan a 5.400 millones de personas (cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en datos de PovcalNet (http:// iresearch.worldbank.org/PovcalNet/, del Banco Mundial, consultados el 15 de febrero de 2014). Los datos están disponibles para ocho países. OIT 2010c. Sundaram 2013. Sundaram 2013. Stiglitz y Kaldor 2013a. IPCC 2013. PNUD 2011a. La Trobe 2002. Asamblea General de las Naciones Unidas 2013c. Kaul 2014. Stiglitz y Kaldor 2013a. La desigualdad horizontal es desigualdad entre grupos. Consulte Stewart, Brown y Mancini (2005). Minorities at Risk Project 2014. Swiderska et al. 2009. OMS 2011b. ONU DAES 2009. UIP 2013; Munyaneza 2013. Consulte Liem y Rayman (1982), Darity y Goldsmith (1996) y Muqtada (2010), entre otros. Consulte Burgard, Brand y House 2007; Sullivan y von Wachter 2009; Cutler et al. 2002; Brand, Levy y Gallo 2008. Zaidi 2014; Hardgrove et al. 2014; Young 2014. Nussbaum 2005. Boudet et al. 2012. OIT sin fecha FMI 2014. FMI 2014; OIT 2013e. O’Sullivan, Mugglestone y Allison 2014. Stiglitz y Kaldor 2013a. Ismi 2013. Østby 2008b; Stewart 2008. Stewart 2008. Stewart 2013. Kelly et al. 2008. Fitoussi y Malik 2013. Sen 1992. Kant 1781. Sen 1999, p. 8.

53 Sen, Stiglitz y Fitoussi 2009, p. 4. 54 El IDH 1993 (PNUD 1993) define el

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crecimiento sin empleo como la situación donde aumenta la producción pero el crecimiento del empleo queda rezagado. Banco Mundial 2012. HelpAge International 2013. Sitio web de la Novena Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (2013), https:// mc9.wto.org. Revkin 2012. Polanyi 1944.

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PNUD 2013a. Sen, Stiglitz y Fitoussi 2009, p. 7. Los países desarrollados no se incluyen en los totales regionales, pero se incluyen en los totales de desarrollo humano. Algunas advertencias: Dado que el IDH está limitado a un máximo de 1, puede estar sujeto a una mejora marginal decreciente; puesto que el componente del ingreso (un flujo) suele ser más volátil que los componentes de la salud y la educación (fondos), los cambios a corto plazo pueden ser generados principalmente por los ingresos (especialmente durante una crisis económica), y la ausencia de datos recientes (especialmente sobre educación y para los países más pobres) puede ocultar el progreso global. No obstante, la magnitud de los cambios y el hecho de que las conclusiones estén bastante consolidadas para diferentes puntos de corte (por ejemplo, 2005 en lugar de 2008) sugieren que hay factores más significativos en juego. La muestra más pequeña (en comparación con los 187 países que tienen un valor de IDH para 2013) se debe a la ausencia de una serie temporal suficientemente prolongada para varios países. Por ejemplo, la mejora del acceso a servicios cualificados de atención prenatal y asistencia en los partos contribuyeron a reducir marcadamente la mortalidad materna en Nepal. El acceso universal gratuito a la educación mejoró el desarrollo humano en Sri Lanka. Los programas de transferencia de efectivo en varios países de América Latina ayudaron a reducir la pobreza. Véase también el IDH 2013 (PNUD 2013a) para conocer los principales impulsores del progreso. PNUD 2010.

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En algunas regiones esto puede deberse a la dificultad de subir el nivel educativo más allá de un determinado nivel, como ocurre con la educación primaria en África Meridional y África Subsahariana. PNUD 2013a. Estos datos no pueden compararse directamente con el gráfico 2.4, ya que hacen referencia al número de países que experimentaron una tendencia específica en la desigualdad (en lugar de proporcionar una medida de desigualdad a nivel regional), y presenta un marco temporal más prolongado. ONU DAES 2013b. Lakner y Milanovic 2013. Los autores ajustan las estimaciones anteriores (que apuntaban a un descenso reciente de la desigualdad mundial) para abordar el probable subregistro de los ingresos más elevados en las encuestas. Milanovic 2012. Es posible que se haya subestimado la proporción del 1 por ciento más rico, dada la dificultad de calcular sus ingresos. Fuentes-Nieva y Galasso 2014. Stiglitz 2012a. The Economist 2013b. Atkinson 2013. Hace referencia al periodo comprendido entre 2000 y 2012 y se expresa en términos de paridad del poder adquisitivo de 2005 (de acuerdo con el Banco Mundial, 2014a). Hace referencia al periodo comprendido entre 2005 y 2012 (de acuerdo con los cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano). PNUD 1993. La Organización Internacional del Trabajo sugiere que si persisten las tendencias actuales en los mercados de trabajo, las tasas de empleo volverán a los niveles anteriores a la crisis en 2015 en los países en desarrollo, pero solo después de 2017 en los países desarrollados (OIT 2013e). OIT 2013c. Sen 2013. PNUD 2011a, 2013. El Informe sobre Desarrollo Humano 2011 definía el desarrollo humano sostenible como “la expansión de las libertades fundamentales de las actuales generaciones mientras realizamos esfuerzos razonables para evitar el riesgo de comprometer gravemente las libertades de las futuras generaciones” (p. 18). Naciones Unidas 2013b. Véase Rockström et al. (2009) y Fitoussi y Malik (2013). PNUD 2013a. Pineda 2013.

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CNUCYD 2012b. OIT 2013a. Kim y Conceição 2010. Gray-Molina et al. 2014. Una recesión en el IDH se define como una ralentización en el crecimiento del IDH con respecto a su tendencia a largo plazo. El estudio también constata que los componentes no relativos a los ingresos del desarrollo humano son más resilientes ante las perturbaciones que el componente relativo a los ingresos (quizá porque el componente relativo a los ingresos es un flujo más que un fondo). También existen pruebas de que la liberalización de las cuentas de cápital genera un aumento constante de la desigualdad (véase Furceri y Loungani 2013). Banco Mundial 2013c. Esto depende, naturalmente, del origen y del tipo de crecimiento económico. Stiglitz 2012a. Por ejemplo, en Estados Unidos, el estancamiento de los salarios reales de los trabajadores que se encuentran en el nivel más bajo de la escala de distribución (en combinación con créditos fáciles) contribuyó a la burbuja inmobiliaria de principios de la década de 2000. A nivel mundial, los desequilibrios macroeconómicos contribuyeron al aumento de la inestabilidad económica, que también desempeñó un papel importante en la crisis económica mundial. Berg y Ostry 2011b. Naylor y Falcon (2010) argumentan que las variaciones en los precios de los productos básicos en la década de 2000 fueron similares a la volatilidad extrema que se observó en la década de 1970 y, por lo tanto, bastante mayores que en las décadas de 1980 y 1990. La política macroeconómica, los tipos de cambio y los precios del petróleo fueron determinantes clave de la variabilidad de los precios durante el periodo 2005-2010. En el IDH 2011 (PNUD 2011a) se argumentaba que el riesgo ambiental puede aumentar en gran medida la desigualdad mundial. Cutter et al. 2009. OMS 2011a. IPCC 2013. IPCC 2014. PNUD 2013c. El Programa de Recolección de Datos sobre Conflictos de la Universidad de Uppsala/Instituto Internacional de Oslo para la Investigación de la Paz define cuatro tipos de conflicto armado: interestatal, que se produce entre dos o más estados; interno, que se produce entre el gobierno de un estado y uno o más grupos de oposición internos sin la intervención de otros estados; interno internacionalizado,

que se produce entre el gobierno de un estado y uno o más grupos de oposición internos con la intervención de otros estados (partes secundarias) a favor de uno de los bandos o de ambos; y extraestatal, que se produce entre un estado y un grupo no estatal fuera de su propio territorio. Los conflictos extraestatales están relacionados principalmente con las guerras coloniales. Para reducir el número de categorías, los conflictos extraestatales se incluyen en los conflictos interestatales, y los conflictos internos internacionalizados se incluyen en los conflictos internos. 46 Durante los tres últimos años, la desigualdad de los ingresos ha estado a la cabeza de la clasificación de riesgos globales del Foro Económico Mundial en términos de probabilidad (véase el Foro Económico Mundial 2014). 47 OCDE 2012.

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Nos preocupa especialmente la posible restricción de opciones que las personas tienen motivos para valorar. Véase Young (2014). Fuentes-Nieva y Galasso 2014. Stiglitz 2012b. Pineda y Rodríguez 2006a; Bénabou 2000; Alesina et al. 1996. PNUD 2013a. Schroder-Butterfill y Marianti 2006. Los resultados también dependen del tipo de indicador utilizado. Por ejemplo, se considera que la posibilidad de recuperación tras un retraso en el crecimiento en los primeros años es positiva en las puntuaciones z de altura, pero existe menos evidencia de recuperación respecto de la altura. Esto implica que hay casos en los que es posible una neutralización, pero la evidencia es mixta y depende del contexto (véase Cameron, Preece y Cole 2005). Shonkoff y Richter 2013. África Subsahariana es la única región en la que no se ha reducido sustancialmente la proporción de niños menores de 5 años desde 1970 (cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC 2013). Véase Young (2002). Shonkoff y Phillips 2000; McCain, Mustard y McCuaig 2011; Shonkoff et al. 2012. Hertzman y Boyce 2010. El desarrollo humano temprano es una interacción intrincada y dinámica entre la naturaleza y la crianza, es decir, los genes y el entorno. Los genes “escuchan” al entorno y el entorno “se adapta” al mapa genético. El entorno modifica la expresión de

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los genes (por ejemplo, las variantes genéticas, el fenotipo) y puede activar y desactivar los genes a través del proceso epigenético. En este proceso, las experiencias dejan una marca química, o marca epigenética, que altera la expresión genética sin cambiar la secuencia de ADN. Muchos de estos cambios son temporales, pero otros parecen perdurar (véase McCain, Mustard, McCuaig 2011 y Young 2013). Estos resultados no son determinantes; simplemente reflejan que las adversidades en los primeros años se asocian a una mayor probabilidad de sufrir efectos adversos en el futuro (véase Anda et al. 2006, Feliti et al. 1998 y Hertzman y Boyce 2010 y Young 2014). Bhutta 2002; Engle et al. 2007, 2011; Alderman y Engle 2008; Armecin et al. 2006. McEwen 2008. La exposición a un riesgo para el desarrollo aumenta la probabilidad de que este último se complique, pero no es determinante. Solo implica que el niño tiene más probabilidades de enfrentarse a problemas de desarrollo. Las pruebas también indican que esto podría reducir el impacto de la exposición del niño a factores o intervenciones protectores para promover el desarrollo en la primera infancia (véase Wachs y Rahman 2013). Heckman 2006. Young 2014. Muchos de los riesgos con los que se topan normalmente los niños que crecen en la pobreza en países de renta media y baja se los encuentran también los niños pobres que se crían en países de renta alta, aunque son mucho menores para estos últimos (véase Wachs y Rahman 2013). La falta de registro del nacimiento puede limitar seriamente el derecho de un niño a la plena ciudadanía y puede impedirle recibir protección infantil en la mayoría de sus formas, como la atención médica. La región donde resulta más problemático el registro de los nacimientos es Asia Meridional, que en 2007 albergaba a cerca de la mitad de los 51 millones de niños sin registro de nacimiento del mundo (véase Engle, Rao y Petrovic 2013). La nutrición es un factor crítico en las primeras etapas de desarrollo. Tanto la cantidad como la calidad de la nutrición de los bebés tiene importantes efectos en su crecimiento. Las prácticas de alimentación y el destete de los bebés afectan a su peso y su morbilidad y mortalidad. Los estudios demuestran que la lactancia materna insuficiente y no exclusiva en los primeros 6 meses de vida representa el 10% de la carga de enfermedades

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en los niños menores de 5 años (Black et al. 2008). Young 2014. Brooks-Gunn y Duncan 1997. Engle et al. 2007. Hart y Risley 1995. Carneiro y Heckman (2003) también encontraron diferencias en las habilidades cognitivas que guardaban relación con la clase socioeconómica ya a la edad de 6 años. Ardila et al (2005). Algunos estudios llevados a cabo en los países en desarrollo presentan conclusiones similares sobre el vínculo entre la condición socioeconómica y el desarrollo cognitivo (Naudeau et al. 2011). Un estudio realizado en Ecuador (Paxson y Schady 2007) revela que la riqueza del hogar (y la educación de los padres) está relacionada con unas puntuaciones más altas en las pruebas de lenguaje receptivo y que las carencias entre los niños más mayores son más grandes. Entre las interacciones se incluye una comunicación recíproca con los cuidadores, vocalización, gestos, expresiones faciales y movimientos corporales. Las interacciones pueden ser expresiones cariñosas de la madre, contacto físico y juego, mutualidad visual e intercambios vocales, y la respuesta de la madre al bebé de manera oportuna y adecuada (Bornstein et al. 2008). Véase asimismo Bornstein y Putnick (2012) sobre las actividades de cuidado cognitivas y socioemocionales positivas. NICHD 2006. Sin embargo, el efecto fue negativo y pequeño, aunque no estadísticamente distinto de cero, en el caso de los niños de entre 7 y 12 años en la época de crisis (Stevens y Schaller 2011; Falkingham 2000; Frankenberg, Duncan y Beege 1999). Falkingham 2000. El trabajo infantil también es resultado de la inseguridad de ingresos y la vulnerabilidad del mercado laboral entre los trabajadores adultos. El trabajo infantil es un mecanismo de supervivencia de los hogares pobres, precisamente los más vulnerables a las perturbaciones adversas en sus medios de vida (Basu y Van 1998). Young 2014. Heckman 2013. McCain, Mustard y Shanker 2007; Mustard 2006. OMS 2002; Heise 1998; Abramsky et al. 2011; Abrahams y Jewkes 2005. Sin embargo, algunos autores destacan que la falta de información sobre algunas cuestiones podría dificultar la obtención de pruebas concluyentes (Berliner y Elliot 1996). Pereda et al. (2009), que examina 65 estudios de 22 países. Bos et al. 2009.

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2012. La Organización Internacional del Trabajo define a los jóvenes como las personas de edades comprendidas entre los 15 y los 24 años (OIT 2013b). Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en las Naciones Unidas (2014b) y Lutz y KC (2013). OIT 2013a. Verick 2009; Ha et al. 2010. OIT 2012a. Verick 2009. Assaad y Levison 2013. Como se documenta en el PNUD (2013a). Se calcula que la “burbuja juvenil” inyecta cada año más de 120 millones de nuevos jóvenes al mercado laboral, principalmente en los países en desarrollo (véase Foro Económico Mundial 2014). El Banco Mundial estima que más del 25% de los jóvenes del mundo (alrededor de 300 millones) no tienen trabajo productivo (véase Newhouse 2013). Esto no solo obedece a consideraciones económicas, sino también a la falta de confianza y vínculos sociales que acarrea la exclusión de las oportunidades productivas (véase Assaad y Levison 2013). En el caso hipotético de base, se prevé que el desempleo juvenil sea incluso ligeramente superior en 2050 (14,3%). La disparidad en Asia Meridional desaparecerá, aunque lentamente, a medida que la oferta empiece a disminuir alrededor del año 2035. Boyden, Hardgrove y Knowles 2012. Pells 2011. Ames, Rojas y Portugal 2009; Woldehanna, Jones y Tefera 2008. Véase asimismo Vennam et al. (2009). Morrow 2013. Rolleston y James 2011. Estos resultados no están influidos por diferencias en la asistencia escolar, puesto que en estos países las niñas tienden a estar escolarizadas a la edad de 15 años (véase Hardgrove et al. 2014). Incluido el riesgo de estigma social de las lesbianas, gais, bisexuales y trans y el cuestionamiento de los jóvenes en todas las sociedades. Otra vulnerabilidad que trae aparejada la experiencia sexual es la exposición al riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Hardgrove 2012. Bunting y McAuley 2004. Pinheiro 2006. Kelly 2010. PNUD 2013b. Krug et al. 2002a. El empleo vulnerable es la suma de los trabajadores familiares no

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remunerados y los trabajadores por cuenta propia. Las previsiones de la Organización Internacional del Trabajo muestran que, para 2017, se espera que la proporción de trabajadores pobres entre la población activa total se reduzca al 17% en Asia Meridional y al 32% en África Subsahariana (OIT 2013a). Banco Mundial 2012. OIT 2013e. Von Wachter 2014. Veáse también Stephens (1997); Schmieder, von Wachter y Bender (2009); Eliason y Storrie (2009); y Morissette, Zhang y Frenette (2007). Véase Kaplan, Martinez y Robertson (2005) respecto al caso de México. Frankenberg, Duncan y Beege 1999; Smith et al. 2002; McKenzie 2003. Burgard, Brand y House 2007; Sullivan y von Wachter 2009; Cutler et al. 2002. Brand, Levy y Gallo 2008. En el caso de las mujeres, la disparidad de ingresos en la vejez dependía especialmente de la edad (los grupos más jóvenes registran mejores resultados), la educación (tener un nivel educativo superior reduce la desigualdad de género) y la profesión y el sector de empleo (véase Bardasi y Jenkins 2002). OIT 2012c. En el caso de los países de la categoría 3, aunque el número de puestos de trabajo disminuyó, desaparecieron primero los empleos de peor calidad, con lo que mejoró la calidad del empleo general. En el caso de los países de la categoría 2, las tasas de empleo aumentaron a partir de 2007, pero como resultado de un aumento en los puestos de trabajo de baja calidad. OIT 2012b. Heintz 2012. Bargain y Kwenda 2009; von Wachter 2014. Ono y Sullivan 2013; Keizer 2008. OIT 2013a. Arriagada 1994; Cerrutti 2000; Casale 2003. Bahçe y Memi 2013; Berik y Kongar 2013. Heath 2012. Stevens y Schaller 2011; Falkingham 2000. Mejia-Mantilla 2012 ; Falkingham 2000. Banco Mundial 2012; Fischer 2013. Banco Mundial 2012. Kuhn, Lavile y Zweimuller 2009. Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013). Barrientos 2006. Los que han contribuido a un régimen de pensiones durante su vida laboral percibirán algunos ingresos y serán menos vulnerables que los que desempeñaban un trabajo mal

remunerado, a tiempo parcial, inseguro o informal (Zaidi 2013). 95 Kondkher, Knox-Vydmanov y Vilela 2013. 96 Algunos estudios indican que el pago de pensiones sociales periódicas por derecho, aunque estas sean relativamente escasas, mejora las condiciones socioeconómicas de las personas de edad avanzada, respaldando su función como miembros de la familia que participan activamente en la toma de decisiones (véase Beales 2012). Los efectos positivos de las pensiones sociales podrían extenderse a otros miembros de la familia, especialmente los niños. Se ha demostrado que los niños cuya familia incluye a una persona de edad avanzada que percibe una pensión social se benefician, en términos de nutrición y educación, de la contribución de estos pagos relativamente pequeños a los ingresos familiares (véase Duflo 2000). 97 La viudez y el inicio de una discapacidad son también factores importantes que tienen un efecto adverso en el bienestar económico de las personas de edad avanzada (véase Burkhauser, Holden y Feaster 1988; Burkhauser, Butler y Holden 1991; Emmerson y Muriel 2008; Holden, Burkhauser y Myers 1986; y McLaughlin y Jensen 2000). 98 UNFPA y HelpAge International 2012. 99 OCDE 2011b. 100 CEPAL 2011. 101 OMS 2011b. 102 Masset y White 2004. 103 UNFPA y HelpAge International 2012. 104 Del mismo modo, la Organización Mundial de la Salud (OMS 2007) constató que determinados grupos de mujeres de edad avanzada corrían un mayor riesgo de pobreza en todos los países, entre ellas las mujeres viudas, divorciadas o con discapacidades, y las que cuidan a sus nietos y a niños huérfanos del SIDA. 105 El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF 2006) calcula que en África Oriental y Meridional entre el 40% y el 60% de los niños huérfanos y vulnerables están a cargo de sus abuelos. De manera similar, Beegle y otros (2009) indica que las personas de edad avanzada cuidan hasta al 81% de los niños huérfanos. 106 Stewart, Brown y Mancini 2005. 107 DFID 2001. 108 Chambers 1989. 109 Naciones Unidas Enable 2013. 110 Alrededor de 1,5 millones de personas (de 10 millones) se quedaron sin hogar y se instalaron en campamentos después del terremoto. Debido a la limitada capacidad del Estado y los servicios públicos para llevar a cabo la reconstrucción y proteger a la población, la vulnerabilidad de los hogares más pobres aumentó aún

más (con epidemias, inundaciones y similares) y sus condiciones de vida empeoraron (véase Châtaigner 2014 y Herrera et al. 2014). 111 Rentschler 2013. 112 La base de datos PovcalNet del Banco Mundial proporciona estimaciones de la pobreza económica basadas en estudios realizados durante el periodo 2000-2012 solo en 104 países que representan a 5.400 millones de personas. El número de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día asciende a 1.200 millones, lo que representa el 22% de la población de estos 104 países. Las líneas de pobreza internacionales también se expresan en términos de paridad del poder adquisitivo de 2005. 113 La población que se considera que vive en una situación de casi pobreza multidimensional sufre entre un 20% y un 33% de privaciones. Este grupo puede llamarse los “casi pobres”. La población que se considera casi pobre en sentido monetario tiene unos ingresos equivalentes de más de 1,25 dólares al día pero menos de 2,50 dólares al día. 114 Se ha constatado que las personas social y geográficamente desfavorecidas que están expuestas a una desigualdad persistente, incluida una desigualdad horizontal (por ejemplo, la desigualdad basada en el género, la edad, la raza, la etnia y la discapacidad) se ven especialmente afectadas por el cambio climático y los peligros relacionados con el clima (véase IPCC 2014). 115 Banco Mundial 2013b. 116 Pulso Mundial de las Naciones Unidas 2012. 117 Stiglitz y Kaldor 2013a. 118 Frazer y Marlier 2012. 119 Hallegatte et al. 2010; Rentschler 2013. 120 Rentschler 2013. 121 Rentschler 2013. 122 Esto simplemente refleja que los hogares más pobres están expuestos a un mayor número y una variedad más amplia de perturbaciones o acontecimientos adversos que los hogares más ricos (véase Boyden 2009; Woodhead, Dornan y Murray 2013). 123 Krutikova 2010. 124 PNUD 2011a. 125 Países clasificados en el quintil superior del Índice de Instituciones Sociales e Igualdad de Género de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, que mide la discriminación subyacente de la mujer reflejando y cuantificando las instituciones sociales discriminatorias (véase OCDE 2010). 126 El estudio utilizó una gran base de datos de 59 países, que abarcaba 1,5 millones de nacimientos entre 1975 y

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2004 (Conceição, Mukherjee y Nayyar 2011; Baird, Friedman y Schady 2007). 127 Friedman y Schady 2009. 128 Servicio Europeo de Investigación Parlamentaria 2013. 129 Ferris, Petz y Stark 2013. 130 Con el apoyo de Swayam Shikshan Prayog, una organización no gubernamental con sede en Bombay, y el Centro de la Alianza para el Desarrollo, una organización no gubernamental con sede en Tamil Nadu, las mujeres visitaron 13 pueblos en Nagapattinam y Cuddalore, los dos distritos más afectados. Buscaron formas de promover programas de rehabilitación de la vivienda y los medios de vida a largo plazo de los pueblos y apoyaron activamente a la población hablando con los supervivientes, compartiendo historias y organizando reuniones con grupos de mujeres, grupos de jóvenes y cooperativas de pescadores (véase Gupta y Leung 2011). 131 ONU DAES 2009. 132 En vista de la diversidad de pueblos indígenas, el sistema de las Naciones Unidas no ha adoptado una definición oficial del término “indígenas”. En su lugar, ha desarrollado un entendimiento moderno del término sobre la base de criterios como la autoidentificación como pueblos indígenas; la continuidad histórica con sociedades precoloniales; los sólidos vínculos con los territorios y los recursos naturales circundantes; los sistemas sociales, económicos y políticos distintos; la lengua, la cultura y las creencias distintas; y la resolución de mantener y reproducir los entornos y sistemas ancestrales como pueblos y comunidades distintivos. 133 Vinding y Kampbel 2007. 134 Por ejemplo, durante la ola de calor de agosto de 2013 en la ciudad húngara de Ozd se cortó el suministro de agua en un gran número de tomas públicas de las que dependen los romaníes. Esto hizo que miles de ellos tuviesen que esperar para recoger agua de las tomas públicas que seguían funcionando (véase Dunai 2013). 135 Hughes et al. 2012. 136 Por ejemplo, los usuarios de sillas de ruedas pueden no tener dificultad en relación con la información sobre la reducción del riesgo de desastres. Sin embargo, las mismas personas pueden enfrentarse a graves obstáculos para protegerse durante la evacuación después de un terremoto. 137 Robinson, Scherrer y Gormally 2013. 138 La discapacidad también está relacionada con menores niveles de educación. Las pruebas señalan una mayor probabilidad de sufrir una discapacidad con niveles más bajos de educación. Esto es así en todas las

regiones, aunque en distinto grado (véase KC et al. 2014). 139 OMS 2011b. 140 Alrededor de un tercio de la migración procedente de los países en desarrollo es migración irregular (PNUD 2009b). 141 Las migrantes representaban el 49,6% de los migrantes internacionales en 2005 (UNFPA 2008). 142 UNFPA 2008. 143 PNUD 1994, p. 1. 144 Gasper y Gomez 2014. 145 OMS 2002. 146 Concretamente, el costo de la violencia para la sociedad es cuantioso. Un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos en 1992 calculó que el costo anual directo e indirecto de las heridas por arma de fuego ascendía a 126.000 millones de dólares y el de las heridas por arma blanca a 51.000 millones de dólares (OMS 2002). Además, un estudio conjunto del Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo constató importantes costos generados por la delincuencia y la violencia en porcentaje del PIB en cinco países latinoamericanos en 2010, que iban desde el 3% en Chile y Uruguay a más del 10% en Honduras (véase PNUD 2013b). 147 Gasper y Gomez 2014. 148 PNUD 2005, 2013b. 149 PNUD 2012b. 150 Stiglitz y Kaldor 2013a. 151 OCDE 2011a. 152 Stewart 2010. 153 Excluidos por la sociedad general de la participación plena en la vida económica, social y política de su sociedad, con frecuencia debido a algunas características grupales (por ejemplo, culturales, religiosas o raciales). Véase Stewart et al. (2006). 154 Zeitlyn 2004. 155 Stewart 2010. 156 Los motivos de los líderes grupales pueden ser la falta de poder político, mientras que los seguidores se preocupan más por la desigualdad social y cultural (véase Stewart 2008). Véase también OCDE (2011a) para consultar algunos factores socioeconómicos fundamentales de desigualdad en los países en desarrollo y su interacción. 157 El análisis de Østby (2008a) llevado a cabo en 55 países durante el periodo 1986-2003 constata un aumento significativo de la probabilidad de conflicto en los países con graves desigualdades horizontales económicas y sociales. Mancini (2008) indica que los conflictos violentos tienen más probabilidad de ocurrir en zonas con un menor desarrollo económico y una mayor polarización religiosa. También constata que las mediciones de la desigualdad (vertical) de ingresos, así

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como otros indicadores de diversidad étnica puramente demográficos, no afectaban a la probabilidad de violencia comunal (véase también Stewart 2008, 2010 y Hoeffler 2012). Otras investigaciones han señalado la posibilidad de considerar la exclusión social como procesos de desventaja que se producen verticalmente, ya que facilita una comprensión más matizada de cómo los trastornos sociales pueden provocar un conflicto de una forma que evite la tendencia a culpar de los conflictos motivados por la desigualdad a los estratos sociales más bajos sin considerar el papel que desempeñan las élites en muchos episodios de conflicto (véase Fischer 2008). 158 La relación entre la exclusión social y el conflicto puede ilustrarse con muchos ejemplos: las rebeliones musulmanas en Filipinas y Tailandia; los movimientos separatistas en Aceh, Timor-Leste y Papúa en Indonesia; y el separatismo del este de Pakistán y Eritrea, entre otros (véase Stewart 2010). 159 La evidencia vincula algunos de estos episodios a los periodos de reforma de la política económica (por ejemplo los cambios en la política comercial). Véase Kanbur (2007). 160 Marc et al. 2012. 161 Stewart et al. 2006. Véase también Stewart (2010) para consultar una tipología de los distintos enfoques de gestión de la desigualdad horizontal. 162 Parlow 2012. 163 CESPAO 2007. 164 ACNUR 2012. 165 De esta cifra, 17,7 millones eran desplazados internos y 10,5 millones eran refugiados (2,3 millones más que en 2011). La cifra de refugiados se aproximaba a la de 2011 (10,4 millones) y el número de desplazados internos aumentó 2,2 millones desde finales de 2011 (ACNUR 2012). 166 Se ha constatado que los conflictos, en particular las guerras civiles, están asociados a un bajo índice de desarrollo humano (con un progreso significativamente inferior al que cabría esperar dadas las condiciones iniciales), puesto que el 60% de los países que sufren este tipo de conflicto (28 de 46 países en la muestra) obtuvieron una baja clasificación (véase PNUD 2010). 167 Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en los datos del Programa de Datos sobre Conflictos de Uppsala relativos a las muertes relacionadas con combates. 168 Otros servicios importantes que pueden verse gravemente afectados por los conflictos son los servicios de salud reproductiva. Por ejemplo, es posible que las parejas no tengan

acceso a servicios de planificación familiar, con lo que aumentan los embarazos no deseados y los abortos de riesgo (véase OMS 2000). 169 Los niños sudaneses de entre 7 y 12 años que vivían en el norte de Uganda y que estuvieron expuestos a la guerra tenían más probabilidades de presentar problemas de comportamiento, síntomas de depresión y quejas similares a los trastornos de estrés postraumático que los niños ugandeses a los que no había afectado la guerra (Paardekooper, De Jong y Hermanns 1999). 170 Utilizando datos de los hogares de Colombia, Engel e Ibañez (2007) muestran que las percepciones de seguridad pueden tener una influencia decisiva en la migración. 171 Los actos de violencia de género y sexual contra las mujeres y las niñas (incluida la violación en masa) son características cada vez más comunes de las guerras y los conflictos (véase OMS 2000). 172 Gagro 2010.

Capítulo 4 1

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La iniciativa Bolsa Família evolucionó de Bolsa Escola, como un programa condicional para la transferencia de efectivo que incentiva a los padres para que sigan mandando a los niños a la escuela y visiten con frecuencia los centros de salud. En 2006 se estimó que Bolsa Família costaba el 0,5 por ciento del GDP de Brasil y sobre un 2,5 por ciento del gasto total del gobierno, mientras que se daba cobertura a unos 11,2 millones de familias o unos 44 millones de brasileños. Mkandawire 2001; Kumlin y Rothstein 2005. Asamblea General de las Naciones Unidas 2013b, p. 12. Asamblea General de las Naciones Unidas 2013a, p. 11. Deacon y Cohen 2011. Korpi y Palme (1998, p. 661) definen la paradoja como: “Cuantos más beneficios destinemos a los pobres y cuanto más preocupados estemos en crear igualdad mediante transferencias públicas iguales para todos, menos probabilidades tendremos de reducir la pobreza y la desigualdad.” Mkandawire 2001; Rothstein 2001. Baldwin 1990. Deacon y Cohen 2011. Heller (2005) define el margen fiscal como el espacio libre en un gobierno que permite facilitar recursos con un propósito concreto sin comprometer la sostenibilidad de su posición financiera o la estabilidad de su economía. El modelo nórdico podría financiarse precisamente gracias a que siempre

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incluyó disposiciones que apoyaban el pleno empleo. El pleno empleo genera los ingresos tributarios necesarios para sufragar el modelo nórdico. UNICEF 2008. OIT y PNUD 2011. UNICEF 2008. UNICEF 2008. OIT 2011b. Waters, Saadah y Pradhan 2003. Waters, Saadah y Pradhan 2003. Mok, Lawler y Hinsz 2009. Al mismo tiempo, las redes tradicionales familiares y comunitarias, así como otras instituciones sociales de Tailandia se mantuvieron relativamente estables, con enlaces urbanorurales que ofrecían una red de seguridad informal para los desposeídos. PNUD 2011c. Ringen 1988. Esping-Andersen 1999; Palme 2006. OIT 2011b. Esping-Andersen y Myles 2008. Jäntti y Bradbury 2001. Nelson (2004) atribuyó la reducción significativa de la pobreza en Suecia a una importante redistribución mediante prestaciones no sujetas a las condiciones de los recursos, como las prestaciones universales. OIT y PNUD 2011. PNUD 2013a. La alfabetización de las mujeres y los indicadores relativos a la educación de las mujeres pueden ser mejores indicadores de la cobertura de la educación, ya que gracias a indicadores agregados se puede calcular la media de las diferencias de género que se encuentran en los logros educativos. Esto se cumple especialmente en las sociedades patriarcales, donde las mujeres tienen menos probabilidades de acceder a la educación y a la atención médica. Meng y Tang 2010. Nuevo servicio Xinhua 2013. MacLeod y Urquiola 2012. Young 2014. Dalman y Bremberg 1999. Los beneficios obtenidos de las intervenciones tempranas efectivas serán sostenibles si van seguidas de inversiones continuas en una educación de alta calidad. La rentabilidad de las inversiones escolares son mucho más altas para personas con unas destrezas cognitivas más sólidas, recordemos que el desarrollo cognitivo se produce durante los primeros años de vida. Heckman 2005. Bornstein et al. 2008. Hackman, Farah y Meaney 2010; Nelson, Fox y Zeanah 2014. Para obtener una visión general de la documentación que existe sobre la correlación entre la situación socioeconómica y el desarrollo de la primera infancia, consulte Young (2014).

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OIT 2014. Amsden 2001; Chang 1993. OIT 2006a. Heyer, Stewart y Thorp 1999; Thorp, Stewart y Heyer 2005. Para revisar los programas de obras públicas, consulte Devereux y Solomon (2006) y Lal et al. (2010). Zepeda et al. 2013. Kostzer 2008. Muqtada 1987; Ahmed et al. 1995. Marshall y Butzbach 2003; Devereux y Solomon 2006. Langer et al. 2012; Date-Bah 2003. KC et al. 2014. Hausmann 2013. Comprender los medios de vida rurales diversificados es una de las perspectivas genéricas que se desprenden de la literatura sobre los medios de vida. En ciertos casos, las transiciones de desarrollo pueden hacer aparecer nuevos regímenes de seguridad social, o podrían darse efectos retroactivos entre las transiciones económicas y las protecciones sociales. Oficina Nacional de Estadística de China 2011. UNRISD 2010. PNUD 2011a. Hoon 2011. Stephan 2009. Además, la clave está también en que las subvenciones salariales de Alemania durante ese periodo parecían ser beneficiosas desde el punto de vista fiscal. Los beneficios fiscales estimados suman entre 1.600 y 2.000 EUR para los hombres en Alemania Oriental y entre 500 y 1.000 para los hombres de Alemania Occidental y las mujeres de Alemania Oriental durante un periodo de observación de 3,5 años. El diseño cuidadoso y la implementación son importantes para evitar que los empleadores que no producen beneficios netos obtengan beneficios extraordinarios. Burns, Edwards y Pauw 2010. Gupta y Larssen 2010, p. 26. Más concretamente, los investigadores descubrieron “que para las personas discapacitadas a largo plazo con una reducción de su capacidad de trabajo dentro de la franja de edad de 18 a 49 años, la probabilidad de encontrar empleo aumentaba 33 puntos porcentuales después de introducir el plan, con respecto a una tasa de empleo media con una base de referencia del 44 por ciento.” Bonilla García y Gruat (2003, p. 13) define la protección social “como el conjunto de medidas públicas que una sociedad adopta para proteger a sus miembros ante las dificultades económicas y sociales que pueden resultar de la falta o la reducción sustancial de los ingresos provenientes

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del trabajo como resultado de diversas contingencias (enfermedad, maternidad, accidente del trabajo, desempleo, invalidez, vejez y muerte del sostén de familia), e incluye también la asistencia sanitaria y las prestaciones para las familias con niños.” Roxburgh y Mischke 2011 Paci, Revenga y Rijkers 2011. Instituto de Desarrollo de Ultramar 2008. Paci, Revenga y Rijkers 2011, p. 13. Onyango, Hixson y McNally 2013. Haughton y Khandker 2012. Los datos sobre los gastos sociales públicos se derivan de la OCDE (sin fecha). Los principales ámbitos de la política social son la vejez, los sobrevivientes, las prestaciones relacionadas con las incapacidades, la salud, la familia, los programas activos del mercado laboral, el desempleo, la vivienda y otros ámbitos de la política social. Dichos ámbitos pueden dividirse a su vez en diferentes tipos de gastos (prestaciones económicas, prestaciones en especie), tipo de programa (programa activo del mercado laboral, relacionado con las incapacidades) y origen (privado voluntario, público). Furceri 2009. OCDE 2013b. Assimaidou, Kiendrebeogo y Tall 2013. Von Wachter 2014. Banco Mundial 2012. Fischer 2013. Posel, Fairburn y Lund 2006. OIT 2009. OIT 2010c, 2011b. OIT 2011a. Gassmann y Behrendt 2006. OIT 2010c. OIT 2006b. Burkina Faso, Camerún, Etiopía, Guinea, Kenya, Senegal, República Unida de Tanzanía, Bangladesh, India, Nepal, Pakistán y Viet Nam. OIT 2008. Easterly, Ritzen y Woolcock 2006. La clasificación de sociedades más y menos cohesivas es la misma que en Easterly, Ritzen y Woolcock (2006) y está basada en medidas de fraccionamiento etnolingüístico y participación del ingreso de la clase media (definida como 60 por ciento de media de la distribución del ingreso). Easterly, Ritzen y Woolcock (2006) define como las más cohesivas a las sociedades en la mitad inferior del fraccionamiento etnolingüístico y en la mitad superior de la participación del ingreso de la clase media, y para las menos cohesivas lo contrario. Desde 1980 las sociedades más cohesivas han progresado más rápido que las sociedades menos cohesivas, pero la diferencia se acentuó tras la

recesión en las sociedades menos cohesivas en los años ochenta y tras la crisis mundial de 2008. 87 The Economist 2013a. 88 Telles 2004. 89 Carneiro 2013. 90 Naidoo y Kongolo 2004. 91 Maisonnave, Decaluwé y Chitiga 2009. 92 Burger y Jafta 2010. 93 Sander y Taylor 2012. 94 Banco Mundial 2011. 95 Para promover las conductas deseadas, los economistas hacen hincapié en el uso de incentivos materiales que se ofrecen a través de contratos, mercados o políticas. Aunque esto suele funcionar de manera efectiva, existen también casos desconcertantes donde los incentivos no logran tener los efectos deseados (exclusión) o donde incentivos menores tienen un impacto desproporcionalmente mayor (inclusión, cambios en las normas). A veces, en las sociedades también persisten lo que parecen ser formas de incentivos ineficientes y costosas (prisión en lugar de multas o reparaciones) o se renuncia a otras que podrían ser algo más económicas o efectivas (deshonra pública). Para conocer más detalles, consulte Benabou y Tirole (2011). 96 Young 2007. 97 Kinzig et al. 2013. 98 Benabou y Tirole 2011. 99 PNUD 2009a. 100 PNUD 2009a. 101 Rodrik 2000, p. 3. 102 Easterly et al. 2006. 103 Evans y Heller, próximamente. 104 Stewart 2013. 105 Centro Internacional de Políticas para el Crecimiento Inclusivo 2009. 106 PNUD 2003. 107 Sobhan 2014. 108 UNISDR 2012b. 109 Haque y otros 2012. 110 UNISDR sin fecha 111 Equipo de tareas del Sistema de las Naciones Unidas sobre la Agenda de las Naciones Unidas de 2012a para el Desarrollo Post-2015. 112 PNUD 2013d. 113 Lund y Myers 2007. 114 Marc et al. 2012. 115 Banco Mundial 2012.

Capítulo 5 1 2 3 4 5 6 7 8 9

Banco Mundial 2014b. División de Población de Naciones Unidas 2013. Hale 2014. Banco de Pagos Internacionales 2013. Wadhams 2010. Canis 2011. ACNUR 2012. Kaul 2014. Kaul 2014.

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10 Kaul et al. 2003; Kaul y Conceição 11

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2006. Los bienes universales de interés social son bienes y servicios que, por decisión de la sociedad, deben garantizarse a todas las personas, con independencia de su capacidad de pago, así como las reglas que deben seguir los ciudadanos al relacionarse entre sí (por ejemplo, la no discriminación y la protección de los miembros más débiles de una sociedad). Véase Ocampo (2013). Véase Musgrave (1959) para consultar la teoría original propuesta de bienes de interés público. Para una explicación de los bienes de interés público en el contexto mundial, véase Sandler, Arce y Daniel (2002). Fenner et al. 1988. OMS 2013a. Médicos Sin Fronteras 2013. Held y Young 2013. Stiglitz y Kaldor 2013b. Held y Young 2011. Stiglitz 2013. Para más información sobre los bienes públicos mundiales, véase Kaul (2013, 2014) y Kaul y otros (2003). Véase Musgrave (1959) para consultar la teoría original propuesta de bienes de interés público. Para una explicación de los bienes de interés público en el contexto mundial, véase Sandler, Arce y Daniel (2002). Véase Ocampo (2013) para consultar un debate sobre los bienes sociales universales (bienes que tienen como finalidad promover normas y reglas sociales comunes y fomentar la igualdad entre las personas). Ortiz et al. 2013. Crouch 2011. Evans y Sewell 2013. OIT 2010c. Naciones Unidas 2000. Naciones Unidas 1948. Naciones Unidas 1966. UE 2007. Naciones Unidas 2009. Naciones Unidas 1989. OIT 1952. Véase CNUDS (2012) para consultar detalles de la propuesta de desarrollar un proceso intergubernamental inclusivo y transparente sobre los objetivos de desarrollo sostenible abierto a todas las partes interesadas

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con miras al establecimiento de objetivos de desarrollo sostenible en el ámbito mundial para su aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Naudé, Santos-Paulino y McGillivray 2011. PNUD 2012c. Diálogo Internacional sobre la Consolidación de la Paz y del Estado, de 2011. Los miembros del g7+ son el Afganistán, Burundi, la República Centroafricana, el Chad, la República Democrática del Congo, Côte d’Ivoire, Etiopía, Guinea, Guinea-Bissau, Haití, Liberia, Nepal, Papua Nueva Guinea, las Islas Salomón, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Timor-Leste y el Togo. Sierra Leona 2013. En las metas 8.B y 8.C de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se alienta a los países desarrollados que aumenten la asistencia oficial para el desarrollo pero no se enumeran los objetivos específicos. Sin embargo, en la Cumbre del Grupo de los Ocho, celebrada en Gleneagles (Escocia) en 2005, los países donantes se comprometieron a brindar asistencia oficial para el desarrollo al nivel del 0,7% de su renta nacional bruta para 2015. En 2012, la asistencia oficial para el desarrollo era inferior a la mitad de esta meta, situándose solo en el 0,29% (Naciones Unidas 2013c). PNUD 2013a. Hamdani 2014. OCDE 2013a. OCDE 2013a. PNUD 2011b. Hollingshead 2010. Africa Progress Panel 2013. G20 2013. OCDE 2011c. PNUD 2013a. Ocampo 2010. Stiglitz y Kaldor 2013b. Cattaneo, Gereffi y Staritz 2010. Pulso Mundial de las Naciones Unidas 2010. Cho y Newhouse 2013. Jansen y von Uexkull 2010. Jansen y von Uexkull 2010. Dureya y Morales 2011. Gavrilovic et al. 2009. Bluedorn et al. 2013. Ferri, Liu y Stiglitz 1999.

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59 El Comité de Basílea de Supervisión

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Bancaria ha introducido normas reglamentarias estrictas, entre las que se cuentan el aumento de las reservas de cápital a las que recurrir durante periodos de tensión financiera, medidas para mejorar la calidad del cápital bancario y un coeficiente de endeudamiento mundial mínimo. Por más prometedor que sea, el Acuerdo III de Basilea de 2010 está basado en compromisos voluntarios y aún no se ha ejecutado plenamente (véase Held y Young 2011). PNUD 2013a. Ratha et al. 2013. Ratha et al. 2013. Este coste hacía referencia a las transferencias de Ghana a Nigeria (Banco Mundial 2013a). FMI 2012. G20 2011. Kynge 2014. Ocampo 2006; Machinea y Titelman 2007. Ocampo y Griffith-Jones 2007. Grabel 2012. Los líderes del Brasil, China, la India, la Federación de Rusia y Sudáfrica convinieron en compartir sus recursos para establecer el Banco del BRICS durante la Cumbre del BRICS celebrada en marzo de 2013 en Sudáfrica. Park 2006. Culpeper 2006. PNUD 2013a. Hamdani 2014. Jansen y von Uexkull 2010. Hamdani 2014. Thrasher y Gallagher 2008. Gallagher, Griffith-Jones y Ocampo 2012. OMC 2001 pág. 1. OMC 2013. Von Braun y Tadesse 2012; Hoekman y Martin 2012. Khor y Ocampo 2011. Ghaenm 2011. Khor y Ocampo 2011. Kennedy y Stiglitz 2013. Odagir y otros 2012; Pollock 2006. Abdel-Latif 2012. Hogerzeil y otros 2013. Khor y Ocampo 2011. IPCC 2013. Banco Mundial 2014b. IPCC 2013. PNUD 2012a.

Hirsch 2012. Polk 2013. Polk 2013. Asamblea General de las Naciones Unidas 2013c. 98 Hale 2014. 99 ONU-Hábitat 2011. 100 Lutsey y Sperling 2008. 101 WWF 2007. 102 CDP 2013. 103 CDP 2013. 104 CMNUCC 2012. 105 Hale 2014. 106 CMNUCC 2011. 107 Hale, Held y Young 2013. 108 La propuesta fue rechazada con contundencia por considerar que se arriesgaban a debilitar aún más el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y la Asamblea General de las Naciones Unidas. En respuesta a la propuesta del Foro de Líderes Mundiales y a un conjunto de otras recomendaciones, los países en desarrollo sugirieron que en vez de limitar el sistema de las Naciones Unidas a un papel secundario y a cuestiones especializadas, este debería reafirmar su primacía sobre el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, los cuales se consideran dominados por los países desarrollados (Müller 2010). 109 Ocampo y Stiglitz 2011. 110 Véase Chaterjee (2009), Weiss (2011), Abebe y otros (2012), así como Naciones Unidas (2013e). 111 PNUD 2013a. 112 Tal consejo podría ser similar al Consejo de Coordinación Económica Mundial recomendado en Stiglitz y otros (2009). 113 Naciones Unidas 2012b, 2013d. 114 Kaul 2013. 115 Evans y Heller, próximamente. 116 Bandura 2000. 117 Evans y Heller, próximamente. 118 Reinalda 2013. 119 Naciones Unidas 1989. 120 Naciones Unidas 1995. 121 Naciones Unidas 2006. 122 Naciones Unidas 2014a. 123 Sassen 2006. 124 Sassen 2006. 125 Tarrow 2013. 126 UIT 2013. 94 95 96 97

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Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Anexo estadístico Guía del lector

171

Guía de países y clasificación según el IDH, 2013

175

Tablas estadísticas Índices de desarrollo humano 1 Índice de Desarrollo Humano y sus componentes

176

2 Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013

180

3 Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad

184

4 Índice de Desigualdad de Género

188

5 Índice de Desarrollo de Género

192

6 índice de Pobreza Multidimensional

196

6A Índice de Pobreza Multidimensional: evolución temporal (sólo para algunos paises)

198

Indicadores de desarrollo humano 7 Salud: infancia y juventud

200

8 Salud de los adultos y gastos sanitarios

204

9 Educación208 10 Control y asignación de recursos

210

11 Competencias sociales

216

12 Inseguridad personal

220

13 Integración internacional

224

14 Medio Ambiente

228

15 Tendencias poblacionales

232

16 Indicadores suplementarios: percepciones de bienestar

236

Regiones 240 Referencias estadísticas

241

Anexo estadístico | 169

Guía del lector Las 17 tablas estadísticas de este anexo proporcionan una visión general de los aspectos fundamentales del desarrollo humano. Las primeras seis tablas contienen la familia de índices de desarrollo humano eliminar y sus componentes compuestos por la Oficina del Informe sobre Desarollo Humano (HDRO, por sus siglas en inglés). Las tablas restantes presentan un conjunto más amplio de indicadores relacionados con el desarrollo humano. A menos que se especifique lo contrario en las notas, las tablas utilizan los datos de que dispone la HDRO a 15 de noviembre de 2013. Todos los índices e indicadores, junto con las notas técnicas sobre el cálculo de los índices compuestos, y la fuente de información adicional están disponibles en: http://hdr.undp.org/en/data. Los países y territorios se clasifican según el valor del Índice de Desarrollo Humano (IDH) 2013. El análisis de robustez y fiabilidad ha demostrado que para la mayoría de los países las diferencias en el IDH no son estadísticamente significativas en la cuarta posición decimal.1 Por esta razón, los países con el mismo valor de IDH en tres posiciones decimales se indican con clasificaciones empatadas.

Fuentes y definiciones A menos que se indique lo contrario, la HDRO utiliza informaciones de las agencias internacionales de datos con el mandato, los informaciones recursos y la experiencia para recopilar datos nacionales sobre indicadores específicos. Las definiciones de los indicadores y las fuentes de los componentes de los datos originales figuran al final de cada tabla, apareciendo los detalles de origen completos en las referencias estadísticas.

Ingreso Nacional Bruto per cápita en términos de paridad de poder adquisitivo Al comparar los niveles de vida basados en la renta entre los países, el componente de ingresos del IDH utiliza el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita convertido en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA) para eliminar las diferencias en los niveles de precios nacionales. El Programa de Comparación Internacional (PCI) es la iniciativa estadística más importante del mundo que produce niveles comparables a escala internacional, los precios y los agregados económicos, en términos reales, y estimaciones de la PPA. Las estimaciones de encuestas del PCI realizadas en 2011 y que abarcan 180 países estuvieron disponibles públicamente el 7 de mayo de 2014 y se utilizaron para el cálculo del IDH 2013.

Actualizaciones metodológicas En los últimos tres años, la HDRO ha celebrado intensas consultas con los principales expertos académicos y encargados de la formulación de políticas para discutir enfoques con vistas a la medición del desarrollo, incluida la familia de índices compuestos del Informe. Un punto clave del acuerdo entre los participantes en estos debates es que los índices compuestos deben ser clara e intuitivamente inteligibles a los encargados de la formulación de políticas, los medios de comunicación, los líderes de la sociedad civil y otros públicos, para que puedan seguir siendo utilizados de cara a la orientación y la promoción de políticas de desarrollo humano. Una política formal sobre futuras modificaciones de los índices de desarrollo humano se encuentra actualmente en proceso de elaboración. La página web de la HDRO (http://hdr.undp.org/en) proporciona el acceso por primera vez a los programas de software patentados que se utilizan para el cálculo de los índices en este Informe. El Informe 2014 conserva el IDH, el índice de Pobreza Multidimensional (IPM), el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D) y el Índice de Desigualdad de Género (IDG), con ligeras actualizaciones en los dos primeros. El IDH incluye ahora valores fijos para los logros máximos en cada una de sus dimensiones, que esperamos conservar por lo menos durante cinco años. Para obtener información sobre estos valores, véase la Nota técnica 1 en: http:// hdr.undp.org/en. Para obtener información sobre las actualizaciones del IMP, véase la Nota técnica 5 en: http://hdr.undp.org/en.

Comparaciones a lo largo del tiempo y entre distintas ediciones del Informe Debido a que las agencias nacionales e internacionales mejoran continuamente sus series de datos, los datos -incluidos los valores y los rangos del IDH- que se presentan en esta edición del Informe no son comparables a los publicados en las ediciones anteriores. Para la comparabilidad del IDH entre años y países, véase la tabla 2, que presenta las tendencias que utilizan datos coherentes calculados a intervalos de cinco años para el periodo 1980-2013.

Discrepancias entre las estimaciones nacionales e internacionales Los datos nacionales e internacionales pueden variar debido a que las agencias internacionales armonizan los datos nacionales y, oportunamente, elaboran estimaciones de datos faltantes para permitir la Guía del lector | 171

comparabilidad entre los países. En otros casos, las agencias internacionales no pueden tener acceso a los datos nacionales más recientes. Cuando la HDRO detecte discrepancias, estas se pondrán en conocimiento de las autoridades nacionales e internacionales de datos.

Se utilizan los siguientes símbolos en las tablas: .. No disponible 0 u 0,0 Nulo o irrelevante — No aplicable

Agrupaciones y agregados de países

Agradecimientos de estadísticas

Las tablas presentan agregados ponderados para varios grupos de países. En general, un agregado solo se muestra cuando se dispone de datos para al menos la mitad de los países, y representan como mínimo dos tercios de la población en esa clasificación. Los agregados para cada clasificación representan únicamente los países para los cuales se dispone de datos.

Los índices compuestos del Informe y otros recursos estadísticos se basan en una amplia variedad de los proveedores de datos internacionales más respetados en sus campos de especialización. Estamos especialmente agradecidos con el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, Eurostat, la Organización para la Alimentación y la Agricultura, Gallup, ICF Macro, el Centro de Seguimiento de los Desplazados Internos, la Organización Internacional del Trabajo, el Fondo Monetario Internacional, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Unión Interparlamentaria, el Estudio de Ingresos de Luxemburgo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental, el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud. La base de datos educativa internacional mantenida por Robert Barro (Universidad de Harvard) y JongWha Lee (Universidad de Corea) fue otra fuente de valor incalculable para el cálculo de los índices del Informe.

Clasificación de desarrollo humano Las clasificaciones del IDH se basan en los puntos de corte fijos del IDH, que se derivan de los cuartiles de distribuciones de los indicadores de componentes. Los puntos de corte son IDH inferior a 0,550 para el desarrollo humano bajo, 0,550-0,699 para el desarrollo humano medio, 0,700-0,799 para el desarrollo humano alto y 0,800 o más para el desarrollo humano muy alto.

Agrupaciones regionales Las agrupaciones regionales se basan en las clasificaciones regionales del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Los Países Menos Adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo se definen de acuerdo con las clasificaciones de las Naciones Unidas (véase www.unohrlls.org).

Notas de países Los datos de China no incluyen Hong Kong, Región Administrativa Especial de China, Macao, Región Administrativa Especial de China ni Taiwán, provincia de China. Los datos de Sudán incluyen los de Sudán del Sur, a menos que se indique lo contrario.

Símbolos Un guión entre dos años, como en 2005-2013, indica que los datos se refieren al año más reciente disponible durante el periodo especificado. Una barra entre años, como en 2005/2013, indica el promedio de los años indicados. Las tasas de crecimiento son por lo general las tasas medias anuales de crecimiento entre el primer y último año del periodo mostrado.

172

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Tablas estadísticas Las primeras siete tablas se relacionan con los cinco índices de desarrollo humano y sus componentes. Desde el Informe sobre Desarrollo Humano 2010, se han calculado cuatro índices de desarrollo humano - el IDH, IDH-D, IDG e IPM-. Este año, el Informe presenta el Índice de Desarrollo de Género, que compara el IDH calculado por separado para hombres y mujeres. Las tablas restantes presentan un conjunto más amplio de indicadores de desarrollo relacionados con humanos, y proporcionan una visión más integral del desarrollo humano de un país. La tabla 1, “Índice de Desarrollo Humano y sus componentes”, clasifica los países según el valor del IDH 2013 y detalla el valor de los tres componentes del IDH: longevidad, educación (con dos indicadores) y renta. La tabla también presenta valores para el IDH 2012

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

basados en los datos más recientes disponibles para ese año, junto con el cambio en la clasificación entre 2012 y 2013. La tabla 2, “Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 19802013”, ofrece una serie temporal de valores del IDH que nos permite comparar valores del IDH 2013 con años anteriores. La tabla utiliza los datos históricos más recientemente revisados disponibles en 2013 y la misma metodología aplicada para calcular el IDH 2013. Junto con estos valores históricos del IDH, la tabla incluye el cambio en la clasificación del IDH en los últimos 5 años y las tasas de crecimiento promedio anuales del IDH a lo largo de tres intervalos de tiempo diferentes. La tabla 3, “ Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad”, contiene dos medidas relacionadas de la desigualdad: el IDH-D y la pérdida en el IDH debido a la desigualdad. El IDH-D ve más allá de los logros promedio de un país en materia de salud, educación y renta para mostrar cómo estos logros se distribuyen entre sus residentes. El IDH-D se puede interpretar como el nivel de desarrollo humano, cuando se contabiliza la desigualdad. La diferencia relativa entre el IDH-D y el IDH es la pérdida debido a la desigualdad en la distribución del IDH en el país. La tabla también presenta una nueva medida, el coeficiente de desigualdad humana que es un promedio no ponderado de las desigualdades en tres dimensiones. Además, la tabla muestra la diferencia de cada país en la clasificación del IDH y del IDH-D. Un valor negativo significa que, teniendo en cuenta la desigualdad, este reduce la clasificación de un país en la distribución del IDH. La tabla también presenta tres medidas normalizadas de la desigualdad de ingresos: la relación entre los quintiles superior e inferior, el índice Palma, que es la proporción de los ingresos del 10 por ciento superior y el 40 por ciento inferior, y el coeficiente de Gini. La tabla 4, “Índice de Desigualdad de Género”, presenta una medida compuesta de la desigualdad de género con tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y participación en el mercado de trabajo. La salud reproductiva se mide por dos indicadores: la tasa de mortalidad materna y la tasa de fecundidad entre las adolescentes. El empoderamiento se mide por la proporción de escaños parlamentarios ocupados por mujeres y el porcentaje de población con al menos alguna educación secundaria. Y el mercado de trabajo se mide por la participación de la fuerza laboral. Un bajo valor del IDG indica una baja desigualdad entre mujeres y hombres, y viceversa. La tabla 5, “Índice de Desarrollo de Género”, mide las disparidades en el IDH por género. La tabla contiene valores del IDH estimados por separado para hombres y mujeres, cuya relación es el IDG. Cuanto más próxima sea la relación a 1 (uno), menor será la disparidad entre hombres y mujeres. Los valores de los tres componentes del IDH - longevidad, educación (con dos indicadores) y renta - también se presentan por sexo. La tabla 6, “Índice de Pobreza Multidimensional”, captura las múltiples privaciones a que se enfrentan las personas en sus niveles de educación, salud y vida. El IPM otorga tanto la incidencia de la pobreza multidimensional no monetaria (un recuento de las personas

en situación de pobreza multidimensional) como su intensidad (el número relativo de privaciones que experimentan las personas al mismo tiempo). Sobre la base de umbrales de intensidad, las personas se clasifican como próximas a la pobreza multidimensional o “casi pobres” multidimensionales, pobres multidimensionales o en situación de pobreza severa. También se incluyen las contribuciones de las privaciones en cada dimensión de la pobreza en general. La tabla también presenta las medidas de pobreza de ingresos: la población que vive con menos de 1,25 dólares al día y la población que vive por debajo del umbral de pobreza nacional. El MPI de este año incluye algunas modificaciones en el conjunto original de 10 indicadores: la relación estatura (o talla)-edad reemplaza la relación peso-edad de los niños menores de cinco años, ya que el retraso del crecimiento es un mejor indicador de la desnutrición crónica. La muerte de un niño se considera como una privación de la salud solo si ha ocurrido en los cinco años anteriores a la encuesta. El umbral mínimo para la privación de la educación se elevó de cinco años de escolaridad a seis, para reflejar la definición normalizada de enseñanza primaria utilizada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y en las medidas internacionales de alfabetización funcional, y los indicadores de activos de los hogares fueron ampliados para reflejar mejor asimismo los hogares urbanos y rurales. La tabla también presenta estimaciones del MPI obtenidas con arreglo a las especificaciones anteriores para efectos de comparación. Tabla 6A, “Índice de Pobreza Multidimensional”: evolución temporal (sólo para algunos paises). Esta tabla presenta las estimaciones del IPM y sus componentes para dos o más puntos temporales relativos a los países para los cuales se disponía de datos consistentes en el año 2013. La estimación se basa en la metodología revisada. La tabla 7, “Salud: niños y jóvenes”, presenta indicadores de salud infantil (porcentaje de niños que reciben lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, el porcentaje de los niños que carecen de inmunización DTP y el sarampión, y la tasa de mortalidad infantil; y además, porcentaje de niños menores de 5 años con retraso del crecimiento, porcentaje de niños que tienen sobrepeso e índice de mortalidad infantil), y la prevalencia y prevención del VIH (número de niños de entre 0 y 14 años de edad que viven con el VIH, la tasa de prevalencia del VIH entre los jóvenes, el uso del preservativo entre los jóvenes y el porcentaje de mujeres embarazadas que viven con el VIH y que no reciben tratamiento para prevenir la transmisión de madre a hijo). La tabla también incluye datos sobre la atención prenatal. La tabla 8, “Salud de los adultos y gasto sanitario”, contiene indicadores sobre la mortalidad adulta por sexo y las tasas de mortalidad normalizadas por edad relacionados con el consumo de alcohol y drogas; también figuran la obesidad normalizada por edad y la prevalencia del VIH entre los adultos. También se incluyen en esta tabla dos indicadores de esperanza de vida -la esperanza de vida a los 60 años y la esperanza de vida ajustada en función de la salud en el nacimiento- y tres indicadores sobre la calidad de la atención médica

Guía del lector | 173

-el número de médicos por cada 10 000 personas, el gasto en salud como porcentaje del PIB y gastos corrientes reembolsables en salud. La tabla 9, “Educación”, presenta indicadores educativos normalizados junto con los indicadores de calidad de la educación, incluidas las puntuaciones promedio de las pruebas de lectura, matemáticas y ciencias para estudiantes de 15 años de edad. La tabla proporciona indicadores del nivel educativo: las tasas de alfabetización de adultos y jóvenes y la proporción de la población adulta con al menos alguna educación secundaria. Las tasas brutas de matriculación en cada nivel de la educación se complementan con las tasas de deserción escolar en primaria. La tabla también incluye dos indicadores sobre la calidad de la educación; maestros de escuela primaria que han recibido formación docente (relación del profesorado), así como un indicador sobre el gasto en educación como porcentaje del PIB. La tabla 10, “Control y asignación de recursos”, combina varios indicadores macroeconómicos tales como el Producto Interior Bruto (PIB), la formación bruta de capital fijo, los impuestos sobre los ingresos, los beneficios y las ganancias de capital como porcentaje del total de ingresos fiscales, las cuotas de la agricultura, la caza, la silvicultura y la pesca en el PIB y el índice de precios al consumo. La formación bruta de capital fijo es un indicador aproximado de la renta nacional que se invierte en vez de consumirse. En tiempos de incertidumbre económica o recesión, la formación bruta de capital fijo suele disminuir. El índice de precios al consumo es una medida de inflación. El gasto de consumo final del gobierno general (presentado como porcentaje del PIB y como crecimiento promedio anual) y los gastos de investigación y desarrollo son indicadores de gasto público. Además, la tabla presenta tres indicadores sobre el crédito - crédito interno provisto por el sector bancario, deuda externa y servicio total de la deuda, todos ellos medidos como porcentaje del PIB - y dos indicadores relacionados con el precio de los alimentos: el índice de nivel de precios y el índice de volatilidad de los precios. La tabla 11, “Competencias sociales”, contiene indicadores sobre tres componentes: empleo y vulnerabilidades relacionadas, protección social y tasas de suicidio por género. Los indicadores sobre las vulnerabilidades relacionadas con el empleo incluyen el empleo vulnerable, los jóvenes y el desempleo total, el trabajo infantil y los trabajadores pobres, así como la duración de la licencia de maternidad remunerada obligatoria. La protección social está representada por el porcentaje de niños menores de 5 años con el registro de nacimientos y el porcentaje de población en edad de jubilación que realmente recibe una pensión de vejez. La tabla 12, “Inseguridad personal”, refleja el grado en que la población es insegura. Presenta el número de refugiados por país de origen y el número de desplazados internos. Muestra las tasas de desempleo a largo plazo, las tasas de homicidio y el tamaño de la población sin hogar, la población carcelaria y la población de niños huérfanos. También incluye la profundidad del déficit de alimentos y un indicador basado en la percepción sobre la justificación del maltrato a la mujer por género.

174

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

La tabla 13, “Integración internacional”, proporciona indicadores de varios aspectos de la globalización. El comercio internacional es capturado por la medición de la lejanía de los mercados mundiales y el comercio internacional como porcentaje del PIB. Los flujos de capital están representados por las entradas netas de inversión extranjera directa y el capital privado, la asistencia oficial para el desarrollo y los flujos de remesas. La movilidad humana es aprehendida por la tasa neta de migración, la población de inmigrantes y el turismo receptor internacional. La comunicación internacional está representada por la proporción de la población que utiliza Internet y el tráfico telefónico internacional entrante y saliente. La tabla 14, “Medio Ambiente”, contempla la vulnerabilidad y los efectos en el entorno de las amenazas medioambientales. La tabla muestra la proporción de combustibles fósiles y fuentes de energía renovables en el suministro de energía primaria, los niveles y el crecimiento anual de las emisiones de dióxido de carbono per cápita y las medidas de preservación de ecosistemas y recursos naturales (agotamiento de los recursos naturales como un porcentaje del INB, de las áreas forestales y de variación en las áreas forestales y las extracciones de agua dulce). La tabla contiene las tasas de mortalidad de menores de cinco años debido a la contaminación del aire en exteriores e interiores y al agua insalubre, al saneamiento no mejorado o a la falta de higiene. La tabla presenta además indicadores de impactos directos de los desastres naturales (número de muertes y población afectada). La tabla 15, “Tendencias poblacionales”, contiene los principales indicadores de población, incluidos la población total, la edad media, la relación de personas a cargo y las tasas globales de fecundidad, que pueden contribuir a las evaluaciones de la carga de apoyo que recae en la mano de obra en un país determinado. Las desviaciones de la proporción natural de sexos al nacer tienen implicaciones para los niveles de reemplazo de la población y sugieren los posibles problemas sociales y económicos futuros, y también pueden ser indicativas del sesgo por género. La tabla 16, “Indicadores suplementarios: percepciones de bienes”, incluye indicadores que reflejan opiniones y autopercepciones de los individuos sobre las dimensiones relevantes del desarrollo humano: la calidad de la educación, la calidad de la atención médica, el nivel de vida y el mercado laboral, la seguridad personal y la satisfacción general con la libertad de elección y la vida. La tabla también contiene indicadores sobre la confianza en otras personas y la satisfacción con la comunidad, y un conjunto de indicadores más amplios que reflejan las percepciones acerca de las políticas gubernamentales sobre la mitigación de la pobreza y la preservación del medio ambiente, y la confianza general en los gobiernos nacionales.

Nota 1. Aguna y Kovacevic (2011) y Høyland, Moene y Willumsen (2011).

Guía de países y clasificación según el IDH, 2013 Afganistán169

Georgia79

Noruega1

Albania95

Alemania6

Omán56

Argelia93

Ghana138

Pakistán146

Andorra37

Grecia29

Palau60

Angola149

Grenada/Granada (Caribe)

Estado de Palestina

Antigua y Barbuda

61

Guatemala125

Panamá65

Argentina49

Guinea179

Papúa Nueva Guinea

Armenia87

Guinea-Bissau177

Paraguay111

Australia2

Guyana121

Perú82

Austria21

Haití168

Filipinas117

Azerbaiyán76

Honduras129

Polonia35

Bahamas51

Región Administrativa Especial de Hong Kong, China

15

Portugal41

Baréin44

Hungría43

Qatar31

Bangladesh142

Islandia13

Rumanía54

Barbados59

India135

Federación Rusa

Bielorrusia53

Indonesia108

Ruanda151

Bélgica21

República Islámica de Irán

San Cristóbal y Nieves

73

Belice84

Irak120

Santa Lucía

97

Benín165

Irlanda11

San Vicente y las Granadinas 

91

Bután136

Israel19

Samoa106

Estado Plurinacional de Bolivia

113

Italia26

Santo Tomás y Príncipe

86

Jamaica96

Arabia Saudí

Botsuana109

Japón17

Senegal 

Brasil79

Jordania77

Serbia77

Brunéi Darussalam

30

Kazajistán70

Seychelles71

Bulgaria58

Kenia147

Sierra Leone

Burkina Faso

Kiribati133

Singapur9

Burundi180

República de Corea

15

Eslovaquia37

Camboya136

Kuwait46

Eslovenia25

Camerún152

Kirguizistán125

Islas Salomón

Canadá8

República Democrática Popular Lao

139

Sudáfrica118

Cabo Verde

123

Letonia48

España27

República Centroafricana

185

Líbano65

Sri Lanka

Chad184

Lesoto162

Sudán166

Chile41

Liberia175

Suriname100

China91

Libia55

Suazilandia 

Colombia98

Liechtenstein18

Suecia12

Comoras159

Lituania35

Suiza3

El Congo

140

Luxemburgo21

República Árabe Siria

República Democrática del Congo

186

Madagascar155

Tayikistán133

Bosnia y Herzegovina

181

79

75

107 157

57

142 34 163

183

157

73

148

118

68

Malawi174

República Unida de Tanzania

171

Malasia62

Tailandia89

Croacia47

Maldivas103

Antigua República Yugoslava de Macedonia

Cuba44

Mali176

Timor-Leste128

Chipre32

Malta39

Togo166

República Checa

Mauritania161

Tonga100

Dinamarca10

Isla Mauricio

Trinidad y Tobago

Yibuti170

México71

Túnez90

Dominica93

Estados Federados de Micronesia

124

Turquía69

República Dominicana

República de Moldavia

114

Turkmenistán103

Ecuador98

Mongolia103

Uganda164

Egipto110

Montenegro51

Ucrania83

El Salvador

115

Marruecos129

Emiratos Árabes Unidos

40

Guinea Ecuatorial

144

Mozambique178

Reino Unido

14

Eritrea182

Myanmar150

Estados Unidos

Estonia33

Namibia127

Uruguay50

Etiopía173

Nepal145

Uzbekistán116

Fidji88

Países Bajos

4

Vanuatu131

Finlandia24

Nueva Zelanda

7

República Bolivariana de Venezuela

Francia20

Nicaragua132

Vietnam121

Gabón112

Nigeria187

Yemen154

Gambia172

Nigeria152

Zambia141

Costa Rica Costa de Marfil

28

102

63

159 84

64

5

67

Zimbabue156

Guía de países y clasificación según el IDH, 2013 | 175

tabla

1

Índice de Desarrollo Humano y sus componentes

tablA

1

Clasificación según IDH

Desarrollo humano muy ALTO 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina Desarrollo humano ALTO 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia 56 Omán 57 Federación Rusa 58 Bulgaria 59 Barbados

176

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Valor

(años)

(años)

(años)

($ de PPA en 2011)

Valor

2013

2013

2012a

2012a

2013

2012

0,944 0,933 0,917 0,915 0,914 0,911 0,910 0,902 0,901 0,900 0,899 0,898 0,895 0,892 0,891

81,5 82,5 82,6 81,0 78,9 80,7 81,1 81,5 82,3 79,4 80,7 81,8 82,1 80,5 83,4

12,6 12,8 12,2 11,9 12,9 12,9 12,5 12,3 10,2 b 12,1 11,6 11,7 b 10,4 12,3 10,0

17,6 19,9 15,7 17,9 16,5 16,3 19,4 15,9 15,4 c 16,9 18,6 15,8 18,7 16,2 15,6

63 909 41 524 53 762 42 397 52 308 43 049 32 569 41 887 72 371 42 880 33 414 43 201 35 116 35 002 52 383

0,943 0,931 0,916 0,915 0,912 0,911 0,908 0,901 0,899 0,900 0,901 0,897 0,893 0,890 0,889

0 0 0 0 0 0 0 0 3 0 –3 –1 0 0 0

0,891 0,890 0,889 0,888 0,884 0,881 0,881 0,881 0,879 0,874 0,872 0,869 0,861 0,853 0,852 0,851 0,845 0,840 0,836 0,834 0,834 0,830 0,830 0,829 0,827 0,822 0,822 0,818 0,815 0,815 0,814 0,812 0,810 0,808

81,5 83,6 79,9 d 81,8 81,8 81,1 80,5 80,5 80,5 79,6 82,4 82,1 77,7 80,8 78,5 78,4 79,8 74,4 75,5 72,1 76,4 81,2 d 75,4 79,8 76,8 80,0 79,9 74,6 76,6 79,3 74,3 77,0 72,2 76,3

11,8 11,5 10,3 e 12,5 11,1 10,8 b 10,9 b 11,3 10,3 11,9 10,1 b 9,6 12,3 10,2 8,7 9,1 11,6 12,0 8,7 12,4 11,8 10,4 i 11,6 9,9 9,1 9,8 8,2 11,3 b 9,4 10,2 7,2 11,0 11,5 b 9,8

17,0 15,3 15,1 15,7 16,0 15,6 16,2 13,9 17,0 16,8 16,3 17,1 16,4 16,5 14,5 13,8 14,0 16,5 15,6 16,7 15,5 11,7 15,0 14,5 13,3 k 15,1 16,3 15,4 14,4 l 14,5 14,6 14,5 15,5 16,4

30 345 36 747 87 085 f g 29 966 36 629 42 930 39 471 58 695 37 366 26 809 32 669 30 561 24 535 24 658 70 883 h 119 029 g 26 771 23 387 52 109 23 740 21 487 40 597 j 25 336 27 022 58 068 20 804 24 130 21 239 32 072 h 19 844 m 85 820 g 19 025 22 186 17 297 h

0,888 0,888 0,888 0,886 0,884 0,880 0,880 0,880 0,879 0,874 0,872 0,869 0,861 0,854 0,852 0,850 0,848 0,839 0,833 0,831 0,833 0,830 0,829 0,827 0,825 0,819 0,822 0,817 0,813 0,813 0,813 0,812 0,808 0,806

1 –1 –2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 –1 0 1 0 0 1 0 0 0 0 –2 0 0 0

0,790 0,789 0,789 0,786 0,785 0,784 0,783 0,778 0,777 0,776

77,2 75,2 74,8 69,9 73,8 75,3 76,6 68,0 73,5 75,4

8,5 10,9 10,5 o 11,5 o 10,7 7,5 6,8 11,7 10,6 b 9,4

15,5 12,6 n 15,2 15,7 14,1 16,1 13,6 14,0 14,3 15,4

18 108 21 414 14 710 16 403 17 433 21 666 h 42 191 h 22 617 15 402 13 604

0,787 0,788 0,787 0,785 0,782 0,789 0,781 0,777 0,776 0,776

2 0 1 1 1 –5 0 0 0 –1

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Cambio en la clasificación

2012–2013

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Clasificación según IDH

60 Palau 61 Antigua y Barbuda 62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana Desarrollo humano medio 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón 113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán 117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria 120 Irak

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Valor

(años)

(años)

(años)

($ de PPA en 2011)

Valor

2013

2013

2012a

Cambio en la clasificación

2012a

2013

0,775 0,774 0,773 0,771 0,766 0,765 0,765 0,764 0,763 0,759 0,757 0,756 0,756 0,750 0,750 0,749 0,747 0,745 0,745 0,744 0,744 0,744 0,737 0,734 0,732 0,732 0,731 0,730 0,724 0,722 0,721 0,719 0,719 0,717 0,717 0,716 0,715 0,714 0,711 0,711 0,705 0,705 0,700

d

72,4 76,0 75,0 73,6 69,9 80,0 77,6 74,6 79,9 75,3 66,5 77,5 73,2 73,6 d 74,3 74,0 70,8 73,9 74,1 73,9 74,3 72,8 74,8 68,5 73,9 75,2 76,4 74,6 69,8 74,4 75,9 75,3 72,5 71,0 77,7 d 77,4 73,5 74,8 74,0 76,5 71,0 72,7 73,4

p

12,2 8,9 p 9,5 8,5 10,8 7,9 o 9,4 8,6 8,4 7,6 10,4 8,5 9,4 o 8,4 p 10,8 7,8 11,2 o 9,9 9,5 7,2 12,1 r 8,6 p 9,0 11,3 9,3 8,2 r 8,3 o 10,8 9,9 7,3 6,5 7,5 8,6 p 7,6 7,7 p 9,3 9,6 8,3 p 7,1 7,6 7,7 9,4 b 7,5

13,7 13,8 12,7 15,6 12,3 13,2 12,4 14,2 13,5 14,4 15,0 12,8 11,6 12,9 13,6 15,2 11,8 13,3 13,6 15,2 q 13,2 15,8 13,1 15,1 13,7 13,3 13,6 12,3 15,7 13,1 14,6 12,9 13,3 14,0 12,7 n 10,8 12,5 12,8 13,2 12,3 n 12,0 14,7 12,3 l

12 823 18 800 21 824 16 777 25 325 16 263 16 379 17 067 13 012 18 391 19 441 15 854 24 632 20 150 9250 13 451 h 15 725 11 337 11 301 14 275 6890 10 339 11 280 8215 9364 11 745 9431 7952 7214 13 364 10 440 11 477 10 339 12 555 9235 9225 8170 9251 11 527 9998 15 113 5316 10 844

0,773 0,773 0,770 0,769 0,765 0,764 0,761 0,763 0,761 0,756 0,755 0,755 0,755 0,749 0,745 0,749 0,745 0,744 0,743 0,742 0,741 0,743 0,734 0,733 0,731 0,730 0,729 0,728 0,722 0,720 0,719 0,715 0,717 0,715 0,716 0,714 0,715 0,715 0,708 0,708 0,702 0,704 0,698

0 –1 0 0 0 0 2 –1 –1 0 0 –1 –1 0 2 –2 –1 0 1 1 2 –1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 2 0 0 –1 2 –3 –4 0 0 1 0 0

0,698 0,698 0,698 0,694 0,686 0,684 0,683 0,682 0,676 0,674 0,667 0,663 0,662 0,661 0,660 0,658 0,658 0,642

77,9 67,5 65,5 73,2 73,2 70,8 64,4 v 71,2 72,3 63,5 67,3 68,9 72,6 68,2 68,7 56,9 74,6 69,4

5,8 b 8,3 9,9 s 10,3 8,9 o 7,5 8,8 6,4 7,7 7,4 9,2 9,8 6,5 10,0 r 8,9 b 9,9 6,6 5,6

12,7 15,0 12,6 p 12,9 t 13,2 12,7 11,7 13,0 11,9 12,3 13,2 11,8 12,1 11,5 11,3 13,1 p 12,0 10,1

10 074 8466 11 533 4708 5168 h u 8970 14 792 10 400 7580 16 977 5552 5041 7240 5227 6381 11 788 5771 h u 14 007

0,695 0,692 0,693 0,693 0,683 0,681 0,681 0,681 0,670 0,670 0,663 0,657 0,660 0,657 0,656 0,654 0,662 0,641

0 3 1 –2 0 0 –1 –2 0 –1 0 2 0 0 1 1 –4 0

2012

2012–2013

Tabla 1  Índice de Desarrollo Humano y sus componentes | 177

tabla

1

tabla 1  Índice de Desarrollo Humano y sus componentes

tablA

1

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita

Índice de Desarrollo Humano (IDH) Valor

Valor

(años)

(años)

(años)

($ de PPA en 2011)

Clasificación según IDH

2013

2013

2012a

2012a

2013

121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia 125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial Desarrollo humano bajo 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán 170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia 176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique 179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso

0,638 0,638 0,636 0,630 0,628 0,628 0,624 0,620 0,617 0,617 0,616 0,614 0,607 0,607 0,586 0,584 0,584 0,573 0,569 0,564 0,561 0,558 0,558 0,556

66,3 75,9 75,1 69,0 72,1 67,5 64,5 67,5 73,8 70,9 71,6 74,8 68,9 67,2 66,4 68,3 71,9 61,1 68,3 58,8 58,1 70,7 66,3 53,1

8,5 5,5 3,5 p 8,8 s 5,6 9,3 6,2 4,4 w 5,5 4,4 9,0 o 5,8 7,8 p 9,9 4,4 2,3 w 5,8 7,0 4,6 6,1 6,5 5,1 4,7 w 5,4 p

10,7 11,9 n 13,2 11,4 p 10,7 12,5 11,3 11,7 11,6 11,6 10,6 10,5 12,3 11,2 11,7 12,4 10,9 11,5 10,2 11,1 13,5 10,0 11,3 8,5

6341 4892 6365 3662 6866 3021 9185 9674 4138 6905 2652 4266 2645 2424 5150 6775 2805 3532 4351 4909 2898 2713 3111 21 972

0,540 0,537 0,535 0,530 0,526 0,524 0,506 0,504 0,504 0,500 0,498 0,492 0,491 0,491 0,488 0,488 0,487 0,486 0,485 0,484 0,476 0,473 0,473 0,471 0,468 0,467 0,452 0,441 0,435 0,414 0,412 0,407 0,396 0,393 0,392 0,389 0,388

68,4 66,6 61,7 49,0 51,9 65,2 64,1 55,1 52,5 63,1 64,7 59,9 62,4 67,7 60,9 61,5 61,6 49,4 63,5 59,2 59,3 62,1 56,5 63,1 60,9 61,8 50,7 58,8 63,6 55,3 60,6 55,0 54,3 50,3 56,1 54,1 56,3

3,2 4,7 6,3 7,1 4,7 w 4,0 3,3 5,9 5,2 w 2,5 5,2 p 7,2 3,9 4,5 p 2,8 5,1 3,7 5,9 b 4,5 5,4 3,2 3,1 5,3 4,9 3,2 3,8 r 4,3 2,8 2,4 w 4,2 3,9 2,0 b 2,3 r 3,2 w 1,6 w 2,7 1,3 r

12,4 7,7 11,0 11,3 11,4 8,6 13,2 10,4 9,0 9,2 10,3 9,3 8,9 p 9,2 12,8 9,2 8,2 11,1 7,9 10,8 11,0 7,3 p 12,2 7,6 p 9,3 6,4 8,9 p 9,1 8,5 10,8 8,5 p 8,6 9,0 9,5 8,7 10,1 7,5

178

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

2194 4652 2158 5536 6323 3998 h 1403 2557 5353 3945 1333 1307 2453 1385 1505 1702 2988 2798 2169 1335 1726 3428 1129 1636 1904 3109 h 2774 1557 1303 715 752 1499 1090 1011 1142 749 1602

2012

Cambio en la clasificación

2012–2013

0,635 0,635 0,635 0,629 0,626 0,621 0,620 0,616 0,616 0,614 0,617 0,611 0,606 0,603 0,583 0,580 0,579 0,571 0,565 0,561 0,554 0,554 0,556 0,556

0 0 –2 0 0 1 0 1 0 2 –3 0 0 1 0 0 1 0 0 0 2 1 –1 –3

0,537 0,535 0,531 0,529 0,524 0,520 0,502 0,501 0,500 0,499 0,496 0,484 0,490 0,489 0,486 0,484 0,485 0,481 0,484 0,480 0,473 0,472 0,470 0,469 0,466 0,465 0,448 0,438 0,429 0,411 0,407 0,406 0,396 0,389 0,391 0,386 0,385

0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 4 –1 0 –1 1 –2 1 –3 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 –1 0 0

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Clasificación según IDH

182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria Otros países o territorios República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos del Índice de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo Notas a Los datos corresponden a 2012 o al año más reciente disponible.

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Valor

(años)

(años)

(años)

($ de PPA en 2011)

Valor

2013

2013

2012a

2012a

2013

0,381 0,374 0,372 0,341 0,338 0,337

62,9 45,6 51,2 50,2 50,0 58,4

3,4 2,9 1,5 s 3,5 3,1 1,4

.. .. .. .. .. .. .. ..

70,0 72,6 .. .. .. 55,1 55,3 ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

0,890 0,735 0,614 0,493

80,2 74,5 67,9 59,4

0,682 0,703 0,738 0,740 0,588 0,502 0,487 0,665 0,702

.. .. .. 9,3 15,3 .. .. 10,8

.. 4206 .. .. .. .. 1450 5151

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

11,7 8,1 5,5 4,2

16,3 13,4 11,7 9,0

40 046 13 231 5960 2904

0,889 0,733 0,612 0,490

— — — —

70,2 74,0 71,3 74,9 67,2 56,8 61,5 70,0

6,3 7,4 9,6 7,9 4,7 4,8 3,9 7,5

11,8 12,5 13,6 13,7 11,2 9,7 9,4 11,0

15 817 10 499 12 415 13 767 5195 3152 2126 9471

0,681 0,699 0,735 0,739 0,586 0,499 0,484 0,663

— — — — — — — —

70,8

7,7

12,2

13 723

0,700



l Con arreglo a los datos sobre la esperanza de vida escolar del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013a).

c Calculados por el Ministerio de Educación de Singapur.

m Tasa de crecimiento proyectada basada en CEPAL (2013).

d Valor de ONU DAES (2011).

n Con arreglo a los datos sobre la esperanza de vida escolar del Instituto de Estadística de la UNESCO (2012).

f Estimados utilizando la tasa de paridad del poder adquisitivo (PPA) y la tasa de crecimiento proyectada de Suiza. g A efectos de cálculo del IDH, al INB per cápita se le impone un máximo de 75.000 $. h Sobre la base de las tasas de conversión de PPA para el PIB del Banco Mundial (2014) y los deflactores del PIB y el INB per cápita en moneda nacional a partir de la Base de Datos de Agregados Principales de Cuentas Nacional de la División de Estadística de las Naciones Unidas (2014). i Asume la misma media de años de escolaridad en adultos que España antes de la actualización más reciente. j Estimado utilizando la tasa de PPA y la tasa de crecimiento proyectada de España.

2012–2013

0,380 0,368 0,370 0,365 0,333 0,335

k Actualizados con arreglo a los datos del Instituto de Estadística de la UNESCO (2011).

o Con arreglo a la distribución de logros educativos del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b). p Sobre la base de la regresión transnacional. q Cálculos de la HDRO basados en datos del Instituto Nacional de Estudios Educativos de Brasil (2013). r Sobre la base de datos de Encuestas de Indicadores Múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia para 2005-2012. s Sobre la base de datos de encuestas de hogares de la Base de Datos Internacional de Distribución del Ingreso del Banco Mundial. t Cálculos de la HDRO basados ​​en datos de la Oficina de Estadísticas de Samoa (por determinar). u Sobre la base de las tasas de crecimiento proyectadas de la CESPAO (2013).

4,1 7,5 p 7,4 7,2 9,7 5,4

2012

1147 1815 1622 588 444 873

b Actualizados por la HDRO con arreglo a los datos del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b).

e Asume la misma media de años de escolaridad en adultos que Suiza antes de la actualización más reciente.

p

Cambio en la clasificación

v Estimación provisional inédita de la División de Población de las Naciones Unidas. Nota de comunicación, octubre de 2013. w Con arreglo a los datos de las Encuestas Demográficas y de Salud dirigidas por ICF Macro. Definiciones Índice de Desarrollo Humano (IDH): Un índice compuesto que mide el rendimiento promedio en las tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Consulte la Nota técnica 1 (http://hdr.undp.org/en) para obtener más detalles sobre el cálculo del IDH. Esperanza de vida al nacer: El número de años que un recién nacido podría esperar vivir si los patrones prevalecientes de las tasas de mortalidad específicas por edad en el momento del nacimiento siguieran siendo las mismas durante toda la vida del niño. Media de años de escolaridad: El número promedio de años de educación que reciben las personas de 25 años en adelante, convertido a partir de los niveles educativos utilizando duraciones oficiales de cada nivel. Años de escolarización previstos: El número total de años de vida escolar que un niño en edad de ingreso escolar puede esperar recibir si los patrones prevalecientes de tasas de matriculación por edad persistieran durante toda la vida del niño.

0 1 –1 0 1 –1

INB Ingreso Nacional Bruto per cápita: Ingreso agregado de una economía generado por su producción y su propiedad de factores de producción, menos las rentas pagadas por el uso de factores de producción que posee el resto del mundo, convertido en dólares internacionales utilizando las tasas APP dividido entre la población a mitad de año. Fuentes de datos principales Columnas 1 y 6: Cálculos de la HDRO basados en datos de ONU DAES (2013a), Barro y Lee (2013) Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b), División de Estadística de la ONU (2014) Banco Mundial (2014) y FMI (2014). Columna 2: UNDESA (2013a). Columna 3: Barro y Lee (2013), Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y estimaciones de la HDRO basadas en datos del nivel educativo del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y en la metodología de Barro y Lee (2013). Columna 4: Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b). Columna 5: Cálculos de la HDRO basados en datos del Banco Mundial (2014), el FMI (2014) y la División de Estadística de la ONU (2014). Columna 7: Calculados sobre la base de datos de las columnas 1 y 6.

Tabla 1  Índice de Desarrollo Humano y sus componentes | 179

tabla

1

tabla

2

Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013 Clasificación según IDH

Índice de Desarrollo Humano (IDH) Valor Clasificación según IDH tablA

2

Desarrollo humano muy ALTO 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina Desarrollo humano ALTO 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia 56 Omán 57 Federación Rusa 58 Bulgaria 59 Barbados 60 Palau 61 Antigua y Barbuda

180

Promedio de crecimiento anual del IDH

Cambio

(%)

2008–2013a 1980–1990 1990–2000 2000–2013

1980

1990

2000

2005

2008

2010

2011

2012

2013

2012

0,793 0,841 0,806 0,783 0,825 0,739 0,793 0,809 .. 0,781 0,734 0,776 0,754 0,735 0,698

0,841 0,866 0,829 0,826 0,858 0,782 0,821 0,848 0,744 0,806 0,775 0,807 0,800 0,768 0,775

0,910 0,898 0,886 0,874 0,883 0,854 0,873 0,867 0,800 0,859 0,862 0,889 0,858 0,863 0,810

0,935 0,912 0,901 0,888 0,897 0,887 0,894 0,892 0,840 0,891 0,890 0,887 0,888 0,888 0,839

0,937 0,922 0,903 0,901 0,905 0,902 0,899 0,896 0,868 0,896 0,902 0,891 0,886 0,890 0,877

0,939 0,926 0,915 0,904 0,908 0,904 0,903 0,896 0,894 0,898 0,899 0,895 0,886 0,895 0,882

0,941 0,928 0,914 0,914 0,911 0,908 0,904 0,900 0,896 0,899 0,900 0,896 0,890 0,891 0,886

0,943 0,931 0,916 0,915 0,912 0,911 0,908 0,901 0,899 0,900 0,901 0,897 0,893 0,890 0,889

0,944 0,933 0,917 0,915 0,914 0,911 0,910 0,902 0,901 0,900 0,899 0,898 0,895 0,892 0,891

1 2 3 4 5 6 7 8 12 10 8 11 13 14 15

0 0 1 3 –2 –1 1 1 14 –1 –6 –1 0 –2 2

0,59 0,29 0,29 0,53 0,39 0,57 0,35 0,48 .. 0,31 0,54 0,38 0,59 0,45 1,06

0,80 0,37 0,66 0,57 0,29 0,89 0,62 0,21 0,72 0,63 1,08 0,98 0,70 1,18 0,43

0,28 0,29 0,27 0,35 0,26 0,51 0,32 0,31 0,92 0,37 0,32 0,08 0,32 0,25 0,74

0,628 0,772 .. 0,749 0,722 0,736 0,753 0,729 0,752 .. 0,718 0,702 .. 0,713 0,740 0,729 0,661 .. 0,583 .. 0,687 .. .. 0,704 0,640 0,640 0,643 0,696 0,677 0,681 0,702 .. .. 0,665

0,731 0,817 .. 0,785 0,779 0,786 0,805 0,786 0,792 0,769 0,763 0,755 0,762 0,749 0,786 0,756 0,726 0,730 0,662 0,737 0,714 .. 0,747 0,730 0,725 0,704 0,708 0,701 0,729 0,729 0,723 0,689 0,710 0,694

0,819 0,858 .. 0,849 0,848 0,835 0,873 0,866 0,841 0,821 0,825 0,826 0,806 0,798 0,822 0,811 0,800 0,776 0,744 0,757 0,784 .. 0,776 0,770 0,797 0,753 0,780 0,774 0,784 0,742 0,804 0,748 0,729 0,753

0,856 0,873 .. 0,869 0,867 0,851 0,865 0,876 0,869 0,855 0,858 0,844 0,845 0,853 0,838 0,840 0,828 0,821 0,773 0,806 0,803 .. 0,803 0,801 0,823 0,785 0,790 0,805 0,811 0,786 0,795 0,781 0,786 0,758

0,874 0,881 .. 0,877 0,875 0,868 0,873 0,882 0,878 0,871 0,868 0,857 0,856 0,858 0,843 0,855 0,844 0,832 0,791 0,827 0,817 .. 0,824 0,809 0,832 0,805 0,805 0,814 0,810 0,830 0,800 0,801 0,813 0,777

0,882 0,884 0,882 0,881 0,879 0,877 0,877 0,881 0,877 0,873 0,869 0,864 0,858 0,856 0,844 0,847 0,848 0,830 0,815 0,829 0,826 0,832 0,826 0,821 0,824 0,808 0,816 0,817 0,812 0,824 0,807 0,806 0,809 0,799

0,886 0,887 0,887 0,885 0,882 0,879 0,880 0,881 0,879 0,874 0,872 0,868 0,861 0,854 0,846 0,843 0,850 0,836 0,825 0,828 0,830 0,831 0,827 0,823 0,824 0,815 0,819 0,817 0,812 0,819 0,810 0,812 0,804 0,804

0,888 0,888 0,888 0,886 0,884 0,880 0,880 0,880 0,879 0,874 0,872 0,869 0,861 0,854 0,852 0,850 0,848 0,839 0,833 0,831 0,833 0,830 0,829 0,827 0,825 0,819 0,822 0,817 0,813 0,813 0,813 0,812 0,808 0,806

0,891 0,890 0,889 0,888 0,884 0,881 0,881 0,881 0,879 0,874 0,872 0,869 0,861 0,853 0,852 0,851 0,845 0,840 0,836 0,834 0,834 0,830 0,830 0,829 0,827 0,822 0,822 0,818 0,815 0,815 0,814 0,812 0,810 0,808

16 16 16 19 20 21 21 21 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 36 34 37 38 39 40 42 41 43 44 44 44 47 48 49

5 –2 .. –1 0 3 1 –6 –7 –2 –2 1 1 –2 2 –1 –1 0 13 1 3 .. 0 4 –5 3 3 –3 –2 –9 1 –1 –7 4

1,52 0,57 .. 0,48 0,76 0,67 0,68 0,75 0,52 .. 0,60 0,74 .. 0,49 0,60 0,35 0,95 .. 1,28 .. 0,38 .. .. 0,36 1,25 0,96 0,96 0,08 0,75 0,68 0,29 .. .. 0,43

1,14 0,48 .. 0,78 0,85 0,61 0,81 0,98 0,60 0,66 0,78 0,90 0,56 0,64 0,46 0,71 0,96 0,61 1,17 0,28 0,94 .. 0,39 0,53 0,95 0,67 0,97 0,99 0,72 0,17 1,08 0,82 0,26 0,81

0,65 0,28 .. 0,34 0,33 0,41 0,07 0,13 0,34 0,48 0,43 0,39 0,52 0,51 0,27 0,37 0,43 0,61 0,90 0,75 0,48 .. 0,51 0,57 0,28 0,68 0,41 0,43 0,30 0,73 0,09 0,64 0,82 0,55

0,658 .. .. .. 0,685 0,641 .. .. 0,658 0,658 .. ..

0,691 .. .. .. 0,703 0,684 .. 0,729 0,696 0,706 .. ..

0,740 0,766 .. .. 0,706 0,745 .. 0,717 0,714 0,745 0,741 ..

0,755 0,787 0,750 0,725 0,750 0,772 0,733 0,750 0,749 0,761 0,771 ..

0,773 0,791 0,780 0,764 0,781 0,789 0,714 0,770 0,766 0,776 0,772 ..

0,779 0,788 0,784 0,779 0,779 0,799 0,780 0,773 0,773 0,779 0,768 0,778

0,783 0,789 0,787 0,784 0,782 0,753 0,781 0,775 0,774 0,780 0,770 0,772

0,787 0,788 0,787 0,785 0,782 0,789 0,781 0,777 0,776 0,776 0,773 0,773

0,790 0,789 0,789 0,786 0,785 0,784 0,783 0,778 0,777 0,776 0,775 0,774

52 51 52 54 55 50 56 57 58 58 60 60

5 –3 1 7 –3 –5 6 0 0 –5 –4 ..

0,49 .. .. .. 0,25 0,65 .. .. 0,57 0,71 .. ..

0,69 .. .. .. 0,05 0,85 .. –0,17 0,25 0,54 .. ..

0,50 0,23 .. .. 0,82 0,40 .. 0,64 0,66 0,31 0,34 ..

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Clasificación según IDH

Índice de Desarrollo Humano (IDH) Valor Clasificación según IDH

62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana Desarrollo humano medio 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón 113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán 117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria 120 Irak 121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia

Promedio de crecimiento anual del IDH

Cambio

(%)

1990

2000

2005

2008

2010

2011

2012

2013

0,577 0,558 0,658 .. 0,627 0,639 0,605 0,496 .. 0,595 .. .. 0,569 0,490 .. 0,587 .. 0,545 .. .. 0,595 .. 0,619 .. .. .. 0,587 0,503 0,484 0,423 .. 0,509 .. 0,603 0,614 .. 0,557 0,605 .. 0,602 0,527

0,641 0,621 0,658 .. 0,651 0,644 0,652 0,576 0,686 0,647 .. .. 0,620 0,552 .. 0,622 0,726 0,612 .. .. 0,615 0,705 0,640 .. .. 0,632 0,619 0,572 0,567 0,502 .. 0,576 .. 0,609 0,638 .. 0,596 0,643 .. 0,631 0,589

0,717 0,686 0,697 .. 0,709 0,677 0,705 0,653 0,679 0,699 0,743 .. 0,679 0,652 0,639 0,705 0,713 0,682 .. .. 0,682 0,668 0,675 .. .. 0,648 0,674 0,649 0,653 0,591 .. 0,634 0,691 0,655 0,671 .. 0,655 0,658 .. 0,672 0,645

0,747 0,722 0,745 0,741 0,728 0,716 0,721 0,687 0,734 0,724 0,757 .. 0,710 0,681 0,686 0,733 0,732 0,705 0,710 .. 0,694 0,713 0,710 0,699 0,716 0,693 0,694 0,685 0,687 0,645 .. 0,675 0,708 0,689 0,700 .. 0,680 0,687 0,672 0,695 0,668

0,760 0,741 0,764 0,750 0,752 0,758 0,744 0,710 0,744 0,739 0,766 .. 0,725 0,711 0,724 0,746 0,743 0,731 0,730 .. 0,707 0,729 0,710 0,724 0,727 0,722 0,712 0,704 0,706 0,682 .. 0,695 0,712 0,703 0,710 .. 0,700 0,697 0,694 0,696 0,684

0,766 0,753 0,764 0,759 0,759 0,759 0,750 0,738 0,747 0,748 0,763 0,747 0,736 0,725 0,743 0,744 0,743 0,739 0,733 0,746 0,722 0,726 0,714 0,728 0,726 0,720 0,721 0,715 0,715 0,701 0,717 0,709 0,717 0,708 0,712 0,717 0,706 0,701 0,698 0,701 0,691

0,768 0,759 0,764 0,764 0,757 0,761 0,758 0,752 0,750 0,752 0,749 0,745 0,740 0,733 0,743 0,744 0,744 0,740 0,736 0,747 0,727 0,730 0,717 0,730 0,729 0,724 0,722 0,716 0,716 0,710 0,715 0,715 0,718 0,714 0,714 0,718 0,710 0,705 0,701 0,702 0,695

0,770 0,769 0,765 0,764 0,761 0,763 0,761 0,756 0,755 0,755 0,755 0,749 0,745 0,749 0,745 0,744 0,743 0,742 0,741 0,743 0,734 0,733 0,731 0,730 0,729 0,728 0,722 0,720 0,719 0,715 0,717 0,715 0,716 0,714 0,715 0,715 0,708 0,708 0,702 0,704 0,698

0,773 0,771 0,766 0,765 0,765 0,764 0,763 0,759 0,757 0,756 0,756 0,750 0,750 0,749 0,747 0,745 0,745 0,744 0,744 0,744 0,737 0,734 0,732 0,732 0,731 0,730 0,724 0,722 0,721 0,719 0,719 0,717 0,717 0,716 0,715 0,714 0,711 0,711 0,705 0,705 0,700

62 63 64 65 67 66 67 69 70 70 70 73 75 73 75 77 78 80 81 78 82 83 84 85 86 87 88 89 90 93 91 93 92 97 93 93 98 98 101 100 102

1 9 –3 2 1 –2 1 16 –1 2 –12 .. 5 10 4 –8 –5 –4 –3 .. 8 –5 3 –3 –7 –4 –4 3 1 10 .. 5 –8 –1 –8 .. –2 –1 0 –2 –1

1,05 1,07 0,00 .. 0,38 0,08 0,76 1,50 .. 0,84 .. .. 0,87 1,19 .. 0,58 .. 1,16 .. .. 0,34 .. 0,33 .. .. .. 0,53 1,28 1,60 1,72 .. 1,25 .. 0,10 0,38 .. 0,68 0,61 .. 0,49 1,12

1,12 1,01 0,58 .. 0,85 0,50 0,79 1,27 –0,09 0,78 .. .. 0,91 1,69 .. 1,26 –0,19 1,10 .. .. 1,03 –0,54 0,53 .. .. 0,26 0,86 1,27 1,42 1,66 .. 0,96 .. 0,74 0,51 .. 0,94 0,24 .. 0,62 0,91

0,58 0,90 0,73 .. 0,59 0,93 0,60 1,16 0,84 0,60 0,14 .. 0,77 1,07 1,21 0,43 0,34 0,67 .. .. 0,60 0,73 0,63 .. .. 0,92 0,55 0,83 0,77 1,52 .. 0,95 0,29 0,69 0,49 .. 0,63 0,59 .. 0,37 0,63

.. 0,515 .. .. .. 0,471 0,470 0,452 0,550 0,540 0,494 .. 0,517 .. 0,566 0,569 0,528 0,500 0,516 0,463 .. ..

.. 0,552 .. .. .. 0,528 0,583 0,546 0,581 0,619 0,554 0,645 0,529 .. 0,591 0,619 0,570 0,508 0,505 0,476 .. ..

0,599 0,580 .. 0,654 .. 0,609 0,560 0,621 0,625 0,632 0,615 0,598 0,607 .. 0,619 0,628 0,605 0,606 0,570 0,563 0,573 ..

0,659 0,637 .. 0,681 0,649 0,640 0,610 0,645 0,648 0,644 0,636 0,639 0,640 0,626 0,638 0,608 0,653 0,621 0,584 0,598 0,589 ..

0,675 0,665 .. 0,683 0,672 0,654 0,656 0,667 0,661 0,654 0,649 0,652 0,648 0,643 0,648 0,623 0,658 0,632 0,621 0,617 0,613 ..

0,688 0,671 0,687 0,688 0,671 0,671 0,672 0,678 0,669 0,662 0,658 0,652 0,652 0,648 0,651 0,638 0,662 0,638 0,626 0,629 0,622 0,627

0,692 0,682 0,690 0,690 0,679 0,678 0,678 0,679 0,672 0,666 0,661 0,656 0,657 0,653 0,652 0,646 0,662 0,639 0,632 0,632 0,631 0,627

0,695 0,692 0,693 0,693 0,683 0,681 0,681 0,681 0,670 0,670 0,663 0,657 0,660 0,657 0,656 0,654 0,662 0,641 0,635 0,635 0,635 0,629

0,698 0,698 0,698 0,694 0,686 0,684 0,683 0,682 0,676 0,674 0,667 0,663 0,662 0,661 0,660 0,658 0,658 0,642 0,638 0,638 0,636 0,630

103 106 104 104 107 108 108 108 111 111 113 116 115 116 118 119 114 120 121 121 121 124

1 3 .. –3 1 4 2 –4 –3 0 2 0 1 2 –1 2 –8 –1 0 2 1 ..

.. 0,71 .. .. .. 1,16 2,18 1,91 0,55 1,37 1,17 .. 0,22 .. 0,45 0,86 0,76 0,17 –0,22 0,28 .. ..

.. 0,50 .. .. .. 1,44 –0,40 1,30 0,73 0,21 1,04 –0,76 1,38 .. 0,46 0,14 0,60 1,77 1,22 1,70 .. ..

1,19 1,43 .. 0,45 .. 0,90 1,54 0,72 0,61 0,50 0,63 0,80 0,67 .. 0,49 0,36 0,65 0,45 0,87 0,96 0,81 ..

Tabla 2 

2012

2008–2013a 1980–1990 1990–2000 2000–2013

1980

Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013 | 181

tabla

2

tabla 2  Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013

Clasificación según IDH

Índice de Desarrollo Humano (IDH) Valor Clasificación según IDH tablA

2

125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial Desarrollo humano bajo 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán 170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia 176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique 179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso 182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria

182

Promedio de crecimiento anual del IDH

Cambio

(%)

1990

2000

2005

2008

2010

2011

2012

2013

0,445 .. 0,550 .. 0,461 0,399 .. 0,483 .. .. 0,369 .. 0,251 0,423 0,340 0,542 0,422 0,336 .. ..

0,483 0,607 0,577 .. 0,507 0,459 .. 0,491 .. 0,610 0,431 .. 0,403 0,502 0,395 0,553 0,407 0,382 .. ..

0,551 0,586 0,556 0,465 0,558 0,526 .. 0,554 .. 0,529 0,483 .. 0,466 0,487 0,473 0,501 0,423 0,453 0,495 0,476

0,576 0,605 0,570 0,505 0,584 0,569 .. 0,585 .. 0,572 0,527 .. 0,536 0,511 0,511 0,525 0,471 0,494 0,520 0,517

0,601 0,617 0,598 0,579 0,604 0,588 0,608 0,599 .. 0,591 0,554 .. 0,564 0,544 0,533 0,548 0,505 0,515 0,537 0,543

0,613 0,614 0,610 0,606 0,612 0,603 0,617 0,604 0,599 0,596 0,570 0,569 0,571 0,556 0,549 0,565 0,530 0,539 0,543 0,559

0,620 0,618 0,616 0,606 0,615 0,612 0,618 0,608 0,599 0,600 0,581 0,579 0,575 0,566 0,560 0,549 0,543 0,549 0,548 0,553

0,626 0,621 0,620 0,616 0,616 0,614 0,617 0,611 0,606 0,603 0,583 0,580 0,579 0,571 0,565 0,561 0,554 0,554 0,556 0,556

0,628 0,628 0,624 0,620 0,617 0,617 0,616 0,614 0,607 0,607 0,586 0,584 0,584 0,573 0,569 0,564 0,561 0,558 0,558 0,556

125 126 127 129 129 131 128 132 133 134 135 136 137 138 139 140 143 143 141 141

3 –2 3 5 –2 3 –5 –3 .. –2 1 .. –1 1 3 –2 7 2 –1 –4

0,82 .. 0,48 .. 0,95 1,41 .. 0,17 .. .. 1,58 .. 4,83 1,73 1,51 0,19 –0,37 1,29 .. ..

1,34 –0,34 –0,36 .. 0,96 1,37 .. 1,22 .. –1,42 1,15 .. 1,47 –0,30 1,83 –0,98 0,39 1,71 .. ..

1,01 0,52 0,89 2,25 0,78 1,23 .. 0,79 .. 1,07 1,49 .. 1,75 1,26 1,44 0,92 2,19 1,62 0,92 1,21

0,286 0,356 0,446 0,477 .. 0,328 0,291 0,391 .. .. .. 0,437 0,323 .. .. 0,377 0,347 0,443 0,333 0,293 0,287 0,331 0,405 0,352 0,230 .. 0,377 0,300 .. 0,270 .. 0,208 .. 0,246 .. 0,230 .. .. 0,276 .. 0,295 0,336 0,191

0,388 0,402 0,471 0,538 .. 0,347 0,238 0,440 .. 0,390 .. 0,488 0,363 .. .. 0,354 0,367 0,493 0,384 0,310 0,342 0,342 0,404 0,413 0,296 .. 0,380 0,334 .. 0,283 .. 0,232 .. 0,216 .. 0,291 .. .. 0,263 .. 0,310 0,319 0,218

0,449 0,454 0,455 0,498 0,377 0,421 0,329 0,433 .. 0,427 0,453 0,428 0,423 0,475 .. 0,376 0,433 0,443 0,413 0,392 0,391 0,385 0,430 0,433 0,341 .. 0,393 0,383 0,284 0,341 0,339 0,309 .. 0,285 .. 0,290 .. .. 0,297 0,301 0,314 0,274 0,262

0,477 0,504 0,479 0,498 0,446 0,472 0,391 0,457 0,466 0,462 0,470 0,412 0,441 0,483 0,464 0,419 0,455 0,437 0,451 0,429 0,432 0,423 0,442 0,447 0,396 0,412 0,407 0,414 0,339 0,368 0,335 0,359 0,387 0,343 0,366 0,319 0,321 .. 0,329 0,324 0,327 0,292 0,293

0,501 0,536 0,508 0,518 0,490 0,500 0,432 0,477 0,483 0,471 0,487 0,422 0,467 0,506 0,474 0,451 0,466 0,456 0,474 0,458 0,454 0,447 0,447 0,458 0,430 0,438 0,427 0,432 0,394 0,395 0,374 0,385 0,397 0,366 0,377 0,362 0,349 .. 0,346 0,338 0,344 0,307 0,309

0,527 0,526 0,522 0,527 0,504 0,514 0,453 0,493 0,492 0,484 0,494 0,459 0,479 0,489 0,479 0,464 0,475 0,472 0,483 0,472 0,467 0,463 0,460 0,462 0,453 0,452 0,439 0,440 0,409 0,406 0,393 0,398 0,401 0,380 0,380 0,381 0,367 0,373 0,353 0,349 0,355 0,319 0,323

0,533 0,531 0,527 0,530 0,521 0,517 0,463 0,498 0,496 0,497 0,495 0,473 0,484 0,494 0,483 0,478 0,475 0,476 0,483 0,477 0,471 0,468 0,467 0,466 0,458 0,461 0,443 0,436 0,422 0,411 0,402 0,405 0,402 0,384 0,387 0,384 0,376 0,377 0,360 0,365 0,361 0,323 0,328

0,537 0,535 0,531 0,529 0,524 0,520 0,502 0,501 0,500 0,499 0,496 0,484 0,490 0,489 0,486 0,484 0,485 0,481 0,484 0,480 0,473 0,472 0,470 0,469 0,466 0,465 0,448 0,438 0,429 0,411 0,407 0,406 0,396 0,389 0,391 0,386 0,385 0,380 0,368 0,370 0,365 0,333 0,335

0,540 0,537 0,535 0,530 0,526 0,524 0,506 0,504 0,504 0,500 0,498 0,492 0,491 0,491 0,488 0,488 0,487 0,486 0,485 0,484 0,476 0,473 0,473 0,471 0,468 0,467 0,452 0,441 0,435 0,414 0,412 0,407 0,396 0,393 0,392 0,389 0,388 0,381 0,374 0,372 0,341 0,338 0,337

145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 160 156 157 158 160 159 163 160 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 179 178 180 181 182 184 183 185 187 186

4 –1 –1 –5 2 0 17 2 1 2 –3 16 1 –10 –4 5 –2 0 –6 –4 –2 –1 –1 –8 1 –3 0 –4 2 0 3 0 –4 1 –2 0 0 .. 0 1 –1 1 –1

3,09 1,22 0,55 1,20 .. 0,59 –2,01 1,19 .. .. .. 1,12 1,19 .. .. –0,64 0,55 1,06 1,44 0,55 1,78 0,33 –0,03 1,61 2,56 .. 0,10 1,08 .. 0,46 .. 1,14 .. –1,31 .. 2,37 .. .. –0,49 .. 0,50 –0,53 1,34

1,47 1,21 –0,34 –0,77 .. 1,94 3,31 –0,15 .. 0,90 .. –1,30 1,53 .. .. 0,59 1,67 –1,06 0,72 2,38 1,33 1,20 0,63 0,46 1,42 .. 0,33 1,37 .. 1,88 .. 2,89 .. 2,84 .. –0,03 .. .. 1,23 .. 0,13 –1,52 1,86

1,42 1,30 1,25 0,48 2,60 1,69 3,35 1,18 .. 1,22 0,73 1,08 1,17 0,25 .. 2,04 0,91 0,72 1,25 1,63 1,52 1,59 0,74 0,66 2,46 .. 1,08 1,08 3,35 1,50 1,52 2,13 .. 2,49 .. 2,29 .. .. 1,79 1,66 0,61 1,64 1,95

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

2012

2008–2013a 1980–1990 1990–2000 2000–2013

1980

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Clasificación según IDH

Índice de Desarrollo Humano (IDH) Valor Clasificación según IDH

Otros países o territorios República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos del Índice de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo

Promedio de crecimiento anual del IDH

Cambio

1980

1990

2000

2005

2008

2010

2011

2012

2013

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

0,757 0,534 0,420 0,345

0,798 0,593 0,474 0,367

0,849 0,643 0,528 0,403

0,870 0,682 0,565 0,444

0,879 0,710 0,587 0,471

0,885 0,723 0,601 0,479

0,887 0,729 0,609 0,486

0,889 0,733 0,612 0,490

0,492 0,457 .. 0,579 0,382 0,382 0,319 0,545

0,551 0,517 0,651 0,627 0,438 0,399 0,345 0,587

0,611 0,595 0,665 0,683 0,491 0,421 0,391 0,613

0,644 0,641 0,700 0,705 0,533 0,452 0,429 0,637

0,664 0,671 0,716 0,726 0,560 0,477 0,457 0,658

0,675 0,688 0,726 0,734 0,573 0,488 0,472 0,662

0,678 0,695 0,733 0,737 0,582 0,495 0,480 0,663

0,559

0,597

0,639

0,667

0,685

0,693

0,698

2012

(%)

2008–2013a 1980–1990 1990–2000 2000–2013 tabla

NOTaS

Definiciones

a Un valor positivo indica una mejora en la clasificación.

Índice de Desarrollo Humano (IDH): Un índice compuesto que mide el rendimiento promedio en las tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Consulte la Nota técnica 1 (http://hdr.undp.org/en) para obtener más detalles sobre el cálculo del IDH.

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

0,890 0,735 0,614 0,493

— — — —

0,681 0,699 0,735 0,739 0,586 0,499 0,484 0,663

0,682 0,703 0,738 0,740 0,588 0,502 0,487 0,665

0,700

0,702

Promedio de crecimiento anual del IDH: Un crecimiento anualizado suavizado del IDH en un periodo determinado calculado como la tasa de crecimiento compuesto anual. Fuentes de datos principales

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

— — — —

0,52 1,04 1,22 0,64

0,62 0,81 1,09 0,95

0,37 1,04 1,17 1,56

— — — — — — — —

— — — — — — — —

1,14 1,23 .. 0,79 1,37 0,44 0,79 0,75

1,05 1,42 0,21 0,87 1,16 0,52 1,26 0,43

0,85 1,29 0,80 0,62 1,39 1,37 1,70 0,62





0,66

0,67

0,73

Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b), División de Estadística de la ONU (2014) Banco Mundial (2014) y FMI (2014). Columnas 10-14 Calculados sobre la base de datos de las columnas 1-9.

Columnas 1-9 Cálculos de la HDRO basados en datos de ONU DAES (2013a), Barro y Lee (2013).

Tabla 2 

Tendencias del Índice de Desarrollo Humano, 1980-2013 | 183

2

tabla

3

Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Clasificación según IDH tablA

3

Desarrollo humano muy alto 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina Desarrollo humano alto 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia 56 Omán 57 Federación Rusa

184

IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)

Índice de Índice de esperanza educación de vida Coeficien- DesigualDesigual- ajustado ajustado por la te de des- dad en la dad en la Desigualpor la desigualigualdad esperanza edudad de dad humana de vida desigualdad cacióna ingresosa

Índice de ingresos ajustado por la desigualdad

Desigualdad de ingresos

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

Proporción de los quintiles

2013

2013

2013

2013

2013c

2013

2013c

2013

2003–2012 2003–2012 2003–2012

5,6 7,8 7,7 6,7 17,4 7,1 .. 7,6 .. 6,9 7,5 6,5 5,7 8,9 ..

0 0 –1 1 –23 1 .. –2 .. 0 –1 3 5 –4 ..

5,5 7,5 7,6 6,6 16,2 7,0 .. 7,5 .. 6,8 7,4 6,4 5,6 8,6 ..

3,4 4,2 3,9 3,9 6,2 3,7 4,8 4,6 2,8 4,0 3,7 3,1 2,8 4,5 2,8

0,914 0,921 0,926 0,902 0,851 0,900 0,895 0,902 0,932 0,877 0,899 0,922 0,928 0,890 0,948

2,4 1,8 5,8 4,1 6,7 2,4 .. 4,0 .. 3,1 5,2 3,6 2,5 2,6 ..

0,888 0,910 0,795 0,857 0,830 0,863 .. 0,816 .. 0,846 0,841 0,800 0,826 0,838 ..

10,7 16,6 13,2 11,8 35,6 14,8 .. 13,9 .. 13,3 13,3 12,4 11,6 18,8 ..

0,871 0,760 0,824 0,806 0,609 0,781 .. 0,785 .. 0,794 0,761 0,803 0,783 0,719 ..

.. .. .. 5,1 .. .. .. .. .. .. .. .. .. 7,2 ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

25,8 .. 33,7 30,9 40,8 28,3 .. 32,6 .. .. 34,3 25,0 .. 36,0 ..

0,736 0,779 .. 0,793 0,804 0,818 0,806 0,814 0,830 0,824 0,768 0,775 0,813 0,762 .. .. 0,752 0,767 .. 0,746 0,751 .. 0,778 0,760 .. 0,661 0,739 0,757 .. .. .. 0,721 0,725 0,680

17,4 12,4 .. 10,7 9,0 7,2 8,5 7,6 5,5 5,8 11,9 10,9 5,6 10,6 .. .. 11,0 8,7 .. 10,6 9,9 .. 6,3 8,3 .. 19,6 10,1 7,4 .. .. .. 11,2 10,6 15,8

–20 –6 .. –4 –2 4 0 3 9 9 –1 1 9 0 .. .. –3 3 .. –3 –2 .. 9 5 .. –16 0 7 .. .. .. –2 0 –4

16,8 12,2 .. 10,4 8,9 7,1 8,5 7,5 5,5 5,7 11,6 10,5 5,5 10,5 .. .. 10,9 8,5 .. 10,4 9,7 .. 6,2 8,2 .. 18,5 9,8 7,3 .. .. .. 11,1 10,3 15,3

3,9 3,2 .. 3,8 4,0 3,7 3,9 3,3 3,5 3,8 3,4 3,9 3,7 4,0 4,4 6,0 3,7 5,6 8,7 6,6 5,7 .. 5,6 4,8 5,5 5,9 3,9 5,4 6,3 5,1 7,2 5,2 7,6 9,3

0,910 0,947 .. 0,915 0,913 0,906 0,895 0,901 0,899 0,882 0,927 0,918 0,855 0,898 0,861 0,844 0,887 0,791 0,779 0,749 0,818 .. 0,805 0,875 0,826 0,868 0,886 0,795 0,816 0,865 0,775 0,832 0,741 0,786

28,1 19,8 .. 7,9 8,6 3,7 9,2 6,0 2,1 2,7 11,7 5,4 1,4 11,3 .. .. 14,0 2,5 .. 6,1 5,6 .. 1,5 5,7 .. 13,7 5,7 3,5 .. 11,0 .. 10,4 3,6 8,6

0,622 0,648 .. 0,786 0,745 0,765 0,738 0,716 0,798 0,840 0,697 0,751 0,854 0,707 .. .. 0,668 0,837 .. 0,823 0,779 .. 0,790 0,691 .. 0,644 0,686 0,777 .. 0,661 .. 0,690 0,784 0,716

18,4 13,5 .. 19,6 14,2 13,8 12,3 13,1 10,8 10,6 19,8 22,1 11,3 16,2 .. .. 14,9 17,4 .. 18,6 17,9 .. 11,5 14,1 .. 36,0 19,9 13,1 .. .. .. 17,6 19,8 28,1

0,704 0,772 .. 0,693 0,765 0,789 0,792 0,837 0,798 0,755 0,701 0,673 0,737 0,697 .. .. 0,719 0,681 .. 0,673 0,666 .. 0,740 0,727 .. 0,516 0,664 0,703 .. .. .. 0,653 0,654 0,560

.. .. .. .. .. .. .. .. .. 4,8 .. .. .. .. .. 13,3 .. 6,4 .. 6,7 5,2 .. 3,6 .. .. 13,5 .. 4,8 .. .. .. 5,2 6,0 11,3

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 1,6 1,3 .. 0,9 .. .. 3,5 .. 1,2 .. .. .. 1,4 1,4 2,4

.. .. .. 39,2 .. 29,2 33,0 30,8 26,9 31,2 36,0 34,7 .. 34,3 .. 41,1 .. 36,0 .. 37,6 32,7 .. 26,0 .. .. 52,1 .. 31,2 .. .. .. 33,7 34,8 44,5

0,662 0,676 0,733 0,726 0,702 .. .. 0,685

16,1 14,3 7,2 7,6 10,5 .. .. 12,0

–8 –3 5 6 4 .. .. 3

15,7 14,0 7,1 7,5 10,4 .. .. 11,6

9,2 9,4 7,6 6,8 8,8 10,1 7,0 9,8

0,799 0,770 0,779 0,716 0,755 0,765 0,809 0,666

10,9 8,0 2,5 4,8 5,0 .. .. 2,1

0,635 0,657 0,754 0,781 0,710 .. .. 0,764

27,1 24,5 11,3 11,1 17,3 .. .. 22,9

0,573 0,612 0,669 0,685 0,645 .. .. 0,631

10,3 .. 4,3 3,8 4,1 .. .. 7,3

2,5 .. 1,0 0,9 1,0 .. .. 1,9

45,3 .. 28,6 26,5 27,4 .. .. 40,1

Valor

Valor

2013

2013

0,944 0,933 0,917 0,915 0,914 0,911 0,910 0,902 0,901 0,900 0,899 0,898 0,895 0,892 0,891

0,891 0,860 0,847 0,854 0,755 0,846 .. 0,833 .. 0,838 0,832 0,840 0,843 0,812 ..

0,891 0,890 0,889 0,888 0,884 0,881 0,881 0,881 0,879 0,874 0,872 0,869 0,861 0,853 0,852 0,851 0,845 0,840 0,836 0,834 0,834 0,830 0,830 0,829 0,827 0,822 0,822 0,818 0,815 0,815 0,814 0,812 0,810 0,808 0,790 0,789 0,789 0,786 0,785 0,784 0,783 0,778

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Diferencia Pérdida con el rango total (%) según el IDHb 2013

Índice Palma

Coeficiente de Gini

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Clasificación según IDH

58 Bulgaria 59 Barbados 60 Palau 61 Antigua y Barbuda 62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana Desarrollo humano medio 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón 113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán

IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D) Diferencia Pérdida con el rango total (%) según el IDHb

Valor

Valor

2013

2013

2013

0,777 0,776 0,775 0,774 0,773 0,771 0,766 0,765 0,765 0,764 0,763 0,759 0,757 0,756 0,756 0,750 0,750 0,749 0,747 0,745 0,745 0,744 0,744 0,744 0,737 0,734 0,732 0,732 0,731 0,730 0,724 0,722 0,721 0,719 0,719 0,717 0,717 0,716 0,715 0,714 0,711 0,711 0,705 0,705 0,700

0,692 .. .. .. .. 0,662 0,649 0,606 0,596 0,613 0,611 0,639 0,667 0,583 .. .. 0,643 0,498 0,659 0,607 0,663 0,542 0,636 .. 0,562 0,667 .. 0,633 0,653 0,655 0,613 0,573 .. .. .. .. .. 0,620 0,579 .. 0,521 0,549 0,534 .. 0,535

0,698 0,698 0,698 0,694 0,686 0,684 0,683 0,682 0,676 0,674 0,667 0,663 0,662 0,661

0,521 0,618 .. .. 0,606 0,553 0,422 0,518 0,513 0,512 0,470 0,582 0,485 0,556

Índice de Índice de esperanza educación de vida Coeficien- DesigualDesigual- ajustado ajustado por la te de des- dad en la dad en la Desigualpor la desigualigualdad esperanza edudad de dad humana de vida desigualdad cacióna ingresosa

Desigualdad de ingresos

Valor

Proporción de los quintiles

2013c

2013

2003–2012 2003–2012 2003–2012

0,706 .. 0,692 .. .. 0,623 0,654 0,479 0,550 0,562 0,551 0,560 0,717 0,501 .. .. 0,630 0,429 0,642 0,543 0,621 0,498 0,745 .. 0,494 0,747 .. 0,574 0,621 0,675 0,686 0,510 .. .. .. .. .. 0,536 0,598 .. 0,469 0,466 0,474 .. 0,449

18,8 .. 23,0 .. .. 19,8 21,9 30,0 35,8 28,4 34,3 21,8 12,7 34,6 .. .. 19,6 46,6 4,5 21,1 13,5 39,7 25,9 .. 30,6 10,9 37,9 21,8 19,2 14,3 22,6 34,0 .. 29,5 .. .. .. 18,3 30,1 .. 41,5 32,1 37,3 .. 29,3

0,618 .. 0,565 .. .. 0,621 0,653 0,538 0,494 0,556 0,483 0,616 0,695 0,500 .. .. 0,550 0,395 0,730 0,564 0,618 0,452 0,474 .. 0,495 0,593 0,426 0,563 0,555 0,567 0,500 0,488 .. 0,505 .. .. .. 0,558 0,465 .. 0,420 0,472 0,475 .. 0,500

4,3 .. .. .. 11,3 .. .. .. 17,1 11,5 14,5 8,3 4,2 10,7 18,8 .. 5,8 7,0 5,3 5,7 4,6 20,6 9,5 .. 13,5 3,6 17,6 10,0 6,5 4,6 8,0 6,9 6,4 10,1 .. .. .. 5,3 9,6 .. 20,1 12,5 17,9 .. 11,3

1,0 .. .. .. 2,6 .. .. .. 3,6 2,4 3,3 1,9 1,1 2,7 6,4 .. 1,6 1,7 1,4 1,5 1,1 4,3 2,1 .. 2,9 0,9 .. 2,3 1,5 1,2 2,2 1,8 1,5 2,1 .. .. .. 1,4 .. .. 4,5 3,1 .. .. 2,7

28,2 .. .. .. 46,2 .. .. .. 51,9 44,8 50,7 40,0 29,0 47,2 65,8 .. 36,4 38,3 33,7 35,4 29,6 54,7 42,1 .. 48,1 25,6 53,1 43,6 36,2 31,3 42,8 39,4 36,1 42,1 .. .. .. 34,5 45,5 .. 55,9 49,3 52,9 .. 47,2

0,322 0,658 .. .. 0,617 0,463 0,420 0,339 0,486 0,451 0,488 0,614 0,386 0,642

23,2 12,3 .. .. 15,0 17,7 55,5 14,2 34,6 20,4 36,1 18,9 34,0 20,1

0,535 0,588 .. .. 0,507 0,559 0,336 0,602 0,428 0,617 0,388 0,480 0,427 0,478

6,8 6,2 .. .. 5,8 6,3 .. 4,4 17,3 7,8 27,8 5,3 14,3 6,2

.. 1,6 .. .. 1,5 1,7 .. 1,2 3,7 2,0 4,8 1,3 3,0 1,6

37,4 36,5 .. .. 35,5 38,1 .. 30,8 52,4 41,5 56,3 33,0 48,3 36,7

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

(%)

2013

2013

2013

2013

2013c

2013

11,0 .. .. .. .. 14,2 15,2 20,8 22,1 19,7 19,9 15,8 11,9 22,9 .. .. 14,3 33,6 11,8 18,6 10,9 27,0 14,5 .. 23,7 9,2 .. 13,6 10,6 10,4 15,3 20,7 .. .. .. .. .. 13,4 19,0 .. 26,7 22,7 24,2 .. 23,6

5 .. .. .. .. –2 –6 –17 –18 –10 –11 –3 9 –13 .. .. 1 –34 7 –5 12 –16 4 .. –9 18 .. 7 13 15 6 –2 .. .. .. .. .. 11 1 .. –10 –3 –6 .. –4

10,8 .. .. .. .. 14,1 15,0 20,3 21,4 19,4 19,1 15,6 11,8 22,3 .. .. 14,2 32,1 11,5 18,5 10,9 26,3 14,0 .. 23,4 9,1 .. 13,3 10,4 10,2 15,1 20,0 .. .. .. .. .. 13,4 18,6 .. 25,7 22,4 23,5 .. 23,4

7,9 8,1 .. 8,0 4,9 9,2 16,4 6,7 12,1 12,2 7,3 11,0 16,7 10,9 7,9 .. 8,3 12,5 21,7 11,9 8,5 14,5 12,9 8,4 13,9 10,4 11,4 7,6 6,7 12,7 12,3 9,8 10,6 9,8 12,9 16,7 .. 9,9 15,0 9,9 13,5 13,4 13,6 13,7 16,9

0,759 0,783 .. 0,792 0,805 0,749 0,641 0,861 0,778 0,738 0,855 0,757 0,596 0,788 0,754 .. 0,766 0,728 0,611 0,730 0,761 0,709 0,728 0,744 0,726 0,669 0,734 0,785 0,809 0,733 0,672 0,755 0,768 0,768 0,703 0,654 .. 0,796 0,700 0,760 0,719 0,752 0,678 0,699 0,683

5,8 .. 12,0 .. .. 13,2 6,6 24,1 16,3 17,6 15,7 14,1 5,9 21,4 .. .. 14,6 37,3 8,3 22,4 10,7 24,7 3,3 .. 25,6 6,1 .. 10,6 5,2 3,7 10,5 16,1 .. .. .. .. .. 11,9 10,6 .. 22,1 21,6 19,5 .. 24,0

25,4 11,5 .. .. 11,7 19,2 38,2 24,0 24,1 24,0 29,6 12,2 26,7 15,8

–7 16 .. .. 13 5 –21 –5 –5 –5 –10 16 –7 14

24,2 11,4 .. .. 11,7 19,1 36,5 22,8 23,7 24,0 29,4 12,0 26,2 15,3

8,1 16,6 26,0 13,3 13,1 16,4 21,9 13,4 19,2 28,0 24,5 11,0 14,5 24,3

0,819 0,610 0,517 0,709 0,711 0,654 0,533 0,682 0,650 0,482 0,549 0,670 0,692 0,562

41,2 5,2 .. .. 6,9 23,2 32,1 40,9 17,2 23,5 27,6 6,1 30,2 1,4

Tabla 3 

Índice de ingresos ajustado por la desigualdad

Índice Palma

Coeficiente de Gini

Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad | 185

tabla

3

tabla 3 

Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Clasificación según IDH tablA

3

117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria 120 Irak 121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia 125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial Desarrollo humano bajo 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán 170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia

186

IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D) Diferencia Pérdida con el rango total (%) según el IDHb

Valor

Valor

2013

2013

2013

0,660 0,658 0,658 0,642 0,638 0,638 0,636 0,630 0,628 0,628 0,624 0,620 0,617 0,617 0,616 0,614 0,607 0,607 0,586 0,584 0,584 0,573 0,569 0,564 0,561 0,558 0,558 0,556

0,540 .. 0,518 0,505 0,522 0,543 0,511 .. 0,422 0,519 0,352 0,430 0,418 0,433 .. 0,452 0,416 0,491 0,418 0,465 0,440 0,394 0,430 0,391 0,365 0,396 0,384 ..

0,540 0,537 0,535 0,530 0,526 0,524 0,506 0,504 0,504 0,500 0,498 0,492 0,491 0,491 0,488 0,488 0,487 0,486 0,485 0,484 0,476 0,473 0,473 0,471 0,468 0,467 0,452 0,441 0,435 0,414 0,412

0,384 0,375 0,360 0,354 0,295 .. 0,338 0,339 0,300 0,336 0,346 0,358 .. 0,374 .. 0,356 0,315 0,313 0,326 0,335 0,311 .. 0,317 0,285 0,321 0,306 0,279 .. 0,307 0,282 0,273

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Índice de Índice de esperanza educación de vida Coeficien- DesigualDesigual- ajustado ajustado por la te de des- dad en la dad en la Desigualpor la desigualigualdad esperanza edudad de dad humana de vida desigualdad cacióna ingresosa

Índice de ingresos ajustado por la desigualdad

Desigualdad de ingresos

Valor

Proporción de los quintiles

2013c

2013

2003–2012 2003–2012 2003–2012

0,528 0,569 0,379 0,328 0,521 0,421 0,395 .. 0,309 0,613 0,376 0,248 0,356 0,254 .. 0,323 0,473 0,561 0,274 0,365 0,355 0,356 0,287 0,381 0,451 0,278 0,375 ..

25,2 .. 18,3 16,1 24,4 14,6 28,0 63,1 42,5 24,1 68,3 17,8 46,8 23,0 18,5 31,0 48,4 15,0 16,1 25,1 20,3 27,2 16,8 30,3 42,6 28,3 44,2 ..

0,470 .. 0,500 0,626 0,474 0,502 0,452 0,201 0,367 0,391 0,216 0,568 0,299 0,493 0,404 0,391 0,255 0,409 0,500 0,477 0,401 0,392 0,474 0,410 0,292 0,357 0,290 ..

8,3 25,3 5,7 4,6 .. 5,9 .. .. 19,6 5,4 21,8 .. 29,7 7,3 .. 7,6 .. 4,7 5,0 6,8 5,6 9,3 5,9 10,7 17,4 4,7 .. ..

2,2 7,1 .. 1,2 .. 1,5 .. .. 4,5 1,3 .. .. 5,2 2,0 .. 1,9 .. 1,2 1,4 1,7 1,5 2,2 1,6 2,8 4,8 1,3 .. ..

43,0 63,1 35,8 30,9 .. 35,6 50,5 61,1 55,9 33,4 63,9 .. 57,0 40,9 .. 40,5 .. 30,8 33,9 38,1 36,0 42,8 36,7 47,3 57,5 32,1 50,8 ..

0,253 0,204 0,357 0,404 0,310 0,299 0,338 0,317 0,233 0,179 0,320 0,411 0,333 0,313 0,237 0,300 0,191 0,382 0,204 0,329 0,240 .. 0,321 0,223 0,201 0,162 0,213 .. 0,176 0,307 0,197

18,3 11,0 36,0 37,6 50,0 .. 39,6 23,1 34,5 17,6 36,1 35,8 .. 26,3 .. 20,9 21,2 47,0 22,7 27,3 23,6 .. 23,5 48,4 10,8 21,7 28,1 26,9 9,5 24,6 19,0

0,381 0,516 0,297 0,378 0,313 .. 0,241 0,377 0,394 0,457 0,250 0,249 .. 0,293 .. 0,339 0,404 0,267 0,359 0,285 0,329 .. 0,280 0,218 0,397 0,406 0,361 0,303 0,351 0,224 0,247

5,0 4,2 11,0 14,0 9,0 .. 11,0 6,9 12,2 6,3 9,3 .. .. .. 26,7 6,6 7,8 19,0 7,7 8,7 6,6 6,2 7,6 .. 4,0 .. 8,5 11,0 5,3 8,9 7,0

1,3 1,2 2,8 3,5 2,2 .. 3,2 1,8 3,0 1,7 2,3 .. .. .. .. 1,7 1,9 3,9 1,9 2,3 1,8 1,4 1,8 .. 1,0 .. 2,0 2,8 1,4 2,3 1,7

32,8 30,0 47,7 51,5 42,7 .. 50,8 38,9 48,8 37,7 44,1 .. .. .. 64,3 37,6 40,5 52,5 40,3 44,3 38,6 35,3 39,3 59,2 27,8 40,0 41,5 47,3 33,6 43,9 38,2

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

(%)

2013

2013

2013

2013

2013c

2013

18,1 .. 21,2 21,4 18,2 14,9 19,7 .. 32,8 17,2 43,6 30,7 32,2 29,7 .. 26,4 31,5 19,2 28,6 20,4 24,7 31,3 24,5 30,7 35,0 29,1 31,2 ..

10 .. 4 0 10 15 4 .. –8 10 –22 –3 –6 0 .. 4 –4 9 0 9 7 –1 8 0 –4 4 0 ..

18,0 .. 20,8 21,2 18,0 14,9 19,4 .. 32,0 16,9 39,3 29,4 31,1 28,5 .. 25,8 30,1 18,8 27,7 20,2 24,6 31,2 24,1 30,6 34,5 28,7 30,4 ..

15,2 25,7 12,6 17,6 19,2 12,1 12,0 19,8 17,4 20,0 21,7 22,8 17,0 16,8 15,4 13,2 20,6 29,3 25,0 22,2 25,3 30,8 21,5 36,0 37,2 20,1 26,9 44,4

0,635 0,422 0,734 0,626 0,575 0,757 0,746 0,604 0,662 0,585 0,536 0,565 0,687 0,652 0,672 0,732 0,597 0,514 0,536 0,578 0,597 0,438 0,583 0,382 0,368 0,623 0,521 0,283

13,5 18,1 31,5 29,8 10,5 18,0 18,2 .. 36,1 6,6 27,8 47,6 29,6 45,8 .. 33,3 21,4 12,2 42,1 13,3 28,3 35,6 34,1 25,4 23,8 37,8 20,0 ..

28,8 30,1 32,8 33,3 44,0 .. 33,2 32,8 40,3 32,8 30,5 27,2 .. 23,8 .. 27,1 35,3 35,6 32,9 30,8 34,6 .. 32,9 39,5 31,4 34,6 38,3 .. 29,4 31,9 33,8

3 2 0 –2 –17 .. –4 –2 –14 –2 2 7 .. 11 .. 8 –2 –2 3 5 0 .. 4 –3 7 2 –2 .. 5 1 –1

27,8 28,7 32,7 33,1 43,6 .. 33,1 32,4 40,2 31,7 30,3 26,8 .. 23,8 .. 26,9 34,6 34,9 32,3 30,8 34,2 .. 32,6 38,9 30,0 33,7 37,9 .. 28,0 31,6 32,8

21,1 29,9 31,5 35,0 46,2 27,1 30,2 39,4 40,8 30,3 24,8 26,8 26,5 22,3 34,2 30,4 36,6 33,5 29,5 33,8 37,0 32,8 36,8 27,9 34,3 32,5 40,2 34,8 30,2 40,0 33,1

0,588 0,502 0,440 0,290 0,264 0,507 0,473 0,327 0,296 0,462 0,517 0,449 0,480 0,570 0,414 0,445 0,405 0,301 0,471 0,399 0,381 0,435 0,355 0,478 0,414 0,434 0,283 0,389 0,469 0,326 0,417

44,0 45,2 30,7 26,8 34,6 19,4 29,4 34,8 45,2 47,2 30,1 17,8 11,5 22,8 47,4 29,5 45,9 24,3 44,6 31,2 42,0 .. 37,6 40,4 45,0 47,0 45,4 .. 44,3 30,2 46,4

Índice Palma

Coeficiente de Gini

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Clasificación según IDH

176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique 179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso 182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria Otros países o territorios República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos del Índice de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo NOTaS a Consulte http://hdr.undp.org para obtener la lista de encuestas utilizadas para estimar desigualdades. b Sobre la base de los países para los que se calcula el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad. c Los datos corresponden a 2013 o al año más reciente disponible. Definiciones Índice de Desarrollo Humano (IDH): Un índice compuesto que mide el rendimiento promedio en las tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Consulte la Nota técnica 1 en: http://hdr.undp.org/en para obtener más detalles sobre el cálculo del IDH. IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D): El IDH ajustado por las desigualdades en las tres dimensiones básicas del desarrollo humano. Consulte la Nota técnica 2 en: http://hdr.undp.org/en para obtener más detalles sobre el cálculo del IDH-D. Pérdida total: Diferencia porcentual entre el IDH-D y el IDH. Diferencia con el rango según el IDH: Diferencia en los rangos entre el IDH-D y el IDH, calculada solo para los países para los que se calcula el IDH-D. Coeficiente de desigualdad humana: El promedio de desigualdad en tres dimensiones básicas del desarrollo humano. Consulte la Nota técnica 2 en: http://hdr.undp.org/en.

IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)

Índice de Índice de esperanza educación de vida Coeficien- DesigualDesigual- ajustado ajustado por la te de des- dad en la dad en la Desigualpor la desigualigualdad esperanza edudad de dad humana de vida desigualdad cacióna ingresosa

Índice de ingresos ajustado por la desigualdad

Desigualdad de ingresos

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

(%)

Valor

Proporción de los quintiles

2013

2013

2013

2013

2013c

2013

2013c

2013

2003–2012 2003–2012 2003–2012

.. 39,6 29,5 38,0 33,9 35,0 .. 44,3 37,8 40,4 37,6 32,4

.. –4 2 –1 2 2 .. –3 1 –2 1 3

.. 39,4 28,9 37,8 32,6 34,6 .. 43,6 36,8 39,9 36,8 31,8

45,6 45,3 40,2 40,3 43,6 41,1 24,7 51,2 46,1 45,7 49,9 37,9

0,293 0,289 0,278 0,332 0,296 0,329 0,496 0,192 0,259 0,252 0,231 0,367

36,9 40,3 18,2 42,0 41,0 38,5 .. 48,7 43,4 45,9 29,4 39,5

0,193 0,194 0,304 0,171 0,218 0,154 .. 0,156 0,145 0,172 0,262 0,120

.. 32,5 28,4 31,1 13,2 24,2 .. 31,0 21,0 28,1 31,2 17,9

.. 0,244 0,250 0,253 0,264 0,318 .. 0,302 0,332 0,192 0,155 0,269

5,2 .. 9,8 7,3 4,8 7,0 .. 5,6 7,4 18,0 9,3 5,3

1,3 .. 2,5 1,8 1,3 1,9 .. 1,5 1,8 4,5 2,4 1,4

33,0 35,5 45,7 39,4 33,3 39,8 .. 35,4 39,8 56,3 44,4 34,6

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

15,4 .. .. .. .. 42,1 40,8 ..

0,651 .. .. .. .. 0,312 0,321 ..

.. .. .. .. .. .. .. 10,5

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. 70,0 .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. 45,5 ..

0,890 0,735 0,614 0,493

0,780 0,590 0,457 0,332

12,3 19,7 25,6 32,6

— — — —

12,0 19,3 25,2 32,4

4,9 10,7 21,9 35,0

0,881 0,749 0,575 0,394

8,7 17,4 35,1 38,2

0,769 0,531 0,331 0,241

22,4 29,9 18,6 23,9

0,702 0,517 0,502 0,387

— — — —

— — — —

— — — —

0,682 0,703 0,738 0,740 0,588 0,502 0,487 0,665

0,512 0,564 0,639 0,559 0,419 0,334 0,336 0,497

24,9 19,7 13,3 24,5 28,7 33,6 31,0 25,3

— — — — — — — —

24,2 19,5 13,2 23,9 28,0 33,5 30,9 24,9

17,4 11,7 14,2 13,2 24,4 36,6 32,3 18,5

0,639 0,734 0,676 0,733 0,549 0,359 0,433 0,626

38,0 19,7 8,6 22,2 41,6 35,7 35,6 22,1

0,334 0,477 0,639 0,502 0,274 0,276 0,253 0,433

17,3 27,0 16,9 36,3 18,0 28,1 24,7 34,2

0,629 0,513 0,605 0,474 0,489 0,375 0,348 0,452

— — — — — — — —

— — — — — — — —

— — — — — — — —

0,702

0,541

22,9



22,8

17,3

0,647

27,0

0,433

24,1

0,564







Valor

Valor

2013

2013

0,407 0,396 0,393 0,392 0,389 0,388 0,381 0,374 0,372 0,341 0,338 0,337

.. 0,239 0,277 0,243 0,257 0,252 .. 0,208 0,232 0,203 0,211 0,228

.. .. .. .. .. .. .. ..

Diferencia Pérdida con el rango total (%) según el IDHb 2013

Desigualdad en la tablas de vida: Desigualdad en la distribución de la duración prevista de vida sobre la base de los datos de las tablas de vida estimados mediante el índice de desigualdad de Atkinson. Índice de esperanza de vida ajustado por la desigualdad: El índice de esperanza de vida del IDH ajustado por la desigualdad en la distribución de la duración prevista de la vida basado en los datos de las tablas de mortalidad que figuran en las Fuentes de datos principales. Desigualdad en la educación: Desigualdad en la distribución de los años de escolaridad sobre la base de los datos de las encuestas de hogares estimados mediante el índice de desigualdad de Atkinson. Índice de educación ajustado por la desigualdad: El índice de esperanza de vida del IDH ajustado por la desigualdad en la distribución de los años de escolaridad basado en los datos de las encuestas de hogares que figuran en las Fuentes de datos principales. Desigualdad de ingresos: Desigualdad en la distribución de los ingresos sobre la base de los datos de las encuestas de hogares estimados mediante el índice de desigualdad de Atkinson. Índice de ingresos ajustado por la desigualdad: El índice de ingresos del IDH ajustado por la desigualdad en la distribución del ingreso basado en las encuestas de hogares que figuran en las Fuentes de datos principales.

Índice Palma

Coeficiente de Gini

Proporción de los quintiles: La relación entre el ingreso promedio del 20 % más rico de la población y la renta media del 20 % más pobre de la población.

Columna 4: Calculados sobre la base de datos de la columna 2 y los rangos del IDH recalculados para países para los que se calcula el IDH-D.

Índice Palma: La relación de la participación del Ingreso Nacional Bruto (INB) del 10 % más rico de la población dividida entre la participación del 40 % más pobre. Se basa en la obra de Palma (2011), quien descubrió que los ingresos de la clase media casi siempre representan alrededor de la mitad del INB, mientras que la otra mitad se divide entre el 10 % más rico y el 40 % más pobre, pero la participación de esos dos grupos varía considerablemente entre los países.

Columna 5: Calculados como la media geométrica de los valores en las columnas 6, 8 y 10, utilizando la metodología en la Nota técnica 2 en: http://hdr.undp.org/en.

Coeficiente de Gini: La medida de la desviación de la distribución del ingreso entre individuos u hogares dentro de un país a partir de una distribución perfectamente igual. Un valor de 0 representa la igualdad absoluta, un valor de 100, la desigualdad absoluta. Fuentes de datos principales Columna 1: Cálculos de la HDRO basados en datos de ONU DAES (2013a), Barro y Lee (2013) Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b), División de Estadística de la ONU (2014) Banco Mundial (2014) y FMI (2014). Columna 2: Calculados como la media geométrica de los valores en las Columnas 7, 9 y 11, utilizando la metodología en la Nota técnica 2 en: http://hdr.undp.org/en. Columna 3: Calculados sobre la base de datos de las columnas 1 y 2.

Tabla 3 

Columna 6: Calculados sobre la base de las tablas de vida abreviadas de ONU DAES (2013a). Columna 7: Calculados sobre la base de datos de la columna 6 y del índice de esperanza de vida sin ajustar. Columnas 8 y 10: Calculados con arreglo a los datos de la base de datos del Estudio de Ingresos de Luxemburgo, la Encuesta Europea de Ingresos y Condiciones de Vida de Eurostat, la Base de Datos Internacional de Distribución del Ingreso del Banco Mundial, las Encuestas de Indicadores Múltiples del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas y las Encuestas Demográficas y de Salud de ICF Macro utilizando la metodología de la Nota técnica 2 http://hdr. undp.org/en. Columna 9: Calculados sobre la base de datos de la columna 8 y del índice de educación sin ajustar. Columna 11: Calculados sobre la base de datos de la columna 10 y del índice de ingreso sin ajustar. Columnas 12 y 13: Cálculos de la HDRO basados en datos del Banco Mundial (2013a). Columna 14: Banco Mundial (2013a).

Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad | 187

tabla

3

tabla

4

Índice de Desigualdad de Género Índice de Desigualdad de Género

Clasificación según IDH

tabla

4

DESARROLLO HUMANO MUY alto 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina DESARROLLO HUMANO alto 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia 56 Omán 57 Federación Rusa 58 Bulgaria 59 Barbados

188

Tasa de mortalidad materna

Tasa de natalidad entre las adolescentes

Proporción de escaños en el parlamento

Valor

Rango

(muertes por cada 100.000 nacidos vivos)

(nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años de edad)

(% detentado por mujeres)

2013

2013

2010

2010/2015a

0,068 0,113 0,030 0,057 0,262 0,046 0,185 0,136 0,090 0,056 0,115 0,054 0,088 0,193 ..

9 19 2 7 47 3 34 23 15 5 20 4 14 35 ..

7 7 8 6 21 7 15 12 3 12 6 4 5 12 ..

0,101 0,138 .. 0,101 0,080 0,056 0,068 0,154 0,075 0,021 0,067 0,100 0,087 0,146 .. 0,524 0,136 0,154 0,321 0,116 0,139 .. 0,164 0,220 0,244 0,355 0,116 0,247 0,253 0,350 0,288 0,172 0,222 0,381

17 25 .. 17 12 5 9 29 11 1 8 16 13 27 .. 113 23 29 56 21 26 .. 32 41 43 68 21 45 46 66 50 33 42 74

0,364 0,316 .. 0,152 0,320 0,215 0,348 0,314 0,207 0,350

70 53 .. 28 54 40 64 52 38 66

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Población con al menos algún tipo de educación secundaria

Tasa de participación en la población activa

(% de 25 años de edad y mayores)

(% de 15 años de edad y mayores)

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

2013

2005–2012b

2005–2012b

2012

2012

7,8 12,1 1,9 6,2 31,0 3,8 25,3 14,5 6,0 5,1 8,2 6,5 11,5 25,8 3,3

39,6 29,2 27,2 37,8 18,2 32,4 32,2 28,0 24,2 39,1 19,5 44,7 39,7 22,6 ..

97,4 94,3 c 95,0 87,7 95,1 96,3 95,0 100,0 74,1 95,5 d 80,5 86,5 91,0 99,8 72,2

96,7 94,6 c 96,6 90,5 94,8 97,0 95,3 100,0 81,0 96,6 d 78,6 87,3 91,6 99,9 79,2

61,5 58,8 61,2 79,9 56,8 53,5 62,1 61,6 59,0 59,1 52,7 60,2 70,6 55,7 51,6

69,5 71,9 75,3 87,3 69,3 66,4 73,9 71,2 77,5 67,5 67,9 68,1 77,3 68,8 68,0

16 5 .. 7 8 4 8 20 5 12 4 6 5 3 24 7 10 2 24 8 5 .. 6 8 12 25 8 21 20 73 14 17 34 77

2,2 5,4 .. 7,8 5,7 4,1 6,7 8,3 9,2 0,6 4,0 10,6 4,9 11,9 23,0 9,5 5,5 16,8 10,2 10,6 12,2 .. 15,9 18,2 27,6 55,3 12,6 12,1 13,8 43,1 14,5 12,7 13,5 54,4

15,7 10,8 20,0 22,5 25,1 28,7 38,9 21,7 42,5 24,6 30,6 35,2 20,6 21,0 .. 0,1 f 10,7 20,8 19,9 24,1 21,8 50,0 18,7 14,3 17,5 13,9 28,7 8,8 18,8 48,9 6,2 23,8 23,0 37,7

77,0 e 87,0 .. 84,4 78,0 100,0 77,5 100,0 d 100,0 95,8 71,2 66,8 99,9 59,5 66,6 e 66,7 72,2 100,0 d 60,5 89,1 79,4 49,5 99,1 68,6 73,1 73,3 47,7 97,9 d 74,4 e 73,9 e 55,6 85,0 98,9 57,0 e

89,1 e 85,8 .. 87,3 83,2 100,0 82,9 100,0 d 100,0 98,0 80,5 73,1 99,7 67,0 61,2 e 59,0 79,6 100,0 d 70,3 94,3 85,5 49,3 99,5 78,2 61,3 76,4 48,2 98,7 d 80,4 e 80,4 e 56,3 93,6 99,0 54,9 e

49,9 48,1 .. 58,1 50,9 54,6 46,9 50,7 56,0 52,3 39,4 52,6 50,1 44,2 52,9 50,8 55,8 56,0 18,2 55,8 48,9 .. 51,0 38,0 46,6 49,0 55,4 44,7 39,4 43,3 43,4 44,8 54,5 47,3

72,0 70,4 .. 69,5 61,8 67,7 59,4 64,9 64,3 63,5 59,4 66,5 67,8 62,6 75,6 95,6 70,8 68,7 75,5 66,3 64,8 .. 68,7 66,5 91,0 74,6 67,2 59,9 87,2 70,1 82,8 58,5 67,1 75,0

29 47 8 4 27 58 32 34 11 51

58,3 28,5 15,2 20,6 31,0 2,5 10,6 25,7 35,9 48,4

12,3 16,7 17,3 29,5 11,6 16,5 9,6 12,1 24,6 21,6

54,4 91,2 e 84,2 87,0 86,1 55,6 e 47,2 89,6 93,0 89,5 e

50,3 87,6 e 94,7 92,2 92,0 44,0 e 57,1 92,5 95,7 87,6 e

55,5 69,3 .. 49,9 48,5 30,0 28,6 57,0 47,8 65,9

76,8 79,3 .. 62,7 64,7 76,4 81,8 71,4 58,8 76,7

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desigualdad de Género

Tasa de mortalidad materna

Tasa de natalidad entre las adolescentes

Proporción de escaños en el parlamento

Valor

Rango

(muertes por cada 100.000 nacidos vivos)

(nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años de edad)

(% detentado por mujeres)

Clasificación según IDH

2013

2013

2010

2010/2015a

60 Palau 61 Antigua y Barbuda 62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana DESARROLLO HUMANO MEDIO 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón 113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán 117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria 120 Irak

.. .. 0,210 0,375 0,321 0,413 0,506 0,464 0,344 0,360 0,323 0,376 .. .. 0,383 0,510 0,340 0,488 .. 0,441 .. .. 0,387 0,326 0,435 0,162 0,201 0,325 .. 0,364 0,265 0,202 .. 0,425 .. 0,245 0,457 .. 0,460 0,429 0,463 0,458 0,505

.. .. 39 72 56 80 107 96 63 69 59 73 .. .. 75 109 62 101 .. 85 .. .. 77 61 84 31 36 60 .. 70 48 37 .. 81 .. 44 88 .. 92 82 95 90 105

.. .. 29 60 46 25 92 92 40 20 51 50 .. .. 35 21 43 63 12 56 67 24 67 32 53 10 8 30 26 48 56 37 48 97 .. 27 110 35 92 110 130 110 150

0,283 0,320 .. 0,517 .. 0,500 0,486 0,580 0,457 0,508 0,472 0,302 0,441 .. 0,406 0,461 0,556 0,542

49 54 .. 111 .. 103 100 130 88 108 97 51 85 .. 78 94 125 120

60 63 67 100 64 220 160 66 99 230 190 41 81 28 99 300 70 63

Población con al menos algún tipo de educación secundaria

Tasa de participación en la población activa

(% de 25 años de edad y mayores)

(% de 15 años de edad y mayores)

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

2013

2005–2012b

2005–2012b

2012

2012

.. 49,3 5,7 30,9 34,8 12,0 78,5 83,2 60,8 30,9 29,9 63,4 56,3 .. 16,9 31,6 40,0 26,5 16,9 70,8 46,8 35,4 50,7 25,7 71,4 18,3 15,1 27,1 42,8 41,0 4,6 8,6 54,5 10,0 .. 15,3 70,1 56,3 68,5 77,0 35,2 18,1 99,6

10,3 19,4 13,9 18,8 26,0 3,1 8,5 17,0 38,6 14,2 18,2 36,0 43,8 6,7 5,8 3,1 16,0 12,0 33,2 9,6 12,0 25,0 21,5 9,4 13,3 34,1 19,3 10,7 .. 15,7 26,7 23,4 13,0 25,8 12,5 17,9 15,5 17,2 13,6 38,7 11,8 3,6 19,1

.. .. 66,0 e 49,4 59,4 38,8 63,5 e 56,5 54,5 e 39,0 99,3 55,7 66,9 .. 72,7 62,2 93,7 69,5 58,4 51,9 .. .. 56,3 91,5 e 35,2 e 40,2 44,8 94,1 e 57,5 35,7 32,8 58,7 .. 20,9 29,7 81,8 74,0 e .. 56,9 40,1 44,6 87,5 55,6

.. .. 72,8 e 58,0 59,2 38,9 60,7 e 50,8 52,8 e 60,0 99,4 60,6 66,6 .. 75,5 67,6 97,4 78,5 73,6 49,0 .. .. 66,1 96,1 e 32,8 e 55,6 70,0 94,8 e 58,1 40,8 46,1 71,9 .. 27,3 23,2 87,9 71,1 e .. 55,6 39,4 47,1 88,3 53,1

.. .. 44,3 43,5 52,9 22,8 49,0 50,9 46,4 29,4 67,5 45,0 .. .. 35,0 16,4 62,5 15,3 .. 59,5 56,2 .. 68,0 53,0 49,1 42,9 34,1 51,6 37,5 64,4 25,1 63,8 55,7 15,0 .. 45,0 56,1 62,6 55,7 54,4 40,4 53,5 51,2

.. .. 75,3 74,3 75,5 70,5 81,9 79,2 79,0 70,8 77,5 80,0 .. .. 76,4 73,1 68,9 66,2 .. 80,9 74,7 .. 84,4 66,6 82,3 67,3 57,2 73,4 72,0 80,8 70,6 78,1 78,2 71,9 .. 65,4 71,0 76,0 79,7 82,6 68,8 74,8 78,7

4,2 18,7 18,0 28,3 45,8 48,3 44,2 43,0 67,0 103,0 71,9 29,3 76,0 38,8 46,8 50,9 41,6 68,7

6,5 14,9 16,8 4,1 .. 18,6 7,9 2,8 18,4 16,7 30,1 19,8 26,2 19,2 26,9 41,1 g 12,0 25,2

13,3 85,3 e .. 64,3 31,5 39,9 73,6 e 43,4 e 36,8 53,8 e 47,6 93,6 36,8 .. 65,9 72,7 29,0 22,0 e

16,6 84,1 e .. 60,0 32,2 49,2 77,3 e 59,3 e 40,8 34,7 e 59,1 96,6 43,6 .. 63,8 75,9 38,9 42,7 e

55,9 56,1 46,7 23,4 15,2 51,3 71,8 23,6 55,4 56,0 64,1 37,0 47,6 47,9 51,0 44,2 13,4 14,7

77,1 68,8 76,5 58,4 66,3 84,4 81,5 74,6 84,8 65,1 80,9 43,3 79,0 75,2 79,7 60,0 72,7 69,7

Tabla 4 

Índice de Desigualdad de Género | 189

tabla

4

tabla 4 

Índice de Desigualdad de Género

Índice de Desigualdad de Género

tabla

4

Tasa de mortalidad materna

Tasa de natalidad entre las adolescentes

Proporción de escaños en el parlamento

Valor

Rango

(muertes por cada 100.000 nacidos vivos)

(nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años de edad)

(% detentado por mujeres)

Clasificación según IDH

2013

2013

2010

2010/2015a

121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia 125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial DESARROLLO HUMANO BAJO 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán 170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia 176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique 179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso

0,524 0,322 .. .. 0,523 0,348 0,450 .. 0,482 0,460 .. 0,458 .. 0,383 0,563 0,495 0,505 0,549 0,534 0,617 0,617 0,529 .. ..

113 58 .. .. 112 64 87 .. 99 92 .. 90 .. 75 127 102 105 123 118 135 135 115 .. ..

280 59 79 100 120 71 200 300 100 100 110 95 .. 65 200 180 250 350 470 560 440 240 70 240

0,479 0,563 0,548 0,529 .. 0,430 0,410 0,622 .. 0,733 .. 0,516 0,617 .. .. 0,553 0,644 0,557 0,537 0,529 0,614 0,628 0,579 0,599 0,705 .. 0,645 0,624 0,547 0,591 0,655 0,673 .. 0,657 .. 0,501 0,607

98 127 122 115 .. 83 79 138 .. 152 .. 110 135 .. .. 124 142 126 119 115 134 140 129 132 150 .. 143 139 121 131 145 148 .. 146 .. 104 133

170 260 360 320 450 200 340 690 630 200 240 570 230 93 280 460 510 620 370 310 350 730 300 350 460 200 400 360 350 460 770 540 790 490 610 800 300

190

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Población con al menos algún tipo de educación secundaria

Tasa de participación en la población activa

(% de 25 años de edad y mayores)

(% de 15 años de edad y mayores)

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

2013

2005–2012b

2005–2012b

2012

2012

88,5 29,0 70,6 18,6 97,2 29,3 54,9 52,2 84,0 35,8 44,8 100,8 16,6 42,8 32,8 40,9 44,3 58,4 65,0 126,7 125,4 80,6 65,1 112,6

31,3 24,4 20,8 0,1 13,3 23,3 25,0 38,5 19,5 11,0 0,1 40,2 8,7 17,5 10,9 6,9 18,1 h 10,9 25,0 9,6 11,5 19,7 18,2 18,8

61,5 e 59,4 .. .. 21,9 94,5 33,0 e .. 28,0 20,1 e .. 30,8 e .. 89,9 26,6 e 34,0 9,9 45,2 22,9 e 43,8 e 25,7 e 30,8 e .. ..

48,8 e 71,2 .. .. 23,2 96,8 34,0 e .. 25,8 36,3 e .. 44,7 e .. 95,0 50,4 e 34,5 22,2 64,7 36,8 e 48,7 e 44,2 e 39,3 e .. ..

42,3 72,8 51,1 .. 49,1 55,7 75,2 24,7 42,5 43,0 61,5 47,0 .. 58,7 28,8 66,4 78,9 67,2 76,3 68,4 73,2 57,3 44,9 80,6

80,9 81,9 83,5 .. 88,2 79,0 82,2 51,1 82,9 57,4 80,3 80,1 .. 76,9 80,9 76,9 86,5 71,2 78,9 72,9 85,7 84,1 77,5 92,3

73,7 27,3 93,6 72,0 170,2 12,1 33,6 115,8 119,6 47,0 122,8 60,3 62,1 64,9 51,1 122,7 73,3 89,4 94,4 126,6 90,2 84,0 91,5 42,0 86,8 18,6 130,3 115,8 78,4 144,8 117,4 175,6 99,3 137,8 131,0 30,3 115,4

33,2 19,7 19,9 21,9 34,1 4,6 51,9 16,1 6,6 0,7 15,8 35,1 2,7 2,0 3,0 36,0 19,2 26,8 42,7 35,0 8,4 24,1 15,4 3,5 27,6 12,7 10,4 7,5 25,5 22,3 11,7 10,2 14,0 39,2 .. 34,9 15,7

17,9 e 19,3 25,3 49,9 e .. 18,0 e 7,4 e 21,1 e .. 7,6 e .. 48,8 6,8 e .. .. 5,6 e 8,0 e 21,9 7,2 22,9 11,2 e 12,8 e 15,3 e 22,5 e 5,8 e .. 13,7 e 16,9 e 7,8 10,4 15,7 e 7,7 .. 1,5 e .. 5,2 e 0,9

39,9 e 46,1 31,4 46,1 e .. 17,6 e 8,0 e 34,9 e .. 24,4 e .. 62,0 14,1 e .. .. 9,2 e 20,8 e 19,8 15,4 33,5 25,6 e 18,2 e 45,1 e 36,3 e 34,0 e .. 29,9 e 31,4 e 18,2 20,4 39,2 e 15,1 .. 6,0 e .. 9,3 e 3,2

54,3 24,4 62,0 43,8 63,1 85,7 86,5 63,6 48,1 25,2 86,8 83,2 70,5 53,4 35,0 88,1 28,6 58,8 65,9 75,9 67,5 31,2 80,7 60,6 15,7 36,1 52,2 72,2 78,2 84,7 58,2 50,6 68,1 26,3 65,5 83,2 77,1

63,2 82,9 72,2 71,3 76,9 82,9 85,5 76,7 63,5 71,8 90,6 89,7 74,0 79,1 80,2 90,2 79,0 73,3 88,0 79,3 78,3 76,0 81,2 70,8 79,7 67,3 81,5 83,0 89,4 81,3 64,7 81,4 78,5 75,8 78,3 81,8 90,1

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desigualdad de Género

Tasa de mortalidad materna

Tasa de natalidad entre las adolescentes

Proporción de escaños en el parlamento

Valor

Rango

(muertes por cada 100.000 nacidos vivos)

(nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años de edad)

(% detentado por mujeres)

Clasificación según IDH

2013

2013

2010

2010/2015a

182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria OTROS PAÍSES O TERRITORIOS República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo

.. 0,643 0,707 0,654 0,669 0,674

.. 141 151 144 147 149

240 890 1100 890 540 590

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

0,197 0,315 0,513 0,587

Mujeres

Hombres

2005–2012b

2005–2012b

2012

2012

65,3 100,7 152,0 98,3 135,3 204,8

22,0 12,4 14,9 12,5 i 8,3 13,3

.. 9,5 e 1,7 10,3 e 10,7 e 44,5

.. 20,4 e 9,9 26,2 e 36,2 e 49,5

79,9 65,7 64,0 72,5 70,7 39,9

89,8 68,9 79,2 85,1 73,2 89,8

81 .. .. .. .. 1000 .. ..

0,6 .. .. .. .. 110,4 75,3 ..

15,6 3,0 20,8 5,3 18,3 13,8 24,3 6,7

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

72,3 .. .. .. .. 37,2 .. ..

84,2 .. .. .. .. 75,6 .. ..

— — — —

16 42 186 427

19,2 28,8 43,4 92,3

26,7 18,8 17,5 20,0

86,1 60,2 34,2 14,9

87,7 69,1 51,4 29,6

52,3 57,1 38,7 55,7

69,0 77,1 80,0 78,4

0,546 0,331 0,317 0,416 0,539 0,578 0,570 0,478

— — — — — — — —

164 72 31 74 202 474 389 195

45,4 21,2 30,8 68,3 38,7 109,7 97,0 61,5

13,8 18,7 18,2 25,3 17,8 21,7 20,3 23,0

32,9 54,6 70,4 53,3 28,4 22,9 16,5 50,4

46,4 66,4 80,6 53,9 49,9 32,9 27,2 55,2

24,7 62,8 45,5 53,7 30,7 63,6 64,0 52,8

73,2 79,3 70,2 79,8 80,7 76,3 81,6 73,3

0,451



145

47,4

21,1

54,2

64,2

50,6

76,7

DEFINICIONES

e Estimación de Barro y Lee (2013) para 2010 basada en los datos del Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. f Para el cálculo del Índice de Desigualdad de Género, se utilizó un valor de 0,1 %. g La cifra no incluye a los 36 delegados especiales rotativos nombrados sobre una base ad hoc. h La estimación se refiere a 2012.

(% de 15 años de edad y mayores)

2013

i Se refiere a un año anterior al especificado.

d Se refiere a la población de entre 25 y 74 años de edad.

(% de 25 años de edad y mayores) Hombres

a Los datos son la media anual de los valores proyectados para 2010-2015.

c Se refiere a la población de entre 25 y 64 años de edad.

Tasa de participación en la población activa

Mujeres

NOTaS

b Los datos se refieren al año más reciente disponible durante el periodo especificado.

Población con al menos algún tipo de educación secundaria

Índice de Desigualdad de Género: Una medida compuesta que refleja la desigualdad en los logros entre hombres y mujeres en tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y mercado de trabajo. Consulte la Nota técnica 3 en: http://hdr.undp.org/en para obtener más detalles sobre el cálculo del Índice de Desigualdad de Género. Tasa de mortalidad materna: Número de muertes por causas relacionadas con el embarazo por cada 100.000 nacidos vivos. Tasa de natalidad entre las adolescentes: Número de nacimientos de mujeres de entre 15 y 19 años de edad por cada 1000 mujeres de entre 15 a 19 años de edad.

Proporción de escaños en el parlamento nacional: Proporción de escaños ocupados por mujeres en una cámara baja o única o una cámara alta o en el senado expresada como porcentaje del total de escaños. En los países con sistemas legislativos bicamerales, la proporción de escaños se calcula con arreglo a ambas cámaras.

FUENTES DE DATOS PRINCIPALES

Población con al menos algún tipo de educación secundaria: Porcentaje de la población de edades de 25 años y mayores que alcanzó (pero no necesariamente completó) un nivel secundario de educación.

Columna 2: Calculados sobre la base de los datos de la Columna 1.

Tasa de participación en la población activa: La proporción de la población en edad de trabajar de un país (de edades comprendidas entre 15 años y mayores) involucrada en el mercado de trabajo, ya sea trabajando activamente o en busca de trabajo, expresada como porcentaje de la población en edad de trabajar.

Tabla 4 

Columna 1: Cálculos de la HDRO basados en el Grupo de Estimación de la Mortalidad Materna de la ONU (2013), el ONU DAES (2013a), la UIP (2013), Barro y Lee (2013), el Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y la OIT (2013a).

Columna 3: Grupo de Estimación de la Mortalidad Materna de la ONU (2013). Columna 4: UNDESA (2013a). Columna 5: UIP (2013). Columnas 6 y 7: Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b). Columnas 8 y 9: OIT (2013a).

Índice de Desigualdad de Género | 191

tabla

4

tabla

5

Índice de Desarrollo de Género (IDG) Índice de Desarrollo de Género

Rangos de IDH

tabla

5

DESARROLLO HUMANO MUY alto 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina DESARROLLO HUMANO alto 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia 56 Omán 57 Federación Rusa 58 Bulgaria 59 Barbados

192

Valor del Índice de Desarrollo Humano

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto INBa estimado per cápita

Valor

(años)

(años)

(años)

(PPA en US$ de 2011)

Razón del IDH de mujeres respecto al de los hombres

Rango del IDGb

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

2013

2013

2013

2013

2013

2013

2002–2012c

2002–2012c

2000–2012c

2000–2012c

2013

2013

0,997 0,975 0,953 0,968 0,995 0,962 0,971 0,986 0,967 0,989 0,965 1,004 0,982 0,993 0,969

5 40 76 51 7 61 47 24 52 17 56 6 30 13 49

0,940 0,920 0,895 0,899 0,911 0,892 0,896 0,893 0,878 0,895 0,881 0,898 0,883 0,887 0,874

0,943 0,944 0,939 0,929 0,915 0,928 0,923 0,906 0,908 0,906 0,913 0,894 0,899 0,894 0,902

83,6 84,8 84,9 82,9 81,3 83,1 83,0 83,6 84,7 81,5 82,9 83,9 83,9 82,5 86,4

79,4 80,3 80,2 79,1 76,5 78,3 79,2 79,3 79,8 77,3 78,6 79,7 80,3 78,6 80,4

12,7 12,5 11,5 11,6 13,0 12,6 12,5 12,3 9,7 d 11,9 11,7 11,8 d 10,8 12,8 9,8

12,6 13,1 13,1 12,2 12,9 13,3 12,6 12,2 10,7 d 12,3 11,5 11,4 d 10,0 11,8 10,3

18,2 20,3 15,6 18,0 17,4 16,2 20,2 16,2 15,5 e 17,6 18,5 16,6 19,9 16,7 15,3

16,9 19,4 15,8 17,8 15,7 16,4 18,5 15,4 15,3 e 16,3 18,7 15,1 17,6 15,8 15,4

56 994 35 551 42 561 34 497 41 792 33 028 26 695 34 612 50 001 37 106 23 872 38 071 27 612 27 589 40 051

70 807 47 553 65 278 50 432 63 163 53 445 38 656 49 272 95 329 f 48 742 43 092 48 365 42 520 42 632 66 417

0,940 0,951 .. 0,984 0,989 0,935 0,977 0,961 1,006 1,006 0,962 0,985 0,969 0,959 0,981 0,979 0,940 1,042 0,897 1,036 1,010 .. 1,000 0,954 0,958 0,962 0,970 0,998 0,961 0,962 0,987 0,987 1,033 1,001

85 79 .. 29 17 91 38 66 8 8 61 25 49 69 31 32 85 70 112 58 14 .. 1 75 70 61 48 4 66 61 22 22 52 2

0,860 0,863 .. 0,879 0,878 0,834 0,866 0,861 0,881 0,876 0,852 0,861 0,844 0,833 0,839 0,838 0,817 0,856 0,773 0,848 0,837 .. 0,829 0,807 0,800 0,803 0,808 0,816 0,798 0,796 0,801 0,807 0,823 0,806

0,915 0,907 .. 0,893 0,888 0,892 0,887 0,896 0,876 0,871 0,886 0,874 0,871 0,868 0,856 0,856 0,869 0,821 0,861 0,818 0,828 .. 0,829 0,846 0,835 0,835 0,833 0,818 0,831 0,827 0,812 0,818 0,797 0,805

84,8 87,0 .. 83,6 85,2 83,6 83,1 83,0 83,7 82,8 85,0 85,3 80,7 83,1 80,5 79,5 81,8 79,6 77,6 78,2 80,5 .. 79,2 82,0 78,2 82,7 82,9 78,6 77,5 81,3 75,5 80,4 77,5 79,9

78,1 80,1 .. 79,9 78,3 78,5 78,0 78,0 77,4 76,4 79,6 78,9 74,6 78,4 76,7 77,8 77,9 69,1 73,9 66,0 72,3 .. 71,5 77,5 76,1 77,1 76,9 70,5 75,9 77,3 73,5 73,7 66,7 72,6

11,1 11,2 .. 12,6 10,9 8,9 10,5 d 10,9 10,3 11,8 9,7 9,5 12,1 9,9 8,6 10,1 10,7 12,3 8,0 12,3 11,9 .. 11,6 g 9,5 10,2 9,6 8,0 11,2 d 9,1 10,1 g 7,9 10,5 11,5 d 10,0

12,5 11,8 .. 12,5 11,4 10,6 10,7 d 11,7 10,2 12,0 10,6 9,7 12,5 10,4 8,8 8,7 12,6 11,7 9,2 12,4 11,7 .. 11,5 g 10,3 8,7 9,9 8,5 11,4 d 9,6 10,3 g 6,8 11,6 11,5 d 9,6

16,1 15,1 13,8 16,1 16,3 15,9 16,5 14,0 17,6 17,9 16,8 17,5 16,9 16,6 14,9 14,0 14,0 17,5 15,9 17,3 16,3 .. 15,6 14,7 13,9 g 15,3 16,5 15,7 15,1 h 15,1 15,2 15,2 16,3 17,5

17,8 15,4 16,4 15,2 15,6 15,3 16,0 13,8 16,4 15,8 15,8 16,8 15,9 16,4 14,2 13,9 13,9 15,5 15,4 16,0 14,7 .. 14,5 14,3 12,9 g 15,0 16,1 15,1 13,7 h 13,9 14,2 13,9 14,8 15,4

21 795 22 384 .. 24 636 29 580 25 170 30 213 41 351 32 123 21 762 22 303 23 487 16 233 17 791 52 831 45 863 19 787 19 410 16 197 19 588 16 462 .. 19 450 18 832 23 903 14 339 17 846 17 233 24 531 13 302 43 134 15 777 18 624 11 975

38 990 51 906 .. 35 402 44 139 61 543 49 077 76 196 f 42 795 31 916 43 640 37 804 33 098 31 707 88 468 141 468 f 33 461 27 985 78 689 28 607 26 871 .. 31 554 35 217 72 659 27 410 30 817 25 663 36 660 26 319 114 532 f 22 509 26 415 22 849

1,015 .. .. 1,021 0,973 0,931 .. 1,038 0,994 1,021

25 .. .. 32 43 93 .. 61 8 32

0,793 .. .. 0,793 0,771 0,749 .. 0,792 0,775 0,784

0,781 .. .. 0,777 0,793 0,805 .. 0,763 0,779 0,767

80,6 78,2 77,2 75,8 77,5 77,3 79,0 74,4 77,3 77,8

73,7 72,1 72,5 64,2 70,3 73,5 74,8 61,8 70,0 73,0

8,7 11,1 9,9 i 11,4 i 10,4 7,5 .. 11,7 10,6 d 9,5

8,2 11,1 11,2 i 11,7 i 11,0 7,5 .. 11,8 10,5 d 9,2

16,6 .. 15,5 16,3 14,5 16,4 13,9 14,5 14,5 17,2

14,4 .. 14,8 15,2 13,7 15,9 13,4 13,5 14,1 13,8

13 789 17 934 .. 12 655 12 005 10 649 17 346 18 228 12 539 11 165

22 730 25 047 .. 20 730 23 148 32 678 56 424 27 741 18 430 16 054

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desarrollo de Género

Valor del Índice de Desarrollo Humano

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto INBa estimado per cápita

Valor

(años)

(años)

(años)

(PPA en US$ de 2011)

Razón del IDH de mujeres respecto al de los hombres

Rango del IDGb

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Rangos de IDH

2013

2013

2013

2013

2013

2013

2002–2012c

2002–2012c

2000–2012c

2000–2012c

2013

2013

60 Palau 61 Antigua y Barbuda 62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana DESARROLLO HUMANO MEDIO 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón 113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán 117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria

.. .. 0,935 0,957 0,994 0,900 0,978 0,999 0,973 0,884 1,015 0,940 .. .. 0,961 0,847 0,952 0,842 .. .. 0,941 .. 0,957 1,012 0,963 0,944 .. 0,994 0,937 0,990 0,891 0,939 .. 0,843 .. 0,957 0,989 .. 0,972 .. 0,974 0,966 ..

.. .. 91 72 8 110 36 2 43 118 25 85 .. .. 66 128 77 130 .. .. 84 .. 72 21 60 83 .. 8 89 14 116 88 .. 129 .. 72 17 .. 46 .. 41 54 ..

.. .. 0,743 0,750 0,763 0,715 0,753 0,759 0,751 0,704 0,762 0,728 .. .. 0,720 0,672 0,723 0,658 .. .. 0,713 .. 0,720 0,738 0,714 0,708 .. 0,725 0,679 0,718 0,669 0,696 .. 0,629 .. 0,694 0,703 .. 0,697 .. 0,693 0,682 ..

.. .. 0,794 0,784 0,767 0,794 0,770 0,760 0,772 0,796 0,751 0,775 .. .. 0,749 0,793 0,759 0,781 .. .. 0,758 .. 0,753 0,729 0,742 0,750 .. 0,729 0,725 0,725 0,751 0,740 .. 0,746 .. 0,725 0,711 .. 0,718 .. 0,711 0,706 ..

.. 78,3 77,4 77,1 73,6 82,3 80,5 77,7 82,2 78,7 72,3 79,8 78,1 .. 77,4 76,1 73,9 75,6 76,9 77,6 77,8 75,3 77,6 74,4 77,1 77,5 78,9 78,0 73,0 77,8 78,3 76,7 74,7 72,7 .. 80,6 76,1 77,5 77,7 79,4 74,3 75,7 76,7

.. 73,5 72,7 70,3 66,4 78,1 74,8 71,7 77,8 71,8 61,0 75,1 69,0 .. 71,2 72,2 67,6 72,3 71,3 70,4 70,5 70,3 72,2 62,8 70,9 72,9 73,8 71,3 67,0 71,1 73,6 74,1 70,4 69,4 .. 74,6 71,0 72,2 70,4 73,7 67,9 69,8 70,4

12,2 .. 9,2 8,0 10,9 7,6 i 9,6 g 8,7 8,4 6,4 10,2 g 8,1 9,4 i .. 10,7 g 7,1 10,5 i 9,4 9,2 g 7,3 g 11,9 j .. 8,5 11,2 9,2 g 7,9 j 7,2 i 10,8 g 9,8 7,0 5,5 6,9 .. 5,9 .. 9,1 9,8 .. 7,0 7,4 7,3 9,2 d 7,7

12,6 .. 9,9 9,1 10,6 8,2 i 9,2 g 8,4 8,3 8,7 10,5 g 8,8 9,4 i .. 9,4 g 8,6 11,2 i 10,4 9,9 g 7,2 g 12,4 j .. 9,6 11,4 9,3 g 8,5 j 9,5 i 10,8 g 10,0 7,7 7,5 8,2 .. 7,8 .. 9,5 9,2 .. 7,1 7,8 g 8,0 9,5 d 7,2

14,6 13,7 12,7 15,9 12,5 13,0 12,9 15,3 13,9 13,8 15,4 12,9 12,1 13,4 13,9 15,0 11,6 13,5 14,1 .. 12,8 16,3 13,2 15,3 14,1 13,4 .. 13,6 14,1 13,4 15,0 13,0 13,4 14,2 .. 10,3 12,4 12,5 13,5 .. 12,9 14,0 ..

12,9 13,8 12,7 15,2 12,1 13,3 11,9 13,1 13,2 15,0 14,7 12,6 11,1 12,4 13,4 15,3 11,9 13,1 13,2 .. 12,8 15,3 13,1 14,9 13,3 13,2 .. 11,2 13,7 12,7 14,0 12,8 13,1 13,8 .. 10,3 11,5 11,8 12,9 .. 11,2 13,4 ..

.. .. 13 187 10 980 19 079 7199 10 798 11 924 9719 8813 14 369 10 060 .. .. 5078 4159 10 968 2875 .. 10 851 4231 .. 8942 6450 6163 7913 6381 5486 4100 11 728 4751 9288 7541 3695 .. 6704 6406 7597 7698 7045 9874 3983 7514

.. .. 30 984 22 726 31 713 25 038 21 850 22 180 16 204 28 318 24 902 22 020 .. .. 13 616 22 631 20 541 19 459 .. 17 813 9871 .. 13 607 10 279 12 571 15 563 12 628 10 282 10 214 15 069 16 226 13 512 13 085 21 219 .. 11 734 9990 10 966 15 485 12 951 20 329 6642 14 172

0,936 1,021 .. 0,948 0,974 0,923 0,964 0,855 0,966 .. 0,931 0,990 0,965 0,945 0,989 .. 0,851

90 32 .. 81 41 98 58 125 54 .. 93 14 56 82 17 .. 127

0,673 0,705 .. 0,670 0,612 0,654 0,669 0,617 0,664 .. 0,642 0,659 0,648 0,637 0,652 .. 0,588

0,718 0,691 .. 0,707 0,628 0,709 0,694 0,722 0,687 .. 0,690 0,666 0,672 0,674 0,659 .. 0,691

79,0 71,6 69,8 76,5 75,0 72,9 66,8 73,6 74,6 64,5 69,5 72,8 77,1 71,7 72,2 58,8 77,8

76,9 63,7 61,4 70,2 71,5 68,8 62,1 68,8 70,1 62,4 65,1 65,0 67,8 65,0 65,4 54,7 71,8

5,4 d 8,5 .. 10,3 8,4 i 6,9 8,7 5,3 7,5 8,4 8,4 g 9,6 g 6,1 9,5 j 8,8 d 9,8 6,1

6,2 d 8,2 .. 10,3 9,3 i 8,1 9,0 7,5 7,9 6,4 10,0 g 10,0 g 6,9 9,9 j 8,5 d 10,1 7,1

12,8 15,6 .. 13,3 k 14,0 12,8 11,7 12,7 12,2 .. 12,9 12,1 12,0 11,3 11,5 .. 12,0

12,5 14,4 .. 12,5 k 12,5 12,7 11,6 13,3 11,7 .. 13,4 11,6 12,3 11,7 11,1 .. 12,1

7504 7299 7714 2868 1651 5873 11 491 4225 5984 14 003 4406 4196 5383 3579 4987 8539 1922

12 608 9654 15 479 6436 8580 12 030 18 054 16 522 9150 19 919 6701 5979 9302 6893 7771 15 233 9478

Tabla 5 

Índice de Desarrollo de Género (IDG) | 193

tabla

5

tabla 5 

Índice de Desarrollo de Género (IDG)

Índice de Desarrollo de Género

tabla

5

Valor del Índice de Desarrollo Humano

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto INBa estimado per cápita

Valor

(años)

(años)

(años)

(PPA en US$ de 2011)

Razón del IDH de mujeres respecto al de los hombres

Rango del IDGb

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Rangos de IDH

2013

2013

2013

2013

2013

2013

2002–2012c

2002–2012c

2000–2012c

2000–2012c

2013

2013

120 Irak 121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia 125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial DESARROLLO HUMANO BAJO 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán 170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia 176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique

0,802 0,985 .. .. .. 0,910 0,976 0,978 0,875 0,929 0,828 0,900 0,912 .. 0,952 0,828 .. 0,909 0,884 0,897 0,928 0,913 0,908 0,894 ..

137 25 .. .. .. 104 39 36 122 95 132 110 102 .. 77 132 .. 105 118 112 96 101 107 115 ..

0,556 0,629 .. .. .. 0,596 0,618 0,616 0,574 0,590 0,545 0,581 0,583 .. 0,591 0,519 .. 0,533 0,537 0,537 0,543 0,534 0,528 0,524 ..

0,693 0,638 .. .. .. 0,655 0,633 0,631 0,656 0,634 0,658 0,646 0,639 .. 0,621 0,627 .. 0,587 0,607 0,599 0,585 0,585 0,582 0,586 ..

73,2 68,9 80,5 78,8 69,9 75,6 71,9 67,1 69,1 76,2 72,7 73,8 77,9 71,8 70,8 68,3 68,7 74,5 62,1 69,7 60,2 60,0 71,5 68,3 54,6

65,9 63,6 71,3 71,1 68,0 68,5 63,4 61,7 66,0 71,5 69,1 69,7 71,8 66,1 64,1 64,7 68,0 69,1 60,2 66,9 57,4 56,3 69,9 64,3 51,7

4,4 9,0 g 5,2 .. 5,6 5,0 9,3 g 6,3 3,6 l 5,3 3,2 8,0 4,8 .. 10,0 g 3,2 .. 3,2 g 5,9 3,8 5,5 5,8 4,6 4,0 l ..

6,7 8,1 g 5,7 .. 9,2 6,4 9,3 g 6,1 5,3 l 5,7 5,6 10,0 6,7 .. 9,7 g 5,6 .. 5,0 g 8,1 5,4 6,7 7,2 5,6 5,5 l ..

8,7 11,7 .. 13,6 .. 10,3 12,7 11,4 11,3 12,1 10,6 10,2 10,8 12,7 10,4 11,3 12,5 10,3 10,9 9,5 10,9 13,0 10,3 11,4 6,9

11,4 9,9 .. 12,9 .. 11,1 12,3 11,3 12,0 11,2 11,6 10,9 10,3 11,9 12,0 11,8 12,3 11,5 12,1 10,8 11,3 13,9 9,7 11,2 10,0

4246 3993 4147 4266 .. 4456 2228 7288 5634 2474 3215 2022 2821 .. 1939 2277 5419 2410 2937 3806 4222 2344 1928 2001 17 769

23 555 8613 5655 8480 .. 9397 3837 11 196 13 582 5800 10 692 3264 5743 .. 2906 7833 7942 3220 4138 4902 5597 3455 3480 4248 25 977

0,912 0,750 0,908 0,877 .. .. 0,950 0,872 0,839 0,738 0,917 0,909 .. .. .. 0,916 0,801 0,973 0,864 0,896 0,822 .. 0,803 .. 0,602 .. .. .. 0,853 0,891 0,786 0,771 .. 0,879

102 145 107 121 .. .. 80 123 131 146 99 105 .. .. .. 100 138 43 124 114 134 .. 136 .. 148 .. .. .. 126 116 140 143 .. 120

0,514 0,447 0,508 0,493 .. .. 0,463 0,468 0,458 0,415 0,476 0,468 .. .. .. 0,466 0,425 0,474 0,449 0,456 0,428 .. 0,401 .. 0,330 .. .. .. 0,401 0,389 0,379 0,350 .. 0,343

0,564 0,596 0,560 0,562 .. .. 0,487 0,537 0,546 0,562 0,519 0,515 .. .. .. 0,509 0,530 0,488 0,520 0,509 0,520 .. 0,499 .. 0,549 .. .. .. 0,470 0,437 0,482 0,455 .. 0,391

69,6 67,5 63,6 48,3 53,4 67,2 65,7 56,2 52,8 64,5 66,2 60,8 64,6 69,2 62,3 62,9 63,1 49,5 64,9 60,4 60,7 63,9 57,4 65,0 62,2 63,4 51,6 60,2 65,3 55,4 61,5 54,9 55,8 51,0

67,3 65,7 59,8 49,6 50,4 63,1 62,4 53,9 52,2 61,8 63,2 58,8 60,4 66,3 59,5 60,2 60,0 49,2 61,9 58,0 57,9 60,3 55,6 61,2 59,7 60,2 50,0 57,5 62,0 55,1 59,6 55,1 52,8 49,3

2,4 3,3 5,4 g 7,4 .. 4,1 3,1 5,1 4,2 l 1,2 4,8 k 6,7 g 3,2 .. .. 4,5 2,6 6,8 d 3,4 g 4,3 2,0 2,5 3,3 3,2 1,2 .. 3,1 2,0 1,4 l 3,4 g 2,3 1,4 d 1,4 j 0,8 l

4,2 6,1 7,1 g 6,8 .. 3,8 3,6 6,7 6,3 l 3,8 5,6 k 7,8 g 8,4 .. .. 5,8 4,9 4,6 d 5,6 g 6,4 4,4 3,8 6,7 6,7 5,1 .. 5,4 3,6 3,6 l 5,1 g 5,6 2,6 d 3,4 j 1,7 l

12,5 6,9 10,7 10,9 8,7 .. 10,3 9,5 8,2 7,7 10,2 9,1 .. 8,8 12,3 9,0 8,1 11,6 7,8 10,6 9,4 .. 8,5 .. 7,2 5,9 .. .. 8,0 10,8 8,9 7,6 .. 8,9

12,2 8,4 11,3 11,8 14,0 .. 10,2 11,2 9,8 10,6 10,5 9,5 .. 9,7 13,2 9,3 8,3 10,6 8,1 10,9 12,7 .. 11,9 .. 11,3 6,9 .. .. 9,0 10,7 12,4 9,6 .. 10,1

1857 1707 1763 3738 5080 3362 1263 2062 4068 1775 1102 1124 2140 940 798 1501 1362 2217 1642 1167 1455 1692 998 1349 503 1907 1866 1309 1090 652 634 914 907 939

2554 7439 2554 7384 7587 4673 1550 3052 6594 6080 1566 1496 2754 1816 2201 1903 4592 3395 2717 1502 1999 5153 1263 1930 3265 4300 3648 1811 1515 777 868 2076 1275 1086

194

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Hombres

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Desarrollo de Género

Valor del Índice de Desarrollo Humano

Esperanza de vida al nacer

Media de años de escolaridad

Años de escolarización previstos

Ingreso Nacional Bruto INBa estimado per cápita

Valor

(años)

(años)

(años)

(PPA en US$ de 2011)

Razón del IDH de mujeres respecto al de los hombres

Rango del IDGb

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Rangos de IDH

2013

2013

2013

2013

2013

2013

2002–2012c

2002–2012c

2000–2012c

2000–2012c

2013

2013

179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso 182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria OTROS PAÍSES O TERRITORIOS República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo

0,785 0,904 0,924 .. 0,799 0,762 0,776 0,822 0,714

141 109 97 .. 139 144 142 134 147

0,344 0,370 0,376 .. 0,329 0,319 0,296 0,304 0,275

0,439 0,410 0,407 .. 0,412 0,419 0,382 0,369 0,385

56,9 56,1 56,9 65,2 45,8 52,1 52,1 51,8 58,6

55,3 52,2 55,7 60,5 45,3 50,3 48,3 48,2 58,3

0,8 l 2,2 1,9 j .. 2,0 0,6 2,3 2,1 0,8

2,6 l 3,3 1,1 j .. 3,8 2,3 4,9 4,1 2,1

7,4 9,6 7,0 3,7 6,1 5,9 5,9 8,4 4,8

10,1 10,7 8,0 4,6 8,4 8,9 8,6 10,9 6,1

913 685 1335 986 1617 1289 482 390 471

1370 815 1871 1309 2016 1953 698 499 1268

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

73,4 .. .. .. .. 56,7 56,3 ..

66,4 .. .. .. .. 53,4 54,2 ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. 12,0 .. 9,9 15,9 .. .. 11,4

.. 11,4 .. 8,9 14,7 .. .. 10,3

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

0,975 0,946 0,875 0,834

— — — —

0,874 0,710 0,565 0,446

0,896 0,750 0,646 0,535

83,0 76,8 70,0 60,5

77,4 72,3 65,9 58,2

11,6 7,5 4,7 3,1

11,8 8,5 6,4 5,1

16,7 13,4 11,4 8,3

15,8 13,1 11,8 9,8

26 677 9426 3199 2011

53 683 16 966 8619 3789

0,866 0,943 0,938 0,963 0,830 0,867 0,859 ..

— — — — — — — —

0,626 0,682 0,705 0,716 0,522 0,460 0,447 ..

0,722 0,724 0,752 0,744 0,629 0,531 0,520 ..

72,2 75,8 75,4 78,0 68,9 58,0 62,8 72,4

68,4 72,3 67,3 71,8 65,7 55,6 60,3 67,7

4,9 6,8 8,8 7,7 3,5 3,7 2,9 ..

6,7 7,9 9,8 8,0 5,8 5,4 4,5 ..

12,1 12,8 13,4 13,6 10,8 8,8 9,0 13,5

12,8 12,6 13,8 13,0 11,4 10,1 10,1 12,8

6991 8154 7287 8962 2384 2492 1576 6993

23 169 12 488 17 867 18 732 7852 3812 2629 12 017

0,920



0,655

0,712

73,0

68,8

6,0

7,4

12,0

12,3

8 956

18 277

NOTaS a Debido a que los datos de ingresos desglosados ​​ no están disponibles, los datos se estiman de manera aproximada. Consulte Definiciones y Nota técnica 4 en: http://hdr.undp.org/en/ para obtener detalles sobre la metodología.

i Basados en la estimación de la distribución de los niveles educativos del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013a). j Cálculos de la HDRO basados en los datos más recientes de las Encuestas de Indicadores Múltiples.

b Los países están clasificados según la desviación absoluta de la paridad de género en los valores del IDH.

k Cálculos de la HDRO basados ​​en los datos del Censo de Población de 2011 de la Oficina de Estadística de Samoa (por determinar).

c Los datos se refieren al año más reciente disponible durante el periodo especificado.

l Estimación de la HDRO basada en los datos más recientes de los datos de las Encuestas Demográficas y de Salud del país.

d Actualizaciones de la HDRO basadas ​​en datos sobre el nivel educativo del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y la metodología de Barro y Lee (2013). e Calculados por el Ministerio de Educación de Singapur. f A efectos de cálculo de IDH masculino, a los ingresos percibidos estimados se les impone un máximo de 75.000 $. g Sobre la base del Instituto de Estadística de la UNESCO (2011). h Con arreglo a los datos sobre la esperanza de vida escolar del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013a).

Definiciones Índice de Desarrollo de Género: Una medida compuesta que refleja las disparidades en los logros del desarrollo humano entre hombres y mujeres en tres dimensiones: salud, educación y nivel de vida. Consulte la Nota técnica 4 en: http://hdr.undp.org/en para obtener más detalles sobre cómo se calcula el Índice de Desarrollo de Género. Relación entre los IDH para mujeres y para hombres: Relación entre los valores de los IDH femenino y masculino Índice de Desarrollo Humano (IDH): Un índice compuesto que mide el rendimiento promedio en

las tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Consulte la Nota técnica 1 en: http://hdr.undp.org para conocer en detalle cómo se calcula el IDH.

paridad del poder adquisitivo de 2011). Véase la Nota técnica 4 en: http://hdr.undp.org para obtener más detalles.

Esperanza de vida al nacer: El número de años que un recién nacido podría esperar vivir si los patrones prevalecientes de las tasas de mortalidad específicas por edad en el momento del nacimiento siguieran siendo las mismas durante toda la vida del niño.

Columnas 1 y 2: Calculados sobre la base de datos de las columnas 3 y 4.

Media de años de escolaridad: El número promedio de años de educación que reciben las personas de 25 años en adelante, convertido a partir de los niveles educativos utilizando duraciones oficiales de cada nivel. Años de escolarización previstos: El número total de años de vida escolar que un niño en edad de ingreso escolar puede esperar recibir si los patrones prevalecientes de tasas de matriculación por edad persistieran durante toda la vida del niño. INB Ingreso Nacional Bruto estimado per cápita: Derivado de la proporción salarial de mujeres respecto a hombres, las participaciones femenina y masculina de la población económicamente activa, y el INB (en términos de

Tabla 5 

Fuentes de datos principales

Columnas 3 y 4: Cálculos de la HDRO basados en datos de ONU DAES (2013a), Barro y Lee (2013) Instituto de Estadística de la UNESCO (2014), División de Estadística de la ONU (2013b) Banco Mundial (2014) y FMI (2014). Columnas 5 y 6: UNDESA (2013a). Columnas 7 y 8: Barro y Lee (2013), Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y estimaciones de la HDRO basadas en datos del nivel educativo del Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b) y en la metodología de Barro y Lee (2013). Columnas 9 y 10: Instituto de Estadística de la UNESCO (2013b). Columnas 11 y 12: HDRO calculada sobre la base de la OIT (2013a), ONU DAES (2013a) y el Banco Mundial (2014).

Índice de Desarrollo de Género (IDG) | 195

tabla

5

tabla

6

Índice de Pobreza Multidimensional Índice de Pobreza Multidimensionalb

Año / Encuestaa

Afganistán Albania Argentina Armenia Azerbaiyán Bangladesh Bielorrusia Belice Benín Bután Estado Plurinacional de Bolivia Bosnia y Herzegovina tabla Brasil Burkina Faso Burundi Camboya Camerún República Centroafricana China Colombia El Congo República Democrática del Congo Costa de Marfil Yibuti República Dominicana Egipto Etiopía Gabón Gambia Georgia Ghana Guinea Guinea-Bissau Guayana Haití Honduras India Indonesia Irak Jordania Kazajistán Kenia Kirguizistán República Democrática Popular Lao Lesoto Liberia Madagascar Malawi Maldivas Mali Mauritania México República de Moldavia Mongolia Montenegro Mozambique Namibia Nepal Nicaragua Nigeria

6

196

2010/2011 M 2008/2009 D 2005 N 2010 D 2006 D 2011 D 2005 M 2011 M 2006 D 2010 M 2008 D 2011/2012 M 2012 N 2010 D 2010 D 2010 D 2011 D 2010 M 2009 N 2010 D 2011/2012 D 2010 M 2011/2012 D 2006 M 2007 D 2008 D 2011 D 2012 D 2005/2006 M 2005 M 2011 M 2005 D 2006 M 2009 D 2012 D 2011/2012 D 2005/2006 D 2012 D 2011 M 2009 D 2010/2011 M 2008/2009 D 2005/2006 M 2011/2012 M 2009 D 2007 D 2008/2009 D 2010 D 2009 D 2006 D 2007 M 2012 N 2005 D 2005 M 2005/2006 M 2011 D 2006/2007 D 2011 D 2011/2012 D 2012 D

Población en situación de pobreza multidimensionale

Especificaciones revisadasc

Especificaciones (2010)d

Índice

Incidencia

Índice

Incidencia

Incidencia

Valor

(%)

Valor

(%)

(‘000)

58,8 g 1,2 3,7 h 0,6 2,4 49,5 0,4 7,4 69,8 i 29,4 20,6 1,7 j 3,1 g,k 82,8 81,8 46,8 48,2 76,3 6,0 k,l 7,6 43,0 74,4 59,3 26,9 6,2 8,9 m 88,2 16,7 60,8 2,2 30,5 86,5 80,4 7,8 50,2 20,7 i 55,3 5,9 g 13,3 1,0 1,1 48,2 3,4 36,8 49,5 81,9 77,0 66,7 2,0 85,6 66,0 6,0 1,3 18,3 3,0 j 70,2 42,1 41,4 19,4 89,8

0,353 g 0,005 0,011 h 0,001 0,021 0,253 0,000 0,018 0,412 i 0,119 0,089 0,002 j

66,2 g 1,4 2,9 h 0,3 5,3 51,2 0,0 4,6 71,8 i 27,2 20,5 0,5 j

0,535 0,454 0,212 0,248 0,430 .. 0,022 0,181 0,392 0,310 0,139 0,018 0,024 m 0,564 0,070 0,324 0,003 0,139 0,506 0,462 0,030 0,248 0,072 i 0,283 0,066 g 0,045 0,008 0,001 0,229 0,019 0,174 0,156 0,485 0,357 0,334 0,018 0,558 0,352 0,011 0,007 0,065 0,006 j 0,389 0,187 0,217 0,072 0,605

84,0 80,8 45,9 46,0 77,6 .. 5,4 39,7 74,0 58,7 29,3 4,6 6,0 m 87,3 16,5 60,4 0,8 30,4 82,5 77,5 7,7 49,4 15,8 i 53,7 15,5 g 11,6 2,4 0,2 47,8 4,9 34,1 35,3 83,9 66,9 66,7 5,2 86,6 61,7 2,8 1,9 15,8 1,5 j 69,6 39,6 44,2 16,1 89,3

17 116 g 38 1438 h 18 210 75 610 41 23 5897 i 211 2022 65 j 6083 g k 12 875 7553 6721 10 187 3320 80 784 k l 3534 1866 46 278 11 772 212 599 6740 m 78 887 273 901 99 7559 8283 1168 61 5104 1642 i 631 999 14 574 g 4236 64 173 19 190 173 2447 984 2883 15 774 10 012 6 10 545 2197 7272 49 462 19 j 17 246 876 11 255 1146 15 408

0,293 g 0,005 0,015 h 0,002 0,009 0,237 0,001 0,030 0,401 i 0,128 0,097 0,006 j 0,012 g,k 0,508 0,442 0,211 0,260 0,424 0,026 k,l 0,032 0,192 0,399 0,307 0,127 0,026 0,036 m 0,537 0,073 0,329 0,008 0,144 0,548 0,495 0,031 0,242 0,098 i 0,282 0,024 g 0,052 0,004 0,004 0,226 0,013 0,186 0,227 0,459 0,420 0,332 0,008 0,533 0,362 0,024 0,005 0,077 0,012 j 0,390 0,200 0,197 0,088 0,584

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

Intensidad de la privación

Población en situación cercana a la pobreza multidimensionale

Población en situación de pobreza extremae

(%)

(%)

(%)

49,9 g 38,3 39,1 h 37,0 38,2 47,8 34,5 41,2 57,4 i 43,5 47,0 37,3 j 40,8 g,k 61,3 54,0 45,1 54,1 55,6 43,4 k,l 42,2 44,7 53,7 51,7 47,3 41,9 40,3 m 60,9 43,4 54,1 37,6 47,3 63,4 61,6 40,0 48,1 47,4 i 51,1 41,3 g 39,4 36,8 36,4 47,0 37,9 50,5 45,9 56,1 54,6 49,8 37,5 62,4 54,9 39,9 38,8 42,0 40,1 j 55,6 47,5 47,4 45,6 65,0

16,0 g 7,2 5,2 h 3,0 11,5 18,8 1,1 6,4 18,8 i 18,0 17,3 3,2 j 7,4 g,k 7,6 12,0 20,4 17,8 15,7 19,0 k,l 10,2 26,2 15,5 17,9 16,0 10,8 8,6 m 6,7 19,9 15,7 4,1 18,7 7,7 10,5 18,8 22,2 28,6 i 18,2 8,1 g 7,4 4,1 2,3 29,1 10,1 18,5 20,4 12,9 11,7 24,5 8,5 7,8 12,8 10,1 5,2 19,0 1,3 j 14,8 22,6 18,1 14,8 5,9

29,8 g 0,1 0,5 h 0,1 0,2 21,0 0,0 1,5 45,7 i 8,8 7,8 0,0 j 0,5 g,k 63,8 48,2 16,4 27,1 48,5 1,3 k,l 1,8 12,2 46,2 32,4 11,1 1,4 1,5 m 67,0 4,4 35,9 0,1 12,1 68,6 58,4 1,2 20,1 7,2 i 27,8 1,1 g 2,5 0,1 0,0 15,7 0,3 18,8 18,2 52,8 48,0 29,8 0,1 66,8 42,3 1,1 0,2 4,2 0,5 j 44,1 15,7 18,6 6,9 73,5

Contribucion de la privacion por dimension a la estimacion total de pobreza

45,6 g 22,4 38,2 h 3,4 20,0 28,4 2,6 36,2 35,0 i 40,3 21,9 7,8 j 27,7 g,k 39,0 25,0 25,9 24,5 23,8 21,0 k,l 34,3 10,6 18,5 36,5 36,1 36,2 41,8 m 27,4 15,2 34,0 7,4 27,7 34,4 30,5 16,8 24,8 36,6 i 22,7 24,7 g 50,1 33,7 4,3 11,2 5,0 37,7 14,8 30,4 31,6 18,9 27,8 37,4 33,5 31,4 17,7 13,5 21,0 j 30,4 14,8 27,3 37,8 35,9

(%) 1,25 $ de PPA al día

(%) Educación

Población por según ingresos (en vez de económica)

Umbral de pobreza nacional

Salud

Niveles de vida 2002–2012f 2002–2012f

19,2 g 47,1 27,8 h 87,8 50,7 26,6 89,7 34,8 24,9 i 26,3 27,9 79,5 j 38,4 g,k 22,5 26,3 27,7 31,3 26,2 44,4 k,l 24,7 32,8 25,5 25,8 22,7 30,4 45,6 m 25,2 43,8 30,5 67,4 27,1 22,3 27,9 51,2 23,4 23,1 i 32,5 35,1 g 38,6 56,3 83,9 32,4 63,9 25,4 33,8 21,8 24,5 27,7 60,2 22,6 18,2 25,6 46,6 35,7 63,8 j 22,3 33,4 28,2 12,6 24,0

35,2 g 30,5 34,0 h 8,7 29,3 44,9 7,7 29,0 40,1 i 33,4 50,2 12,7 j 33,9 g,k 38,5 48,8 46,4 44,2 50,0 34,6 k,l 41,0 56,6 55,9 37,7 41,2 33,3 12,6 m 47,4 40,9 35,5 25,2 45,2 43,3 41,6 32,0 51,8 40,3 i 44,8 40,2 g 11,3 10,0 11,8 56,4 31,2 36,9 51,4 47,8 43,9 53,4 11,9 40,1 48,3 43,0 35,6 50,8 15,3 j 47,3 51,8 44,5 49,6 40,0

.. 0,62 0,92 2,47 0,43 43,25 0,07 .. 47,33 1,66 15,61 0,04 6,14 44,6 81,32 18,6 9,56 .. 11,8 8,16 54,1 87,72 23,75 18,84 2,24 1,69 30,65 4,84 33,63 17,99 28,59 43,34 48,9 .. .. 17,92 32,68 16,20 2,82 0,12 0,11 43,37 5,03 33,88 43,41 83,76 81,29 61,64 1,48 50,43 23,43 0,72 0,39 .. 0,12 59,58 31,91 24,82 .. 43,62

36 12,4 .. 35,8 6 31,51 6,3 .. 36,2 12 51,3 14 21,4 46,7 66,9 20,5 39,9 .. .. 32,7 46,5 71,3 42,7 .. 40,9 25,2 29,6 32,7 48,4 24,7 28,5 55,2 69,3 .. .. 60 21,9 12 22,9 13,3 3,8 45,9 38 27,6 56,6 63,8 75,3 50,7 .. 43,6 42 52,3 16,6 27,4 9,3 54,7 28,7 25,2 .. 59,5

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Índice de Pobreza Multidimensionalb

Año / Encuestaa

Nigeria Pakistán Estado de Palestina Perú Filipinas Ruanda Santo Tomás y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Somalia Sudáfrica Surinam Suazilandia República Árabe Siria Tayikistán República Unida de Tanzania Tailandia Antigua República Yugoslava de Macedonia Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Uganda Ucrania Uzbekistán Vanuatu Viet Nam Yemen Zambia Zimbabue

2011 M 2012/2013 D 2006/2007 N 2012 D 2008 D 2010 D 2008/2009 D 2010/2011 D 2010 M 2010 M 2006 M 2012 N 2010 M 2010 M 2006 M 2012 D 2010 D 2005/2006 M 2011 M 2009/2010 D 2010 M 2006 M 2011/2012 M 2011 D 2007 D 2006 M 2007 M 2010/2011 M 2006 M 2007 D 2010/2011 D

NOTAS a D indica que los datos provienen de Encuestas Demográficas y Sanitarias, M indica que los datos provienen de Salud de Indicadores Múltiples, y N indica los datos de las encuestas nacionales. La lista de las encuestas nacionales se encuentra en: http://hdr.undp.org.

Especificaciones (2010)d

Índice

Incidencia

Índice

Incidencia

Incidencia

Valor

(%)

Valor

(%)

(‘000)

0,239 0,237 0,007 0,043 0,038 g,n 0,352 0,217 0,390 0,001 0,405 0,500 0,041 0,033 j 0,113 0,024 0,031 0,335 0,004 0,007 j 0,322 0,260 0,007 g 0,006 0,359 0,002 g 0,013 0,135 0,026 0,191 g 0,318 0,181

43,3 45,6 2,0 10,4 7,3 g,n 70,8 47,5 69,4 0,3 72,7 81,8 10,3 7,6 j 25,9 6,4 7,9 66,4 1,0 1,7 j 64,3 50,9 1,7 g 1,5 70,3 0,6 g 3,5 31,2 6,4 37,5 g 62,8 41,0

0,240 0,230 0,005 0,043 0,064 g,n 0,350 0,154 0,439 0,000 0,388 0,514 0,044 0,024 j 0,086 0,021 0,054 0,332 0,006 0,002 j 0,360 0,250 0,020 g 0,004 0,367 0,008 g 0,008 0,129 0,017 0,283 g 0,328 0,172

43,3 44,2 1,4 10,5 13,4 g,n 69,0 34,5 74,4 0,1 72,5 81,2 11,1 5,9 j 20,4 5,5 13,2 65,6 1,6 0,7 j 68,1 49,8 5,6 g 1,2 69,9 2,2 g 2,3 30,1 4,2 52,5 g 64,2 39,1

f Los datos se refieren al año más reciente disponible durante el periodo especificado. g Faltan indicadores sobre nutrición. h Se refiere solo a la parte urbana del país. i Falta el indicador sobre la electricidad. j Falta el indicador sobre la mortalidad infantil.

b No todos los indicadores estaban disponibles para todos los países; deberían tomarse, precauciones a la hora de hacer comparaciones transnacionales. Cuando falten datos, las ponderaciones del indicador se ajustarán a un total del 100 %.

k Falta el indicador sobre el tipo de suelo.

c Las especificaciones revisadas se refieren a definiciones un tanto modificadas de las privaciones en algunos indicadores en comparación con las especificaciones de 2010. Véase la Nota técnica 5 en http://hdr.undp.org para obtener más detalles.

DEFINICIONES

d Las especificaciones de 2010 se basan en la metodología de Alkire y Santos (2010). e Basado en las especificaciones revisadas en la Nota técnica 5 en: http://hdr.undp.org/en

Población en situación de pobreza multidimensionale

Especificaciones revisadasc

l Se refiere solo a una parte del país (9 provincias). m Falta el indicador sobre el combustible para cocinar. n Falta el indicador sobre la asistencia escolar.

Índice de Pobreza Multidimensional: Porcentaje de la población que es multidimensionalmente pobre ajustado por la intensidad de las privaciones. Consulte la Nota técnica 5 para obtener detalles sobre cómo se calcula el Índice de Pobreza Multidimensional. Incidencia de la pobreza multidimensional: Porcentaje de la población con una puntuación de privaciones ponderado de al menos el 33 por ciento.

71 014 83 045 74 3132 6559 g n 7669 82 9247 25 4180 7104 5400 40 j 309 1197 629 29 842 664 36 j 694 3207 23 g 161 24 712 264 g 935 69 5796 7741 g 7600 5482

Intensidad de la privación

Población en situación cercana a la pobreza multidimensionale

Población en situación de pobreza extremae

(%)

(%)

(%)

55,2 52,0 36,9 41,4 51,9 g,n 49,7 45,5 56,2 39,9 55,8 61,1 39,6 43,1 j 43,5 38,0 39,0 50,4 38,8 38,4 j 50,1 51,2 38,0 g 39,3 51,1 34,3 g 36,6 43,1 40,7 50,9 g 50,7 44,1

17,0 14,9 7,4 12,3 12,2 g,n 17,9 21,5 14,4 3,1 16,7 8,3 17,1 4,7 j 20,5 7,7 23,4 21,5 4,4 2,4 j 21,4 20,3 0,5 g 3,2 20,6 0,2 g 6,2 32,6 8,7 16,7 g 18,7 24,9

25,7 26,5 0,1 2,1 5,0 g,n 34,6 16,4 45,1 0,0 46,4 63,6 1,3 2,0 j 7,4 0,9 1,2 32,1 0,1 0,1 j 31,5 26,4 0,2 g 0,2 33,3 0,0 g 0,1 7,3 1,3 18,4 g 31,3 12,2

Intensidad de la privación de la pobreza multidimensional: Porcentaje promedio de privaciones que experimentan las personas en situación de pobreza multidimensional. Población en situación cercana a la pobreza multidimensional: Porcentaje de la población en riesgo de sufrir múltiples privaciones; es decir, aquella con una puntuación de privación del 20-33 por ciento. Población en situación de pobreza extrema: Porcentaje de la población en situación de pobreza multidimensional extrema; es decir, aquella con una puntuación de privaciones del 50 por ciento o más. Contribución de cada tipo de privación a la estimación total de pobreza: Porcentaje del Índice de Pobreza Multidimensional atribuido a las privaciones en cada dimensión. Población por debajo de 1,25 $ de PPA al día: Porcentaje de la población que vive por debajo del umbral de pobreza internacional con un 1,25 $ (en términos de paridad de poder adquisitivo) al día. Población por debajo del umbral de pobreza nacional: Porcentaje de la población que vive por

Tabla 6 

Contribucion de la privacion por dimension a la estimacion total de pobreza

26,9 36,2 16,6 19,4 37,1 g,n 23,8 29,1 36,7 24,7 24,2 33,7 8,4 31,0 j 13,7 44,4 13,4 16,9 19,4 18,5 j 20,0 28,9 2,2 g 33,7 18,0 1,0 g 3,7 24,4 35,9 33,4 g 16,3 7,8

(%) 1,25 $ de PPA al día

(%) Educación

Población por según ingresos (en vez de económica)

Umbral de pobreza nacional

Salud

Niveles de vida 2002–2012f 2002–2012f

32,6 32,3 72,3 29,8 25,7 g,n 27,2 26,5 33,1 48,6 28,3 18,8 61,4 37,2 j 41,0 43,1 52,6 28,2 51,3 57,2 j 30,4 25,0 86,1 g 48,2 30,2 95,1 g 83,4 24,1 25,7 21,3 g 29,4 37,9

40,4 31,6 11,1 50,8 37,2 g,n 49,0 44,4 30,2 26,7 47,4 47,5 30,2 31,8 j 45,3 12,5 34,0 54,9 29,4 24,3 j 49,6 46,1 11,7 g 18,1 51,9 3,8 g 12,8 51,6 38,4 45,3 g 54,3 54,3

67,98 21,04 0,04 4,91 18,42 63,17 .. 29,61 0,21 51,71 .. 13,77 .. 40,63 1,71 6,56 67,87 0,38 0,6 .. 28,22 .. .. 38,01 0,02 .. .. 16,85 17,53 74,45 ..

46 22,3 21,9 25,8 26,5 44,9 61,7 46,7 9,2 52,9 .. 23 .. 63 .. 46,7 28,2 13,2 19 49,9 58,7 .. .. 24,5 2,9 .. .. 20,7 34,8 60,5 72,3

debajo del umbral nacional de pobreza, que es el umbral de pobreza considerado apropiado para un país por sus autoridades. Las estimaciones nacionales se basan en estimaciones de subgrupos ponderados por población de encuestas de hogares. FUENTES DE DATOS PRINCIPALES Columna 1: Calculados a partir de diversas encuestas de hogares, incluyendo las Encuestas Demográficas y de Salud de ICF Macro, las Encuestas de Indicadores Múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y varias encuestas nacionales de hogares realizadas entre 2005 y 2012. Columnas 2, 3, 6-12: Cálculos de la HDRO basados en datos sobre las privaciones de los hogares según las normas de educación, de salud y de vida pertenecientes a diversas encuestas de hogares que se enumeran en la columna 1 y la metodología coherente descrita en la Nota técnica 5 accesible en: http://hdr.undp.org/en. Columnas 4 y 5: Alkire, Conconi y Seth (2014). Columnas 13 y 14: Banco Mundial (2013a).

Índice de Pobreza Multidimensional | 197

tabla

6

tabla

6A

Índice de Pobreza Multidimensional: evolución temporal sólo para algunos paises Población en situación de pobreza multidimensionalc Índice de Pobreza Multidimensional Año / Encuestaa

Bangladesh Bangladesh Belice Belice Bosnia y Herzegovina Bosnia y Herzegovina Brasil Brasil Burkina Faso Burkina Faso Burundi Burundi Camboya Camboya Camerún Camerún República Centroafricana República Centroafricana El Congo tabla El Congo Costa de Marfil Costa de Marfil Ghana Ghana Guayana Guayana Haití Haití Honduras Honduras Indonesia Indonesia Irak Irak Kazajistán Kazajistán República Democrática Popular Lao República Democrática Popular Lao México México Mozambique Mozambique Nepal Nepal Nicaragua Nicaragua Nigeria Nigeria Nigeria Nigeria Pakistán Pakistán Perú Perú Perú Perú Ruanda Ruanda Senegal Senegal Serbia Serbia Sierra Leona

6A

198

2011 D 2007 D 2011 M 2006 M 2011/2012 M 2006 M 2012 N 2006 N 2010 D 2006 M 2010 D 2005 M 2010 D 2005 D 2011 D 2006 M 2010 M 2006 M 2011/2012 D 2009 D 2011/2012 D 2005 D 2011 M 2008 D 2009 D 2007 M 2012 D 2005/2006 D 2011/2012 D 2005/2006 D 2012 D 2007 D 2011 M 2006 M 2010/2011 M 2006 M 2011/2012 M 2006 M 2012 N 2006 N 2011 D 2009 D 2011 D 2006 D 2011/2012 D 2006/2007 D 2012 D 2006 D 2011 M 2008 D 2012/2013 D 2006/2007 D 2012 D 2011 D 2010 D 2008 D 2010 D 2005 D 2010/2011 D 2005 D 2010 M 2005/2006 M 2010 M

Incidencia

Valor

(%)

0,237 0,294 0,030 0,028 0,006 d 0,013 d 0,012 e,f 0,017 g 0,508 0,538 0,442 0,485 e 0,211 0,282 0,260 0,304 d 0,424 0,464 0,192 0,154 e 0,307 0,269 e,g 0,144 0,186 0,031 0,032 0,242 0,315 0,098 h 0,156 h 0,024 e 0,043 e 0,052 0,077 0,004 0,007 0,186 0,320 d 0,024 0,028 0,390 0,395 e 0,197 0,314 0,088 0,137 0,584 0,677 0,239 0,294 0,237 0,218 e 0,043 0,051 0,056 0,069 0,352 0,481 0,390 0,436 0,001 0,011 d 0,405

49,5 59,5 7,4 6,9 1,7 d 3,5 d 3,1 e,f 4,0 g 82,8 85,2 81,8 87,9 e 46,8 58,0 48,2 51,8 d 76,3 80,5 43,0 32,7 e 59,3 50,0 e,g 30,5 39,2 7,8 7,9 50,2 59,3 20,7 h 31,5 h 5,9 e 10,1 e 13,3 18,5 1,1 1,8 36,8 55,0 d 6,0 6,9 70,2 70,0 e 41,4 62,1 19,4 27,9 89,8 93,4 43,3 53,8 45,6 43,5 e 10,4 12,2 13,2 16,1 70,8 86,5 69,4 71,1 0,3 3,0 d 72,7

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

('000)

75 610 87 185 23 19 65 d 134 d 6083 e f 7578 g 12 875 11 775 7553 6833 e 6721 7746 10 187 9644 d 3320 3245 1866 1308 e 11 772 8693 e g 7559 9057 61 61 5104 5566 1642 h 2214 h 14 574 e 23 432 e 4236 5182 173 277 2447 3242 d 7272 7779 17 246 16 343 e 11 255 15 910 1146 1561 15 408 12 774 71 014 81 357 83 045 71 378 e 3132 3607 3859 4605 7669 8155 9247 8018 25 296 d 4180

Intensidad de la privación

Población en situación cercana a la pobreza multidimensional

Población en situación de pobreza extrema

(%)

(%)

(%)

47,8 49,3 41,2 40,8 37,3 d 38,1 d 40,8 e,f 41,4 g 61,3 63,2 54,0 55,2 e 45,1 48,7 54,1 58,7 d 55,6 57,7 44,7 47,1 e 51,7 53,9 e,g 47,3 47,4 40,0 40,1 48,1 53,2 47,4 h 49,6 h 41,3 e 42,4 e 39,4 41,8 36,4 38,5 50,5 58,3 d 39,9 40,9 55,6 56,5 e 47,4 50,6 45,6 49,2 65,0 72,5 55,2 54,7 52,0 50,0 e 41,4 42,2 42,1 42,7 49,7 55,6 56,2 61,3 39,9 38,3 d 55,8

18,8 18,7 6,4 6,5 3,2 d 5,3 d 7,4 e,f 11,2 g 7,6 6,9 12,0 8,5 e 20,4 17,5 17,8 14,0 d 15,7 12,1 26,2 29,9 e 17,9 22,7 e,g 18,7 20,3 18,8 10,7 22,2 18,1 28,6 h 26,6 h 8,1 e 15,4 e 7,4 15,0 2,3 4,7 18,5 11,1 d 10,1 10,7 14,8 14,7 e 18,1 15,5 14,8 15,3 5,9 3,4 17,0 18,2 14,9 13,2 e 12,3 12,3 14,3 53,8 17,9 9,7 14,4 11,7 3,1 3,8 d 16,7

21,0 27,2 1,5 1,2 0,0 d 0,1 d 0,5 e,f 0,7 g 63,8 67,1 48,2 53,5 e 16,4 26,4 27,1 35,9 d 48,5 54,5 12,2 15,1 e 32,4 26,7 e,g 12,1 15,4 1,2 1,5 20,1 32,8 7,2 h 13,3 h 1,1 e 2,3 e 2,5 4,3 0,0 0,2 18,8 35,2 d 1,1 1,6 44,1 43,2 e 18,6 31,6 6,9 12,9 73,5 86,1 25,7 31,4 26,5 21,7 e 2,1 2,8 3,1 15,1 34,6 60,4 45,1 51,6 0,0 0,3 d 46,4

Contribucion de cada tipo de privación a la estimacion total de pobreza (%) (%) Educación

28,4 26,0 36,2 13,8 7,8 d 7,9 d 27,7 e,f 41,4 g 39,0 38,0 25,0 37,8 e 25,9 29,0 24,5 24,8 d 23,8 30,2 10,6 16,2 e 36,5 42,8 e,g 27,7 26,5 16,8 16,9 24,8 28,8 36,6 h 38,4 h 24,7 e 30,4 e 50,1 45,7 4,3 5,5 37,7 32,3 d 31,4 32,0 30,4 31,3 e 27,3 26,0 37,8 38,1 35,9 35,2 26,9 27,2 36,2 43,0 e 19,4 20,2 18,3 17,9 23,8 23,3 36,7 38,4 24,7 18,1 d 24,2

Salud

26,6 26,5 34,8 52,6 79,5 d 76,3 d 38,4 e,f 20,4 g 22,5 22,3 26,3 11,1 e 27,7 26,3 31,3 31,7 d 26,2 24,3 32,8 25,6 e 25,8 20,8 e,g 27,1 28,5 51,2 44,8 23,4 22,8 23,1 h 22,6 h 35,1 e 21,0 e 38,6 33,9 83,9 73,4 25,4 32,6 d 25,6 29,0 22,3 20,3 e 28,2 28,0 12,6 12,3 24,0 24,5 32,6 30,8 32,3 19,7 e 29,8 29,0 30,3 29,1 27,2 22,3 33,1 26,1 48,6 60,1 d 28,3

Niveles de vida

44,9 47,5 29,0 33,6 12,7 d 15,8 d 33,9 e,f 38,2 g 38,5 39,6 48,8 51,1 e 46,4 44,7 44,2 43,5 d 50,0 45,6 56,6 58,2 e 37,7 36,5 e,g 45,2 45,0 32,0 38,3 51,8 48,5 40,3 h 39,0 h 40,2 e 48,7 e 11,3 20,4 11,8 21,2 36,9 35,2 d 43,0 39,0 47,3 48,4 e 44,5 46,0 49,6 49,7 40,0 40,3 40,4 42,0 31,6 37,3 e 50,8 50,8 51,4 53,0 49,0 54,4 30,2 35,5 26,7 21,8 d 47,4

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Población en situación de pobreza multidimensionalc Índice de Pobreza Multidimensional Año / Encuestaa

Sierra Leona Sudáfrica Sudáfrica Surinam Surinam Tayikistán Tayikistán Antigua República Yugoslava de Macedonia Antigua República Yugoslava de Macedonia Togo Togo Uganda Uganda Zimbabue Zimbabue

2008 D 2012 N 2008 N 2010 M 2006 M 2012 D 2005 M 2011 M 2005 M 2010 M 2006 M 2011 D 2006 D 2010/2011 D 2006 D

Incidencia

Valor

(%)

0,451 0,041 0,039 f 0,033 d 0,044 0,031 0,059 0,007 d 0,013 0,260 0,277 0,359 0,399 0,181 0,193

79,7 10,3 9,4 f 7,6 d 9,2 7,9 14,7 1,7 d 3,0 50,9 53,1 70,3 74,5 41,0 42,4

('000)

4409 5400 4701 f 40 d 46 629 1002 36 d 64 3207 3021 24 712 22 131 5482 5399

Intensidad de la privación

Población en situación cercana a la pobreza multidimensional

Población en situación de pobreza extrema

(%)

(%)

(%)

56,6 39,6 41,5 f 43,1 d 47,4 39,0 39,8 38,4 d 42,2 51,2 52,2 51,1 53,6 44,1 45,4

12,5 17,1 21,4 f 4,7 d 6,3 23,4 18,6 2,4 d 7,1 20,3 20,3 20,6 18,2 24,9 22,8

51,7 1,3 1,4 f 2,0 d 3,6 1,2 2,3 0,1 d 0,7 26,4 28,8 33,3 41,5 12,2 15,7

Contribucion de cada tipo de privación a la estimacion total de pobreza (%) (%) Educación

Salud

Niveles de vida

32,0 8,4 13,4 f 31,0 d 36,7 13,4 11,0 18,5 d 50,7 28,9 31,4 18,0 17,1 7,8 11,5

22,7 61,4 45,6 f 37,2 d 21,1 52,6 57,3 57,2 d 22,3 25,0 23,2 30,2 30,4 37,9 29,6

45,3 30,2 41,1 f 31,8 d 42,2 34,0 31,7 24,3 d 27,0 46,1 45,4 51,9 52,5 54,3 58,9

tabla

6A

NOTaS

d Falta el indicador sobre la mortalidad infantil.

a D indica que los datos provienen de Encuestas Demográficas y de Salud, M indica que los datos provienen de Encuestas de Indicadores Múltiples, y N indica los datos de las encuestas nacionales. La lista de las encuestas se encuentra en: http://hdr.undp.org.

e Faltan indicadores sobre nutrición.

b No todos los indicadores estaban disponibles para todos los países; deberían tomarse, por tanto, precauciones a la hora de hacer comparaciones transnacionales. Cuando falten datos, las ponderaciones del indicador se ajustarán a un total del 100 por ciento. c Las revisiones especificadas se refieren a las definiciones en cierto modo modificadas de privaciones en algunos indicadores comparadas con las especificaciones de 2010. Consulte la Nota técnica 5 en http://hdr.undp.org/en. para obtener más detalles.

f Falta el indicador sobre el tipo de suelo. g Falta el indicador sobre el combustible para cocinar. h Falta el indicador sobre la electricidad. DEFINICIONES Índice de Pobreza Multidimensional: Porcentaje de la población que es multidimensionalmente pobre ajustado por la intensidad de las privaciones. Consulte la Nota técnica 5 en:http://hdr.undp.org/en para obtener más detalles sobre el cálculo del Índice de Pobreza Multidimensional. Incidencia de la pobreza multidimensional: Porcentaje de la población con una puntuación de privaciones ponderado de al menos el 33 por ciento.

Tabla 6A 

Intensidad de la privación de la pobreza multidimensional: Porcentaje promedio de privaciones que experimentan las personas en situación de pobreza multidimensional. Población en situación cercana a la pobreza multidimensional: Porcentaje de la población en riesgo de sufrir múltiples privaciones; es decir, aquella con una puntuación de privación del 20-33 por ciento. Población en situación de pobreza extrema: Porcentaje de la población en situación de pobreza multidimensional extrema; es decir, aquella con una puntuación de privaciones del 50 por ciento o más. Contribución de cada tipo de privación a la estimación total de pobreza: Porcentaje del Índice de Pobreza Multidimensional atribuido a las privaciones en cada dimensión.

FUENTES DE DATOS PRINCIPALES Columnas 1 y 2: Calculados a partir de diversas encuestas de hogares, incluyendo las Encuestas Demográficas y de Salud de ICF Macro, las Encuestas de Indicadores Múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y varias encuestas nacionales de hogares realizadas entre 2005 y 2012. Columnas 3-10: Cálculos de la HDRO basados en datos sobre las privaciones de los hogares según las normas de educación, de salud y de vida pertenecientes a diversas encuestas de hogares que se enumeran en la columna 1 utilizando la metodología descrita en la Nota técnica 5 en: http://hdr.undp.org/en.

Índice de Pobreza Multidimensional: evolución temporal sólo para algunos paises | 199

tabla

7

Salud: Infancia y juventud Lactantes exclusivamente amamantados

Clasificación según IDH

tabla

7

DESARROLLO HUMANO MUY alto 1 Noruega 2 Australia 3 Suiza 4 Países Bajos 5 Estados Unidos 6 Alemania 7 Nueva Zelanda 8 Canadá 9 Singapur 10 Dinamarca 11 Irlanda 12 Suecia 13 Islandia 14 Reino Unido Región Administrativa Especial de Hong 15 Kong, China 15 República de Corea 17 Japón 18 Liechtenstein 19 Israel 20 Francia 21 Austria 21 Bélgica 21 Luxemburgo 24 Finlandia 25 Eslovenia 26 Italia 27 España 28 República Checa 29 Grecia 30 Brunéi Darussalam 31 Qatar 32 Chipre 33 Estonia 34 Arabia Saudí 35 Lituania 35 Polonia 37 Andorra 37 Eslovaquia 39 Malta 40 Emiratos Árabes Unidos 41 Chile 41 Portugal 43 Hungría 44 Baréin 44 Cuba 46 Kuwait 47 Croacia 48 Letonia 49 Argentina DESARROLLO HUMANO alto 50 Uruguay 51 Bahamas 51 Montenegro 53 Bielorrusia 54 Rumanía 55 Libia

200

Prevención del VIH

Uso del preservativo entre los jóvenes con múltiples parejas

Prevalencia del VIH Bebés que carecen de inmunización

Tasas de mortalidad

(% de bebés de un año de edad)

(por cada 1.000 nacidos vivos)

Cobertura prenatal

Niños que viven con el VIH (de (% de niños menores edades entre de 5 años de edad) 0 y 14 años)

Malnutrición infantil

Retraso en el crecimiento Sobrepeso (moderado (moderado o grave) o grave)

(% de bebés de entre 0 y 5 meses de edad)

DPT

Sarampión

Bebé

Menores de cinco años

2008–2012b

2012

2012

2012

2012

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

1 8 5 1 2 3 6 2 2 3 2 1 3 1 ..

6 6 8 4 8 3 8 2 5 10 8 3 10 7 ..

2 4 4 3 6 3 5 5 2 3 3 2 2 4 ..

3 5 4 4 7 4 6 5 3 4 4 3 2 5 ..

.. 98,3 .. .. .. 100,0 c .. 100,0 c .. .. 99,5 c 100,0 c .. .. ..

.. .. .. .. 3,3 c .. .. .. 4,4 c .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 63,0 .. .. .. 48,6 .. .. .. 54,0

1 1 .. 4 1 7 1 1 1 2 1 1 1 1 4 6 1 4 2 3 1 1 1 1 6 10 1 1 1 4 1 3 5 6

1 4 .. 4 11 24 4 4 3 5 10 3 2 1 1 3 14 6 2 7 2 2 1 7 6 10 3 1 1 1 5 10 6

3 2 .. 3 3 3 3 2 2 3 3 4 3 4 7 6 3 3 7 4 4 3 6 6 7 8 3 5 8 4 10 4 8 13

4 3 .. 4 4 4 4 2 3 3 4 5 4 5 8 7 3 4 9 5 5 3 8 7 8 9 4 6 10 6 11 5 9 14

.. .. .. .. 99,8 c .. .. .. 99,8 c 99,5 c 99,0 c .. .. .. 99,0 100,0 99,2 c .. 97,0 100,0 c .. .. 96,9 c 100,0 c 100,0 c .. 100,0 c .. 100,0 c 100,0 100,0 .. 91,8 c 99,2 c

65,2 .. 19,0 c 9,0 c 16,0 c ..

2 1 2 2 4 1

4 9 10 2 6 2

6 14 6 4 11 13

7 17 6 5 12 15

96,2 c 98,0 c 97,4 c 99,4 93,5 c 93,0 c

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

1

(% de nacidos vivos)

2008–2012b 2008–2012b 2008–2012b

(miles)

Jóvenes (% de entre 15 y 24 años de edad)

(% de entre 15 y 24 años de edad)

Mujeres Hombres Mujeres

2012

2012

2012

.. .. .. .. 7,0 c .. .. .. 2,6 c .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 8,2 c

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 9,9 c

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 0,1 .. .. .. 0,1 e .. .. .. 0,1

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 0,2 .. .. .. 0,1 e .. .. .. 0,2

14,7 c .. 7,0 c 4,0 c 13,0 c 21,0 c

10,0 c .. 15,6 c 9,7 c 8,3 c 22,4 c

.. .. .. .. .. ..

0,2 .. .. 0,2 .. ..

0,5 .. .. 0,3 .. ..

Hombres

2008–2012b 2008–2012b

Mujeres embarazadas que viven con el VIH y que no reciben tratamiento para prevenir la transmisión de madre a hijo

(%) 2011

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 66,4 .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 5,0 .. .. .. .. .. 5,0 d .. .. .. 5,0 d .. .. 5,0 d 5,0

.. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. ..

5,0 .. .. .. 5,0 ..

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Lactantes exclusivamente amamantados

Clasificación según IDH

56 Omán 57 Federación Rusa 58 Bulgaria 59 Barbados 60 Palau 61 Antigua y Barbuda 62 Malasia 63 Isla Mauricio 64 Trinidad y Tobago 65 Líbano 65 Panamá 67 República Bolivariana de Venezuela 68 Costa Rica 69 Turquía 70 Kazajistán 71 México 71 Seychelles 73 San Cristóbal y Nieves 73 Sri Lanka 75 República Islámica de Irán 76 Azerbaiyán 77 Jordania 77 Serbia 79 Brasil 79 Georgia 79 Grenada/Granada (Caribe) 82 Perú 83 Ucrania 84 Belice 84 Antigua República Yugoslava de Macedonia 86 Bosnia y Herzegovina 87 Armenia 88 Fidji 89 Tailandia 90 Túnez 91 China 91 San Vicente y las Granadinas 93 Argelia 93 Dominica 95 Albania 96 Jamaica 97 Santa Lucía 98 Colombia 98 Ecuador 100 Surinam 100 Tonga 102 República Dominicana DESARROLLO HUMANO MEDIO 103 Maldivas 103 Mongolia 103 Turkmenistán 106 Samoa 107 Estado de Palestina 108 Indonesia 109 Botsuana 110 Egipto 111 Paraguay 112 Gabón

Prevención del VIH Prevalencia del VIH Bebés que carecen de inmunización

Tasas de mortalidad

(% de bebés de un año de edad)

(por cada 1.000 nacidos vivos)

Cobertura prenatal

Niños que viven con el VIH (de (% de niños menores edades entre de 5 años de edad) 0 y 14 años)

Malnutrición infantil

Retraso en el crecimiento Sobrepeso (moderado (moderado o grave) o grave)

(% de bebés de entre 0 y 5 meses de edad)

DPT

Sarampión

Bebé

Menores de cinco años

2008–2012b

2012

2012

2012

2012

.. .. .. .. .. .. .. 21,0 13,0 c 14,8 .. .. 18,7 c 41,6 31,8 18,6 .. .. 76,0 c 23,0 c 12,0 c 22,7 13,7 41,0 54,8 .. 70,6 18,0 c 14,7 23,0 18,5 34,6 39,8 c 15,1 6,0 27,6 .. 7,0 .. 38,6 c 15,0 c .. 42,8 40,0 c 2,8 .. 7,8 c

1 3 4 7 1 1 1 1 3 16 1 10 8 2 1 1 2 1 1 1 19 2 9 1 6 1 1 24 1 3 5 2 1 1 1 1 2 1 2 1 1 1 8 1 6 5 8

1 2 6 10 9 2 5 1 15 20 2 13 10 2 4 1 2 5 1 2 34 2 13 1 7 6 6 21 4 3 6 3 1 2 4 1 6 5 1 1 7 1 6 6 27 5 21

10 9 11 17 15 9 7 13 18 8 16 13 9 12 17 14 11 7 8 15 31 16 6 13 18 11 14 9 16 7 6 15 19 11 14 12 21 17 12 15 14 15 15 20 19 11 23

12 10 12 18 21 10 9 15 21 9 19 15 10 14 19 16 13 9 10 18 35 19 7 14 20 14 18 11 18 7 7 16 22 13 16 14 23 20 13 17 17 18 18 23 21 13 27

99,0 .. .. 100,0 c 90,3 100,0 90,7 .. 95,7 c 95,6 c 95,8 94,1 c 89,9 92,0 99,9 95,8 .. 100,0 c 99,4 c 98,3 76,6 98,8 99,0 98,2 97,6 100,0 c 95,4 98,5 c 94,0 98,6 98,9 99,1 100,0 99,1 96,0 94,1 99,5 89,4 c 100,0 97,3 99,0 99,2 c 97,0 84,2 c 89,9 97,9 98,9 c

9,8 .. .. .. .. .. 16,6 c .. .. .. 19,0 15,6 c 5,6 12,3 13,1 13,6 c .. .. 17,0 c .. 25,0 c 7,7 6,6 7,0 c 11,3 .. 19,5 .. 19,3 4,9 8,9 c 19,3 .. 16,0 c 10,1 9,9 .. 15,0 c .. 19,0 c 4,8 .. 13,2 29,0 c 8,8 c .. 9,8 c

47,8 65,7 11,0 c 51,3 27,0 c 41,5 20,0 c 53,2 24,4 6,0

1 1 2 1 2 9 2 6 4 14

2 1 1 15 2 20 6 7

9 23 45 15 19 26 41 18 19 42

11 28 53 18 23 31 53 21 22 62

99,1 99,0 99,1 c 93,0 98,8 92,7 94,1 c 73,6 96,3 94,4

18,9 15,3 19,0 c .. 10,9 35,6 31,4 c 28,9 17,5 c 16,5

9

29

(% de nacidos vivos)

2008–2012b 2008–2012b 2008–2012b

(miles)

Jóvenes (% de entre 15 y 24 años de edad)

Uso del preservativo entre los jóvenes con múltiples parejas (% de entre 15 y 24 años de edad)

Mujeres Hombres Mujeres

Hombres

2008–2012b 2008–2012b

Mujeres embarazadas que viven con el VIH y que no reciben tratamiento para prevenir la transmisión de madre a hijo

(%)

2012

2012

2012

2011

1,7 .. .. .. .. .. 5,1 .. .. .. .. 6,1 c 8,1 .. 0,6 9,7 c .. .. 0,8 .. 12,9 c 4,4 15,6 7,3 c 19,9 .. 9,8 .. 7,9 12,4 17,4 c 15,3 .. 8,0 c 14,3 6,6 .. 12,9 c .. 21,7 c 4,0 .. 4,8 5,1 c 4,0 c .. 8,3

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. 0,1 0,3 .. .. 0,3 0,3 0,2 .. .. 0,1 .. .. 0,1 e 0,1 0,1 .. .. .. 0,1 .. 0,2 0,5 0,6 .. .. 0,1 e 0,1 0,3 0,1 e .. .. .. .. .. 0,5 .. 0,2 0,2 0,7 .. 0,2

.. .. .. .. .. .. 0,1 0,3 .. .. 0,4 0,3 0,1 .. .. 0,1 .. .. 0,1 e 0,1 0,2 .. .. .. 0,3 .. 0,2 0,4 0,5 .. .. 0,1 e 0,1 0,3 0,1 e .. .. .. .. .. 0,9 .. 0,3 0,4 0,4 .. 0,1

.. .. .. .. .. .. .. .. 67,1 c .. .. .. .. .. 73,5 .. .. .. .. .. .. .. 64,5 f .. .. .. 38,0 c,f 62,7 c 25,5 c,d .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 49,4 .. 38,8 .. 39,3 c .. 33,9 c

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 76,2 .. .. .. .. .. 28,6 .. 63,3 .. .. .. .. 63,7 c .. .. 67,4 .. .. .. .. .. .. .. .. 54,9 75,5 .. .. .. .. .. 61,8 c

.. 5,0 d 65,4 .. .. .. 5,0 d 5,0 d .. .. 5,0 d 33,4 .. .. 5,0 d 30,8 .. .. 86,3 75,4 5,0 d .. 66,7 5,0 d 5,0 d .. 5,0 d 5,0 d 16,7 .. .. 25,0 .. 5,0 f 18,2 33,9 .. 24,7 .. .. 8,7 .. 22,4 5,0 5,0 .. 5,0

6,5 10,9 c .. .. .. 12,3 11,2 c 20,5 7,1 c 7,4

.. .. .. .. .. .. 11,0 .. .. 3,6

0,1 e 0,1 e .. .. .. 0,5 6,7 0,1 e 0,3 1,6

0,1 e 0,1 e .. .. .. 0,4 3,7 0,1 e 0,2 0,4

.. .. .. .. .. .. .. .. 51,3 55,7

.. 68,9 .. .. .. .. .. .. .. 76,5

.. 84,2 .. .. .. 76,6 5,0 85,7 12,9 27,1

Tabla 7  Salud: Infancia y juventud | 201

tabla

7

tabla 7  Salud: Infancia y juventud

Lactantes exclusivamente amamantados

Clasificación según IDH

tabla

7

113 Estado Plurinacional de Bolivia 114 República de Moldavia 115 El Salvador 116 Uzbekistán 117 Filipinas 118 Sudáfrica 118 República Árabe Siria 120 Irak 121 Guayana 121 Vietnam 123 Cabo Verde 124 Estados Federados de Micronesia 125 Guatemala 125 Kirguizistán 127 Namibia 128 Timor-Leste 129 Honduras 129 Marruecos 131 Vanuatu 132 Nicaragua 133 Kiribati 133 Tayikistán 135 India 136 Bután 136 Camboya 138 Ghana 139 República Democrática Popular Lao 140 El Congo 141 Zambia 142 Bangladesh 142 Santo Tomás y Príncipe 144 Guinea Ecuatorial DESARROLLO HUMANO BAJO 145 Nepal 146 Pakistán 147 Kenia 148 Suazilandia 149 Angola 150 Myanmar 151 Ruanda 152 Camerún 152 Nigeria 154 Yemen 155 Madagascar 156 Zimbabue 157 Papúa Nueva Guinea 157 Islas Salomón 159 Comoras 159 República Unida de Tanzania 161 Mauritania 162 Lesoto 163 Senegal 164 Uganda 165 Benín 166 Sudán 166 Togo 168 Haití 169 Afganistán

202

Prevención del VIH Prevalencia del VIH Bebés que carecen de inmunización

Tasas de mortalidad

(% de bebés de un año de edad)

(por cada 1.000 nacidos vivos)

Cobertura prenatal

Niños que viven con el VIH (de (% de niños menores edades entre de 5 años de edad) 0 y 14 años)

Malnutrición infantil

Retraso en el crecimiento Sobrepeso (moderado (moderado o grave) o grave)

(% de bebés de entre 0 y 5 meses de edad)

DPT

Sarampión

Bebé

Menores de cinco años

2008–2012b

2012

2012

2012

2012

60,4 46,0 c 31,4 26,0 c 34,0 8,0 c 42,6 19,6 33,2 17,0 60,0 c .. 49,6 32,0 c 24,0 c 51,5 31,2 31,0 c 40,0 c 30,6 c 69,0 25,0 c 46,4 c 48,7 73,5 45,7 26,0 c 19,0 c 61,0 c 64,1 51,4 24,0 c

15 3 8 1 10 30 32 13 1 1 1 3 2 4 11 31 12 1 22 1 6 4 12 3 3 8 13 10 14 1 2 35

16 9 7 1 15 21 39

33 15 14 34 24 33 12 28 29 18 19 31 27 24 28 48 19 27 15 21 46 49 44 36 34 49 54 62 56 33 38 72

41 18 16 40 30 45 15 34 35 23 22 39 32 27 39 57 23 31 18 24 60 58 56 45 40 72 72 96 89 41 53 100

85,8 98,0 c 94,0 99,0 c 91,1 97,1 87,7 83,8 92,1 93,7 97,6 c 80,0 93,2 96,9 94,6 c 84,4 91,7 77,1 84,3 c 90,2 c 88,4 88,8 74,2 c 97,3 89,1 96,4 35,1 93,0 93,7 c 54,6 97,9 86,1 c

27,1 10,0 c 19,2 19,0 c 32,0 33,0 c 27,5 22,6 18,2 22,7 .. .. 48,0 22,6 29,0 c 58,1 22,6 c 14,9 26,3 c 22,0 c .. 26,2 48,0 c 33,5 39,9 22,7 44,2 30,0 c 45,4 c 41,3 29,3 35,0 c

69,6 37,0 c 32,0 44,1 11,0 c 23,6 84,9 20,0 15,1 12,0 c 50,7 31,4 56,0 c 74,0 c .. 49,8 45,9 53,5 39,0 63,2 32,5 41,0 62,4 39,7 ..

10 12 11 3 1 11 1 6 53 11 4 5 15 6 9 1 5 7 3 11 12 1 6 19 14

34 69 49 56 100 41 39 61 78 46 41 56 48 26 58 38 65 74 45 45 59 49 62 57 71

42 86 73 80 164 52 55 95 124 60 58 90 63 31 78 54 84 100 60 69 90 73 96 76 99

58,3 60,9 c 91,5 96,8 79,8 c 83,1 98,0 84,7 57,7 47,0 c 86,3 89,8 78,8 c 73,9 c 75,0 87,8 75,4 91,8 93,3 93,3 85,8 55,9 71,6 84,5 47,9

40,5 43,7 35,3 30,9 29,0 c 35,1 44,2 32,5 35,8 57,7 c 50,1 32,0 43,6 c 32,8 c 30,1 42,0 22,5 39,0 26,5 33,4 44,6 35,0 29,7 21,9 c 59,0 c

| Informe sobre Desarrollo Humano 2014

31

1 4 4 9 7 2 24 38 7 1

48 1 9 6 26 5 7 12 28 20 17 4 8 49 14 17 7 12

3 16 3 18 58 29 31

10 33 15 15 3 25 15 16 18 28 15 28 42 32

(% de nacidos vivos)

2008–2012b 2008–2012b 2008–2012b

(miles)

Jóvenes (% de entre 15 y 24 años de edad)

Uso del preservativo entre los jóvenes con múltiples parejas (% de entre 15 y 24 años de edad)

Mujeres Hombres Mujeres

Hombres

2008–2012b 2008–2012b

Mujeres embarazadas que viven con el VIH y que no reciben tratamiento para prevenir la transmisión de madre a hijo

(%)

2012

2012

2012

2011

8,5 9,1 c 6,0 12,8 c 4,3 19,2 c 17,9 11,8 6,2 4,4 .. .. 4,9 4,4 4,6 c 4,7 5,1 c 10,7 4,5 c 6,2 c .. 5,9 1,9 c 7,6 1,6 2,6 2,0 3,3 7,9 c 1,5 10,5 8,3 c

.. .. .. .. .. 410,0 .. .. .. .. .. .. .. .. 18,0 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 28,0 .. 13,0 160,0 .. .. ..

0,1 0,2 0,2 0,1 e 0,1 d 13,9 .. .. 0,8 0,1 0,1 e .. 0,2 0,1 4,1 .. 0,2 0,1 .. 0,2 .. 0,1 0,1 0,1 0,2 0,5 0,2 1,3 4,6 0,1 e 0,4 ..

0,1 0,2 0,3 0,1 e 0,1 d 3,9 .. .. 0,5 0,2 0,1 e .. 0,3 0,2 2,2 .. 0,2 0,1 .. 0,3 .. 0,1 0,1 0,1 0,2 0,3 0,2 0,8 3,5 0,1 e 0,3 ..

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 27,3 f .. 73,7 .. 38,0 c .. .. .. 2,4 f .. 17,1 c,f .. .. 27,2 .. 44,0 41,5 c,f .. .. ..

40,7 .. .. .. .. .. .. .. 76,1 .. .. .. 74,3 75,7 82,2 .. 59,0 .. .. .. 29,6 .. 32,4 c .. .. 39,3 .. 55,0 43,1 c .. 59,1 ..

5,0 23,9 26,7 5,0 92,1 5,0 .. .. 5,0 58,1 .. .. 5,0 65,7 5,0 .. 34,6 70,0 .. 42,9 .. 51,9 .. 61,5 14,4 9,8 73,7 93,0 5,0 25,0 .. ..

1,5 6,4 4,7 10,7 .. 2,6 7,1 6,5 3,0 5,0 c .. 5,5 4,4 c 2,5 c 9,3 5,0 1,2 7,3 2,5 3,4 17,9 .. 1,6 3,6 c 4,6 c

.. .. 200,0 22,0 30,0 .. 27,0 59,0 430,0 .. .. 180,0 3,1 .. .. 230,0 .. 38,0 .. 190,0 9,1 .. 17,0 12,0 ..

0,1 e 0,1 e 3,6 20 1,2 0,1 e 1,3 1,8 1,3 0,1 0,3 6,3 0,1 e .. 1,6 3,6 0,2 10,7 0,3 4 0,4 .. 0,9 0,9 0,1 e

0,1 e 0,1 e 1,8 10,3 0,6 0,1 e 1 1,0 0,7 0,1 0,3 3,9 0,1 e .. 2,8 1,8 0,1 5,8 0,1 2,3 0,2 .. 0,5 0,6 0,1 e

.. .. 37,1 68,6 .. .. .. 46,5 46,6 .. 6,6 38,5 f .. 18,0 c .. 33,9 .. 44,9 .. .. 34,6 .. 39,2 51,6 c ..

45,1 .. 67,3 84,5 .. .. .. 66,5 .. .. 8,8 50,5 .. 39,1 52,3 40,6 .. 60,3 .. 47,3 43,8 .. 54,4 61,8 c ..

71,2 95,5 25,0 5,0 76,4 5,0 34,1 38,4 79,1 97,8 83,7 38,2 74,9 .. .. 15,3 95,7 30,0 60,8 43,3 63,9 .. 21,0 5,0 99,0 g

Informe sobre Desarrollo Humano 2014 Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Lactantes exclusivamente amamantados

Prevención del VIH Bebés que carecen de inmunización

Tasas de mortalidad

(% de bebés de un año de edad)

(por cada 1.000 nacidos vivos)

Cobertura prenatal

Niños que viven con el VIH (de (% de niños menores edades entre de 5 años de edad) 0 y 14 años)

Malnutrición infantil

Retraso en el crecimiento Sobrepeso (moderado (moderado o grave) o grave)

(% de bebés de entre 0 y 5 meses de edad)

DPT

Sarampión

Bebé

Menores de cinco años

2008–2012b

2012

2012

2012

2012

170 Yibuti 171 Costa de Marfil 172 Gambia 173 Etiopía 174 Malawi 175 Liberia 176 Mali 177 Guinea-Bissau 178 Mozambique 179 Guinea 180 Burundi 181 Burkina Faso 182 Eritrea 183 Sierra Leona 184 Chad 185 República Centroafricana 186 República Democrática del Congo 187 Nigeria OTROS PAÍSES O TERRITORIOS República Popular Democrática de Corea Islas Marshall Mónaco Nauru San Marino Somalia Sudán del Sur Tuvalu Grupos de Desarrollo Humano Desarrollo humano muy alto Desarrollo humano alto Desarrollo humano medio Desarrollo humano bajo Regiones Estados Árabes Asia Oriental y el Pacífico Europa y Asia Central Latinoamérica y el Caribe Sur de Asia África Subsahariana Países menos desarrollados Pequeños estados insulares en vías de desarrollo Mundo

1,0 c 12,1 33,5 52,0 71,4 29,0 c 20,4 38,3 42,8 48,0 69,3 38,2 52,0 31,6 3,4 34,3 37,0 23,3

15 2 1 20 1 14 15 8 9 14 1 6 1 6 36 31 14 20

17 15 5 34

66 76 49 47 46 56 80 81 63 65 67 66 37 117 89 91 100 63

81 108 73 68 71 75 128 129 90 101 104 102 52 182 150 129 146 114

92,3 c 90,6 98,1 42,5 94,7 79,3 c 70,4 92,6 92,3 88,4 98,9 94,3 70,3 c 93,0 53,1 68,3 88,8 46,1

30,8 29,8 23,4 44,4 47,1 41,8 27,8 c 32,2 42,6 34,5 57,7 32,9 44,0 c 44,4 38,7 40,7 43,4 43,9

65,0 31,0 c .. 67,0 c .. 9,0 c 45,1 35,0 c

3 3 1 2 2 48 21 1

1 22 1 4 13 54 38 2

23 31 3 30 3 91 67 25

29 38 4 37 3 147 104 30

100,0 81,2 c .. 94,5 c .. 26,1 c 40,3 97,4 c

.. .. .. ..

2 2 10 18

6 3 20 27

5 13 37 64

6 15 46 94

.. .. .. .. .. .. .. .. ..

8 4 6 4 11 20 10 11 9

15 6 7 5 22 28 20 25 16

28 17 20 16 45 64 57 37 35

37 21 23 19 57 97 84 49 47

NOTaS a Las estimaciones son el límite superior. b Los datos se refieren al año más reciente disponible durante el periodo especificado. c Se refiere a un año anterior al especificado. d 5 % o menos. e 0,1 o menos. f Sobre la base de un pequeño denominador (normalmente entre 25 y 49 casos no ponderados). g 99 % o superior.

su primera dosis de la vacuna contra la difteria, la tos ferina y el tétanos.

Clasificación según IDH

DEFINICIONES Lactantes exclusivamente amamantados: Porcentaje de bebés de entre 0 y 5 meses de edad que son alimentados exclusivamente con leche materna en las 24 horas anteriores a la encuesta. Bebés que carecen de inmunización contra DPT: Porcentaje de lactantes sobrevivientes que no han recibido

Uso del preservativo entre los jóvenes con múltiples parejas

Prevalencia del VIH

10

20 41 31 18 42 7 13 1 20 36 51 27 27

Bebés que carecen de inmunización contra el sarampión: Porcentaje de lactantes sobrevivientes que no han recibido su primera dosis de la vacuna que contiene sarampión. Tasa de mortalidad infantil: Probabilidad de muerte desde el nacimiento hasta la edad de 1 año, expresada por cada 1000 nacidos vivos. Tasa de mortalidad de menores de cinco años: Probabilidad de muerte desde el nacimiento hasta la edad de 5 años, expresada por cada 1000 nacidos vivos. Cobertura prenatal: Porcentaje de mujeres que usaron la atención prenatal prestada por personal sanitario especializado por motivos relacionados con el embarazo al menos una vez durante el mismo, como porcentaje de los nacidos vivos.

(% de nacidos vivos)

2008–2012b 2008–2012b 2008–2